viernes, 28 de abril de 2023

Crítica: Infinity Pool (2023)

Película escrita y dirigida por Brandon Cronenberg (Antiviral, Possesor). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de enero y en México hizo lo propio a finales de marzo, mientras que su salida en formato físico se dio el pasado 11 de abril.

Sinopsis:

James (Alexander Skarsgård) y su esposa se encuentran disfrutando unas vacaciones con todo incluido en la isla ficticia de La Tolqa, pero cuando ocurre un accidente fatal la perversa subcultura del resort llena de turismo hedonista, violencia sin sentido y demás horrores sale a relucir.


Comentarios generales:

Ciertamente el ser el hijo de una figura tan respetada como David Cronenberg te va a abrir puertas que otros directores difícilmente tendrán, resulta absurdo negarlo, pero también es cierto que se necesita tener el talento necesario para saber aprovecharlas y no cabe duda que David Cronenberg lo tiene. Ya que su estilo es reminiscente al de su progenitor y por lo mismo cada película suya genera gran curiosidad, siendo Infinity Pool otro ejemplo de eso.

Y es que lo traído por Brandon es una historia que te puede causar de todo menos indiferencia por los temas que toca, aunque probablemente no sea su propuesta más sólida al momento de ejecutar sus ideas en pantalla. 

Iniciando de manera lenta con un primer acto que es un tanto genérico al exponer situaciones que hemos visto en muchas otras ocasiones y con las que uno puede predecir de manera bastante sencilla qué es lo que va a ocurrir debido a que básicamente esta parte se encuentra diseñada para llevar a un acontecimiento especifico que detonará el siempre interesante dilema de Hombre vs. Clon. El cual es el punto de partida para que salgan a relucir las extravagancias por parte del director y ciertamente las sensaciones iniciales con esto son positivas dado a que la intensidad que se imprime es muy agradable y conforme avanzan los minutos empiezan a existir ciertas dudas con respecto a la verdadera identidad de James. 

Sin embargo, durante el segundo acto toda la cuestión hombre/clon poco a poco se vuelve irrelevante debido a que se va dándole más relevancia a los privilegios de la alta sociedad y sus acciones atroces para así explotar determinados elementos visuales que logren proporcionarle impacto a los excesos de este grupo tan detestable de personajes sin que el proceso sea el más agradable dado a que no tardan demasiado tiempo en volverse repetitivos. Algo que no afecta de gran manera al ritmo, pero si hace que la experiencia se empiece a sentir vacía y más larga de lo que debería gracias a la carencia de respuestas en determinadas cuestiones que uno supondría son de gran importancia. 

Aunque también hay que dar crédito por hacer que la parte final por lo menos tenga la fuerza suficiente como para no resultar indiferente y poder implantar una duda razonable con la que el desenlace abierto a la interpretación resulte la opción más lógica de todas.

Sobre las actuaciones hay que decir que Alexander Skarsgård cumple a secas, viéndose opacado por una Mia Goth (Gabi Bauer) que vuelve a demostrar que los personajes mentalmente inestables son su fuerte. Mientras que en producción no hay mucho que recriminar: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio, los efectos no presentan demasiada complejidad y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Infinity Pool está ok. Película más que nada para fans de Cronenberg que toca algunos temas interesantes.

Ojometro:
***

martes, 25 de abril de 2023

Crítica: Evil Dead Rise (2023)

Quinta entrega de la franquicia, la cual está escrita y dirigida por Lee Cronin (The Hole in the Ground). Se estrenó en cines dentro de México el pasado 20 de abril y un día después hizo lo propio en los Estados Unidos; recaudando hasta la fecha $42.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Ellie (Alyssa Sutherland) y Beth (Lily Sullivan) son dos hermanas distanciadas cuya reunión se ve interrumpida por el despertar de unos despiadados demonios que terminan poseyendo a una de ellas. Ocasionando con esto una brutal batalla por sobrevivir que distorsiona por completo el concepto de la familia.


