viernes, 28 de octubre de 2016

Crítica: Friend Request (2016)

Película dirigida por Simon Verhoeven, quien además es co-escritor del guión junto a Matthew Ballen y Philip Koch. Se estrenó en formato físico y digital en varios países de Europa a inicios de año, mientras que a los Estados Unidos llegó en VOD durante este mes de octubre.

Sinopsis:

Cuando Laura (Alycia Debnam-Carey) deja de seguir en Facebook a una misteriosa chica, ella pronto se encontrará luchando ante una presencia demoniaca que lo único que quiere es dejarla sola al ir matando uno por uno a sus amigos más cercanos.



Comentarios generales:

Claramente el explotar las redes sociales se está volviendo una tendencia dentro del género de terror que va al alza y que parece será difícil de contener dentro de los próximos años, por lo cual estos primeros trabajos serán vitales para lo que vendrá más adelante. Esto gracias a que son los que van a establecer en su mayoría lo que funciona y lo que no, los que marcaran la línea en muchos sentidos; aunque en verdad espero que Friend Request no sea precisamente la referencia predominante.

Ya que lo que nos presenta Verhoeven es una historia que no tiene pies ni cabeza, la cual ciertamente inicia como una aparente película de stalkers con cierto nivel de drama justificado, pero que poco a poco va mutando en algo que involucra cualquier cantidad de cuestiones paranormales/fantásticas/tecnológicas que son difíciles de amalgamar. Mostrando un marcado contraste entre la luz que significa nuestra protagonista (Laura) y la oscuridad que rodea a la que terminará siendo la antagonista en todo esto (Marina), de la cual no se sabe nada y que al menos durante el primer acto funge como la principal vía para generar algo de misterio por medio de la famosa red social.

El problema llega con el segundo acto y en gran parte se debe a que nunca saben explicar qué diablos es Marina o cual es la fuerza que hay detrás de ella, ya que en determinado punto uno no sabe si es una bruja, un hacker fenomenal o un fantasma. Todo se centra en hacer la vida de Laura miserable, ver como inexplicablemente ella se convierte en la mala de la historia, olvidándose así de brindarle mayor sustancia a lo que hay detrás (solo presentan una pequeña investigación) y esperando a que, con sustos fáciles, así como con algunas muertes visualmente llamativas, el espectador no se dé cuenta del avance tan lento que presentan las acciones; unas que además siguen el mismo patrón.

La parte final tampoco resulta muy efectiva. Principalmente porque para este punto ya no te importa saber mucho sobre los motivos de Marina gracias a que resulta muy obvio que fue lo que paso; quitándole así todo el suspenso que pudiera haber quedado suelto. Lo cual, aunado a una falta de intensidad muy fuerte en una persecución supuestamente clave, termina haciendo del desenlace uno muy flojo que, para colmo, deja abiertas más preguntas.

Sobre las actuaciones diría que son aceptables, Alycia Debnam-Carey no lo hace mal pero nunca te involucras de lleno con su sufrimiento, mientras que Connor Paolo (Kobe) luce sumamente forzado en su rol de hacker paranoico. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía está ok, la dirección de arte es discreta, el score no sobresale demasiado, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son principalmente hechos con CGI aceptable y el trabajo de maquillaje presenta buenas cosas.

Opinión final: Friend Request es bastante decepcionante. No es taaaan mala, pero nunca deja de sentirse como un revoltijo de ideas sin ningún tipo de dirección.

Ojometro:
**

martes, 25 de octubre de 2016

Crítica: Fender Bender (2016)

Película escrita y dirigida por Mark Pavia (The Night Flier). Se estrenó directamente en TV durante el mes de junio para el canal Chiller en los Estados Unidos, mientras que su salida en formato físico y digital se dio el pasado 4 de octubre.

Sinopsis:

En un pequeño pueblo de Nuevo México, Hillary (Makenzie Vega) sufre su primer accidente automovilístico sin consecuencias graves, pero inocentemente le proporciona sus datos a la otra persona. Al inicio no parece nada fuera de lo común y, más allá del castigo de sus padres, todo le sale relativamente barato; sin embargo, pronto se dará cuenta que cometió un grave error.

