viernes, 24 de julio de 2026

Crítica: Blood Witch (2026)

Película escrita y dirigida por Chris Shane Sanders. Se estrenó el pasado 17 de abril en formato digital y VOD dentro del Reino Unido, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Siglos después de haber sido asesinadas por brujería, una madre y sus hijas resucitan buscando venganza contra los descendientes de los responsables. Obligando a que dos periodistas sean enviados a investigar las misteriosas desapariciones de varios lugareños.


Comentarios generales:

Las producciones de bajo presupuesto británicas son probablemente las que peor reputación tienen actualmente y no porque en otros lados no se hagan películas igual de malas, sino porque la capacidad de producir tantas en tan poco tiempo les ha brindado mayor exposición. Volviéndolas así una opción para ver mientras existen ciertos huecos en el calendario, aunque eso signifique tener que sufrir las brutales consecuencias.

Y es que con Blood Witch no mentiría si digo que Chris Shane Sanders nos ha traído la que podría ser la peor película de este 2026 gracias a que es incapaz de sobrellevar una historia de brujas que gira alrededor de una premisa sumamente simple. Optando por combinarla con un intento de investigación que a todas luces no sabía cómo integrarla de forma efectiva y básicamente esta se vuelve el principal obstáculo para que se tenga algo fluidez por todo lo que trae consigo el involucramiento de los periodistas desde un escenario totalmente ajeno que tiene su propia dinámica llena de incoherencias.

Simplemente nada avanza de manera sostenida y los pocos intentos que existen para darle más peso al tema de las brujas rápidamente se vuelven obsoletos ante la obsesión existente por integrar problemas externos (la revista) que no aportan absolutamente nada al desarrollo. Provocando con esto que las cosas se vuelvan muy aburridas rápidamente y con ello también se recurra a situaciones forzadas cuyo única meta es tratar de proporcionar algunas escenas de mayor intensidad que establezcan el peligro que representa la amenaza por medio de cierto salvajismo que generará más risas que impacto ante su pobre ejecución.

Por todo lo anterior se llega a una parte final demasiado endeble en la que tratan que resulte entretenida por lo absurda que es, pero ni así logran algo decente. En especial porque el desenlace termina sintiéndose hueco y exageradamente conveniente.

Las actuaciones son terribles, algunas más que otras pero realmente nadie se salva. Mientras que del lado de la producción tampoco hay mucho que presumir: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es insípida, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es pobre, los efectos son arcaicos y la labor de maquillaje cumple con el mínimo necesario.

Opinión final: Blood Witch es muy mala. Película sin pies ni cabeza que es mejor evitar.

Ojometro:
*

martes, 21 de julio de 2026

Crítica: Marama (2026)

Película neozelandesa escrita y dirigida por Taratoa Stappard. Se estrenó en cines dentro de Nueva Zelanda durante el mes de febrero, mientras que su salida en VOD dentro de los Estados Unidos se dio el pasado 25 de mayo.

Sinopsis:

Tras recibir una carta de un misterioso desconocido que afirma tener información sobre sus padres, la huérfana Mary Stevens (Ariana Osborne) viaja a Inglaterra para averiguar más sobre su familia.


Comentarios generales:

El cine de terror procedente de Oceanía tiene una reputación de ser muy salvaje y gore, así que es raro cuando alguna película de aquellos rumbos no sigue dicha tendencia. Lo cual no es precisamente algo malo debido a que así se diversifica la industria y se le brinda oportunidad a los fans de conocer otro tipo de historias, aunque dudo que Marama sea la opción más atractiva que puedan encontrar.

Ya que lo presentado por Stappard, si bien califica como terror sobrenatural, la verdad se inclina más hacia un drama gótico en el que gran parte de la historia se centra de manera predominante en el aspecto emocional de nuestra protagonista para que no se caiga en los convencionalismos esperados. Haciendo con esto que los primeros 25/30 minutos tengan una carga étnica muy fuerte por medio de la exposición de la cultura maorí y en base a eso ir desarrollando bajo un tono depresivo un misterio que pareciera ser mucho más complejo de lo que realmente es.

El problema es que una vez llegamos a la mitad de la película el ritmo empieza a volverse cansino gracias a que se estiran situaciones de manera innecesaria y, sobre todo, vemos una constante repetición de sucesos que no añaden nada relevante. Apostando a que sea la propia atmósfera oscura o los simbolismos presentados los que puedan distraer un poco al espectador ante ciertos cambios bruscos de dirección que provocan inestabilidad y privan de una anticipación mucho más potente a la eventual venganza de Mary.

Algo que para nuestra buena suerte se logra corregir durante una parte final que va directo al grano y no especula en lo absoluto al momento de exponer la brutalidad de las cosas. Estableciendo firmemente la maldad que representa el hombre blanco dentro todo esto y logrando que el desenlace tenga el impacto suficiente como para dejar la sensación de justicia cruda que exigía la tragedia mostrada.

De las actuaciones hay que decir que Ariana Osborne está correcta con un papel que la suele limitar en varios de los momentos más relevantes al no dejarla explotar como se debe. Mientras que Erroll Shand (Jack Fenton) deja una grata impresión con un personaje extravagante que se come la pantalla en los pocos minutos en los que aparece.

Y en lo referente a la producción, sin duda es donde la película tiene sus principales fortalezas: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte sólida, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido cumple, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje resulta efectiva. 

Opinión final: Marama está ok. Película que puede gustar o aburrir dependiendo de que tan bien te adaptes a su ritmo.

Ojometro:
***  

viernes, 17 de julio de 2026

Crítica: Black Box (2026)

Película dirigida por Steve Quale (Final Destination 5), cuyo guion fue co-escrito por Stephen Susco. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 7 de julio, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

El vuelo 298 de Vero Airlines de Seattle a Nueva Orleans se ve envuelto en un misterio supernatural que nadie quiere que salga a la luz… hasta ahora.


Comentarios generales:

Las películas que se desarrollan dentro de aviones no son algo nuevo, siempre han estado ahí, pero curiosamente nunca han sido algo tan explotado en el cine de terror debido a que dicho entorno trae consigo varias limitantes. Sin embargo, ante dichos obstáculos esta clase de producciones terminan apostando por ideas que pueden rayar en lo absurdo y Black Box es uno de esos casos.

Ya que lo traído por Quale definitivamente cae en un terreno un tanto extravagante sin que eso termine volviéndose perjudicial, sobre todo porque tiene la capacidad para mantener las dudas con respecto a lo que verdaderamente ocurre dentro del avión. Haciéndonos suponer durante el primer acto que se trata de algún tipo de historia que girará alrededor de un virus zombie y construyendo mucho de lo que ocurre bajo una dinámica habitual en esta clase de temáticas, lo cual ciertamente hace que la primera media hora no sea la más interesante porque ante las limitaciones del escenario existe algo de repetitividad temprana.