Comentarios generales:

Evil Dead es una de las mejores franquicias de cine de terror que existen gracias a que se ha logrado mantener vigente durante tantos años con muy pocos proyectos en comparación con otras franquicias importantes y además todos de una calidad elevada que han establecido un estándar que impone cierto respeto. Por ello es que cuando se anunció una nueva entrega que no era secuela y además no contaba con la presencia de Bruce Campbell existieron ciertas dudas de mi parte; sin embargo, Evil Dead Rise me recordó que siempre hay que confiar en Sam Raimi y compañía.

Ya que lo presentado por Cronin no es tanto un reinicio, sino más bien una extensión que pueda abrir nuevos escenarios por su propia cuenta sin que se tenga que ignorar el lore ya construido, aunque al inicio de la película eso puede no ser tan obvio por la forma en la que deciden presentar esta historia en lo que se refiere a la temporalidad.

Lo cual ciertamente hace que el primer acto se pueda sentir algo raro en cuanto a la lógica, pero una vez que se nos presentan a los personajes y se establece la dinámica de familia disfuncional el panorama se esclarece de gran forma para ir construyendo momentos que hagan de la espera por la posesión una bastante entretenida. Sobre todo porque se van insertando pequeñas cosas que añaden sustancia con respecto al Necronomicon (incluso hay una sutil conexión a “Army of Darkness”) y con ello se aumenta la anticipación para cuando esta llegue, algo que se da de una manera por demás espectacular y así dejar claro que lo que está por venir no escatimará en lo absoluto en su búsqueda por dejar su marca.

Y es que una vez que Ellie es poseída el tono se vuelve muy oscuro, estableciéndola así como un demonio sumamente peligroso que en cualquier momento hará algo extremo y gracias a eso el nivel de tensión siempre resulta elevado. Llevando a escenas perturbadoras que juegan tanto con el aspecto psicológico/emocional de los personajes como con el lado visual, manifestando esto último poco a poco por medio de muertes que añaden mucho impacto y que, al combinarlas con la locación, hacen que se tenga una atmósfera claustrofóbica que magnifica todavía más el riesgo existente dado a que vende a la perfección la idea de que no hay escapatoria.

Todo esto bajo un ritmo ágil que no da respiro y hace que el caos se disfrute sin demasiados contratiempos. Dejando listo el escenario para una parte final brutal que de manera sorprendente logra rivalizar en cuanto a la exhibición de litros de sangre con el remake de 2013 por medio de situaciones bastante originales que se mantienen en sintonía con la esencia extravagante de la franquicia y llevan a un desenlace que, si bien es algo predecible, también clarifica el tema de la temporalidad de manera simple.

Sobre las actuaciones en general todo el elenco lo hace bastante bien, aunque es innegable que quienes se llevan los reflectores son Lily Sullivan y Alyssa Sutherland. Con la primera cumpliendo con su rol de nueva heroína expuesta a un tremendo nivel de salvajismo y con la segunda entregando una posesión realmente potente en la que con una sola sonrisa es capaz de perturbar al espectador y generar una sensación de peligro muy elevada.

Y en cuanto a producción nos encontramos con una factura impecable: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sólido, el trabajo de sonido espectacular, los efectos están muy bien hechos y la labor de maquillaje es de primerísimo nivel.

Opinión final: Evil Dead Rise me gustó mucho. Película violenta y muy sangrienta que sin duda es una nueva gran adición a la franquicia.

Ojometro:
*****

viernes, 21 de abril de 2023

Crítica: The Unheard (2023)

Película dirigida por Jeffrey A. Brown (The Beach House), cuyo guión fue co-escrito por los hermanos Michael y Shawn Rasmussen. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 31 de marzo, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Chloe (Lachlan Watson) se somete a un tratamiento experimental para recuperar su sentido del oído y se va a descansar a la casa de su infancia. Aunque estando ahí empezará a experimentar extrañas alucinaciones auditivas relacionadas con su madre desaparecida varios años atrás.


