viernes, 30 de enero de 2026

Crítica: Doctor Plague (2026)

Película dirigida por Ben Fortune y escrita por Robert Dunn. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 12 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

El detective John Verney (Martin Kemp) se encuentra tras la pista de un asesino serial que está causando estragos en el este de Londres al replicar los asesinatos de Jack el Destripador en 1888 y de los antiguos médicos de la peste.


Comentarios generales:

Uno ya sabe qué esperar con las producciones de bajo presupuesto del cine de terror inglés y por eso suelo tener las expectativas más bajas posibles para no terminar arrancándome los ojos durante el visionado. Siendo esta una estrategia que normalmente da buenos resultados dado a que así la decepción no es tan grande; sin embargo, esto no quiere decir que vuelva más tolerables los terribles minutos que te hacen pasar y ese es el caso con Doctor Plague.

Y es que lo traído por Fortune no es que no sepa lo que quiere contar, sino que simplemente no sabe cómo hacerlo al jamás abrazar por completo su lado slasher y tampoco explotar el lado detectivesco de la historia para que el misterio detrás del asesino al menos resulte intrigante. Teniendo como consecuencia una película que desde muy temprano se siente sin rumbo por la pobre exposición de su mayor atractivo (el asesino), quien realmente tiene poco peso en lo que ocurre mientras todo se enfoca en un protagonista sin carisma cuyos problemas laborales y familiares van convirtiendo las acciones en un carrusel de aburrimiento brutal del que jamás pueden salir.

Situación que lleva a que durante la segunda mitad del filme el ritmo sea pesado y además no se tenga claridad alguna sobre las motivaciones detrás de los asesinatos, lo cual provoca que la labor del detective no tenga mucho sentido. Obligando a repetir lo mismo en varias ocasiones para poder perder tiempo hasta que ocurran un par de situaciones significativas que, en teoría, deberían de añadir tensión a los sucesos y esclarecer el misterio, pero nada de lo presentado funciona de manera efectiva para poder lograr eso; de hecho, la revelación principal resulta tan forzada que básicamente vuelve imposible el poder tomar en serio lo que resta por ver.

Dejando así una parte final en la que se trata de unir todo de la manera más coherente posible para construir un encuentro que contenga algo de emocionalidad. Y aunque se aplaude que por lo menos se atreven a no irse por el camino convencional, lo cierto es que para este punto ya nada importa y el shock del cierre no representa ninguna clase de mejora que salve el desastre.

Las actuaciones son realmente malas con un Martin Kemp que no tiene ningún tipo de carisma como el detective protagonista y un grupo de secundarios que compite para ver quien lo hace peor. Mientras que en producción tampoco hay muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no destaca, el score es genérico, el trabajo de sonido es bastante malo, los efectos están pasables y la labor de maquillaje es ínfima.  

Opinión final: Doctor Plague es terrible. De esas películas de las que uno se debe de mantener totalmente alejado.

Ojometro:
*

martes, 27 de enero de 2026

Crítica: Return to Silent Hill (2026)

Película dirigida por Christophe Gans (Silent Hill), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a William Josef Schneider y Sandra Vo-Anh. Se estrenó en cines dentro de México y Estados Unidos los pasados 22 y 23 de enero; recaudando hasta la fecha $3.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras recibir una misteriosa carta de su antiguo amor, James Sunderland (Jeremy Irvine) entra en Silent Hill. Un otrora pueblo pacífico y familiar que ahora se encuentra consumido por la oscuridad.


Comentarios generales:

Silent Hill 2 es uno de esos videojuegos con un estatus legendario, así que evidentemente cualquier adaptación en cine representaba una labor titánica para cualquiera gracias al escrutinio que recibiría por parte de los fans. Por ello es que la elección de un director que ya conocía la franquicia parecía la más acertada y la verdad es que lo que se iba viendo de Return to Silent Hill durante su periodo promocional no lucía nada mal; sin embargo, el resultado final ha sido por demás decepcionante.

Ya que lo traído por Gans es una adaptación que indudablemente mantiene intacto el núcleo de la historia del videojuego, pero sus dudas por apegarse lo más posible a este o hacer cambios para no ser una simple calca terminan generando un caos que poco a poco va afectando el visionado.