Siendo realmente hasta el segundo acto cuando las cosas empiezan a adquirir un poco más de agilidad y mucho de eso se debe a que es aquí cuando se da el paso hacia lo extravagante previamente mencionado para que el caos sea el que dicte el camino de una problemática en la que los protagonistas se encuentran en total desventaja. Proporcionando así situaciones de riesgo que en su mayoría son efectivas al momento de posicionar a la amenaza como una lo suficientemente agresiva y con ello generar una sensación de desesperanza muy marcada, incluso cuando pareciera que las cosas pueden irse por un camino mucho más “feliz”.

Ante eso nos quedamos con una parte final en la que se hace un esfuerzo para que no resulte tan predecible y en cierta medida cumplen dicho objetivo. Aunque jamás se logran alcanzar los niveles de intensidad suficientes que hagan del cierre uno mucho más potente considerando las consecuencias que tienen los sucesos presentados. 

En lo que respecta a las actuaciones no hay mucho que decir, todas son cumplidoras y hasta ahí. Mientras que en producción tampoco tiene demasiado para destacar: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score es genérico, el trabajo de sonido está ok y todo lo referente a efectos/maquillaje es simple.

Opinión final: Black Box está ok. Película con algunas cosas interesantes para ver un día que no tengan mucho que hacer.

Ojometro:
***

martes, 14 de julio de 2026

Crítica: Evil Dead Burn (2026)

Película dirigida por Sébastien Vanicek (Infested), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Florent Bernard. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 9 y 10 de julio; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras la muerte de su esposo, Alice (Souheila Yacoub) busca consuelo con la devastada familia de este. Aunque a medida que uno por uno se transforman en salvajes muertos vivientes descubrirá que los votos que hizo en vida perduran incluso después de la muerte.   


Comentarios generales:

Evil Dead debe de ser una de las franquicias que goza de mejor salud en toda la industria a pesar de sus 45 años de existencia y mucho de eso se debe a que han sabido mantener los proyectos relacionados a esta no solo con un alto nivel de calidad, sino también lo suficientemente espaciados para que no sufra del desgaste típico del cine de terror. Por ello es que Evil Dead Burn era un caso un tanto atípico considerando que salió apenas tres años después de la fantástica “Evil Dead Rise” y eso generaba ciertas dudas, las cuales desaparecieron totalmente tras terminarla de ver.

Y es que resulta evidente que Vanicek se propuso crear la entrega más brutal de la franquicia y eso lo logra con creces, pero para conseguirlo no se adentra tan a fondo en la propia mitología que rodea al Necronomicon y solo utiliza algunas conexiones básicas con otras entregas para establecer el problema central. Brindando así tiempo más que suficiente para construir una reunión familiar en donde se exponen cuestiones como el duelo, la desconfianza y el abuso parental con el propósito de generar un tono depresivo antes de que todo se vuelva un auténtico infierno.

Ya que una vez que la violencia y el salvajismo toman el control de las acciones no existe mucho espacio para desarrollar a profundidad otras cuestiones, lo cual no representa problema alguno debido a que cada muerte (o posesión) logra generar un impacto considerable ante lo gráficas que resultan y porque esto también provoca que el ritmo sea frenético en todo momento. Incrementando de manera progresiva el nivel de intensidad para que se sienta una sensación de peligro extrema no solo por lo que representan los propios Deadites, sino porque además la locación hace que cada situación de riesgo se magnifique ante el poco margen maniobra que tiene Alice para enfrentarlos.

Llevando así a una parte final que tal vez sea la que más polémica pudiera generar entre los puristas debido a que se sale un poco de la toda la dinámica previa, pero curiosamente es la que explota más la cuestión planteada en el titulo. Optando por un desenlace potente que, sin ser tan visualmente espectacular, concluye de manera competente las cosas.  

En el tema de las actuaciones diría que es la primera ocasión en la que no hay un protagónico tan fuerte como en ocasiones anteriores, aunque Souheila Yacoub no lo hace mal. Sin embargo, la verdadera fortaleza de la película recae en su conjunto de secundarios porque realmente todos cumplen a la perfección con sus roles de Deadites y gracias a eso la sensación de peligro jamás disminuye.

Y en cuanto a producción, sin duda nos topamos con una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es estupendo, el trabajo de sonido limpio, los efectos son de gran calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.

* Cuenta con dos escenas post-créditos

Opinión final: Evil Dead Burn me gustó bastante. Película que lleva a la franquicia a nuevos niveles de brutalidad de manera por demás entretenida.  

Ojometro:
*****

viernes, 10 de julio de 2026

Crítica: Capture (2026)

Película escrita y dirigida por Bruce Wemple (Island Escape). Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 15 de marzo, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Después de heredar misteriosamente la casa de sus padres, una huérfana de toda la vida encuentra una videocámara y una colección de cintas de vídeo que contienen los espeluznantes secretos del pasado de su familia biológica.


Comentarios generales:

Salvo por un puñado de imágenes promocionales que recuerdo haber visto hace un tiempo atrás, la verdad es que no sabía mucho sobre Capture. Así que se trataba de uno más de esos casos en los que el no tener ninguna clase de expectativa al respecto iba a jugar un factor importante, sobre todo tratándose de una producción pequeña y al final eso influyó para que pudiera disfrutar el visionado.

Ya que lo traído por Wemple es una historia diseñada para explotar hasta su último acto y por lo consiguiente mucho de lo que ocurre previamente no cuenta con demasiadas cosas que puedan emocionar al espectador; en especial durante su primera media hora. La cual se centra por cuestiones obvias en tratar de establecer los misterios que rodean a la familia de Abby mientras ella lidia en soledad con la complejidad de una situacion así, pero la realidad es que la manera de presentar todo esto carece de imaginación y solo provoca que se entre en una dinámica demasiado pasiva de la que resulta difícil salir.

Y es que una vez que llegamos al segundo acto el avance es notablemente cansino y todo el manejo del aspecto sobrenatural tiene algunas inconsistencias que son difíciles de ignorar. Aunque también es cierto que conforme van pasando los minutos se empieza a generar una atmósfera oscura que de a poco ayuda a que se puedan construir algunas escenas interesantes con las que se expone de mejor forma a la amenaza y así ir incrementando el nivel de tensión sin caer en cosas tan extremas que desentonen con el enfoque un tanto minimalista manejado hasta ese momento.

