martes, 19 de mayo de 2026

Crítica: The Mortuary Assistant (2026)

Película dirigida por Jeremiah Kipp (Slapface), cuyo guión fue co-escrito por Tracee Beebe y Brian Clarke. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de marzo, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 14 de julio.

Sinopsis:

Rebecca Owens (Willa Holland) es una graduada en ciencias funerarias que acepta un trabajo en la funeraria River Fields. Aunque lo que comienza como un trabajo rutinario pronto se torna en algo siniestro cuando tiene que enfrentar a aterradoras fuerzas sobrenaturales.


Comentarios generales:

Las adaptaciones de videojuegos en el cine se encuentran en una época de abundancia gracias al éxito comercial de algunos de sus mayores referentes durante los últimos años y como consecuencia de eso los estudios han estado apostando fuertemente por este tipo de producciones. Una tendencia que para el cine de terror no es algo tan novedoso debido a que los videojuegos de terror llevan siendo adaptados desde los 2000s, teniendo muchos altibajos y provocando grandes decepciones a las que The Mortuary Assistant definitivamente se va a unir.  

Y es que lo traído por Kipp es de esos casos en los que no se sabe traducir el material base a otro medio y mejor se opta por un camino sin riesgos que hace que lo visto se sienta genérico en todo momento. Sobre todo durante una primera mitad en la que vemos a Rebecca dentro de la funeraria experimentando situaciones básicas (luces fallando, cadáveres moviéndose, llamadas extrañas, etc.) que en teoría deberían de generar suspenso, pero gracias a su sobreexposición tan temprana no pasa mucho tiempo para que te empiecen a fastidiar ante la falta de un avance concreto sobre lo que hay detrás de estos sucesos y por lo consiguiente el ritmo empieza a volverse cansino.

Algo que tratan de corregir entrando a la segunda mitad por medio de eventos con los que se pretende poner en duda la salud mental de nuestra protagonista y así lograr que el misterio por lo menos mantenga cierto grado de interés en el espectador. Lo cual puede que funcione durante no más de cinco minutos debido a que nuevamente la forma de ir construyendo el peligro es demasiado descuidada, sustentándose en ir soltando información criptica de manera fugaz con la esperanza de que las decisiones de Rebecca logren esclarecer un problema que involucra demonios y rituales que, hasta este punto, estaban totalmente desatendidos y lo único que hacen es enredar más las cosas.

Ante esto la parte final se siente más como un intento por salvar lo que se pueda y dicho caos hace que por lo menos sea entretenido ver qué se sacan de la manga para lograrlo. Recurriendo a visiones y flashbacks que añaden cierta sustancia, aunque el desenlace como tal realmente carece de la fuerza necesaria para que resulte satisfactorio.  

En cuanto a las actuaciones vemos a una Willa Holland que tiene poco para trabajar, pero realmente en ningún momento logra involucrarte de lleno con un personaje bastante  unidimensional. Mientras que la presencia de Paul Sparks es muy limitada considerando la relevancia que supuestamente debería de tener.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales virtudes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte sencilla, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son bastante buenos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Mortuary Assistant es mediocre. Película con potencial que termina hundiéndose por su falta de creatividad.

Ojometro:
**

miércoles, 13 de mayo de 2026

Crítica: Exit 8 (2025)

Producción japonesa dirigida por Genki Kawamura, quien comparte créditos como co-escritor junto a Kentaro Hirase. Se estrenó en cines dentro de Japón en agosto del 2025, mientras que en México hizo lo propio el pasado 23 de abril; recaudando hasta la fecha $43.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un hombre (Kazunari Ninomiya) se desespera cada vez más al darse cuenta de que se encuentra atrapado en una estación del metro y necesita completar una extraña misión para poder salir de ahí.


