jueves, 30 de abril de 2015

Crítica: Strange Blood (2015)

Primer largometraje del director Chad Michael Ward, quien además escribió el guión.  Se estrenó apenas el pasado 28 de abril vía VOD dentro de los Estados Unidos y tiene programada su salida en DVD para el próximo mes de junio.

Sinopsis:

Henry (Robert Brettenaugh) es un brillante, pero obsesivo científico, que se va a los extremos en su intento por desarrollar una cura para cualquier enfermedad y pronto se ve infectado por un extraño parásito que lo empieza a transformar en un hombre sediento de sangre. Ahora, con el tiempo encima, él tendrá que encontrar la forma de detener lo que le está ocurriendo y prevenir al resto del mundo de ser “curado”.


Comentarios generales:

Tocar el tema de los vampiros desde otros ángulos se está volviendo algo común después de que cierta franquicia para adolescentes le causara un aparente daño irreversible a dicho subgénero. Prácticamente es necesario hacerlo si lo que quieres es captar la atención de los fans y de momento el enfoque favorito parece ser uno en donde todo lo místico de estos monstruos quede de lado para darle más importancia al proceso de transformación; siendo Strange Blood uno de los mejores exponentes que han salido hasta la fecha.

Y es que es claro que la intensión de Michael Ward nunca fue la de regalarnos una historia de vampiros convencional; de hecho, tal vez ni siquiera tenía la intención de que esto fuera sobre vampiros dado a que la temática central sin duda suele estar más ligada con otra clase películas, pero eso precisamente es lo que la hace tan interesante. Aquí vemos a un protagonista cuyas metas iniciales están lejos de ser peligrosas pero aun así todo el tiempo refleja que algo anda mal con él, centrándose en un experimento que desde el primer instante llama tu atención por lo bizarro que resulta y del cual se va revelando poco a poco lo que guarda, sin darte muchas pistas para mantener la duda con respecto a sus efectos dado a que no sabes si el comportamiento de Henry en su totalidad es consecuencia  de este o si simplemente esa es su personalidad.

Evidentemente como consecuencia el ritmo que se maneja es uno lento para darle mayor potencia a la transformación, la cual toma su tiempo y carece de espectacularidad, pero por otra parte logra generar muchos momentos intensos. Esto bajo una atmósfera muy absorbente, incluso tétrica por varios lapsos que ayuda a maximizar la crudeza con la que esta se dá; aunque igualmente sirve para ocultar el poco contenido que presenta. Ya que especialmente durante todo el segundo acto vemos repetirse muchas cosas, haciendo pesado el visionado al no tener un desarrollo con más sustancia o al menos ciertos sucesos que logren brindar algo de suspenso ante la falta de impacto o acción.   

El final en general me gustó. No solo porque es la parte donde muestran de manera mucho más abierta el “vampirismo”, sino porque además el conflicto entre los dos personajes centrales toma un camino que no me esperaba; jugando de manera decente con lo que está bien y lo que está mal.

La actuación de Brettenaugh es realmente buena, no se guarda nada y refleja en pantalla una frialdad impresionante, la cual hace que su transformación sea mucho más potente.  La producción no es nada espectacular, pero cumple: el trabajo de fotografía es bueno a pesar de que en algunas partes se ve demasiado oscura, la dirección de arte solo se limita a un par de sets bien decorados, los efectos son muy austeros y el trabajo de maquillaje, si bien discreto, logra hacer buenas cosas con la decadencia sistemática de Henry.  

* Contiene una escena post-créditos

Opinión final: Strange Blood no es perfecta, pero es una buena película. Vale la pena darle una oportunidad.

Ojometro:
****

lunes, 27 de abril de 2015

Crítica: Infernal (2015)

Película escrita y dirigida por Bryan Coyne, quien hace su debut tras la cámara dentro de la pantalla grande. Se estrenó el pasado 10 de abril de manera limitada en cines y diversas plataformas digitales dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Una joven pareja recibe a su primera hija poco después de haberse casado. Su vida transcurre normal hasta que ocho años después esta empieza a comportarse de manera por demás extraña y fenómenos poco comunes se producen dentro de su casa; provocando graves conflictos entre sus padres que no solo tendrán que hallar una explicación lógica, sino también la manera de salvar su matrimonio.

Comentarios generales:

La combinación found footage - anticristo/niños demoníacos es una que durante estos últimos años se ha vuelto bastante popular y gracias a ello hemos podido ver varios trabajos referentes a esto de manera más seguida. El problema es que el formato no parece ser el más idóneo para exponer dicho tema de la mejor manera posible, generando así mucha basura barata que no ha aportado nada al género y la verdad es que Infernal no es la excepción. 

Realmente da la impresión de que Coyne no tenía la más mínima idea de lo que quería contar y como mostrárnoslo, ya que el formato desde el primer instante luce extremadamente forzado, sin justificación sólida para utilizarlo todo el tiempo; generando así una cantidad de tomas muy incomodas a la vista que lo único que logran es volver la experiencia poco agradable. Algo que empeora cuando durante prácticamente toda la primera hora más que una historia sobre el anticristo lo que ves es un drama como pocos que involucra los problemas de una pareja, donde te ensartan desde entrevistas en una boda con personajes que no vuelves a ver, hasta las actividades más rutinarias que no aportan absolutamente nada. Lo mismo que discusiones… muchas (absurdas) discusiones.

