viernes, 16 de octubre de 2026

Crítica: Infirmary (2026)

Película dirigida por Nicolas Pineda, cuyo guión fue escrito por Katy Krauland. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de octubre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un guardia de seguridad desapareció en su primera noche dentro de un antiguo hospital psiquiátrico en 2023. Las imágenes de su cámara corporal muestran incidentes inexplicables que siguen desconcertando a los investigadores.


Comentarios generales:

Los found footage ya forman parte de la canasta básica del cine de terror a pesar de que se trata de un subgénero que, ante los ojos de muchas personas, no ha mostrado ninguna clase de evolución desde que se popularizó en los 2000s. Un pensamiento que sin duda puede generar cierta discusión al respecto debido a que con el pasar de los años creo que si la ha tenido de manera por demás discreta, aunque con ejemplos como Infirmary es difícil mantener dicho argumento.

Ya que lo traído por Pineda es un found footage que evoca a aquellos trabajos iniciales con todos los vicios desesperantes que los han vuelto arcaicos y nos pone frente una historia en la que realmente no pasa nada durante el 95% del tiempo. Lo cual podría parecer una exageración de mi parte, pero lo cierto es que todo se limita a ver personajes caminar por pasillos sin la mayor prisa por desarrollar lo que hay detrás del hospital y esperando a que por mera casualidad alguna de las conversaciones entre los guardias de seguridad le brinde el contexto suficiente a lo que se está viendo.

Algo que evidentemente es una terrible idea y no tanto porque sea imposible entender lo que está pasando, sino porque esto provoca que las cosas se vuelvan aburridas de manera rápida ante tanta repetitividad o falta de dinamismo. Además de que todos los intentos por integrar el aspecto sobrenatural durante la segunda mitad de la película son demasiado pobres como para que se puedan construir escenas que ayuden a generar un poco de tensión conforme nos vamos acercando a la parte final.

Una en donde tenemos un muy ligero incremento en el ritmo; sin embargo, ante la falta de profundización previa y el evidente temor por mostrar de más con respecto a la amenaza dentro del hospital, el cierre que presenta es hueco e intrascendente. 

En el tema de las actuaciones no hay mucho que decir, básicamente todo se trata de ver a los contados personajes caminar de un punto a otro sin mostrar muchas emociones. Mientras que en producción tampoco se puede rescatar gran cosa: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no tiene nada llamativo, el score está ok y el trabajo de sonido es limpio.

Opinión final: Infirmary es muy mala. Un found footage arcaico que te hace recordar los peores vicios de este subgénero.

Ojometro:
*