martes, 28 de abril de 2026

Crítica: The Yeti (2026)

Película dirigida por Gene Gallerano y William Pisciotta, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de abril, mientras que su salida en formato físico está programada para el próximo 19 de mayo.

Sinopsis:

Durante el crudo invierno de 1947, un famoso explorador y un magnate petrolero desaparecen sin dejar rastro en las tierras remotas de Alaska. Tiempo después sus hijos forman un equipo de rescate para encontrarlos, pero a medida de que se adentran en la gélida naturaleza una amenaza ancestral comienza a acecharlos. 


Comentarios generales:

Las películas sobre criaturas folclóricas no suelen ser de las más interesantes para este servidor debido a que realmente todas suelen seguir una misma estructura que nadie se atreve a romper por la obligación de mantener su misticismo intacto. Razón por la cual bajé de manera considerable mis expectativas con The Yeti ante la esperanza de poder ver algo interesante, pero aún así el resultado no fue para nada positivo.

Ya que con excepción de una introducción que establece de manera efectiva el nivel de peligrosidad de la criatura, lo traído por Gallerano y Pisciotta se termina perdiendo en los convencionalismos habituales por medio de una historia en la que la criatura es por un gran periodo de tiempo lo menos importante. Haciendo con esto que la primera mitad tenga pocas cosas de interés dado a que todo recae en lo efectiva que pueda llegar a ser la química entre el grupo de rescatistas, quienes más allá de su excentricismo realmente no aportan demasiado al desarrollo y sus muertes no generan ninguna clase de impacto debido a la manera en la que se encuentran diseñadas para exponer poca violencia en cámara.

Situación que vuelve pesadas las acciones y por eso llega un punto en el que la meta original de la búsqueda te parece totalmente irrelevante dado a que el peligro que representa el Yeti nunca se traduce en momentos de gran intensidad o, por lo menos, en escenas sangrientas memorables que cambien un poco la dinámica. Lo cual empeora una vez que se hace una revelación que en teoría debería de añadir mayor sustancia, pero que básicamente solo es una excusa débil para poder alargar algunos minutos esto con la esperanza de que se pueda generar un conflicto capaz de sostener la parte final.

Una apuesta que tampoco funciona de la manera esperada debido a que se sigue sin darle la importancia necesaria al Yeti, cuya presencia en pantalla es ligeramente más constante que en los minutos previos. Sin embargo, el problema que lo saca a luz es demasiado absurdo y aunque se trata de añadir cierta intensidad, la verdad es que el desenlace se siente demasiado débil y sin grandes consecuencias.

En cuanto a las actuaciones hay que decir que son pobres en general y ningún miembro del elenco logra que su personaje destaque. Mientras que en producción tampoco vemos grandes cosas: el trabajo de fotografía deja mucho que desear, la dirección de arte es pobre, el score genérico, el trabajo de sonido no está mal, los efectos son simples y la labor de maquillaje resulta competente.

Opinión final: The Yeti es decepcionante. Película sin grandes ideas para explotar a una criatura que seguirá en el olvido.

Ojometro:
**

viernes, 24 de abril de 2026

Crítica: Trash (2026)

Película escrita y dirigida por Tommy Wirkola (Dead Snow). Se estrenó directamente en Netflix a nivel mundial el pasado 10 de abril.

Sinopsis:

Cuando un huracán de categoría 5 arrasa una ciudad costera, la tormenta trae consigo devastación, caos y algo mucho más aterrador: tiburones hambrientos.


Comentarios generales:

Las películas sobre tiburones son algo infaltable año tras año en el cine de terror y de manera progresiva se han vuelto uno de los pocos productos con los cuales se suele aceptar prácticamente cualquier idea si se cumplen ciertos requisitos en pantalla. Algo que con Trash se notaba que se tenía totalmente cubierto, aunque da la impresión de que se podía haber logrado un resultado mucho más interesante del que se tiene.