Se trata de algo que da vueltas una y otra vez bajo un ritmo lentísimo, cuyo principal propósito en teoría es causarte interés por la maldad que rodea a una pequeña niña pero eso no se da; en gran parte porque no te explican nada.

De entrada no sabes por qué es hija de un demonio o qué la liga a este, simplemente te muestran algunas escenas donde aprecias muy poco de sus interacciones y lo único que cambia una de la otra es la iluminación. Además nunca se hace el intento por profundizar en el aspecto diabólico de la historia; justo cuando pretenden hacerlo por medio del análisis de vídeos o la presencia de un cura el director recurre a los problemas maritales nuevamente para sacarse de encima esto, lo cual limita básicamente a que el terror se trate de generar por medio de un “muah ha ha” que a lo mucho provocará risas.

El final más o menos se salva. En especial porque es la única parte donde nos muestran elementos ya conocidos que pretenden crear ciertos momentos de impacto por medio del personaje de Imogene y porque finalmente se le da justificación a algo insignificante que ocurrió durante la primera media hora.

Las actuaciones son totalmente genéricas; Andy Ostroff (Nathan), Heather Adair (Sophia) y Alyssa Koerner (Imogene) nunca dejan algo para remarcar e incluso me atrevería a decir que hubieran conseguido lo mismo con actores amateurs. La producción es mala: la implementación de cámaras manuales es muy pobre (algunas tomas son en ángulos terribles), la iluminación deja mucho que desear, el score parece sacado de una atracción de feria y los efectos son ínfimos.

Opinión final: Infernal es un suplicio de inicio a fin. Evítenla.

Ojometro:
*

viernes, 24 de abril de 2015

Crítica: Echoes (2015)

Primer largometraje del director Nils Timm, quien además escribió el guión. Salió directamente a la venta en formato físico y digital dentro de los Estados Unidos el pasado 14 de abril, aunque no existe información sobre si llegará a otros mercados próximamente.

Sinopsis:

Anna (Kate French) es una joven escritora que sufre de aterradoras visiones mientras duerme, las cuales causan estragos en ella y no le permiten realizar bien su trabajo. Para ayudarla, su novio se la lleva a una bella casa en el desierto donde pretenden relajarse; aunque pronto las cosas no saldrán como lo habían planeado y las visiones regresan, pero ahora acompañadas por una extraña figura.

Comentarios generales:

En ocasiones el que una película sea predecible puede resultar mucho peor que el que sea mala por el simple hecho de que eso convierte demasiado tedioso el visionado y te sueles distraer. Por ello considero un reto importante el tratar de hacer algo predecible lo más disfrutable que se pueda para tenerte enganchado, lo cual no es para nada sencillo y con Echoes durante casi 90 minutos tienes un ejemplo perfecto de eso.

Realmente lo que nos trae Timm es un trabajo que desde la primera escena establece cierta sensación de amenaza por medio de los sueños, la cual logra mantener con el paso de los minutos sin tener que requerir de gran manera a los sustos fáciles; solamente sabes que hay algo mal, pero no estás lo suficientemente seguro sobre que se trata. Además los problemas de sueño ayudan a que lo que ocurra en pantalla te genere cierto interés, ya que al crear duda sobre el estado de la protagonista podrás  soportar de mucho mejor manera un primer acto en donde no pasa mucho y que hace cuestionarte si en verdad esto terminará siendo una película de terror.

Lo malo es que dicha intriga se acaba muy pronto, ya que de manera sorprendente en cuestión de minutos te ponen los elementos necesarios en bandeja de plata para que descifres en gran medida lo que va a ocurrir; evidentemente no lo hacen de manera clara, pero si uno capta rápidamente los puntos todo llegará en automático. Lo cual es un problema debido a que esto ocasiona no solo que la historia se vuelva genérica, sino que además resulte sumamente complicado para el director poder generar impacto con sucesos puntuales de importancia y, sobre todo, la tensión necesaria con el conflicto central. Simplemente esperas… y esperas… y esperas… a que pase algo, con una pausa excesiva, sin grandes resultados.

El final sin duda es lo mejor. Prácticamente todo lo que ya supones es revelado pero lo hacen bajo un ritmo mucho más fluido y muestran situaciones entretenidas que embonan a la perfección con lo previamente tratado; además nunca pretenden añadir nada que se sienta forzado para alargar las cosas.

De las actuaciones la verdad es que French tiene sus altibajos, nunca logra que su personaje sea lo suficientemente agradable para sentir empatía por ella; del resto hay poco que decir. De la producción no hay nada que recriminar: tiene un trabajo de fotografía sólido, la dirección de arte por la casa vale mucho la pena, el score funciona y aunque el principal despliegue de efectos tiene algunos detalles que se pudieron corregir, no afectan demasiado.

Opinión final: Echoes es una película promedio. No tiene realmente nada malo, pero difícilmente destacará dentro de lo mejor de este 2015.

Ojometro:
***

martes, 21 de abril de 2015

Crítica: Headless (2015)

Primer largometraje del director Athur Cullipher, cuyo guión fue escrito por Nathan Erdel. De momento su mayor exposición se ha dado en festivales, pero a finales de marzo e inicios de abril sacaron a la venta ediciones limitadas en DVD y Blu-ray; mientras que ya anunciaron que para el mes de junio tendrá su lanzamiento a nivel nacional dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

El número de cadáveres se incrementa mientras un brutal asesino con máscara de calavera enfrenta a sus demonios del pasado en este slasher “perdido” de 1978.




