sábado, 28 de febrero de 2015

Crítica: Wyrmwood (2015)

Debut tras la cámara del director Kiah Roache-Turner, quien además es co-escritor del guión junto con su hermano Tristan Roache-Turner.  Se estrenó de manera limitada en cines tanto en Australia como en los Estados Unidos el pasado 12 de febrero y el día 13 empezó a estar disponible por iTunes.

Sinopsis:

Barry (Jay Gallagher) es un mecánico y padre de familia cuya vida se cae a pedazos durante un apocalipsis zombie. Por otra parte, su hermana Brooke (Bianca Bradey) ha sido secuestrada para formar parte de los experimentos de un doctor y mientras ella planea su escape, su hermano se aventura en la carretera junto con un compañero sobreviviente para buscarla; enfrentando a hordas de hambrientos zombies en su camino.

Comentarios generales:

Uno de los problemas que enfrenta el cine de zombies es que por años habituó al público a una dinámica muy básica en donde pocas cosas cambiaban, así que cuando salen trabajos que pretenden alejarse de lo ya establecido por lo general son tachados de aburridos o poco interesantes si no hay elementos conocidos. Por ello resulta tan difícil ver cosas frescas en este género; sin embargo, a pesar de que hay mucha familiaridad, con Wyrmwood todo el tiempo sientes que esto es algo completamente fresco.

Y es que Roache-Turner nos trae una historia que no se anda con rodeos e inmediatamente te introduce a un escenario dinámico y sangriento, el cual no necesita de mucho drama personal para hacerte sentir empatía por sus personajes; quienes si pasan por momentos sumamente trágicos (sobre todo Barry), pero que no terminan siendo precisamente el foco central de todo esto. Realmente en pocos minutos tenemos una idea clara sobre lo que tratará, pero además se nos presentan una serie de sucesos completamente “over the top” necesarios para definir claramente tanto el estilo visual como la línea burlona con respecto al apocalipsis zombie, aunque sin caer en los terrenos que la conviertan en una comedia porque ese nunca es el propósito.

Lo más admirable es que cuando parece que empieza a caer en la monotonía se sacan un par de ideas muy originales (ligadas con la sangre de los zombies) y un tanto ridículas que le brindan un nuevo panorama a la historia; las cuales, haciendo memoria, no recuerdo que alguien las hubiera aplicado antes. Todo fluye de manera agradable, el ritmo de la película nunca presenta bajones gracias al trabajo de edición con sus cortes rápidos y mantiene las dosis necesarias de violencia mientras dichas ideas van desarrollándose de forma ingeniosa, sin que se sientan metidas con calzador porque realmente influyen de manera importante en lo que ocurre; provocando que cuando finalmente ambas se junten todo se sienta natural y hasta lógico de algún modo retorcido.

El único punto negativo que le encontré es que el tema de los militares es tratado de manera muy pobre. En realidad no te dicen absolutamente nada sobre su misión, sobre por qué llevan a un doctor amante de la música disco con ellos o sobre el propósito de sus investigaciones; generando así un vació en un tema del que me parece se tenían que dar algunos detalles para encontrarle sentido.

El final puede ser un problema para algunos, no porque sea malo o porque carezca de emociones, sino porque realmente no te brinda un cierre definitivo. Si se resuelven ciertas cosas, pero en general es un desenlace abierto que no pretende encontrar una solución, sino más bien presentar un punto (por más loco que resulte) de quiebre dentro de la crisis.

Las actuaciones en general son buenas, destacando principalmente la mancuerna formada por Gallagher y Leon Burchill (Benny), quienes brindan algunos momentos muy entretenidos; mientras que Bianca Bradey se posiciona como la zombie más sexy jamás vista. La producción es bastante sólida a pesar de no contar con un gran presupuesto: el trabajo de fotografía es efectivo, utilizan de manera perfecta un puñado de locaciones para recrear kilómetros de carretera, la dirección de arte en el par de sets está ok, el sonido es espectacular, los efectos son una mezcla de CGI/prácticos muy bien balanceada y el trabajo de maquillaje con los zombies cumple perfectamente.

Opinión final: Wyrmwood es irreverente, pero tiene más sustancia de la que aparenta. Bastante recomendable.  

Ojometro:
****

miércoles, 25 de febrero de 2015

Crítica: The Ouija Experiment 2: Theatre of Death (2015)

Secuela escrita y dirigida nuevamente por Israel Luna (Fright Flick). Se estrenó el pasado 13 de enero dentro de los Estados Unidos directamente en DVD y durante los días siguientes empezó a estar disponible en algunas plataformas digitales.

Sinopsis:

Después del éxito logrado por la primera The Ouija Experiment, su elenco y un grupo de afortunados fans pasarán una noche en un teatro que supuestamente esta embrujado. Al inicio todo es simple diversión, pero pronto un brutal espíritu liberado por la tabla ouija empezará a cazarlos uno por uno.




