viernes, 29 de mayo de 2026

Crítica: Obsession (2026)

Película escrita y dirigida por Curry Barker. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 14 y 15 de mayo; recaudando hasta la fecha $95.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Después de romper el “One Wish Willow” para ganarse a su amor platónico, Bear (Michael Johnston) recibe justo lo que pidió. Aunque con el pasar de los días se dará cuenta que los deseos vienen con un oscuro y siniestro precio.


Comentarios generales:

Estamos ante un caso curioso en el que el gran interés por una película no se debió a su campaña promocional, sino a la figura de un joven director que logró acumular una considerable cantidad de fans gracias a sus videos de YouTube. Por ello es que Obsession se sentía como un producto hecho totalmente para las generaciones más jóvenes y existía el riesgo de que no pudiera resonar con una audiencia más amplia, pero ese no ha sido el caso.

Y es que lo presentado por Barker maneja un concepto básico como lo son los deseos para construir una historia relativamente simple que va intercalando terror sobrenatural, terror psicológico y romance adolescente. Algo que durante los primeros minutos puede que no sea tan evidente debido a que el romance adolescente es lo que predomina gracias al personaje de Bear, quien se encarga de controlar el desarrollo con la idealización de su amor platónico y su fantasía amorosa que claramente no tiene ningún tipo de posibilidad de materializarse.

Un aspecto que en realidad no es perjudicial y de hecho funciona para marcar un contraste muy claro con lo que ocurre tras pedir el deseo, ya que una vez que Nikki entra en su modo de “novia tóxica” la película cambia por completo de tono y la sensación de agobio para nuestro protagonista es enorme. No solo por el hecho de que claramente hay algo mal con ella, sino porque se empieza a generar una atmósfera oscura y sumamente tensa con cada situación en la que demuestra su obsesión por él, dejándonos frente a escenas que logran tener un impacto importante sin utilizar ningún tipo de violencia gráfica.

Provocando con esto que su dinámica de pareja disfuncional resulte agradable por el ritmo agil que proporciona a las acciones; sin embargo, la dependencia total de Nikki para generar estos momentos incómodos también lleva a que durante el segundo acto existan algunos lapsos en donde el avance no es tan fluido gracias a que se entra en un ciclo de conflictos diseñados más para virilizarse y no tanto para profundizar sobre la tragedia por la que ambos, a su modo, están viviendo. Haciendo que la experiencia caiga en cierta repetitividad.

Lo cual por fortuna no es tan grave como para arruinar la experiencia y una vez que entramos a la parte final cualquier temor por un caída marcada se disipa. Ya que estos minutos finales son brutales tanto desde el lado visual como del psicológico ante el total derrumbe mental de ambos protagonistas, dejando un desenlace extremadamente potente y sangriento que no rehúye a las devastadoras consecuencias de sus actos. 

En cuanto a las actuaciones se puede decir que Michel Johnston hace un buen trabajo y sabe utilizar todos los elementos disponibles para ofrecer un personaje que raya entre lo vulnerable y lo patético, aunque quien se lleva absolutamente todos los reflectores es Inde Navarrette (Nikki). Simplemente sin ella la película no sería la misma debido a que su personaje totalmente desquiciado y obsesivo no solo es aterrador, sino que además es el sustento del 100% del material inquietante dentro de la historia.

Y cuanto a producción no parece que solo haya costado 1 millón de dólares: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es genial, el trabajo de sonido impecable, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está bien cuidada.

Opinión final: Obsession me gustó. Buena película que establece a su joven director como uno de los más interesantes a seguir en los próximos años.

Ojometro:
****

martes, 26 de mayo de 2026

Crítica: They Will Kill You (2026)

Película dirigida por Kirill Sokolov, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alex Litvak. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de marzo y su salida en VOD se dio el pasado 28 de abril, mientras que en formato físico está confirmada para salir el próximo 30 de junio.

Sinopsis:

Una mujer acepta un trabajo como ama de llaves en un antiguo rascacielos de Nueva York, sin que saber que existe un historial de desapariciones en el edificio. Aunque pronto descubrirá que los habitantes de ese lugar son un poco… extraños.


Comentarios generales:

La verdad They Will Kill You no es una película que haya llamado mucho la atención durante su periodo promocional y para complicarle mucho más las cosas a alguien se le ocurrió la brillante idea de estrenarla en simultáneo con otra propuesta muy similar (“Ready or Not 2: Here I Come”) que le quitó los pocos reflectores que podía llegar a tener. Por ello es que pasó desapercibida y honestamente es una pena porque definitivamente se trata de una de las películas más entretenidas de este año.