Comentarios generales:

Este trabajo es un spin-off creado a partir de la genial "Found" de 2014, por lo cual tenía mucha curiosidad de saber cómo iban a utilizar el concepto presentado ahí; especialmente porque este no era muy elaborado que digamos y, salvo por una serie de brutales imágenes, carecía de contenido. Lo cual se refleja aquí, no porque el producto final sea malo, sino porque te deja la sensación de que un cortometraje hubiera resultado mejor opción para mostrar todo esto.

Ya que lo que nos trae Cullipher y Erdel es en realidad una serie de impactantes asesinatos cuyo lujo de detalle es brutal, iniciando con el ya mostrado en Found para establecer rápidamente el tono que manejará la película, así como el principal propósito: tratar de hacer sentir incomodo al espectador. Realmente la dinámica que sigue no es compleja, de hecho, tal vez sea lo más básico que uno pueda encontrar (asecho, captura, tortura, sexo con una cabeza) dado a que se repite una y otra vez; sin embargo, el ritmo es fluido y lo que ocurre en pantalla te atrapa por varios frentes debido a que no solo se trata de ver violencia extrema de alto impacto, sino que además el trabajo de fotografía logra generar una atmósfera macabra ideal y los diferentes sonidos te golpean a cada instante.

Su problema llega cuando la cuestión del impacto pierde su efecto y te empiezas a dar cuenta que la historia en realidad es casi inexistente, la cual pretenden disimular un poco a base de flashbacks muy huecos e incluso algo grotescos; así como con una pequeña historia entre una pareja que no aporta nada. Esto ocasiona que pasados los 50 minutos la película se torne aburrida porque ya se sabe en automático lo que va a ocurrir, no hay mucho esfuerzo por brindar algo nuevo y aunque entiendo perfectamente que la intención era hacer esto lo más violento posible para encajar de manera adecuada con la reputación vendida, definitivamente le hace falta algo más de sustancia.

La parte final la sentí un poco tediosa. Tratan de darle sentido a los actos del asesino después de revelar los flashbacks en su totalidad, pero se siente demasiado forzado lo que ves y en general no te brindan una respuesta concreta con respecto al niño; aunque es agradable ver que no optaron por el camino fácil en lo que se refiere a la conclusión.

De las actuaciones se puede decir poco debido a que Shane Beasley como el asesino nunca habla, todo se basa en su presencia física; mientras que el resto son personajes desechables. La producción es de muy buena factura: como mencione antes la fotografía juega un papel fundamental, la ambientación setentera es pasable y el score me pareció muy bueno; aunque definitivamente lo que más llama la atención son los efectos prácticos al ser tan gráficos y realistas; así como el trabajo de maquillaje.

Opinión final: Headless es un gorefest puro y duro. Para los amantes de esto será un goce total, pero para el resto probablemente solo quede en un espectáculo visual bien hecho.

Ojometro:
***

jueves, 16 de abril de 2015

Crítica: Spring (2015)

Película escrita por Justin Benson, quien además es co-director junto a Aaron Moorhead. Se estrenó el pasado 20 de marzo de manera limitada en cines y diversas plataformas digitales dentro de los Estados Unidos; mientras que su salida en formato físico recién fue anunciada para el mes de junio, aunque no se sabe si llegará a más mercados.

Sinopsis:

Tras la muerte de su madre, la vida Evan (Lou Taylor Pucci) se cae a pedazos y decide escapar hacia Italia después de un incidente. Ahí conoce a Louise (Nadia Hilker), una hermosa joven de la cual se enamora perdidamente y con la que quiere iniciar una relación; sin embargo, ella no parece estar convencida de eso… en gran parte por un oscuro secreto que lucha por ocultar.

Comentarios generales:

No suelo dejarme llevar por los comentarios de aquellos que tienen la fortuna de ver las películas en festivales debido a que la mayoría de las veces los encuentro exagerados, especialmente si se trata de trabajos poco comunes. Siempre trato de mantener mis expectativas en estándares realistas, pero con Spring de algún modo esto no me fue posible y esperaba algo realmente grande; cosa que no se da, aunque el resultado está lejos de ser malo.

Lo que nos traen los directores es una historia que se cocina a fuego lento, donde en los primeros 20/25 minutos realmente no pasa mucho y eso sirve perfectamente para establecer de manera rápida que el ritmo aquí no será caótico o convencional; dándole preferencia al desarrollo de los personajes, así como a la exhibición de los espectaculares paisajes italianos que terminan por atraparte de manera plena. Todo esto con el principal propósito de que el secreto de Louise tenga mucho mayor impacto cuando sea revelado, no porque sea algo realmente sorpresivo, sino porque uno no sabe qué demonios es y las pistas soltadas en un inicio son muy pocas como para poder descifrarlo de manera plena; lo cual es básicamente lo que le da vida a todo el segundo acto.

Y es que aquí la intención de Benson/Moorhead nunca es revelar el secreto en su totalidad, sino dejar que uno saque sus propias conclusiones en base a lo que ve y a lo que conoce de otros trabajos; haciéndote pasar por la cabeza varias preguntas como: ¿Es un vampiro? ¿Un hombre lobo? ¿Un alíen?,  o más importante aún…  ¿Esto tendrá sentido?

