martes, 21 de mayo de 2019

Crítica: The Haunting of Sharon Tate (2019)

Película escrita y dirigida por Daniel Farrands (The Amityville Murders). Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 5 de abril, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 4 de junio.

Sinopsis:

Embarazada con el hijo del director Roman Polanski y esperando a que este regrese de Europa, la actriz de Sharon Tate (Hilary Duff) empieza a sufrir aterradoras visiones sobre su inminente muerte a manos de la familia Manson.






Comentarios generales:

2019 quedará marcado como un año en el que la figura del infame Charles Manson y los asesinatos cometidos por su familia recibieron una atención sin igual, ya que entre películas y documentales dicho tema ha estado muy presente en las pantallas. Una situación que ha provocado cierta saturación en un tema ya de por sí muy investigado y que añade dificultades a cualquier proyecto que quiera tratarlo, tal como fue el caso de este desastre llamado The Haunting of Sharon Tate.

Y es que en su búsqueda de originalidad lo que nos trae Farrands sustenta toda su idea principal en una aparente declaración de la propia Sharon Tate que está más que demostrado que nunca existió, limitando esto a una serie de suposiciones poco interesantes que generan una historia muy absurda construida en base a situaciones genéricas que ni siquiera posicionan a la familia Manson como una amenaza relevante, dejándola solo como algo secundario mientras se le invierte mucho tiempo a una paranoia de la protagonista que resulta aburrida de ver.

La cual debería de ser la principal vía para insertar elementos que logren añadir gran tensión o una sensación de peligro considerable, pero que se queda solo como un instrumento para insertar sustos fáciles y alucinaciones que no aportan gran cosa. O peor aún, para dar a entender de manera muy sutil que las víctimas fueron en parte responsables por lo que les ocurrió.

La parte final sin duda es lo que más resalta, para bien y para mal. Por un lado se le debe de reconocer al creador por tratar de ofrecer algo distinto cuando era claro que las cosas ya no iban para ningún lado, pero tampoco se puede dejar de lado el hecho de que la conclusión resulta demasiado ridícula.

Las actuaciones son bastante malas, con una Hilary Duff que claramente no da el ancho para este tipo de papeles y un grupo de secundarios totalmente acartonados que no le ayudan demasiado. La producción tampoco tiene muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía es decente, la dirección de arte simple, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido cumple y tanto los efectos como la labor de maquillaje no presentan gran complejidad.

Opinión final: The Haunting of Sharon Tate es una muy mala película. Mejor vean un documental sobre los asesinatos.

Ojometro:
*

viernes, 17 de mayo de 2019

Crítica: I Trapped the Devil (2019)

Ópera primera del director Josh Lobo, quien además escribió el guión. Se estrenó en VOD el pasado 26 de abril dentro de los Estados Unidos, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando Matt (AJ Bowen) y su esposa aparecen sin previo aviso en la casa de su distante hermano Steve (Scott Poythress) para celebrar navidad, ellos se encuentran con una aterradora sorpresa: este tiene encerrado a una persona en su sótano. Aunque no se trata de cualquier persona, sino que a palabras del propio Steve, es el mismísimo diablo.



Comentarios generales:

Cuando uno ve el trailer de I Trapped the Devil sabe de manera inmediata que no se trata de una película convencional y que probablemente su meta no sea la de agradar a un público a gran escala. Tiene toda esa esencia marcada, lo cual te puede generar ciertas dudas debido a que muy pocas personas tienen la habilidad para hacer de esta clase de experiencias algo digerible y evidentemente al ver que un novato estaba detrás del proyecto no era muy alentador; aunque al final el resultado me ha parecido interesante.

La verdad no sé si Lobo obtuvo inspiración de un episodio de The Twilight Zone llamado “The Howling Man” porque el concepto es muy similar; sin embargo, su propuesta es mucho más pequeña e intima. Con una historia simple a pesar de que se quiera aparentar lo contrario, donde lo más importante desde el primer acto es tratar de generar una atmósfera pesada e incómoda que en todo momento refleje que dentro de esta casa hay algo maligno. Complementado con un uso de los colores bastante interesante que le brinda cierto sentido a que esto ocurra durante navidad.

Lamentablemente con el paso de los minutos las cosas empiezan a volverse pesadas, ya que después de establecer el problema central y que el personaje de Steve no está tan loco, el desarrollo se vuelve tedioso. Más que nada porque la naturaleza misma de la historia no da para más y se le da vueltas al mismo punto, provocando con esto que el ritmo decaiga mientras todo se centra en los conflictos morales a los que se ven expuestos los personajes y la explicación muy rebuscada de que, en efecto, lo que está encerrado en el sótano puede ser el diablo.

Por suerte en la parte final logra levantar, principalmente por el incremento en la paranoia que reflejan los personajes. Esto de inmediato hace que la sensación de peligro suba de golpe y con ello la tensión sea mucho más palpable, aunque hay que decir que el desenlace te deja más dudas que respuestas concretas.

En cuanto a las actuaciones tanto Bowen como Poythress y Susan Burke hacen un buen trabajo para mantener el interés durante todo el filme a pesar de que sus personajes no son precisamente los más complejos que existen. La producción es cumplidora: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte efectiva, el score es sólido, el trabajo de sonido no es el mejor y lo relacionado con efectos/maquillaje es ínfimo.

Opinión final: I Trapped the Devil está interesante. Por su lento desarrollo no es para todo el mundo, pero no está de más checarla.

Ojometro:
***

martes, 14 de mayo de 2019

Crítica: Muse (2019)

Película escrita y dirigida por Richard John Taylor, la cual significa su debut dentro del género. Se estrenó en VOD dentro del Reino Unido y los Estados Unidos el pasado 8 de marzo, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Harry Newman (Jeffrey Charles Richards) es un renombrado escritor que sufre para asimilar la reciente muerte de su hija. Ante esto decide pasar un tiempo en su mansión localizada al sur de Francia para escribir sus memorias, pero ahí conocerá a una joven que tiene un enorme parecido con su hija que poco a poco lo hará enloquecer.


Comentarios generales:

Por lo regular uno se puede enterar de la existencia de una película con un año de anticipación si sigue detalladamente las noticias ligadas a la industria o, como mínimo, seis meses cuando las campañas de publicidad empiezan a tomar forma e inminentemente se lanza algún tipo de arte promocional. Sin embargo, el caso de Muse fue atípico porque realmente en ningún momento escuche de ella, desconocía de su existencia hasta hace un par de días y ante eso no esperaba gran cosa; aunque al final me he llevado una pequeña sorpresa.