Comentarios generales:

El cine de terror no está exento de propuestas que giren alrededor de la falta de alguno de los sentidos, pero tampoco suele ser una temática que abunde dentro del género. Así que no es de extrañar que The Unheard llamara la atención porque representaba cierta frescura, aunque el que fuera Shudder quien apostara por ella levantaba las alertas conociendo los altibajos con sus propuesta previas y ciertamente esa reputación negativa no la pudo dejar de lado en esta ocasión.

Ya que lo traído por Brown es una historia con la que pareciera que los hermanos Rasmussen nunca tuvieron una idea fija sobre cómo desarrollarla debido a que el inicio es interesante, pero una vez pasada la novedad todo es una espiral descendente de aburrimiento y predictibilidad. Lo cual es una pena porque la manera en la que se utiliza la sordera de Chloe durante el primer acto hace que se convierta en un personaje que genuinamente te importe, jugando con los sonidos de tal forma que el espectador experimente todo tal como ella misma lo hace al combinar momentos de limpieza auditiva durante su rutina diaria con otros donde existe una distorsión que establece un evidente peligro que te hace suponer que nos encontramos ante algo que jugará con el aspecto psicológico de nuestra protagonista.

Hasta ahí todo va bien, sin embargo, una vez que Chloe recupera su sentido no solo se pierde el atractivo que este proporcionaba a nivel sonoro, sino que además abre paso a algo mucho más convencional al integrar a un asesino que prácticamente de inmediato cambia la dinámica del filme. Esto porque ahora las cosas se centran más en el misterio sobre su identidad y para nuestra mala fortuna resulta evidente quién es el asesino desde muy temprano por el elenco tan reducido que se tiene, provocando con esto que todo lo que tratan de hacer para generar dudas resulte inefectivo y por lo consiguiente exista un estancamiento muy marcado al exponer lo mismo en repetidas ocasiones sin que en ningún momento se logre generar tensión ante el evidente peligro en el que se encuentra Chloe o se profundice sobre el tema de las distorsiones.

Un problema del cual jamás logran salir al dejar que todo siga el rumbo preestablecido, alargando de más un misterio que simplemente no existe y como consecuencia haciendo que las cosas se sientan que avanzan más lento. Incluso durante una parte final en la que se trata de imprimir un poco más de vértigo para añadir una mayor sensación de riesgo, pero para este punto ya nada tiene el impacto necesario y eso mismo hace que el desenlace resulte demasiado intrascendente.

Con respecto a las actuaciones es Lachlan Watson quien carga con todo el peso de la película y, aunque no lo hace mal, el hecho de que su personaje haga lo mismo una y otra vez no le ayuda para ofrecer algo más memorable. Mientras que en producción tenemos cosas interesantes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es nada del otro mundo, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio y todo lo relacionado a efectos/maquillaje es bastante discreto.

Opinión final: The Unheard es decepcionante. Película larga y aburrida que nunca logra construir un misterio interesante.

Ojometro:
**

martes, 18 de abril de 2023

Crítica: The Park (2023)

Película escrita y dirigida por Shal Ngo, la cual significa su primer largometraje. Se estrenó el pasado 2 de marzo directamente en VOD y formato digital dentro de los Estados Unidos, pero todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Después de que un extraño virus matara a todos los adultos en el planeta, la vida para los niños se ha vuelto una carrera contra el tiempo antes de que lleguen a la pubertad y les ocurra lo mismo. Obligándolos a pelear entre ellos, incluso por la propiedad de un parque de diversiones abandonado. 


Comentarios generales:

Películas que se centran en niños tratando de sobrevivir en ambientes hostiles no son algo nuevo, pero el concepto sigue siendo llamativo porque la propia naturaleza de los personajes infantiles siempre genera cierto morbo. Siendo esto lo que ayudaba a que The Park resaltara a pesar de ser un proyecto pequeño del que hasta hace un par de meses atrás se sabía poco y que sin duda podrá llamar la atención de algunos fans.