Dejando todo preparado para que sea la parte final la que termine por solidificar un misterio que no es precisamente complejo, pero tampoco tan predecible. Y así combinar de manera competente lo sobrenatural con lo terrenal para tener un desenlace intenso que resulta funcional.

En el tema de las actuaciones quien se lleva todos los reflectores es Kaitlyn Lunardi (Abby) y en general no lo hace mal. Sobre todo si tomamos en cuenta que la mayoría del grupo de secundarios tiene pocos minutos en pantalla y la carga de emociones recae totalmente en ella. 

Y en lo que se refiere a producción, sin duda se trata de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no destaca, el score es genérico, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Capture está ok. Película simple cuyo último acto la salva de la irrelevancia.

Ojometro:
***

martes, 7 de julio de 2026

Crítica: Dolly (2026)

Película dirigida por Rod Blackhurst, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Brandon Weavil. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un tranquilo paseo por la montaña se vuelve fatal cuando una pareja se adentra al terreno sagrado de una figura enmascarada llamada Dolly. Quien captura a la novia y la obliga a vivir como su bebé.


Comentarios generales:

La verdad es que cuando uno veía el trailer de Dolly realmente no se encontraba frente a nada que destacara de sobremanera, salvo por el hecho de que la película estaba filmada en 16mm. Un detalle que de inicio no me parecía tan relevante, pero al que empecé a encontrarle su encanto conforme fueron pasando los meses y gracias a ello pude a aceptar a que se trataba de algo fundamental para hacerla resaltar un poco más de otros slashers genéricos.

Ya que lo presentado por Blackhurst no rehúye a su esencia cruda y violenta en ningún punto, aceptando que se trata de una historia que apenas se sostiene con alfileres utilizando lo más elemental del subgénero con el único propósito de crear a una asesina llamativa y para ello ese look vetusto proporcionado por los 16mm es importante. Brindándole así un toque serie b desde un primer acto que no tarda demasiado tiempo en establecer la dinámica predominante con Dolly sin tener que quemar de inmediato todo el factor shock.

Lo malo es que una vez que las acciones se trasladan a la casa de nuestra asesina las cosas se vuelven un tanto pesadas, al grado de que los momentos donde demuestra su lado “maternal” jamás tienen un efecto importante porque la mayoría de las veces no llevan a nada relevante con respecto a su pasado o a los motivos detrás de su comportamiento. Esperando a que la propia extravagancia de los hechos sea lo suficientemente llamativa como para soportar varios minutos en los que existe cierta repetitividad y tampoco hay muchas muertes en pantalla que aporten gran impacto.

Algo que afortunadamente para la parte final cambia un poco debido a que el incremento de violencia o sangre se vuelve más perceptible. Situación que no es que convierta esto en un gorefest, pero la verdad si ayuda para que el desenlace sea más intenso.

En lo que se refiere a las actuaciones hay poco que destacar. Max Lindsey como Dolly no tiene diálogos pero su presencia si es imponente, mientras que Fabianne Therese (Macy) como su contraparte realmente no logra conectar de manera tan profunda con el espectador como para que su situación te agobie de manera importante. 

Y en cuanto a producción, sin duda se ve un buen aprovechamiento del limitado presupuesto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte aceptable, el score no está mal (a pesar de que no es muy variado), el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es cumplidora.

* Tiene una escena post-créditos

Opinión final: Dolly está pasable. Slasher con toque serie b que sirve para ver un día que no tengan otra cosa más que hacer.

Ojometro:
*** 

martes, 30 de junio de 2026

Crítica: The Whistler (2026)

Película dirigida por Diego Velasco, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Esteban Orozco, Carolina Paiz y Nacho Palacios. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras la pérdida de su hija, Nicole (Diane Guerrero) y Sebastián (Juan Pablo Raba) se hacen con la propiedad de una aislada finca en Venezuela, sin saber de las fuerzas oscuras a las que están a punto de enfrentarse.


Comentarios generales:

Siempre me resulta interesante conocer leyendas de otros países por medio del cine dado a que es una vía eficiente para empezar a investigar más al respecto, así que cuando supe que habría una película que se inspiraba en una leyenda colombiana/venezolana rápidamente mi interés se disparó. Convirtiendo a The Wistler en una propuesta de la que tenía bastantes esperanzas, pero que al final ha terminado siendo una decepción.

Y no tanto por la leyenda en sí, sino porque lo traído por Velasco jamás se compromete de lleno con esta al momento de contar una historia que por grandes lapsos la deja en un plano relativamente secundario en su búsqueda por darle mayor peso a otros temas como el duelo o los prejuicios entre clases sociales, lo cual provoca que la primera mitad de la película sea bastante pesada ante el avance semi lento de las acciones. Obligando con esto a que mucho de lo que ocurre se sustente en la generación de una atmósfera solitaria que magnifique el aislamiento que se vive en la finca y así convertirla en el escenario ideal para que una amenaza como la de “El Silbón” (The Whistler) pueda sobresalir incluso teniendo tan poca presencia en pantalla.

Ya que cuando uno piensa que esta tendrá más relevancia mejor se opta por profundizar en el trauma de Nicole, pero nada de lo que presentan cuenta con la suficiente sustancia como para que su descabellado propósito te provoque gran interés. Todo mientras de manera alterna se va construyendo un conflicto con el que se trata de proporcionar algunas escenas de impacto que tienen algo de efectividad; sin embargo, al estar tan separadas unas de otras realmente no logran incrementar de manera importante la intensidad de las acciones rumbo a la parte final.

Una que presenta un poco más de dinamismo y además, gracias al trabajo de fotografía, deja algunos visuales atractivos. Aunque lamentablemente no se atreven a irse por algo más extremo y como consecuencia el desenlace es demasiado blando ante la falta de carga emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Diane Guerrero que hace un trabajo aceptable considerando que realmente no tiene un personaje que le exija demasiado y solo se dedica a sobrellevar las cosas. Mientras que el resto del elenco no tiene suficientes escenas de gran importancia como para que destaquen.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales fortalezas: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score resulta agradable, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son simples y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: The Whistler es decepcionante. Película con potencial que se termina perdiendo en su falta de ambición.

Ojometro:
**

martes, 23 de junio de 2026

Crítica: Faces of Death (2026)

Película dirigida por Daniel Goldhaber (Cam), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Isa Mazzei. Se estrenó de manera limitad en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 12 de mayo.

Sinopsis:

Margot Romero (Barbie Ferreira) es una moderadora de contenido de un sitio web que se cruza con una serie de violentos videos que replican las escenas de muertes de la película de culto “Faces of Death”.


