martes, 14 de julio de 2026

Crítica: Evil Dead Burn (2026)

Película dirigida por Sébastien Vanicek (Infested), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Florent Bernard. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 9 y 10 de julio; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras la muerte de su esposo, Alice (Souheila Yacoub) busca consuelo con la devastada familia de este. Aunque a medida que uno por uno se transforman en salvajes muertos vivientes descubrirá que los votos que hizo en vida perduran incluso después de la muerte.   


Comentarios generales:

Evil Dead debe de ser una de las franquicias que goza de mejor salud en toda la industria a pesar de sus 45 años de existencia y mucho de eso se debe a que han sabido mantener los proyectos relacionados a esta no solo con un alto nivel de calidad, sino también lo suficientemente espaciados para que no sufra del desgaste típico del cine de terror. Por ello es que Evil Dead Burn era un caso un tanto atípico considerando que salió apenas tres años después de la fantástica “Evil Dead Rise” y eso generaba ciertas dudas, las cuales desaparecieron totalmente tras terminarla de ver.

Y es que resulta evidente que Vanicek se propuso crear la entrega más brutal de la franquicia y eso lo logra con creces, pero para conseguirlo no se adentra tan a fondo en la propia mitología que rodea al Necronomicon y solo utiliza algunas conexiones básicas con otras entregas para establecer el problema central. Brindando así tiempo más que suficiente para construir una reunión familiar en donde se exponen cuestiones como el duelo, la desconfianza y el abuso parental con el propósito de generar un tono depresivo antes de que todo se vuelva un auténtico infierno.

Ya que una vez que la violencia y el salvajismo toman el control de las acciones no existe mucho espacio para desarrollar a profundidad otras cuestiones, lo cual no representa problema alguno debido a que cada muerte (o posesión) logra generar un impacto considerable ante lo gráficas que resultan y porque esto también provoca que el ritmo sea frenético en todo momento. Incrementando de manera progresiva el nivel de intensidad para que se sienta una sensación de peligro extrema no solo por lo que representan los propios Deadites, sino porque además la locación hace que cada situación de riesgo se magnifique ante el poco margen maniobra que tiene Alice para enfrentarlos.

Llevando así a una parte final que tal vez sea la que más polémica pudiera generar entre los puristas debido a que se sale un poco de la toda la dinámica previa, pero curiosamente es la que explota más la cuestión planteada en el titulo. Optando por un desenlace potente que, sin ser tan visualmente espectacular, concluye de manera competente las cosas.  

En el tema de las actuaciones diría que es la primera ocasión en la que no hay un protagónico tan fuerte como en ocasiones anteriores, aunque Souheila Yacoub no lo hace mal. Sin embargo, la verdadera fortaleza de la película recae en su conjunto de secundarios porque realmente todos cumplen a la perfección con sus roles de Deadites y gracias a eso la sensación de peligro jamás disminuye.

Y en cuanto a producción, sin duda nos topamos con una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es estupendo, el trabajo de sonido limpio, los efectos son de gran calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.

* Cuenta con dos escenas post-créditos

Opinión final: Evil Dead Burn me gustó bastante. Película que lleva a la franquicia a nuevos niveles de brutalidad de manera por demás entretenida.  

Ojometro:
*****

viernes, 10 de julio de 2026

Crítica: Capture (2026)

Película escrita y dirigida por Bruce Wemple (Island Escape). Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 15 de marzo, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Después de heredar misteriosamente la casa de sus padres, una huérfana de toda la vida encuentra una videocámara y una colección de cintas de vídeo que contienen los espeluznantes secretos del pasado de su familia biológica.


Comentarios generales:

Salvo por un puñado de imágenes promocionales que recuerdo haber visto hace un tiempo atrás, la verdad es que no sabía mucho sobre Capture. Así que se trataba de uno más de esos casos en los que el no tener ninguna clase de expectativa al respecto iba a jugar un factor importante, sobre todo tratándose de una producción pequeña y al final eso influyó para que pudiera disfrutar el visionado.

Ya que lo traído por Wemple es una historia diseñada para explotar hasta su último acto y por lo consiguiente mucho de lo que ocurre previamente no cuenta con demasiadas cosas que puedan emocionar al espectador; en especial durante su primera media hora. La cual se centra por cuestiones obvias en tratar de establecer los misterios que rodean a la familia de Abby mientras ella lidia en soledad con la complejidad de una situacion así, pero la realidad es que la manera de presentar todo esto carece de imaginación y solo provoca que se entre en una dinámica demasiado pasiva de la que resulta difícil salir.

Y es que una vez que llegamos al segundo acto el avance es notablemente cansino y todo el manejo del aspecto sobrenatural tiene algunas inconsistencias que son difíciles de ignorar. Aunque también es cierto que conforme van pasando los minutos se empieza a generar una atmósfera oscura que de a poco ayuda a que se puedan construir algunas escenas interesantes con las que se expone de mejor forma a la amenaza y así ir incrementando el nivel de tensión sin caer en cosas tan extremas que desentonen con el enfoque un tanto minimalista manejado hasta ese momento.

Dejando todo preparado para que sea la parte final la que termine por solidificar un misterio que no es precisamente complejo, pero tampoco tan predecible. Y así combinar de manera competente lo sobrenatural con lo terrenal para tener un desenlace intenso que resulta funcional.

En el tema de las actuaciones quien se lleva todos los reflectores es Kaitlyn Lunardi (Abby) y en general no lo hace mal. Sobre todo si tomamos en cuenta que la mayoría del grupo de secundarios tiene pocos minutos en pantalla y la carga de emociones recae totalmente en ella. 

