Película dirigida por Sébastien Vanicek (Infested), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Florent Bernard. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 9 y 10 de julio; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.
Sinopsis:
Tras la muerte de su esposo, Alice (Souheila Yacoub) busca consuelo con la devastada familia de este. Aunque a medida que uno por uno se transforman en salvajes muertos vivientes descubrirá que los votos que hizo en vida perduran incluso después de la muerte.
Comentarios generales:
Evil Dead debe de ser una de las franquicias que goza de mejor salud en toda la industria a pesar de sus 45 años de existencia y mucho de eso se debe a que han sabido mantener los proyectos relacionados a esta no solo con un alto nivel de calidad, sino también lo suficientemente espaciados para que no sufra del desgaste típico del cine de terror. Por ello es que Evil Dead Burn era un caso un tanto atípico considerando que salió apenas tres años después de la fantástica “Evil Dead Rise” y eso generaba ciertas dudas, las cuales desaparecieron totalmente tras terminarla de ver.
Y es que resulta evidente que Vanicek se propuso crear la entrega más brutal de la franquicia y eso lo logra con creces, pero para conseguirlo no se adentra tan a fondo en la propia mitología que rodea al Necronomicon y solo utiliza algunas conexiones básicas con otras entregas para establecer el problema central. Brindando así tiempo más que suficiente para construir una reunión familiar en donde se exponen cuestiones como el duelo, la desconfianza y el abuso parental con el propósito de generar un tono depresivo antes de que todo se vuelva un auténtico infierno.
Ya que una vez que la violencia y el salvajismo toman el control de las acciones no existe mucho espacio para desarrollar a profundidad otras cuestiones, lo cual no representa problema alguno debido a que cada muerte (o posesión) logra generar un impacto considerable ante lo gráficas que resultan y porque esto también provoca que el ritmo sea frenético en todo momento. Incrementando de manera progresiva el nivel de intensidad para que se sienta una sensación de peligro extrema no solo por lo que representan los propios Deadites, sino porque además la locación hace que cada situación de riesgo se magnifique ante el poco margen maniobra que tiene Alice para enfrentarlos.
Llevando así a una parte final que tal vez sea la que más polémica pudiera generar entre los puristas debido a que se sale un poco de la toda la dinámica previa, pero curiosamente es la que explota más la cuestión planteada en el titulo. Optando por un desenlace potente que, sin ser tan visualmente espectacular, concluye de manera competente las cosas.
En el tema de las actuaciones diría que es la primera ocasión en la que no hay un protagónico tan fuerte como en ocasiones anteriores, aunque Souheila Yacoub no lo hace mal. Sin embargo, la verdadera fortaleza de la película recae en su conjunto de secundarios porque realmente todos cumplen a la perfección con sus roles de Deadites y gracias a eso la sensación de peligro jamás disminuye.
Y en cuanto a producción, sin duda nos topamos con una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es estupendo, el trabajo de sonido limpio, los efectos son de gran calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.
* Cuenta con dos escenas post-créditos
Opinión final: Evil Dead Burn me gustó bastante. Película que lleva a la franquicia a nuevos niveles de brutalidad de manera por demás entretenida.
Ojometro:
*****


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