Película dirigida por Sam Raimi (The Evil Dead, Drag Me to Hell), cuyo guión fue co-escrito por Damian Shannon y Mark Swift. Se estrenó en cines durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD se dio durante el mes de marzo y en formato físico el pasado 21 de abril.
Sinopsis:
Una analista sobreexplotada y su arrogante jefe nepo baby sobreviven a un accidente aéreo cerca de Tailandia y ahora deben de cooperar para sobrevivir en una remota isla, cambiando los roles de poder de su trabajo que complican su ya de por sí tensa relación.
Comentarios generales:
La verdad me estuve debatiendo bastante si debía escribir sobre Send Help, ya que desde su estreno en cines nunca me terminó por llamar la atención debido a que era claro que su tendencia estaba más enfocada hacia otro género. Sin embargo, al final de cuentas se trata de una película de un director legendario y eso me impulsó a verla; aunque dudo que sea un añadido de gran interés para su carrera dentro del cine de terror.
Y es que lo traído por Raimi apenas cumple con los requisitos mínimos indispensables para poder ser catalogado dentro del género y lo deja bien claro desde un inicio al ponernos frente al personaje de Linda, cuya rara personalidad da a entender que la historia tendrá un componente cómico muy marcado. Lo cual hace que durante el primer acto veamos varias situaciones que la ponen en vergüenza, pero también exponen los detalles que la volverán superior una vez que llegue el accidente.
Siendo este el suceso donde el humor negro del director está totalmente plasmado con las únicas muertes que vemos en pantalla, ya que cuando las acciones se trasladan a la isla las cosas se centran mucho más en el desgaste psicológico de ambos personajes y la manera en la que son totalmente incompatibles incluso en una situación tan apremiante como esta. Algo que funciona por cierto tiempo, el problema es que conforme van pasando los minutos uno espera que las cosas suban de tono y esto jamás ocurre; simplemente se dan breves muestras de lo inestable que es Linda y cada detalle que pareciera llevar a algo más intenso se termina perdiendo entre mucho dialogo o raras decisiones de no mostrar nada que contenga altas dosis de sangre.
Dejando así una parte final que al menos resulta entretenida de ver, a pesar de que es muy predecible. Y en gran parte se debe a que es aquí donde se deja explotar la locura de ambos protagonistas para lograr un desenlace caótico donde hay un poco más de violencia y gracias a eso no sientes que todo lo visto previamente haya sido una total pérdida de tiempo.
En cuanto a las actuaciones tenemos a una Rachel McAdams (Linda) que lo hace bastante bien, ella es la que sostiene la película y su progresivo quiebre mental es bastante funcional. Mientras que Dylan O'Brien (Bradley) no es tan carismático como ella, pero sirve como contrapeso gracias a su terrible personalidad en todo momento.
Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos cosas para destacar: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está mal, el trabajo de sonido es tremendo, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje no es nada del otro mundo.
Opinión final: Send Help está ok. Película más de comedia que de terror que no aporta mucho a la filmografía de su director.
Ojometro:
***
