martes, 24 de marzo de 2026

Crítica: Ted Bunny (2026)

Película dirigida por Michael Fredianelli, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Maralynn Adams. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 13 de febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras encontrar a una mujer que afirma haber sido una de las victimas de Ted Bundy, Sasha (Diana Roman) va a su casa para entrevistarla para un documental. Aunque estando ahí, ella y su equipo descubrirán un perturbador secreto que les traerá consecuencias fatales.


Comentarios generales:

Usualmente dejo pasar películas como Ted Bunny debido a que con solo mirar su trailer resulta evidente que se trata de algo de muy pobre calidad. Sin embargo, cuando empecé a indagar un poco más sobre la trama mi curiosidad se fue incrementando hasta que decidí darle una oportunidad y no tanto con la idea de llevarme una sorpresa, sino más bien para comprobar si en verdad era tan ridículamente mala como esperaba.

Algo que efectivamente fue así debido a que lo traído por Fredianelli nos presenta una historia en la que el shock no llega por las reglas habituales del slasher, sino porque utiliza a Ted Bundy como base para tratar de construir a un nuevo asesino por medio de una situación trágica. Lo cual ciertamente no se escucha como algo tan terrible, pero la realidad es que la manera en la que se expone el caso por medio de la entrevista no ayuda en lo absoluto a poder comprar esta idea rara y las cosas solo empeoran con el primer grupo de muertes porque básicamente no dejan nada para poder sobrellevar el rol de nuestra protagonista de una forma coherente.

Y es que para el segundo acto esto se convierte en una película nueva en la que el concepto del slasher se retoma de forma más convencional, aunque lo cierto es que todo lo que ocurre se siente como ideas incluidas de último minuto para rellenar lo que es una situación de apremio muy absurda. Donde a Sasha, por alguna razón, le empiezan a surgir dudas y vemos una de las peores investigaciones para atrapar a alguien, integrando personajes tontos que no aportan nada interesante y solo están ahí con el objetivo de cumplir con cierta cuota de muertes para que no se sienta vacío lo que se está viendo.

Dejándonos así ante una parte final en la que al menos la revelación del rostro del asesino proporciona un ligero toque de excentricidad que sacará alguna que otra carcajada esporádica, pero que sigue mostrando decisiones ridículas y muertes sin sentido que evitan que este se posicione como algo de gran interés y por ello el cierre es tremendamente hueco.

En el tema de las actuaciones realmente no hay mucho que decir. Diana Roman como la protagonista es un cero a la izquierda y lo único más o menos salvable es la presencia de Dee Wallace (Catherine), quien trata de sacar lo mejor de un personaje loquito con el poco tiempo que tiene en pantalla.

Y en lo que se refiere a producción, tampoco hay mucho que destacar: el trabajo de fotografía es mediocre, la dirección de arte desangelada, el score no añade nada interesante, el trabajo de sonido es pobre, los efectos son cumplidores y la labor de maquillaje correcta.

Opinión final: Ted Bunny es muy mala. Slasher del que es mejor mantenerse totalmente alejado.

Ojometro:

viernes, 20 de marzo de 2026

Crítica: This Is Not a Test (2026)

Adaptación de la novela del mismo nombre, la cual está escrita y dirigida por Adam MacDonald (Backcountry, Pyewacket). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de febrero, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 13 de marzo.

Sinopsis:

Sloane (Olivia Holt) es una adolescente que se refugia junto con otros cuatro estudiantes en su escuela preparatoria para sobrevivir al brote zombie. Aunque estando ahí se dará cuenta que cada uno de ellos se vuelve más impredecible conforme pasa el tiempo.


Comentarios generales:

Hacer una película de zombies en la actualidad es probablemente una de las apuestas más seguras para cualquier cineasta debido a que parecen ser inmunes al desgaste natural que han sufrido otros subgéneros, brindándole así una ventaja para que los propios estudios sigan invirtiendo en estas. Aunque cuando se trata de adaptaciones de libros hemos aprendido que no todos pueden trasladarse de la manera más atractiva a la pantalla grande y This Is Not a Test es prueba de ello.

Ya que MacDonald nos pone sobre la mesa una historia con un tono adolescente muy marcado que puede ser un repelente para todo aquel que quiera ver una película de zombies convencional, centrándose en una protagonista cuyos problemas familiares caen en los clichés conocidos y en un brote zombie que juega un papel un tanto secundario en todo esto. No solo por el hecho de que la manera en la que se expone carece del dinamismo que normalmente necesita esta clase de sucesos (sobre todo si los zombies corren), sino también porque durante la primera media hora se apuesta por un tipo de estructura que corta de tajo cualquier posibilidad de profundizar sobre la verdadera escala de dicha amenaza.  

