martes, 8 de diciembre de 2020

Crítica: Freaky (2020)

Película dirigida por Christopher Landon (Happy Death Day), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a  Michael Kennedy. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México durante el mes de noviembre, recaudando $12.6 millones de dólares en taquilla a nivel mundial. Mientras que su estreno en VOD se dio el pasado 5 de diciembre.

Sinopsis:

Después de intercambiar cuerpos con un asesino serial, Millie (Kathryn Newton) descubre que solo tiene 24 horas antes de que el cambio se vuelva permanente.


Comentarios generales:

La carrera de Christopher Landon ha tomado un curso bastante interesante en los últimos años al encontrar su lugar dentro del género de terror con películas de corte más comercial que explotan fórmulas que hemos visto en otra clase de cine. Logrando con todas resultados aceptables que, aún así, te dejaban con la sensación de que podían ofrecer algo más y que solo era cuestión de tiempo para que consiguiera su primer gran éxito. El cual finalmente ha llegado con Freaky.

Y es que Landon toma una premisa sumamente utilizada en el cine para traer una historia que bajo ninguna circunstancia añade algo nuevo a este concepto; sin embargo, en todo momento se siente fresca. En gran parte porque se mantiene intacta la esencia del slasher y en base a eso se construye todo lo demás, ya que desde el inicio se te establece que si, habrá humor adolescente, pero también existirá mucha sangre de por medio con muertes creativas y gracias a dicha claridad todo el primer acto fluye sin mayores contratiempos.

Dejando el camino puesto para que el segundo acto resulte sumamente divertido al mostrar los contrastes entre los dos protagonistas, así como los beneficios que les ofrecen sus nuevos cuerpos por medio de situaciones que añaden mucho dinamismo y además proporcionan el elemento sangriento que exige la trama. Aunque también por algunos momentos se cae en ciertos clichés y, sobre todo, se presentan algunas escenas que se sienten un tanto ajenas a la dinámica general que incluso terminan alentando un poco el ritmo.

Detalles que afortunadamente no resultan demasiado dañinos para preparar una parte final en la que el conflicto decisivo sigue proporcionando la violencia y las dosis de acción suficientes para que contenga la fuerza necesaria durante un desenlace que ciertamente es muy estándar con respecto a los slasher, pero que logra añadir cierta sorpresa. No tanto por su contenido, sino más bien con la manera en el que se encuentra estructurado para que Millie termine posicionada como un personaje muy completo cuyas experiencias si le dejaron aprendizaje.

En el tema de las actuaciones evidentemente es donde tenemos una de las mayores fortalezas del filme. Tanto Kathryn Newton como Vince Vaughn hacen un trabajo impecable al mostrar una gran capacidad de adaptación ante la dualidad de sus personajes, la cual ayuda a que ninguno de los dos se sienta forzado y por lo consiguiente la mayoría de las situaciones en las que son puestos funcionan sin importar la personalidad bajo la que se encuentren.

La producción también es de buen nivel: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score cumple, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están muy bien hechos y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Freaky me gustó. Sin duda una de las películas más divertidas del 2020.

Ojometro:
****