viernes, 9 de octubre de 2026

Crítica: Black Zombie (2026)

Documental escrito y dirigido por Maya Annik Bedward. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 11 de septiembre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un recorrido por el cine y la historia revela cómo los zombies evolucionaron desde las tradiciones espirituales haitianas hasta el cine de terror en Hollywood. Explorando su significado cultural más profundo, así como sus poderosos símbolos de resiliencia.


Comentarios generales:

Dentro del cine de terror no queda la menor duda que uno de los géneros más populares es el de zombies y eso se debe a que durante el siglo XXI hemos visto, ya sea en cine o televisión, producciones que han ayudado a posicionar a los zombies dentro de la cultura pop de una forma que nadie pudo haberse imaginado hace algunas décadas atrás. Sin embargo, dentro de la rica historia de este subgénero siempre parecen quedar en el olvido sus orígenes vinculados con el vudú haitiano y sus efectos en la percepción de dicho país, lo cual Black Zombie trata de poner nuevamente sobre el ojo público.

Siendo esto precisamente lo que vuelve interesante el documental traído por Maya Annik Bedward, quien no se centra en atacar al género zombie actual, sino más bien trata de brindar un contexto histórico de la manera más sencilla posible para entender lo que hubo detrás de sus primeros años de vida dentro del cine de terror y cómo Hollywood, en base al libro “The Magic Island” de William Seabrook y a la película “White Zombie” (1932), impuso un estereotipo que no solo satanizó al vudú ante los ojos del mundo, sino también la propia imagen de Haití.

Todo lo anterior mezclándolo con entrevistas y material original que resultan muy efectivos durante la primera media hora al momento de explicar el origen de las leyendas, así como el sentimiento general de quienes practican dicha religión. Lo malo es que una vez llegada la segunda mitad del documental las cosas se empiezan a volver tediosas debido a que la directora no logra que la etapa post “Night of the Living Dead” tenga cosas que le interesen de gran forma al espectador.

Y es que si bien hay entrevistas con personajes como Tom Savini o John A. Russo, la verdad es que no significan nada relevante para lo que se quiere desarrollar; de hecho, con la mayoría de estos segmentos se puede llegar a sentir que fungen más como relleno hasta que se toca el tema de “The Serpent and the Rainbow” (1988) con la esperanza de recuperar el hilo conductor original. Algo que en cierta forma logran conseguir, aunque en esta ocasión el efecto no es tan potente debido a que básicamente se vuelven a establecer los mismos argumentos de la primera media hora y eso termina haciendo pesada la experiencia ante tanta repetitividad.

Dejando así una parte final que mantiene el aspecto social como su foco de atención principal y eso no está nada mal, pero la potencia del mensaje inicial no logra mantenerse y por lo mismo la conclusión no resulta tan convincente como debería.

En cuanto a producción nos encontramos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la edición no es tan fluida, cuenta con un buen score y el trabajo de sonido es de buena calidad.

Opinión final: Black Zombie esta ok. Documental con un tema interesante que nunca desarrolla todo su potencial. 

Ojometro:
***