Y en lo que se refiere a producción, sin duda se trata de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no destaca, el score es genérico, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Capture está ok. Película simple cuyo último acto la salva de la irrelevancia.

Ojometro:
***

martes, 7 de julio de 2026

Crítica: Dolly (2026)

Película dirigida por Rod Blackhurst, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Brandon Weavil. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un tranquilo paseo por la montaña se vuelve fatal cuando una pareja se adentra al terreno sagrado de una figura enmascarada llamada Dolly. Quien captura a la novia y la obliga a vivir como su bebé.


Comentarios generales:

La verdad es que cuando uno veía el trailer de Dolly realmente no se encontraba frente a nada que destacara de sobremanera, salvo por el hecho de que la película estaba filmada en 16mm. Un detalle que de inicio no me parecía tan relevante, pero al que empecé a encontrarle su encanto conforme fueron pasando los meses y gracias a ello pude a aceptar a que se trataba de algo fundamental para hacerla resaltar un poco más de otros slashers genéricos.

Ya que lo presentado por Blackhurst no rehúye a su esencia cruda y violenta en ningún punto, aceptando que se trata de una historia que apenas se sostiene con alfileres utilizando lo más elemental del subgénero con el único propósito de crear a una asesina llamativa y para ello ese look vetusto proporcionado por los 16mm es importante. Brindándole así un toque serie b desde un primer acto que no tarda demasiado tiempo en establecer la dinámica predominante con Dolly sin tener que quemar de inmediato todo el factor shock.

Lo malo es que una vez que las acciones se trasladan a la casa de nuestra asesina las cosas se vuelven un tanto pesadas, al grado de que los momentos donde demuestra su lado “maternal” jamás tienen un efecto importante porque la mayoría de las veces no llevan a nada relevante con respecto a su pasado o a los motivos detrás de su comportamiento. Esperando a que la propia extravagancia de los hechos sea lo suficientemente llamativa como para soportar varios minutos en los que existe cierta repetitividad y tampoco hay muchas muertes en pantalla que aporten gran impacto.

Algo que afortunadamente para la parte final cambia un poco debido a que el incremento de violencia o sangre se vuelve más perceptible. Situación que no es que convierta esto en un gorefest, pero la verdad si ayuda para que el desenlace sea más intenso.

En lo que se refiere a las actuaciones hay poco que destacar. Max Lindsey como Dolly no tiene diálogos pero su presencia si es imponente, mientras que Fabianne Therese (Macy) como su contraparte realmente no logra conectar de manera tan profunda con el espectador como para que su situación te agobie de manera importante. 

Y en cuanto a producción, sin duda se ve un buen aprovechamiento del limitado presupuesto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte aceptable, el score no está mal (a pesar de que no es muy variado), el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es cumplidora.

* Tiene una escena post-créditos

Opinión final: Dolly está pasable. Slasher con toque serie b que sirve para ver un día que no tengan otra cosa más que hacer.

Ojometro:
*** 

martes, 30 de junio de 2026

Crítica: The Whistler (2026)

Película dirigida por Diego Velasco, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Esteban Orozco, Carolina Paiz y Nacho Palacios. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras la pérdida de su hija, Nicole (Diane Guerrero) y Sebastián (Juan Pablo Raba) se hacen con la propiedad de una aislada finca en Venezuela, sin saber de las fuerzas oscuras a las que están a punto de enfrentarse.


Comentarios generales:

Siempre me resulta interesante conocer leyendas de otros países por medio del cine dado a que es una vía eficiente para empezar a investigar más al respecto, así que cuando supe que habría una película que se inspiraba en una leyenda colombiana/venezolana rápidamente mi interés se disparó. Convirtiendo a The Wistler en una propuesta de la que tenía bastantes esperanzas, pero que al final ha terminado siendo una decepción.

Y no tanto por la leyenda en sí, sino porque lo traído por Velasco jamás se compromete de lleno con esta al momento de contar una historia que por grandes lapsos la deja en un plano relativamente secundario en su búsqueda por darle mayor peso a otros temas como el duelo o los prejuicios entre clases sociales, lo cual provoca que la primera mitad de la película sea bastante pesada ante el avance semi lento de las acciones. Obligando con esto a que mucho de lo que ocurre se sustente en la generación de una atmósfera solitaria que magnifique el aislamiento que se vive en la finca y así convertirla en el escenario ideal para que una amenaza como la de “El Silbón” (The Whistler) pueda sobresalir incluso teniendo tan poca presencia en pantalla.

Ya que cuando uno piensa que esta tendrá más relevancia mejor se opta por profundizar en el trauma de Nicole, pero nada de lo que presentan cuenta con la suficiente sustancia como para que su descabellado propósito te provoque gran interés. Todo mientras de manera alterna se va construyendo un conflicto con el que se trata de proporcionar algunas escenas de impacto que tienen algo de efectividad; sin embargo, al estar tan separadas unas de otras realmente no logran incrementar de manera importante la intensidad de las acciones rumbo a la parte final.

Una que presenta un poco más de dinamismo y además, gracias al trabajo de fotografía, deja algunos visuales atractivos. Aunque lamentablemente no se atreven a irse por algo más extremo y como consecuencia el desenlace es demasiado blando ante la falta de carga emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Diane Guerrero que hace un trabajo aceptable considerando que realmente no tiene un personaje que le exija demasiado y solo se dedica a sobrellevar las cosas. Mientras que el resto del elenco no tiene suficientes escenas de gran importancia como para que destaquen.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales fortalezas: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score resulta agradable, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son simples y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: The Whistler es decepcionante. Película con potencial que se termina perdiendo en su falta de ambición.

Ojometro:
**