martes, 30 de junio de 2026

Crítica: The Whistler (2026)

Película dirigida por Diego Velasco, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Esteban Orozco, Carolina Paiz y Nacho Palacios. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras la pérdida de su hija, Nicole (Diane Guerrero) y Sebastián (Juan Pablo Raba) se hacen con la propiedad de una aislada finca en Venezuela, sin saber de las fuerzas oscuras a las que están a punto de enfrentarse.


Comentarios generales:

Siempre me resulta interesante conocer leyendas de otros países por medio del cine dado a que es una vía eficiente para empezar a investigar más al respecto, así que cuando supe que habría una película que se inspiraba en una leyenda colombiana/venezolana rápidamente mi interés se disparó. Convirtiendo a The Wistler en una propuesta de la que tenía bastantes esperanzas, pero que al final ha terminado siendo una decepción.

Y no tanto por la leyenda en sí, sino porque lo traído por Velasco jamás se compromete de lleno con esta al momento de contar una historia que por grandes lapsos la deja en un plano relativamente secundario en su búsqueda por darle mayor peso a otros temas como el duelo o los prejuicios entre clases sociales, lo cual provoca que la primera mitad de la película sea bastante pesada ante el avance semi lento de las acciones. Obligando con esto a que mucho de lo que ocurre se sustente en la generación de una atmósfera solitaria que magnifique el aislamiento que se vive en la finca y así convertirla en el escenario ideal para que una amenaza como la de “El Silbón” (The Whistler) pueda sobresalir incluso teniendo tan poca presencia en pantalla.

Ya que cuando uno piensa que esta tendrá más relevancia mejor se opta por profundizar en el trauma de Nicole, pero nada de lo que presentan cuenta con la suficiente sustancia como para que su descabellado propósito te provoque gran interés. Todo mientras de manera alterna se va construyendo un conflicto con el que se trata de proporcionar algunas escenas de impacto que tienen algo de efectividad; sin embargo, al estar tan separadas unas de otras realmente no logran incrementar de manera importante la intensidad de las acciones rumbo a la parte final.

Una que presenta un poco más de dinamismo y además, gracias al trabajo de fotografía, deja algunos visuales atractivos. Aunque lamentablemente no se atreven a irse por algo más extremo y como consecuencia el desenlace es demasiado blando ante la falta de carga emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Diane Guerrero que hace un trabajo aceptable considerando que realmente no tiene un personaje que le exija demasiado y solo se dedica a sobrellevar las cosas. Mientras que el resto del elenco no tiene suficientes escenas de gran importancia como para que destaquen.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales fortalezas: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score resulta agradable, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son simples y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: The Whistler es decepcionante. Película con potencial que se termina perdiendo en su falta de ambición.

Ojometro:
**

martes, 23 de junio de 2026

Crítica: Faces of Death (2026)

Película dirigida por Daniel Goldhaber (Cam), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Isa Mazzei. Se estrenó de manera limitad en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 12 de mayo.

Sinopsis:

Margot Romero (Barbie Ferreira) es una moderadora de contenido de un sitio web que se cruza con una serie de violentos videos que replican las escenas de muertes de la película de culto “Faces of Death”.


Comentarios generales:

La película original de 1978 dirigida por John Alan Schwartz es uno de esos casos en los que el contexto influyó mucho para que hiciera el suficiente ruido y así, con el tiempo, convertirse en una película de culto por su contenido explicito. Fue un fenómeno de su época, pero los tiempos cambian y lo que podía impactar a las personas hace casi cincuenta años atrás hoy no tiene el mismo efecto y eso ponía en una situación compleja a esta nueva Faces of Death, cuya fórmula tuvo que ser modificada para poder adecuarse a la época actual.

Ya que lo traído por Goldhaber si tiene una historia como tal y no apuesta únicamente por el morbo, lo cual inmediatamente hace que las cosas se sientan un tanto extrañas si has visto alguna de las entregas previas, pero al mismo tiempo te genera curiosidad por saber cómo manejarán esta nueva etapa de la franquicia.

Siendo la obsesión por la atención en redes sociales y la desensibilización de la propia sociedad el punto central de todo esto para poder establecer ciertos cuestionamientos morales por parte de nuestra protagonista, quien es el único personaje con conciencia sobre lo que ocurre y en base a eso se va construyendo un eventual choque con un asesino que de inicio es muy metódico para elegir a sus víctimas y por ello la primera mitad de la película no cuenta con nada particularmente impactante más allá de unos videos que replican las escenas de muertes de la “Faces of Death” de una manera poco eficiente.

Ante esto mucho de lo que ocurre se siente sin ninguna clase de chispa y además todo se vuelve en extremo predecible, al grado de que los contados momentos que existen para añadir dinamismo terminan siendo totalmente irrelevantes y mucho de eso se debe a que el director se muestra renuente a exponer violencia gráfica en pantalla. Quitándole así el impacto a una serie de situaciones pensadas para eso; en especial cuando llega el momento de elevar a nuestro asesino a algo más que un simple imitador.

Llevándonos así frente a una parte final en la que una serie de decisiones demasiado estúpidas por parte de Margot hacen que uno jamás se pueda meter de lleno al conflicto principal y cuando quieren elevar el nivel de intensidad durante el desenlace ya es demasiado tarde. Dejando con ello una sensación de vació considerable a pesar del incremento en la violencia y sangre.   

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Barbie Ferreira que nunca te termina de convencer debido a que maneja las mismas expresiones y rangos emocionales todo el tiempo. Mientras que Dacre Montgomery (Arthur Spevak) logra hacer de su villano uno interesante al combinar frialdad y locura de forma balanceada.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Faces of Death es decepcionante. Película sin grandes virtudes que caerá rápidamente en el olvido.

Ojometro:
**

jueves, 18 de junio de 2026

Crítica: Undertone (2026)

Película escrita y dirigida por Ian Tuason. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 14 de abril.

Sinopsis:

Evy (Nina Kiri) es la conductora de un popular podcast de lo paranormal que de pronto se ve atormentada por una serie de aterradoras grabaciones enviadas de forma misteriosa.


Comentarios generales:

Antes de que “Obsession” y “The Backrooms” tomaran al mundo por sorpresa había otra película de A24 que estaba dominando la conversación gracias a una propuesta peculiar y evidentemente me refiero a Undertone. Sin embargo, conforme pasaron las semanas el furor que la rodeaba desapareció de manera bastante rápida y después de verla uno puede entender el porqué de esto.

Ya que lo traído por Tuason es una experiencia que se sustenta fuertemente en lo auditivo, ya sea por medio de grabaciones inquietantes, sonidos extraños o música infantil perturbadora. Esperando a que sea el propio espectador quien vaya llenando los huecos existentes dentro de una historia que se toma su tiempo para establecer su principal misterio y por lo mismo la primera mitad carece de momentos de gran interés; en especial porque se recurre a secuencias un tanto repetitivas que tal vez desde el lado técnico están bien ejecutadas, pero la realidad es que no tienen un gran impacto en lo que se quiere contar.

Ante esto el ritmo se vuelve cansino y eso obliga a que se tengan que buscar formas creativas para tratar de compensar la falta de acción, siendo los principales recursos para lograrlo la generación de una atmósfera oscura y la utilización de la cámara para hacer sentir que Evy está siendo observada todo el tiempo. Lo cual es una apuesta arriesgada que termina funcionando debido a que una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas empiezan a tener un poco más de fluidez y dichos recursos complementan de buena manera las revelaciones, a pesar de que también te termina desesperando el cómo manejan la exposición de las grabaciones para poder alargar el metraje.