No tanto porque lo que nos trae John Taylor sea una gran película, sino por la capacidad que muestra para mantenerte interesado a pesar de contar una historia exageradamente simple en la que no pasa mucho. La cual se sustenta principalmente en una extraña amistad y, sobre todo, en los marcados contrastes que representan los coloridos paisajes franceses con el sufrimiento de Harry dentro de una desolada mansión.

Todo bajo un ritmo agradable y con una dinámica que sin duda es repetitiva, pero que nunca llega a sentirse pesada. Aunque con momentos que resultan débiles en el proceso de desarrollo del aparente problema mental de nuestro protagonista, principalmente porque se trata de escenas nocturnas que no logran diferenciarse de manera importante; además de que fallan en su intento por generar suspenso.

La parte final no es precisamente compleja, pero es probable que genere ciertas dudas. Desde minutos antes empieza a ser evidente que el camino va por ahí; sin embargo, no es sino hasta que te lo exponen de manera clara cuando te sientes con la seguridad para asimilarlo y con ello poder involucrarte en un cierre que tiene la fuerza necesaria para no provocar indiferencia.

Las actuaciones hay que destacarlas al tratarse de actores prácticamente desconocidos o novatos, sobre todo la de Jeffrey Charles Richards al ser quien carga con todo el peso emocional y psicológico del filme. La producción es discreta: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte simple, cuenta con un buen score, el trabajo de sonido es limpio y lo referente a efectos/maquillaje es mínimo.

Opinión final: Muse está ok. Un thriller pequeño sin grandes pretensiones para pasar el rato.  

Ojometro:
***

viernes, 10 de mayo de 2019

Crítica: The Russian Bride (2019)

Película escrita y dirigida por Michael S. Ojeda (Savaged). Se estrenó directamente en VOD y DVD dentro de los Estados Unidos el pasado 19 de marzo.

Sinopsis:

Una mujer rusa viaja a los Estados Unidos junto con su hija para casarse con un recluido millonario, quien resulta ser un psicópata que hará de sus vidas un auténtico infierno.








Comentarios generales:

En ocasiones hay películas con las cuales uno no puede emocionarse o encontrar alguna razón para que te generen gran interés, es algo que pasa y en mi caso ocurrió desde que vi el primer trailer de The Russian Bride. Simplemente no me generaba nada, pero había que verla a pesar de todo debido a que con los nombres involucrados había el material humano para sacar algo interesante o, por lo menos, divertido. Cosa que tristemente no se da.

Y para mi sorpresa mucho se debe al propio Ojeda, quien toma algunas decisiones extrañas con respecto al desarrollo de la historia que básicamente se encargan de eliminar cualquier tipo de factor sorpresa desde muy temprano. Soltando información a diestra y siniestra que uno pensaría que se guardaría por mayor tiempo para ir construyendo un misterio sólido que fuera creciendo al irse conociendo la tumultuosa vida del magnate, pero que al revelarlo casi de golpe solo provoca que todo el primer acto sea uno en el que gran parte del interés se pretende obtenerlo en base a lo visual gracias a las geniales tomas en exteriores o al estilo gótico proporcionado por la  misma mansión.

Así las cosas entran en un tobogán de situaciones predecibles que evitan que uno pueda involucrarse de lleno con los personajes al no verles un propósito claro, además de que la construcción del suspenso es mediocre y los elementos sobrenaturales integrados se sienten fuera de lugar. Originando con esto una segunda mitad aburrida, sin chispa; en la que el ritmo no es precisamente lento pero las mismas acciones hacen que no se sientan avances significativos durante periodos importantes y, por ende, la tensión que debería de tener un suceso como este brilla por su ausencia.

Los veinte minutos finales son lo mejor por un amplio margen, incluso hasta parecen de otra película. Aquí es cuando esto se convierte en una venganza en toda la regla que no solo tiene un detonante hilarante, sino que además el nivel de violencia se eleva de manera muy marcada; haciéndote olvidar los fallos con varias muertes que al menos hacen del cierre uno potente.

Las actuaciones no están tan mal, Corbin Bernsen (Karl) y Oksana Orlan (Nina) hacen lo que pueden, siendo la segunda la que destaca durante la parte final. La producción también cumple: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son simples y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Russian Bride es decepcionante. Película aburrida y predecible en la que solo veinte minutos valen la pena.

Ojometro:
**

martes, 7 de mayo de 2019

Crítica: Us (2019)

Película escrita y dirigida por Jordan Peele (Get Out). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el 22 de marzo, mientras que en México apenas hizo lo propio durante el fin de semana pasado. Recaudando hasta la fecha $250 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Las vacaciones de verano de una familia se vuelven un caos cuando unos individuos idénticos a ellos se aparecen frente a su casa y empiezan a aterrorizarlos.






Comentarios generales:

Después de que Get Out rompiera los pronósticos siendo una de las películas más alabadas de 2017 e incluso obtuviera un premio oscar, era inevitable que el siguiente trabajo de Jordan Peele se volviera uno muy esperado. Había muchas razones para ello, siendo la principal de todas el ver si podía reafirmarse como uno de los directores más interesantes dentro del género de terror o si lo anterior solo había sido mera suerte, lo cual con Us demuestra que no fue así.

Y es que lo que nos trae Peele en esta ocasión es un filme mucho más enfocado en el terror y no tanto a la crítica social/racial predominante en Get Out, pero dejando siempre la puerta abierta a diversas interpretaciones que generarán mucho debate con el pasar de los años.

Construyendo así una historia que en un inicio se podría clasificar como de invasión de hogar y que con el paso de los minutos va mutando en algo que resulta difícil de encasillar, ya que los acontecimientos iniciales parecen encaminar a una dirección aparentemente clara, con un conflicto central fijo y con momentos de tensión bien construidos que te hacen suponer que esta familia tendrá que luchar por su vida en un espacio reducido de manera intensa; sin embargo, eso no es así.