Y mucho de esto se debe a que Sokolov sabe perfectamente a lo que va y no se anda con rodeos al momento de exponer el aspecto más elemental de su historia, la cual no tarda demasiado tiempo en llevar al caos tras una breve presentación de los personajes. Mostrándonos así que estamos ante algo totalmente centrado en la acción desenfrenada y cuyo principal propósito es establecer a nuestra protagonista como alguien extremadamente capaz y sanguinaria frente a una amenaza peculiar que, a pesar de su amplia ventaja, es sumamente incompetente al momento de conseguir su objetivo.

Proporcionando así un humor que se sustenta bastante en la violencia física por medio de peleas muy bien logradas con las que se imprime un ritmo ágil en todo momento y además se ofrecen las dosis de sangre necesarias para que el tono exagerado sea mucho más digerible ante los ojos del espectador. En especial porque lo caótico de las acciones hace que algunos detalles importantes sobre los residentes del rascacielos queden relegados a un plano un tanto secundario y por lo consiguiente el elemento satánico no se siente tan trascedente, sobre todo cuando se le empieza a dar un poco más de pantalla al verdadero objetivo de Asia.

Algo que afortunadamente no resulta tan problemático debido a que la acción sigue siendo muy entretenida de ver, hay muchas “muertes” y además, para cuando llegamos a la parte final, las cosas toman un rumbo mucho más absurdo al enfocarse ahora si dicho lado satánico. Dejándonos frente a un desenlace con la fuerza necesaria para que la resolución del conflicto sea convincente, a pesar de que es un tanto predecible.

Sobre las actuaciones hay que decir que todas están bien. Obvio Zazie Beetz (Asia Reaves) es quien más resalta al ser la protagonista, pero también le ayuda el tener un grupo de rostros conocidos como secundarios que la complementan de manera más que eficiente en todo el lado excéntrico y sanguinario de la película.

Y en lo que se refiere a producción, tenemos una factura sólida: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta funcional, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.  

Opinión final: They Will Kill You me gustó. Película de acción y sangre desenfrenada cuyo principal propósito es entretener.

Ojometro:
****

viernes, 22 de mayo de 2026

Crítica: No dejes a los niños solos (2026)

Película mexicana dirigida por Emilio Portes (Belzebuth), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alan Maldonado. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 14 de mayo, recaudando $14.7 millones de pesos en la taquilla mexicana.

Sinopsis:

Catalina (Ana Serradilla) es una reciente viuda que se ve obligada a dejar a sus hijos solos por la noche. Ahora, con la casa totalmente para ellos, Mati y Emi se pretenden divertir sin saber que algo les hará creer por separado que su propio hermano está tramando matarlo.


Comentarios generales:

Ha sido un proceso tedioso, pero de a poco el cine de terror mexicano ha estado buscando expandir sus horizontes narrativos tras décadas de estar atado a una industria nacional en la que pareciera que todos están obligados a utilizar una y otra vez las mismas temáticas. Por eso es que cada que sale una nueva película de terror mexicana que se aleja de eso me llama mucho la atención y si bien “No dejes a los niños solos” está lejos de ser perfecta, la verdad es otro de esos pasos hacía la dirección correcta.

Ya que lo traído por Portes toma una premisa clásica de casas poseídas y poco a poco la va transformando en algo mucho más siniestro teniendo como base una típica rivalidad fraternal que va escalando de manera progresiva hasta llegar a los extremos. Combinándola con la historia alterna de Catalina que permite que ambos casos se puedan desarrollar por separado sin tener que forzar detalles importantes, aunque invariablemente esto provoca que durante gran parte de la primera mitad de la película las cosas avancen de una manera mucho más lenta de lo esperado y por momentos la actitud de los niños puede llegar a resultar algo desesperante ante la ausencia de elementos básicos de terror.

Lo cual no es precisamente un problema tan grande debido a que una vez que se empiezan a exponer aspectos importantes tanto de la casa como del pasado trágico de la familia las cosas no solo obtienen un tono mucho más oscuro, sino que además el aspecto psicológico se vuelve fundamental conforme la pelea entre los hermanos refleja el resentimiento que se guardan entre ellos. Llevándonos así por un camino lleno de diálogos hirientes y dudas con las que jamás se logra identificar de manera plena si lo ocurrido es producto de la negativa de Emiliano por tomarse su medicamento o si en verdad existe algo maligno dentro de la casa tomando en cuenta todo lo que va descubriendo Catalina por su lado.

