martes, 5 de agosto de 2025

Crítica: Together (2025)

Película escrita y dirigida por Michael Shanks. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México el pasado 30 de julio; recaudando hasta la fecha $11.1 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras varios años de estar en una relación, Tim (Dave Franco) y Millie (Alison Brie) se encuentran en un momento complicado al mudarse al campo. Y ya con las tensiones a tope, un encuentro con una fuerza sobrenatural amenaza con corromper sus vidas, su amor y su carne.


Comentarios generales:

El que el body horror esté gozando de su momento de popularidad no es nada raro, eso ya lo he comentado antes,  pero si es de llamar la atención cómo se ha vuelto un subgénero hasta cierto punto “consentido” de los círculos que nunca cubren cine de terror. Lo cual provoca que de la noche a la mañana proyectos de este tipo se vuelvan más grandes de lo que realmente son y se esperen trabajos súper relevantes cuando probablemente su meta no sea tan alta, tal como se demuestra con Together.

Ya que lo traído por Shanks puede calificar más como un drama cuya meta es explorar los altibajos de una relación por medio de una pareja protagonista que básicamente se encuentra en los días finales de su propia historia de amor sin que lo sepan. Haciendo con esto que el primer acto no suene tan atractivo porque se centra no solo en sus problemas como pareja, sino también en los propios traumas psicológicos de Tim que llevan algunas secuencias pensadas para añadir ciertas dosis de terror por medio de lo visual y así se pueda mantener lo más atento posible al espectador hasta que llegue la problemática con tintes sobrenaturales que cambia por completo las cosas.

Una que sin duda es la que hace que la película eleve su nivel al ponernos frente a una dinámica que no apuesta precisamente por el shock fácil o lo grotesco, sino más bien por ofrecer momentos raros en los que se manifieste la idea de que estos dos individuos están destinados a estar juntos y en base a ello construir situaciones que pueden ir desde lo tenso hasta lo involuntariamente cómico. Dejándonos ante un escenario en el que la desconfianza entre Tim y Millie poco a poco se va convirtiendo en confianza mutua por las maneras tan retorcidas que sus cuerpos manifiestan su co-dependencia hacia el otro.

Por todo lo anterior la llegada a la parte final se da con bastante fuerza y con un ritmo agradable; sin embargo, se opta por seguir un camino más hacia lo desconocido que hace que esta se sienta medio vacía y acelerada. Provocando así que el desenlace, a pesar de que tiene sus dosis de emocionalidad, no sea tan memorable y solo se quede como algo extravagante.

En cuanto a las actuaciones, la verdad tenemos una dupla realmente sólida con Alison Brie y Dave Franco que logran trasladar toda su química en la vida real a la pantalla (son esposos desde 2017). Ayudando con esto a que el espectador se pueda sentir más cercano a su situación, desde los estragos físicos y emocionales, hasta los momentos más cómicos que se presentan.

Y en cuanto a producción, se tiene una factura de buen nivel: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte sencilla, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es impecable, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje no es tan espectacular como uno pensaría tratándose de una película de este tipo.

Opinión final: Together me gustó. Un body horror que sabe mezclarse con otros géneros de manera efectiva para hacerte pasar un buen rato.

Ojometro:
****

jueves, 31 de julio de 2025

Crítica: Hell of a Summer (2025)

Película dirigida por Billy Bryk y Finn Wolfhard, quienes también comparten créditos como los co-escritores del guión. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD y formato físico se dio el pasado 8 de julio.

Sinopsis:

Jason Hochberg (Fred Hechinger) es un consejero de 24 años a quien le encanta regresar al campamento de verano cada año, aunque en esta ocasión empieza a dudar sobre su decisión al no poder conectar con el resto del equipo y por tener que lidiar con un asesino que los está matando uno por uno.


Comentarios generales:

Hacer una comedia teniendo el slasher como base no es algo precisamente innovador, pero es un buen punto de partida para cualquier director joven que quiera experimentar con el cine de terror en una época en la que ya todo se mezcla. Lo malo es que muchas veces esta combinación en particular suele ser un tanto incomprendida y se piensa que con cualquier tipo de humor se puede lograr algo destacado, lo cual Hell of a Summer demuestra que no es así.