Lo interesante es que probablemente en todas estés mal (¿O no?) dado a que de pronto la historia toma ciertos tintes lovecraftianos que nunca ves venir, generando así un conflicto muchísimo más potente que poco a poco va poniendo las piezas en su lugar sin caer de manera sorprendente en escenarios sangrientos o que utilicen fórmulas ya vistas; dejándote frente a una situación que en su punto central no es algo nuevo, pero que al añadirle toda la cuestión ancestral se le da un toque de frescura importante.

El final lo encontré agradable. Finalmente te revelan de manera concreta lo que existe detrás de Lousie y aunque por momentos se siente un poco acelerado todo lo que ocurre, es un buen pago por toda la espera previa.

La química mostrada entre Taylor y Hilker es estupenda, lo cual ayuda a que sus actuaciones se sientan muy naturales para engancharte por completo con su relación; realmente nunca te resultan en exceso melosos, ayudando así a que toda la parte romántica no te asfixie. La producción es muy sólida: el trabajo de fotografía es espectacular, realmente uno se podría pasar toda la película viendo el paisaje sin aburrirse en lo más mínimo; el score es sutil, el despliegue de efectos no es la gran cosa pero cumplen (solo hay una escena digamos “grande”) y lo mismo ocurre con el trabajo de maquillaje.

Opinión final: Spring es una buena película. Definitivamente no es apta para todos los fans del género, pero si buscan algo diferente esta es una opción recomendable.

Ojometro:
****   

martes, 14 de abril de 2015

Crítica: Dead Rising: Watchtower (2015)

Película basada en el popular videojuego dirigida por Zach Lipovsky (Leprechaun: Origins) y cuyo guión fue escrito por Tim Carter. Se estrenó el pasado 27 de marzo dentro de los Estados Unidos de manera exclusiva por medio de la plataforma gratuita de Crackle; sin embargo, una vez que termine dicha exclusividad se tiene planeado lanzarla en DVD, VOD, formato digital y TV.

Sinopsis:

Chase Carter (Jesse Metcalfe) es un reportero en busca de una historia para volverse famoso y la epidemia zombie que azota los Estados Unidos parece la oportunidad perfecta para ello. Lo malo es que algo sale terriblemente mal y ahora se convertirá en uno de los sobrevivientes que pelearán por sus vidas en una ciudad infestada de zombies.

Comentarios generales:

Cuando jugabas Dead Rising lo primero que se te venia a la mente es que podía ser perfectamente adaptable al cine, no solo por las similitudes con una de las películas más grandes de zombies que existen, sino porque el concepto de matar a las criaturas con prácticamente cualquier objeto era tentador. Lo malo es que el historial de franquicias de videojuegos llevadas al cine no es nada bueno y Watchtower solo viene a reafirmar que, más allá de una idea interesante, estas siguen sin poder generar contenidos lo suficientemente sólidos como para volverlas algo más que un entretenimiento pasajero.

Ya que realmente lo que nos trae Lipovsky es una película que se sostiene bajo un concepto muy básico, generando una historia plana en donde los protagonistas se limitan a tener que lidiar de la mejor manera posible a los zombies mientras que en otro lado se desarrolla algo más siniestro sin que se profundice mucho al respecto. Durante los primeros 30/35 minutos básicamente es acción sin muchas repercusiones, con el director tratando de recrear lo más posible la esencia del videojuego (armas pintorescas, muchos zombies, cierto humor) para tener conformes a los fans y creo que hasta cierto punto lo logra, ya que las secuencias están bien hechas; brindándole así un ritmo frenético que ayuda a dejar pasar de largo el nulo esfuerzo por explicar el pasado del grupo de sobrevivientes, al menos con las dos mujeres.

La segunda mitad es un poco más elaborada, nada especial, pero aquí es donde se nota la intención por equilibrar los sucesos en pantalla; integrando mucho mejor lo que ocurre en la ciudad, la base militar y los pésimos segmentos cómicos en el noticiero. En general es la parte con la que sientes que todo esto puede llevar algo más interesante, no solo porque se le agrega la presencia de unos villanos bastante coloridos, sino porque finalmente se le da un propósito al personaje de Carter para que uno simpatice con él. Además es de aplaudir el esfuerzo por tratar de generar una atmósfera un poco más aterradora que contraste con lo mostrado al inicio.

El final tiene acción aceptable y le termina dando sentido al villano cuando parecía que este sería solo un estrafalario adorno más, pero todo el tiempo lo sentí un tanto forzado. Al querer dejar las cosas abiertas para una posible secuela nunca se atreven a mostrar un conflicto con el gobierno que hubiera resultado mucho más atractivo.

Las actuaciones son promedio; nada espectacular, pero nada pésimo tampoco (aunque me sorprendió ver a Virginia Madsen). Sobre la producción puedo decir que es sólida en general: el trabajo de fotografía me agrado especialmente en la segunda mitad, cuenta con una decente ambientación, el sonido cumple, los efectos en su mayoría son de buena calidad y el trabajo de maquillaje, aunque deja algo que desear con algunos zombies, está ok.

Opinión final: Dead Rising es entretenimiento hueco sin mayores pretensiones. Si no esperan gran cosa les agradará, pero si buscan algo elaborado mejor déjenla pasar.

