sábado, 6 de septiembre de 2014

Crítica: Bunnyman Massacre (2014)


Secuela nuevamente escrita y dirigida por Carl Lindbergh. Se estrenó en TV el pasado de mes de abril dentro de los Estados Unidos por medio del canal Chiller, pero su salida oficial en formato físico se dio apenas a mediados de agosto (también en Europa).

Sinopsis:

La aventura de Joe (David Scott) y Bunnyman continúa en su pueblo fantasma, donde este último sigue con su sed de sangre; matando a todo ser vivo que se le cruce en su camino. El problema es que esto empieza a ser un riesgo por la cantidad de cuerpos que se acumulan y porque la desaparición de un par de oficiales atrae la atención del sheriff local.



Comentarios generales:

La primera Bunnyman es un trabajo difícil de digerir debido a sus desesperantes fallas y porque ciertamente no es un producto atractivo en general, pero el hecho de tener a un asesino tan peculiar daba pie a la creación de una franquicia indie. Por ello esta secuela no me sorprendió en lo absoluto, era algo lógico que se diera; aunque si esperaba ver algo con un poco más de calidad considerando las bases previamente establecidas.

Con Massacre lo que hace Lindbergh es repetir casi todos los errores de su primera entrega, pero ahora bajo una historia casi inexistente que principalmente se sustenta en Bunnyman matando a diestra y siniestra todo lo que se le cruce en su camino; una situación que no está mal en determinados casos como la impactante escena inicial del autobús escolar debido a que esto ayuda a establecer el nivel de violencia que se manejará, pero al no existir un hilo conector lo suficientemente sólido terminan sintiéndose como situaciones aisladas.

En serio, la continuidad de la película es bastante triste. Nunca sientes fluidez en los sucesos e incluso por momentos parece que estamos viendo una serie de cortos colocados de manera aleatoria para que dé alguno u otro modo todo tenga sentido. Ni siquiera el pequeño giro que le añaden funciona.

Otro punto negativo es que en esta ocasión Bunnyman por grandes lapsos termina siendo un mero espectador para darle más tiempo en pantalla a Joe, lo cual es increíblemente perjudicial para la película porque no solo se trata de un personaje genérico y sin gracia, sino que además las escenas con este involucran mucho dialogo que la vuelven muy pesada; algo que en un slasher es imperdonable. Aunque por otra parte hay que decir que las muertes (o la mayoría de estas) son bastante satisfactorias, sobre todo una que involucra a un barril sumamente original a la que de momento no recuerdo haberla visto en ningún otro trabajo. Esto dejará satisfechos a quienes solo buscan ver sangre o un entretenimiento barato.

El final es un tanto deprimente. Nunca hay un reto verdadero para los asesinos y ciertamente uno puede adivinar con bastante tiempo de anticipación lo que ocurrirá con estos.

En actuaciones no se puede decir mucho cuando el más destacado es alguien con una botarga de conejo. La producción mejora de forma considerable con respecto a la primera; en especial los efectos y el maquillaje están mejor logrados para brindarle una sensación de impacto mucho mayor a las muertes sin llegar a ser precisamente muy gráficas.

* En Europa el nombre oficial es The Bunnyman Resurrection

Opinión final: Bunnyman Massacre es una ligera mejora con respecto a su predecesora, pero salvo el look del asesino y algunas muertes, realmente poco recordarán a las dos horas de haberla visto.

Ojometro:
**

jueves, 4 de septiembre de 2014

Crítica: Septic Man (2014)


Película dirigida por Jesse Thomas Cook (Monster Brawl), cuyo guión corrió a cargo de Tony Burgess (Pontypool). Primero se estrenó directamente en TV dentro de Canadá el pasado mes de abril, pero su salida en formato físico apenas se dio el 19 de agosto de manera simultánea tanto en ese país como en los Estados Unidos.

Sinopsis:

Jack (Jason David Brown) es un trabajador de aguas residuales a quien se le pide investigar la causa detrás de la contaminación del agua del pueblo que ha hecho evacuar a todo el mundo. Para ello decide ir a la planta de tratado local, pero termina siendo atrapado en una fosa séptica por un par de hermanos psicópatas que no pretenden dejarlo salir de ahí con vida.



Comentarios generales:

Con el simple titulo uno se imagina que estará a punto de ver algo que involucre escenas que visualmente no son agradables, una situación de la que no suelo ser gran fan, pero para la cual si tengo un nivel de tolerancia bastante elevado. Sin embargo, con Septic Man lo grotesco no se utiliza como un simple conducto para algo más relevante y eso termina convirtiéndola en un trabajo del montón.

