martes, 27 de octubre de 2026

Crítica: Clayface (2026)

Película dirigida por James Watkins (Eden Lake), cuyo guión fue co-escrito por Mike Flanagan y Hossein Amini. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 21 y 23 de octubre; recaudando hasta la fecha $46 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras ser brutalmente desfigurado por un mafioso de Ciudad Gótica, Matt Hagen (Tom Rhys Harries) ve cómo su prometedora carrera en Hollywood se cae a pedazos. Obligándolo a someterse a un tratamiento que lo convertirá en un monstruo sediento de venganza que poco a poco le arrebata su identidad y su humanidad.


Comentarios generales:

DC Studios tomó a todos por sorpresa cuando anunció que iba a producir una película de terror y, como era de esperarse, eso generó una gran cantidad de opiniones divididas que suelen ser el pan de cada día para cualquier producción que se encuentre ligada al mundo de los cómics. Sin embargo, esto no evitaba que el proyecto en si fuera interesante porque sin duda existen algunos personajes a los que se les puede sacar jugó dentro del género y Clayface es una clara muestra de ello.

Ya que lo presentado por Watkins no pretende reinventar el body horror, ni tampoco las historias de origen, pero sabe aprovechar los recursos de este subgénero para construir un personaje lo suficientemente interesante por su propia cuenta y así no tener que recurrir a elementos externos populares (entiéndase Batman). Algo que indudablemente hace que el primer acto resulte un poco pesado debido a que se toman su tiempo para establecer la tragedia que vive Matt Hagen y su desesperación por retomar su carrera, haciendo que los elementos del body horror para este punto resulten muy ligeros dado a que el camino hacía el tratamiento no contiene tantas emociones.

Siendo realmente hasta entrado el segundo acto cuando las cosas empiezan a tomar un tono más oscuro por medio de las complicaciones que sufre nuestro protagonista gracias a dicho tratamiento, no solo por lo que le provoca físicamente, sino porque en su búsqueda de venganza el aspecto psicológico también se vuelve fundamental durante el desarrollo gracias a los conflictos internos que lo aquejan. Obligando así a que las acciones vayan incrementando progresivamente el nivel de violencia y por lo mismo veamos algunas muertes llamativas que exponen las nuevas habilidades de Matt, las cuales logran ir solventando por medio de los efectos visuales y un interesante trabajo de edición que ayuda a darle mucho dinamismo a determinadas escenas.

Con todo lo anterior se llega a la parte final con una construcción muy sólida del villano, pero es aquí donde se termina por solidificar su total quiebre mental. Y aunque tal vez el desenlace no es tan espectacular, lo cierto es que todo se resuelve de manera competente y además nos brinda un cierre con Clayface perfectamente establecido para lo que sea que le espere en el DCU.  

En el tema de las actuaciones tenemos a un Tom Rhys Harries haciendo un trabajo destacado por medio de un personaje que se va rompiendo de a poco tanto física como mentalmente. Además de que se encuentra bien respaldado por un grupo de secundarios muy competentes en sus roles.  

Y en cuanto a producción, la verdad hay una gran factura a pesar del presupuesto atípico para esta clase de películas: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje resulta efectiva.

Opinión final: Clayface me gustó. Película sólida que no pretende reinventar el body horror, pero que sabe utilizarlo para presentar a un personaje bastante interesante.

Ojometro:
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viernes, 23 de octubre de 2026

Crystal Lake: Primera temporada

El pasado 15 de octubre se estrenó Crystal Lake, la esperada serie precuela de Friday the 13th producida por A24 que representa el primer proyecto audiovisual ligado a la franquicia tras el remake de 2009. Un distintivo que colocaba un peso enorme sobre los hombros de sus creadores debido a que básicamente tenían la tarea de re-introducir la franquicia al mainstream tras años en la congeladora y honestamente creo que han hecho un trabajo por demás acertado.

En cuestión de números de audiencia todavía no hay información al respecto por parte de Peacock, ni tampoco se ha hecho algún tipo de anuncio sobre una potencial segunda temporada.

Aquí me centraré en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO


Linda Cardellini como Pamela Voorhees

Ante la ausencia de la versión más popular de Jason con su máscara de hockey, sin duda era fundamental encontrar a la actriz ideal para ser el rostro visible de la serie y Linda Cardellini resultó ser la opción perfecta.