Comentarios generales:

La película original de 1978 dirigida por John Alan Schwartz es uno de esos casos en los que el contexto influyó mucho para que hiciera el suficiente ruido y así, con el tiempo, convertirse en una película de culto por su contenido explicito. Fue un fenómeno de su época, pero los tiempos cambian y lo que podía impactar a las personas hace casi cincuenta años atrás hoy no tiene el mismo efecto y eso ponía en una situación compleja a esta nueva Faces of Death, cuya fórmula tuvo que ser modificada para poder adecuarse a la época actual.

Ya que lo traído por Goldhaber si tiene una historia como tal y no apuesta únicamente por el morbo, lo cual inmediatamente hace que las cosas se sientan un tanto extrañas si has visto alguna de las entregas previas, pero al mismo tiempo te genera curiosidad por saber cómo manejarán esta nueva etapa de la franquicia.

Siendo la obsesión por la atención en redes sociales y la desensibilización de la propia sociedad el punto central de todo esto para poder establecer ciertos cuestionamientos morales por parte de nuestra protagonista, quien es el único personaje con conciencia sobre lo que ocurre y en base a eso se va construyendo un eventual choque con un asesino que de inicio es muy metódico para elegir a sus víctimas y por ello la primera mitad de la película no cuenta con nada particularmente impactante más allá de unos videos que replican las escenas de muertes de la “Faces of Death” de una manera poco eficiente.

Ante esto mucho de lo que ocurre se siente sin ninguna clase de chispa y además todo se vuelve en extremo predecible, al grado de que los contados momentos que existen para añadir dinamismo terminan siendo totalmente irrelevantes y mucho de eso se debe a que el director se muestra renuente a exponer violencia gráfica en pantalla. Quitándole así el impacto a una serie de situaciones pensadas para eso; en especial cuando llega el momento de elevar a nuestro asesino a algo más que un simple imitador.

Llevándonos así frente a una parte final en la que una serie de decisiones demasiado estúpidas por parte de Margot hacen que uno jamás se pueda meter de lleno al conflicto principal y cuando quieren elevar el nivel de intensidad durante el desenlace ya es demasiado tarde. Dejando con ello una sensación de vació considerable a pesar del incremento en la violencia y sangre.   

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Barbie Ferreira que nunca te termina de convencer debido a que maneja las mismas expresiones y rangos emocionales todo el tiempo. Mientras que Dacre Montgomery (Arthur Spevak) logra hacer de su villano uno interesante al combinar frialdad y locura de forma balanceada.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Faces of Death es decepcionante. Película sin grandes virtudes que caerá rápidamente en el olvido.

Ojometro:
**

jueves, 18 de junio de 2026

Crítica: Undertone (2026)

Película escrita y dirigida por Ian Tuason. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 14 de abril.

Sinopsis:

Evy (Nina Kiri) es la conductora de un popular podcast de lo paranormal que de pronto se ve atormentada por una serie de aterradoras grabaciones enviadas de forma misteriosa.


Comentarios generales:

Antes de que “Obsession” y “The Backrooms” tomaran al mundo por sorpresa había otra película de A24 que estaba dominando la conversación gracias a una propuesta peculiar y evidentemente me refiero a Undertone. Sin embargo, conforme pasaron las semanas el furor que la rodeaba desapareció de manera bastante rápida y después de verla uno puede entender el porqué de esto.

Ya que lo traído por Tuason es una experiencia que se sustenta fuertemente en lo auditivo, ya sea por medio de grabaciones inquietantes, sonidos extraños o música infantil perturbadora. Esperando a que sea el propio espectador quien vaya llenando los huecos existentes dentro de una historia que se toma su tiempo para establecer su principal misterio y por lo mismo la primera mitad carece de momentos de gran interés; en especial porque se recurre a secuencias un tanto repetitivas que tal vez desde el lado técnico están bien ejecutadas, pero la realidad es que no tienen un gran impacto en lo que se quiere contar.

Ante esto el ritmo se vuelve cansino y eso obliga a que se tengan que buscar formas creativas para tratar de compensar la falta de acción, siendo los principales recursos para lograrlo la generación de una atmósfera oscura y la utilización de la cámara para hacer sentir que Evy está siendo observada todo el tiempo. Lo cual es una apuesta arriesgada que termina funcionando debido a que una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas empiezan a tener un poco más de fluidez y dichos recursos complementan de buena manera las revelaciones, a pesar de que también te termina desesperando el cómo manejan la exposición de las grabaciones para poder alargar el metraje.

Dejándote así frente a una parte final que contiene un buen nivel de intensidad, momentos visualmente interesantes y, sobre todo, la solidificación sobre el tema de la ansiedad parental para no dejar un desenlace totalmente abierto a la interpretación.  

En lo que se refiere a las actuaciones, la verdad es que Nina Kiri hace un trabajo bastante bueno considerando que su personaje es el único que aparece en pantalla teniendo diálogos y sabe cómo manejar cada situación dependiendo de lo que se requiera. Mostrando un rango de emociones amplio que ayuda a que la película tenga varios de sus momentos más interesantes.

Y en cuanto a producción se nota un presupuesto discreto, pero bien aprovechado: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es sublime y lo referente a efectos/maquillaje es bastante discreto.

Opinión final: Undertone está ok. Película con fortalezas marcadas que no termina por redondear del todo su propuesta.

Ojometro:
*** 

viernes, 12 de junio de 2026

Crítica: Scary Movie (2026)

Película dirigida por Michael Tiddes, cuyo guión fue co-escritor por Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans y Rick Alvarez. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 3 y 5 de junio; recaudando hasta la fecha $124.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Ghostface está de regreso y hará todo lo posible para llegar a Cindy (Anna Faris), quien se reencontrará con sus hijas, sus amigos del pasado y mucha cultura woke.


Comentarios generales:

Existen fenómenos que sólo pueden ocurrir en un momento específico debido a que se alinean diversos factores que los hacen posibles y el origen de la franquicia de “Scary Movie” definitivamente no podría haberse dado bajo ningún otro contexto que no fuera el inicio de los 2000s, cuando ese tipo de comedias proliferaba. Por ello es que cuando se anunció esta nueva entrega/reboot me surgieron muchas dudas, ya que es un producto de su tiempo y claramente su efectividad no iba a ser la misma de antes.

Algo que se nota prácticamente de inmediato en lo traído por Tiddes, quien trata de sacar adelante un guión al que le metieron mano muchas personas y eso provoca que no se sienta cohesión no solo en la historia base, sino en la elección de todas las películas que quieren parodiar o las referencias culturales. Convirtiendo esto en un revoltijo de sucesos aleatorios que en ocasiones pueden ser divertidos, pero la mayoría de las veces se sienten completamente forzados ante lo poco que aportan al desarrollo.