Ojometro:
***

sábado, 11 de abril de 2015

Crítica: Bloom (2015)

Película escrita y dirigida por Travis Legge (Raymond Did It). Se estrenó únicamente de manera digital el pasado 7 de abril y por lo que he visto no parece que vaya a salir en otros formatos, salvo por ediciones limitadas exclusivas de Indiegogo.

Sinopsis:

Lily (Deann Baker) se despierta en un baño de hotel que se encuentra cubierto de sangre y no recuerda absolutamente nada de la noche anterior. Extrañada intenta seguir con su vida, pero mientras lidia con el trauma y trata de descifrar lo que ocurrió, ella empezará a cambiar en algo que no es humano.



Comentarios generales:

Sinceramente este es un trabajo del cual no sabía nada hasta hace unos cuantos días atrás y la primera impresión no fue muy positiva que digamos. No porque me aburran los vampiros o algo similar, pero simplemente al ver el tiempo de duración (65 minutos sin créditos) mis temores de que fuera un cortometraje con mucho relleno salieron a relucir y tristemente se hicieron realidad.

Bloom es en general un corto extendido cuya mayor fortaleza sin duda son sus primeros 10/15 minutos, donde Legge logra generar un aire de duda razonable al establecer un escenario que no te dice mucho y que te hace sentir cierta empatía por una chica que a todas luces fue víctima de algo, pero no sabes al 100% de qué… aunque tienes una idea. Lamentablemente el descifrarlo en su totalidad no tarda mucho tiempo y cuando esperas que las cosas tomen un ritmo mucho más acelerado para hacer de la transformación un asunto vital que aumente las emociones, el director decide tomarse las cosas con demasiada calma para desarrollarla; provocando así una total monotonía en la historia.

Por esto la segunda mitad de la película es aburridísima, no solo porque todo lo ligado a la búsqueda del hombre que la convirtió en vampiro no tiene nada de interesante (de hecho, llega un punto en donde sientes que es intrascendente para los efectos de lo que quieren contar), sino porque además nunca existe algún tipo de conflicto existencial por parte de la protagonista que le brinde un tono diferente a las cosas, obligando así a repetir la misma pieza del score una y otra vez para tratar conseguirlo sin éxito. Todo transcurre lento, se repiten varias situaciones; al grado de que cuando finalmente se pretende producir un poco de acción esta resulta demasiado ligera y las limitantes con el presupuesto solo empeoran las cosas.

El final es anti climático. Básicamente todo lo ocurrido durante más de una hora no te lleva a nada e incluso se siente como algo improvisado, donde simplemente te quedas esperando a que pase cualquier cosa para darle sentido.

En las actuaciones todo recae en Deann Baker y la verdad no lo hace mal; no es que el papel le exigiera demasiado pero lo poco efectivo de su transformación es producto de su capacidad por lucir como un ser sin emociones. La producción es lo que esperarías de una película cuyo presupuesto solo fueron un poco más de $7000 dólares: el score es repetitivo como pocos, el trabajo de sonido en ocasiones no permite escuchar bien ciertos diálogos, los efectos se limitan a un par de cosas exageradamente básicas y el trabajo de maquillaje es casi nulo.

Opinión final: Bloom es intrascendente. Una película que si no la ven poco importará y si la ven seguramente la olvidarán en un par de horas.

Ojometro:
** 

miércoles, 8 de abril de 2015

Crítica: Muck (2015)

Debut como director y guionista de Steve Wolsh, quien además también es el productor. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 13 de marzo y cuatro días después salió en formato físico, VOD y diversas plataformas digitales. Aún no hay información sobre si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Después de haber escapado de un antiguo cementerio, un grupo de jóvenes emerge de la espesa oscuridad pantanosa con la fortuna de seguir con vida. Aterrados y lidiando con la pérdida de dos de sus amigos (presumiblemente muertos), llegan a una casa vacía para refugiarse; aunque sea lo sea que los persigue difícilmente los dejará ir.

Comentarios generales:

Una de las frases ligadas con la promoción de la película tiene que ver con la suerte y sin duda alguna encaja a la perfección, ya que después de verla me queda claro que tuvieron una suerte increíble para obtener distribución. Esto porque Muck es la SEGUNDA parte de una planeada trilogía (si… leyeron bien, la segunda), lo cual de manera inmediata la pone en una posición difícil por cuestiones lógicas: por un lado sabes que no te explicarán muchas cosas y por otro sabes desde muchísimo antes que seguramente no tendrás una conclusión.

Lo peor es que a Wolsh parece no importarle eso, ya que desde los primeros cinco minutos las dudas inician al no saber de qué diablos están huyendo y al faltar algo tan básico simplemente la película no tiene sentido (a pesar de que eso genera una sensación de duda inicial interesante); de hecho, lo único que te dejan en claro es que esto será un largo recorrido de sangre y bubis sin importar todo lo demás. La historia es inexistente, lo más cercano a eso podría decirse que es la cordura que muestra uno de los personajes al ir a buscar ayuda a las cercanías, pero de ahí en fuera se pasarán cuestionando cosas como: ¿Qué hacían los jóvenes en un pantano/cementerio? ¿Quiénes son los tipos calvos? ¿Por qué los persiguen? ¿Cuál es su motivación por secuestrar mujeres? y un larguísimo etc. Todo producto de que no hay algo previo que sustente lo que está ocurriendo.

