jueves, 7 de agosto de 2014

Crítica: Axeman (2014)


Película escrita y dirigida por Joston Theney, quien además actúa dentro de la misma. Se estrenó el pasado 6 de mayo en los Estados Unidos directamente en formato físico y VOD, aunque actualmente también se le puede encontrar en Netflix y algunas otras plataformas digitales.

Sinopsis:

Un grupo de veinteañeros decide pasar un fin de semana dentro de una cabaña ubicada en el bosque. El sexo, el alcohol y los conflictos amorosos salen a relucir, pero todo esto se convertirá en una auténtica pesadilla cuando The Axeman, el sádico protagonista de una leyenda local, se presenta con deseos de matar a todo ser con vida.



Comentarios generales:

Debo de admitir que cada vez me resulta más complicado el poder ver trabajos distribuidos por Midnight Releasing debido a que por cada uno o dos ligeramente aceptables existen muchos más bastante malos. Aún así, a Axeman le brinde una oportunidad gracias al pequeño culto que ha formado y por las recientes noticias de su secuela; al menos eso podía ser un indicativo de que se tenía algo interesante aquí, pero no podría estar más equivocado.

Lo que nos ofrece Theney es uno de los slashers más huecos que recuerde y miren que eso no es algo muy sencillo de lograr, ya que desde la primera escena nos muestra que su mayor propósito en esta película no es precisamente desarrollar una historia con los estándares mínimos de calidad, sino tratar de crear un asesino que deje huella cueste lo que cueste. Para ello nos ensarta a uno de los grupos de victimas más detestables que se puedan ver, lleno de los típicos estereotipos pero ahora con una edad mucho más avanzada y cuya profundidad en su desarrollo se limita a verlos beber, tener sexo, vomitar, pelearse entre sí y tener unos diálogos dignos de niños de 10 años para tratar de generar humor barato con nula efectividad (por ejemplo: “I know you want to stick your Twinkie in my Suzie Q.”). Todo eso consume gran parte de la película, provocando que el tiempo entre las muertes sea bastante excesivo como para poder generar algo de impacto con estas a pesar de que si hay algunas llamativas.

Evidentemente a todos nos gusta ver como matan a “jóvenes” con bajo coeficiente intelectual, pero incluso el propio The Axeman es un cero a la izquierda. Claro, tiene una presencia interesante gracias a su imponente estatura (se trata de un ex jugador de la NBA), pero más allá de eso no existe nada que lo haga interesante: nunca establecen su pasado debido a que solo le dedican un par de minutos a la leyenda urbana y para el colmo tampoco te explican su motivación para matar a todo lo que se mueva o su fuerza sobrehumana. Inclusive su propio sobrenombre termina por no tener sentido debido a que el hacha brilla por su ausencia en un 99% de las muertes.

El final realmente te importa poco debido a que nunca sientes que el conflicto definitivo lleve a algo diferente a lo que has visto por más de 80 minutos. De hecho, para muchos podría resultar hasta cómico.

Las actuaciones son pésimas y aunque pretenden ocultar un poco la edad justificando que se trata de un grupo de veinteañeros, lo cierto es que la mayoría de los actores lucen más viejos que eso; lo cual vuelve mucho más patético su comportamiento de adolescentes. La producción también deja mucho que desear: muchas de las muertes se ven perjudicadas gracias a la generación de sangre por computadora y el trabajo de sonido es lamentable; en especial por un par de escenas que involucran eructos donde se nota claramente como insertaron el audio de manera forzada.

Opinión final: Axeman es muy mala. Un slasher bastante deprimente del cual resulta increíble que vaya a haber una secuela.

Ojometro:
*

miércoles, 6 de agosto de 2014

Crítica: Blood Glacier (2013)


Producción austriaca dirigida por Marvin Kren y escrita por Benjamin Hessler, quienes vuelven a hacer mancuerna después de su trabajo del 2010, Berlin Undead. Se estrenó a finales del 2013 en Austria, pero apenas salió en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de mayo y su salida en formato físico está planeada para este mes.

Sinopsis:

Un grupo de científicos que se encuentra trabajando en los Alpes austriacos descubren que un glaciar está derramando un líquido que aparentemente afecta a la vida salvaje de lugar. Primero lo consideran como un asombroso descubrimiento científico, pero pronto se darán cuenta que sus efectos son mucho más peligrosos.



Comentarios generales:

Indudablemente por la temática y el lugar donde se desarrolla lo primero que se me vino a la mente fue The Thing, creo que es algo inevitable pensar eso cuando sabes de qué va a tratar y por ello me esperaba un tipo de clon mal hecho con idioma diferente, pero al final Blood Glacier resultó ser más entretenida de lo que hubiera imaginado.