Generando así que las cosas se vuelvan aburridas conforme entramos a la segunda mitad de la película y para contrarrestar esto la única solución presentada es seguir explotando las referencias de manera todavía más caótica para que al menos así el ritmo no decaiga demasiado y en base a eso ir construyendo algo que tenga sentido. Lo cual en cierta forma logran debido a que, una vez que se les va dando más relevancia a los personajes originales, las cosas se vuelven un poco más digeribles rumbo a la parte final.

Una que sin duda es lo mejor de la película no solo por la acción presentada, sino porque aquí al menos utilizan un poco más de imaginación para que el desenlace tenga un giro que dentro de todo el caos si tiene una justificación sensata detrás.

En lo que respecta a las actuaciones es lo que uno espera de estas películas con tonos totalmente exagerados que no se guardan nada al momento de hacer el ridículo. Siendo Anna Faris y Marlon Wayans (Shorty) quienes suelen tener el mayor peso cómico con personajes que siguen siendo igual de bobos que hace 26 años atrás.

Y en cuanto a producción, tampoco es la gran cosa: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está ok, el score no aporta demasiado, el trabajo de sonido es sólido, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

* Cuenta con un par de escenas a la mitad de los créditos

Opinión final: Scary Movie es decepcionante. Película con un humor que claramente se debió de haber quedado en el recuerdo de los 2000s.

Ojometro:
** 

martes, 9 de junio de 2026

Crítica: Send Help (2026)

Película dirigida por Sam Raimi (The Evil Dead, Drag Me to Hell), cuyo guión fue co-escrito por Damian Shannon y Mark Swift. Se estrenó en cines durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD se dio durante el mes de marzo y en formato físico el pasado 21 de abril.

Sinopsis:

Una analista sobreexplotada y su arrogante jefe nepo baby sobreviven a un accidente aéreo cerca de Tailandia y ahora deben de cooperar para sobrevivir en una remota isla, cambiando los roles de poder de su trabajo que complican su ya de por sí tensa relación.


Comentarios generales:

La verdad me estuve debatiendo bastante si debía escribir sobre Send Help, ya que desde su estreno en cines nunca me terminó por llamar la atención debido a que era claro que su tendencia estaba más enfocada hacia otro género. Sin embargo, al final de cuentas se trata de una película de un director legendario y eso me impulsó a verla; aunque dudo que sea un añadido de gran interés para su carrera dentro del cine de terror.

Y es que lo traído por Raimi apenas cumple con los requisitos mínimos indispensables para poder ser catalogado dentro del género y lo deja bien claro desde un inicio al ponernos frente al personaje de Linda, cuya rara personalidad da a entender que la historia tendrá un componente cómico muy marcado. Lo cual hace que durante el primer acto veamos varias situaciones que la ponen en vergüenza, pero también exponen los detalles que la volverán superior una vez que llegue el accidente.

Siendo este el suceso donde el humor negro del director está totalmente plasmado con las únicas muertes que vemos en pantalla, ya que cuando las acciones se trasladan a la isla las cosas se centran mucho más en el desgaste psicológico de ambos personajes y la manera en la que son totalmente incompatibles incluso en una situación tan apremiante como esta. Algo que funciona por cierto tiempo, el problema es que conforme van pasando los minutos uno espera que las cosas suban de tono y esto jamás ocurre; simplemente se dan breves muestras de lo inestable que es Linda y cada detalle que pareciera llevar a algo más intenso se termina perdiendo entre mucho dialogo o raras decisiones de no mostrar nada que contenga altas dosis de sangre.

Dejando así una parte final que al menos resulta entretenida de ver, a pesar de que es muy predecible. Y en gran parte se debe a que es aquí donde se deja explotar la locura de ambos protagonistas para lograr un desenlace caótico donde hay un poco más de violencia y gracias a eso no sientes que todo lo visto previamente haya sido una total pérdida de tiempo.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Rachel McAdams (Linda) que lo hace bastante bien, ella es la que sostiene la película y su progresivo quiebre mental es bastante funcional. Mientras que Dylan O'Brien (Bradley) no es tan carismático como ella, pero sirve como contrapeso gracias a su terrible personalidad en todo momento.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos cosas para destacar: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está mal, el trabajo de sonido es tremendo, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje no es nada del otro mundo.

Opinión final: Send Help está ok. Película más de comedia que de terror que no aporta mucho a la filmografía de su director.

Ojometro:
*** 

viernes, 5 de junio de 2026

Crítica: Backrooms (2026)

Película dirigida por Kane Parsons y escrita por Will Soodik. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 28 y 29 de mayo; recaudando hasta la fecha $140.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras encontrar una extraña puerta en el sótano de su tienda de muebles, Clark (Chiwetel Ejiofor) desaparece en una zona extra dimensional en la que su terapeuta tendrá que adentrarse para salvarlo.


Comentarios generales:

Más allá de las peculiaridades que rodean su origen, sin duda lo que más llama la atención de Backrooms es el hecho de que su director es alguien que todavía no cumple la mayoría de edad y aún así A24 decidió darle 10 millones de dólares para poder hacerla. Lo cual sin duda era una apuesta arriesgada por donde se le viera, pero al final de cuentas el cine de terror siempre ha estado plagado de historias así y esta sin duda ha terminado siendo un total éxito.

Y honestamente se me hace un tanto sorpresivo considerando que lo traído por Parsons es algo bastante experimental y no apto para todo mundo debido a que se aleja del terror convencional por medio de una historia que se apega más al surrealismo y a un fuerte componente visual centrado en el minimalismo.

Teniendo de guía a un par de personajes como lo son Clark y la Dra. Mary, cuya relación doctor/paciente nos expone los traumas de ambos de manera fragmentada para tratar de tener ciertos temas de análisis más adelante. Ya que una vez que las acciones se trasladan a la zona extra dimensional (los Backrooms) las cosas no es que dejen de tener sentido, pero realmente la manera en la que el director trata de sobrellevar la experiencia se centra más en hacer que este espacio cuasi oficinista convencional se vea rodeado por una atmósfera asfixiante con la que cada sonido o movimiento abrupto te pongan en alerta.