Ya que para el segundo acto se empiezan a añadir constantes giros que hacen que las cosas adquieran una escala mayor, aunque con estos también llega la parte más retadora considerando que la historia poco a poco va mutando en algo raro que por momentos tiene sentido y por otros no tanto. Donde la violencia aumenta de manera agradable, el ritmo nunca se torna cansino y el director empieza a utilizar un humor negro de manera inteligente, pero sin demostrar gran urgencia por profundizar con respecto al tema de los dobles y con ello generar en el espectador muchas preguntas que, esperas, sean contestadas.

Lo cual no sea da, al menos no con todas. Sobre todo porque la parte final se centra en la situación particular de Red (Lupita Nyong'o) y su doble, entrando a terrenos tipo The Twilight Zone en los que los detalles son vagos, más la información es suficiente para entender lo elemental en el desenlace.

Las actuaciones son muy sólidas, incluso las de los niños que suelen ser siempre complicadas de digerir; sin embargo, es Lupita Nyong'o quien se lleva las palmas. Ella es quien carga con el peso emocional del filme cuando se trata de la familia normal, pero también resulta increíblemente aterradora en cuanto a su doble malvado se refiere y mucho de eso solo a base de expresiones faciales que logran marcar una diferencia fundamental.

La producción es sólida en general: el trabajo de fotografía tiene altibajos (sobre todo en escenas realizadas en exteriores), la dirección de arte cumple, el score es estupendo, el trabajo de sonido no tiene problemas, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Us me gustó. Una buena y rara película que sin duda estará dentro de la conversación sobre las mejores de 2019.

Ojometro:
****

viernes, 3 de mayo de 2019

Crítica: Night (2019)

Película escrita y dirigida por Nicholas Michael Jacobs, la cual significa su debut tras la cámara. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 23 de marzo, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una adolescente es secuestrada por un misterioso hombre, quien la obliga a ser la estrella de su enfermo y retorcido stream en vivo que lleva semanas planeando.







Comentarios generales:

La verdad no sé cómo empezar esto, ya que el material que justifica el texto a duras penas se puede considerar un largometraje (dura 65 minutos) y porque el contenido que presenta carece de la sustancia necesaria para profundizar de manera extensa. Llevando el concepto de producción independiente al extremo.

En general digamos que Jacobs tiene una idea que no creo que sea mala, pero es muy claro que carece del bagaje necesario para ejecutarla de manera adecuada. Ya que, quitando los tres o cuatro minutos iniciales, toda la película se desarrolla en una toma fija prácticamente a oscuras y ante esa limitante la historia exigía un tipo de dinámica que nunca vemos aquí; dejando todo el interés en el morbo que pueda generar la tortura que recibirá la pobre chica.

Una tortura que termina siendo blanda, sin impacto y con pocos momentos que en verdad te hagan sentir algo por el personaje que la está viviendo, no tanto porque lo que sufre no sea cruel (que lo es), sino porque la manera de presentarlo carece de una buena construcción. Generando con esto unos 50 minutos de acciones carentes de intensidad, con una calidad de imagen terrible y un desenlace intempestivo que por lo menos trata de cambiar ligeramente las cosas.

De las actuaciones no se puede decir mucho, solo aparecen dos personajes en pantalla y uno casi no tiene diálogos, mientras que el otro es el encargado de manejar las acciones de espaldas a la cámara la mayoría tiempo. En cuanto a producción creo que un stream de Twitch tiene mejor calidad: la iluminación es pésima y el trabajo de sonido deja mucho que desear.

Opinión final: Night es un producto amateur de muy baja calidad. No pierdan su tiempo.

Ojometro:
*

martes, 30 de abril de 2019

Crítica: I Spit on Your Grave: Deja Vu (2019)

Secuela directa del clásico de culto de 1978, la cual nuevamente fue escrita y dirigida por Meir Zarchi (I Spit on Your Grave). Salió directamente en DVD y Blu-ray dentro de los Estados Unidos el pasado 23 de abril.

Sinopsis:

Jennifer Hills (Camille Keaton) ahora es una exitosa escritora que ha superado su traumática violación y sangrienta venganza décadas atrás. Lo malo para ella es que las familias de aquellos a los que asesinó no lo han olvidado y la volverán a secuestrar; aunque ahora no estará sola, ya que su hija Christy (Jamie Bernadette) sufrirá el mismo destino.



Comentarios generales:

Una secuela directa de la I Spit on Your Grave original era algo que nunca pensé que fuéramos a ver, mucho menos cuando el remake dio inicio a toda una franquicia con la aprobación del propio Meir Zarchi; sin embargo, algo pasó y en 2014 fue revelada sin dar demasiados detalles al respecto, generando curiosidad dentro de los fans del género. Curiosidad que poco a poco fue desapareciendo debido a que Deja Vu quedó en la congeladora después de haber concluido su filmación en 2015, una señal inequívoca de que algo no andaba bien y que tristemente se terminó confirmando.

Ya que lo que nos trae Zarchi es una película que pretende hacer básicamente dos cosas: darle un cierre a la historia de Jennifer Hills y expandir de cierta manera el conocimiento que se tiene sobre sus violadores para demostrar que lo ocurrido tuvo efectos colaterales en ambos lados. Una idea que en teoría no se escucha tan mal, pero que al tratar de desarrollarla durante DOS HORAS Y MEDIA simplemente no funciona como debería.

Esto porque en ningún momento se nota la intención de volver a ofrecer algo que incomode al espectador por medio de situaciones controversiales como la original, sino que ahora se pretende construir todo en base a una presentación caricaturesca (incluso ofensiva) de los hillbilly. Lo cual daña prácticamente de inmediato las acciones enfocadas en el personaje de Jennifer, ya que su secuestro resulta intrascendente y lleno de diálogos absurdos; aunque por lo menos ofrece lo que es sin duda el momento más llamativo e intenso dentro de un primer acto que bien se puede catalogar como una comedia no intencional.

Para la segunda mitad es cuando los estragos de la excesiva duración empiezan a ser evidentes, ya que una vez ocurrido el momento previamente mencionado la película toma un rumbo más familiar para la franquicia, tratando de explotar el shock, pero sin gran éxito. Particularmente porque lo que debería de ser una experiencia traumática queda parada solo como un suceso más, seguido por una venganza que carece de fuerza y de muertes memorables.