Ya que lo traído por Shal Ngo es una historia que ciertamente muestra flaquezas de un director/guionista que va empezando en la industria y aún así logra captar tu atención al tratar temas como la perdida de la inocencia, el jamás perder la esperanza o (de manera más extrema) lo complejo que es llegar a la adolescencia. Todo bajo un escenario apocalíptico del cual se explica lo básico desde los primeros minutos de manera clara y gracias a eso no se pierde tiempo en tratar de añadir demasiado drama para que así la aparición de estos niños contenga la fuerza necesaria que establezca su crueldad de golpe, así como plantear que su situación no es muy distinta a la que vivirían los adultos cuando su único objetivo es sobrevivir bajo un ambiente hostil.

Una hostilidad que se empieza contrarrestar con la aparición de Kuan, quien es la luz de esperanza dentro de todo esto y por lo consiguiente el principal contraste con nuestra protagonista Ines, lo cual hace que la dinámica entre ellas sea muy interesante dentro de una locación que magnifica la atmósfera deprimente. Lo malo es que conforme van pasando los minutos la sensación de riesgo se va perdiendo, la tensión disminuye y honestamente no existen momentos que puedan cambiar de manera significativa el tono a uno mucho más oscuro cuando era necesario; además de que el ritmo empieza a volverse lento conforme las ideas se van cambiando a conveniencia por el afán de darle relevancia a un personaje (Bui) que siempre se siente ajeno a la dinámica central.

Llevándonos así a una parte final acelerada, aunque durante esta también se logran construir algunas escenas con cierto nivel emocional que regresan un poco del sentido de urgencia que había quedado en el olvido. Dejando así todo listo para un cierre que puede resultar forzado y cursi considerando la temática, pero tampoco te deja tan mal sabor de boca. 

En lo que respecta a las actuaciones, la verdad es que Chloe Guidry (Ines) y Carmina Garay (Kuan) tienen buena química y la película alcanza sus puntos más altos cuando ellas dos comparten pantalla. Mientras que en producción tenemos buenas cosas: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es muy buena, el score no es nada especial, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son simples y la labor de maquillaje muy discreta.

Opinión final: The Park está entretenida. Película apocalíptica con temas interesantes que vale la pena checar.

Ojometro:
***

viernes, 14 de abril de 2023

Crítica: The Pope’s Exorcist (2023)

Película dirigida por Julius Avery (Overlord), cuyo guión fue co-escrito por Michael Petroni y Evan Spiliotopoulos basándose en los libros “An Exorcist Tells His Story” y “An Exorcist: More Stories”. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 7 de abril, recaudando hasta la fecha $12 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

El jefe de exorcismos de El Vaticano, el padre Gabriele Amorth (Russell Crowe), es mandado a investigar la terrible posesión de un niño en España. Aunque estando ahí pronto descubrirá una conspiración encubierta que el propio Vaticano ha tratado de mantener en secreto durante siglos.


Comentarios generales:

El padre Gabriele Amorth ganó mayor notoriedad después del estreno de su documental “The Devil and Father Amorth” en 2018, así que no es de extrañar que su figura adquiriera algo de popularidad dentro de la industria del cine de terror y más porque sus libros (en los cuales está basada esta película) podían proporcionar material interesante. Por ello es que el anuncio de The Pope’s Exorcist no fue sorpresivo, aunque sí lo fue el hecho de que un actor del calibre de Russell Crowe aceptara estar involucrado en el proyecto y resulta innegable que el interés por este se debe en gran medida a su presencia.

Ya que lo traído por Avery es una historia de exorcismos que no busca otra cosa más que entretener y explotar la peculiar personalidad de su protagonista, centrándose en la diversión antes que en la profundidad y por lo consiguiente cargando mucho más las cosas al lado de la acción. Lo cual durante el primer acto puede que no resulte tan evidente porque es en este periodo cuando existe un ritmo pausado para presentar a los personajes y, sobre todo, la compleja relación que tiene Amorth con la propia iglesia mientras ocurren situaciones habituales de las películas de exorcismos que absolutamente todos pueden ver venir sin mayores contratiempos dentro de un escenario que aporta muchos elementos visuales para que el trabajo de fotografía y la dirección de arte sobresalgan al crear una gran atmósfera.

