viernes, 6 de marzo de 2026

Crítica: Twisted (2026)

Película dirigida por Darren Lynn Bousman (Saw II, St. Agatha), cuyo guión fue escrito por Jonathan Bernstein y James Greer. Se estrenó en VOD el pasado 6 de febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una pareja de millennials estafan a inquilinos desprevenidos al alquilarles costosos apartamentos en Nueva York que no son de su propiedad. Un plan que funciona a la perfección hasta que se topan con el Dr. Robert Kezian (Djimon Hounsou), cuyas oscuras intenciones voltearán las cartas de manera brutal.


Comentarios generales:

Tras un inicio de carrera prometedor llevando las riendas de la franquicia de “Saw”, la verdad parecía que Darren Lynn Bousman sería uno de los directores más importantes para el género de terror con el pasar de los años; en especial porque ha demostrado una versatilidad interesante con sus proyectos. Sin embargo, también es evidente que tras esos primeros años su carrera no despegó como se esperaba y se volvió un director de películas medianas que muchas veces ni siquiera los propios fans saben de su existencia, siendo este el caso con Twisted.

Algo que incluso puede que sea lo mejor para este filme dado a que lo traído por Bousman es de esas historias a las que cuesta trabajo encontrarles un atractivo particular gracias a la manera tan poco arriesgada con la que desarrollan su idea central. La cual de inicio no luce nada mal al ponernos frente a una protagonista que en realidad no es buena persona y cuyas acciones hacen suponer que su castigo será brutal, logrando así que durante el primer acto se cuente con la paciencia del espectador a pesar de no tener momentos particularmente intensos dado a que, en teoría, lo que está por delante será potente y valdrá la pena la espera.

Un pensamiento que al entrar al segundo acto se empieza a desvanecer debido a que conforme vemos de manera más clara las intenciones del Dr. Kezian se cae en una dinámica en la que tratan de construir algo intenso para casi de inmediato diluirlo por medio de sucesos un tanto incoherentes que cortan por completo la poca tensión lograda. Obligándolos a recurrir a escenas de shock efímero que se encuentran bastante distanciadas entre si y a una forzadísima investigación policiaca que solo hacen que el ritmo se vaya volviendo lento ante la carencia de situaciones que ayuden a brindarle solidez al quiebre mental del doctor y jueguen de manera interesante con los dilemas morales que representan sus acciones.

Dejándonos así frente a una parte final en la que se incrementan las dosis de impacto visual, pero la realidad es que jamás se logra generar una tensión tan alta como para que el desenlace tenga la fuerza que requiere. Además de que la forma en la que cierran todo esto es demasiado predecible.   

En cuanto a las actuaciones tenemos a un Djimon Hounsou que hace lo necesario con un personaje que es bastante plano y a una Lauren LaVera (Paloma Joia) que va de más a menos dado a que al llegar a cierto punto de la película te empieza a desesperar con tanto grito y realmente en ningún momento le compras al 100% su papel de víctima.

Y en lo que se refiere a producción, la verdad tampoco hay muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es desangelada, el score no tiene mucho peso, el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es sólida.

Opinión final: Twisted es decepcionante. Película que trata de impactar sin saber realmente cómo hacerlo.

Ojometro:
**