viernes, 14 de agosto de 2026

Crítica: Farm House (2026)

Película dirigida por Frank Palangi, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Andy Scullin. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 7 de julio.

Sinopsis:

Cuidar una casa puede ser relajante, tranquilo y reconfortante, pero el terror llegó para quedarse. Los asesinatos en serie del condado de Warren constituyen uno de los capítulos más desconcertantes y trágicos de la historia criminal reciente de Estados Unidos.


Comentarios generales:

Las películas independientes siempre son un volado, así que realmente nunca me arrepiento de ver alguna producción de este tipo gracias a que sé de antemano a lo que me expongo y por lo general siempre trato de sacar algo bueno de la experiencia. Sin embargo, hay ocasiones en las que esto simplemente me resulta imposible y ese ha sido el caso con Farm House.

Ya que lo que nos trae Palangi son apenas 60 minutos de un sinsentido como pocos. Donde se supone que la base de la historia son unos asesinatos, pero la realidad es que estos no tienen ningún tipo de relevancia en el desarrollo y mejor se opta por ir presentando eventos aleatorios con un pésimo trabajo de edición que solo hace que el ritmo de la película, a pesar de ser tan corta, se sienta extremadamente lento.

Y para empeorar las cosas también se integra a todo esto un investigador con su podcast criminal cuyo único propósito es más que nada ser un pequeño distractor ante lo poco que ocurre con el problema central, tratando de ir añadiendo por medio de este cierto misterio con supuestas pistas que no llevan a nada o jamás son reveladas en su totalidad. Provocando así que la sensación de que estás viendo algo sin rumbo se vuelva mucho más marcada y ante eso realmente lo único que esperas es que llegue la parte final cuanto antes.

La cual tampoco tiene mucho para destacar y solo profundiza el nivel de tortura para el espectador por medio de un desenlace que termina ridiculizando al asesino y jamás trata de brindarle sentido a todo lo ocurrido previamente.   

Las actuaciones son atroces, nadie del elenco parece tener demasiada experiencia frente a la cámara y básicamente es como si estuvieras viendo a alguien filmando a sus amigos que con mucho trabajo se aprendieron los diálogos.

Y en lo que se refiere a la producción, también tenemos algo muy muy pobre: el trabajo de fotografía es un desastre, el score inexistente, el trabajo de sonido es tal vez lo más estable y todo lo relacionado a efectos/maquillaje es prácticamente imperceptible.

* Cuenta con una escena post créditos

Opinión final: Farm House es terrible. De esas películas con las que es difícil entender cómo pudo obtener algún tipo de distribución.

Ojometro:
*

martes, 11 de agosto de 2026

Crítica: Frankie, Maniac Woman (2026)

Película dirigida por Pierre Tsigaridis (Traumatika), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Dina Silva. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos a mediados de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 14 de julio.

Sinopsis:

Frankie Ramírez (Dina Silva) es una aspirante a cantante en Los Angeles que tiene que enfrentar traumas infantiles, misoginia y discriminación por su peso dentro de la industria musical… hasta que explota de la manera más violenta posible.


Comentarios generales:

Si uno veía el material promocional de Frankie, Maniac Woman lo primero que asumías es que se trataba de otro homenaje a “The Texas Chainsaw Massacre”; en especial por el diseño de la máscara que usa la asesina. Y en cierto modo esto es cierto, pero también se trata de una película que intenta proponer algo más sin que logre su cometido a la perfección.

Y es que lo presentado por Tsigaridis antes que nada es un slasher y así lo hace ver desde un inicio; sin embargo, también desde el primer acto establece que está será una historia que tratará de profundizar sobre otros temas como la misoginia y los prejuicios en la industria musical por medio de una protagonista que te provocará de todo, menos indiferencia. En especial porque es el propio personaje de Frankie quien proporciona el humor que vuelve divertido el ver como poco a poco se va quebrando mentalmente y su respuesta a todos sus problemas siempre termina llevándola a ser sumamente violenta.

Lo cual origina varias situaciones en las que tiene que luchar con sus fantasmas internos y por medio de eso se va añadiendo contexto a lo que hay detrás de su peculiar comportamiento, logrando así que las cosas fluyan de manera ágil mientras la sangre no deja de ser constante en pantalla. El problema es que una vez llegado cierto punto se empiezan a notar dudas sobre a dónde llevar la historia y esto hace que se tomen algunas decisiones cuestionables que trasladan las acciones a un lugar que se siente totalmente ajeno a lo visto previamente y poco a poco la dinámica se torna aburrida debido a tratan de extender demasiado el tema del body shaming.

Provocando así que la parte final en general sea bastante mala. Obvio cuenta con sus muertes como cualquier slasher, pero la manera en la que quieren corregir los errores no es la mejor y eso hace que el desenlace resulte carente de intensidad e incluso dejan parado al personaje de Frankie como uno totalmente desechable.

En el tema de las actuaciones todo recae en Dina Silva y eso condiciona qué tanto pueda o no gustar la película porque sin duda tiene el carisma suficiente como para cargar con un personaje que presenta varios matices antes de llegar a la locura total, pero también por algunos lapsos pierde el rumbo con expresiones dignas de los Looney Tunes que te hacen desconectarte por completo de lo que se quiere contar.

Y en cuanto a producción, se nota el presupuesto discreto que tuvo: el trabajo de fotografía no está mal, la dirección de arte es simple, cuenta con un buen score, el trabajo de sonido tiene altibajos, los efectos prácticos son efectivos y la labor de maquillaje cumple. 