La parte final añade un giro que la verdad no es tan fácil de descifrar, aunque una vez más es el comportamiento general de los hillbilly lo que hace que sea difícil de digerir. Aquí ya es tan exagerado este detalle que en verdad te termina importando poco o nada una revelación que, en teoría, debería de ser impactante y solo se toca con pinzas para ofrecer un cierre carente de emoción.

De las actuaciones se puede decir que Keaton y Bernadette están correctas, pero al resto del elenco es hasta doloroso verlo debido a que sus personajes son una caricatura que daña de manera terrible la película. La producción es lo que se espera: un trabajo de fotografía con altibajos, dirección de arte descuidada, un score simple, un trabajo de sonido cumplidor y efectos prácticos que logran su cometido.

Opinión final: Deja Vu es decepcionante. Secuela exageradamente larga y caricaturesca que no cumple ninguno de sus objetivos.

Ojometro:
**

viernes, 26 de abril de 2019

Crítica: The Wind (2019)

Primer largometraje de la directora Emma Tammi, cuyo guión fue escrito por Teresa Sutherland. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 5 de abril, aunque todavía no hay información sobre cuándo llegará a otros mercados o si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Lizzy (Caitlin Gerard) es una mujer que vive junto a su esposo en tierras remotas. Alejada de la sociedad y rodeada por un viento que nunca deja de soplar, ella pronto empezará a sentir una presencia siniestra que parece estar ligada con dichas tierras y cuya actividad incrementa cuando una nueva pareja se muda cerca de su propiedad.



Comentarios generales:

Películas como “The Witch”, “Hereditary” o “It Comes at Night” (entre otras) han establecido una nueva tendencia dentro del  género que ha tenido resultados impresionantes en los últimos años y por eso no resulta extraño que cada vez veamos más propuestas similares. Aunque como todo en esta vida las cosas no son tan sencillas, ya que este tipo de películas suelen correr el riesgo de fallar si no se sabe manejar de manera adecuada ciertas cosas y lamentablemente The Wind muestra muchas deficiencias en ese sentido.

Y es que hay que decir que lo que nos regala Tammi no es precisamente una película muda, pero se queda muy cerca de serlo y eso hace que la experiencia sea retadora para la audiencia debido a que la historia en si se vuelve un experimento más íntimo en el que el ritmo lento es un factor fundamental para su desarrollo. Sustentando todo en la soledad que experimenta el personaje de Izzy y en base a esto ir construyendo pequeños momentos en los que se empiece a exponer la presencia siniestra que la rodea mientras se utilizan flashbacks que brindan un poco más de contexto sobre lo presentado al inicio y, sobre todo, del estado mental de nuestra protagonista.

Desafortunadamente esta situación con el pasar de los minutos se empieza a volver frustrante, en gran medida porque resulta complicado el poder involucrarte de lleno con lo que ocurre gracias a que los flashbacks cortan de manera intempestiva situaciones que uno esperaría que tuvieran más peso. Además de que por grandes lapsos realmente se siente como si no pasara nada, simplemente el avance se estanca en una dinámica sosa que es totalmente dependiente de lo que la actuación de Gerard pueda generar con tan pocos elementos que proporcionen la dosis de terror necesaria.

La parte final me dejó una sensación agridulce. Sin duda se trata de la más intensa gracias a que la amenaza por fin es revelada y eso lleva a los momentos de mayor impacto que resultan efectivos; sin embargo, se opta por dejar las cosas abiertas a la interpretación y lo que debería de ser un cierre potente termina siendo algo anticlimático.

De las actuaciones solo puedo decir que este es el show de Caitlin Gerard, ella está increíble en su papel y es la razón por la que la película no resulta más frustrante debido a que lo que hace básicamente sola en pantalla genera varios de los momentos más interesantes. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es genial, la dirección de arte está bien cuidada, el score es muy bueno, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: The Wind está ok. Definitivamente no es una película para todo mundo y con la cual se debe de tener mucha paciencia para disfrutarla o, mínimo, tolerarla.

Ojometro:
***

martes, 23 de abril de 2019

Crítica: The Curse of La Llorona (2019)

Primer largometraje del director Michael Chaves, el cual fue co-escrito por Mikki Daughtry y Tobias Iaconis. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México durante este pasado fin de semana, recaudando hasta la fecha $55.3 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Ignorando las advertencias de una madre sospechosa de maltrato infantil, una trabajadora social y sus dos pequeños hijos se ven sumergidos en la maldición de La Llorona. En total peligro y sin saber qué hacer, su única opción será un ex sacerdote cuyos métodos poco convencionales harán que la maldad y la fe se enfrenten en una batalla donde las vidas de todos están en juego.


Comentarios generales:

Resulta extraño que una película que oficialmente forma parte del universo de The Conjuring haga todo lo posible para dejar este importante detalle fuera de la campaña de publicidad, sobre todo porque eso puede significar un impulso extra para que la gente vaya a verla. Por eso mismo es que The Curse of la Llorona me llamaba la atención, ya que ese no es un detalle menor y quería saber por qué se tomó tal decisión considerando que los elementos estaban ahí para explotar dicha relación, algo que después de verla terminas comprendiendo de manera bastante rápida.  

Y es que estamos ante una película que a todas luces fue un tipo de examen para ver si Chaves tenía lo necesario para encargarse de The Conjuring 3 debido a que, aunque está basada en una leyenda mexicana muy popular, lo cierto es que se trata de una historia estándar que no exige demasiado y cuya conexión con el universo es mínima.

La cual realiza su construcción de una manera bastante básica con apenas los detalles necesarios sobre La Llorona y sustentando todo, al menos durante la primera media hora, en un caso de supuesto abuso infantil con el que se va generando una atmósfera oscura bien lograda. Complementándola con una serie de eventos que involucran a los niños en donde se establece la peligrosidad del fantasma por medio de sustos fáciles y una problemática con respecto a la madre que agrega cierto nivel de drama.

Lo malo es que una vez que se define la situación de la familia las cosas se empiezan a volver un tanto aburridas y más que nada se debe a que se exagera en el uso de los sustos fáciles, haciendo que cada aparición de La Llorona sea sumamente predecible. Volviendo así la dinámica bastante repetitiva hasta el punto de que por momentos la película se empieza a sentir larga a pesar de que el ritmo no es particularmente lento; simplemente las acciones se estancan y ni siquiera la integración de un personaje para añadir un toque cómico ayuda demasiado para cambiar eso.

