miércoles, 4 de febrero de 2026

Crítica: Cold Storage (2026)

Película dirigida por Johny Campbell, cuyo guión fue escrito por David Koepp. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 29 de enero; recaudando hasta la fecha $24,074 dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Cuando un altamente peligroso hongo escapa de un laboratorio secreto, el ex agente de bioterrorismo Robert Quinn (Liam Neeson) regresa a la acción para tratar de controlarlo con la ayuda de dos jóvenes empleados cuyo turno nocturno nunca olvidarán.  


Comentarios generales:

La primera vez que escuché sobre Cold Storage fue en 2022 cuando estaba siendo ofrecida en el Marché du Film del Festival de Cannes y debido a su elenco, así como el hecho de que StudioCanal era el estudio de estaba detrás, me generó mucha curiosidad. Sin embargo, con el pasar del tiempo fue quedando en el olvido y no se supo nada sobre la película hasta hace poco que salió su trailer, dejándola en una posición de total irrelevancia que ciertamente no se merecía.

Ya que lo traído por Campbell es una comedia de zombies entretenida que no pretende descubrir el hilo negro dentro de un subgénero muy explotado y mejor se dedica a aprovechar sus bondades para contarnos una historia que de inicio parece que se irá por un evento totalmente apocalíptico, pero que rápidamente se ve reducido a algo más especifico. Lo cual termina beneficiándole debido a que esto permite que el humor se pueda centrar casi en su totalidad en una pareja protagonista cuyos problemas laborales van convirtiéndose en algo mucho mayor y resultan fundamentales en el crecimiento exponencial de una amenaza muy peculiar.

Algo que de inicio hace que la película tenga un ritmo un tanto lento dado a que no ocurren muchas cosas llamativas, aunque una vez que el hongo empieza a hacer de las suyas la dinámica se vuelve ágil y el toque excéntrico que conlleva la infección brinda unas escenas bastante peculiares que ayudan a establecer de manera sólida el nivel de peligro que representa. Dándole así mayor relevancia al personaje de Robert Quinn, quien hasta este punto había quedado en un rol medio secundario y que poco a poco logra generar un buen balance entre lo cómico y lo “serio” para que situaciones un tanto absurdas encajen perfectamente rumbo a lo que será la parte final.

Una que se sustenta en la acción y por lo mismo hay mucho caos que aporta ciertos elementos visuales de buen impacto. Además de que el desenlace como tal no se complica en lo absoluto, es directo, exagerado y con la espectacularidad suficiente como para darle un cierre definitivo a las cosas.

De las actuaciones hay que decir que son Georgina Campbell (Naomi) y Joe Keery (Travis) quienes cargan con el peso de la película y la verdad logran una buena química en pantalla que hace que el toque cómico funcione sin ser tan exagerado. Mientras que Liam Neeson los complementa de buena manera en un rol más secundario que explota el tipo de personajes que lleva interpretando desde hace bastante tiempo. 

Y en cuanto a producción, la verdad se nota una factura sólida: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es de buena calidad.

Opinión final: Cold Storage me gustó. Película simple y sin muchas pretensiones con la que se puede pasar un buen rato. 

Ojometro:
**** 

viernes, 30 de enero de 2026

Crítica: Doctor Plague (2026)

Película dirigida por Ben Fortune y escrita por Robert Dunn. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 12 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

El detective John Verney (Martin Kemp) se encuentra tras la pista de un asesino serial que está causando estragos en el este de Londres al replicar los asesinatos de Jack el Destripador en 1888 y de los antiguos médicos de la peste.


Comentarios generales:

Uno ya sabe qué esperar con las producciones de bajo presupuesto del cine de terror inglés y por eso suelo tener las expectativas más bajas posibles para no terminar arrancándome los ojos durante el visionado. Siendo esta una estrategia que normalmente da buenos resultados dado a que así la decepción no es tan grande; sin embargo, esto no quiere decir que vuelva más tolerables los terribles minutos que te hacen pasar y ese es el caso con Doctor Plague.