Comentarios generales:

Ciertamente cuando vi las primeras imágenes y promocionales de Fender Bender no me pareció nada especial, pero al notar el nombre de Mark Pavia obtuvo inmediatamente mi interés. Esto porque se trata de alguien que básicamente desapareció del panorama por casi 20 años después de realizar una película que atrajo las miradas de muchas personas, así que el saber cómo iba a poder adaptarse a estos nuevos tiempos me generaba mucha curiosidad y por lo visto puedo mencionar que sigue manteniendo algo de su toque.

Obvio se nota que el director lleva tiempo ausente debido a que, después de un inicio intempestivo, este centra su atención en construir una historia cuyo principal sustento es precisamente la inocencia de una adolescente con la cual pretende que el espectador se involucre de lleno al saber que acaba de cometer un error muy acorde a su edad que le puede ocurrir a cualquiera. El problema es que esto no es suficiente como para mantener el interés a tope y en gran parte porque uno sabe exactamente lo que va a ocurrir desde los primeros 15 minutos; simplemente no hay ningún tipo de suspenso o misterio que te aligere un primer acto que avanza muy lento y sin nada destacado.

Es hasta el segundo acto cuando las cosas toman mejor ritmo, no tanto porque se produzcan cambios radicales, sino porque finalmente se empieza a jugar un poco con la posibilidad de que, tal vez, no todo es tan claro como se piensa. Un aspecto que básicamente es la excusa para añadir más víctimas porque difícilmente te generan una duda razonable, pero que termina dando dividendos gracias a que una vez que el asesino hace acto de presencia la masacre es más entretenida de ver al no limitarse solo a una larga persecución de una persona. Además de que resulta mucho más sangrienta de lo imaginado.

La parte final me gusto. Por momentos es complicado digerir algunas de las decisiones bastante estúpidas por parte de la protagonista cuando tiene todo a su favor, pero el nivel de intensidad mostrado es uno que realmente no te esperas y la dinámica no tan cargada a un solo lado beneficia una enormidad para que el desenlace resulte mucho más efectivo.

Las actuaciones no son nada del otro mundo, realmente Vega es quien carga con el peso de un 85% de la película y los hace de manera correcta; el resto solo funcionan como complemento. La producción es discreta: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es sencilla, el score tiene buenos detalles, el trabajo de sonido es bastante bueno y toda la cuestión de efectos está muy bien realizada, ya que la gran mayoría son efectos prácticos que lucen bien en pantalla.

Opinión final: Fender Bender está ok. Es una típica película para TV que tiene momentos interesantes, pero que no dejará muchos recuerdos con el paso de los días.

Ojometro:
***

jueves, 20 de octubre de 2016

Crítica: Patient Seven (2016)

Antología que cuenta con la participación de nueve diferentes directores, siendo Danny Draven el principal. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 11 de octubre, pero todavía no hay información sobre su salida en formato físico.

Sinopsis:

Un renombrado psiquiatra ha seleccionado a seis pacientes con problemas mentales como parte de la investigación para su nuevo libro. Todos extremadamente peligrosos, pero una vez que empieza a utilizar sus métodos poco ortodoxos la duda sobre quién en verdad debería de pertenecer al instituto mental empieza relucir.



Comentarios generales:

Con el renacer de las antologías se abrió una puerta enorme para todos aquellos cortometrajes que normalmente se quedan en el olvido después de rondar por diversos festivales, ya que ahora cuentan con un medio de exposición adecuado para poder darse a conocer y, tal vez, lograr que su concepto se vuelva un largometraje. Sin duda algo positivo, pero también representa un riesgo porque ahora suele ser común encontrar antologías cuyo esfuerzo es mínimo y solo se dedican a poner corto tras corto sin ningún tipo de idea detrás que justifique su uso.

Afortunadamente Patient Seven no sigue esa línea y es gracias a eso por lo que destaca, ya que, si bien los cortos son bastante distintos uno del otro (varios con un elemento peculiar como único enlace), la manera en la que Draven logra unirlos por medio de la historia base es realmente interesante. Todo sustentado por la gran actuación de Michael Ironside (Dr. Daniel Marcus) que te atrapa desde el primer instante y ayuda a que las entrevistas sean bastante intensas no solo por sus peculiares métodos, sino también por las personalidades únicas de los pacientes que te hacen esperar impacientemente al siguiente que haga su aparición.

La producción es bastante cumplidora. Salvo por un par de cortos que se nota que tuvieron un poco más de presupuesto por el uso de CGI, todos mantienen una factura similar y eso beneficia mucho a que el tono de la película no sufra de grandes cambios con el pasar de los minutos.