Afortunadamente la parte final logra corregir el rumbo, convirtiendo esto esencialmente en una cuasi historia de posesión de casas que eleva la intensidad de las acciones y devuelve el dinamismo perdido. Añadiendo algo que se siente sin duda un tanto forzado, pero otorgando un desenlace potente que funciona para cerrar lo que en teoría es un experimento sin grandes repercusiones a futuro dentro del universo cinematográfico al que pertenece.

De las actuaciones sin duda hay que resaltar el trabajo de Linda Cardellini (Anna), ella es el alma de la película y quien hace que muchas de las situaciones tengan un impacto mucho mayor; aunque también la labor de los dos niños que interpretan a sus hijos me agradó. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte discreta, tiene un buen score, el trabajo de sonido es impecable, los efectos no son precisamente espectaculares pero están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Curse of la Llorona está aceptable. Película para pasar el rato y nada más.

Ojometro:
***

viernes, 19 de abril de 2019

Crítica: The Silence (2019)

Adaptación de la novela del mismo nombre dirigida por John R. Leonetti (Annabelle), cuyo guión fue co-escrito por Carey Van Dyke y Shane Van Dyke. Se estrenó de manera exclusiva en Netflix a nivel mundial el pasado 10 de abril.

Sinopsis:

Cuando el mundo se encuentra bajo ataque por unas aterradoras criaturas que cazan a sus presas por medio del sonido, Ally Andrews (Kiernan Shipka), una chica sorda desde los trece años de edad, tendrá que buscar junto a su familia un refugio en un paraíso remoto.





Comentarios generales:

Nuevamente estamos frente ante otro caso en el que Netflix ofrece una película que se tiene que enfrentar a las inevitables comparaciones con “A Quiet Place”, esto sin importar que el material de origen es de 2015 o si el periodo de filmación fue prácticamente al mismo tiempo. Una situación sin duda un tanto injusta, pero que al final de cuentas terminó beneficiándola de cierta manera debido a que sin esa comparación The Silence no hubiera obtenido tanta atención considerando lo mediocre que es el resultado.

Y ni siquiera tiene que ver con el hecho de que pueda ser o no una copia, ya que lo que nos trae Leonetti es una historia que bien podría sobrevivir con eso. El verdadero problema radica en que parece más un episodio de estreno de alguna serie de televisión que una película.

Ya que todo lo que ocurre se da de manera increíblemente acelerada, especialmente durante un primer acto que cuenta con una serie de situaciones diseñadas para brindar contexto, pero que a los cinco u diez minutos quedan totalmente en el olvido entre decisiones absurdas de supervivencia (¿Viajar en automóvil por carretera cuando la amenaza vuela y caza por medio del sonido?) o porque simplemente mejor se opta por explotar lo más que se pueda la violencia con las vispas.

Esto último siendo un punto que no encontré tan negativo debido a que la mejor parte llega precisamente cuando le dan rienda suelta a las criaturas, ahí es cuando las cosas se vuelven más divertidas de ver y en donde el nivel de intensidad resulta adecuado. No tanto porque esto signifique el inicio de un gorefest o algo similar, sino porque simplemente es cuando se utiliza de manera creativa la propia naturaleza de las vispas; a pesar de que esto también significa sacrificar prácticamente toda la sensación de peligro e incertidumbre al exponerlas en pantalla de manera constante.

La parte final es con la que la película termina por caerse estrepitosamente. Ya que después de invertir tantos minutos para establecer a estas criaturas prehistóricas como la gran amenaza te salen con que existe otra que involucra a un culto, la cual toma las riendas y hace que todo el desenlace se sienta como algo totalmente fuera de lugar. Sin ningún tipo de propósito más que generar un fallido shock.

Con respecto a las actuaciones puedo decir que es probablemente donde más se salva, ya que Kiernan Shipka, Miranda Otto y, sobre todo, Stanley Tucci hacen una buena labor con lo que les dan; aunque igual sufren por el inconsistente uso del lenguaje de señas. La producción parece más de serie de tv: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no tiene nada especial, el score es genérico, el trabajo de sonido es sólido, la labor de maquillaje simple y los efectos cuentan con un CGI bastante pobre.

Opinión final: The Silence es aburrida. Típica película para rellenar el catálogo de Netflix que se perderá con el pasar de los meses.

Ojometro:
**

lunes, 15 de abril de 2019

Crítica: Boo! (2019)

Película dirigida por Luke Jaden (Dark, Deadly & Dreadful), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Diane Michelle. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 12 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una familia con muchos problemas se rehúsa a tomar en serio las advertencias de una inocente broma de Halloween, provocando así que una fuerza sobrenatural se les aparezca para arruinarles sus vidas.





Comentarios generales:

Boo! fue una de esas propuestas que salió a la luz justo al final de 2018 con tan solo un póster promocional y vagas descripciones por parte de personas que la pudieron ver en alguno que otro festival, así que esta pudo gozar de algo que resulta muy difícil de lograr hoy en día: sorpresa. Y es por eso que llegaba a este visionado con bastante interés, ya que la premisa parecía que podía ofrecer algo disfrutable, pero al final me he llevado una tremenda decepción.

Esto porque lo que nos trae Jaden es una historia de la cual nunca parece tener intenciones de explotar lo que supuestamente la hace especial (la leyenda urbana) y mejor decide centrarse en un dramón familiar que se siente eterno. Drama que de inicio no resulta tan fastidioso porque evidentemente este es importante para entender la dinámica entre estos cuatro personajes y su fracturada relación; sin embargo, cuando uno ve que durante el primer acto la menor de las preocupaciones es establecer la peligrosidad de los fantasmas/espíritus presentes sabe que el camino a seguir será espinoso.

Y es que más allá de algunas alucinaciones sobre los peores temores de los miembros de la familia o momentos extraños de un niño hablando con su pez, aquí realmente no ocurre nada o lo que ocurre es banal. Todo por medio de un ritmo lento que se ve interrumpido de manera constante y que gracias a ello resulta imposible el poder ir incrementando la tensión que supuestamente debería de irse acumulando ante las experiencias que cada miembro vive por su propia cuenta, provocando con esto un vacío muy palpable que daña lo que debería de ser una experiencia más explosiva considerando el peligro que los asecha. 