Ya que su Pamela Voorhees es un personaje muy bien logrado que te atrapa de inmediato; primero como esta madre en negación y posteriormente como esa asesina de sangre fría que disfruta lo que hace mientras se quiebra mentalmente.


Conexiones con la primera Friday the 13th

Al ser una precuela había cierto temor de que A24 optara por cambiar muchas cosas para reiniciar la franquicia y aunque sin duda se toma algunas libertades con respecto al lore (por ejemplo, la muerte de Jackson y Claudette), la verdad es que mantiene una conexión sólida con la película original de 1980.

Siendo algunas de las más evidentes la presencia de personajes como Ralph o el oficial Dorf.


Exponer a Jason durante el episodio final 

Tras su ahogamiento Jason sigue estando presente en el desarrollo de la serie durante su etapa de niño por medio de flashbacks, pero también se da entender que sigue vivo por medio de las clásicas tomas en primera persona dentro del bosque. Algo que parecía que se iba a mantener así para enfocarse completamente en Pamela… hasta que llegó el episodio final.

Lo cual representa uno de los cambios más radicales con respecto a lo que conocíamos, aunque esto no solo sirve para cerrar uno de los temas más importantes de la temporada y exponer uno de los looks más representativos de Jason, sino también para dejar abierta la puerta para una segunda temporada. 


Explicación sobre la inmortalidad de Jason

Esta era una decisión arriesgada porque en realidad nunca se ha mostrado en pantalla lo que hay detrás de la inmortalidad de Jason, todos son teorías de fans o interpretaciones de las personas que han lidiado con la franquicia en algún punto. Sin embargo, aquí nos plantean un motivo relacionado con la guerra fría que de algún modo funciona.

Obvio tiene su toque absurdo, pero eso es lo que menos importa cuando hablamos de un personaje que ha revivido por medio del impacto de un rayo o tras estar congelado cientos de años.


Buen nivel de violencia y sangre en las muertes 

Friday the 13th es conocida por su elevado nivel de violencia y muertes llamativas, así que era fundamental que la serie mantuviera eso. Por lo cual fue sumamente agradable ver que en este aspecto no se contuvieron en lo más mínimo.


Episodios imperdibles:

(1) Camp Crystal
(3) Part III
(5) The New Blood
(6) Kill Them, Mommy
(7) Friday...
(8) The Final Chapter

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LO NEGATIVO


Primera mitad algo lenta

De las pocas cosas negativas que le encontré a la serie fue el hecho que durante su primera mitad muestra un avance relativamente lento. No tanto como para arruinar la experiencia, pero si tarda un poco en explotar la fragilidad mental de Pamela y eso hace que ciertos acontecimientos de su vida no sean tan interesantes.


Sheriff Levon Brooks

Uno de los personajes originales para esta serie y honestamente el menos interesante.

Ya que su rol como interés amoroso de Pamela nunca termina de funcionar gracias a que no hay tanta química entre ellos y su estatus como figura de autoridad tampoco te convence debido a que siempre son otros (Dorf o su hermana) quienes terminan solucionando las cosas, dejándolo parado como un bueno para nada incluso en el episodio final.

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Opinión final: Crystal Lake resultó ser un buen primer paso para revivir una franquicia que estuvo congelada durante 17 años. Ya sea como precuela o como cuasi historia de origen funciona bastante bien y aunque algunos de los cambios sin duda pueden resultar polémicos entre los fans, la verdad es que el producto en general te deja satisfecho y con la necesidad de querer ver más.

martes, 20 de octubre de 2026

Crítica: Bloody Tennis (2026)

Película escrita y dirigida por Nikias Chryssos. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 25 de septiembre, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sophie (Sandra Guldberg Kampp) ingresa a una academia de tenis élite escondida en el sur de Europa, lugar en donde deberá enfrentarse a una feroz competencia con sus demás compañeras y a las prácticas cada vez más siniestras de la escuela.


Comentarios generales:

El terror y los deportes no suelen ser una combinación habitual, obvio existen algunas películas que la han aprovechado, pero en general no se tiene un muestrario tan amplio como para determinar qué tan funcional es. Por ello es que Bloody Tennis resultaba llamativa gracias a que existía ese factor "novedad" que no es tan sencillo de conseguir hoy en día; sin embargo, al final la experiencia no ha sido tan positiva.

