viernes, 28 de agosto de 2026

Crítica: Insidious: Out of the Further (2026)

Sexta entrega de la franquicia, la cual fue escrita y dirigida por Jacob Chase (Come Play). Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 20 y 21 de agosto; recaudando hasta la fecha $66.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Gemma (Amelia Eve) es una joven madre que vive en la casa donde creció y descubre que puede viajar al Más Allá. Donde posee la capacidad de traer de vuelta diferentes cosas al mundo real… incluidos los aterradores seres que allí habitan.


Comentarios generales:

Cuando uno piensa que la franquicia de Insidious ha llegado a su fin, está siempre termina regresando ante todo pronóstico. Y es que aunque no se trata de una franquicia tan popular, lo cierto es que sus números en taquilla siempre son respetables y por ello se ha vuelto una apuesta segura cuya fórmula no tiene que cambiar de manera radical con cada entrega para entretener, tal como ocurre con Insidious: Out of the Further.

Ya que lo traído por Jacob Chase se va a lo seguro con esta sexta entrega, pero trata de añadirle algunas cosas nuevas al lore de la franquicia para expandir lo que ya conocemos a base de conceptos relativamente simples.

Esto por medio de una historia cuyo foco de atención ya no es la familia Lambert o el pasado de Elise, sino un nuevo personaje como Gemma y su peculiar habilidad que sirve para generar una dinámica distinta gracias a que el peligro ahora no solo se limita al Más Allá. Lo cual por cuestiones obvias provoca que las cosas tengan que avanzar durante la primera mitad a un ritmo un poco más pausado ante la tarea de presentar a los nuevos personajes, aunque para nuestra buena suerte esto jamás se traduce en momentos aburridos debido a que el director tiene la capacidad de mantener el suspenso de manera constante no solo por medio de los clásicos cambios entre mundos, sino también por la inquietante presencia de otros tres personajes peculiares (los acólitos) que provocan que la sensación de riesgo siempre sea muy marcada.

Siendo estos además la vía de entrada para una nueva amenaza que cae en ciertos clichés, pero que es funcional para el desarrollo. Sin embargo, también es cierto que la manera en la que trata de lograr su objetivo puede resultar un tanto predecible y por lo mismo existen situaciones durante la segunda mitad de la película que no logran tener el impacto que deberían en momentos clave que involucran el pasado de nuestra protagonista.

Algo que no evita que veamos una parte final entretenida en donde se ofrece fanservice sin caer en excesos y un espectáculo tétrico visualmente hablando que explota de manera efectiva lo salvajes que son los espíritus. Logrando así un desenlace con potencia que sabe explotar la habilidad de Gemma y además es satisfactorio a pesar de su simplicidad. 

En el tema de las actuaciones tenemos a una Amelia Eve que hace un buen trabajo como la protagonista debido a que sabe ser consistente al momento de reflejar miedo y desesperación ante una situación que la supera tanto en el mundo de los vivos como el de los muertos. Aunque probablemente quienes más llamen la atención son los tres actores que interpretan a los acólitos, ya que cada que aparecen en pantalla generan incomodidad solo con sonrisas o miradas perdidas.

Y en lo que se refiere a producción, la factura es de primer nivel: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está muy bien cuidada.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Insidious: Out of the Further me gustó. Película que mantiene la fórmula distintiva de la franquicia para hacerte pasar un buen rato.

Ojometro:
****

martes, 25 de agosto de 2026

Crítica: Soulm8te (2026)

Película dirigida por Kate Dolan (You Are Not My Mother), quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Rafael Jordan. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 1 de agosto, aunque no hay información sobre si eventualmente saldrá en formato físico.

Sinopsis:

David (David Rysdahl) adquiere una mujer robot con inteligencia artificial de nombre Sara (Lily Sullivan) para poder sobrellevar la pérdida de su esposa recientemente fallecida. Aunque en su intento por crear una pareja sensible y con criterio propio, la termina convirtiendo en su alma gemela mortal.