La parte final es sin duda la mejor. Principalmente porque por fin se deja de lado el drama para poder enfocarse en la generación de un suspenso que tenga cierta constancia y así construir un desenlace intenso que cuente con algunos momentos visualmente interesantes y se salga por completo de la dinámica general.

Las actuaciones son malas, nadie se salva, aunque Jaden Pinder (Caleb) es sin duda quien deja la peor impresión ya que en ningún momento le crees absolutamente nada ante la tremenda dificultad que tiene para realizar expresiones que se sientan naturales. La producción es lo habitual en un filme pequeño como este: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte es un tanto desangelada, el score no está tan mal, el trabajo de sonido tiene altibajos, los efectos son aceptables y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Boo! es bastante mala. Película independiente que pasará sin pena ni gloria en este 2019.

Ojometro:
**

viernes, 12 de abril de 2019

Crítica: Book of Monsters (2019)

Película dirigida por Stewart Sparke (The Creature Below) y escrita por Paul Butler. Se estrenó de manera limitada en cines, VOD y formato físico dentro de los Estados Unidos el pasado 19 de marzo.

Sinopsis:

El cumpleaños número 18 de Sophie (Lyndsey Craine) se vuelve un auténtico baño de sangre cuando un grupo de monstruos aparecen en su casa y empiezan a devorar a sus invitados. Situación que la obligará a trabajar junto a sus amigas para regresar a los aguafiestas directo al infierno.





Comentarios generales:

Existen películas a las cuales resulta complicado encontrarles interés incluso con campañas de publicidad muy grandes y, por otra parte, hay películas que captan tu atención de manera inmediata con tan solo un escueto trailer o artes promocionales. No hay una ciencia exacta que defina esto y en el caso de Book of Monsters lo segundo fue lo que ocurrió, ya que no necesitó de demasiado para venderme su idea o su principal meta. Una que cumple al pie de la letra.

Y es que la intención de lo que nos trae Sparke en todo momento era ofrecer un espectáculo de muerte, humor y sangre que hiciera recordar trabajos de la década de los 80s, lo cual logra de manera aceptable; aunque no sin sus contratiempos. Unos que se presentan más que nada durante un primer acto que se sustenta en el humor, pero en un humor muy básico que no funciona tan bien al verse ejecutado por una serie de personajes con los estereotipos juveniles habituales y que realmente solo sirve para perder tiempo mientras llega el baño de sangre.

Uno que afortunadamente no tarda demasiado y que hace que la película tome un ritmo distinto que nunca disminuye, ya que la aparición de los monstruos genera un caos en el que todo consiste en ver no solo cómo masacran a muchos jóvenes de manera graciosa, sino también el poder apreciar el diseño con el que cuentan. En algunos casos con un trabajo de edición poco favorable ante las transiciones rápidas que se presentan, pero en su mayoría las cosas fluyen de gran manera para contemplarlas y, al mismo tiempo, ir desenvolviendo el misterio que rodea al libro para añadir algo de sustancia que le brinde cierta forma a una historia cuyo sustento es exageradamente simple.

La parte final es efectiva. Por momentos se siente algo acelerada, sin embargo, el propósito de unir a este grupo de amigas para acabar con el villano principal se da de manera divertida y hasta cierto punto se deja preparado todo para una posible secuela.  

Las actuaciones están ok, no son nada particularmente memorables pero llevan a buen camino la mayoría de las situaciones presentadas. La producción es donde más resalta por aspectos específicos: el trabajo de fotografía tiene altibajos, la dirección de arte cumple, el score resulta buen complemento, el trabajo de sonido no es el más limpio, los efectos son 100% prácticos bien hechos y la labor de maquillaje sólida.

Opinión final: Book of Monsters está entretenida. Película para pasar el rato viendo monstruos y efectos hechos a la vieja escuela.

Ojometro:
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martes, 9 de abril de 2019

Crítica: Pet Sematary (2019)

Nueva adaptación de la novela de Stephen King, la cual está dirigida por la dupla conformada por Kevin Kolsch y Dennis Widmyer (Starry Eyes); cuyo guión fue escrito por Jeff Buhler. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México el pasado fin de semana. Recaudando hasta la fecha $41 millones de dólares en taquilla.

Sinopsis:

El doctor Louis Creed (Jason Clarke) y su esposa Rachel (Amy Seimetz) se mudan desde Boston al Maine rural con sus dos pequeños hijos. Su intención es poder llevar una vida familiar tranquila, pero pronto descubrirán que en el bosque detrás de su nuevo hogar se encuentra un cementerio para mascotas que guarda aterradores secretos.

Comentarios generales:

* Contiene spoilers

Ya he comentado en ocasiones anteriores que los trailers son un arma de doble filo para las películas, sobre todo en esta época en donde los estudios están tan presionados por obtener ganancias al grado de que nos les importa en lo absoluto soltar spoilers importantes dentro estos. Es un fastidio sin duda, pero muchas veces las películas logran librar el verse tan afectadas ante dicho problema; sin embargo, esta nueva adaptación de Pet Sematary lamentablemente no gozó con dicha fortuna.

Esto porque el principal diferenciador con respecto a la novela fue expuesto sin tapujos durante la etapa promocional y eso le quitó el factor sorpresa que le hubiera ayudado de gran manera a la película que nos trae esta dupla de directores. Una que durante la primera mitad se podría decir que es casi una calca de la adaptación de 1989, pero con un look mucho más moderno y oscuro; en donde el principal propósito es establecer una relación entrañable por parte de Ellie con los adultos que la rodean. Además de tratar de generar una atmósfera escalofriante que en todo momento haga sentir la cercanía del cementerio como algo peligroso.

Y digo tratar porque son contadas las ocasiones en la que se logra esto, ya que durante la película todo ocurre de manera muy rápida, sin tiempo para poderte ver envuelto en dicha atmósfera o, peor aún, el poder involucrarte de lleno con los personajes. Lo cual afecta a largo plazo con cosas específicas como la presencia de los niños con máscaras (de los cuales no se menciona prácticamente nada), la tragedia de la infancia de Rachel e incluso en momentos tan significativos como la muerte de Ellie y el posterior duelo de sus padres. 

Aunque también debo de admitir que una vez que se da la resurrección las cosas se vuelven más entretenidas debido a que si se logra obtener un aire mucho más aterrador y por eso digo que los spoilers la afectaron demasiado. Esto porque el ver a esta niña con pleno conocimiento de su estado le brinda una dimensión distinta a la historia, añadiéndole tintes mucho más macabros que resultarían más efectivos si dicha sorpresa se hubiera mantenido en secreto por el impacto que provoca.