Esto en gran parte se debe a que Kren y Hesslet establecen desde el primer instante que esta es una película que no se debe de tomar muy en serio y cuyo grado de profundidad en la trama tendrá un límite para darle paso a situaciones un tanto absurdas que, si bien no son para reírte, si son para establecer cierto aire de cine serie b.

Durante sus primeros 30 minutos es prácticamente una calca del clásico de Carpenter, donde se le da más importancia a mostrar el paisaje o a la propia interacción entre los científicos mientras la amenaza se mantiene en secreto; situación que le brinda un poco más de sustancia a la historia y a la postre provoca que algunas muertes no se sientan totalmente random al construir conflictos que juegan con la moralidad de ciertos personajes. Sin embargo, falla en tratar de crear suspenso.

Lo mejor llega a la mitad cuando se revela la loquísima amenaza y se da paso a la acción generada por medio de las criaturas, la cual por un lapso importante se lleva a cabo por medio de dos grupos diferentes para posteriormente unirlos con el propósito de crear una sensación de paranoia extrema bastante efectiva. Lo malo de esto es que al dividir la acción hay momentos que se sienten particularmente vacíos, quitándole así bastante ritmo: justo cuando crees que esta por arrancar algo importante con uno de los grupos la escena se corta para mostrar al otro apenas descubriendo el peligro y termina con absolutamente toda la tensión generada. Igualmente hay que añadirle el hecho de que integran ciertas cosas que simplemente no encajan como un aborto o una rubia que sale corriendo de la nada en plenos Alpes (supuestamente de difícil acceso) que por alguna razón se vuelve importante, a pesar de que nunca revelan nada sobre ella.

El final es lo que uno espera, aunque por ahí siento que falto un enfrentamiento mucho más sangriento con las criaturas.

Las actuaciones me parecieron aceptables, especialmente Gerhard Liebmann y Edita Malovcic logran una química bastante buena que carga con todo el peso de la segunda mitad. En producción definitivamente la fotografía resalta gracias a las tomas en exteriores, aunque lo que más llamará la atención sin duda serán los efectos prácticos utilizados; no solo con las criaturas, sino también con una escena de extracción. Estos son  lo que básicamente que le brinda el toque de serie b.

Opinión final: Blood Glacier está ok. Una buena opción para simplemente pasar el rato sin tener grandes expectativas.

Ojometro:
***

sábado, 2 de agosto de 2014

Crítica: The Purge: Anarchy (2014)


Secuela dirigida y escrita nuevamente por James DeMonaco. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a mediados de julio y aquí en México llegó a las pantallas este pasado viernes 1 de agosto. Hasta el momento lleva 64 millones de dólares recaudados en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Es 21 de marzo del 2023 y solo faltan unas cuantas horas para el inicio de una nueva purga anual dentro de los Estados Unidos, la cual según los medios ha disminuido los niveles de desempleo y pobreza como nunca antes. Ya en medio de esta, un grupo de cinco desconocidos cruzarán sus caminos en busca de sobrevivir tan terrible noche… o hacerle pagar a unos cuantos sus actos en el camino.



Comentarios generales:

El consenso general con The Purge hace un año fue que la idea detrás era increíblemente original, pero muy mal ejecutada. Esto parece que le pego a DeMonaco, quien para esta secuela pule mucho mejor el concepto y se preocupa por darle algo más al espectador que una simple invasión a casas en donde la mayor parte del tiempo no pasa nada; provocando así uno de esos raros casos donde la secuela es mejor que la primera entrega.

Anarchy es absolutamente todo lo que esperabas ver hace un año debido a que es una expansión natural de la historia, la cual profundiza mucho más en los motivos que existen detrás de la purga y sobre como la población general de los Estados Unidos maneja esta “festividad”, sin limitarse únicamente en la clase alta e incluso insertándole un discurso político. Ahora se nos presentan tres historias desde diferentes perspectivas sociales que terminan ligándose en una sola y esto es un punto fundamental para su éxito, ya que la atmósfera llena de tensión previa al inicio de la masacre ahora se transmite desde diferentes escenarios para ir construyendo poco a poco una serie de confrontaciones que con el paso de los minutos revelan más cosas de las que uno supone va a ver en un inicio.

Evidentemente la locura colectiva, las pandillas, la venganza y el concepto de que lo peor que se puede hacer durante esta noche es ayudar a alguien siguen, pero al desarrollarse gran parte de la película en las calles se te muestra de mucho mejor manera los peligros de esta celebración creada supuestamente para el beneficio de las personas; ahora el riesgo en cada esquina es latente, la acción es continua y la violencia tiene niveles mucho más perturbadores a pesar de que nunca se llegan a mostrar cosas tan gráficas.