Ya que lo presentado por Bryk y Wolfhard carece de gracia desde el inicio y jamás son lo suficientemente capaces para corregir sobre la marcha una historia que depende mucho de la efectividad del humor, sobre todo porque tampoco es que exista un complemento visual que pueda disimular un poco dicha carencia. Especialmente durante un primer acto que, salvo por la introducción, no presenta nada violento y se sustenta en la dinámica de un grupo de consejeros cuyo comportamiento se vuelve desesperante de manera rápida ante lo ridículos que son los estereotipos presentados.

Volviendo esto aburrido gracias a lo poco relevante que ocurre en pantalla y que, para empeorar las cosas, tampoco cambia demasiado una vez que el asesino entra en acción debido a que se le sigue dando prioridad a la comedia de pobre calidad incluso en los momentos que deberían de proporcionar un poco más de fuerza a las acciones. No solo por el hecho de que la mayoría de las muertes son demasiado básicas en su presentación, sino porque la manera de ir generando dudas y conflictos entre los personajes también gira alrededor de situaciones que pierden cualquier clase de impacto por lo absurdas que resultan; especialmente durante la revelación de la identidad del asesino.

Dejando así una parte final en la que se trata de generar mayor intensidad para que al menos la sensación de peligro sea palpable, situación que logran por algunos instantes; sin embargo, la manera en la que se resuelve el problema es demasiado simple y eso provoca que el cierre carezca del impacto que debería de tener.  

Sobre las actuaciones no diría que son terribles ni nada por el estilo, pero el humor tan bobo que se maneja termina afectando mucho las interpretaciones y la mayoría de los personajes te resultan muy odiosos en distintas escalas.

Mientras que en producción tenemos una factura que en general es de un nivel aceptable: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es nada del otro mundo, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio y todo lo referente a efectos/maquillaje es muy discreto.  

Opinión final: Hell of a Summer es mediocre. Un slasher pobre que no aporta nada nuevo o divertido al subgénero.

Ojometro:
**

viernes, 25 de julio de 2025

Crítica: The Bayou (2025)

Película dirigida por Taneli Mustonen y Brad Watson, cuyo guión fue co-escrito por Ashley Holberry y Gavin Cosmo Mehrtens. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero, mientras que en México hizo lo propio el pasado 10 de julio.

Sinopsis:

Las vacaciones se vuelven un desastre cuando el avión en el que viajaban Kyle (Athena Strate) y sus amigos termina estrellándose en los pantanos de Luisiana, donde una amenaza mucho más aterradora se encuentra acechando entre las sombras.


Comentarios generales:

Tras una breve ola de popularidad hace unos años atrás, la verdad es que las películas sobre cocodrilos han vuelto a ser esas producciones pensadas simplemente para rellenar huecos en el calendario de estrenos u horarios en TV. Así que realmente cualquier propuesta de este tipo me suele ser indiferente dado a que tampoco existen demasiadas opciones para contar algo nuevo, tal como lo demuestra The Bayou.

Ya que Mustonen y Watson realmente solo se encargan de sobrellevar esta historia de la manera más genérica posible ante lo poco relevante que presenta al tratar de darle mayor peso al duelo de Kyle y su compleja relación con sus amigos para que así no se tenga que exponer de manera tan rápida a los cocodrilos. Lo cual se puede considerar una decisión inteligente dadas las limitantes del presupuesto, pero la realidad es que desde el primer acto lo que vemos es muy aburrido y lo único rescatable son los instantes en los que los reptiles aparecen brevemente para matar dado a que por lo menos cambian ligeramente la dinámica de todo esto.

Una que básicamente consiste de ir del punto A al punto B con algunas discusiones absurdas de por medio que tratan de añadir cierta tensión entre el grupo de sobrevivientes para así generar dudas con respecto a su compromiso de salir con vida de ahí, aunque esto jamás se vuelve tan relevante como se pensaría debido a que poco a poco se termina perdiendo entre una serie de situaciones que caen en lo repetitivo y le quitan impacto a unos ataques que siempre están diseñados para desarrollarse de la manera más rápida posible con el objetivo de que los efectos visuales no se vean tan comprometidos y, en cierta medida, que también logren sacudir el ritmo cansino sin los mejores resultados.