La parte final sin duda será la más polémica debido a que en esta es donde se realizan los cambios más significativos con respecto al libro. Cambios que en general no me molestaron demasiado gracias a que la Ellie malvada hace que estos minutos finales funcionen mejor, simplemente le agrega más fuerza a las acciones y en general permite que el desarrollo sea ligeramente más elaborado.

En cuanto a las actuaciones no tengo mucha queja, Clarke y Seimetz hacen una buena labor, lo mismo que John Lithgow (Jud); aunque es la pequeña Jeté Laurence (Ellie) quien se lleva los reflectores en la segunda mitad de la película. La producción es de primer nivel: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es sólido, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es efectiva.

Opinión final: Pet Sematary está ok. Me entretuvo, pero te deja con la sensación de que pudo haber sido mucho mejor.

Ojometro:
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viernes, 5 de abril de 2019

The Walking Dead: Novena temporada


El fin de semana pasado llegó a su fin la novena temporada de The Walking Dead, una serie que después de dos años bastante malos llegaba con más dudas que certezas y además se encontró ante las salidas de dos de sus principales protagonistas. Sin duda un panorama poco alentador al que se le tenía que añadir el cambio de showrunner, pero al final de cuentas todos estos movimientos obligaron a los creadores a salirse de su zona de confort y creo que los resultados terminaron siendo increíblemente positivos.

En cuanto a ratings la tendencia a la baja de los últimos años siguió dándose, aunque a pesar de esto la serie se sigue manteniendo como la más vista en televisión por cable. Logrando un promedio de 4.9 millones de televidentes por episodio, siendo el debut de temporada el episodio más visto pasando los 6 millones de televidentes.

Aquí me centrare en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO


La “muerte” de Rick Grimes


El perder a tu protagonista por lo regular significa el inicio del fin para cualquier serie, pero en este caso parece que dicha situación ofreció una oportunidad única para refrescar las cosas y cerrar un ciclo. Además la despedida de Rick Grimes fue bastante buena: con algunas caras del pasado, muchos zombies y un giro que ciertamente tomó a la gran mayoría por sorpresa.


Salto de tiempo


Los saltos del tiempo no son algo nuevo en The Walking Dead, se han dado en ocasiones anteriores, pero ninguno había sido tan importante como este. Ya que al pasar seis años se dio el tiempo suficiente para dejar atrás casi todo lo ocurrido en el arco anterior y con ello brindar algo que si se sintió como un nuevo comienzo y no solo una extensión más de lo previamente ocurrido.


The Whisperers


Una parte fundamental para que esta temporada funcionara fue la presencia de The Whisperers. Alpha, Beta y compañía simplemente se sienten como algo totalmente diferente a lo visto previamente; además de que la naturaleza misma de estos personajes beneficia a la exposición de los zombies y a la construcción de escenas enfocadas más en el terror como la del cementerio.


Samantha Morton como Alpha


La participación de The Whisperers no hubiera resultado tan efectiva sin la interpretación de Samantha Morton como Alpha. En verdad su presencia en pantalla cambiaba muchas cosas ante lo imponente que resulta como su líder debido a que probablemente sea el personaje más desalmado que se ha visto y con el que uno asume rápidamente que siempre habrá problemas.


Dinámica entre Judith y Negan



Sin duda es algo raro escribir esto, pero la verdad es que la relación que Judith desarrolló con Negan fue muy interesante de ver. Más que nada porque se trataba del máximo contrataste posible que puede haber dentro de la serie y porque definitivamente pinta para ser algo mucho más relevante en la décima temporada. 


Incremento en la violencia 


Fue evidente que después de la brutal presentación de Negan la gente de AMC ordenó bajar de manera considerable el nivel de violencia ante las críticas recibidas, lo cual se extendió durante un par de años. 

Afortunadamente parece que esto ha quedado atrás debido a que volvimos a ver momentos visualmente fuertes que, sobre todo, ayudaron a establecer el peligro que representaba Alpha y compañía. 


"The Calm Before"


Uno de los mejores episodios de la serie y la demostración de que cuando se trata de recrear los momentos más importantes dentro del cómic suelen hacerlo de muy buena forma. Incluso con sorpresas incluidas. 


El invierno


La verdad fue agradable que después de nueve años por fin se pudiera ver un episodio que se desarrollara durante el invierno y el resultado fue muy bueno. Esto le proporcionó un aspecto visual único al final de temporada y además aclaró un tema que en el cómic fue importante en sus inicios (los efectos del frío en los zombies).


Episodios imperdibles:

(1) A New Beginning
(3) Warning Signs
(4) The Obliged
(5) What Comes After
(6) Who Are You Now?
(8) Evolution
(12) Guardians
(13)Chokepoint
(14) Scars
(15) The Calm Before
(16) The Storm


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LO NEGATIVO


La desaparición repentina de Maggie


Todos sabían que Lauren Cohan iba a abandonar la serie y por eso mismo resultaba interesante saber cómo iban a sacar a Maggie de la historia, pero el resultado fue muy decepcionante. 

Es obvio que mandarla lejos sin ningún tipo de explicación importante sirve para que regrese en cualquier momento (lo cual luce poco probable), aunque tratándose de un personaje tan relevante creo que se esperaba algo más elaborado.


Triángulo Gabriel/Rosita/Siddiq


Una de las dinámicas más raras de la temporada fue esta y lo peor es que realmente no profundizaron mucho al respecto. Por algunos episodios pareció que podría ser un tema importante dentro de Alexandria que llevaría a un momento trágico, pero ante los cambios realizados con respecto al cómic se quedó como algo meramente anecdótico.


The Highwaymen


Un grupo de personajes con un propósito bastante especifico que quedaron parados más que nada como una excentricidad que desentonaba bastante con el producto general.

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Opinión final: Debo de decir que después de lo ocurrido durante los últimos dos años tenía pocas esperanzas con la novena temporada de The Walking Dead; sin embargo, esta terminó siendo una de las mejores temporadas que ha ofrecido la serie. 

