viernes, 15 de enero de 2021

Crítica: Don’t Look Back (2020)

Película escrita y dirigida por Jeffrey Reddick (Final Destination). Se estrenó directamente en VOD tanto en Estados Unidos como en Canadá durante octubre del año pasado, mientras que su salida en formato físico se dio el 15 de diciembre.

Sinopsis:

Caitlin (Kourtney Bell) y un grupo de personas presencian el momento justo en el que un hombre es asesinado sin que hagan el más mínimo esfuerzo por intervenir. Una decisión que pronto los convertirá en el objetivo de alguien o algo que busca venganza. 


Comentarios generales:

Independientemente de lo que se piense de la película o de la franquicia a la que le dio vida, lo cierto es que Final Destination dejó huella entre los fans del cine de terror a inicios de los 2000s y por ello cada que su creador saca algo nuevo resulta inevitable el no sentir curiosidad por ver si puede replicar lo que logró hace 21 años atrás. Y en esta ocasión con Don’t Look Back sin duda alguna trata de hacerlo como con ningún otro trabajo, pero falla estrepitosamente en el intento.

Esto porque, en su afán por replicar la fórmula que le dio mucho éxito, Reddick nos termina regalando una película anticuada a pesar de que la base de su historia está relacionada con una problemática muy actual. Utilizando prácticamente la misma estructura que en Final Destination pero añadiendo alguna que otra variante para que el personaje de Caitlin no resulte tan plano y se puedan justificar sus acciones durante un primer acto bastante aburrido en el que se trata de establecer un misterio que en general resulta sumamente frágil e incluso predecible.

Algo que por sí solo es problemático para el tipo de película que se trata, más no fatal; sin embargo, en ningún punto se logran construir situaciones interesantes que aumenten de manera considerable la tensión o por lo menos ayuden a crear ciertas dudas sobre lo que está detrás de la matanza. Simplemente todo lo que ocurre en pantalla es soso, sin impacto y para empeorar las cosas el personaje de Caitlin en ningún momento te genera suficiente empatía como para que te preocupes por ella ante comportamientos demasiado absurdos de su parte.

Llegando así a un último acto en el que existe un ligero incremento en el nivel de intensidad, pero las muertes se siguen dando fuera de cámara y eso no ayuda demasiado. Además de que lo predecible del misterio afecta un cierre que, aunque tratan de maquillarlo un poco más con los aspectos sobrenaturales, nunca logra ser interesante y por lo consiguiente te deja con una sensación de indiferencia muy marcada.

En el tema de las actuaciones Kourtney Bell deja mucho que desear como la protagonista con una actuación desangelada en la que demuestra pocos recursos para manifestar distintos tipos de emociones, mientras que el resto de los secundarios la mayor parte del tiempo solo están de adorno.

Con respecto a la producción, todo es muy estándar: el trabajo de fotografía es decente, la dirección de arte básica, el score tiene algunas piezas interesantes, el trabajo de sonido cumple y lo referente a efectos/maquillaje es muy simple.

Opinión final: Don’t Look Back es bastante mediocre. Película que llegó con varios años de retraso.

Ojometro:
**