Comentarios generales:

En el 2011 recuerdo que la primera película me pareció espantosa y cuando supe del anuncio de una secuela simplemente no me lo podía creer. Aún así le di el beneficio de la duda considerando que las segundas partes en algunos casos suelen mejorar debido a que los involucrados tienen mayor idea sobre que funcionó y que no en la entrega previa, pero con Theatre of Death es claro desde el primer instante que ese no será el caso.

Inicia con los sucesos ocurridos en la primera entrega como parte de una sesión de preguntas y respuestas en un teatro, lo cual rápidamente te demuestra que el concepto de found footage es dejado a un lado y que en cierto modo pretenden burlarse un poco de sí mismos; sin embargo, la ejecución es tan lamentable que lo que menos logra es causarte interés. Realmente todo es intrascendente, salvo dos cosas: una chica que por alguna razón tiene visiones y el establecimiento de una leyenda sobre caníbales que a la postre será la excusa para justificar el uso de la tabla ouija dentro de la historia, por más forzada que se sienta.

Todo es en exceso genérico, con bromas y diálogos dignos de un trabajo escolar que abundan durante al menos 35 minutos hasta que pasa algo que involucre violencia; lo cual llega por medio de unos lentes con una cámara integrada para lograr una secuencia por lo menos entretenida. De ahí en fuera solo verán las mismas cosas sin gran elaboración una y otra vez; en donde el grado de intensidad/violencia es mínimo gracias a que la mayoría de las muertes son fuera de cámara (sobre todo las más brutal) o, en su defecto, resultan poco relevantes ante lo ridículas que se ven.

El final es de risa. No solo porque eso es lo que provoca el espíritu al ser finalmente revelado, sino porque lo que hay detrás de este es sumamente absurdo; generando así uno de los conflictos más desangelados que me haya tocado ver, así como uno de los peor producidos (solo pongan atención a la pistola y sus disparos).

Las actuaciones son pésimas, realmente todos lucen acartonados y demuestran tener muy poca capacidad para poder generar emociones fuertes. De la producción, bueno… me limitaré a decir que es un desastre: el sonido es una aberración (hay aplausos que no se escuchan o cuando si se escuchan suenan como de solo tres personas en un teatro supuestamente lleno; el audio tiene que ser cortado en exteriores, etc.), hay poco esfuerzo para ambientar de manera adecuada la locación y los efectos son inferiores a los de cualquier película del canal Syfy. Lo único más o menos rescatable es el trabajo de maquillaje.

Opinión final: The Ouija Experiment 2 es una atrocidad de esas grandes. Evítenla, ni por mera curiosidad desperdicien su tiempo.

Ojometro:

lunes, 23 de febrero de 2015

Crítica: Digging Up the Marrow (2015)

Película escrita y dirigida por Adam Green (Hatchet). Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados unidos, además de VOD y plataformas digitales, este pasado 20 de febrero; mientras que su salida en DVD se espera para el próximo 24 de marzo.

Sinopsis:

Cuando Adam Green recibe un paquete de un fan quien asegura poder demostrar que en realidad los monstruos si existen, el director y su equipo deciden visitarlo para poder hacer un documental. Al inicio solo hay escepticismo, pero con el paso de los días se verán involucrados en una fantástica, pero a la vez aterradora experiencia buscando entre las sombras.


Comentarios generales:

Los trabajos de Adam Green son todo menos irrelevantes gracias a que se ha vuelto alguien dentro de la industria con un sello muy particular; con quien sabes que invariablemente verás algo poco común. Y sin duda Digging Up the Marrow sigue esa línea al ser su trabajo más extraño, el cual incluso resulta muy complicado (por no decir imposible) encasillar dentro de un solo subgénero.

En esta ocasión lo que nos trae el director es una extraña mezcla de falso documental, fantasía, comedia, terror y found footage con una premisa que raya en lo absurdo, pero que es tratada con tanta naturalidad al inicio que básicamente te atrapa en un par de minutos; dejándote insertada en la cabeza la pregunta ¿En verdad existen los monstruos?. Esto resulta importante porque una vez que muestran que todo será manejado como un documental con el propio Green en pantalla necesitas tener pleno convencimiento de que, a pesar de que es una historia ficticia, si cuenta con cierto aire de realidad y, sobre todo, con un aspecto serio en determinadas situaciones; algo que logran generar por medio de las entrevistas con el personaje de Dekker.

Realmente se toman su tiempo para la construcción, no tiene un ritmo pesado ni nada por el estilo pero esperar treinta minutos hasta que aparece el primer monstruo es un tanto fastidioso y las cosas no mejoran del todo después de eso; sobre todo porque el tono cómico se acrecienta para el segundo acto. De pronto ves mucho relleno, pero es perfectamente disimulado al introducir muchas interrogantes con respecto a Dekker que te hacen volver a tener interés debido a que ahora no solo se trata de poder ver a las peculiares criaturas, sino también poder resolver todos los misterios que lo rodean. Igualmente, es la parte en donde el found footage toma relevancia, aunque no de un modo completamente invasivo que haga incomodo ver con claridad las cosas.