No solo porque se regresaron a las bases que tanto funcionaron en sus primeros años, sino porque mostraron la capacidad de refrescar la fórmula para solventar salidas importantes y construir un nuevo panorama bastante aterrador por medio de los que probablemente sean los mejores villanos que hemos visto hasta la fecha. 

martes, 2 de abril de 2019

Crítica: Among the Shadows (2019)

Película escrita por Mark Morgan y dirigida por Tiago Mesquita. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos a inicios de marzo, pero todavía no hay información sobre cuándo saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una investigadora privada tendrá que descifrar el misterio detrás del asesinato de su tío mientras que debe de mantener en secreto el hecho de que es descendente de un linaje de hombres lobo. 







Comentarios generales:

Oh, boy.

Cuando vi que el listado de productores era casi tan grande como el de actores me pude imaginar que Among the Shadows no sería algo sencillo de digerir y ante esto mis expectativas tuve que bajarlas a los niveles más ínfimos que pude. Aunque lo malo es que ni siquiera haciendo eso pude superar lo terrible que es esta película.

Y es que la verdad es muy complicado entender lo que trataron de ofrecer Mesquita y Morgan con este intento de Underworld detectivesco en el que supuestamente hay un conflicto que involucra hombres lobo y vampiros, pero nunca se sabe establecer con claridad cuales personajes forman parte de ambos bandos (salvo por el de Lindsay Lohan y la protagonista) e incluso se podría decir que el conflicto en realidad ni siquiera tiene relevancia. Esto porque lo que vemos es básicamente un revoltijo de ideas que van de un lado para otro, tratando de establecer complots políticos mientras la detective lobo fracasa una y otra vez en sus intentos por resolver el misterio central.

Realmente lo que tendría que ser un conflicto lleno de acción, tensión y aparente caos en las calles se queda más que nada en un burdo intento de pelea entre tipos a los que les brillan los ojos, cuyo avance es caótico y sin la más mínima profundización para darle un poco de sentido. 

Para empeorar las cosas, hay un elemento que hace que esto sea prácticamente inentendible: el trabajo de sonido.

En serio, pocas películas recuerdo con un trabajo tan deficiente como este debido a que entender lo que dicen los actores la mayor parte del tiempo es todo un reto. No solo porque es un casting internacional con la mezcla de acentos que eso conlleva, sino porque en verdad los diálogos están pésimamente grabados y es evidente que no hubo ningún tipo de arreglo en post-producción.

Por si todo lo anterior no fuera suficiente, la parte final se encarga de cerrar con broche de oro la pesadilla. Básicamente lo ocurrido durante más de una hora no sirvió para nada y con el desenlace se da a entender que, al menos la idea original, era hacer una secuela que muy probablemente nunca verá la luz.

Las actuaciones son muy planas y sin ningún toque de emoción; incluida la de Lindsay Lohan, quien se nota que solo hizo esto porque necesitaba dinero de manera urgente (hay escenas en donde se nota descaradamente que está leyendo un teleprónter). La producción tampoco se salva: el trabajo de fotografía es bastante malo, la dirección de arte es básica, el score no tiene vida, el trabajo de sonido es atroz como ya he comentado, los efectos son simples y la labor de maquillaje, para tratarse de una película de hombres lobo/vampiros, es ridícula.

Opinión final: Among the Shadows es una aberración de esas grandes. Evítenla a toda costa.

Ojometro:
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viernes, 29 de marzo de 2019

Crítica: The Final Wish (2019)

Película dirigida por Timothy Woodward Jr. (Finders Keepers: The Root of All Evil), cuyo guión fue co-escrito por Jeffrey Reddick, William Halfon y Jonathan Doyle. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos a finales de enero, mientras que su salida en formato físico se dio este pasado 28 de marzo.

Sinopsis:

Después de la muerte de su padre, Aaron (Michael Welch) regresa a casa para ayudar a su devastada madre y confrontar su pasado. Estando ahí revisa las pertenencias de su padre para obtener algo de dinero, lo cual lo lleva a cruzarse con un misterioso y viejo objeto que es más de lo que aparenta.


Comentarios generales:

Una película que cuenta con la participación de Lin Shaye, Tony Todd y el creador de “Final “Destination (Jeffrey Reddick) sin duda alguna llamará la atención de los fans veteranos del género debido a que su presencia, en teoría, debería de garantizar algo calidad. Sin embargo, no siempre ese es el caso y tristemente con The Final Wish solo resultaron ser una cortina de humo para hacer que una producción del montón pudiera obtener un poco más de exposición.

Y es que lo que Woodward Jr. nos trae es una historia predecible que tiene a una propuesta muy similar como “Wish Upon” demasiado cerca y con la que no puede diferenciarse de manera importante. Situación que empeora con un primer acto que cuenta con una estructura similar y en el que la muerte del padre no tiene un impacto significativo, limitándose principalmente en poner al personaje de Aaron en situaciones random en las que tiene que lidiar con ciertos aspectos de su pasado mientras se da a entender que “algo” le está dando buena suerte.

Realmente todo lo que ocurre es aburrido, pesado y sin ningún tipo de gracia. Solo ciertas participaciones puntuales de Lin Shaye logran darle algo de vida a esta dinámica sosa hasta que finalmente se empiezan a revelar los detalles sobre el genio.

Lo cual lleva a lo que es lo más original de todo esto debido a que, contrario a lo habitual, aquí nuestro protagonista no está consciente de los deseos que pide y gracias a eso el nivel de peligrosidad se eleva de golpe para así establecer a la amenaza como algo de cuidado sin darle demasiadas vueltas al asunto. Además de que sirve para darle sentido a la introducción y, de paso, construir una atmósfera decente que refleje un panorama más oscuro.

La parte final se podría decir que es donde se ven los únicos momentos con cierta carga emocional y con un poco más de intensidad. Obviamente esto no es suficiente como para rescatar la película, pero por lo menos se puede tener un desenlace con un ritmo más ágil y con Aaron asumiendo la responsabilidad de sus actos.

En cuanto a las actuaciones solo Lin Shaye brilla y más que nada porque en un punto la dejan hacer lo que le plazca, provocando así una interpretación muy over the top que funciona en este mar de eventos genéricos. La producción es decente: el trabajo de fotografía tiene altibajos, la dirección de arte está ok, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son bastante simples y la labor de maquillaje está pasable.

Opinión final: The Final Wish es mediocre. Película aburrida que les causará más bostezos que otra cosa.

Ojometro:
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