Y es que si bien Wirkola nos ofrece una historia totalmente funcional para entretener, la verdad pareciera que se vio limitado en varias cosas por el estudio y por ello hay menos violencia de la que uno esperaría. Sobre todo durante un primer acto que se centra más que nada en el desastre natural para poder establecer ciertos aspectos de los personajes principales, quienes en su mayoría terminan en medio del peligro básicamente por decisiones absurdas y cuya forma de lidiar con la inundación vuelve complicado el poder sentir empatía por ellos; aunque desde el aspecto meramente técnico/visual el acontecimiento en si está bien construido como para que esto no te aburra.

Manteniendo siempre un ritmo relativamente ágil con el que cada ataque de los tiburones logra su objetivo de generar una sensación de desesperanza importante para todos los involucrados y proporcionar las dosis de sangre suficientes mientras se combina con otra clase de riesgos ligados a la propia inundación, logrando así un balance que funciona… hasta cierto punto. Ya que llega un momento en el que resulta evidente un estancamiento en las acciones y eso provoca que se tengan que alargar lo más que se puedan situaciones que no tienen la complejidad necesaria como para sostener el dinamismo previo, ocasionando con esto que las cosas se empiecen a volver repetitivas o simplemente aburridas porque las escenas con los depredadores se limitan bastante.

Afectando con lo anterior la entrada a una parte final que para nuestra buena suerte sabe encontrar nuevamente el rumbo. No como para que esto se pueda considerar una maravilla, pero si para que se pueda construir un desenlace tenso y con secuencias exageradas que dejan sensaciones de que al menos no has perdido tu tiempo.

En cuanto a las actuaciones no hay mucho para destacar, el elenco hace lo que debe para una película de este tipo y nadie resalta en exceso. Mientras que en producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es la gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: Trash está ok. Película desechable de tiburones para pasar el rato cuando no tengan mucho que hacer.

Ojometro:
***

martes, 21 de abril de 2026

Crítica: Lee Cronin’s the Mummy (2026)

Película escrita y dirigida por Lee Cronin (Evil Dead Rise). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 16 y 17 de abril; recaudando hasta la fecha $34.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

La hija de un periodista desaparece en Egipto sin dejar rastro. Ocho años después, la destrozada familia queda en shock cuando les informan que su hija sigue con vida, pero lo que debería de ser un reencuentro feliz termina convirtiéndose en una pesadilla viviente. 


Comentarios generales:

Tras el gran fracaso que significó “The Mummy” de 2017 y el efecto dómino que provoco para la desaparición de un universo cinematográfico planeado a su alrededor, la verdad parecía poco probable que alguien apostara nuevamente por la franquicia; en especial porque el personaje en si nunca ha sido el más popular. Así que cuando se supo que WB apostaría por una re-imaginación hubo mucho escepticismo dado a un historial existente en el que no hay muchas cosas que celebrar (salvo por la versión de 1959 y el remake de 1999), pero Lee Cronin’s the Mummy ha terminado siendo una grata sorpresa.

Aunque hay que decir no estará exenta de polémica debido a que esta visión de Lee Cronin bien podría haber pasado como una nueva película de "Evil Dead" dada la manera en la que nos cuenta la historia y todo el aspecto visual extremo que la rodea. Lo cual durante los primeros 30 minutos tal vez no sea tan marcado debido a que aquí es cuando las cosas se centran más en el drama familiar por el secuestro de Katie y en establecer un tono oscuro que haga que su regreso a casa siempre resulte perturbador dado a que el espectador sabe que evidentemente existe algo malo con ella, pero no el alcance de la maldad que la rodea.

Llevándonos por una serie de sucesos que van incrementando progresivamente el nivel tensión y de impacto visual por medio de su estado cuasi putrefacto, así como su cada vez más perturbador comportamiento que te hace sentir genuina preocupación por quienes la rodean. Añadiendo así las dosis de explosividad necesarias para poder sostener una segunda mitad que por algunos lapsos se empieza a sentir pesada gracias a que los avances en todo lo referente a la maldición y a la investigación en Egipto son lentos, al grado de hacerte sentir que se están alargando de manera innecesaria aspectos que en realidad son más simples de lo que parecen.