La parte final es muy buena dado a que es por mucho donde se enfocan más en el terror y a la creación de una atmósfera tétrica; además que la aparición de los monstruos de manera plena genera escenas visualmente escalofriantes (aunque la mejor lamentablemente la arruinaron al incluirla en el tráiler) que te dejan con la sensación de que si hubieran seguido esta dirección desde un poco más temprano la película sería mucho mejor. También dejan preguntas sin responder y eso le quita algunos puntos considerando que parte de lo atractivo es querer saber qué esconde Dekker, no solo deducirlo.

En las actuaciones Green ofrece una versión exagerada de sí mismo, pero Ray Wise es mención aparte porque él ejerce como contrapeso ante el humor facilón que por momentos se da y esto crea un balance perfecto en muchas situaciones. La producción también es bastante destacada: está perfectamente bien iluminada en cada una de las diversas locaciones que presenta (que son como 7 u 8), la dirección de arte se beneficia mucho de lo ya establecido, el score está ok, está bien editada y el trabajo de sonido cumple a pesar de ciertos puntos flacos. Sin embargo, será la caracterización de los monstruos lo que más llame la atención por lo bien hechas que están; algunas tienen cierto toque old school, pero son sumamente originales.

Opinión final: Digging Up the Marrow vale bastante la pena. Pudo ser un poco mejor, pero realmente no hay nada que se le parezca.

Ojometro:
****

viernes, 20 de febrero de 2015

Crítica: Atrocity (2015)

Debut tras la cámara del director Jeff S. Chimenti, quien además escribió el guión. Se estrenó directamente en DVD este mismo 20 de febrero dentro de los Estados Unidos, aunque no existe información sobre si saldrá de manera digital o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Una noche junto con su grupo de amigos, Zach decide irrumpir en la casa de su novia para grabar como esta le es infiel y subir el vídeo en internet como parte de su venganza. Sin embargo, ya estando ahí una serie de inesperados sucesos complican las cosas; ocasionando una horrible masacre que siete años después será discutida nuevamente por aquellos que realizaron la investigación.

Comentarios generales:

Mis expectativas con Atrocity eran exageradamente bajas después de que vi el tráiler debido a que mostraba muchos elementos de los cuales no soy precisamente fan, además había que añadirle que la mayoría de los trabajos previos de la distribuidora estaban lejos de ser decentes. Realmente todo estaba en su contra y aunque el producto en general es mediocre, por ahí existen algunas ideas interesantes que te hacen pensar que con un poco más de experiencia tras la cámara hubiéramos visto algo mucho mejor.

Y es que es claro que Chimenti tenía una idea clara sobre lo que quería contar, pero no sabía del todo cómo presentárnosla debido a que esto no se maneja como un documental de investigación desde un inicio; de hecho, la película presenta una de las introducciones más largas que recuerde. Lo cual es un problema porque esto inicia con cierta dinámica ajena a lo que supuestamente pretenden vender y uno como espectador piensa que estará viendo una típica found footage más con adolescentes estúpidos donde realmente no pasa nada durante los primeros 25/30 minutos (que es cierto); sin embargo, lo peor se da cuando finalmente se animan a apretar el gatillo y no porque lo ocurrido sea aburrido, sino porque da paso al terrible error de empezar básicamente desde cero al, ahora sí, presentar el inicio de la investigación.

Todo el primer acto de la película termina siendo inservible: el ritmo establecido y la tónica se pierden por completo para darle paso a… otro tipo de ritmo y tónica. Es como si empezaras a ver un trabajo totalmente distinto, lento, enfocado más que nada en el misterio pero que nunca logra recuperar el rumbo; especialmente cuando le dedican diez minutos a un interrogatorio poco interesante que al final de cuentas no aporta mucho. Se tardan demasiado en darle sentido a las cosas, situación que afecta al momento diseñado para crear gran impacto (la masacre); el cual, si bien es por mucho lo mejor, no es suficiente para salvar las cosas.  

La parte final es un tanto agridulce. Por un lado el giro presentado es interesante a pesar de su sobre elaboración; aunque, por otra parte, la revelación definitiva me pareció muy difícil de creer porque resulta imposible pensar que cualquier persona en sus cinco sentidos no pueda identificar a un tipo así (sobre todo el detective).

Las actuaciones son bastante malas, casi todos son actores novatos y eso se nota en pantalla. La producción tampoco tiene mucho que destacar gracias al formato: la iluminación es algo pobre, no presenta gran cosa en sus locaciones/sets, el score no resalta y el trabajo de maquillaje solo se limita a heridas superficiales poco elaboradas, así como a un bigote muy deprimente en una caracterización de adulto.