Comentarios generales:

Si bien tenía conocimiento del videojuego en el que está basada la película, la verdad es que nunca lo jugué porque no me llamaba mucho la atención; simplemente no es del tipo de videojuegos que acostumbro, pero era innegable que su concepto como tal tenía el potencial suficiente para trasladarlo de manera eficiente al cine. Y aunque Exit 8 así lo demuestra, la verdad no creo que logre ser lo suficientemente convincente para todo el mundo.

Ya que lo presentado por Kawamura es una historia que se sustenta en un bucle temporal y eso hace que desde temprano el espectador se vea expuesto a una dinámica que por cuestiones naturales tiene ciertas desventajas si no se sabe manejar de la manera correcta.

Algo que durante el primer acto no parece ser un problema en lo absoluto debido a que la forma en la que se establecen las reglas del escape para nuestro protagonista son bastante claras y el propio minimalismo del escenario permite percibir las sutiles diferencias como para que en cada intento uno ponga atención a los detalles y por lo mismo no exista una pesadez temprana. Además llega un punto en el que se integran a otros personajes que brindan un poco más de variedad a los sucesos para que el misterio no se perciba tan plano.

Sin embargo, una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas si se empiezan a sentir pesadas y no tanto por el hecho de la repetición, sino porque la manera en la que se integran otros temas para darle un poco más de profundidad a los personajes no funciona como se esperaría. En gran parte porque se sienten como aspectos demasiado superficiales con los que nunca se atreven a ir más allá de lo convencional y, salvo por breves lapsos, jamás logran proporcionar la tensión necesaria como para que la desesperación del protagonista lleve a situaciones más intensas.

Dejándonos así ante una parte final que no me parece precisamente mala dado a que sabe establecer de forma contundente su moraleja, pero tampoco es que cuente con la potencia suficiente como para resultar memorable e incluso te deja con la sensación de que podrían haber simplificado mucho más lo ocurrido y no hubiera afectado de gran manera lo visto.

Las actuaciones en general son cumplidoras, siendo Kazunari Ninomiya el que más destaca principalmente porque es el que aparece más tiempo en pantalla. Mientras que en producción es de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no está mal, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Exit 8 está entretenida. Película con una propuesta peculiar cuyo éxito depende mucho de la paciencia del espectador.

Ojometro:
***

viernes, 8 de mayo de 2026

Crítica: The House on Haunted Grounds (2026)

Película escrita y dirigida por Brendan Rudnicki (The Last Cabin). Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos durante el pasado mes de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un grupo de investigadores paranormales entran a una casa con un perturbador historial de posesiones y asesinatos. Lo extraño es que ellos nunca salieron de ahí, pero lo que filmaron sí.


Comentarios generales:

Los found footage sobre investigadores paranormales son algo que jamás va a desaparecer debido a que forman parte fundamental de la existencia de dicho subgénero. Sin embargo, si hay algo en lo que se puede coincidir es que se trata de una fórmula que para los tiempos actuales resulta arcaica y eso hace que la gran mayoría de las películas sobre este tema se sientan de otra época, tal como ocurre con The House on Haunted Grounds.

Algo que durante la introducción puede que no sea tan notorio debido a que al menos Rudnicki logra establecer un background competente para la casa por medio de un asesino que llama la atención. El problema es que una vez que se empieza a darle pantalla al equipo de investigadores las acciones rápidamente se vuelven aburridas gracias a que no hay ninguna intención de arriesgar siquiera un poco al momento de desarrollar la investigación dentro del lugar, cayendo en las típicas secuencias de colocación de cámaras o en las gastadísimas apariciones de misteriosas figuras que nadie nota. 

Ante esto jamás se logra generar una dinámica ágil y para el segundo acto lo repetitivo de cada escena se vuelve desesperante gracias a que nunca existe un avance concreto sobre lo que se quiere contar. Tratando de disimularlo un poco por medio de scare jumps ineficaces y un conflicto entre los protagonistas que no es lo suficientemente intenso como para aportar algo más que un simple drama cuyo único propósito es tratar de extender lo más que se pueda el problema y así lograr que lo visto se pueda calificar como un largometraje (dura apenas 69 minutos).