Y es que lo traído por Fortune no es que no sepa lo que quiere contar, sino que simplemente no sabe cómo hacerlo al jamás abrazar por completo su lado slasher y tampoco explotar el lado detectivesco de la historia para que el misterio detrás del asesino al menos resulte intrigante. Teniendo como consecuencia una película que desde muy temprano se siente sin rumbo por la pobre exposición de su mayor atractivo (el asesino), quien realmente tiene poco peso en lo que ocurre mientras todo se enfoca en un protagonista sin carisma cuyos problemas laborales y familiares van convirtiendo las acciones en un carrusel de aburrimiento brutal del que jamás pueden salir.

Situación que lleva a que durante la segunda mitad del filme el ritmo sea pesado y además no se tenga claridad alguna sobre las motivaciones detrás de los asesinatos, lo cual provoca que la labor del detective no tenga mucho sentido. Obligando a repetir lo mismo en varias ocasiones para poder perder tiempo hasta que ocurran un par de situaciones significativas que, en teoría, deberían de añadir tensión a los sucesos y esclarecer el misterio, pero nada de lo presentado funciona de manera efectiva para poder lograr eso; de hecho, la revelación principal resulta tan forzada que básicamente vuelve imposible el poder tomar en serio lo que resta por ver.

Dejando así una parte final en la que se trata de unir todo de la manera más coherente posible para construir un encuentro que contenga algo de emocionalidad. Y aunque se aplaude que por lo menos se atreven a no irse por el camino convencional, lo cierto es que para este punto ya nada importa y el shock del cierre no representa ninguna clase de mejora que salve el desastre.

Las actuaciones son realmente malas con un Martin Kemp que no tiene ningún tipo de carisma como el detective protagonista y un grupo de secundarios que compite para ver quien lo hace peor. Mientras que en producción tampoco hay muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no destaca, el score es genérico, el trabajo de sonido es bastante malo, los efectos están pasables y la labor de maquillaje es ínfima.  

Opinión final: Doctor Plague es terrible. De esas películas de las que uno se debe de mantener totalmente alejado.

Ojometro:
*

martes, 27 de enero de 2026

Crítica: Return to Silent Hill (2026)

Película dirigida por Christophe Gans (Silent Hill), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a William Josef Schneider y Sandra Vo-Anh. Se estrenó en cines dentro de México y Estados Unidos los pasados 22 y 23 de enero; recaudando hasta la fecha $3.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras recibir una misteriosa carta de su antiguo amor, James Sunderland (Jeremy Irvine) entra en Silent Hill. Un otrora pueblo pacífico y familiar que ahora se encuentra consumido por la oscuridad.


Comentarios generales:

Silent Hill 2 es uno de esos videojuegos con un estatus legendario, así que evidentemente cualquier adaptación en cine representaba una labor titánica para cualquiera gracias al escrutinio que recibiría por parte de los fans. Por ello es que la elección de un director que ya conocía la franquicia parecía la más acertada y la verdad es que lo que se iba viendo de Return to Silent Hill durante su periodo promocional no lucía nada mal; sin embargo, el resultado final ha sido por demás decepcionante.

Ya que lo traído por Gans es una adaptación que indudablemente mantiene intacto el núcleo de la historia del videojuego, pero sus dudas por apegarse lo más posible a este o hacer cambios para no ser una simple calca terminan generando un caos que poco a poco va afectando el visionado.

Lo cual durante los primeros 20/25 minutos no es tan notable debido a que ese apego al material original es agradable para el fan y los flashbacks utilizados para exponer la relación de James con Mary solo proporcionan la información necesaria en cuestiones fundamentales que no interfieren con la exposición de las rarezas del pueblo. Resultando esto en un show visual que sabe explotar todo lo referente al diseño de producción y de los propios monstruos para generar escenas entretenidas que reflejan perfectamente el peligro tan grande que existe dentro de Silent Hill.

