viernes, 4 de septiembre de 2026

Crítica: Corporate Retreat (2026)

Película dirigida por Aaron Fisher, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Kerri Lee Romeo. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de mayo, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 10 de julio.

Sinopsis:

Un grupo de ejecutivos corporativos realizan un retiro de trabajo en el que se enfrentarán a una lucha a muerte cuando este evento recreativo se convierte en un baño de sangre.  


Comentarios generales:

Existen películas con las que me resulta imposible encontrarles el atractivo tras la revelación de su trailer. No es algo tan común, pero pasa de vez en cuando y Corporate Retreat era uno de esos raros casos con los que mis dudas siempre estuvieron ahí y tras el visionado estas han sido completamente validadas.

Y mucho de esto se debe a que, una vez que el concepto central queda establecido, Fisher es incapaz de poder construir una historia que fluya de manera natural y desde muy temprano todo lo que ocurre se siente demasiado automatizado. Provocando que exista poco margen para desarrollar la relación entre un grupo de personajes que no conecta en lo absoluto con el espectador y que una vez iniciadas las pruebas no cuentan con ningún tipo de vínculo profundo como para que estas sean lo intensas que deberían.

Simplemente todo se vuelve monótono y cada nueva prueba apuesta más por el shock momentáneo en lugar de tratar de construir algo con mayor sustancia dado a que, tras la finalización de cada una de estas, básicamente se reinicia todo y no existe ningún tipo de carga emocional que se mantenga. Lo cual se magnifica todavía más cuando hace acto de presencia el personaje excéntrico que está detrás de todo esto y cuya principal meta es extender lo más que se pueda la duración de la película por medio de discursos llamativos que en realidad son bastante huecos y no logran posicionarlo como una gran amenaza, sino más bien como un simple recurso con el que se trata de aparentar que hay un mensaje profundo detrás.

Por todo lo anterior la parte final no presenta nada nuevo y mantiene la misma línea forzada, aunque si existe un incremento en el nivel violencia. Siendo esto lo que ayuda a que el desenlace sea caótico y con las dosis de acción necesarias para que al menos se sienta como algo distinto a todo lo previo.

Las actuaciones no están mal para lo que se pide en esta historia, el problema es que el estancamiento de las acciones no le permite al elenco tener algún tipo de evolución con unos personajes a los que quieres ver morir lo más rápido posible para que esto llegue a su fin.

Y en cuanto a producción, tiene una factura decente: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score es genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son discretos y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: Corporate Retreat es decepcionante. Película repetitiva que termina quedándose corta en lo que pretende. 

Ojometro:
**

martes, 1 de septiembre de 2026

Crítica: The Voices of Our Mother (2026)

Película escrita y dirigida por Mark O’Brien. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 19 de junio, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando la matriarca de la familia cae gravemente enferma, sus cuatro hijos, con quienes no tiene relación, regresan a casa para determinar si padece demencia o si está poseída por fuerzas malignas.


Comentarios generales:

A pesar de tratarse de un subgénero bastante explotado, lo cierto es que las películas sobre posesiones siempre generan interés debido a que no suelen ser de las más complejas y, si están bien hechas, te hacen pasar un buen rato. Digamos que son uno de esos productos confiables para tener listos en cualquier época del año, pero incluso con estos hay que tener cierta noción sobre cómo funcionan y es claro que con The Voices of Our Mother no existía eso.

Ya que en su búsqueda por presentar una compleja y tensa dinámica familiar, O’Brien se olvida por completo de construir una historia que se centre en la posesión para impulsar algo más desgarrador tomando en cuenta los problemas que cargan consigo los hijos. Lo cual probablemente durante los primeros 20 minutos no sea tan notorio dado a que aquí es donde se establecen los frágiles vínculos entre ellos, pero una vez pasado ese lapso básicamente se cae en una secuencia de escenas que no presentan ningún tipo de variación en su estructura y eso hace que rápidamente lo visto se vuelva aburrido.  

Sobre todo porque lo que ocurre con la madre jamás recibe la profundización adecuada y no existe ningún compromiso por convertir su situación en lo más importante ante la obsesión por alargar todo el drama entre hermanos, llevando a que se repitan las mismas discusiones una y otra vez. Siendo esto un problema que evita que se pueda generar la tensión necesaria conforme la posesión va avanzando; en especial cuando llega el momento de ir involucrando elementos esenciales en esta clase de películas y que aquí realmente no tienen ningún tipo de relevancia en la construcción rumbo a la parte final.

Una que en realidad trata de tener un peso emocional elevado; sin embargo, el poco interés mostrado con respecto a la relación madre/hijos no ayuda para que se logre dicho objetivo. Apostándolo todo por un desenlace simplón y carente de impacto que no provoca ningún tipo de sensación positiva y por lo mismo te resulta indiferente.

Las actuaciones no son malas, pero si son bastante planas ante la falta de un buen desarrollo para todos los personajes. Mientras que en producción tenemos algunas cosas decentes: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no destaca, el score es sólido, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son muy simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: The Voices of Our Mother es decepcionante. Película aburrida que no parece entender el subgénero al que pertenece.

Ojometro:
**

viernes, 28 de agosto de 2026

Crítica: Insidious: Out of the Further (2026)

Sexta entrega de la franquicia, la cual fue escrita y dirigida por Jacob Chase (Come Play). Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 20 y 21 de agosto; recaudando hasta la fecha $66.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Gemma (Amelia Eve) es una joven madre que vive en la casa donde creció y descubre que puede viajar al Más Allá. Donde posee la capacidad de traer de vuelta diferentes cosas al mundo real… incluidos los aterradores seres que allí habitan.


