Película dirigida por Gavin Polone y escrita por Andrew Kevin Walker. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero y en VOD el pasado 7 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.
Sinopsis:
La oficial de policía Jane Archer (Georgina Campbell) sigue la pista de un asesino serial después de que su esposo se convirtiera en una de sus múltiples victimas.
Comentarios generales:
En el 99% de los casos una película como Psycho Killer pasaría como uno de los tantos slashers genéricos que se estrenan cada año. Sin embargo, cuando tu principal carta de presentación es un guión escrito por el guionista de una película tan legendaria como “Seven” es imposible no hacer más ruido del habitual y por lo mismo generar unas expectativas demasiado altas, las cuales muy probablemente esta propuesta no logre cumplir.
Ya que lo presentado por Polone es una historia que tiene una diferencia muy marcada entre sus dos mitades, siendo la primera por mucho la más interesante dado a que es aquí donde logra establecer una atmósfera de peligro extremadamente potente por medio de un asesino que no tiene ninguna clase de límites y visualmente resulta llamativo. Sustentando mucho de la dinámica en lo impredecibles que son sus acciones y en escenas de asesinatos que proporcionan las dosis de violencia adecuada, lo cual hace que la persecución inicial por parte de Jane tenga un buen ritmo y, sobre todo, exista un tono oscuro predominante con el que se magnifique el aspecto satánico que aparentemente motiva su accionar.
Hasta ahí todo va bien, pero una vez que entramos a la segunda mitad las cosas empiezan a volverse inestables en lo que se quiere contar. Y es que lo que inició como algo bastante simple poco a poco muta a un problema que quiere abarcar más de lo que realmente puede y gracias a eso la tensión acumulada por la persecución policiaca se pierde ante situaciones que no embonan de manera convincente durante el desarrollo; en especial cuando la metodología de Satanic Slayer se vuelve demasiado rebuscada y esto lo lleva a involucrarse con una secta un tanto caricaturesca que no encaja para nada con el tono previamente establecido.
Por todo lo anterior la parte final se siente totalmente ajena y por momentos muy acelerada. Aunque por lo menos aquí el nivel de violencia se eleva para tener un desenlace que, a pesar de su revoltijo incoherente de ideas, pueda dejar cierto impacto en el espectador.
En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Georgina Campbell que no lo hace mal como la protagonista, pero quien se lleva la atención es James Preston Rogers como Satanic Slasher. Ya que este tiene un presencia que intimida incluso sin tener que mostrar el rostro y por ello, cuando la historia es estable, este logra ser un asesino interesante.
Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es buen complemento, el trabajo de sonido es limpio, los efectos cumplen y la labor de maquillaje resulta discreta.
Opinión final: Psycho Killer está ok. Slasher con mitades contrastantes que generará muchas opiniones divididas.
Ojometro:
***