Lo cual durante los primeros 20/25 minutos no es tan notable debido a que ese apego al material original es agradable para el fan y los flashbacks utilizados para exponer la relación de James con Mary solo proporcionan la información necesaria en cuestiones fundamentales que no interfieren con la exposición de las rarezas del pueblo. Resultando esto en un show visual que sabe explotar todo lo referente al diseño de producción y de los propios monstruos para generar escenas entretenidas que reflejan perfectamente el peligro tan grande que existe dentro de Silent Hill.

El problema es que una vez pasada la novedad inicial las cosas empiezan a enredarse demasiado y con ello los cambios, así como el uso constante de los flashbacks, se vuelven frustrantes debido a que no dejan que la historia se desarrolle de manera fluida durante más de la mitad de la película. Provocando que lo ocurrido en pantalla sea cada vez menos interesante ante la falta de profundización en cuestiones fundamentales como el duelo o la culpa de James por lo ocurrido con Mary, así como el poco tiempo que se les brinda a otros personajes relevantes para que ayuden a solidificar todo el misterio que existe detrás de los sucesos.

Dejando así una parte final en la que tratan de integrar muchas cosas de manera forzada para darle sentido a todo lo expuesto previamente, aunque la realidad es que nada de esto funciona y lo que debería ser un desenlace con bastante peso emocional queda como uno random que solo replica por mera conveniencia uno de los tantos finales del videojuego.

En cuanto a las actuaciones la verdad es que James Sunderland hace lo que puede y no creo que sea de los males que invaden a la película. Mientras que Hannah Emily Anderson (Mary, Maria, Angela), a pesar de que interpreta a múltiples personajes, no deja nada memorable con ninguno de estos y se termina quedando más como una simple curiosidad.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde vemos las mayores fortalezas del filme: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte impecable, el score es genial, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es de primer nivel.

Opinión final: Return to Silent Hill es mediocre. Película que trata de satisfacer a los fans y no fans del videojuego sin los mejores resultados.  

Ojometro:
**

viernes, 23 de enero de 2026

Crítica: Sleepwalker (2026)

Película escrita y dirigida por Brandon Auman. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 9 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sarah (Hayden Panettiere) es una madre afligida por la muerte de su hija en un accidente automovilístico que dejó a su abusivo esposo en coma. Aunque las cosas empeoran cuando se ve plagada de sueños inquietantes que la hacen transitar la difusa línea entre la realidad y las pesadillas.


Comentarios generales:

Existen películas que apuestan absolutamente todo por un rostro conocido para poder hacerse realidad y lograr que alguien se atreva a distribuirlas, lo cual sin duda conlleva ciertos riesgos, pero en muchos casos es la única opción que se tiene. Siendo este un propósito que Sleepwalker logró solventar con la presencia de Hayden Panettiere como su protagonista y que probablemente sea la única razón por la que uno sabe de su existencia.

Ya que lo traído por Auman es demasiado genérico y carece totalmente de personalidad como para provocar un gran interés en el espectador más allá de los primeros 15 minutos, esperando a que una gran cantidad de clichés e ideas desarrolladas a medias de algún modo logren sostener una historia a la que no la sobra profundidad y desgasta demasiado rápido el tema del sonambulismo de Sarah. Lo cual lleva a que al menos durante la primera mitad se quiera exprimir lo más que se pueda el drama familiar y con ello se tenga un ritmo cansino que afecta de manera importante lo que se pretende contar dado a que la sensación general es que no existe ningún tipo de avance en las acciones.

Algo que empeora con el transcurrir de los minutos debido a que los sueños de Sarah son prácticamente iguales salvo por algunas ligeras variaciones y eso, en lugar de ir generando suspenso, solo hace que lo que ocurre sea cada vez más predecible. Situación que quieren disimular un poco al ir integrando de manera más marcada los elementos sobrenaturales que se supone están detrás de todo esto, pero que en realidad nunca se sienten como algo orgánico dentro de la historia y terminan siendo solo recursos inefectivos con los que se originan muertes demasiado ridículas e irrelevantes.

