viernes, 22 de enero de 2021

Crítica: Bloody Hell (2021)

Película dirigida por Alister Grierson y escrita por Robert Benjamin.  Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 14 de enero, mientras que su salida en formato físico todavía no tiene fecha confirmada.

Sinopsis:

Rex (Ben O'Toole) es un hombre con un turbulento pasado que deja los Estados Unidos para escapar de su propio infierno personal… solo para llegar a un lugar mucho, pero mucho peor.


Comentarios generales:

Después de ver el trailer de Bloody Hell resultaba fácil asumir que se iba a tratar de un gorefest al ser una producción australiana, ya que todos conocemos esa predilección que tienen por utilizar litros y litros de sangre en aquel país. Era una apuesta segura de la cual no se podría culpar a los responsables considerando lo redituables que son esa clase de trabajos; sin embargo, el producto final resultó ser muy distinto y mucho más divertido de lo que esperaba.

Y es que lo que nos presenta Grierson es una historia en cierto modo ridícula que resulta impredecible la mayor parte del tiempo al mezclar ideas que abarcan desde romance hasta comedia negra e incluso canibalismo. Aunque durante el primer acto realmente las cosas no parecen tan fuera de lo común debido a que solo te sueltan ciertas pistas con respecto a los peligros externos y se centran más que nada en la extravagancia que representa el propio Rex, ya sea por lo que lo rodea o por su alter ego con el que interactúa. 

Logrando así establecer un ritmo ágil y un tono cómico que parece será el predominante por lo que resta del metraje pero, como gran parte de lo que ocurre, esto no resulta así. Ya que el segundo acto adopta un tono más oscuro mientras se vuelve el show de un solo personaje que se complementa con flashbacks o situaciones externas de corta duración para añadir contexto con respecto a los personajes secundarios bajo la consigna de dejar en claro que, pase lo que pase, en algún punto esto contará con espacios para violencia extrema y un romance poco convencional.

Una decisión que no encontré problemática, aunque si puede generar cierto fastidio debido a que provoca que el camino hacia la parte final sea más pausado de lo que esperas y por lo consiguiente no tan emocionante. Sin embargo, cuando llega el desenlace, el golpe de acción es contundente al ofrecer toda la explosividad y sangre que se te había estado prometiendo para dejarte con una sensación de satisfacción bastante importante.

En el tema de las actuaciones sin duda la de Ben O'Toole es muy destacada, ya que la habilidad que muestra para realizar las interacciones con su alter ego es una de las principales fortalezas del filme. Simplemente se sienten como algo muy natural y funcionan lo suficientemente bien como para que estas carguen con un porcentaje considerable de minutos sin demasiados problemas.

Sobre la producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es bueno, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Bloody Hell me gustó. Película que mezcla distintas cosas para brindar una experiencia impredecible y divertida.

Ojometro:
****

viernes, 15 de enero de 2021

Crítica: Don’t Look Back (2020)

Película escrita y dirigida por Jeffrey Reddick (Final Destination). Se estrenó directamente en VOD tanto en Estados Unidos como en Canadá durante octubre del año pasado, mientras que su salida en formato físico se dio el 15 de diciembre.

Sinopsis:

Caitlin (Kourtney Bell) y un grupo de personas presencian el momento justo en el que un hombre es asesinado sin que hagan el más mínimo esfuerzo por intervenir. Una decisión que pronto los convertirá en el objetivo de alguien o algo que busca venganza. 


Comentarios generales:

Independientemente de lo que se piense de la película o de la franquicia a la que le dio vida, lo cierto es que Final Destination dejó huella entre los fans del cine de terror a inicios de los 2000s y por ello cada que su creador saca algo nuevo resulta inevitable el no sentir curiosidad por ver si puede replicar lo que logró hace 21 años atrás. Y en esta ocasión con Don’t Look Back sin duda alguna trata de hacerlo como con ningún otro trabajo, pero falla estrepitosamente en el intento.