Siendo hasta la llegada del segundo cuando las cosas se vuelven trepidantes debido a que, una vez que se empiezan a centrar en la posesión de Henry, el ritmo se incrementa de golpe y con ello empezamos a ver ideas más extravagantes que de algún modo encajan. Brindándole así un dinamismo poco habitual en esta clase de trabajos porque la manera en la que se encuentra estructurada la historia hace que los momentos de tensión funcionen la mayoría de las veces sin necesitar de pausas tan largas y eso provoca que la fuerza que se genera sea lo suficientemente elevada de manera constante.

Aunque, por otra parte, también es cierto que este lado extravagante trae consigo una serie de aspectos que no tienen demasiado sentido y eso complica la búsqueda por redondear la idea de la conspiración del Vaticano. Sobre todo porque existen momentos en el que el balance entre lo factible y lo ficticio se pierde rumbo a una parte final en donde se tiene que hacer un esfuerzo importante para tratar de que resulte convincente.

Algo que se consigue a medias. Ya que si bien el desenlace en general es entretenido por la espectacularidad que lo rodea, la verdad es que la forma en la que se resuelve la problemática se siente un tanto fuera de lugar y muy sobre elaborada.

Las actuaciones no están mal con un Russell Crowe que logra ofrecer dualidad por medio de un personaje que puede ser simpático, pero a la misma vez un tanto fastidioso por su forma de afrontar el problema. Mientras que Daniel Zovatto (Padre Esquibel) tiene el papel con mayor evolución y el resto del elenco resultan un buen complemento, especialmente Peter DeSouza-Feighoney (Henry) y Laurel Marsden (Amy) que son los que tienen que lidiar con la posesión.  

Y en cuanto a producción, tenemos una factura de calidad: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte está muy bien cuidada, el score es sólido, el trabajo de sonido es estupendo, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es de buen nivel.

Opinión final: The Pope’s Exorcist está entretenida. Película para pasar el rato que no hay que tomarse tan en serio.

Ojometro:
***

martes, 11 de abril de 2023

Crítica Consecration (2023)

Película dirigida por Christopher Smith (The Banishing), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Laurie Cook. Se estrenó en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de febrero, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 23 de mayo.

Sinopsis:

Después del aparente suicidio de su hermano, Grace (Jena Malone) viaja al convento en Escocia donde murió. Aunque estando ahí su desconfianza hacia la iglesia hace que descubra asesinatos, sacrilegios y una perturbadora verdad sobre ella misma.


Comentarios generales:

Ya se ha comentado anteriormente en este blog que las películas cuya premisa está ligada a temas religiosos casi siempre terminan encasilladas en propuestas que involucran exorcismos o, a lo mucho, cuestiones apocalípticas. Por ello es que resulta complicado poder emocionarse en exceso con esta clase de propuestas debido a que todas siguen un patrón similar, incluso si tratan de hacer algo ligeramente distinto como es el caso de Consecration.

Y es que pesar de que el punto central de la historia técnicamente es la investigación de un asesinato, lo cierto es que si bien lo presentado por Smith es competente en un plano general, también cae rápidamente en terrenos familiares que tratan de disimularse por medio de alucinaciones de Grace para aparentar que aquí existe algo mucho más tétrico detrás. Lo cual en cierta forma resulta efectivo durante el primer acto debido a que la atmósfera oscura que se logra generar brinda un tono macabro con el que cada situación se siente de potencial riesgo a futuro para nuestra protagonista dentro de un entorno en el que supuestamente tendría que estar segura.

El problema llega cuando ya establecido eso mejor se opta por cambiar el enfoque a uno mucho más sustentado en el dialogo, llevándonos así a una serie de conversaciones que en lugar de hacer el misterio más interesante solo logran que se torne aburrido al darle vueltas a lo mismo desde diferentes ángulos. Teniendo como consecuencia que el ritmo vaya decayendo hasta el punto de volverse pesado, pero sobre todo que los propios traumas del pasado de Grace empiecen desencadenar una serie de sucesos y revelaciones demasiado predecibles que evitan que exista mayor intensidad en aspectos supuestamente fundamentales para el desarrollo y por lo consiguiente ocasionen que algo que debería de ser muy intenso solo se quede como algo anecdótico que no refleja de manera convincente la magnitud de la problemática.