Pasando a los cortos:


The Visitant (Nick Peterson, 2014)

Manera efectiva de iniciar las acciones, aunque sin ser nada verdaderamente especial. Una pequeña historia sobre una madre consternada (¿O no?) sobre el bienestar de sus hijas con bastante tensión incluida, la cual cuenta con la participación de Amy Smart y Doug Jones.

The Body (Paul Davis, 2013)

El cortometraje más largo de todos y probablemente el mejor. Una buena manera de darle un toque de humor negro al Halloween por medio de una gran ambientación y referencias escondidas que, complementadas con la participación de Alfie Allen como un asesino extremadamente frio, funcionan a la perfección.

Undying Love (Omar Orn Hauksson, 2011)

La historia de zombies obligada. Bastante corta y con un aire muy marcado a “28 Days Later”, pero en general está bien hecho y el final vale la pena.

The Sleeping Plot (Dean Hewison, 2013)

El más flojito de todos. Básicamente se centra en como la inocencia de un niño puede ser increíblemente peligrosa, aunque sin nada realmente destacado.

Banishing (Erlingur Ottar Thoroddsen, 2013)

Otro de los más elaborados y con una historia más convencional sobre espíritus. Sin duda es el que presenta la mejor atmósfera de todas, además de que su estructura de tres actos ayuda bastante para que todo encaje y el giro final funcione a la perfección.   

Death Scenes (Joel Morgan, 2012)

Probablemente el más discreto en cuanto presupuesto, aunque su premisa es atractiva. Resalta al ser sobre vampiros y por la manera en la juegan con la perspectiva de ciertos sucesos para tomar por sorpresa al espectador en su conclusión.

Evaded (Johannes Persson & Rassmus Wassberg, 2013)

Otro corto sobre zombies. Su relevancia pasa más por lo que la une con la historia base, pero no está mal; logran un drama interesante con pocos minutos.

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Opinión final: Patient Seven no es perfecta, pero definitivamente vale la pena. Se trata de una antología que logra aprovechar al máximo todos sus recursos para dar un buen uso a cortometrajes y, a su vez, generar algo original.

Ojometro:
****

martes, 18 de octubre de 2016

Crítica: The Caretaker (2016)

Película dirigida por el debutante dentro del género Jeff Prugh, cuyo guión fue escrito por Jeremy Robinson. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 30 de septiembre, mientras que su salida en DVD se dio este 18 de octubre.

Sinopsis:

Mallorie (Meegan Warner) regresa a su antigua casa para hacerse cargo de abuela gravemente enferma, pero estando ahí empezara a sufrir de sonambulismo, visiones sobre extraños espíritus y a descubrir oscuros secretos de su pasado familiar.





Comentarios generales:

Es común que personas que no tienen mucha experiencia dentro del cine del terror sean elegidos para realizar proyectos por diferentes cuestiones, lo cual es algo que no me molesta considerando que así se suele encontrar nuevas ideas y refrescar la reducida baraja de talento que existe. Sin embargo, esto también puede resultar contraproducente debido a que la visión de estas personas en ocasiones no encaja con lo que normalmente buscan los fans, provocando así que trabajos con cierto potencial terminen decepcionando como es el caso de The Caretaker.

Ciertamente no creo que el guión escrito por Robinson sea algo revolucionario, pero es claro que en este caso la total falta de experiencia del director le quita demasiado a este supuesto thriller que desde un inicio se siente carente de muchos elementos que normalmente ayudarían a llevar de mejor manera una historia como esta. Ofreciendo un primer acto lleno de cosas que, más que involucrarte en el misterio que representa la abuela, te hacen reírte por completo de ella gracias a su comportamiento y la manera en la tratan; un aspecto que evita no solo a que no se pueda construir una atmósfera que genere cierta sensación de peligro, sino también en poder desarrollar de mejor manera los pequeños sucesos que revelan que dentro de esta casa hay algo más que una simple viejita loca.

En general la película es tediosa porque todo avanza muy lento y los progresos con respecto a los misterios presentados son demasiado pobres como para proporcionar una dinámica interesante. De hecho, llega un punto en donde vemos que ocurren las mismas acciones una y otra vez sin que exista un desarrollo concreto, obligando a que sea el comportamiento de la abuela el único sustento más o menos sólido para implementar algún susto barato o que la integración forzada del sonambulismo de Mallorie sea suficiente como para lograr elevar de manera discreta los raquíticos niveles de suspensos presentados.