Dejándote así frente a una parte final que contiene un buen nivel de intensidad, momentos visualmente interesantes y, sobre todo, la solidificación sobre el tema de la ansiedad parental para no dejar un desenlace totalmente abierto a la interpretación.  

En lo que se refiere a las actuaciones, la verdad es que Nina Kiri hace un trabajo bastante bueno considerando que su personaje es el único que aparece en pantalla teniendo diálogos y sabe cómo manejar cada situación dependiendo de lo que se requiera. Mostrando un rango de emociones amplio que ayuda a que la película tenga varios de sus momentos más interesantes.

Y en cuanto a producción se nota un presupuesto discreto, pero bien aprovechado: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es sublime y lo referente a efectos/maquillaje es bastante discreto.

Opinión final: Undertone está ok. Película con fortalezas marcadas que no termina por redondear del todo su propuesta.

Ojometro:
*** 

viernes, 12 de junio de 2026

Crítica: Scary Movie (2026)

Película dirigida por Michael Tiddes, cuyo guión fue co-escritor por Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans y Rick Alvarez. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 3 y 5 de junio; recaudando hasta la fecha $124.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Ghostface está de regreso y hará todo lo posible para llegar a Cindy (Anna Faris), quien se reencontrará con sus hijas, sus amigos del pasado y mucha cultura woke.


Comentarios generales:

Existen fenómenos que sólo pueden ocurrir en un momento específico debido a que se alinean diversos factores que los hacen posibles y el origen de la franquicia de “Scary Movie” definitivamente no podría haberse dado bajo ningún otro contexto que no fuera el inicio de los 2000s, cuando ese tipo de comedias proliferaba. Por ello es que cuando se anunció esta nueva entrega/reboot me surgieron muchas dudas, ya que es un producto de su tiempo y claramente su efectividad no iba a ser la misma de antes.

Algo que se nota prácticamente de inmediato en lo traído por Tiddes, quien trata de sacar adelante un guión al que le metieron mano muchas personas y eso provoca que no se sienta cohesión no solo en la historia base, sino en la elección de todas las películas que quieren parodiar o las referencias culturales. Convirtiendo esto en un revoltijo de sucesos aleatorios que en ocasiones pueden ser divertidos, pero la mayoría de las veces se sienten completamente forzados ante lo poco que aportan al desarrollo.

Generando así que las cosas se vuelvan aburridas conforme entramos a la segunda mitad de la película y para contrarrestar esto la única solución presentada es seguir explotando las referencias de manera todavía más caótica para que al menos así el ritmo no decaiga demasiado y en base a eso ir construyendo algo que tenga sentido. Lo cual en cierta forma logran debido a que, una vez que se les va dando más relevancia a los personajes originales, las cosas se vuelven un poco más digeribles rumbo a la parte final.

Una que sin duda es lo mejor de la película no solo por la acción presentada, sino porque aquí al menos utilizan un poco más de imaginación para que el desenlace tenga un giro que dentro de todo el caos si tiene una justificación sensata detrás.

En lo que respecta a las actuaciones es lo que uno espera de estas películas con tonos totalmente exagerados que no se guardan nada al momento de hacer el ridículo. Siendo Anna Faris y Marlon Wayans (Shorty) quienes suelen tener el mayor peso cómico con personajes que siguen siendo igual de bobos que hace 26 años atrás.

Y en cuanto a producción, tampoco es la gran cosa: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está ok, el score no aporta demasiado, el trabajo de sonido es sólido, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

* Cuenta con un par de escenas a la mitad de los créditos

Opinión final: Scary Movie es decepcionante. Película con un humor que claramente se debió de haber quedado en el recuerdo de los 2000s.

Ojometro:
** 

martes, 9 de junio de 2026

Crítica: Send Help (2026)

Película dirigida por Sam Raimi (The Evil Dead, Drag Me to Hell), cuyo guión fue co-escrito por Damian Shannon y Mark Swift. Se estrenó en cines durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD se dio durante el mes de marzo y en formato físico el pasado 21 de abril.

Sinopsis:

Una analista sobreexplotada y su arrogante jefe nepo baby sobreviven a un accidente aéreo cerca de Tailandia y ahora deben de cooperar para sobrevivir en una remota isla, cambiando los roles de poder de su trabajo que complican su ya de por sí tensa relación.


Comentarios generales:

La verdad me estuve debatiendo bastante si debía escribir sobre Send Help, ya que desde su estreno en cines nunca me terminó por llamar la atención debido a que era claro que su tendencia estaba más enfocada hacia otro género. Sin embargo, al final de cuentas se trata de una película de un director legendario y eso me impulsó a verla; aunque dudo que sea un añadido de gran interés para su carrera dentro del cine de terror.

Y es que lo traído por Raimi apenas cumple con los requisitos mínimos indispensables para poder ser catalogado dentro del género y lo deja bien claro desde un inicio al ponernos frente al personaje de Linda, cuya rara personalidad da a entender que la historia tendrá un componente cómico muy marcado. Lo cual hace que durante el primer acto veamos varias situaciones que la ponen en vergüenza, pero también exponen los detalles que la volverán superior una vez que llegue el accidente.

Siendo este el suceso donde el humor negro del director está totalmente plasmado con las únicas muertes que vemos en pantalla, ya que cuando las acciones se trasladan a la isla las cosas se centran mucho más en el desgaste psicológico de ambos personajes y la manera en la que son totalmente incompatibles incluso en una situación tan apremiante como esta. Algo que funciona por cierto tiempo, el problema es que conforme van pasando los minutos uno espera que las cosas suban de tono y esto jamás ocurre; simplemente se dan breves muestras de lo inestable que es Linda y cada detalle que pareciera llevar a algo más intenso se termina perdiendo entre mucho dialogo o raras decisiones de no mostrar nada que contenga altas dosis de sangre.

Dejando así una parte final que al menos resulta entretenida de ver, a pesar de que es muy predecible. Y en gran parte se debe a que es aquí donde se deja explotar la locura de ambos protagonistas para lograr un desenlace caótico donde hay un poco más de violencia y gracias a eso no sientes que todo lo visto previamente haya sido una total pérdida de tiempo.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Rachel McAdams (Linda) que lo hace bastante bien, ella es la que sostiene la película y su progresivo quiebre mental es bastante funcional. Mientras que Dylan O'Brien (Bradley) no es tan carismático como ella, pero sirve como contrapeso gracias a su terrible personalidad en todo momento.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos cosas para destacar: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está mal, el trabajo de sonido es tremendo, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje no es nada del otro mundo.

Opinión final: Send Help está ok. Película más de comedia que de terror que no aporta mucho a la filmografía de su director.

Ojometro:
*** 

viernes, 5 de junio de 2026

Crítica: Backrooms (2026)

Película dirigida por Kane Parsons y escrita por Will Soodik. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 28 y 29 de mayo; recaudando hasta la fecha $140.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras encontrar una extraña puerta en el sótano de su tienda de muebles, Clark (Chiwetel Ejiofor) desaparece en una zona extra dimensional en la que su terapeuta tendrá que adentrarse para salvarlo.


Comentarios generales:

Más allá de las peculiaridades que rodean su origen, sin duda lo que más llama la atención de Backrooms es el hecho de que su director es alguien que todavía no cumple la mayoría de edad y aún así A24 decidió darle 10 millones de dólares para poder hacerla. Lo cual sin duda era una apuesta arriesgada por donde se le viera, pero al final de cuentas el cine de terror siempre ha estado plagado de historias así y esta sin duda ha terminado siendo un total éxito.