Opinión final: No catalogaría a Atrocity como un total desperdicio, pero tampoco presenta nada relevante como para recomendarla.

Ojometro:
**

miércoles, 18 de febrero de 2015

Crítica: Valley of the Witch (2014)

Producción británica escrita y dirigida por Andrew Jones (The Amityville Asylum). Se estrenó directamente en DVD a finales del 2014 en todo el Reino Unido, mientras que en los Estados Unidos empezó a estar disponible desde el pasado 13 de enero.

Sinopsis:

La recién divorciada Kristen Matthews (Rachel Howells) se muda de Londres a Blaengwrach, una pequeña villa de Gales en donde planea tener un nuevo comienzo en su vida. Todo parece marchar bien, hasta que una serie de inexplicables suicidios da inicio y ella empieza a tener pesadillas que de alguna u otra forma están conectados con antiguos espíritus malignos que finalmente despertaron de su largo sueño.

Comentarios generales:

Siempre he mencionado que las películas sobre brujas parecen estar condenadas porque estas difícilmente se salen de una línea establecida que ha perdurado por décadas (o porque son utilizadas para cosas mucho más ligeras enfocadas a un público más joven), por ello Valley of the Witch era un trabajo indiferente para mí y al final creo que es lo que terminará siendo para todos ustedes.

Lo que nos trae Jones es una historia realmente aburrida en donde ocurre muy poco durante al menos 40 minutos y en la cual tu paciencia se ve puesta al límite; en serio, es como si la película fuera totalmente nula, sin avances que te hagan sentir un poco de intriga con respecto a los “aterradores” secretos del pueblo. Simplemente estas ahí esperando a que pase algo y cuando finalmente se da son migajas por medio de visiones/sueños poco convincentes, así como por una investigación de los suicidios que más que provocar interés por saber un poco más de lo que ocurre detrás de las muertes, solo te causa indiferencia a pesar de que esta debería de jugar un papel vital para conectar todo.

Es predecible, lo cual no siempre considero algo necesariamente malo, pero dado a que el ritmo implementado es muy lento esto termina convirtiéndose en un problema porque la película se vuelve pesadísima y cuando pretenden subir el nivel de intensidad resulta imposible poder involucrarte de lleno en las acciones. Además todo el tema sobre la revelación de los lazos familiares está muy mal hecho, solo lo quieren sustentar por medio de una breve búsqueda en internet (con una página hecha en Power Point) que no esclarece nada porque simplemente ya lo sabías desde varios minutos antes.

El final no esta tan mal para lo que es. Sin embargo, este carece de impacto considerando el tipo de eventos que nos muestran; además de que la presencia de los seres malignos resulta ridícula porque realmente no hacen nada.

Sobre las actuaciones no hay mucho que decir, todos lucen increíblemente forzados en sus roles; solamente Lee Bane ofrece algo más natural. De la producción puedo decir que el trabajo de fotografía está ok en ciertos momentos y que los efectos utilizados son bastante lamentables; aunque por otra parte cuenta con un excelente score que es, por mucho, lo mejor de toda la película.

Opinión final: Valley of the Witch es completamente hueca y omitible. Solamente vale la pena escuchar su score.

Ojometro:
*

domingo, 15 de febrero de 2015

Crítica: Lemon Tree Passage (2015)

Primer largometraje del director David Campbell, quien además es co-escritor del guión junto a Erica Brien. Se estrenó de manera limitada en cines a inicios de mes en ciertos mercados de Asia, pero también está disponible en algunas plataformas digitales.

Sinopsis:

Una pareja de australianos introduce a tres viajeros estadounidenses a una vieja leyenda local en Lemon Tree Passage, donde supuestamente el fantasma de un motociclista advierte a jóvenes que van manejando a exceso de velocidad. Después de verlo con sus propios ojos deciden regresar al lugar, pero pronto todos se verán envueltos en las garras de una fuerza maligna que sobrepasa a la leyenda.

Comentarios generales:

El cine de terror australiano ha estado creciendo últimamente y por ello cada que sale algún nuevo trabajo suelo seguirlo con detenimiento. Sin embargo, en esta ocasión la premisa estaba (en parte) basada en un aparente vídeo de Youtube; generando así pocas expectativas de mí parte dado a que cuando suele ocurrir esto los resultados no son nada positivos y esta no fue la excepción.

En Lemon Tree Passage te queda claro que Campbell está haciendo su debut porque de manera inexplicable la película tiene dos comienzos: uno que hace referencia al vídeo y otro donde nos muestran una situación completamente ajena a lo que supuestamente cuenta la leyenda. Desde este punto te empieza a quedar claro que tal vez la historia no es lo que hubieras imaginado; de hecho, es claro que la premisa fue añadida con calzador, pero el director muestra habilidad suficiente para entrelazar ambas cosas al darle un poco de sustancia añadiendo cierto “humor”, así como posibles romances y algo de misterio por medio de visiones extrañas diseñadas de manera pobre.