La parte final es lo más rescatable, no tanto por la revelación principal (que es bastante simple de descifrar), sino porque finalmente se decide aumentar un poco el nivel de intensidad. Definitivamente no es suficiente como para salvar por completo las cosas, pero al menos uno se puede ir con la sensación de que ocurrió algo trascendente dentro de todo este espectáculo dominado por una desesperante pasividad.

Las actuaciones no me desagradaron realmente, pero tampoco son nada del otro mundo como para salvar la película; incluso diría que ver a Sondra Blake en su papel de loca resulta divertido. De la producción se puede decir que es de factura cumplidora: el trabajo de fotografía es aceptable, la dirección de arte es muy básica, el score me agrado, el trabajo de sonido no está mal y la cuestión de efectos/maquillaje no contiene realmente nada que destaque.  

Opinión final: The Caretaker es muy aburrida. Típica película intrascendente que estará rellenando la programación de un canal de TV en los peores horarios.

Ojometro:
**

viernes, 14 de octubre de 2016

Crítica: The Final Project (2016)

Debut tras la cámara del director Taylor Ri'chard, quien además es co-escritor del guión junto a Zachary Davis. La película se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos a inicios de año, mientras que su salida en VOD se dio a finales de septiembre.

Sinopsis:

Seis estudiantes se van a explorar una granja abandonada para poder grabar algo de la supuesta actividad paranormal que se cree que hay ahí como parte de un trabajo escolar, pero un espíritu hará de su experiencia una auténtica pesadilla.





Comentarios generales:

Uno sabe que con tantos found footage siendo producidos siempre va a existir la posibilidad de encontrarse con alguno que te deje sin palabras gracias a que es un formato que se presta muchísimo para la mediocridad. Es básicamente algo que cualquiera que se dedica a ver películas de terror considera inminente y The Final Project es sin duda ese trabajo que en 2016 me ha hecho cuestionar nuevamente mi fanatismo por el género.

En verdad fue bastante complicado el poder escribir algo extenso gracias a que, después de la obligada introducción sobre “hechos reales”, lo que nos presenta Ri'chard es un auténtico suplicio que deja en evidencia su falta de imaginación para poder construir ya no digo una historia decente, sino algo que tenga cierta relevancia.

Esto porque tarda una eternidad para que los personajes puedan entrar al lugar en cuestión y realizar lo que supuestamente es el punto central de la película, rellenando casi 40 minutos del metraje con un larguísimo viaje en camioneta donde vemos cosas tan emocionantes como un juego sobre confesiones, una chica gritando por tener una pesadilla y mucha platica juvenil hueca, la cual que se extiende incluso hasta todo el segundo acto para no aportar absolutamente nada de sustancia a los mitos que rodean la propiedad.

Es llegado al acto final cuando el director recuerda de lo que se trataba la historia y empieza a recurrir a sustos fáciles para equilibrar las cosas, pero en este punto ya básicamente nada tiene efecto. De hecho, la mayoría de las muertes apenas y se pueden ver gracias a que se dan desde la perspectiva de primera persona (los personajes traen puesta una GoPro) con una pésima iluminación, así como una estabilidad espantosa.

Las actuaciones son horribles, realmente ningún actor parece tomar con seriedad las cosas y es difícil creer algo de lo que hacen. La producción tampoco tiene nada que valga la pena: el trabajo de edición es malo, la iluminación es pésima como mencione antes, el trabajo de sonido es espantoso y los efectos son dignos de un proyecto escolar.

Opinión final: The Final Project es una atrocidad de esas grandes. Evítenla a toda costa. 

Ojometro:
*

martes, 11 de octubre de 2016

Crítica: Viral (2016)

Película dirigida por la dupla Henry Joost / Ariel Schulman (Paranormal Activity 4), cuyo guión fue co-escrito por Christopher Landon y Barbara Marshall. Se estrenó en VOD y DVD dentro de los Estados Unidos a inicios de agosto, mientras que a México llego a las salas de cine el fin de semana pasado.