Y honestamente se me hace un tanto sorpresivo considerando que lo traído por Parsons es algo bastante experimental y no apto para todo mundo debido a que se aleja del terror convencional por medio de una historia que se apega más al surrealismo y a un fuerte componente visual centrado en el minimalismo.

Teniendo de guía a un par de personajes como lo son Clark y la Dra. Mary, cuya relación doctor/paciente nos expone los traumas de ambos de manera fragmentada para tratar de tener ciertos temas de análisis más adelante. Ya que una vez que las acciones se trasladan a la zona extra dimensional (los Backrooms) las cosas no es que dejen de tener sentido, pero realmente la manera en la que el director trata de sobrellevar la experiencia se centra más en hacer que este espacio cuasi oficinista convencional se vea rodeado por una atmósfera asfixiante con la que cada sonido o movimiento abrupto te pongan en alerta.

Situación que por cuestiones obvias hace que lo presentado carezca de profundidad y eso llega a afectar el ritmo durante el segundo acto debido a que por algunos momentos el filme se pierde en su propia obsesión por explotar su fascinante escenario, ocasionando con esto que las secuencias de exploración se terminen alargando más de lo que deberían y ante eso la sensación de urgencia no resulte tan marcada. Aunque esto poco a poco se va corrigiendo conforme los elementos de terror entran en juego y se combinan de manera impecable con este lugar amarillento que logra generar una sensación de vulnerabilidad impresionante sin que se tenga que recurrir a escenas tan extremas.

Dejándonos ante una parte final en la que los protagonistas tratan de encontrarle la lógica a un lugar que simplemente no la tiene y con ello generar secuencias intensas que llevan a los minutos más caóticos. Donde realmente lo que ocurre se deja a la interpretación del espectador y por lo mismo el desenlace puede terminar siendo sublime o decepcionante según como se le entienda.

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a Chiwetel Ejiofor que hace un buen trabajo para sobrellevar una historia que le exige gran parte del tiempo ser el único actor en pantalla. Mientras que Renate Reinsve (Dra. Mary Kline) también cumple de buena manera cuando es ella la que tiene que tomar el protagonismo, aunque desde un lado mucho más emocional e intenso.

Y en cuanto a producción, tenemos una muy buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es estupenda a pesar de su simpleza, el score no está mal, el trabajo de sonido es genial, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Backrooms me gustó. Película experimental y ambigua que definitivamente no será para todo el mundo.

Ojometro:
****

martes, 2 de junio de 2026

Crítica: Passenger (2026)

Película dirigida por André Øvredal, (The Autopsy of Jane Doe), cuyo guión fue co-escrito por Zachary Donohue y T.W. Burgess. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 21 y 22 de mayo; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras presenciar un espantoso accidente en la carretera, una joven pareja se da cuenta de que no abandonaron la escena del choque en paz y ahora una presencia demoníaca conocida como el “Pasajero” no se detendrá hasta reclamarlos a ambos.


Comentarios generales:

El timing dentro de la industria del cine es algo fundamental debido a que una buena fecha de estreno puede ser la diferencia para que una película tenga éxito o no en taquilla; en especial durante esta época del año que es donde la cartelera empieza a verse dominada por blockbusters o producciones de alto perfil. Algo que al parecer nadie le informó a la distribuidora de Passenger porque realmente muy poca gente se ha enterado de su existencia.

Y es que lo traído por Øvredal difícilmente va a causar revuelo por si sola debido a que, si no te llamó la atención el trailer (que es básicamente la introducción de la película), será complejo que te interese una historia simple como esta. La cual además se encuentra con ciertas dificultades en un inicio para establecer las reglas existenciales del “Pasajero” y por ello la primera media hora puede resultar un tanto fastidiosa ante la falta de detalles que le brinden sentido a su elección por la pareja protagonista, recargando gran parte de lo que ocurre en situaciones que exponen el cómo esta aparente relación perfecta cuenta con sus propios obstáculos ahora que viven en la carretera. 

Algo que hace un poco pesado el ritmo, sin embargo, con el pasar de los minutos las cosas empiezan a tomar un mejor rumbo conforme se van construyendo escenas creativas que solidifican el peligro que los rodea y en las que Maddie es el foco de atención con el objetivo de que sea ella la que vaya revelando un poco más de información sobre la amenaza por medio de cierta simbología con la que no se profundiza demasiado. Logrando así momentos de verdadera tensión que se combinan con jump scares bien logrados para no volver a caer en un letargo y poco a poco ir incluyendo de lleno a Tyler en el problema para que así el camino rumbo a la parte final cuente con mayor intensidad e incluso algo más de violencia.

Siendo los minutos finales donde se utiliza la oscuridad de manera eficiente para hacer sentir indefensos a nuestros protagonistas y, sobre todo, en los que se pierde el miedo a exagerar las cosas. Llevando así a un desenlace con un poco más de acción en el que el lado fantasioso predomine y con ello se pueda dejar un cierre con mayor espectacularidad.

En el tema de las actuaciones tenemos a Jacob Scipio (Tyler) y a Lou Llobell (Maddie) que no lo hacen nada mal. Tienen buena química en pantalla y su dinámica como pareja es lo que termina ayudando a la película en sus momentos más flojos para no caerse por completo.

Y en lo que se refiere a la producción, tiene algunas cosas interesantes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es nada especial, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Passenger está ok. Película funcional a la que vale la pena darle una oportunidad si tienen tiempo libre.

Ojometro:
***

viernes, 29 de mayo de 2026

Crítica: Obsession (2026)

Película escrita y dirigida por Curry Barker. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 14 y 15 de mayo; recaudando hasta la fecha $95.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Después de romper el “One Wish Willow” para ganarse a su amor platónico, Bear (Michael Johnston) recibe justo lo que pidió. Aunque con el pasar de los días se dará cuenta que los deseos vienen con un oscuro y siniestro precio.


Comentarios generales:

Estamos ante un caso curioso en el que el gran interés por una película no se debió a su campaña promocional, sino a la figura de un joven director que logró acumular una considerable cantidad de fans gracias a sus videos de YouTube. Por ello es que Obsession se sentía como un producto hecho totalmente para las generaciones más jóvenes y existía el riesgo de que no pudiera resonar con una audiencia más amplia, pero ese no ha sido el caso.

Y es que lo presentado por Barker maneja un concepto básico como lo son los deseos para construir una historia relativamente simple que va intercalando terror sobrenatural, terror psicológico y romance adolescente. Algo que durante los primeros minutos puede que no sea tan evidente debido a que el romance adolescente es lo que predomina gracias al personaje de Bear, quien se encarga de controlar el desarrollo con la idealización de su amor platónico y su fantasía amorosa que claramente no tiene ningún tipo de posibilidad de materializarse.

Un aspecto que en realidad no es perjudicial y de hecho funciona para marcar un contraste muy claro con lo que ocurre tras pedir el deseo, ya que una vez que Nikki entra en su modo de “novia tóxica” la película cambia por completo de tono y la sensación de agobio para nuestro protagonista es enorme. No solo por el hecho de que claramente hay algo mal con ella, sino porque se empieza a generar una atmósfera oscura y sumamente tensa con cada situación en la que demuestra su obsesión por él, dejándonos frente a escenas que logran tener un impacto importante sin utilizar ningún tipo de violencia gráfica.