Thomas Cook nos trae una historia que inicia bien, vendiéndonos un panorama de peligro ante la contaminación del agua que no solo hace tener sentido a la extraña escena inicial, sino que además le añade cierto aire depresivo muy interesante que supones establecerá toda la tónica mientras hace algún tipo de crítica sobre como la clase media/trabajadora es la que sufre siempre las tonterías del gobierno; esto acompañado de un pequeño aire de misterio bastante sólido. El problema es que partir de los 20 minutos, cuando el personaje de Jack queda encerrado en la fosa séptica, se deja de lado todo eso para dar paso a una repetición de sucesos que convierten a la película en una totalmente hueca; en donde el director se escuda en miles de vómitos, desmembramientos y mucha mierda para tratar de mantener la atención del espectador en base a la duda sobre que tan lejos llegará con la implementación de lo grotesco.

Y es que no miento, decir que se estanca seria poco: básicamente todo se limita a ver a Jack vomitando o gritando mientras alguien tira partes de un cadáver a la fosa. Ni siquiera la presencia de un par de hermanos dementes es suficiente para sacar adelante algo que hubiera funcionado mejor como un cortometraje dado a que las interacciones con ellos son limitadísimas en todos sentidos; no le añaden nada importante a la trama y por momentos parece que solo fueron integrados a la historia para conectar de algún modo al protagonista con el mundo exterior. Nunca sabes exactamente sus motivaciones para matar (¿Son caníbales?) o por qué estos se odian entre sí.

Inclusive la propia mutación de Jack no podría ser menos interesante (desde el lado psicológico, en el visual es otra cosa). Realmente nunca te establecen una línea de tiempo que te indique cuanto lleva metido en la fosa, pueden ser días o meses y tú no lo sabes, por ello cuesta tanto trabajo creer su locura sustentada en solo unas cuantas alucinaciones.

El final por lo menos no sigue la línea “feliz” que uno esperaría, de hecho, es un tanto devastador para el héroe del pueblo.

En actuaciones realmente todo recae en David Brown, quien está aceptable en un papel cuyas limitaciones son bastantes. En producción cuenta varias cosas positivas: tiene un diseño de producción muy bien cuidado y los efectos son sólidos, pero sobre todo el trabajo de maquillaje se lleva las palmas gracias a lo que se hace con el aspecto físico del protagonista.

Opinión final: Septic Man es aburrida. Pretende sustentar su éxito en lo grotesco, pero ni eso logra salvarla.

Ojometro:
**

martes, 2 de septiembre de 2014

Crítica: The Cemetery (2014)


Película escrita y dirigida por Adam Ahlbrandt (Cross Bearer). Se estrenó en formato físico el pasado 31 de julio en Alemania y su salida en los Estados Unidos ya fue confirmada para finales de este año, aunque aún no se ha dado a conocer la fecha exacta.

Sinopsis:

En las profundidades de las colinas de Pennsylvania se encuentra un cementerio para aquellos que murieron durante un exorcismo y que sigue siendo un gran secreto por parte de la iglesia. Sin embargo, Bill (J.D. Brown) y su grupo de investigadores paranormales pretenden revelar la verdad para su show de TV; aunque esto despertará a los brutales demonios del pasado.



Comentarios generales:

En ocasiones los trabajos independientes suelen tener la fortuna de contar con una base de fieles seguidores que se encargan de enaltecerlos hasta que es inevitable escuchar o leer sobre estos sin hacer mucho esfuerzo. Eso fue lo que me ocurrió en esta ocasión; de pronto me tope con tantos comentarios positivos que fue me imposible ignorar The Cemetary y la vi esperando algo importante, pero el resultado no pudo ser más decepcionante. 

Lo que nos trae Ahlbrandt es una historia poco elaborada a pesar de que su premisa supone lo contrario, ya que en lugar de centrarse en los aspectos detrás de los exorcismos y de todas las atrocidades cometidas por la iglesia, lo único que nos muestra durante los dos primeros actos es a un grupo de investigadores bastante lamentable cuyo único propósito pareciera ser fastidiar al espectador. Simplemente sabes que son investigadores paranormales porque llevan una cámara (la única en una investigación a gran escala), pero de ahí en fuera su comportamiento va más acorde con una comedia juvenil de inicios de los 2000s y, salvo una breve mención a lo ocurrido dentro de este cementerio, todo lo demás se limita a escenas de sexo, infidelidades o a un humor muy pobre que se sustenta en… más sexo.

Obvio ante la falta de sustancia y de la poca creación de tensión el director se apega a lo visual para sacar adelante la película, lo cual logra hacer con cierto grado de efectividad. Hay mucha sangre, decapitaciones e incluso una escena un tanto memorable en donde una poseída saca varios órganos y huesos de un cadáver; esto logra crear dinamismo necesario para complementar la nulidad previa, pero si uno no se deja envolver por dicho impacto visual se seguirá metiendo una aburrida bárbara.