Por ello es que para la parte final ya no esperas demasiado y en cierta forma eso le termina beneficiando debido a que, en comparación con todo lo anterior, aquí lo que encuentras es entretenido. Sobre todo porque algunas de las muertes presentadas generan un impacto decente, hay un poco más de sangre y el desenlace tan caótico solidifica a la amenaza.  

Las actuaciones son pobres en general, aunque también es complicado pedirles algo más a los actores cuando tienen tan poco material para trabajar. Y en cuanto a producción, sin duda se nota el limitado presupuesto: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es básica, la edición por momentos resulta frustrante, el trabajo de sonido es limpio y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The House on Haunted Grounds es mediocre. Película que evoca lo peor del found footage en épocas no tan lejanas.

Ojometro:
**

martes, 5 de mayo de 2026

Crítica: Hokum (2026)

Película escrita y dirigida por Damian McCarthy (Oddity). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 30 de abril y 1 de mayo; recaudando hasta la fecha $6.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un escritor de novelas de terror visita una posada irlandesa con el propósito de esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que dicha propiedad aparentemente se encuentra embrujada por una bruja.


Comentarios generales:

El terror folclórico en tiempos recientes se ha vuelto la puerta de entrada perfecta al género de terror para muchos directores que buscan experimentar en sus propuestas sin tener que caer en los subgéneros más populares. Una apuesta que siempre es arriesgada dado a que no todo el mundo entiende de la mejor manera lo que funciona con esta clase de películas, pero afortunadamente Hokum no es de esos casos.

Y en cierta manera es sorpresivo que funcione tan bien debido a que McCarthy no tiene intención de poner mucho énfasis en el folclore irlandés o en la bruja en sí. Obvio son elementos importantes para la historia; sin embargo, su atención se centra principalmente en el personaje de Ohm Bauman y los traumas que carga consigo.

Lo cual hace que la primera mitad de la película se lleve a cabo bajo un ritmo pausado y por lo mismo podría resultar algo pesada debido a que no solo tenemos que lidiar con un protagonista cuya terrible personalidad vuelve complicado empatizar con él, sino que además el director se toma su tiempo para construir de forma eficiente un interesante misterio bajo la idea predominante de generar la atmósfera más oscura posible y solo tener que recurrir a algunos scare jumps de rutina con los que se pueda mantener el orden hasta que sea el momento adecuado para que las cosas exploten.

Algo que se va dando de manera progresiva sin que se te suelte todo de golpe; de hecho, con cada nueva revelación se plantean más dudas con respecto a si lo que ocurre dentro de la posada es producto de algo sobrenatural o no. Manteniendo siempre la tensión en niveles altos conforme los peligros se van volviendo palpables y combinándola de manera impecable con los propios traumas de Ohm que van mostrando un pasado complejo para elevar los cuestionamientos sobre su sanidad mental en una situación en la que se encuentra en total desventaja desde distintos frentes.

Llevándonos así a una parte final que es la más intensa de la película y sin duda la que muestra las mayores dosis de violencia sin caer en nada extremo. Aunque también es cierto que durante el desenlace existen ciertas decisiones muy convenientes para que las acciones vayan hacia un rumbo específico y no se profundice demasiado sobre la bruja, pero esto no es tan perjudicial como para que las buenas sensaciones de lo construido previamente se vean afectadas.

En lo que se refiere a las actuaciones contamos con un Adam Scott (Ohm Bauman) que hace una gran labor como el protagonista debido a que no se limita a ser el típico escritor curioso, sino que en realidad es una persona hasta cierto punto detestable que tiene lidiar con muchos traumas particularmente densos. Además cuenta con un grupo de actores secundarios que lo complementan de gran forma.

Y en cuanto a producción se puede notar una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, cuenta con un tremendo score, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son relativamente sencillos y la labor de maquillaje efectiva.  

Opinión final: Hokum me gustó. Sólida propuesta que se posiciona como una de las mejores películas en lo que va de 2026.

Ojometro:
*****