Provocando con esto que su dinámica de pareja disfuncional resulte agradable por el ritmo agil que proporciona a las acciones; sin embargo, la dependencia total de Nikki para generar estos momentos incómodos también lleva a que durante el segundo acto existan algunos lapsos en donde el avance no es tan fluido gracias a que se entra en un ciclo de conflictos diseñados más para virilizarse y no tanto para profundizar sobre la tragedia por la que ambos, a su modo, están viviendo. Haciendo que la experiencia caiga en cierta repetitividad.

Lo cual por fortuna no es tan grave como para arruinar la experiencia y una vez que entramos a la parte final cualquier temor por un caída marcada se disipa. Ya que estos minutos finales son brutales tanto desde el lado visual como del psicológico ante el total derrumbe mental de ambos protagonistas, dejando un desenlace extremadamente potente y sangriento que no rehúye a las devastadoras consecuencias de sus actos. 

En cuanto a las actuaciones se puede decir que Michel Johnston hace un buen trabajo y sabe utilizar todos los elementos disponibles para ofrecer un personaje que raya entre lo vulnerable y lo patético, aunque quien se lleva absolutamente todos los reflectores es Inde Navarrette (Nikki). Simplemente sin ella la película no sería la misma debido a que su personaje totalmente desquiciado y obsesivo no solo es aterrador, sino que además es el sustento del 100% del material inquietante dentro de la historia.

Y cuanto a producción no parece que solo haya costado 1 millón de dólares: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es genial, el trabajo de sonido impecable, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está bien cuidada.

Opinión final: Obsession me gustó. Buena película que establece a su joven director como uno de los más interesantes a seguir en los próximos años.

Ojometro:
****

martes, 26 de mayo de 2026

Crítica: They Will Kill You (2026)

Película dirigida por Kirill Sokolov, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alex Litvak. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de marzo y su salida en VOD se dio el pasado 28 de abril, mientras que en formato físico está confirmada para salir el próximo 30 de junio.

Sinopsis:

Una mujer acepta un trabajo como ama de llaves en un antiguo rascacielos de Nueva York, sin que saber que existe un historial de desapariciones en el edificio. Aunque pronto descubrirá que los habitantes de ese lugar son un poco… extraños.


Comentarios generales:

La verdad They Will Kill You no es una película que haya llamado mucho la atención durante su periodo promocional y para complicarle mucho más las cosas a alguien se le ocurrió la brillante idea de estrenarla en simultáneo con otra propuesta muy similar (“Ready or Not 2: Here I Come”) que le quitó los pocos reflectores que podía llegar a tener. Por ello es que pasó desapercibida y honestamente es una pena porque definitivamente se trata de una de las películas más entretenidas de este año.

Y mucho de esto se debe a que Sokolov sabe perfectamente a lo que va y no se anda con rodeos al momento de exponer el aspecto más elemental de su historia, la cual no tarda demasiado tiempo en llevar al caos tras una breve presentación de los personajes. Mostrándonos así que estamos ante algo totalmente centrado en la acción desenfrenada y cuyo principal propósito es establecer a nuestra protagonista como alguien extremadamente capaz y sanguinaria frente a una amenaza peculiar que, a pesar de su amplia ventaja, es sumamente incompetente al momento de conseguir su objetivo.

Proporcionando así un humor que se sustenta bastante en la violencia física por medio de peleas muy bien logradas con las que se imprime un ritmo ágil en todo momento y además se ofrecen las dosis de sangre necesarias para que el tono exagerado sea mucho más digerible ante los ojos del espectador. En especial porque lo caótico de las acciones hace que algunos detalles importantes sobre los residentes del rascacielos queden relegados a un plano un tanto secundario y por lo consiguiente el elemento satánico no se siente tan trascedente, sobre todo cuando se le empieza a dar un poco más de pantalla al verdadero objetivo de Asia.

Algo que afortunadamente no resulta tan problemático debido a que la acción sigue siendo muy entretenida de ver, hay muchas “muertes” y además, para cuando llegamos a la parte final, las cosas toman un rumbo mucho más absurdo al enfocarse ahora si dicho lado satánico. Dejándonos frente a un desenlace con la fuerza necesaria para que la resolución del conflicto sea convincente, a pesar de que es un tanto predecible.

Sobre las actuaciones hay que decir que todas están bien. Obvio Zazie Beetz (Asia Reaves) es quien más resalta al ser la protagonista, pero también le ayuda el tener un grupo de rostros conocidos como secundarios que la complementan de manera más que eficiente en todo el lado excéntrico y sanguinario de la película.

Y en lo que se refiere a producción, tenemos una factura sólida: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta funcional, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.  

Opinión final: They Will Kill You me gustó. Película de acción y sangre desenfrenada cuyo principal propósito es entretener.

Ojometro:
****

viernes, 22 de mayo de 2026

Crítica: No dejes a los niños solos (2026)

Película mexicana dirigida por Emilio Portes (Belzebuth), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alan Maldonado. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 14 de mayo, recaudando $14.7 millones de pesos en la taquilla mexicana.

Sinopsis:

Catalina (Ana Serradilla) es una reciente viuda que se ve obligada a dejar a sus hijos solos por la noche. Ahora, con la casa totalmente para ellos, Mati y Emi se pretenden divertir sin saber que algo les hará creer por separado que su propio hermano está tramando matarlo.


Comentarios generales:

Ha sido un proceso tedioso, pero de a poco el cine de terror mexicano ha estado buscando expandir sus horizontes narrativos tras décadas de estar atado a una industria nacional en la que pareciera que todos están obligados a utilizar una y otra vez las mismas temáticas. Por eso es que cada que sale una nueva película de terror mexicana que se aleja de eso me llama mucho la atención y si bien “No dejes a los niños solos” está lejos de ser perfecta, la verdad es otro de esos pasos hacía la dirección correcta.

Ya que lo traído por Portes toma una premisa clásica de casas poseídas y poco a poco la va transformando en algo mucho más siniestro teniendo como base una típica rivalidad fraternal que va escalando de manera progresiva hasta llegar a los extremos. Combinándola con la historia alterna de Catalina que permite que ambos casos se puedan desarrollar por separado sin tener que forzar detalles importantes, aunque invariablemente esto provoca que durante gran parte de la primera mitad de la película las cosas avancen de una manera mucho más lenta de lo esperado y por momentos la actitud de los niños puede llegar a resultar algo desesperante ante la ausencia de elementos básicos de terror.

Lo cual no es precisamente un problema tan grande debido a que una vez que se empiezan a exponer aspectos importantes tanto de la casa como del pasado trágico de la familia las cosas no solo obtienen un tono mucho más oscuro, sino que además el aspecto psicológico se vuelve fundamental conforme la pelea entre los hermanos refleja el resentimiento que se guardan entre ellos. Llevándonos así por un camino lleno de diálogos hirientes y dudas con las que jamás se logra identificar de manera plena si lo ocurrido es producto de la negativa de Emiliano por tomarse su medicamento o si en verdad existe algo maligno dentro de la casa tomando en cuenta todo lo que va descubriendo Catalina por su lado.

Dejándonos frente a una cantidad de información que puede llegar a ser un tanto abrumadora y que no se logra clarificar en su totalidad, pero eso no evita que tengamos una parte final explosiva en la que el caos es lo que predomina y la violencia se incrementa para que el “odio” entre estos dos niños deje un cierre tan cruel como ambiguo.