Esto porque, en su afán por replicar la fórmula que le dio mucho éxito, Reddick nos termina regalando una película anticuada a pesar de que la base de su historia está relacionada con una problemática muy actual. Utilizando prácticamente la misma estructura que en Final Destination pero añadiendo alguna que otra variante para que el personaje de Caitlin no resulte tan plano y se puedan justificar sus acciones durante un primer acto bastante aburrido en el que se trata de establecer un misterio que en general resulta sumamente frágil e incluso predecible.

Algo que por sí solo es problemático para el tipo de película que se trata, más no fatal; sin embargo, en ningún punto se logran construir situaciones interesantes que aumenten de manera considerable la tensión o por lo menos ayuden a crear ciertas dudas sobre lo que está detrás de la matanza. Simplemente todo lo que ocurre en pantalla es soso, sin impacto y para empeorar las cosas el personaje de Caitlin en ningún momento te genera suficiente empatía como para que te preocupes por ella ante comportamientos demasiado absurdos de su parte.

Llegando así a un último acto en el que existe un ligero incremento en el nivel de intensidad, pero las muertes se siguen dando fuera de cámara y eso no ayuda demasiado. Además de que lo predecible del misterio afecta un cierre que, aunque tratan de maquillarlo un poco más con los aspectos sobrenaturales, nunca logra ser interesante y por lo consiguiente te deja con una sensación de indiferencia muy marcada.

En el tema de las actuaciones Kourtney Bell deja mucho que desear como la protagonista con una actuación desangelada en la que demuestra pocos recursos para manifestar distintos tipos de emociones, mientras que el resto de los secundarios la mayor parte del tiempo solo están de adorno.

Con respecto a la producción, todo es muy estándar: el trabajo de fotografía es decente, la dirección de arte básica, el score tiene algunas piezas interesantes, el trabajo de sonido cumple y lo referente a efectos/maquillaje es muy simple.

Opinión final: Don’t Look Back es bastante mediocre. Película que llegó con varios años de retraso.

Ojometro:
**

martes, 12 de enero de 2021

Crítica: Shadow in the Cloud (2021)

Película dirigida por Roseanne Liang, quien además se encargó de re-escribir el guión original de Max Landis. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 1 de enero, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Crítica:

Maude Garrett (Chloë Grace Moretz) es una piloto de la Segunda Guerra Mundial con documentos ultra secretos que aborda un bombardero en el que no es bienvenida por su tripulación y además se ve invadido por un malvado gremlin.


Comentarios generales:

Cuando se tiene que re-escribir un guión gracias a polémicas externas por lo regular el panorama no es el más alentador debido a que la idea original puede ser cambiada por completo en la búsqueda por distanciarse lo más que se pueda de aquella persona con la cual ya no se quiere estar vinculada. Es una situación poco agradable sin duda y que en el caso de Shadow in the Cloud parecía que le iba a afectar enormemente; sin embargo, al final logró salir mejor librada de lo que esperaba.

Y lo hace por medio de un enfoque casi de cine serie B en el que absolutamente todo se vale debido a que esta es una de las películas más cambiantes que haya visto últimamente. Donde parece que Liang fue plasmando sus ideas sin pensar demasiado sobre si estas encajaban del todo para una historia que en un punto simplemente espera que el espectador se entretenga con las locuras que presenta, aunque para llegar a eso primero hay pasar por un periodo en el que dicho enfoque no resulta tan evidente.

Esto porque los primeros 40/45 minutos se puede decir que se desarrollan de una manera más seria bajo el objetivo de hacer lucir a nuestra protagonista en un escenario cuasi claustrofóbico que obliga a Moretz a tener que cargar las acciones ella sola. Poniéndola no solo frente a un gremlin del cual se sabe poco o nada, sino además haciéndola participe dentro de ambiente misógino sumamente hostil con el que tiene que generar tensión interactuando únicamente con las voces de todos los actores secundarios, lo cual logra de manera efectiva.

Hasta ahí realmente las cosas son normales, pero una vez que se cruza la barrera de los 50 minutos la locura da inicio. Ya que de golpe algo que se había contenido en un escenario muy pequeño se transforma en acción frenética en la que vemos pasar situaciones que rayan en lo inverosímil (el ejemplo más claro es la escena con Moretz fuera del avión) y aún así resultan lo suficientemente entretenidas como para que te dejes llevar por la dinámica sin que te pongas a cuestionar cada detalle mientras Garrett se establece como la soldado definitiva.