Dejándonos frente a una cantidad de información que puede llegar a ser un tanto abrumadora y que no se logra clarificar en su totalidad, pero eso no evita que tengamos una parte final explosiva en la que el caos es lo que predomina y la violencia se incrementa para que el “odio” entre estos dos niños deje un cierre tan cruel como ambiguo.

De las actuaciones hay que decir que Ana Serradilla cumple de manera correcta con un papel que se vuelve un tanto secundario. Sin embargo, son Juan Pablo Velasco (Matías) y Ricardo Galina (Emiliano) quienes se llevan los reflectores al cargar con el peso emocional de la película mostrando una química fraternal que combina de manera sobresaliente lo perturbador con la inocencia infantil.

Y en cuanto a producción tenemos una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es sólido, el trabajo de sonido espectacular, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: “No dejes a los niños solos” está entretenida. Película con altibajos, pero con la que se puede pasar un buen rato.

Ojometro:
***

martes, 19 de mayo de 2026

Crítica: The Mortuary Assistant (2026)

Película dirigida por Jeremiah Kipp (Slapface), cuyo guión fue co-escrito por Tracee Beebe y Brian Clarke. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de marzo, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 14 de julio.

Sinopsis:

Rebecca Owens (Willa Holland) es una graduada en ciencias funerarias que acepta un trabajo en la funeraria River Fields. Aunque lo que comienza como un trabajo rutinario pronto se torna en algo siniestro cuando tiene que enfrentar a aterradoras fuerzas sobrenaturales.


Comentarios generales:

Las adaptaciones de videojuegos en el cine se encuentran en una época de abundancia gracias al éxito comercial de algunos de sus mayores referentes durante los últimos años y como consecuencia de eso los estudios han estado apostando fuertemente por este tipo de producciones. Una tendencia que para el cine de terror no es algo tan novedoso debido a que los videojuegos de terror llevan siendo adaptados desde los 2000s, teniendo muchos altibajos y provocando grandes decepciones a las que The Mortuary Assistant definitivamente se va a unir.  

Y es que lo traído por Kipp es de esos casos en los que no se sabe traducir el material base a otro medio y mejor se opta por un camino sin riesgos que hace que lo visto se sienta genérico en todo momento. Sobre todo durante una primera mitad en la que vemos a Rebecca dentro de la funeraria experimentando situaciones básicas (luces fallando, cadáveres moviéndose, llamadas extrañas, etc.) que en teoría deberían de generar suspenso, pero gracias a su sobreexposición tan temprana no pasa mucho tiempo para que te empiecen a fastidiar ante la falta de un avance concreto sobre lo que hay detrás de estos sucesos y por lo consiguiente el ritmo empieza a volverse cansino.

Algo que tratan de corregir entrando a la segunda mitad por medio de eventos con los que se pretende poner en duda la salud mental de nuestra protagonista y así lograr que el misterio por lo menos mantenga cierto grado de interés en el espectador. Lo cual puede que funcione durante no más de cinco minutos debido a que nuevamente la forma de ir construyendo el peligro es demasiado descuidada, sustentándose en ir soltando información criptica de manera fugaz con la esperanza de que las decisiones de Rebecca logren esclarecer un problema que involucra demonios y rituales que, hasta este punto, estaban totalmente desatendidos y lo único que hacen es enredar más las cosas.

Ante esto la parte final se siente más como un intento por salvar lo que se pueda y dicho caos hace que por lo menos sea entretenido ver qué se sacan de la manga para lograrlo. Recurriendo a visiones y flashbacks que añaden cierta sustancia, aunque el desenlace como tal realmente carece de la fuerza necesaria para que resulte satisfactorio.  

En cuanto a las actuaciones vemos a una Willa Holland que tiene poco para trabajar, pero realmente en ningún momento logra involucrarte de lleno con un personaje bastante  unidimensional. Mientras que la presencia de Paul Sparks es muy limitada considerando la relevancia que supuestamente debería de tener.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales virtudes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte sencilla, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son bastante buenos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Mortuary Assistant es mediocre. Película con potencial que termina hundiéndose por su falta de creatividad.

Ojometro:
**