De las actuaciones hay que decir que Ana Serradilla cumple de manera correcta con un papel que se vuelve un tanto secundario. Sin embargo, son Juan Pablo Velasco (Matías) y Ricardo Galina (Emiliano) quienes se llevan los reflectores al cargar con el peso emocional de la película mostrando una química fraternal que combina de manera sobresaliente lo perturbador con la inocencia infantil.

Y en cuanto a producción tenemos una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es sólido, el trabajo de sonido espectacular, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: “No dejes a los niños solos” está entretenida. Película con altibajos, pero con la que se puede pasar un buen rato.

Ojometro:
***

martes, 19 de mayo de 2026

Crítica: The Mortuary Assistant (2026)

Película dirigida por Jeremiah Kipp (Slapface), cuyo guión fue co-escrito por Tracee Beebe y Brian Clarke. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de marzo, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 14 de julio.

Sinopsis:

Rebecca Owens (Willa Holland) es una graduada en ciencias funerarias que acepta un trabajo en la funeraria River Fields. Aunque lo que comienza como un trabajo rutinario pronto se torna en algo siniestro cuando tiene que enfrentar a aterradoras fuerzas sobrenaturales.


Comentarios generales:

Las adaptaciones de videojuegos en el cine se encuentran en una época de abundancia gracias al éxito comercial de algunos de sus mayores referentes durante los últimos años y como consecuencia de eso los estudios han estado apostando fuertemente por este tipo de producciones. Una tendencia que para el cine de terror no es algo tan novedoso debido a que los videojuegos de terror llevan siendo adaptados desde los 2000s, teniendo muchos altibajos y provocando grandes decepciones a las que The Mortuary Assistant definitivamente se va a unir.  

Y es que lo traído por Kipp es de esos casos en los que no se sabe traducir el material base a otro medio y mejor se opta por un camino sin riesgos que hace que lo visto se sienta genérico en todo momento. Sobre todo durante una primera mitad en la que vemos a Rebecca dentro de la funeraria experimentando situaciones básicas (luces fallando, cadáveres moviéndose, llamadas extrañas, etc.) que en teoría deberían de generar suspenso, pero gracias a su sobreexposición tan temprana no pasa mucho tiempo para que te empiecen a fastidiar ante la falta de un avance concreto sobre lo que hay detrás de estos sucesos y por lo consiguiente el ritmo empieza a volverse cansino.

Algo que tratan de corregir entrando a la segunda mitad por medio de eventos con los que se pretende poner en duda la salud mental de nuestra protagonista y así lograr que el misterio por lo menos mantenga cierto grado de interés en el espectador. Lo cual puede que funcione durante no más de cinco minutos debido a que nuevamente la forma de ir construyendo el peligro es demasiado descuidada, sustentándose en ir soltando información criptica de manera fugaz con la esperanza de que las decisiones de Rebecca logren esclarecer un problema que involucra demonios y rituales que, hasta este punto, estaban totalmente desatendidos y lo único que hacen es enredar más las cosas.

Ante esto la parte final se siente más como un intento por salvar lo que se pueda y dicho caos hace que por lo menos sea entretenido ver qué se sacan de la manga para lograrlo. Recurriendo a visiones y flashbacks que añaden cierta sustancia, aunque el desenlace como tal realmente carece de la fuerza necesaria para que resulte satisfactorio.  

En cuanto a las actuaciones vemos a una Willa Holland que tiene poco para trabajar, pero realmente en ningún momento logra involucrarte de lleno con un personaje bastante  unidimensional. Mientras que la presencia de Paul Sparks es muy limitada considerando la relevancia que supuestamente debería de tener.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales virtudes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte sencilla, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son bastante buenos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Mortuary Assistant es mediocre. Película con potencial que termina hundiéndose por su falta de creatividad.

Ojometro:
**

miércoles, 13 de mayo de 2026

Crítica: Exit 8 (2025)

Producción japonesa dirigida por Genki Kawamura, quien comparte créditos como co-escritor junto a Kentaro Hirase. Se estrenó en cines dentro de Japón en agosto del 2025, mientras que en México hizo lo propio el pasado 23 de abril; recaudando hasta la fecha $43.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un hombre (Kazunari Ninomiya) se desespera cada vez más al darse cuenta de que se encuentra atrapado en una estación del metro y necesita completar una extraña misión para poder salir de ahí.


Comentarios generales:

Si bien tenía conocimiento del videojuego en el que está basada la película, la verdad es que nunca lo jugué porque no me llamaba mucho la atención; simplemente no es del tipo de videojuegos que acostumbro, pero era innegable que su concepto como tal tenía el potencial suficiente para trasladarlo de manera eficiente al cine. Y aunque Exit 8 así lo demuestra, la verdad no creo que logre ser lo suficientemente convincente para todo el mundo.

Ya que lo presentado por Kawamura es una historia que se sustenta en un bucle temporal y eso hace que desde temprano el espectador se vea expuesto a una dinámica que por cuestiones naturales tiene ciertas desventajas si no se sabe manejar de la manera correcta.

Algo que durante el primer acto no parece ser un problema en lo absoluto debido a que la forma en la que se establecen las reglas del escape para nuestro protagonista son bastante claras y el propio minimalismo del escenario permite percibir las sutiles diferencias como para que en cada intento uno ponga atención a los detalles y por lo mismo no exista una pesadez temprana. Además llega un punto en el que se integran a otros personajes que brindan un poco más de variedad a los sucesos para que el misterio no se perciba tan plano.

Sin embargo, una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas si se empiezan a sentir pesadas y no tanto por el hecho de la repetición, sino porque la manera en la que se integran otros temas para darle un poco más de profundidad a los personajes no funciona como se esperaría. En gran parte porque se sienten como aspectos demasiado superficiales con los que nunca se atreven a ir más allá de lo convencional y, salvo por breves lapsos, jamás logran proporcionar la tensión necesaria como para que la desesperación del protagonista lleve a situaciones más intensas.

Dejándonos así ante una parte final que no me parece precisamente mala dado a que sabe establecer de forma contundente su moraleja, pero tampoco es que cuente con la potencia suficiente como para resultar memorable e incluso te deja con la sensación de que podrían haber simplificado mucho más lo ocurrido y no hubiera afectado de gran manera lo visto.

Las actuaciones en general son cumplidoras, siendo Kazunari Ninomiya el que más destaca principalmente porque es el que aparece más tiempo en pantalla. Mientras que en producción es de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no está mal, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Exit 8 está entretenida. Película con una propuesta peculiar cuyo éxito depende mucho de la paciencia del espectador.

Ojometro:
***

viernes, 8 de mayo de 2026

Crítica: The House on Haunted Grounds (2026)

Película escrita y dirigida por Brendan Rudnicki (The Last Cabin). Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos durante el pasado mes de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un grupo de investigadores paranormales entran a una casa con un perturbador historial de posesiones y asesinatos. Lo extraño es que ellos nunca salieron de ahí, pero lo que filmaron sí.


Comentarios generales:

Los found footage sobre investigadores paranormales son algo que jamás va a desaparecer debido a que forman parte fundamental de la existencia de dicho subgénero. Sin embargo, si hay algo en lo que se puede coincidir es que se trata de una fórmula que para los tiempos actuales resulta arcaica y eso hace que la gran mayoría de las películas sobre este tema se sientan de otra época, tal como ocurre con The House on Haunted Grounds.