Ante esto la parte final tiene que tratar de rescatar algo que realmente es insalvable, pero por lo menos durante estos minutos es cuando se logran generar algunos de los mejores momentos de la película. Brindándole así cierto impacto a un desenlace que, al contar con un nivel de violencia ligeramente mayor, consigue que la amenaza se sienta como algo significativo y no deje sensaciones de que solo estuvo de relleno.

En lo que respecta a las actuaciones no hay mucho que decir, no son terribles, pero tampoco hay alguna con la que uno pueda estar totalmente satisfecho. Mientras que en producción se puede notar el bajo presupuesto: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es muy básica, el score genérico, el trabajo de sonido está bien, los efectos tienen altibajos y la labor de maquillaje es discreta.   

Opinión final: The Bayou es mediocre. Película sin rumbo que solo les hará perder valiosos minutos de su tiempo.

Ojometro:
**

martes, 22 de julio de 2025

Crítica: I Know What You Did Last Summer (2025)

Película dirigida por Jennifer Kaytin Robinson, quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Sam Lansky. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 16 y 17 de julio; recaudando hasta la fecha $24.6 millones de dólares en taquilla a nivel mundial. 

Sinopsis:

En el pequeño pueblo de Southport, un grupo de amigos son aterrorizados por un brutal asesino que sabe de un horrible accidente del pasado. Trayendo recuerdos de la terrible masacre que azotó a dicha comunidad en 1997.


Comentarios generales:

Tras el fracaso de la serie de 2021 parecía que “I Know What You Did Last Summer” había agotado todas sus opciones para poderse mantener en la memoria colectiva, así que cuando se anunció esta cuarta entrega la reacción general fue más que nada de sorpresa debido a que no se trata de una franquicia por la que los fans estuvieran precisamente clamando por una nueva secuela. Poniéndola así en una situación extraña en la que no se sabía qué esperar y creo que eso mismo se trasladó a lo más profundo de este proyecto.

Ya que lo traído por Jennifer Kaytin Robinson no es que me haya parecido tan malo, pero entre que quiere replicar a la película del 97 y al mismo tiempo poder construir su propia identidad termina por dejar a medias todo lo que propone. Provocando unos primeros 35 minutos aburridos en los que, salvo por el accidente, realmente no tienen nada destacado y fallan en establecer de manera sólida a un grupo de amigos cuyas personalidades se sienten demasiado anticuadas y no generan gran interés con respecto a las brutales consecuencias que sus actos traerán más adelante.

Aunado a lo anterior, también es obvio que la directora no tenía muchas intenciones de darle demasiado tiempo en pantalla a Julie y Ray, dejando su presencia colgando de un hilo muy fino para solo explotarlos en momentos puntuales cuando la falta de conexiones con el material original empiece a ser muy marcado.

Situación que solo genera cuestionamientos con respecto al propósito de esta secuela, aunque para nuestra buena suerte una vez que el asesino empieza a tener mayor presencia las cosas se vuelven un poco más entretenidas dado a que las persecuciones y muertes en términos generales están bien logradas. Brindándole así a la segunda de la mitad de la película un ritmo mucho más ágil y una sensación de riesgo importante debido a que se logra mantener la duda con respecto a su identidad y por lo consiguiente no existe ningún momento de relativa tranquilidad porque la tensión es elevada en ese sentido.

Lo cual desafortunadamente no se traslada del todo a una parte final que se alarga un poco más de lo que debería, no tanto como para que se arruine o sea un desastre, pero si para quitarle fuerza a una revelación que para este punto ya no es tan sorpresiva. Además de que la manera en la que se integran a los personajes originales durante el desenlace resulta demasiado forzada y eso solo incrementa las sensaciones de que realmente nunca hubo intenciones de explotarlos más allá del tema de la nostalgia.

Sobre las actuaciones tenemos a una Chase Sui Wonders (Ava) que jamás la terminas por comprar como la final girl; de hecho, Madelyn Cline (Danica) termina robándole reflectores con un personaje muy bobo. Mientras que la presencia de Jennifer Love Hewitt y Freddie Prinze Jr. es mucho menor de lo que se esperaba y eso es algo decepcionante.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es de buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score es competente, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es discreta.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: I Know What You Did Last Summer está pasable. Secuela con crisis de identidad para perder el tiempo un día que no tengan otra cosa que hacer.

Ojometro:
***