viernes, 2 de octubre de 2026

Crítica: Salmokji: Whispering Water (2026)

Película surcoreana escrita y dirigida por Lee Sang-min (App the Horror). Se estrenó en cines dentro de Corea del Sur durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 15 de septiembre.

Sinopsis:

Un equipo de filmación de exteriores es enviado a un lago remoto para volver a grabar imágenes que previamente se consideraron inutilizables gracias a una extraña figura no identificada que representa algo verdaderamente oscuro dentro de esas aguas profundas.


Comentarios generales:

Ser la película de terror surcoreana con la mayor cantidad de asistentes en la historia de Corea del Sur es una carta de presentación bastante fuerte, sobre todo por la popularidad que han obtenido las producciones de aquel país durante los últimos 15 años. Por ello es que Salmokji: Whispering Water parecía ser algo especial y con todo lo necesario para volverse un fenómeno interesante; sin embargo, su propuesta jamás es tan convincente como para lograr un gran impacto que traspase fronteras.

Y es que más allá del interesante uso de unas nuevas cámaras que yo no recuerdo haber visto en alguna otra película dentro del género, lo cierto es que lo traído por Lee Sang-min no presenta nada particularmente novedoso y navega en aguas tranquilas por medio de una historia que tarda en explotar. Lo cual genera que la primera media hora tenga un ritmo poco atractivo debido a que, salvo por la introducción, la verdad no cuenta con demasiadas emociones y se enfoca en una dinámica ligeramente conflictiva entre un equipo de filmación que jamás está en sintonía con las motivaciones de nuestra protagonista.

Siendo esto el punto de partida para ir construyendo una serie de eventos que, aún dentro de su simpleza y predictibilidad, logran generar una atmósfera tensa con la que se pueden establecer de manera sólida los peligros que existen en el lugar. Aunque también es cierto que durante el segundo acto se integra a un nuevo personaje que básicamente es utilizado como el medio para ir esclareciendo ciertas cuestiones con las que no quieren profundizar demasiado y eso le quita interés al misterio en general; en especial cuando el terror psicológico empieza a tener más peso.

Algo que afortunadamente no afecta tanto a una parte final en la que se arriesga un poco más en cuestión de la acción y en el nivel de impacto de las muertes para llevarnos así por un desenlace intenso que no es tan complejo, pero cuya ambigüedad puede no resultar tan atractiva.

En el tema de las actuaciones tenemos a un elenco sólido, siendo Kim Hye-yoon (Han Su-in) quien más destaca por medio de un personaje con el que sabe mantener una dualidad interesante entre lo racional y lo irracional a pesar del miedo que refleja en todo momento por el misterio que la rodea.

Y en cuanto a producción podemos ver una factura cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está nada mal, el trabajo de sonido es limpio, los efectos no son muy complejos y la labor de maquillaje cumple.  

Opinión final: Salmokji: Whispering Water está ok. Película un tanto genérica para ver un día que no tengan otra cosa más que hacer.  

Ojometro:
***

martes, 29 de septiembre de 2026

Crítica: The Last Kiss (2026)

Película dirigida por Yoko Okumura (Unseen), quien comparte créditos como co-escritora del guión junto Alon Ziv y Krystal Houghton Ziv. Se estrenó directamente en VOD y formato digital el pasado 15 de septiembre, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras una trágica excursión escolar, Laurel (Mckenna Grace) adquiere la capacidad de visualizar la muerte de las personas a través de los besos. Poniéndola contra reloj cuando descubre que varios de sus compañeros de clase serán asesinados por un misterioso enmascarado.


Comentarios generales:

Al ser un estudio tan prolífico dentro del género de terror, Blumhouse puede darse el lujo de no tener que estrenar en cines todo lo que produce debido a que siempre encuentra algún servicio de streaming interesado en sus películas. Aunque esto también ha provocado que a muchas de esas producciones se les etiquete como productos del montón pensados para rellenar catálogos y sin duda The Last Kiss solo solidificará dicha percepción.