Situación que por cuestiones obvias hace que lo presentado carezca de profundidad y eso llega a afectar el ritmo durante el segundo acto debido a que por algunos momentos el filme se pierde en su propia obsesión por explotar su fascinante escenario, ocasionando con esto que las secuencias de exploración se terminen alargando más de lo que deberían y ante eso la sensación de urgencia no resulte tan marcada. Aunque esto poco a poco se va corrigiendo conforme los elementos de terror entran en juego y se combinan de manera impecable con este lugar amarillento que logra generar una sensación de vulnerabilidad impresionante sin que se tenga que recurrir a escenas tan extremas.

Dejándonos ante una parte final en la que los protagonistas tratan de encontrarle la lógica a un lugar que simplemente no la tiene y con ello generar secuencias intensas que llevan a los minutos más caóticos. Donde realmente lo que ocurre se deja a la interpretación del espectador y por lo mismo el desenlace puede terminar siendo sublime o decepcionante según como se le entienda.

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a Chiwetel Ejiofor que hace un buen trabajo para sobrellevar una historia que le exige gran parte del tiempo ser el único actor en pantalla. Mientras que Renate Reinsve (Dra. Mary Kline) también cumple de buena manera cuando es ella la que tiene que tomar el protagonismo, aunque desde un lado mucho más emocional e intenso.

Y en cuanto a producción, tenemos una muy buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es estupenda a pesar de su simpleza, el score no está mal, el trabajo de sonido es genial, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Backrooms me gustó. Película experimental y ambigua que definitivamente no será para todo el mundo.

Ojometro:
****

martes, 2 de junio de 2026

Crítica: Passenger (2026)

Película dirigida por André Øvredal, (The Autopsy of Jane Doe), cuyo guión fue co-escrito por Zachary Donohue y T.W. Burgess. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 21 y 22 de mayo; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras presenciar un espantoso accidente en la carretera, una joven pareja se da cuenta de que no abandonaron la escena del choque en paz y ahora una presencia demoníaca conocida como el “Pasajero” no se detendrá hasta reclamarlos a ambos.


Comentarios generales:

El timing dentro de la industria del cine es algo fundamental debido a que una buena fecha de estreno puede ser la diferencia para que una película tenga éxito o no en taquilla; en especial durante esta época del año que es donde la cartelera empieza a verse dominada por blockbusters o producciones de alto perfil. Algo que al parecer nadie le informó a la distribuidora de Passenger porque realmente muy poca gente se ha enterado de su existencia.

Y es que lo traído por Øvredal difícilmente va a causar revuelo por si sola debido a que, si no te llamó la atención el trailer (que es básicamente la introducción de la película), será complejo que te interese una historia simple como esta. La cual además se encuentra con ciertas dificultades en un inicio para establecer las reglas existenciales del “Pasajero” y por ello la primera media hora puede resultar un tanto fastidiosa ante la falta de detalles que le brinden sentido a su elección por la pareja protagonista, recargando gran parte de lo que ocurre en situaciones que exponen el cómo esta aparente relación perfecta cuenta con sus propios obstáculos ahora que viven en la carretera. 

Algo que hace un poco pesado el ritmo, sin embargo, con el pasar de los minutos las cosas empiezan a tomar un mejor rumbo conforme se van construyendo escenas creativas que solidifican el peligro que los rodea y en las que Maddie es el foco de atención con el objetivo de que sea ella la que vaya revelando un poco más de información sobre la amenaza por medio de cierta simbología con la que no se profundiza demasiado. Logrando así momentos de verdadera tensión que se combinan con jump scares bien logrados para no volver a caer en un letargo y poco a poco ir incluyendo de lleno a Tyler en el problema para que así el camino rumbo a la parte final cuente con mayor intensidad e incluso algo más de violencia.

Siendo los minutos finales donde se utiliza la oscuridad de manera eficiente para hacer sentir indefensos a nuestros protagonistas y, sobre todo, en los que se pierde el miedo a exagerar las cosas. Llevando así a un desenlace con un poco más de acción en el que el lado fantasioso predomine y con ello se pueda dejar un cierre con mayor espectacularidad.

En el tema de las actuaciones tenemos a Jacob Scipio (Tyler) y a Lou Llobell (Maddie) que no lo hacen nada mal. Tienen buena química en pantalla y su dinámica como pareja es lo que termina ayudando a la película en sus momentos más flojos para no caerse por completo.

Y en lo que se refiere a la producción, tiene algunas cosas interesantes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es nada especial, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Passenger está ok. Película funcional a la que vale la pena darle una oportunidad si tienen tiempo libre.

Ojometro:
***

viernes, 29 de mayo de 2026

Crítica: Obsession (2026)

Película escrita y dirigida por Curry Barker. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 14 y 15 de mayo; recaudando hasta la fecha $95.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Después de romper el “One Wish Willow” para ganarse a su amor platónico, Bear (Michael Johnston) recibe justo lo que pidió. Aunque con el pasar de los días se dará cuenta que los deseos vienen con un oscuro y siniestro precio.


Comentarios generales:

Estamos ante un caso curioso en el que el gran interés por una película no se debió a su campaña promocional, sino a la figura de un joven director que logró acumular una considerable cantidad de fans gracias a sus videos de YouTube. Por ello es que Obsession se sentía como un producto hecho totalmente para las generaciones más jóvenes y existía el riesgo de que no pudiera resonar con una audiencia más amplia, pero ese no ha sido el caso.

Y es que lo presentado por Barker maneja un concepto básico como lo son los deseos para construir una historia relativamente simple que va intercalando terror sobrenatural, terror psicológico y romance adolescente. Algo que durante los primeros minutos puede que no sea tan evidente debido a que el romance adolescente es lo que predomina gracias al personaje de Bear, quien se encarga de controlar el desarrollo con la idealización de su amor platónico y su fantasía amorosa que claramente no tiene ningún tipo de posibilidad de materializarse.

Un aspecto que en realidad no es perjudicial y de hecho funciona para marcar un contraste muy claro con lo que ocurre tras pedir el deseo, ya que una vez que Nikki entra en su modo de “novia tóxica” la película cambia por completo de tono y la sensación de agobio para nuestro protagonista es enorme. No solo por el hecho de que claramente hay algo mal con ella, sino porque se empieza a generar una atmósfera oscura y sumamente tensa con cada situación en la que demuestra su obsesión por él, dejándonos frente a escenas que logran tener un impacto importante sin utilizar ningún tipo de violencia gráfica.

Provocando con esto que su dinámica de pareja disfuncional resulte agradable por el ritmo agil que proporciona a las acciones; sin embargo, la dependencia total de Nikki para generar estos momentos incómodos también lleva a que durante el segundo acto existan algunos lapsos en donde el avance no es tan fluido gracias a que se entra en un ciclo de conflictos diseñados más para virilizarse y no tanto para profundizar sobre la tragedia por la que ambos, a su modo, están viviendo. Haciendo que la experiencia caiga en cierta repetitividad.