El final es bastante lamentable, ya que nunca responden nada e incluso te deja la impresión de que realmente no sabían cómo terminar la película.

Las actuaciones son muy malas, ninguno de los actores sabe manejar el humor o la seriedad según sea la necesidad de la escena y lucen increíblemente acartonados todo el tiempo. En producción lo más destacado, por mucho, son los efectos y el maquillaje: todo es muy elaborado para darle un toque bastante gráfico a la película que funciona bien.

Opinión final: The Cemetary es bastante meh. Las escenas sangrientas bien hechas la salvan de ser una atrocidad, pero hasta ahí.

Ojometro:
** 

sábado, 30 de agosto de 2014

Crítica: Goal of the Dead (2014)


Producción francesa dirigida por Benjamin Rocher (The Horde) y Thierry Poiraud, la cual además tiene la peculiaridad de haber sido escrita entre seis personas diferentes. Tuvo su estreno en cines dentro de Francia en febrero de este año, mientras que su salida en DVD dentro del Reino Unido se dio apenas el pasado 21 de julio.

Sinopsis:

Paris Olympic vs. Caplongue es un partido más de copa, donde se enfrenta el poderoso equipo de la capital contra un pequeño club de un pueblo que lleva esperando desde hace mucho tiempo esta fecha debido a que será el regreso del otrora ídolo, Sam Lorit (Alban Lenoir). Las hostilidades no tardan en hacerse presentes, pero en medio del encuentro una epidemia convertirá a jugadores y fanáticos en temibles zombies.



Comentarios generales:

Siendo este 2014 año del mundial de fútbol no es de extrañar que saliera una película referente al deporte que nos apasiona a millones de personas, aunque nunca imagine algo como esto. La verdad no sé como lo hicieron, ya que con 2 directores y 6 guionistas Goal of the Dead tenía todos los ingredientes para fracasar de manera terrible, pero en lugar de eso lo que tenemos aquí es una de las comedias de zombies mas entretenidas que han salido últimamente.

Esta se divide en dos partes (primer tiempo y segundo tiempo) pero en realidad solo es un pretexto para hacernos saber quien hizo cada una, ya que la película no baja para nada su ritmo desde que inicia hasta que termina; aunque tienen enfoques distintos. La primera se centra principalmente en lo que rodea a un partido de fútbol, sus estereotipos fuera y dentro de la cancha, pero sin dejar el lado zombie de por medio; esto gracias a que la construcción del propio partido y de la epidemia van de la mano, aumentando poco a poco el grado de tensión utilizando al personaje de Lorit como el punto de unión de todo esto. Básicamente te van vendiendo la idea de que no importa lo que pase, a él cualquiera de las situaciones va a terminar por alcanzarlo dentro de este pueblo en donde nadie lo quiere.

La segunda parte es donde se desata la locura para volverla por completo una comedia de zombies en toda la regla, iniciando con una escena de infección masiva dentro del estadio bastante memorable, la cual en cierta forma es la crítica más evidente hacia el ambiente y el comportamiento de los fanáticos dentro de un partido. A partir de ahí se desata una serie de situaciones a lo largo de todo el pueblo con diferentes personajes muy divertidas, con un humor que por momentos te hace recordar a Shaun of the Dead pero con un grado de violencia mucho más elevado gracias a que aquí la sangre fluye bastante (incluida una escena en slow motion de disparo a la cabeza); además de que la decisión de poner a zombies que corren le agrega una dinámica que va muy acorde al tema y que asemeja mucho más a una multitud enardecida.

El final si lo sentí un tanto forzado, así como es un poco decepcionante debido a que el conflicto que nos venden todo el tiempo tiene una resolución muy simple, pero tampoco afecta demasiado.

Las actuaciones están bastante bien, evidentemente Lenoir recibe el mayor tiempo en pantalla y saca a flote su personaje, pero todos los demás aprovechan al máximo lo que les dan para hacer de esto algo muy ameno. En producción no le pide nada a otras producciones de zombies: la fotografía es espectacular en general (especialmente todo lo que ocurre dentro del estadio), la ambientación de pueblito totalmente desolado está bien hecha, el trabajo de sonido es estupendo y los efectos, sin ser precisamente grandes, cumplen. Con respecto al maquillaje tal vez no sea lo que uno espera, le afecta el modo en que se da la infección (vomito), pero está ok.

Opinión final: Goal of the Dead es extremadamente divertida a pesar de su premisa tan loca. Un trabajo único que les hará pasar un muy buen rato.

Ojometro:
****