El problema es que una vez pasada la novedad inicial las cosas empiezan a enredarse demasiado y con ello los cambios, así como el uso constante de los flashbacks, se vuelven frustrantes debido a que no dejan que la historia se desarrolle de manera fluida durante más de la mitad de la película. Provocando que lo ocurrido en pantalla sea cada vez menos interesante ante la falta de profundización en cuestiones fundamentales como el duelo o la culpa de James por lo ocurrido con Mary, así como el poco tiempo que se les brinda a otros personajes relevantes para que ayuden a solidificar todo el misterio que existe detrás de los sucesos.

Dejando así una parte final en la que tratan de integrar muchas cosas de manera forzada para darle sentido a todo lo expuesto previamente, aunque la realidad es que nada de esto funciona y lo que debería ser un desenlace con bastante peso emocional queda como uno random que solo replica por mera conveniencia uno de los tantos finales del videojuego.

En cuanto a las actuaciones la verdad es que James Sunderland hace lo que puede y no creo que sea de los males que invaden a la película. Mientras que Hannah Emily Anderson (Mary, Maria, Angela), a pesar de que interpreta a múltiples personajes, no deja nada memorable con ninguno de estos y se termina quedando más como una simple curiosidad.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde vemos las mayores fortalezas del filme: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte impecable, el score es genial, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es de primer nivel.

Opinión final: Return to Silent Hill es mediocre. Película que trata de satisfacer a los fans y no fans del videojuego sin los mejores resultados.  

Ojometro:
**

viernes, 23 de enero de 2026

Crítica: Sleepwalker (2026)

Película escrita y dirigida por Brandon Auman. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 9 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sarah (Hayden Panettiere) es una madre afligida por la muerte de su hija en un accidente automovilístico que dejó a su abusivo esposo en coma. Aunque las cosas empeoran cuando se ve plagada de sueños inquietantes que la hacen transitar la difusa línea entre la realidad y las pesadillas.


Comentarios generales:

Existen películas que apuestan absolutamente todo por un rostro conocido para poder hacerse realidad y lograr que alguien se atreva a distribuirlas, lo cual sin duda conlleva ciertos riesgos, pero en muchos casos es la única opción que se tiene. Siendo este un propósito que Sleepwalker logró solventar con la presencia de Hayden Panettiere como su protagonista y que probablemente sea la única razón por la que uno sabe de su existencia.

Ya que lo traído por Auman es demasiado genérico y carece totalmente de personalidad como para provocar un gran interés en el espectador más allá de los primeros 15 minutos, esperando a que una gran cantidad de clichés e ideas desarrolladas a medias de algún modo logren sostener una historia a la que no la sobra profundidad y desgasta demasiado rápido el tema del sonambulismo de Sarah. Lo cual lleva a que al menos durante la primera mitad se quiera exprimir lo más que se pueda el drama familiar y con ello se tenga un ritmo cansino que afecta de manera importante lo que se pretende contar dado a que la sensación general es que no existe ningún tipo de avance en las acciones.

Algo que empeora con el transcurrir de los minutos debido a que los sueños de Sarah son prácticamente iguales salvo por algunas ligeras variaciones y eso, en lugar de ir generando suspenso, solo hace que lo que ocurre sea cada vez más predecible. Situación que quieren disimular un poco al ir integrando de manera más marcada los elementos sobrenaturales que se supone están detrás de todo esto, pero que en realidad nunca se sienten como algo orgánico dentro de la historia y terminan siendo solo recursos inefectivos con los que se originan muertes demasiado ridículas e irrelevantes.

Además todo lo anterior ni siquiera sirve para potenciar los estragos por parte de Sarah al momento de diferenciar los sueños de la realidad y por lo consiguiente la parte final resulta demasiado blanda ante la carencia de tensión. Apostando por un desenlace que puede ser sorpresivo si no pusiste atención a todo lo previamente contado, aunque si ese no es el caso te terminará siendo totalmente irrelevante.

En cuanto a las actuaciones realmente todo gira alrededor de Hayden Panettiere y su interpretación dista mucho de ser de las mejores que le hemos visto. Mientras que en producción se nota que tampoco hubo mucho presupuesto: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es desangelada, el score repetitivo, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son bastante simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Sleepwalker es decepcionante. Película aburrida y genérica que mientras más rápido la olvides será mucho mejor. 

Ojometro:
**