Comentarios generales:

Honestamente es difícil entender como Blumhouse y Atomic Monster llegaron a la conclusión de que necesitaban crear universo cinematográfico alrededor de M3GAN y más cuando hay pruebas contundentes de que solo un puñado de estos ha logrado funcionar con el público. Era una decisión arriesgada y tras el fracaso de “M3GAN 2.0” dicho universo básicamente murió, dejando a un spin-off como Soulm8te en la peor situación posible y más tras la cancelación de su estreno en cines.

Una decisión que terminas entendiendo cuando ves que lo presentado por Dolan es básicamente lo mismo que vimos en “M3GAN”, pero con ciertos detalles más adultos para poder explotar temas como la depresión o la soledad, así como añadir cierto toque erótico por medio de Sara. Lo cual no se escucha tan mal, sin embargo, la manera en la que se desarrolla la historia es en exceso aburrida durante al menos los primeros 40 o 45 minutos gracias a que cada detalle con respecto a la obsesión progresiva del robot resulta demasiado predecible y básicamente uno puede descifrar sin grandes complicaciones lo que está por venir.

Provocando con esto que se vuelva complejo el poder construir situaciones que generen tensión conforme el nivel peligrosidad se va incrementando y por ende la dinámica se empieza a sentir algo pesada. Aunque hay que decir que una vez que se deja atrás el miedo a la exageración en pantalla las acciones se vuelven un poco más entretenidas debido a todas las ventajas con las que cuenta Sara y que hacen imposible detenerla no solo por su composición mecánica, sino también por la total dependencia a la tecnología por parte de los humanos en su vida diaria.

Algo que sin duda termina influyendo para que la parte final cuente con mayor violencia y gracias a eso veamos más acción que en todo lo ocurrido de manera previa. Llevando a un desenlace que no brillará precisamente por su originalidad, pero resulta coherente para lo que se pretendía antes del desastre que condenó a este universo cinematográfico.

De las actuaciones hay que decir que el elenco en general hace un buen trabajo con lo poco que tienen para construir personajes interesantes. Además Lily Sullivan y David Rysdahl muestran buena química en pantalla.

Y en cuanto a producción, es de una factura competente: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es sobria, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Soulm8te está pasable. Literalmente es “M3GAN” con un robot sexy y menos entretenida. 

Ojometro:
***

miércoles, 19 de agosto de 2026

Crítica: Teenage Sex and Death at Camp Miasma (2026)

Película escrita y dirigida por Jane Schoenbrun (I Saw the TV Glow). Se estrenó en cines tanto dentro de los Estados Unidos como en México los pasados 7 y 13 de agosto; recaudando hasta la fecha 1.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Una directora que se encuentra trabajando en una secuela de un antiguo slasher se obsesiona con el poder contar con la “final girl” original de la franquicia, llevando a ambas mujeres a un caos psicológico y sexual.


Comentarios generales:

Uno puede darse cuenta cuando una película será divisiva, sobre todo si resulta evidente que tiene los elementos para lograr que se le clasifique en ciertos círculos con la ridícula etiqueta de “terror elevado”. Por ello es que Teenage Sex and Death at Camp Miasma era una de las películas que más curiosidad me generaba en esta segunda mitad del año debido a que era claro que su apuesta iba dirigida hacía ese camino y honestamente tiene todo para conseguir dicha meta, a pesar de que me ha parecido un producto mediano.

Ya que lo traído por Schoenbrun es al mismo tiempo un slasher, una comedia y una rara historia romántica que trata de exponer la relación que se puede llegar a tener con películas que se consideradan de poca calidad o con aspectos cuestionables bajo los estándares actuales. Lo cual de inicio realmente se maneja de una manera eficiente por medio de esta franquicia ficticia (Camp Miasma) con la que la directora homenajea a varios slasher de los 80s e integra una dosis de humor que funciona dado a que sabe cómo representar las obsesiones de los fans con todo lo que esté involucrado a su película favorita de la infancia, pero sin ridiculizarlos bajo el propósito de sentirse superior.