Lo malo es que esto solo abarca unos 20 minutos y una vez que los personajes entran al bosque las cosas simplemente pierden sentido. De pronto estás viendo como estos desaparecen sin explicación lógica alguna; peor aún, las muertes parecen no tener justificación sólida para darse y esto provoca que se entre en un circulo repetitivo en donde la única manera en la que se pretende generar sustos es por medio del trabajo de sonido sin grandes resultados. Simplemente se trata de un thriller genérico, con un ritmo estable y cuya premisa supuestamente central se va quedando poco a poco en el olvido (se los juro, no influye en nada) para darle paso a una venganza que difícilmente llama tu atención porque no te proporcionan los suficientes elementos para ello.

La parte final es probablemente la más intensa ya que te quieren explicar todo en quince minutos de manera muy acelerada y, por ende, le dan rienda a una clase de violencia ligeramente más gráfica; provocando una serie de eventos que, si bien no son difíciles de deducir, terminan por tener poca relevancia en el producto general. Aunque en realidad no te proporcionan grandes respuestas (¿Cómo llegó Oscar al maletero? ¿Quién ató a Toby? ¿Por qué diablos los cuerpos de los muertos desaparecen? ¿Qué gana el espíritu eliminando a todos los que no tuvieron que ver en su muerte?).

Lo mejor, y por mucho, es la actuación de Jessica Tovey como Maya; especialmente en la última media hora que es cuando cambia por completo su dinámica y proporciona algunas de las escenas más potentes emocionalmente hablando. En producción está ok: el trabajo de fotografía es bastante sólido considerando que un 95% de la película se realiza de noche, el trabajo de sonido está bien pero quieren sustentar muchas cosas en este, el score no aporta mucho y todo lo que respecta a efectos/maquillaje es ínfimo como para destacar.

Opinión final: Lemon Tree Passage es una película del montón. No se perderán de nada si no la ven.

Ojometro:
**

jueves, 12 de febrero de 2015

Crítica: The Scarehouse (2015)

Película escrita y dirigida por Gavin Michael Booth, aunque también se le da crédito a Sarah Booth como co-creadora de la historia. Se estrenó el pasado 30 de enero tanto en los Estados Unidos como en Canadá vía VOD y diversas plataformas digitales, pero no existe información sobre si llegará a otros mercados o si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Dos amigas abren una casa de sustos para Halloween en donde planean realizar una elaborada fiesta para sus antiguas hermanas de la fraternidad. Todo parece simple diversión; sin embargo, una vez que las seis exclusivas invitadas llegan al lugar estas descubrirán que las verdaderas intenciones de sus anfitrionas no tienen nada que ver con un feliz reencuentro.  

Comentarios generales:

Al leer la sinopsis o incluso al ver el trailer realmente no esperas gran cosa de The Scarehouse debido a que luce como un trabajo más de venganza, pero una vez que inicia te queda claro que puede presentar algunas cosas que no esperabas a pesar de que el tema de la originalidad no es su fuerte… y eso resulta algo bastante agradable.

La verdad es que Michael Booth no se anda con rodeos, solo hace una breve introducción antes de exponer el tema de central para evitar así todo lo que pudo haber sido un relleno de 40 minutos poco efectivo para explicar los motivos de los personajes principales; algo que sin duda puede parecer contraproducente, pero que es resuelto de manera más que efectiva al alternar el presente con flashbacks del pasado que no se sienten metidos con calzador y que fluyen de manera perfecta. Esto hace que toda la atención se pueda centrar en la violencia, así como en la preparación meticulosa de la venganza, para brindarle a la película un genuino toque de terror que no solo está sustentado en el diseño de producción como suele ocurrir con trabajos que presentan esta clase de escenarios.

Y es que a pesar de que si tiene momentos de humor estúpido (en los flashbacks) donde presentan ciertos estereotipos, el tono general es muy oscuro; acrecentándose mucho más por el hecho de que todo se desarrolla por medio de personajes femeninos a los que nunca pretenden suavizar para generar simpatía: aquí tanto victimas como asesinas son igual de detestables por diferentes motivos. Además el ritmo implementado es muy agradable, ágil y sin muchas pausas; el cual no te da respiro y hace que la dinámica sea lo suficientemente atrapante como para no notar algunas de sus falencias.

Una de las cuales viene por el lado de las torturas. No porque estén mal hechas o sean poco creíbles, sino porque en la mayoría se añade mucho dialogo que les quita cierto impacto cuando el propósito es generar shock.

El final está bien manejado. Por un momento parece que van a tomar un camino que no es del todo convincente pero se las arreglan para ofrecer una conclusión potente que termina por darle sentido a varias cosas que parecían no tener mucha explicación.