Opinión final: Frankie, Maniac Woman está pasable. Slasher cómico medio caótico en la que hay cosas que funcionan y otras tantas que no.

Ojometro:
***

viernes, 7 de agosto de 2026

Crítica: Speed Demon (2026)

Película dirigida por Jon Keeyes (Doom Room), cuyo guion fue escrito por Domenico Salvaggio. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 31 de mayo, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 16 de octubre.

Sinopsis:

A bordo de un tren de alta velocidad, una monja que ha perdido la fe debe realizar su primer exorcismo a un pasajero poseído empeñado en provocar un brutal accidente.


Comentarios generales:

He visto una enorme cantidad de películas sobre exorcismos, pero jamás había visto una ambientada dentro de un tren y gracias a eso fue que Speed Demon captó mi atención. Simplemente era una premisa demasiado absurda como para dejarla pasar e incluso había cierta esperanza de encontrarme con algo divertido; sin embargo, ese no ha sido el caso.

Y en gran parte se debe a que lo presentado por Keeyes es un conjunto de ideas recicladas a las que se les trata de integrar una historia de redención cuyo desarrollo es tan ridículamente superficial que en ningún momento le ofrece al espectador la oportunidad de empatizar de lleno con la Hermana Lu. Quien durante toda la primera mitad se ve envuelta en una serie de conversaciones huecas con personajes secundarios a los que insertan en este problema de las maneras más forzadas posibles y la mayoría de estos tienen personalidades totalmente exageradas, lo cual hace que todo el tono oscuro que se supone debe predominar jamás logre establecerse de manera convincente.

Algo que en general no cambia demasiado una vez entrada la segunda mitad y conforme van avanzando los minutos las acciones toman un camino más cargado hacia una película de acción en la que el escenario favorece a que el demonio por lo menos pueda sentirse como una amenaza de consideración ante las ventajas que le ofrece dicho entorno. Logrando con esto cierto dinamismo que ayuda a disimular los problemas en la construcción del conflicto con nuestra protagonista, pero también hace que cada situación de impacto se sienta acelerada y por lo mismo estas carezcan del peso necesario como para que te importe lo que ocurre.

Dejando así una parte final que maneja un nivel de intensidad ligeramente más elevado para tratar que el exorcismo sea potente, aunque la realidad es que nada funciona como debería y el desenlace resulta demasiado intrascendente.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Katie Cassidy (Hermana Lu) acartonada a la que le cuesta bastante trabajo sobrellevar a un personaje con cierta dualidad y a un William H. Macy (Padre Novak) cuya aparición es meramente anecdótica. Mientras que el resto del elenco parece sacado de alguna película del Hallmark Channel.

Y en lo que se refiere a la producción, tampoco hay muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía es decente, la dirección de arte cumple, el score no resalta, el trabajo de sonido está ok, los efectos parecen de película de TV y la labor de maquillaje es simple.

Opinión final: Speed Demon es mediocre. Película del montón sobre exorcismos que terminará perdiéndose en la intrascendencia.

Ojometro:
**

martes, 4 de agosto de 2026

Crítica: Summerween (2026)

Película escrita y dirigida por Ryan Ebert. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de junio, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Durante Summerween, un antiguo payaso de circo escapa de un hospital psiquiátrico para regresar a su mansión abandonada y cazar a los adolescentes que se encuentran de fiesta en el lugar.


Comentarios generales:

Si no fuera por su peculiar titulo, la verdad es que hubiera dejado pasar Summerween dado a que con solo ver su trailer uno podía asumir que sería algo de pobre calidad. Sin embargo, mi debilidad por los slasher hace que siempre termine brindándoles una oportunidad y en esta ocasión fue algo que jugó totalmente en mi contra.

Y es que lo traído por Ebert es uno de esos casos en los que su idea en si no es tan mala como parece, ya que el trasladar un evento como Halloween al verano podía llevar a algo entretenido, pero no tiene que pasar demasiado tiempo para que uno se dé cuenta que en realidad no hay ningún tipo de intención de explotar ese detalle. Ya que estamos ante un slasher simplón en el que durante la primera media hora no ocurre nada particularmente interesante y lo que vemos es más que nada una combinación bastante obvia de otras dos películas para tratar de darle algo de personalidad al asesino.

Uno que hasta cierto punto logra ser llamativo gracias a su peculiar sonrisa, pero nada de lo diseñado para proporcionarle impacto a sus acciones funciona de manera efectiva. Limitando todo a una serie de muertes durante el segundo acto que tienen un grado de efectividad muy bajo gracias a que con ninguna se toman su tiempo para construir algo de tensión y por lo consiguiente nunca existe esa sensación de peligro extremo por parte de las víctimas que al menos logre magnificar la locura del payaso o hacer que su conflicto con la policía pueda tener un desarrollo más sólido tomando en cuenta que, en teoría, esto es la motivación central de la matanza.  

Simplemente todo acurre en fast track y aunque durante la parte final se trata de cambiar un poco la dinámica, la verdad es que nada termina por funcionar. Dejando con esto un desenlace demasiado predecible y blando con el que se abre la puerta a una potencial secuela.

De las actuaciones hay que decir que en general son mediocres, aunque Clint Morrison como el payaso hace lo que puede a base de expresiones faciales al considerar que no tiene diálogos. Mientras que en producción se nota el presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte muy simple, el score es genérico, el trabajo de sonido no es el mejor, los efectos son básicos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Summerween es mala. Slasher del montón del que se olvidarán al día siguiente.

Ojometro:
**