Lo malo es que una vez pasados los primeros 35/40 minutos las cosas decaen conforme la relación entre Kris y Billy lleva a una serie de sucesos con los que la fluidez se empieza a ver perjudicada ante los constantes saltos que se dan entre géneros mientras se busca mantener un humor que ahora si no es tan efectivo. Obligando a que lo relacionado con la secuela quede un tanto relegado por algunos lapsos mientras se trata de establecer la propia naturaleza de ambas protagonistas, quienes evidentemente reflejan una atracción mutua para que el elemento sexual se encuentre presente; sin embargo, todo lo que rodea sus interacciones carece de la sustancia suficiente como para que dicho vínculo sea más interesante que el propio elemento slasher.

Dejando así una parte final rara en la que la mezcla entre la realidad y la ficción se lleva al extremo para que el asesino tenga cierto protagonismo y con ello exista nuevamente el tono exagerado por medio de algunas muertes que no tienen mucho sentido. Situación que le da intensidad al desenlace, pero no evita que este resulte demasiado absurdo en lo que propone.  

En el tema de las actuaciones es donde tiene su principal fortaleza debido a que Gillian Anderson (Billy) y Hannah Einbinder (Kris) son quienes evitan que película se descarrile por completo gracias a la gran química y la tensión sexual que muestran en pantalla. Mientras que el grupo de secundarios tiene algunos rostros conocidos cuya aparición es poco relevante.

Y en cuanto a la producción, sin duda podemos ver una factura sólida: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score no está mal, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Teenage Sex and Death at Camp Miasma está pasable. Película con algunos chispazos que generará opiniones divididas.

Ojometro:
***

viernes, 14 de agosto de 2026

Crítica: Farm House (2026)

Película dirigida por Frank Palangi, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Andy Scullin. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 7 de julio.

Sinopsis:

Cuidar una casa puede ser relajante, tranquilo y reconfortante, pero el terror llegó para quedarse. Los asesinatos en serie del condado de Warren constituyen uno de los capítulos más desconcertantes y trágicos de la historia criminal reciente de Estados Unidos.


Comentarios generales:

Las películas independientes siempre son un volado, así que realmente nunca me arrepiento de ver alguna producción de este tipo gracias a que sé de antemano a lo que me expongo y por lo general siempre trato de sacar algo bueno de la experiencia. Sin embargo, hay ocasiones en las que esto simplemente me resulta imposible y ese ha sido el caso con Farm House.

Ya que lo que nos trae Palangi son apenas 60 minutos de un sinsentido como pocos. Donde se supone que la base de la historia son unos asesinatos, pero la realidad es que estos no tienen ningún tipo de relevancia en el desarrollo y mejor se opta por ir presentando eventos aleatorios con un pésimo trabajo de edición que solo hace que el ritmo de la película, a pesar de ser tan corta, se sienta extremadamente lento.

Y para empeorar las cosas también se integra a todo esto un investigador con su podcast criminal cuyo único propósito es más que nada ser un pequeño distractor ante lo poco que ocurre con el problema central, tratando de ir añadiendo por medio de este cierto misterio con supuestas pistas que no llevan a nada o jamás son reveladas en su totalidad. Provocando así que la sensación de que estás viendo algo sin rumbo se vuelva mucho más marcada y ante eso realmente lo único que esperas es que llegue la parte final cuanto antes.

La cual tampoco tiene mucho para destacar y solo profundiza el nivel de tortura para el espectador por medio de un desenlace que termina ridiculizando al asesino y jamás trata de brindarle sentido a todo lo ocurrido previamente.   

Las actuaciones son atroces, nadie del elenco parece tener demasiada experiencia frente a la cámara y básicamente es como si estuvieras viendo a alguien filmando a sus amigos que con mucho trabajo se aprendieron los diálogos.

Y en lo que se refiere a la producción, también tenemos algo muy muy pobre: el trabajo de fotografía es un desastre, el score inexistente, el trabajo de sonido es tal vez lo más estable y todo lo relacionado a efectos/maquillaje es prácticamente imperceptible.

* Cuenta con una escena post créditos

Opinión final: Farm House es terrible. De esas películas con las que es difícil entender cómo pudo obtener algún tipo de distribución.

Ojometro:
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