La generación de suspenso es muy pobre y eso afecta las apariciones de las amenazas, mientras que el ritmo en general es demasiado caótico con el único propósito de poder ocultar todas las carencias existentes; algo que sin duda les funciona porque una vez pasado cierto periodo de tiempo te deja de importar lo absurdo de todo esto.

La segunda mitad básicamente es una secuencia de escenas que están ahí, planas, sin fondo; donde de la nada te insertan a un héroe más letal que Ash en Evil Dead y cuyos diálogos, si bien pintorescos, parecen más acorde a American Pie o South Park. Creo que la mejor manera de describirla es como una película de soft porn y algo de “humor” debido a que la aparición de atractivas mujeres con poca ropa o enseñando sus pechos es constante. Es más, yo diría que ese es el punto central con el cual se construyó el guión.

El final es tal vez lo más entretenido; no te contestan absolutamente nada, pero al menos te dan un poco de acción disfrutable por medio de peleas bien elaboradas. Aunque evidentemente deja todo abierto para la tercera parte.

De las actuaciones resulta complicado hablar gracias a que realmente no tiene demasiados elementos que ayuden al elenco, solo Lachlan Buchanan (Troit) logra darle vida a un personaje divertido del que te importa ligeramente lo que le ocurra. La producción es su punto fuerte, tal vez lo que hizo que tuviera distribución: el trabajo de fotografía es espectacular en exteriores, el soundtrack va a agradar a más de uno, tiene buen sonido y la cuestión de efectos/maquillaje en general es sólida; en especial porque optan por cosas prácticas que ayudan a resaltar la parte sangrienta.

Opinión final: Muck es un sinsentido absoluto. Tal vez la primera parte ayude a resolver todas las preguntas, pero para mí en su mayoría resultó ser una pérdida total de tiempo.

Ojometro:
*

lunes, 6 de abril de 2015

Crítica: Phobia (2014)

Primer largometraje del director Rory Douglas Abel, quien además es co-escritor del guión junto a Matthew Barnes. Se estrenó durante el mes de noviembre del año pasado dentro de los Estados Unidos de manera limitada en cines, DVD y diversas plataformas digitales.

Sinopsis:

Después de sufrir un accidente automovilístico donde su esposa perdió la vida, Johnathan (Michael Jefferson) desarrolla agorafobia. Esto provoca que se la pase recluido en su apartamento, con visitas limitadas y muchos medicamentos; sin embargo, cuando experimenta una extraña invasión y visiones de su esposa muerta, inmediatamente sabe que algo no está bien con él.


Comentarios generales:

La agorafobia es un tema que ya se ha tocado con anterioridad y por lo general representa un gran reto debido a que dada su naturaleza los escenarios se ven limitados a lo que ocurra únicamente dentro de una casa. Por ello cuando supe que este trabajo independiente iba a utilizar dicha enfermedad rápidamente capto mi atención; aunque el resultado termino siendo un tanto agridulce.

Con Phobia lo que hace Douglas Abel es seguir lo que dicta el librito al pie de la letra, generando una sensación de desolación importante desde el primer instante, marcando completamente el ritmo semi lento y, sobre todo, estableciendo cierta locura palpable por parte del protagonista que no sabes si tendrá algún tipo de influencia a futuro dentro de la historia. Todo esto es hasta cierto punto genérico, pero para darle un valor extra se le agrega la aparición de espíritus dentro de la casa que básicamente pone a Johnathan en una situación atípica; donde no solo tiene que vivir con el temor de salir al exterior, sino que ahora también el único lugar que pensaba era seguro para él representa un peligro incluso mucho mayor.

Brindándole así cierta frescura y añadiéndole dinámica a algo que se desarrolla de manera muy pausada, pero que tristemente con el paso de los minutos pierde fuerza; sintiéndose incluso hasta vacía durante prolongados lapsos en donde ocurre lo mismo en varias ocasiones. Además, el tema de los espíritus dentro de la casa luce metido con calzador y no te explican mucho; de hecho, es muy claro el propósito de que el espectador se confunda (lo cual veo como algo lógico) pero al no existir nada de sustancia con respecto al invasor o la dama de negro esa duda resulta muy débil como para poder elevar la tensión a los niveles necesarios.

El final es aceptable. El pago por una espera larga funciona y la locura manejada es la correcta para hacerlo entretenido, aunque carece de respuestas contundentes que le den sentido.

La actuación de Michael Jefferson es buena, carga con todo el peso de la película y ciertamente si no fuera por él sería mucho peor. La producción es muy limitada: el trabajo de fotografía deja que desear al no lograr crear una atmósfera más absorbente, el sonido está bien y lo poco que hay de maquillaje resulta convincente dentro de sus posibilidades.

Opinión final: Phobia está ok. Es una película pequeña con pretensiones altas que no alcanza a cumplir, pero no es un total desperdicio de tiempo.

Ojometro:
***

viernes, 3 de abril de 2015

Crítica: The Lazarus Effect (2015)

Primer largometraje del director David Gelb, cuyo guión fue escrito por Luke Dawson y Jeremy Slater. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero, mientras que en México llegó apenas el fin de semana pasado. Ha recaudado hasta la fecha $26.3 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Frank (Mark Duplass) y su prometida Zoe (Olivia Wilde) lideran un equipo de investigación que desarrolla un suero que puede revivir a los muertos, pero justo cuando parece que tantos años de trabajo duro han dado resultado su éxito se ve frustrado por terceros. Esto los lleva a hacer un último experimento donde Zoe pierde la vida, convirtiéndola así en un nuevo sujeto de pruebas que genera resultados aterradores.