Comentarios generales:

Cuando uno piensa que la franquicia de Insidious ha llegado a su fin, está siempre termina regresando ante todo pronóstico. Y es que aunque no se trata de una franquicia tan popular, lo cierto es que sus números en taquilla siempre son respetables y por ello se ha vuelto una apuesta segura cuya fórmula no tiene que cambiar de manera radical con cada entrega para entretener, tal como ocurre con Insidious: Out of the Further.

Ya que lo traído por Jacob Chase se va a lo seguro con esta sexta entrega, pero trata de añadirle algunas cosas nuevas al lore de la franquicia para expandir lo que ya conocemos a base de conceptos relativamente simples.

Esto por medio de una historia cuyo foco de atención ya no es la familia Lambert o el pasado de Elise, sino un nuevo personaje como Gemma y su peculiar habilidad que sirve para generar una dinámica distinta gracias a que el peligro ahora no solo se limita al Más Allá. Lo cual por cuestiones obvias provoca que las cosas tengan que avanzar durante la primera mitad a un ritmo un poco más pausado ante la tarea de presentar a los nuevos personajes, aunque para nuestra buena suerte esto jamás se traduce en momentos aburridos debido a que el director tiene la capacidad de mantener el suspenso de manera constante no solo por medio de los clásicos cambios entre mundos, sino también por la inquietante presencia de otros tres personajes peculiares (los acólitos) que provocan que la sensación de riesgo siempre sea muy marcada.

Siendo estos además la vía de entrada para una nueva amenaza que cae en ciertos clichés, pero que es funcional para el desarrollo. Sin embargo, también es cierto que la manera en la que trata de lograr su objetivo puede resultar un tanto predecible y por lo mismo existen situaciones durante la segunda mitad de la película que no logran tener el impacto que deberían en momentos clave que involucran el pasado de nuestra protagonista.

Algo que no evita que veamos una parte final entretenida en donde se ofrece fanservice sin caer en excesos y un espectáculo tétrico visualmente hablando que explota de manera efectiva lo salvajes que son los espíritus. Logrando así un desenlace con potencia que sabe explotar la habilidad de Gemma y además es satisfactorio a pesar de su simplicidad. 

En el tema de las actuaciones tenemos a una Amelia Eve que hace un buen trabajo como la protagonista debido a que sabe ser consistente al momento de reflejar miedo y desesperación ante una situación que la supera tanto en el mundo de los vivos como el de los muertos. Aunque probablemente quienes más llamen la atención son los tres actores que interpretan a los acólitos, ya que cada que aparecen en pantalla generan incomodidad solo con sonrisas o miradas perdidas.

Y en lo que se refiere a producción, la factura es de primer nivel: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está muy bien cuidada.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Insidious: Out of the Further me gustó. Película que mantiene la fórmula distintiva de la franquicia para hacerte pasar un buen rato.

Ojometro:
****

martes, 25 de agosto de 2026

Crítica: Soulm8te (2026)

Película dirigida por Kate Dolan (You Are Not My Mother), quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Rafael Jordan. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 1 de agosto, aunque no hay información sobre si eventualmente saldrá en formato físico.

Sinopsis:

David (David Rysdahl) adquiere una mujer robot con inteligencia artificial de nombre Sara (Lily Sullivan) para poder sobrellevar la pérdida de su esposa recientemente fallecida. Aunque en su intento por crear una pareja sensible y con criterio propio, la termina convirtiendo en su alma gemela mortal.


Comentarios generales:

Honestamente es difícil entender como Blumhouse y Atomic Monster llegaron a la conclusión de que necesitaban crear universo cinematográfico alrededor de M3GAN y más cuando hay pruebas contundentes de que solo un puñado de estos ha logrado funcionar con el público. Era una decisión arriesgada y tras el fracaso de “M3GAN 2.0” dicho universo básicamente murió, dejando a un spin-off como Soulm8te en la peor situación posible y más tras la cancelación de su estreno en cines.

Una decisión que terminas entendiendo cuando ves que lo presentado por Dolan es básicamente lo mismo que vimos en “M3GAN”, pero con ciertos detalles más adultos para poder explotar temas como la depresión o la soledad, así como añadir cierto toque erótico por medio de Sara. Lo cual no se escucha tan mal, sin embargo, la manera en la que se desarrolla la historia es en exceso aburrida durante al menos los primeros 40 o 45 minutos gracias a que cada detalle con respecto a la obsesión progresiva del robot resulta demasiado predecible y básicamente uno puede descifrar sin grandes complicaciones lo que está por venir.

Provocando con esto que se vuelva complejo el poder construir situaciones que generen tensión conforme el nivel peligrosidad se va incrementando y por ende la dinámica se empieza a sentir algo pesada. Aunque hay que decir que una vez que se deja atrás el miedo a la exageración en pantalla las acciones se vuelven un poco más entretenidas debido a todas las ventajas con las que cuenta Sara y que hacen imposible detenerla no solo por su composición mecánica, sino también por la total dependencia a la tecnología por parte de los humanos en su vida diaria.

Algo que sin duda termina influyendo para que la parte final cuente con mayor violencia y gracias a eso veamos más acción que en todo lo ocurrido de manera previa. Llevando a un desenlace que no brillará precisamente por su originalidad, pero resulta coherente para lo que se pretendía antes del desastre que condenó a este universo cinematográfico.

De las actuaciones hay que decir que el elenco en general hace un buen trabajo con lo poco que tienen para construir personajes interesantes. Además Lily Sullivan y David Rysdahl muestran buena química en pantalla.

Y en cuanto a producción, es de una factura competente: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es sobria, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Soulm8te está pasable. Literalmente es “M3GAN” con un robot sexy y menos entretenida. 

Ojometro:
***