Algo que se solidifica mucho más en una parte final en la que no bajan en lo absoluto el ritmo o las secuencias de acción y ella puede hacer literalmente de todo para salir bien librada. Cerrando con un enfrentamiento en el que no se te responde absolutamente nada con respecto al Gremlin pero funciona para los propósitos más elementales del filme.

En el tema de las actuaciones todo recae en la espalada de Chloë Grace Moretz, quien en realidad hace una buena labor para el tipo de personaje que le toca interpretar y el mensaje que se trata de mandar. En cuanto a producción, es de factura decente: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es bastante bueno, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos tienen altibajos y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Shadow in the Cloud está pasable. Película absurda y totalmente palomera que van a disfrutar si la ven bajo esa mentalidad.

Ojometro:
***

viernes, 8 de enero de 2021

Crítica: Anything for Jackson (2020)

Película dirigida por Justin G. Dyck y escrita por Keith Cooper. Se estrenó directamente en TV dentro de Canadá a finales de octubre, mientras que su salida en VOD dentro de los Estados Unidos se dio durante el pasado mes de diciembre.

Sinopsis:

Un matrimonio adentrado en el satanismo secuestra a una mujer embarazada para utilizarla en un antiguo ritual que pondrá al espíritu de su nieto muerto en el bebé que está por nacer. Aunque pronto se darán cuenta que invocaron algo más de lo que deseaban.


Comentarios generales:

Cuando uno se pone a revisar la filmografía de Justin G. Dyck se encuentra en que esta consiste casi en su totalidad de películas navideñas para televisión y no cuenta con experiencia previa dentro del género, lo cual es algo peculiar. Así que mis expectativas por Anything for Jackson no eran precisamente las más elevadas debido a que no sabía que esperar; simplemente era un volado, pero al final me he encontrado con una muy grata sorpresa. 

Y es que lo que nos presenta este director con trayectoria tan alegre es una historia oscura desde su raíz, con la cual además se añade un toque fresco en lo que respecta al tema de los rituales satánicos y posesiones al evitar la cansada rutina del asedio a la madre para establecer de inmediato las negras intenciones de la pareja. Obviamente explicando por medio de algunos flashbacks el proceso para llegar a ese punto, aunque en general la película siempre se centra más en el ritual, la problemática para mantener todo en orden o en la relación entre la pareja con su víctima.

Algo que puede sonar medio aburrido pero que en realidad nunca cae en ese terreno, principalmente porque el ritmo en general es muy agradable y porque en todo momento está pasando algo: desde una simple conversación hasta situaciones de riesgo para cualquiera de los involucrados. Esto último magnificándose de manera muy importante ya en el segundo acto cuando se establece que hay una amenaza más seria y con ello se empieza a presentar una serie de espíritus aterradores que añaden la dosis de impacto visual necesaria para mantener la dinámica ágil e ir incrementando de manera consistente un nivel de riesgo existente que, incluso, logra que sientas cierta preocupación por el matrimonio a pesar de que sus acciones en ningún punto dejan de ser incorrectas o egoístas.

Ayudando así a que la tensión durante la parte final sea elevada y en general cuente con bastante intensidad. Aunque aquí también se puede argumentar que existen ciertas decisiones que son un tanto extrañas; en especial el darle relevancia a un personaje secundario que se siente forzado en un cierre que claramente no lo necesitaba.

En el tema de las actuaciones tanto Sheila McCarthy (Audrey) como Julian Richings (Henry) hacen una gran labor. Tienen muy buena química como esposos y la suficiente capacidad para hacer que por algunos lapsos sientas empatía hacia ellos durante toda esta problemática de la que son 100% responsables.

En cuanto a producción la película es de buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje resulta efectiva.

Opinión final: Anything for Jackson me gustó. Película oscura y con propuesta original que vale la pena.

Ojometro:
****