Sinopsis:

Después de que un extraño virus pusiera en cuarentena a todo el pueblo, Stacey (Analeigh Tipton) y Emma (Sofia Black-D'Elia) tienen que mantenerse seguras dentro de su casa, pero cuando dicho virus infecta a su hermana, la menor de ellas tendrá que tomar una difícil decisión: protegerla o tratar de sobrevivir.


Comentarios generales:

Las películas de zombies sustentadas en brotes virales por lo general siguen una línea muy marcada donde predomina la acción, algo que suele dar buenos resultados y por ello difícilmente cambia. Sin embargo, en años recientes se ha visto cierta tendencia a disminuir un poco eso para enfocarse en aspectos más humanos o científicos, lo cual no es precisamente muy del agrado de los fans; quienes con Viral seguramente encontraran un trabajo en su mayoría aburrido precisamente por eso.

Esto porque lo que nos presentan Joost y Schulman es una historia que ciertamente se tarda muchísimo en cocinar al centrarse durante gran parte de la primera mitad en los problemas personales/familiares/escolares de este par de adolescentes mientras de manera muy discreta se trata el tema del virus. Uno al que pretenden darle bastante seriedad incluyendo explicaciones científicas sobre parásitos e incluso segmentos con Barack Obama que le añaden cierto realismo al asunto, pero que no resulta suficiente como para generar una sensación de peligro a gran escala ante la lentitud con la que se desarrollan las acciones y cuya trascendencia va disminuyendo con el pasar de los minutos.

Es ya entrado el segundo acto cuando las cosas mejoran, principalmente porque los zombies se vuelven un poquito más relevantes, aunque no de la manera en la que uno espera. Esto porque en pantalla realmente solo aparecen un par, pero eso es más que suficiente para establecer el peligro que significan y con ello empezar a construir una atmósfera desoladora mucho más fuerte que no brinde esperanza a los personajes; no solo por lo que les espera afuera, sino también por el riesgo inminente con el que tienen que lidiar ahora que uno de ellos ha sido infectado. Situación que añade cierta complejidad por la cuestión moral a la que se ve expuesta nuestra protagonista.

La parte final la encontré falta de intensidad. No digo que no la tenga, pero considerando la situación presentada nunca termine por creerme que los sucesos llevaran hasta sus límites a las hermanas; además de que toda la cuestión con los zombies se siente completamente en segundo plano y terminan siendo bastante olvidables.

Sobre las actuaciones puedo decir que son probablemente lo mejor de la película, sobre todo Sofia Black hace una gran labor al cargar con las escenas más importantes sin demasiados problemas. La producción está bien cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte no presenta nada complicado, el score cumple, el trabajo de sonido resulta un buen complemento en varias escenas, los efectos son sólidos y el trabajo de maquillaje no presenta demasiados riesgos, pero logra su cometido.

Opinión final: Viral no está mal, pero no contiene nada verdaderamente especial. Película para perder el tiempo un fin de semana.

Ojometro:
***

domingo, 9 de octubre de 2016

Crítica: Phantasm: Ravager (2016)

Quinta entrega de la franquicia, dirigida por el debutante (dentro del género) David Hartman y cuyo guión co-escribió junto a Don Coscarelli. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de octubre, mientras que su salida en formato físico está planeada para noviembre/diciembre.

Sinopsis:

Después de varias décadas de estar enfrentando a The Tall Man y a su ejército de criaturas, Reggie (Reggie Banister) vivirá una última épica batalla multidimensional donde el futuro del planeta tierra se encuentra en juego.




Comentarios generales:

Hay franquicias cuyo estatus de legendarias se lo han ganado a base de múltiples secuelas para mantenerse en la mente del colectivo popular, pero existen unas cuantas que lo han conseguido en base a una legión de fieles fanáticos que no han dejado que caigan en el olvido y sin duda alguna Phantasm es la más importante de estas. 

En serio, si no fuera por los famosos Phans esta franquicia ya hubiera desaparecido hace mucho tiempo y Ravager es una película hecha exclusivamente para ellos en modo de agradecimiento, pero con pocas cosas que le puedan agradar a aquellos que en su vida han visto alguna de las entregas previas o no están familiarizados con la mitología que las conforman.