Y es que lo traído por Okumura es un teen slasher en el que indudablemente la idea de los besos es curiosa, pero jamás logra utilizarse de manera convincente dentro de una historia que en todo momento parece temerosa de adoptar su lado violento y no arriesga nada en su afán por mantener el misterio intacto. Lo cual durante el primer acto no representa grandes problemas debido a que la presentación de los traumas de Laurel y su relación distante con sus compañeros hace que las cosas fluyan de manera decente, además de que la exposición inicial de su nuevo “don” lleva a algunas escenas disfrutables. 

Lo malo es que una vez que se establece el problema central se cae en una dinámica en extremo repetitiva que termina volviendo el recurso de los besos un tanto desesperante debido a que se utiliza más para tratar problemas amorosos adolescentes y no para darle pantalla a las acciones del asesino. Quien en realidad es totalmente irrelevante en el desarrollo dado a que no existe ningún tipo de interés por integrar situaciones de riesgo y mucho menos muertes que añadan algo de tensión dentro de esta experiencia, siendo determinante para se vuelva aburrida.

Ante esto la parte final evidentemente sufre y la forma en la que manejan la revelación de la identidad del asesino tampoco ayuda al ser tan descafeinada. Aunque para el desenlace se acuerdan de que esto es un slasher y se añade un poco de intensidad sin que represente un gran diferenciador con respecto a lo visto previamente.  

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Mckenna Grace con la chispa necesaria para un papel como este y hace lo que puede para sacarlo adelante a pesar de las limitaciones con las que cuenta gracias al guión. Mientras que el grupo de secundarios es demasiado intrascendente la mayoría del tiempo.

Y en lo que se refiere a producción, es cumplidora: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no está mal, el score no aporta mucho, el trabajo de sonido es limpio y tanto los efectos como la labor de maquillaje son muy limitados.

Opinión final: The Last Kiss es decepcionante. Slasher blando y aburrido que no vale la pena.

Ojometro:
**

viernes, 25 de septiembre de 2026

Crítica: The Depths (2026)

Película escrita y dirigida por Tristan Reed. Se estrenó directamente en VOD el pasado 18 de septiembre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras lograr la improbable proyección astral, las imágenes que capturan un hermano y una hermana revelan los efectos malévolos del trauma familiar.


Comentarios generales:

La única razón por la que The Depths llamó mi atención fue porque Eric Roberts estaba listado en los créditos y siempre me resulta curioso ver qué clase de papeles interpreta si consideramos que se ha vuelto el actor invitado por excelencia dentro del cine de terror. Y es que sin su presencia la película sería totalmente intrascendente y eso hasta cierto punto creo que hubiera sido más benéfico para todos nosotros.

Ya que lo traído por Reed da la impresión de no tener una idea clara sobre cómo presentar el concepto de la proyección astral y poco a poco va mutando a una experiencia found footage mucho más convencional. Lo cual no es que sea algo malo, pero la manera en la que se exponen las motivaciones de Tommy sobre la temática de su proyecto escolar hace que la primera media hora sea en extremo aburrida y lo único que sostiene el mínimo interés por parte del espectador es el saber cómo utilizará dicho elemento para desarrollar su historia, así que cuando las cosas cambian de rumbo los efectos son negativos.

Llevándonos por un camino más ligado hacia el slasher que jamás termina por tener mucho sentido y que en realidad solo está pensado para tratar de añadir cierto nivel de shock por medio de una serie de muertes que tampoco fluyen como deberían gracias a extrañas decisiones de edición. Esto mientras se integra de forma un tanto ajena una problemática sobrenatural con el personaje de la hermana que trata de establecer un tono oscuro, así como el darle algo de relevancia a los traumas familiares; sin embargo, la desconexión que existe entre todos los sucesos evita que cualquier intento por brindarle profundidad a las acciones resulte efectivo.