Encapsulando todo dentro de la escuela para que así la atención del espectador se centre en un grupo de adolescentes que, salvo por Sloane, no son de gran interés ante la falta de información con respecto a cada uno de ellos. Lo cual provoca que con el pasar de los minutos las cosas se vuelvan cancinas ante una carencia de acción muy marcada que solo deja la sensación de que te encuentras ante un teen drama en el que, de vez en cuando, pasa algo relacionado con el mundo exterior para que no se te olvide que aquí hay zombies involucrados; en especial cuando las fricciones entre el grupo empiezan a subir de intensidad por medio de situaciones absurdas que se vuelven intrascendentes en cuestión de minutos.

Dejando así una parte final carente de intensidad en la que se trata de cambiar la dinámica al trasladar las acciones fuera de la escuela utilizando como excusa a la familia de la protagonista. Algo que de entrada parece la idea correcta; sin embargo, la forma en la que se construye lo que tendría que ser un desenlace de impacto con fuerte carga emocional resulta demasiado pobre y como consecuencia el cierre es muy gris.

De las actuaciones hay que decir que Olivia Holt no genera gran empatía hacia el espectador como la protagonista y por lo mismo muchos de los sucesos que la tienen como parte central son un tanto irrelevantes. Mientras que Luke MacFarlane (Mr. Baxter) es quien se roba los reflectores con un papel muy pequeño, pero que es probablemente el único que propone algo distinto en todo esto.

Y en lo que respecta a la producción, la verdad es de una factura cumplidora: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no destaca, el score tiene algunas cosas interesantes, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son simples y la labor de maquillaje resulta efectiva sin ser nada espectacular.

Opinión final: This Is Not a Test es decepcionante. Película de zombies genérica y aburrida que olvidarán en un par de días.

Ojometro:
**

martes, 17 de marzo de 2026

Crítica: The Bride! (2026)

Película escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 5 y 6 de marzo; recaudando hasta la fecha $26.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

En el año 1936, Frankenstein (Christian Bale) le pide a la Dra. Euphronius que lo ayude a crear una compañera. Lo cual lleva a darle vida a una mujer asesinada que será conocida como La Novia (Jessie Buckley) y con la que iniciará un salvaje romance, una persecución policiaca y un cambio social radical.  


Comentarios generales:

Sabemos que desde hace un tiempo Universal Studios optó por manejar todo lo relacionado a los “Universal Monsters” de una forma peculiar, dándole prioridad a la libertad creativa en lugar de tratar de integrarlos a todos en un mismo universo cinematográfico. Decisión que en términos generales creo que ha dejado más cosas positivas que negativas, aunque con The Bride! queda claro que tanta libertad a veces puede ser riesgosa.  

Y es que desde un inicio lo traído por Gyllenhaal establece que será algo MUY distinto a lo visto en la película original de 1935 al tomar una decisión creativa controversial para justificar la presencia continua de Mary Shelley en todo esto, lo cual se siente como un recurso que no encaja para nada con lo que se quiere contar y se vuelve solo la primera de varias ideas que, en su afán por utilizarlas para querer diferenciarse tanto, no terminan por funcionar.  

Algo que durante el primer acto no es tan notorio debido a que la guía principal es la historia que todos conocemos y se le da mayor enfoque a Frankenstein para conocer un poco más de su personalidad, así como para solidificar la idea de que su motivación para tener una compañera está completamente sustentada en la soledad. Situación que provoca que el inicio sea lento y con pocas cosas de interés, siendo hasta la aparición de La Novia cuando empezamos a percibir mayor dinamismo dado a que su presencia genera un contraste agradable con Frank y prácticamente de inmediato absorbe por completo la atención por medio de su comportamiento errático y rebelde.

Llevándonos así por un camino muy a la Bonnie y Clyde en el que se combinan momentos de impacto con algunos otros que tratan de magnificar la extravagancia inherente de nuestros protagonistas sin que los resultados sean tan homogéneos como para que esta persecución policiaca pueda ir escalando de manera importante en cuanto al nivel de intensidad. Dejando siempre la sensación de que muchos acontecimientos en realidad no tienen un propósito bien definido y solo están pensados para apantallar sin tener que desarrollar a fondo aspectos que así lo piden.  