Una que para la parte final, ya teniéndola plenamente revelada, ayuda a construir algunos momentos interesantes desde el lado visual y además logra proporcionar cierta potencia para que el desenlace no resulte tan irrelevante considerando el camino que deciden seguir con este. 

En lo que respecta a las actuaciones tenemos a Jena Malone y a Danny Huston (Padre Romero) que están bastante bien y en general son los responsables de sostener la película en los momentos más complejos en los que parece que no existe ningún tipo de avance. Mientras que en producción no está nada mal para tratarse de un proyecto pequeño: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte es simple, el score cumple, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Consecration está ok. Película pequeña con cosas interesantes que difícilmente la recordarán a largo plazo.

Ojometro:
***

martes, 4 de abril de 2023

Crítica: Blood (2023)

Película dirigida por Brad Anderson y escrita por Will Honley. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 27 de enero, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Jess (Michelle Monaghan) es una enfermera divorciada que se muda con su hija y su hijo pequeño Owen a una vieja granja. Su situación no es sencilla y esta empeora cuando Owen es mordido por su propio perro y adquiere una misteriosa infección.


Comentarios generales:

Cuando uno veía el trailer de Blood era prácticamente imposible no catalogarla como una película de vampiros considerando que los elementos para hacerlo se encontraban totalmente a la vista; sin embargo, también era claro que no se trataba de un trabajo con temática popular que involucraba estacas o crucifijos y por esa razón se sentía como algo con mucho potencial para sorprender. Sobre todo dentro de un subgénero en el que eso es complicado de encontrar hoy en día, pero lamentablemente en ningún momento logra conseguirlo.

Ya que lo traído por Anderson se la pasa dudando sobre si abrazar su naturaleza vampiresca o apostar por un enfoque más dramático que gire alrededor del concepto de la madre que está dispuesta a hacer lo que sea para proteger a su hijo. Lo cual hace que la historia jamás resulte tan atractiva debido a que el terror se ve limitado para darle lugar a un drama familiar al plantar un conflicto entre los padres con el propósito de que el espectador tome el lado de alguno de estos, mientras que todo lo que ocurre se vuelve extremadamente predecible y, al menos durante los primeros 40 minutos, carente de momentos que destaquen.

Siendo hasta entrado el segundo acto cuando las cosas se vuelven atractivas y no tanto por el terror (ese sigue siendo muy contado), sino porque las acciones de Jess añaden un dilema moral siempre interesante que va proporcionando situaciones con las que la atmósfera se va tornando más oscura y depresiva. Logrando con esto que la progresiva transformación de Owen a algo más peligroso vaya generando grandes dosis se tensión porque siempre existe la duda sobre si se descontrolará o no en el momento menos oportuno; aunque en realidad la principal fortaleza de esta parte sin duda es el hecho de que se empieza a cuestionar si el verdadero monstruo es el niño o su madre por todo lo que hace para mantenerlo a salvo sin importar las posibles consecuencias de sus actos tanto a nivel familiar como legal.

Algo que es fundamental para que se llegue a la parte final con bastante fuerza y un poco más de dinamismo, lo malo es que justo cuando parece que por fin se explotarán los elementos característicos del cine de vampiros se recula de manera incomprensible y la evolución de problema se atasca. Dejando un desenlace que no catalogaría como malo en sí porque tiene cierta intensidad, pero termina resultando demasiado insípido.

De las actuaciones realmente la única que destaca es Monaghan con un personaje que logra generarte empatía, pero a la vez cierta animadversión por la forma en la que tiene que sacrificar lo poco bueno que tiene como persona para poder mantener con vida a su hijo. Mientras que en producción vemos una factura cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte no destaca demasiado, el score es un muy buen complemento, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son simples y la labor de maquillaje efectiva.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Blood es aceptable. Película con ideas poco compatibles que se queda corta en su búsqueda por trascender.

Ojometro:
***