martes, 25 de enero de 2022

Crítica: The Jack in the Box: Awakening (2022)

Secuela escrita y dirigida nuevamente por Lawrence Fowler. Se estrenó en VOD y formato físico dentro del Reino Unido el 2 de enero, mientras que a México llegó a las salas de cine el pasado 20 de enero.

Sinopsis:

Cuando una mujer moribunda abre la antigua caja sorpresa, inmediatamente hace un pacto con el demonio en forma de payaso para curar su enfermedad a cambio de la vida de seis victimas inocentes.


Comentarios generales:

La verdad no me sorprendió que existiera una secuela de The Jack in the Box considerando el final de la primera entrega; sin embargo, nunca imaginé que la veríamos tan solo dos años después con todos los contratiempos que ha añadido la pandemia y mucho menos que llegaría a cines en mi país. Por eso es que no perdí la oportunidad de verla dado que es hasta cierto punto un caso peculiar, pero al final tampoco fue nada particularmente memorable.

Y es que lo presentado por Fowler es una historia que apenitas logra diferenciarse de su predecesora por medio de un giro que le añade un trasfondo más perverso a la presencia del demonio, aunque en cuanto a la estructura es prácticamente una calca salvo por el cambio de locación. Lo cual hace el primer acto sea un tanto lento debido a que todo resulta genérico y en general la presentación de los personajes no es tan interesante gracias a que solo se centra la atención en Edgar y eso provoca que los demás queden parados como mero relleno, incluso estando en ese grupo la que se podría considerar la protagonista o final girl.

Afortunadamente dicho inicio lento se va superando y ya cuando se entra al segundo acto las acciones toman un ritmo mucho más agradable conforme el demonio empieza a tener mayor exposición, haciendo con esto que las muertes sean un poco más constantes y por lo consiguiente no exista tanto tiempo muerto (a pesar de que mucho se realiza fuera de cámara). Además de que es aquí en donde se nos ofrece un poco más de sustancia, no solo por la evolución de Edgar como alguien verdaderamente siniestro, sino también porque exponen algo del pasado del propio demonio para cambiar ligeramente una dinámica predecible.

Llevándonos así a una parte final que se desarrolla sin demasiados contratiempos bajo la predictibilidad mencionada, aunque al menos logra generar cierto nivel de tensión por medio de la que se supone es la protagonista y establece las bases para una inevitable tercera entrega.

En el tema de las actuaciones no tenemos mucho para destacar, por ahí Matt McClure (Edgar) tiene un rol un poco más prominente pero no te termina convenciendo por completo; mientras que el resto del elenco realmente aporta muy poco. Sobre la producción vemos una factura cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, cuenta con un score agradable, el trabajo de sonido es limpio y tanto los efectos prácticos como la labor de maquillaje son, de nueva cuenta, de muy buen nivel.

Opinión final: Awakening está pasable. Secuela para perder el tiempo y nada más.

Ojometro:
***