Además de que juega de manera efectiva con el aspecto político/social: no solo porque esto ayuda a desarrollar un conflicto que seguramente será el punto central en caso de una tercera entrega, sino porque además establece que durante esta noche el dinero juega un papel fundamental para un gran porcentaje de las personas que salen a matar (y las que no).

Los minutos finales son bastante buenos, sobre todo te dejan una sensación de que lo ocurrido en esta ocasión si sirvió para algo y brinda esa revancha tan necesaria.

Las actuaciones en general están bastante bien, por ahí algunos personajes caen demasiado en ciertos estereotipos pero no es nada que llegue a molestar; aunque personalmente encontré demasiado fastidioso el de Cali. La producción es impecable: el trabajo de fotografía ayuda muchísimo a establecer la atmósfera de peligro continuo, el sonido en general es sólido, tiene buenos efectos y un score que resulta buen complemento. Por ahí solo se le puede cuestionar la falta de sangre considerando que la violencia es un aspecto importante dentro de la película.

Opinión final: Anarchy es una secuela que supera a su antecesora en todos los aspectos y, en general, una gran sorpresa. De lo mejor de este 2014.

Ojometro:
***** 

jueves, 31 de julio de 2014

Crítica: Oculus (2014)


Película dirigida por Mike Flanagan (Absentia), quien además es co-escritor del guión junto con Jeff Howard. Se estrenó en cines dentro de varios países el pasado mes de abril, recaudando hasta la fecha $40.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial. Su salida en DVD y BR está planeada para el próximo 5 de agosto.

Sinopsis:

Diez años atrás una tragedia dejo huérfanos a Kaylie (Karen Gillan) y Tim (Brenton Thwaites), siendo este ultimo culpado por lo ocurrido. Ya en la actualidad, al cumplir 20 años es dejado en libertad, teniendo como propósito rehacer su vida; sin embargo, su hermana tiene otros planes para demostrar que la muerte de sus padres no fue su culpa, sino de una fuerza sobrenatural.



Comentarios generales:

Al saber que estaba inspirada en un cortometraje (Oculus: Chapter 3 - The Man with the Plan) me dio cierta confianza desde un inicio considerando que muchos buenos trabajos que han salido en los últimos años han seguido ese mismo camino. Lo que no esperaba era ver una historia contada de la manera como se hace aquí.

Oculus en un inicio luce como una película más de eventos sobrenaturales, pero al transcurrir unos 15 minutos de breve introducción de los personajes principales lo que hace Flanagan es empezar a alternar las líneas de tiempo entre la actualidad y el pasado para ir desarrollando los eventos de una manera bastante original con el propósito de ofrecerte un panorama mucho más completo de las vivencias de ambos sin recurrir a flashbacks de poca duración que puedan cortar la fluidez. Esto es lo que le da toda una nueva dinámica, ya que evidentemente termina convirtiéndola en algo más como un drama psicológico donde el espectador tiene que estar atento para poder captar cada detalle; aunque igualmente este método puede confundir a muchos y para tratar de evitarlo el propio director se encarga de realizarlo de una manera pausada, que te permita acostumbrarte para que cuando llegue el tercer acto entiendas a la perfección como funciona.

Evidentemente al hacer esto la construcción se vuelve mucho más lenta y pesada, pero nunca lo encontré como un gran problema considerando que cada situación tiene sentido y ambas historias son bastante bien llevadas; aunado a que se logra crear una atmósfera particularmente aterradora utilizando los juegos mentales de los hermanos que no permiten identificar que es verdad y que no, así como con el hecho de que mantienen al ente detrás de todo esto oculto la mayor parte del tiempo. Aunque tampoco significa que no existan momentos sangrientos; si los hay, pero al no representar parte fundamental del trabajo son expuestos en pequeñas dosis que resultan sumamente efectivas en el apartado visual al crear impacto suficiente como para poder incomodar o hacer pegar alguno que otro brinco a más de uno.

El final es satisfactorio. Ya para este momento te encuentras totalmente adaptado a la dinámica implementada por Flanagan y el ritmo es sumamente fluido, generando así la fuerza suficiente en los eventos determinantes (principalmente en el pasado).

En el lado de las actuaciones está bastante bien, aunque quienes se llevan las palmas son Gillan y Annalise Basso; ambas logran un trabajo muy destacado con el personaje de Kaylie tanto de niña como de adulta, convirtiéndola así en el personaje más potente de toda la película. La producción es bastante sólida: buen trabajo de fotografía, la dirección de arte no es nada del otro mundo, tiene un buen score y un estupendo trabajo de sonido. Aunque lo que más me agradó fue ver que limitaron lo más que pudieron el CGI para darle prioridad a los efectos prácticos, lo cual es de agradecer en esta clase de historias.

Opinión final: Oculus es una buena película. Puede resultar un tanto confusa y pesada para algunos, pero vale bastante la pena.

Ojometro:
****