Además todo lo anterior ni siquiera sirve para potenciar los estragos por parte de Sarah al momento de diferenciar los sueños de la realidad y por lo consiguiente la parte final resulta demasiado blanda ante la carencia de tensión. Apostando por un desenlace que puede ser sorpresivo si no pusiste atención a todo lo previamente contado, aunque si ese no es el caso te terminará siendo totalmente irrelevante.

En cuanto a las actuaciones realmente todo gira alrededor de Hayden Panettiere y su interpretación dista mucho de ser de las mejores que le hemos visto. Mientras que en producción se nota que tampoco hubo mucho presupuesto: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es desangelada, el score repetitivo, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son bastante simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Sleepwalker es decepcionante. Película aburrida y genérica que mientras más rápido la olvides será mucho mejor. 

Ojometro:
**

martes, 20 de enero de 2026

Crítica: 28 Years Later: The Bone Temple (2026)

Secuela dirigida por Nia DaCosta (Candyman), cuyo guión fue escrito por Alex Garland. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 15 y 16 de enero; recaudando hasta la fecha $31.2 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras ser incorporado contra su voluntad al culto de Jimmy Crystal (Jack O'Connell), Spike tendrá que iniciar una travesía que lo hará cruzarse nuevamente con el Dr. Kelson (Ralph Fiennes). Quien ha hecho un descubrimiento que podría cambiar al mundo entero.  


Comentarios generales:

“28 Years Later” resultó ser más divisiva de lo que uno hubiera imaginado y en gran parte se debió a que tuvo un enfoque muy diferente al que muchos esperaban o, en ciertos casos, por el peculiar final que presentaba. Algo que no ponía en riesgo el futuro de la trilogía dado a que era muy claro cuál era el camino elegido para llevar las cosas, pero si le añadía un poco de presión a “28 Years Later: The Bone Temple” en su búsqueda por satisfacer a los fans que no quedaron tan conformes el año pasado y creo que en términos generales tiene todo para lograr dicho objetivo.

Y es que lo traído por Nia DaCosta es más salvaje a pesar de que mantiene la misma línea de no convertir esto en un show con hordas de zombies sin control que dominen la narrativa, enfocándose en el culto de Jimmy Crystal y también en el Dr. Kelson para generar una diferenciación importante con respecto a la película anterior. Lo cual inmediatamente pone los ojos del espectador en las dos principales interrogantes que habían quedado pendientes y las utiliza de manera inteligente para profundizar sobre cómo el terror dentro de este territorio tan hostil no solo recae en los propios infectados.

Siendo todo lo relacionado con el culto la vía para proporcionar situaciones de impacto y cuya presencia dominante durante la primera mitad hace que siempre exista un nivel de tensión elevado ante lo impredecible que resultan las acciones de Jimmy Crystal al utilizar el satanismo como el medio para justificar todas sus atrocidades mientras se genera un contraste con las acciones más “humanas” del Dr. Kelson. Quien por medio de una relación muy peculiar logra brindar escenas ligeras en las que el factor de riesgo también está latente, pero que poco a poco llevan a algo mucho más trascendental en la forma de entender el comportamiento de los infectados y por lo mismo expande el abanico de posibilidades para la franquicia en el futuro sin caer en excesos que puedan afectar el ritmo tan estable que se maneja. 

Poniéndonos así frente a una parte final que significa el choque de ideologías entre ambos personajes y gracias a eso se nos brinda una de las escenas más memorables del año que también juega con el tema satánico. Dejando un desenlace bastante espectacular a nivel visual que puede llegar a ser un tanto depresivo y presenta lo que seguramente será el punto central de la tercera entrega.

Sobre las actuaciones tenemos un elenco que hace un trabajo bastante bueno al momento de exponer a un conjunto de personajes que en esta ocasión, salvo por contadas excepciones, manejan un concepto mucho más extravagante y cruel. Siendo Jack O'Connell y el propio Ralph Fiennes quienes destacan al ser quienes reflejan esa extravagancia de forma más marcada desde diferentes perspectivas al momento de lidiar con el mundo en el que viven.

Y en cuanto a producción, una vez, tenemos una tremenda factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es genial, el trabajo de sonido espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje sigue siendo sólida. 

Opinión final: 28 Years Later: The Bone Temple me gustó bastante. Secuela salvaje que deja la mesa puesta para la entrega final.

Ojometro:
*****