Algo que durante la introducción puede que no sea tan notorio debido a que al menos Rudnicki logra establecer un background competente para la casa por medio de un asesino que llama la atención. El problema es que una vez que se empieza a darle pantalla al equipo de investigadores las acciones rápidamente se vuelven aburridas gracias a que no hay ninguna intención de arriesgar siquiera un poco al momento de desarrollar la investigación dentro del lugar, cayendo en las típicas secuencias de colocación de cámaras o en las gastadísimas apariciones de misteriosas figuras que nadie nota. 

Ante esto jamás se logra generar una dinámica ágil y para el segundo acto lo repetitivo de cada escena se vuelve desesperante gracias a que nunca existe un avance concreto sobre lo que se quiere contar. Tratando de disimularlo un poco por medio de scare jumps ineficaces y un conflicto entre los protagonistas que no es lo suficientemente intenso como para aportar algo más que un simple drama cuyo único propósito es tratar de extender lo más que se pueda el problema y así lograr que lo visto se pueda calificar como un largometraje (dura apenas 69 minutos).

Por ello es que para la parte final ya no esperas demasiado y en cierta forma eso le termina beneficiando debido a que, en comparación con todo lo anterior, aquí lo que encuentras es entretenido. Sobre todo porque algunas de las muertes presentadas generan un impacto decente, hay un poco más de sangre y el desenlace tan caótico solidifica a la amenaza.  

Las actuaciones son pobres en general, aunque también es complicado pedirles algo más a los actores cuando tienen tan poco material para trabajar. Y en cuanto a producción, sin duda se nota el limitado presupuesto: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es básica, la edición por momentos resulta frustrante, el trabajo de sonido es limpio y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The House on Haunted Grounds es mediocre. Película que evoca lo peor del found footage en épocas no tan lejanas.

Ojometro:
**

martes, 5 de mayo de 2026

Crítica: Hokum (2026)

Película escrita y dirigida por Damian McCarthy (Oddity). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 30 de abril y 1 de mayo; recaudando hasta la fecha $6.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un escritor de novelas de terror visita una posada irlandesa con el propósito de esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que dicha propiedad aparentemente se encuentra embrujada por una bruja.


Comentarios generales:

El terror folclórico en tiempos recientes se ha vuelto la puerta de entrada perfecta al género de terror para muchos directores que buscan experimentar en sus propuestas sin tener que caer en los subgéneros más populares. Una apuesta que siempre es arriesgada dado a que no todo el mundo entiende de la mejor manera lo que funciona con esta clase de películas, pero afortunadamente Hokum no es de esos casos.

Y en cierta manera es sorpresivo que funcione tan bien debido a que McCarthy no tiene intención de poner mucho énfasis en el folclore irlandés o en la bruja en sí. Obvio son elementos importantes para la historia; sin embargo, su atención se centra principalmente en el personaje de Ohm Bauman y los traumas que carga consigo.

Lo cual hace que la primera mitad de la película se lleve a cabo bajo un ritmo pausado y por lo mismo podría resultar algo pesada debido a que no solo tenemos que lidiar con un protagonista cuya terrible personalidad vuelve complicado empatizar con él, sino que además el director se toma su tiempo para construir de forma eficiente un interesante misterio bajo la idea predominante de generar la atmósfera más oscura posible y solo tener que recurrir a algunos scare jumps de rutina con los que se pueda mantener el orden hasta que sea el momento adecuado para que las cosas exploten.

Algo que se va dando de manera progresiva sin que se te suelte todo de golpe; de hecho, con cada nueva revelación se plantean más dudas con respecto a si lo que ocurre dentro de la posada es producto de algo sobrenatural o no. Manteniendo siempre la tensión en niveles altos conforme los peligros se van volviendo palpables y combinándola de manera impecable con los propios traumas de Ohm que van mostrando un pasado complejo para elevar los cuestionamientos sobre su sanidad mental en una situación en la que se encuentra en total desventaja desde distintos frentes.

Llevándonos así a una parte final que es la más intensa de la película y sin duda la que muestra las mayores dosis de violencia sin caer en nada extremo. Aunque también es cierto que durante el desenlace existen ciertas decisiones muy convenientes para que las acciones vayan hacia un rumbo específico y no se profundice demasiado sobre la bruja, pero esto no es tan perjudicial como para que las buenas sensaciones de lo construido previamente se vean afectadas.

En lo que se refiere a las actuaciones contamos con un Adam Scott (Ohm Bauman) que hace una gran labor como el protagonista debido a que no se limita a ser el típico escritor curioso, sino que en realidad es una persona hasta cierto punto detestable que tiene lidiar con muchos traumas particularmente densos. Además cuenta con un grupo de actores secundarios que lo complementan de gran forma.

Y en cuanto a producción se puede notar una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, cuenta con un tremendo score, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son relativamente sencillos y la labor de maquillaje efectiva.  

Opinión final: Hokum me gustó. Sólida propuesta que se posiciona como una de las mejores películas en lo que va de 2026.

Ojometro:
*****

viernes, 1 de mayo de 2026

Crítica: Ghost Train (2025)

Película dirigida por Se-woong Tak y escrita por Jo Ba-Reun. Se estrenó en cines dentro de Corea del Sur a mediados del 2025, mientras que en México (cines) y en los Estados Unidos (VOD) hizo lo propio el pasado mes de febrero.

Sinopsis:

En búsqueda por incrementar su número de visualizaciones, una YouTuber se reúne con el jefe de seguridad de la estación Gwanglim. Un lugar plagado de extrañas desapariciones que son el tipo de contenido ideal para su canal.


Comentarios generales:

El cine de terror coreano tiene fortalezas y debilidades muy marcadas en lo que se refiere a los subgéneros predominantes, así que no es tan complicado saber lo que uno puede esperar de determinadas propuestas. Y sin duda una de las que no suelen ser su mayor fuerte son aquellas que manejan un corte sobrenatural centrado en fantasmas o lugares malditos, ya que normalmente se perciben como una copia de lo que el cine de terror japonés lleva haciendo por años y Ghost Train solo viene a reafirmar dicho pensamiento.

Ya que lo traído por Se-woong Tak es una película que no oculta dichas inspiraciones, pero para tratar de diferenciarse nos presenta algo que podría calificar más como una antología sin que realmente lo sea. Teniendo como hilo conductor a una YouTuber poco carismática cuya situación laboral no es precisamente tan interesante como para que puedas empatizar profundamente con ella y por eso mismo la construcción del misterio que rodea a la estación termina sintiéndose desde temprano como algo secundario tomando en cuenta que todo lo que hace para conseguir el contenido de su canal no es nada particularmente especial.

Dejando que sean las propias historias las que generen el suspenso por medio de una mezcla de fenómenos extraños que tienen distintos grados de efectividad, pero que logran proporcionar una dinámica más ágil con la que se puede sobrellevar de mejor manera lo plano que resulta todo lo que rodea a la protagonista. En especial cuando se empieza a perder el miedo a la exageración y se pueden construir situaciones que, sin ser precisamente extremas, logran tener un nivel de impacto decente para solidificar el peligro que representa la estación e incluso para insertar alguno que otro mensaje sobre como la ambición de los humanos es lo que los lleva a ser las victimas perfectas.

Lo cual nos deja una parte final que presenta un giro que no es tan fácil de predecir, aunque la manera de darle continuidad no es precisamente la más atractiva. Y esto se debe a que se caen en los vicios de siempre para tratar de proporcionar cierto shock que no tiene mucho sentido y por ello el desenlace se termina sintiendo demasiado flojo cuando, en teoría, debería de ser lo más potente de la película.   