Esto porque Hartman y Coscarelli se apegan muchísimo a los elementos que han vuelto entrañable a Phantasm para muchos, ósea… una producción austera y, sobre todo, una historia enredada que no tiene mucho sentido. Lo cual en el primer acto no es tan notorio debido a que se liga con los hechos de la cuarta entrega para darle una última exhibición como badass a Reggie que funciona de manera perfecta gracias a que logra combinar acción y humor muy característicos utilizando a las esferas asesinas; todo con el principal propósito de hacerte sentir nuevamente familiarizado con este universo y establecer la sensación de peligro constante con la que nuestro protagonista ha tenido que vivir por tantos años. 

Lamentablemente a partir de los 30 minutos es cuando las cosas pierden rumbo, ya que las acciones empiezan a saltar entre la travesía apocalíptica de Reggie y la estancia de este en un asilo; un giro que no es exactamente algo complicado de entender y que probablemente se tuvo que hacer por las limitantes físicas con las que ya gozaba Angus Scrimm, pero que nunca termina por sentirse orgánico dentro de todo esto. No porque la poca coherencia me moleste, sino porque en cuestión de minutos se pretende que todo lo que se ha vivido sea parte de algo que hasta este punto no se había tratado y que limita muchísimo la presencia de The Tall Man; quien, si recibe un par de escenas para enmarcar, pero cuya historia queda inconclusa.

El final sin duda será muy polémico. El aspecto positivo es que brinda un cierre definitivo a Reggie, Mike, Jody y The Tall Man, pero por otra parte, es difícil ignorar que se dejan muchísimas preguntas sin respuesta para que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones. Algo que probablemente no era lo que muchos esperaban, sobre todo con este escenario de realidades alternas que vuelve complicado definir cuál es la que en verdad importa.

Las actuaciones son lo mismo que uno lleva presenciando por todos estos años, pero ver las últimas escenas de Angus Scrimm es algo que a cualquier fan le va a sacar una lagrima. En cuanto a la producción creo que todo el mundo estará contento de ver que las cosas siguen igual: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es simple, el score es épico como siempre, el trabajo de sonido es bueno y los efectos son una combinación de prácticos/CGI con ese sello de serie b  tan característico.

Opinión final: Ravager puede que no sea la conclusión perfecta, pero definitivamente dejará contentos a todos aquellos Phans que esperaron tantos años para verla.

Ojometro:
***

jueves, 6 de octubre de 2016

Crítica: Blair Witch (2016)

Secuela directa del clásico de 1999 dirigida por Adam Wingard (You're Next) y cuyo guión fue escrito por Simon Barrett. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 16 de septiembre, mientras que en México hizo lo propio apenas este fin de semana. Recaudando hasta la fecha 35 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Después de descubrir un video por internet en donde cree haber visto a su hermana Heather, James (James Allen McCune) y un grupo de amigos se dirigen al bosque donde ella desapareció hace más de 20 años y en el cual supuestamente habita la bruja de Blair.


Comentarios generales:

Independientemente de la opinión que uno pueda tener sobre The Blair Witch Project, es innegable que se trata de una de películas más influyentes dentro del género en los últimos 25 años y lo que provocó en 1999 fue un fenómeno cultural fascinante que no se ha vuelto a ver dentro del cine de terror. Básicamente fue el Pokémon Go de aquella época, estaba en todos lados y veías a toda clase de personas (fans o no) debatir sobre si era real, así que cuando se anunció esta sorpresiva secuela difícilmente podías ignorarla y en verdad deseaba que Blair Witch fuera algo especial, pero al final de cuentas resulto ser una gran decepción.

Ciertamente la premisa con la que parten Wingard y Barrett se siente como un proceso natural, pero la problemática es que ya no estamos en 1999 y el found footage ya no es algo novedoso como en aquel entonces. Ante esto uno esperaría un poco más de innovación de su parte y no solo simples actualizaciones de las herramientas de filmación, las cuales prácticamente son el punto de atención durante un primer acto sorpresivamente vacío considerando que solo se hacen referencias mínimas al tema de la leyenda o a lo ocurrido durante estos últimos 20 años; limitándose a interacciones genéricas entre personajes que no se diferencian demasiado a las de otros ochenta trabajos vistos en años recientes.

En general la película es aburrida, avanza muy lento y presenta situaciones bastante estúpidas, pero sobre todo se siente hueca. Por ahí se pretende jugar un poco con el hecho de que lo ocurrido sea una farsa al recurrir a los populares símbolos de ramas; sin embargo, este aspecto pasa rápidamente a segundo término para darle paso a una serie de sucesos inexplicables que no solo son incomodos de ver por el formato, sino que además no añaden demasiada sustancia como para poder desarrollar de mejor manera la mitología alrededor Blair; provocando que por momentos no sepas si estás viendo una historia sobre una bruja o sobre pie grande.