Y mucho se debe a que lo traído por Chryssos trata de utilizar la naturaleza competitiva del tenis para generar tensión, pero es incapaz de sostener una historia que la explote como debería. Lo cual durante los primeros veinte minutos no es tan perjudicial dado a que con la propia excentricidad de algunos personajes y los estragos de Sophie para adaptarse a los métodos de la escuela es suficiente como para generar una dinámica ágil con la que se logra establecer lo más elemental respecto a los evidentes peligros que rodean a las tenistas.  

El problema es que una vez pasados dichos minutos iniciales las acciones empiezan a tambalearse y mucho se debe a que no solo se brinca de una idea a otra sin un plan concreto, sino que además existen complicaciones al momento de definir el tono adecuado para integrar el deporte en si como algo fundamental y no solo como un recurso un tanto superficial. Ya que por grandes lapsos el tenis pasa a segundo término al dejar de lado el terror psicológico para darle pie a situaciones amorosas o extravagantes que no encajan del todo con lo que se estaba contando y que llevan a algunas escenas pensadas para proporcionar impacto por medio de muertes que no resultan tan interesantes.

Ante esto la parte final tiene que lidiar con diversos obstáculos, aunque probablemente es la única donde se maneja adecuadamente el salvajismo de la competencia deportiva para aspirar a ser el mejor y en base a eso construye un desenlace intenso que al menos no te deja indiferente.

En cuanto a las actuaciones tenemos a un elenco que combina la falta de empatía y excentricidad de forma adecuada, aunque Sandra Guldberg Kampp como la protagonista no es tan convincente como debería y eso afecta principalmente a la segunda mitad de la película.

Y en cuanto a producción vemos una buena factura: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no es la gran cosa, el score no está mal, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son efectivos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Bloody Tennis es decepcionante. Película que trata de ser de todo un poco sin lograr formarse una verdadera identidad.

Ojometro:
**

viernes, 16 de octubre de 2026

Crítica: Infirmary (2026)

Película dirigida por Nicolas Pineda, cuyo guión fue escrito por Katy Krauland. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de octubre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un guardia de seguridad desapareció en su primera noche dentro de un antiguo hospital psiquiátrico en 2023. Las imágenes de su cámara corporal muestran incidentes inexplicables que siguen desconcertando a los investigadores.


Comentarios generales:

Los found footage ya forman parte de la canasta básica del cine de terror a pesar de que se trata de un subgénero que, ante los ojos de muchas personas, no ha mostrado ninguna clase de evolución desde que se popularizó en los 2000s. Un pensamiento que sin duda puede generar cierta discusión al respecto debido a que con el pasar de los años creo que si la ha tenido de manera por demás discreta, aunque con ejemplos como Infirmary es difícil mantener dicho argumento.

Ya que lo traído por Pineda es un found footage que evoca a aquellos trabajos iniciales con todos los vicios desesperantes que los han vuelto arcaicos y nos pone frente una historia en la que realmente no pasa nada durante el 95% del tiempo. Lo cual podría parecer una exageración de mi parte, pero lo cierto es que todo se limita a ver personajes caminar por pasillos sin la mayor prisa por desarrollar lo que hay detrás del hospital y esperando a que por mera casualidad alguna de las conversaciones entre los guardias de seguridad le brinde el contexto suficiente a lo que se está viendo.

Algo que evidentemente es una terrible idea y no tanto porque sea imposible entender lo que está pasando, sino porque esto provoca que las cosas se vuelvan aburridas de manera rápida ante tanta repetitividad o falta de dinamismo. Además de que todos los intentos por integrar el aspecto sobrenatural durante la segunda mitad de la película son demasiado pobres como para que se puedan construir escenas que ayuden a generar un poco de tensión conforme nos vamos acercando a la parte final.

Una en donde tenemos un muy ligero incremento en el ritmo; sin embargo, ante la falta de profundización previa y el evidente temor por mostrar de más con respecto a la amenaza dentro del hospital, el cierre que presenta es hueco e intrascendente. 

En el tema de las actuaciones no hay mucho que decir, básicamente todo se trata de ver a los contados personajes caminar de un punto a otro sin mostrar muchas emociones. Mientras que en producción tampoco se puede rescatar gran cosa: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no tiene nada llamativo, el score está ok y el trabajo de sonido es limpio.

Opinión final: Infirmary es muy mala. Un found footage arcaico que te hace recordar los peores vicios de este subgénero.

Ojometro:
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