Las actuaciones en general no son nada del otro mundo, tal vez por ahí existe algún momento destacado pero ninguna deja una impresión significativa a largo plazo. Mientras que en cuanto a producción tenemos una factura decente: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score es genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Ghost Train está pasable. Película de terror coreana estándar para pasar el rato.

Ojometro:
***

martes, 28 de abril de 2026

Crítica: The Yeti (2026)

Película dirigida por Gene Gallerano y William Pisciotta, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de abril, mientras que su salida en formato físico está programada para el próximo 19 de mayo.

Sinopsis:

Durante el crudo invierno de 1947, un famoso explorador y un magnate petrolero desaparecen sin dejar rastro en las tierras remotas de Alaska. Tiempo después sus hijos forman un equipo de rescate para encontrarlos, pero a medida de que se adentran en la gélida naturaleza una amenaza ancestral comienza a acecharlos. 


Comentarios generales:

Las películas sobre criaturas folclóricas no suelen ser de las más interesantes para este servidor debido a que realmente todas suelen seguir una misma estructura que nadie se atreve a romper por la obligación de mantener su misticismo intacto. Razón por la cual bajé de manera considerable mis expectativas con The Yeti ante la esperanza de poder ver algo interesante, pero aún así el resultado no fue para nada positivo.

Ya que con excepción de una introducción que establece de manera efectiva el nivel de peligrosidad de la criatura, lo traído por Gallerano y Pisciotta se termina perdiendo en los convencionalismos habituales por medio de una historia en la que la criatura es por un gran periodo de tiempo lo menos importante. Haciendo con esto que la primera mitad tenga pocas cosas de interés dado a que todo recae en lo efectiva que pueda llegar a ser la química entre el grupo de rescatistas, quienes más allá de su excentricismo realmente no aportan demasiado al desarrollo y sus muertes no generan ninguna clase de impacto debido a la manera en la que se encuentran diseñadas para exponer poca violencia en cámara.

Situación que vuelve pesadas las acciones y por eso llega un punto en el que la meta original de la búsqueda te parece totalmente irrelevante dado a que el peligro que representa el Yeti nunca se traduce en momentos de gran intensidad o, por lo menos, en escenas sangrientas memorables que cambien un poco la dinámica. Lo cual empeora una vez que se hace una revelación que en teoría debería de añadir mayor sustancia, pero que básicamente solo es una excusa débil para poder alargar algunos minutos esto con la esperanza de que se pueda generar un conflicto capaz de sostener la parte final.

Una apuesta que tampoco funciona de la manera esperada debido a que se sigue sin darle la importancia necesaria al Yeti, cuya presencia en pantalla es ligeramente más constante que en los minutos previos. Sin embargo, el problema que lo saca a luz es demasiado absurdo y aunque se trata de añadir cierta intensidad, la verdad es que el desenlace se siente demasiado débil y sin grandes consecuencias.

En cuanto a las actuaciones hay que decir que son pobres en general y ningún miembro del elenco logra que su personaje destaque. Mientras que en producción tampoco vemos grandes cosas: el trabajo de fotografía deja mucho que desear, la dirección de arte es pobre, el score genérico, el trabajo de sonido no está mal, los efectos son simples y la labor de maquillaje resulta competente.

Opinión final: The Yeti es decepcionante. Película sin grandes ideas para explotar a una criatura que seguirá en el olvido.

Ojometro:
**

viernes, 24 de abril de 2026

Crítica: Trash (2026)

Película escrita y dirigida por Tommy Wirkola (Dead Snow). Se estrenó directamente en Netflix a nivel mundial el pasado 10 de abril.

Sinopsis:

Cuando un huracán de categoría 5 arrasa una ciudad costera, la tormenta trae consigo devastación, caos y algo mucho más aterrador: tiburones hambrientos.


Comentarios generales:

Las películas sobre tiburones son algo infaltable año tras año en el cine de terror y de manera progresiva se han vuelto uno de los pocos productos con los cuales se suele aceptar prácticamente cualquier idea si se cumplen ciertos requisitos en pantalla. Algo que con Trash se notaba que se tenía totalmente cubierto, aunque da la impresión de que se podía haber logrado un resultado mucho más interesante del que se tiene.

Y es que si bien Wirkola nos ofrece una historia totalmente funcional para entretener, la verdad pareciera que se vio limitado en varias cosas por el estudio y por ello hay menos violencia de la que uno esperaría. Sobre todo durante un primer acto que se centra más que nada en el desastre natural para poder establecer ciertos aspectos de los personajes principales, quienes en su mayoría terminan en medio del peligro básicamente por decisiones absurdas y cuya forma de lidiar con la inundación vuelve complicado el poder sentir empatía por ellos; aunque desde el aspecto meramente técnico/visual el acontecimiento en si está bien construido como para que esto no te aburra.

Manteniendo siempre un ritmo relativamente ágil con el que cada ataque de los tiburones logra su objetivo de generar una sensación de desesperanza importante para todos los involucrados y proporcionar las dosis de sangre suficientes mientras se combina con otra clase de riesgos ligados a la propia inundación, logrando así un balance que funciona… hasta cierto punto. Ya que llega un momento en el que resulta evidente un estancamiento en las acciones y eso provoca que se tengan que alargar lo más que se puedan situaciones que no tienen la complejidad necesaria como para sostener el dinamismo previo, ocasionando con esto que las cosas se empiecen a volver repetitivas o simplemente aburridas porque las escenas con los depredadores se limitan bastante.

Afectando con lo anterior la entrada a una parte final que para nuestra buena suerte sabe encontrar nuevamente el rumbo. No como para que esto se pueda considerar una maravilla, pero si para que se pueda construir un desenlace tenso y con secuencias exageradas que dejan sensaciones de que al menos no has perdido tu tiempo.

En cuanto a las actuaciones no hay mucho para destacar, el elenco hace lo que debe para una película de este tipo y nadie resalta en exceso. Mientras que en producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es la gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: Trash está ok. Película desechable de tiburones para pasar el rato cuando no tengan mucho que hacer.

Ojometro:
***

martes, 21 de abril de 2026

Crítica: Lee Cronin’s the Mummy (2026)

Película escrita y dirigida por Lee Cronin (Evil Dead Rise). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 16 y 17 de abril; recaudando hasta la fecha $34.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

La hija de un periodista desaparece en Egipto sin dejar rastro. Ocho años después, la destrozada familia queda en shock cuando les informan que su hija sigue con vida, pero lo que debería de ser un reencuentro feliz termina convirtiéndose en una pesadilla viviente. 


Comentarios generales:

Tras el gran fracaso que significó “The Mummy” de 2017 y el efecto dómino que provoco para la desaparición de un universo cinematográfico planeado a su alrededor, la verdad parecía poco probable que alguien apostara nuevamente por la franquicia; en especial porque el personaje en si nunca ha sido el más popular. Así que cuando se supo que WB apostaría por una re-imaginación hubo mucho escepticismo dado a un historial existente en el que no hay muchas cosas que celebrar (salvo por la versión de 1959 y el remake de 1999), pero Lee Cronin’s the Mummy ha terminado siendo una grata sorpresa.