Lo cual por fortuna no es tan grave como para arruinar la experiencia y una vez que entramos a la parte final cualquier temor por un caída marcada se disipa. Ya que estos minutos finales son brutales tanto desde el lado visual como del psicológico ante el total derrumbe mental de ambos protagonistas, dejando un desenlace extremadamente potente y sangriento que no rehúye a las devastadoras consecuencias de sus actos. 

En cuanto a las actuaciones se puede decir que Michel Johnston hace un buen trabajo y sabe utilizar todos los elementos disponibles para ofrecer un personaje que raya entre lo vulnerable y lo patético, aunque quien se lleva absolutamente todos los reflectores es Inde Navarrette (Nikki). Simplemente sin ella la película no sería la misma debido a que su personaje totalmente desquiciado y obsesivo no solo es aterrador, sino que además es el sustento del 100% del material inquietante dentro de la historia.

Y cuanto a producción no parece que solo haya costado 1 millón de dólares: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es genial, el trabajo de sonido impecable, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está bien cuidada.

Opinión final: Obsession me gustó. Buena película que establece a su joven director como uno de los más interesantes a seguir en los próximos años.

Ojometro:
****

martes, 26 de mayo de 2026

Crítica: They Will Kill You (2026)

Película dirigida por Kirill Sokolov, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alex Litvak. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de marzo y su salida en VOD se dio el pasado 28 de abril, mientras que en formato físico está confirmada para salir el próximo 30 de junio.

Sinopsis:

Una mujer acepta un trabajo como ama de llaves en un antiguo rascacielos de Nueva York, sin que saber que existe un historial de desapariciones en el edificio. Aunque pronto descubrirá que los habitantes de ese lugar son un poco… extraños.


Comentarios generales:

La verdad They Will Kill You no es una película que haya llamado mucho la atención durante su periodo promocional y para complicarle mucho más las cosas a alguien se le ocurrió la brillante idea de estrenarla en simultáneo con otra propuesta muy similar (“Ready or Not 2: Here I Come”) que le quitó los pocos reflectores que podía llegar a tener. Por ello es que pasó desapercibida y honestamente es una pena porque definitivamente se trata de una de las películas más entretenidas de este año.

Y mucho de esto se debe a que Sokolov sabe perfectamente a lo que va y no se anda con rodeos al momento de exponer el aspecto más elemental de su historia, la cual no tarda demasiado tiempo en llevar al caos tras una breve presentación de los personajes. Mostrándonos así que estamos ante algo totalmente centrado en la acción desenfrenada y cuyo principal propósito es establecer a nuestra protagonista como alguien extremadamente capaz y sanguinaria frente a una amenaza peculiar que, a pesar de su amplia ventaja, es sumamente incompetente al momento de conseguir su objetivo.

Proporcionando así un humor que se sustenta bastante en la violencia física por medio de peleas muy bien logradas con las que se imprime un ritmo ágil en todo momento y además se ofrecen las dosis de sangre necesarias para que el tono exagerado sea mucho más digerible ante los ojos del espectador. En especial porque lo caótico de las acciones hace que algunos detalles importantes sobre los residentes del rascacielos queden relegados a un plano un tanto secundario y por lo consiguiente el elemento satánico no se siente tan trascedente, sobre todo cuando se le empieza a dar un poco más de pantalla al verdadero objetivo de Asia.

Algo que afortunadamente no resulta tan problemático debido a que la acción sigue siendo muy entretenida de ver, hay muchas “muertes” y además, para cuando llegamos a la parte final, las cosas toman un rumbo mucho más absurdo al enfocarse ahora si dicho lado satánico. Dejándonos frente a un desenlace con la fuerza necesaria para que la resolución del conflicto sea convincente, a pesar de que es un tanto predecible.

Sobre las actuaciones hay que decir que todas están bien. Obvio Zazie Beetz (Asia Reaves) es quien más resalta al ser la protagonista, pero también le ayuda el tener un grupo de rostros conocidos como secundarios que la complementan de manera más que eficiente en todo el lado excéntrico y sanguinario de la película.

Y en lo que se refiere a producción, tenemos una factura sólida: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta funcional, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.  

Opinión final: They Will Kill You me gustó. Película de acción y sangre desenfrenada cuyo principal propósito es entretener.

Ojometro:
****

viernes, 22 de mayo de 2026

Crítica: No dejes a los niños solos (2026)

Película mexicana dirigida por Emilio Portes (Belzebuth), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Alan Maldonado. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 14 de mayo, recaudando $14.7 millones de pesos en la taquilla mexicana.

Sinopsis:

Catalina (Ana Serradilla) es una reciente viuda que se ve obligada a dejar a sus hijos solos por la noche. Ahora, con la casa totalmente para ellos, Mati y Emi se pretenden divertir sin saber que algo les hará creer por separado que su propio hermano está tramando matarlo.


Comentarios generales:

Ha sido un proceso tedioso, pero de a poco el cine de terror mexicano ha estado buscando expandir sus horizontes narrativos tras décadas de estar atado a una industria nacional en la que pareciera que todos están obligados a utilizar una y otra vez las mismas temáticas. Por eso es que cada que sale una nueva película de terror mexicana que se aleja de eso me llama mucho la atención y si bien “No dejes a los niños solos” está lejos de ser perfecta, la verdad es otro de esos pasos hacía la dirección correcta.

Ya que lo traído por Portes toma una premisa clásica de casas poseídas y poco a poco la va transformando en algo mucho más siniestro teniendo como base una típica rivalidad fraternal que va escalando de manera progresiva hasta llegar a los extremos. Combinándola con la historia alterna de Catalina que permite que ambos casos se puedan desarrollar por separado sin tener que forzar detalles importantes, aunque invariablemente esto provoca que durante gran parte de la primera mitad de la película las cosas avancen de una manera mucho más lenta de lo esperado y por momentos la actitud de los niños puede llegar a resultar algo desesperante ante la ausencia de elementos básicos de terror.

Lo cual no es precisamente un problema tan grande debido a que una vez que se empiezan a exponer aspectos importantes tanto de la casa como del pasado trágico de la familia las cosas no solo obtienen un tono mucho más oscuro, sino que además el aspecto psicológico se vuelve fundamental conforme la pelea entre los hermanos refleja el resentimiento que se guardan entre ellos. Llevándonos así por un camino lleno de diálogos hirientes y dudas con las que jamás se logra identificar de manera plena si lo ocurrido es producto de la negativa de Emiliano por tomarse su medicamento o si en verdad existe algo maligno dentro de la casa tomando en cuenta todo lo que va descubriendo Catalina por su lado.