Comentarios generales:

Basar el éxito de una película en un rostro famoso no es algo raro y resultaba evidente que la apuesta con Olivia Wilde era esa, ya que absolutamente toda la promoción giraba en torno a ella; incluso sin importar que eso revelara mucho más de lo deseado con respeto a la trama. Una estrategia con la cual realmente no tengo problemas dado a que eso suele ayudar mucho en cuanto a la exposición, pero con The Lazarus Effect parece que ese fue el único aspecto en el cual verdaderamente trabajaron.

Y eso es una pena porque durante la primera mitad esta es una película que fluye de manera muy agradable, donde Gelb logra un balance adecuado entre las relaciones personales y los choques de creencias que ayuda a preparar el camino para los conflictos futuros que invariablemente traerá consigo su experimento. El cual es una mezcla bastante obvia de Frankenstein/Re-Animator que funciona e incluso para el público joven podría resultar original, pero sobre todo agrega muchas dudas que poco a poco van generando un aire de misterio sólido; teniendo como conducto a un perro cuyo comportamiento produce los sustos fáciles más efectivos y de paso genera ciertas fricciones entre el equipo.

Para nuestra mala fortuna todo esto se viene abajo justo con la muerte de Zoe, ya que la segunda mitad de la película se vuelve completamente genérica, entrando en un escenario mil veces visto que la convierten esencialmente en un cuasi slasher con fenómenos paranormales. Aunque este no es el principal problema, sino que es a partir de aquí cuando las cosas dejan de tener sentido; simplemente nunca profundizan sobre por qué Zoe tiene poderes psíquicos tan desarrollados, por qué se vuelve un ser maligno o cómo diablos puede hacer que alguien entre a sus sueños. Todo pasa exageradamente rápido, las muertes son con muy poco detalle y realmente sin nada de impacto, dejándote la sensación de que le cortaron muchas cosas para convertirla en algo mucho más digerible que llegara a un público de mayor escala (es PG-13).

Igualmente dejan de lado un punto que involucra a una farmacéutica que se supondría iba a tener más relevancia porque básicamente es lo que desencadena toda la tragedia y el caos, pero es rápidamente olvidado. Es como si hubieran tenido una idea clara al inicio, pero conforme pasaba el tiempo no supieron como implementarla en el desarrollo de la historia y mejor decidieron optar por hacerla a un lado, esperando que el espectador la olvidara por arte de magia.

El final es aceptable para lo que es. Nunca se siente que exista un verdadero reto para Zoe, pero al menos tratan de equilibrar las cosas y no se van por la conclusión fácil; aunque como en todo lo previo, carece de sentido.

De las actuaciones no tengo quejas, Wilde está ok en sus dos facetas y Sarah Bolger (Eva) resulta una cara joven agradable que esperas pueda salir bien de todo esto; aunque si me hubiera gustado ver un poco más de Evan Peters. La producción es probablemente lo mejor: el trabajo de fotografía y la dirección de arte logran brindarle un estilo visual sólido, el sonido es bastante espectacular en ciertas escenas y el trabajo de efectos, tanto visuales como de maquillaje, está bien logrado en general.

Opinión final: The Lazarus Effect es demasiado genérica y tiene pocas cosas destacables. Película más para rentar o ver en TV, no para cine.

Ojometro:
**

miércoles, 1 de abril de 2015

The Walking Dead: Quinta Temporada


El pasado domingo concluyó la quinta temporada de The Walking Dead, una que sin duda se podría considerar como la más grande con la que ha contado la serie en muchos sentidos. Tanto en aspectos de producción y casting sin duda significó una expansión considerable; aunque para quienes hemos leído el cómic lo más significativo es que finalmente se llegaba a un punto de quiebre notorio dentro de la historia que sin duda retaría la paciencia de aquellos que no estaban familiarizados con esta debido a que los zombies empezarían a tener mucha menor relevancia.

En cuanto a los ratings hay que decir que, literalmente, The Walking Dead es un monstruo. El primer episodio logró la mayor audiencia en la historia del show con 17.29 millones de televidentes; mientras que el final de temporada marco un nuevo récord para estos episodios con 15.78 millones. En general la serie solo en una ocasión no rebasó los 13 millones de televidentes, lo cual es algo bastante espectacular.

Aquí me centraré en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que si todavía no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO

La nueva Carol


Desde la temporada pasada fue claro que el personaje de Carol ya no sería el mismo y que para esta veríamos una evolución mucho mayor; sin embargo, creo que nadie se imaginaba un cambio tan radical. Hablar de Carol después de la 5ta temporada es hablar de alguien fundamental dentro del núcleo central de personajes de la serie y sin duda el más interesante del lado femenino; de alguien que con el paso de los episodios manifestó ser probablemente el integrante más peligroso de todos y con la cual básicamente uno puede esperar cualquier cosa (la escena amenazando al pequeño Sam ejemplifica a la perfección esto).

Durante las primeras tres temporadas estuvo en la lista de esperadas muertes y ahora es de los personajes favoritos de los fans.