Algo que afortunadamente no termina afectando de gran manera y por lo mismo se puede ofrecer una estupenda parte final con la que el director da rienda suelta a su perversa creatividad. Ya que es aquí cuando vemos las situaciones más inquietantes y sangrientas de todas para tener un desenlace extremadamente potente que sabe combinar de manera adecuada lo caótico con lo emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a un elenco que en términos generales lo hace bastante bien y es más que nada una labor en conjunto para que todos los personajes funcionen adecuadamente dentro de esta historia. Aunque en lo individual Natalie Grace como Katie poseída deja algunas escenas muy interesantes.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje es bastante buena.

Opinión final: Lee Cronin’s the Mummy me gustó. Versión arriesgada de un clásico que te hace pasar un buen y tenso rato.

Ojometro:
****

viernes, 17 de abril de 2026

Crítica: Psycho Killer (2026)

Película dirigida por Gavin Polone y escrita por Andrew Kevin Walker. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero y en VOD el pasado 7 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

La oficial de policía Jane Archer (Georgina Campbell) sigue la pista de un asesino serial después de que su esposo se convirtiera en una de sus múltiples victimas.


Comentarios generales:

En el 99% de los casos una película como Psycho Killer pasaría como uno de los tantos slashers genéricos que se estrenan cada año. Sin embargo, cuando tu principal carta de presentación es un guión escrito por el guionista de una película tan legendaria como “Seven” es imposible no hacer más ruido del habitual y por lo mismo generar unas expectativas demasiado altas, las cuales muy probablemente esta propuesta no logre cumplir. 

Ya que lo presentado por Polone es una historia que tiene una diferencia muy marcada entre sus dos mitades, siendo la primera por mucho la más interesante dado a que es aquí donde logra establecer una atmósfera de peligro extremadamente potente por medio de un asesino que no tiene ninguna clase de límites y visualmente resulta llamativo. Sustentando mucho de la dinámica en lo impredecibles que son sus acciones y en escenas de asesinatos que proporcionan las dosis de violencia adecuada, lo cual hace que la persecución inicial por parte de Jane tenga un buen ritmo y, sobre todo, exista un tono oscuro predominante con el que se magnifique el aspecto satánico que aparentemente motiva su accionar.

Hasta ahí todo va bien, pero una vez que entramos a la segunda mitad las cosas empiezan a volverse inestables en lo que se quiere contar. Y es que lo que inició como algo bastante simple poco a poco muta a un problema que quiere abarcar más de lo que realmente puede y gracias a eso la tensión acumulada por la persecución policiaca se pierde ante situaciones que no embonan de manera convincente durante el desarrollo; en especial cuando la metodología de Satanic Slayer se vuelve demasiado rebuscada y esto lo lleva a involucrarse con una secta un tanto caricaturesca que no encaja para nada con el tono previamente establecido.

Por todo lo anterior la parte final se siente totalmente ajena y por momentos muy acelerada. Aunque por lo menos aquí el nivel de violencia se eleva para tener un desenlace que, a pesar de su revoltijo incoherente de ideas, pueda dejar cierto impacto en el espectador.  

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Georgina Campbell que no lo hace mal como la protagonista, pero quien se lleva la atención es James Preston Rogers como Satanic Slasher. Ya que este tiene un presencia que intimida incluso sin tener que mostrar el rostro y por ello, cuando la historia es estable, este logra ser un asesino interesante.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es buen complemento, el trabajo de sonido es limpio, los efectos cumplen y la labor de maquillaje resulta discreta.

Opinión final: Psycho Killer está ok. Slasher con mitades contrastantes que generará muchas opiniones divididas.

Ojometro:
***