En cuanto a las actuaciones realmente todo recae en Sarah Booth y Kimberly-Sue, quienes logran crear una buena química; el resto es más que nada carne de cañón. La producción es de destacar considerando su presupuesto: la dirección de arte es muy buena, el trabajo de fotografía está bien cuidado para que las secuencias con poca iluminación no resulten incomodas, el score encaja y los efectos son mínimos. En lo único que queda a deber un poco es en el trabajo de maquillaje ya que, salvo por una de las muertes, el resto no presenta nada llamativo.

Opinión final: The Scarehouse me gustó. Es efectiva, directa y sin muchas complicaciones; una buena opción dentro de este flojo inicio de año.

Ojometro:
****

martes, 10 de febrero de 2015

Crítica: Suburban Gothic (2015)

Película dirigida por Richard Bates Jr. (Excision), de la cual también es co-escritor junto con Mark Bruner. Se estrenó vía VOD y en diversas plataformas digitales el pasado 30 de enero dentro de los Estados Unidos, aunque no existe información sobre cuándo saldrá en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Raymond (Matthew Gray Gubler) cuenta con una maestría en administración de negocios, pero simplemente no puede de encontrar trabajo. Esto lo obliga a vivir nuevamente con sus padres y a tener que lidiar con antiguos compañeros de la escuela; todo mientras su habilidad para ver fantasmas lo llevará investigar a un vengativo espíritu que pretende aterrorizar a todo el pueblo.

Comentarios generales:

Con Excision el director demostró que le gusta jugar en los límites de lo que se podría considerar terror y lo que no, algo que nuevamente pretendió hacer en este su segundo largometraje. Sin embargo, en esta ocasión es la comedia lo que elige para llevar a cabo su experimento y con ello retar nuevamente la paciencia del espectador; ofreciendo así una experiencia completamente diferente a lo que hubieras esperado si fuiste de los que vio su primer trabajo.

Y es que no voy a mentirles, Suburban Gothic maneja un tipo de humor exageradamente básico; lleno de bromas de corte racista o chistes para jóvenes que sin duda harán que varios la dejen pasar de largo después de unos cuantos minutos al ver cómo, a pesar de tratarse de una película sobre fantasmas, estos terminan en segundo plano ante la parte cómica. Una situación que no es de extrañar considerando que Bates Jr. ha mencionado que parte de la inspiración para esta historia la sacó de algunos shows de tv que veía en su infancia y vaya que se nota, no solo porque el personaje de Raymond es de cierto modo un tanto inocente, sino porque además la estructura misma de los misterios es bastante fácil de descifrar gracias a los clichés presentados que te permiten unir todas las piezas rápidamente.

Esto no quiere decir que sea aburrida, al contrario, es esa misma inocencia lo que la hace bastante disfrutable al presentar situaciones que te harán olvidar su tardado desarrollo y repetición constante de ideas, aprovechando las interacciones entre varios personajes con personalidades de locura que evidencian de mayor manera como todo esto no es para tomarse muy en serio si lo quieres disfrutar.

Lamentablemente esta misma irreverencia termina afectando otros aspectos como la pobre presentación del espíritu en cuestión o la generación de momentos que te recuerden que estás viendo una película relacionada con el género de terror; nunca logran crear nada memorable en este aspecto y cuando pretenden hacerlo les resulta sumamente complicado tanto por las limitaciones del presupuesto como por el poco margen que les deja tanta ligereza (realmente no hay muertes en pantalla, casi no hay sangre, etc.).

La parte final es predecible y prácticamente todo lo que piensas que va a ocurrir se da, lo cual le quita algunos puntos al no arriesgarse un poco más. Aunque por otra parte, resulta complicado pensar en otra conclusión que encajara mejor que esta.

En las actuaciones Gray Gubler está bastante bien y la química que tiene con Ray Wise/Barbara Niven genera algunos momentos familiares muy graciosos; mientras Kat Dennings hace el personaje que lleva interpretando por años sin muchos cambios. En producción es pequeña: tiene un sólido trabajo de fotografía y score bien elegido; sin embargo, los efectos en si dejan mucho que desear porque aparentemente fueron desarrollados por medio de un programa casero y no por un estudio profesional.

Opinión final: Suburban Gothic definitivamente no es para todos los gustos, pero si le encuentran la gracia se pueden pasar un rato agradable.

Ojometro:
***

sábado, 7 de febrero de 2015

Crítica: The Atticus Institute (2015)

Película escrita y dirigida por Chris Sparling, quien hace su debut en el género. Salió directamente en formato físico el pasado 20 de enero dentro de los Estado Unidos, aunque no hay información sobre cuándo podría llegar a otros mercados.

Sinopsis:

En 1976 un pequeño laboratorio de Pennsylvania dirigido por el Dr. Henry West (William Mapother) que se dedica a investigar a individuos con habilidades psíquicas se convierte en el hogar del único caso de posesión confirmado por el gobierno de los Estados Unidos. Ahora, tras casi 40 años, finalmente los eventos que se habían mantenido clasificados saldrán a luz para revelar lo que verdaderamente ocurrió.