Aunque hay que decir no estará exenta de polémica debido a que esta visión de Lee Cronin bien podría haber pasado como una nueva película de "Evil Dead" dada la manera en la que nos cuenta la historia y todo el aspecto visual extremo que la rodea. Lo cual durante los primeros 30 minutos tal vez no sea tan marcado debido a que aquí es cuando las cosas se centran más en el drama familiar por el secuestro de Katie y en establecer un tono oscuro que haga que su regreso a casa siempre resulte perturbador dado a que el espectador sabe que evidentemente existe algo malo con ella, pero no el alcance de la maldad que la rodea.

Llevándonos por una serie de sucesos que van incrementando progresivamente el nivel tensión y de impacto visual por medio de su estado cuasi putrefacto, así como su cada vez más perturbador comportamiento que te hace sentir genuina preocupación por quienes la rodean. Añadiendo así las dosis de explosividad necesarias para poder sostener una segunda mitad que por algunos lapsos se empieza a sentir pesada gracias a que los avances en todo lo referente a la maldición y a la investigación en Egipto son lentos, al grado de hacerte sentir que se están alargando de manera innecesaria aspectos que en realidad son más simples de lo que parecen.

Algo que afortunadamente no termina afectando de gran manera y por lo mismo se puede ofrecer una estupenda parte final con la que el director da rienda suelta a su perversa creatividad. Ya que es aquí cuando vemos las situaciones más inquietantes y sangrientas de todas para tener un desenlace extremadamente potente que sabe combinar de manera adecuada lo caótico con lo emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a un elenco que en términos generales lo hace bastante bien y es más que nada una labor en conjunto para que todos los personajes funcionen adecuadamente dentro de esta historia. Aunque en lo individual Natalie Grace como Katie poseída deja algunas escenas muy interesantes.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje es bastante buena.

Opinión final: Lee Cronin’s the Mummy me gustó. Versión arriesgada de un clásico que te hace pasar un buen y tenso rato.

Ojometro:
****

viernes, 17 de abril de 2026

Crítica: Psycho Killer (2026)

Película dirigida por Gavin Polone y escrita por Andrew Kevin Walker. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero y en VOD el pasado 7 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

La oficial de policía Jane Archer (Georgina Campbell) sigue la pista de un asesino serial después de que su esposo se convirtiera en una de sus múltiples victimas.


Comentarios generales:

En el 99% de los casos una película como Psycho Killer pasaría como uno de los tantos slashers genéricos que se estrenan cada año. Sin embargo, cuando tu principal carta de presentación es un guión escrito por el guionista de una película tan legendaria como “Seven” es imposible no hacer más ruido del habitual y por lo mismo generar unas expectativas demasiado altas, las cuales muy probablemente esta propuesta no logre cumplir. 

Ya que lo presentado por Polone es una historia que tiene una diferencia muy marcada entre sus dos mitades, siendo la primera por mucho la más interesante dado a que es aquí donde logra establecer una atmósfera de peligro extremadamente potente por medio de un asesino que no tiene ninguna clase de límites y visualmente resulta llamativo. Sustentando mucho de la dinámica en lo impredecibles que son sus acciones y en escenas de asesinatos que proporcionan las dosis de violencia adecuada, lo cual hace que la persecución inicial por parte de Jane tenga un buen ritmo y, sobre todo, exista un tono oscuro predominante con el que se magnifique el aspecto satánico que aparentemente motiva su accionar.

Hasta ahí todo va bien, pero una vez que entramos a la segunda mitad las cosas empiezan a volverse inestables en lo que se quiere contar. Y es que lo que inició como algo bastante simple poco a poco muta a un problema que quiere abarcar más de lo que realmente puede y gracias a eso la tensión acumulada por la persecución policiaca se pierde ante situaciones que no embonan de manera convincente durante el desarrollo; en especial cuando la metodología de Satanic Slayer se vuelve demasiado rebuscada y esto lo lleva a involucrarse con una secta un tanto caricaturesca que no encaja para nada con el tono previamente establecido.

Por todo lo anterior la parte final se siente totalmente ajena y por momentos muy acelerada. Aunque por lo menos aquí el nivel de violencia se eleva para tener un desenlace que, a pesar de su revoltijo incoherente de ideas, pueda dejar cierto impacto en el espectador.  

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Georgina Campbell que no lo hace mal como la protagonista, pero quien se lleva la atención es James Preston Rogers como Satanic Slasher. Ya que este tiene un presencia que intimida incluso sin tener que mostrar el rostro y por ello, cuando la historia es estable, este logra ser un asesino interesante.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es buen complemento, el trabajo de sonido es limpio, los efectos cumplen y la labor de maquillaje resulta discreta.

Opinión final: Psycho Killer está ok. Slasher con mitades contrastantes que generará muchas opiniones divididas.

Ojometro:
***

martes, 14 de abril de 2026

Crítica: Do Not Enter (2026)

Película dirigida por Marc Klasfeld, cuyo guión fue co-escrito por Dikega Hadnot, Spencer Mandel y Stephen Susco. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 20 de marzo, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un grupo de exploradores investigan un viejo hotel abandonado. Lugar en donde encontrarán un extraño ser sobrenatural y a un equipo rival que busca un legendario tesoro escondido.


Comentarios generales:

La verdad no tenía idea de que Do Not Enter estaba basada en una novela de 2005 (Creepers de David Morrell), pero su trailer era suficiente para poder llamar la atención debido a que su premisa lucía al menos divertida. Convirtiéndola así en una de esas propuestas con las que uno espera encontrarse un entretenimiento pasajero sin grandes pretensiones y que, lamentablemente, ni eso puede lograr.

Algo que desde los primeros minutos se puede presagiar debido a que Klasfeld nos presenta una historia simple que no necesita demasiado tiempo para establecer su idea base y al no tener la necesidad de profundizar en exceso su principal apuesta recae en que la irreverencia del grupo de exploradores sea lo suficientemente atractiva como para que su búsqueda por validación en internet no luzca tan ridícula. En especial cuando la dinámica de la pareja protagonista se sostiene por medio de fricciones absurdas dignas de adolescentes que lo único que provocan es aburrir al espectador mientras las acciones toman más forma dentro del hotel.

El cual sin duda es una locación bastante atractiva para exponer distintas clases de riesgos, sin embargo, la forma en la que lo utilizan deja mucho que desear al mostrarte que hay una criatura rondando por ahí, pero que mejor optan por mantenerla en un rol secundario durante varios minutos para darle juego a una rivalidad entre grupos con la que se trata de añadir elevadas dosis de tensión sin gran efectividad. Convirtiendo esto en algo totalmente opuesto a lo que originalmente proponía y cuyos únicos recursos para tratar de corregir las cosas son escenas de muertes sin gran importancia y un elemento satánico que no se siente como una parte orgánica de lo que se está contando.

Dejando con todo lo anterior una parte final que tiene que remar contracorriente para poder intensificar un poco la acciones y gracias a ello vemos lo que son probablemente los mejores minutos de la película al integrar de manera consistente a la amenaza. Brindando así un desenlace con un poco más de intensidad y violencia, aunque en realidad cuando todo termina sientes que nada de lo visto tuvo consecuencias de peso.

De las actuaciones no hay mucho que decir. El elenco no es que lo haga terrible pero tantas decisiones y comportamientos absurdos vuelven complicado el poder involucrarte de lleno con los personajes; además de que los que supuestamente son los dos protagonistas terminan siendo totalmente irrelevantes en gran parte de la película.

Y en cuanto a producción, sin duda es donde tiene sus mejores atributos: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es la gran cosa, el score es buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Do Not Enter es decepcionante. Película con demasiadas decisiones absurdas que terminan dañando una premisa que podía haber funcionado mejor.

Ojometro:
**