La parte final es un caos. Lo positivo que tiene es que las acciones se trasladan a un escenario familiar, pero más allá de eso hay poco que rescatar debido a que todo se limita a gritos y a movimientos bruscos de la cámara con los cuales no puedes percibir claramente lo que sucede; donde las explicaciones son mínimas y una vez más se pretende que sea el propio espectador quien saque sus propias conclusiones con respecto a lo que es la bruja.  

De las actuaciones puedo decir que no están tan mal, hacen lo que pueden con personajes muy limitados y cuyos diálogos se constituyen en un 50% de repetir nombres mientras corren. La producción tiene algunas cosas interesantes: el trabajo de sonido es muy bueno, en general la ambientación es sólida y el uso de diferentes tipos de cámaras generan una dinámica un tanto distinta, aunque se termina desperdiciando el elemento más interesante (un dron).

Opinión final: Blair Witch es una mala película. Un burdo intento por querer revivir una franquicia que dio todo de si hace 16 años atrás.

Ojometro:
**

martes, 4 de octubre de 2016

Crítica: 31 (2016)

Película escrita y dirigida por Rob Zombie (The Devil’s Rejects). Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 16 de septiembre y llegará de manera limitada en cines a varios países durante este mes de octubre. Todavía no hay información sobre su salida en formato físico.

Sinopsis:

En la noche previa a Halloween, cinco personas son secuestradas y encerradas en un complejo conocido como “Murder World”. Un lugar donde serán obligados a participar en un sádico juego llamado 31, el cual consiste en sobrevivir durante 12 horas los constantes ataques de un grupo de maniáticos vestidos de payasos.



Comentarios generales:

Hablar sobre una película de Rob Zombie es como caminar por un terreno minado, ya que no importa lo que digas, casi siempre terminaras siendo alcanzado por los explosivos comentarios de sus más fervientes seguidores o de sus más recalcitrantes detractores. Es alguien que divide a los fans del género como pocos y definitivamente con 31 esa tendencia no va a cambiar en lo absoluto, esto a pesar de que se trata de un trabajo mucho menos experimental que The Lords of Salem y con el cual regresa a las bases que le dieron buenos resultados en sus inicios.

Ya que el director recurre nuevamente a ese aire de grindhouse setentero que maneja muy bien y a la creación de villanos con los cuales uno pueda obtener un rápido interés, siendo lo segundo algo fundamental para que el primer acto no sea completamente intrascendente. Esto porque la película inicia con un potente monólogo realizado por Doom-Head que establece algo en verdad oscuro, pero después de eso las cosas caen en un territorio poco interesante donde, salvo por una pequeña interacción, todo se siente vacío y con el avanzar del metraje queda en evidencia que bien se lo podrían haber evitado ante la nula relevancia que tienen estos primeros 25/30 minutos para el resto de la película.

Realmente lo interesante llega durante el segundo acto cuando da inicio el juego mortal, no tanto porque sea algo muy original (es una combinación de The Running Man con Battle Royale), sino porque son los propios asesinos quienes le brindan un toque único a las acciones sangrientas. Unas que para lo acostumbrado con Zombie son muchísimo más ligeras de lo que se podrían imaginar y cuyo ritmo es bastante caótico para mantener una intensidad muy elevada que no permita al espectador el ponerse a cuestionar ciertos sucesos que no presentan demasiada sustancia, pero que resultan entretenidos de ver ante la violencia presentada. Además de que la curiosidad que genera el saber cómo serán los siguientes payasos en aparecer ayuda muchísimo a que todo transcurra de manera ágil.

La parte final me dejo con un sabor un tanto agridulce. Por una parte, es tremendo ver a Domm-Head de regreso, él es sin duda el personaje con más fuerza y le brinda otro nivel de tensión a las acciones; sin embargo, por otra parte, la película no responde muchas preguntas que hubieran ayudado a redondear la historia (¿Quiénes son esas personas ricas?) y eso hace que el desenlace se sienta muy vacío.