Comentarios generales:

Una historia sobre un caso de posesión reconocido por el gobierno no era precisamente un concepto que llamara profundamente mi atención, así que The Atticus Institute no era algo que esperara con muchas ansias al momento que me entere de ella; sin embargo, una vez que el tráiler salió a luz mi opinión cambió. ¿Las razones? Simple, la película desbordaba cierto aspecto tétrico que me resultó muy llamativo y para mi alegría es algo que en el producto final tiene muchísima importancia.

Y es que desde el primer minuto Sparling se encarga de establecer un misterio del que tal vez sepas en cierta forma sobre qué va, pero que aun así tienes mucha curiosidad por ver cómo se va desarrollando ante la efectiva manera de presentarlo por la vía del falso documental; estableciendo poco a poco los motivos por los cuales estos estudios tienen cierta relevancia y por qué eligieron este escenario en lugar de un manicomio genérico cualquiera. Aunque sin duda lo interesante llega una vez que nos presentan al personaje de Judith porque la verdad es increíble ver como al momento en que aparece en pantalla el tono de la película se transforma por completo; su sola presencia intimida, te incomoda y solo es cuestión de un par muestras de sus habilidades para generar una atmósfera completamente aterradora con la cual no se necesita de demasiadas situaciones con gran elaboración de por medio para sacar alguno que otro susto.

Nunca esconden nada a pesar del formato para que así la experiencia no se torne más hacia el camino del found footage y eso se agradece, además de que ayuda a que el ritmo semi lento implementado no afecte cuando las cosas se estancan un poco. Situación que se da como a los 45 minutos, específicamente cuando la película se empieza a centrar mucho más en el tema Judith/Gobierno; algo que al inicio no está mal, pero una vez que sale a flote todo el tema del arma las cosas simplemente pierden fuerza: nunca se logra a crear un balance adecuado entre el tema político y el paranormal, generando así una repetición de eventos que cortan de manera tajante la fluidez presentada previamente.

La parte final tiene sus altibajos. Sigue con la línea del arma del gobierno sin realmente aportar nada relevante, pero también logran construir ciertos momentos de tensión muy bien logrados que brindan un cierre potente.

En el tema de las actuaciones todo es muy limitado gracias a la manera de presentar la historia, pero Rya Kihlstedt en su papel de Judith se les va a quedar grabada en la cabeza a pesar de que prácticamente no habla en toda la película. La producción es muy sólida aun con su limitado presupuesto: la presentación como documental está extremadamente bien hecha, la dirección de arte cumple, el score es realmente bueno y lo que tiene que ver con los efectos es muy discreto. El único “pero” que le encontré fue que el trabajo de sonido con ciertos diálogos es algo pobre dado a que por momentos no se escuchan de manera clara.

Opinión final: The Atticus Institute es una buena película que por ciertos detalles no alcanzo todo su potencial, pero vale mucho la pena.

Ojometro:
****

jueves, 5 de febrero de 2015

Crítica: Dead Silence (2007)

Película dirigida por James Wan y escrita por Leigh Whannell, la cual significó su segunda colaboración después del gran éxito que tuvieron con Saw tres años antes. En 2007 fue un fracaso en taquilla al solo recaudar $22 millones de dólares a nivel mundial (en muchos países salió directamente en DVD), aunque con el paso de los años ha generado grandes ganancias debido a que es muy fácil de conseguir.

Sinopsis:

Jamie Ashen (Ryan Kwanten) regresa a su pueblo natal en busca de respuestas por el asesinato de su esposa cuando descubre que todo puede estar conectado con un misterioso muñeco que le perteneció a una famosa ventrílocua de nombre Mary Shaw.

Comentarios generales:

En estos últimos días no he tenido muchos deseos de ver películas gracias a unos ligeros problemas de salud, sin embargo, ayer me encontré esta por TV y me pareció una buena oportunidad para hacer una crítica considerando que no la veía desde que se estreno hace ocho años atrás. Realmente mi recuerdo era más que nada que se trataba de un trabajo muy flojo con el cual pensaba que Wan iba a hundir su carrera, pero evidentemente me equivoque.

Y es que analizar Dead Silence ya con más años encima resulta bastante interesante porque uno se puede dar cuenta sobre cómo esta marcó básicamente la línea que el director seguiría durante el resto de su carrera y sobre como el cambio abrupto que presentó con respecto a Saw en el tema de la brutalidad jugo un factor en su contra. Esto porque aquí lo que nos trae es una historia cuya premisa bien pudo caer en los terrenos de Childs Play, con pretensiones de crear un nuevo muñeco asesino, pero en lugar de eso se va más por el lado del thriller detectivesco en donde su principal sustento es la impresionante atmósfera generada para hacer sentir una sensación de peligro constante en cada rincón del pueblo de Ravens Fair; logrando así algunas escenas sumamente tétricas que, aunque no son excesivamente memorables, si terminan marcando el tono general de la historia.