Rick y su grupo no son de piedra


Si algo nos ha vendido la serie últimamente es que este es un grupo de hierro cuyos integrantes con el paso del tiempo pierden más y más su lado humano; son una familia capaz de aceptar a extraños para defenderlos cueste lo que cueste, pero a la vez no dudan en matar a todo aquel que los quiera dañar. 

Es por eso que resultó tan gratificante ver durante esta temporada que varios de ellos tuvieron momentos de flaqueza (¡Hasta Daryl!) y, sobre todo, ciertos momentos que reflejaran que su situación actual los está llevando al límite en el aspecto mental.


Alexandria y los “outsiders”


Lo de Alexandria va para largo, pero la manera en que introdujeron a esta comunidad me pareció estupenda. Todo el tema de los “outsiders” generó conflictos sólidos que terminaron por devolverle una tensión necesaria al show y de paso solidificó a la perfección el tema de que los más indefensos dentro del apocalipsis son aquellos que se sienten más seguros debido a que no conocen todos los peligros existentes más allá de los zombies.


La muerte de Tyreese


Creo que salvo por Robert Kirkman, a nadie más le agrado como presentaron a Tyreese dentro de la serie; aunque incluyo su muerte dentro de lo mejor no porque quisiera que lo mataran, sino porque en verdad significó algo. 

A diferencia de otras de las que escribiré más adelante, la muerte de este personaje afecto directamente la forma de presentar a Sasha e igualmente volvió establecer el punto de que los que dudan no tienen mucho futuro.


El regreso de Morgan


Parecía que después del estupendo “Clear” en la tercera temporada ya no veríamos nuevamente a Morgan, así que cuando apareció al final del primer episodio más de uno se emocionó. Es cierto que su participación fue limitada, pero su presencia en el final de temporada dejo en claro que la esperada interacción con Rick será muy distinta a las del pasado.


De regreso a la ciudad


Esto lo catalogó más como un gusto personal, pero en verdad me pareció muy bueno que la serie se tomara un tiempo para regresar a la ciudad. Desde la primera temporada no lo habían hecho y fue gratificante ver un escenario diferente, donde se pudo apreciar un gran despliegue técnico en la producción.


Zombies… Zombies everywhere! 


Las quejas sobre que faltaban zombies han sido controladas y creo que ahora más que en ninguna otra temporada vimos una cantidad impresionante de criaturas siendo despachadas sin piedad. 

¿Qué cada vez los matan más fácil? Es cierto, pero eso va de la mano con la evolución de los personajes y sobre cómo han aprendido a lidiarlos; además de que ese siempre ha sido un punto central con los zombies (esto no es Resident Evil o Dead Rising).


Episodios imperdibles:

(1) No Sanctuary
(2) Strangers
(3) Four Walls and a Roof
(5) Self Help
(6) Consumed
(9) What Happened and What's Going On
(12) Remember
(14) Spend
(16) Conquer



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LO NEGATIVO

Las muertes de Beth y Noah


No voy a negar que la muerte de Beth fue sin duda uno de los momentos más emocionales de la quinta temporada; no fue sorpresiva, pero si marcó claramente un punto de quiebre. Lamentablemente todo lo que la rodeo no tuvo sentido y su historia, que al inicio parecía ser una de las más atractivas, termino siendo una muy hueca.

Ahora que si hablamos de cosas sin sentido, la muerte de Noah se lleva el primer lugar. Un personaje cuyas acciones llevaron a los decesos tanto de Beth como de Tyreese y que por ende esperaba que tuviera una participación un poco más longeva, pero lo decidieron eliminar rápidamente; volviendo así el sacrificio la rubia un total desperdicio.


Michonne


Da la sensación de que Kirkman está empeñado en arruinar a los personajes femeninos más importantes del cómic sin razón aparente: primero lo hizo con Andrea y parece que Michonne está siguiendo el mismo camino. Durante esta temporada fue desplazada por Carol como uno de los líderes mientras que Sasha en ocasiones fue más importante para las historias y, aunque no diría que fue totalmente irrelevante, si fue claro que su rol en un 90% de la temporada no significó mucho.


¿Y los Wolves?


En si no tengo problemas con la creación de otro grupo de sádicos bajo este nombre, ya que probablemente esta será la vía para introducir a un personaje sumamente importante; mi problema es que mostraron muy poco. Estuvieron vendiendo tanto durante la segunda mitad su misteriosa presencia y cuando finalmente aparecieron solo nos ofrecieron migajas.


Ritmo leeeeeeeeento


La mayor queja que uno se suele encontrar es que la serie avanza a un ritmo exageradamente lento y la verdad es que eso es muy cierto. Algunos episodios se sintieron eternos, tomando demasiado tiempo para contar cosas pequeñas y en general haciendo muy evidente que hay miedo de acercarse mucho nuevamente a lo que está ocurriendo en el cómic.

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Opinión final: La quinta temporada de The Walking Dead en términos generales me ha gustado bastante, fue un gran paso hacia adelante con respecto a la decepcionante temporada anterior. Diría que solo está detrás de la tercera e incluso en ciertas cosas la supera; sin embargo, es claro que la serie cada vez toma un camino mucho menos atractivo para todo aquel que busque algo sin tanto desarrollo y que se asemeje más al cine de zombies.