Ante esto la parte final no tiene mucho para destacar. Obvio por la naturaleza misma de la situación cuenta con un poco de intensidad, pero carece de peso emocional y jamás se ofrecen respuestas como para que el desenlace no te deje con una sensación de vacío muy marcada.

Las actuaciones son pobres en general y realmente solo la presencia del propio Eric Roberts es la que le brinda un momento efímero de solidez en este rubro. Además en cuanto a producción tampoco tiene muchas cosas para presumir: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es pobre, el score pasa desapercibido, el trabajo de sonido está ok, los efectos son simples y la labor de maquillaje muy básica.  

Opinión final: The Depths es mala. Película aburrida y sin rumbo en la que no vale la pena invertir su tiempo.

Ojometro:
** 

martes, 22 de septiembre de 2026

Crítica: Resident Evil (2026)

Película dirigida por Zach Cregger (Weapons), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Shay Hatten. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 17 y 18 de septiembre, recaudando hasta la fecha $108.3 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Bryan (Austin Abrams) es un mensajero encargado de entregar un paquete en un hospital en Raccoon City. Aunque durante su camino se topará con un extraño brote que afecta a los humanos y tendrá que luchar contra hordas de criaturas mutantes para sobrevivir.


Comentarios generales:

No creo que exista una franquicia de videojuegos más problemática para adaptar en cine que Resident Evil y eso sin duda llama la atención debido a que pareciera ser la que tiene todos los elementos necesarios para que dicha transición sea relativamente sencilla. Sin embargo, nadie dentro de la industria parece estar muy de acuerdo con esto y siempre tratan de hacer cosas que nunca terminan por convencer a los fans, lo cual será el caso con esta versión de 2026.

Algo que no deja de ser extraño porque en realidad lo presentado por Cregger es la mejor Resident Evil que se ha hecho hasta la fecha, pero para lograr eso se ha tomado muchísimas libertades y no adapta nada directamente del videojuego para contarnos una historia original que se desarrolla dentro de este mundo.

Sustentando mucho de su visión en un personaje como Bryan, quien representa por si solo mucho de lo absurdo que rodea a los juegos en cuestión de decisiones y maneras de afrontar un evento apocalíptico como este. Donde todo se desarrolla bajo un ritmo ágil desde un primer acto que no tarda en establecer la atmósfera oscura predominante y los peligros del virus para la humanidad por medio de algunas amenazas que combinan el elemento zombie con otro tipo de mutaciones mucho más aparatosas que ayudan a construir escenas efectivas al momento de ir exponiendo poco a poco el nivel de riesgo que representan.

Haciendo con esto que la transición de una experiencia un tanto minimalista en la carretera a una mucho más caótica dentro de la ciudad funcione a la perfección y además se pueda arriesgar todavía más en lo que respecta a la excentricidad de las mutaciones. Llevándonos así por una segunda mitad en la que el propósito de nuestro protagonista sigue siendo el más básico de todos, pero la manera en la que se construye cada situación de peligro para que no tenga un minuto de respiro hace que las acciones jamás se estanquen y además se acumule una cantidad impresionante de tensión que terminará explotando durante la parte final.

La cual es totalmente desenfrenada gracias a la acción constante que, además de espectacular, también vuelve a exponer ese elemento absurdo ligado a los videojuegos y en base a eso nos regala un desenlace sangriento que no teme el dejar de lado lo heroico para solidificar la magnitud de la tragedia.

En el tema de las actuaciones todo recae en Austin Abrams y la verdad hace un trabajo realmente bueno al mostrar gran capacidad para mezclar el drama con ciertos aspectos cómicos mientras construye un personaje que está lejos de ser un héroe invencible y se la vive aterrado por todos los peligros que lo rodean.

Y en cuanto a producción, sin duda tenemos una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte impecable, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje sólida.

Opinión final: Resident Evil me gustó bastante. Película que seguirá la tendencia de no complacer a todos los fans, pero es lo mejor que se ha hecho con la franquicia.

Ojometro:
*****