Sus problemas más que nada se encuentran en la cuestión del ritmo y, sobre todo, en el interés mismo de la investigación. La verdad es que todo avanza muy lento una vez que se establecen los puntos centrales con respecto a Mary Shaw, volviendo así un tanto repetitivas las cosas mientras esperas a que finalmente decidan brindarle un rumbo concreto al misterio. Simplemente parece como si nunca supieran cuando empezar a integrar la parte paranormal en todo esto sin caer en lo ridículo y alargan lo más que se pueda este aspecto, quitándole así cierto interés.

El final claramente se vio afectado por el hecho de que se tenía pensado realizar una secuela que ya nunca vio la luz, pero en general creo que cumple con ese grado de sorpresa necesario para aquellos que la ven por primera vez.

Las actuaciones están ok, realmente no hay mucho, pero la química mostrada por Kwanten y Donnie Wahlberg genera algunos momentos entretenidos. La producción es sin duda su punto más fuerte: el trabajo de fotografía y dirección de arte son espectaculares, prácticamente son lo que le dan vida a la película; el score está muy bien elegido y los efectos son bastante sólidos en general.

Opinión final: Sin duda Dead Silence es el punto más flojo en la carrera de Wan, aunque aún así sigue estando por encima del promedio y resulta interesante ver cómo representó un punto de quiebre en su estilo.
 
Ojometro:
***

domingo, 1 de febrero de 2015

Crítica: The Damned (2014)

Película dirigida por el español Víctor García (Return to House on Haunted Hill) y escrita por Richard D'Ovidio. Se estrenó en cines a mediados del 2014 en varios países, además salió en VOD dentro de los Estados Unidos y recién en formato físico en Alemania; aunque aquí en México creo que no ha tenido ningún tipo de distribución.

Sinopsis:

Después de sufrir un accidente automovilístico mientras se encuentran de viaje en Colombia, una familia pide refugio en un remoto hotel abandonado. Ahí los recibe un malhumorado viejo de nombre Felipe (Gustavo Angarita), del quien pronto descubrirán que mantiene encerrada a una pequeña niña en el sótano que no es precisamente lo que aparenta. 

Comentarios generales:

Una peculiaridad con esta película es que originalmente se llamaba Gallows Hill y eso aparentemente se debía a que el nombre del hotel era ese, pero supongo que en algún punto se dieron cuenta que eso era algo estúpido considerando el país donde se llevan a cabo las acciones y decidieron cambiarlo. Sin duda un detalle que podría parecer insignificante, pero al final de cuentas creo que ejemplifica perfectamente la falta de ideas sólidas en The Damned.

Ya que García nos pone sobre la mesa una historia que les resultará muy familiar en muchos aspectos, con la peculiaridad de que se realiza en Colombia y está en un 85% hablada en español. La cual tiene a su favor que la excusa para mandar a los personajes a un lugar remoto por lo menos es original, aunque lamentablemente es todo lo distinto que encontrarán aquí debido a que una vez que estos llegan al hotel lo que se ve son una serie de sucesos poco interesantes en donde sin mucho esfuerzo puedes deducir lo que pasará la gran mayoría de las veces; algo que no es necesariamente malo si se tiene la suficiente capacidad para hacerlo entretenido, pero aquí durante al menos 40/45 minutos no se logra eso gracias al ritmo lento implementado.

Es hasta después de este periodo de tiempo donde las cosas se tornan interesantes, no solo porque finalmente se libera plenamente al espíritu, sino porque además es la parte en donde D'Ovidio se centra en los secretos personales para darle frescura al asunto; aunque termina volviéndose un tanto contraproducente con el paso de los minutos dado a que obliga al director a extender lo más que se pueda este aspecto para cumplir con la hora y media de duración. Igualmente, es cuando la intensidad se incrementa por medio de algunas muertes para añadir impacto de manera efectiva.

La parte final debo de decir que es entretenida, sobre todo porque se le añade un par de giros que le brindan mayor fluidez al enfrentamiento con el espíritu y además presentan un concepto interesante con respecto a su longevidad.

De las actuaciones no tengo muchas quejas en sí, todos en general cumplen con sus roles; sin embargo, si encontré un poco complicado creerme la relación padre/hija entre Peter Facinelli y Nathalia Ramos porque, aunque se llevan 20 años de diferencia, eso no se refleja en pantalla. La producción está ok: el trabajo de fotografía maneja tonos grises/opacos que ayudan con la atmósfera, la dirección de arte está bien cuidada, tiene un score un poco extraño y el maquillaje cumple; el único punto bajo son los efectos, sobre todo en lo que respecta a las transformaciones.

Opinión final: The Damned es decepcionante. Tiene muy poco que destacar y se les olvidará con el paso de los días.

Ojometro:
**