Teniendo como consecuencia que el visionado carezca de momentos memorables y, sobre todo, de un trasfondo para La Novia que pueda lograr que el desenlace tenga el peso emocional requerido. Ya que si bien cuenta con bastante fuerza y no lo catalogaría como malo, al final nada de lo propuesto termina resultando totalmente convincente.

En cuanto a las actuaciones hay que mencionar que, de no ser por la pareja protagonista, la película probablemente hubiera sido un desastre mayúsculo. Ya que Jessie Buckley y Christian Bale adoptan totalmente sus roles de “monstruos” para sacarles el mayor jugo posible ante las limitaciones del guión, siendo ella en particular la que deja una mayor impresión por medio de una Novia extravagante que jamás raya en lo caricaturesco.

Y en lo que respecta a la producción, la verdad tenemos una factura de buen nivel: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sobresaliente, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.

Opinión final: The Bride! está pasable. Película con grandes actuaciones que no sabe como aterrizar lo que propone.

Ojometro:
*** 

martes, 10 de marzo de 2026

Crítica: Honey Bunch (2026)

Película dirigida por Dusty Mancinelli y Madeleine Sims-Fewer, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 13 febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando Diana (Grace Glowicki) se despierta de un coma con pérdida de memoria, ella y su esposo buscan tratamientos experimentales en una clínica remota. Aunque conforme el procedimiento se intensifica, su matrimonio empieza a tambalearse cuando los verdaderos motivos de su amado salen a la luz.


Comentarios generales:

Realmente son pocas las ocasiones en las que empiezo a ver una película sin tener la certeza sobre lo que va a tratar, simplemente tantos años de ver cine de terror ha provocado que exista poco nivel de sorpresa en mi. Por ello cuando me encuentro con algún proyecto que logra eso me suelo entusiasmar y Honey Bunch por grandes lapsos pudo hacerlo, aunque al final se termina quedando a medio camino en lo que se refiere a explotar todo su potencial.

Y es que lo traído por Mancinelli y Sims-Fewer es una historia extraña que combina terror, ciencia ficción y fantasía para estar generando preguntas de manera constante sin que exista claridad con respecto al rumbo que se va a tomar. Lo cual origina un primer acto muy críptico en el que vemos a muchos personajes aparecer y desaparecer sin demasiada explicación mientras nuestra pareja protagonista se ve envuelta en una serie de sucesos diseñados para establecer ciertas dudas con respecto a las intenciones de Homer y con ello ir construyendo un misterio discreto que poco a poco irá tomando más fuerza.

Algo que sin duda tarda en darse debido a que el filme se propone a retar la paciencia del espectador debido a que el proceso para empezar a esclarecer las cosas e integrar elementos que brinden más impacto desde el lado del terror se da bajo un ritmo lento que provoca que por grandes lapsos uno piense que no se va hacia ningún lado; en especial porque el resto de los personajes siguen sin tener un motivo claro en todo esto. Sin embargo, una vez que parece que lo raro no tiene ningún tipo de sustento sólido detrás se da una revelación que cambia las cosas por completo y hace que el personaje de Diana se vuelva mucho más interesante ante determinados aspectos psicólogos y físicos que se exponen sobre ella de una manera peculiar.

Dejándonos así ante una parte final que tiene todo para irse hacía un camino extremo, pero mejor se opta por otro más ligero en el que la relación entre Diana y Homer maneja ciertas complejidades que cambia la forma de ver a ambos al plantear cosas interesantes sobre las relaciones humanas. Aunque esto también hace que el desenlace sea un tanto agridulce debido a que es imposible no quedarte con la sensación de que faltó mostrar algo más intenso.  

En lo que respecta a las actuaciones tenemos un elenco sólido liderado por una Grace Glowicki que logra sostener la película por medio de un personaje que, a partir de determinado momento, le exige diversificarse bastante. Mientras que Ben Petrie (Homer) siempre logra mantener esa sospecha intacta sobre sus intenciones para que el misterio no se eche a perder tan rápido.

Y en cuanto a producción, se tiene una factura de calidad: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte cumple, el score no está mal, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien cuidados y la labor de maquillaje resulta efectiva.  

Opinión final: Honey Bunch está ok. Película un tanto rara con cosas para analizar que no te deja indiferente.

Ojometro:
***