Las actuaciones de los estelares no están mal, pero quienes se llevan los reflectores son los propios payasos; en especial Pancho Moler como Sick-Head y el enorme Richard Brake como Doom-Head. Ellos terminan siendo el alma de la película debido a que son los que reciben más exposición y, a pesar de que no tienen tanto desarrollo, si terminan convenciéndote no solo de que se trata de tipos enfermos, sino que además bien podrían expandir su historia en otras películas. 

La producción está bien cuidada: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es muy buena, el score bien pensado como siempre, el trabajo de sonido es efectivo, los efectos son llamativos a pesar de su simplicidad y el trabajo de maquillaje resulta un buen complemento.

Opinión final: 31 me entretuvo. Aunque para este punto creo solo queda decir que si son fans de Zombie la deben de checar y si no lo son, bueno… mejor evítenla.

Ojometro:
***

sábado, 1 de octubre de 2016

Crítica: The Mind's Eye (2016)

Película escrita y dirigida por Joe Begos (Almost Human). Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado mes de agosto, mientras que su salida en formato físico está programada para el próximo 4 de octubre.

Sinopsis:

Zack Connors (Graham Skipper) y Rachel Meadows (Lauren Ashley Carter) nacieron con increíbles habilidades de telequinesis. Así que cuando su talento se hace público ambos son llevados con el doctor Michael Slovak (John Speredakos), quien supuestamente pretende ayudarlos a controlar sus poderes, pero en realidad lo que quiere es saber cómo obtenerlos.



Comentarios generales:

A pesar de que Strangers Things volvió a poner en boca de todos los homenajes al cine de décadas pasadas, lo cierto es que este es un fenómeno que se ha dado dentro del género de terror desde hace algunos años a la fecha y ya no es algo tan novedoso. Por ende, cada vez es más complicado para los cineastas poder sorprender con esta clase de trabajos, pero afortunadamente hay quienes siguen encontrando las maneras para hacerlo y The Mind's Eye es un claro ejemplo sobre cómo explotar la nostalgia (en este caso, de inicios de los 90s) sin demasiadas complicaciones.

Esto porque lo que nos regala Begos es probablemente una de las historias más absurdas que nos podemos encontrar, pero que desde el primer minuto deja en claro que no se toma muy en serio y cuyas únicas intenciones son las de entretener al espectador por medio de elementos llamativos que logren complementar una trama muy básica. Un aspecto que durante el primer acto puede que no sea tan palpable considerando que es en esta parte donde se pone un poco más de énfasis al desarrollo de los personajes y a los verdaderos motivos que hay detrás de la investigación, lo cual puede hacerlo un poco pesado, pero en cuestión de minutos deja eso de lado para iniciar un auténtico espectáculo visual que resulta muchísimo más violento de lo que uno se podría imaginar.

Y es que al llegar al segundo acto esto se convierte en una serie de peleas que están dominadas por expresiones sumamente graciosas por el uso de telequinesis y, sobre todo, de muchísimos efectos prácticos.

En serio, si son fanáticos de cómo se hacían las películas de antes van a amar todo lo que ocurre a partir de aquí, lo cual básicamente es un enfrentamiento que se extiende por varios minutos, pero que gracias al trabajo de edición fluye de manera perfecta y cuyo buen uso del score, así como de los propios momentos de impacto, proporcionan un nivel de intensidad bastante elevado.

La parte final sigue con la misma línea, aunque a un nivel mucho mayor con la violencia. Los disparos aumentan, las explosiones de partes del cuerpo humano aumentan, las expresiones graciosas aumentan y eso añade un impacto visual impresionante que le dan a la pelea definitiva un toque de autenticidad importante, ya que en realidad su estructura no es muy distinta a las anteriores.

De las actuaciones se puede decir que todas cumplen su objetivo de ser completamente exageradas considerando los personajes a los que se les da vida, siendo Speredakos el que más da de que hablar como este doctor completamente obsesionado. La producción tiene un sello particular, pero resalta en ciertas cosas en específico: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no tiene nada especial, el score es muy bueno, el trabajo de sonido es limpio, el maquillaje sólido y los efectos especiales son sin duda el principal atractivo. Ya que se tratan en un 95% de prácticos sumamente llamativos.

Opinión final: The Mind's Eye terminará gustando en mayor o menor medida dependiendo de qué tanta seriedad o desarrollo busquen. A mí me entretuvo y la recomiendo para pasar un buen rato.

Ojometro:
****