Secuela dirigida por Nia DaCosta (Candyman), cuyo guión fue escrito por Alex Garland. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 15 y 16 de enero; recaudando hasta la fecha $31.2 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.
Sinopsis:
Tras ser incorporado contra su voluntad al culto de Jimmy Crystal (Jack O'Connell), Spike tendrá que iniciar una travesía que lo hará cruzarse nuevamente con el Dr. Kelson (Ralph Fiennes). Quien ha hecho un descubrimiento que podría cambiar al mundo entero.
Comentarios generales:
“28 Years Later” resultó ser más divisiva de lo que uno hubiera imaginado y en gran parte se debió a que tuvo un enfoque muy diferente al que muchos esperaban o, en ciertos casos, por el peculiar final que presentaba. Algo que no ponía en riesgo el futuro de la trilogía dado a que era muy claro cuál era el camino elegido para llevar las cosas, pero si le añadía un poco de presión a “28 Years Later: The Bone Temple” en su búsqueda por satisfacer a los fans que no quedaron tan conformes el año pasado y creo que en términos generales tiene todo para lograr dicho objetivo.
Y es que lo traído por Nia DaCosta es más salvaje a pesar de que mantiene la misma línea de no convertir esto en un show con hordas de zombies sin control que dominen la narrativa, enfocándose en el culto de Jimmy Crystal y también en el Dr. Kelson para generar una diferenciación importante con respecto a la película anterior. Lo cual inmediatamente pone los ojos del espectador en las dos principales interrogantes que habían quedado pendientes y las utiliza de manera inteligente para profundizar sobre cómo el terror dentro de este territorio tan hostil no solo recae en los propios infectados.
Siendo todo lo relacionado con el culto la vía para proporcionar situaciones de impacto y cuya presencia dominante durante la primera mitad hace que siempre exista un nivel de tensión elevado ante lo impredecible que resultan las acciones de Jimmy Crystal al utilizar el satanismo como el medio para justificar todas sus atrocidades mientras se genera un contraste con las acciones más “humanas” del Dr. Kelson. Quien por medio de una relación muy peculiar logra brindar escenas ligeras en las que el factor de riesgo también está latente, pero que poco a poco llevan a algo mucho más trascendental en la forma de entender el comportamiento de los infectados y por lo mismo expande el abanico de posibilidades para la franquicia en el futuro sin caer en excesos que puedan afectar el ritmo tan estable que se maneja.
Poniéndonos así frente a una parte final que significa el choque de ideologías entre ambos personajes y gracias a eso se nos brinda una de las escenas más memorables del año que también juega con el tema satánico. Dejando un desenlace bastante espectacular a nivel visual que puede llegar a ser un tanto depresivo y presenta lo que seguramente será el punto central de la tercera entrega.
Sobre las actuaciones tenemos un elenco que hace un trabajo bastante bueno al momento de exponer a un conjunto de personajes que en esta ocasión, salvo por contadas excepciones, manejan un concepto mucho más extravagante y cruel. Siendo Jack O'Connell y el propio Ralph Fiennes quienes destacan al ser quienes reflejan esa extravagancia de forma más marcada desde diferentes perspectivas al momento de lidiar con el mundo en el que viven.
Y en cuanto a producción, una vez, tenemos una tremenda factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es genial, el trabajo de sonido espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje sigue siendo sólida.
Opinión final: 28 Years Later: The Bone Temple me gustó bastante. Secuela salvaje que deja la mesa puesta para la entrega final.
Ojometro:
*****