Dejándonos frente a una cantidad de información que puede llegar a ser un tanto abrumadora y que no se logra clarificar en su totalidad, pero eso no evita que tengamos una parte final explosiva en la que el caos es lo que predomina y la violencia se incrementa para que el “odio” entre estos dos niños deje un cierre tan cruel como ambiguo.

De las actuaciones hay que decir que Ana Serradilla cumple de manera correcta con un papel que se vuelve un tanto secundario. Sin embargo, son Juan Pablo Velasco (Matías) y Ricardo Galina (Emiliano) quienes se llevan los reflectores al cargar con el peso emocional de la película mostrando una química fraternal que combina de manera sobresaliente lo perturbador con la inocencia infantil.

Y en cuanto a producción tenemos una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es sólido, el trabajo de sonido espectacular, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: “No dejes a los niños solos” está entretenida. Película con altibajos, pero con la que se puede pasar un buen rato.

Ojometro:
***

martes, 19 de mayo de 2026

Crítica: The Mortuary Assistant (2026)

Película dirigida por Jeremiah Kipp (Slapface), cuyo guión fue co-escrito por Tracee Beebe y Brian Clarke. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de marzo, mientras que su salida en formato físico está confirmada para el próximo 14 de julio.

Sinopsis:

Rebecca Owens (Willa Holland) es una graduada en ciencias funerarias que acepta un trabajo en la funeraria River Fields. Aunque lo que comienza como un trabajo rutinario pronto se torna en algo siniestro cuando tiene que enfrentar a aterradoras fuerzas sobrenaturales.


Comentarios generales:

Las adaptaciones de videojuegos en el cine se encuentran en una época de abundancia gracias al éxito comercial de algunos de sus mayores referentes durante los últimos años y como consecuencia de eso los estudios han estado apostando fuertemente por este tipo de producciones. Una tendencia que para el cine de terror no es algo tan novedoso debido a que los videojuegos de terror llevan siendo adaptados desde los 2000s, teniendo muchos altibajos y provocando grandes decepciones a las que The Mortuary Assistant definitivamente se va a unir.  

Y es que lo traído por Kipp es de esos casos en los que no se sabe traducir el material base a otro medio y mejor se opta por un camino sin riesgos que hace que lo visto se sienta genérico en todo momento. Sobre todo durante una primera mitad en la que vemos a Rebecca dentro de la funeraria experimentando situaciones básicas (luces fallando, cadáveres moviéndose, llamadas extrañas, etc.) que en teoría deberían de generar suspenso, pero gracias a su sobreexposición tan temprana no pasa mucho tiempo para que te empiecen a fastidiar ante la falta de un avance concreto sobre lo que hay detrás de estos sucesos y por lo consiguiente el ritmo empieza a volverse cansino.

Algo que tratan de corregir entrando a la segunda mitad por medio de eventos con los que se pretende poner en duda la salud mental de nuestra protagonista y así lograr que el misterio por lo menos mantenga cierto grado de interés en el espectador. Lo cual puede que funcione durante no más de cinco minutos debido a que nuevamente la forma de ir construyendo el peligro es demasiado descuidada, sustentándose en ir soltando información criptica de manera fugaz con la esperanza de que las decisiones de Rebecca logren esclarecer un problema que involucra demonios y rituales que, hasta este punto, estaban totalmente desatendidos y lo único que hacen es enredar más las cosas.

Ante esto la parte final se siente más como un intento por salvar lo que se pueda y dicho caos hace que por lo menos sea entretenido ver qué se sacan de la manga para lograrlo. Recurriendo a visiones y flashbacks que añaden cierta sustancia, aunque el desenlace como tal realmente carece de la fuerza necesaria para que resulte satisfactorio.  

En cuanto a las actuaciones vemos a una Willa Holland que tiene poco para trabajar, pero realmente en ningún momento logra involucrarte de lleno con un personaje bastante  unidimensional. Mientras que la presencia de Paul Sparks es muy limitada considerando la relevancia que supuestamente debería de tener.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales virtudes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte sencilla, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son bastante buenos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Mortuary Assistant es mediocre. Película con potencial que termina hundiéndose por su falta de creatividad.

Ojometro:
**

miércoles, 13 de mayo de 2026

Crítica: Exit 8 (2025)

Producción japonesa dirigida por Genki Kawamura, quien comparte créditos como co-escritor junto a Kentaro Hirase. Se estrenó en cines dentro de Japón en agosto del 2025, mientras que en México hizo lo propio el pasado 23 de abril; recaudando hasta la fecha $43.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un hombre (Kazunari Ninomiya) se desespera cada vez más al darse cuenta de que se encuentra atrapado en una estación del metro y necesita completar una extraña misión para poder salir de ahí.


Comentarios generales:

Si bien tenía conocimiento del videojuego en el que está basada la película, la verdad es que nunca lo jugué porque no me llamaba mucho la atención; simplemente no es del tipo de videojuegos que acostumbro, pero era innegable que su concepto como tal tenía el potencial suficiente para trasladarlo de manera eficiente al cine. Y aunque Exit 8 así lo demuestra, la verdad no creo que logre ser lo suficientemente convincente para todo el mundo.

Ya que lo presentado por Kawamura es una historia que se sustenta en un bucle temporal y eso hace que desde temprano el espectador se vea expuesto a una dinámica que por cuestiones naturales tiene ciertas desventajas si no se sabe manejar de la manera correcta.

Algo que durante el primer acto no parece ser un problema en lo absoluto debido a que la forma en la que se establecen las reglas del escape para nuestro protagonista son bastante claras y el propio minimalismo del escenario permite percibir las sutiles diferencias como para que en cada intento uno ponga atención a los detalles y por lo mismo no exista una pesadez temprana. Además llega un punto en el que se integran a otros personajes que brindan un poco más de variedad a los sucesos para que el misterio no se perciba tan plano.

Sin embargo, una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas si se empiezan a sentir pesadas y no tanto por el hecho de la repetición, sino porque la manera en la que se integran otros temas para darle un poco más de profundidad a los personajes no funciona como se esperaría. En gran parte porque se sienten como aspectos demasiado superficiales con los que nunca se atreven a ir más allá de lo convencional y, salvo por breves lapsos, jamás logran proporcionar la tensión necesaria como para que la desesperación del protagonista lleve a situaciones más intensas.

Dejándonos así ante una parte final que no me parece precisamente mala dado a que sabe establecer de forma contundente su moraleja, pero tampoco es que cuente con la potencia suficiente como para resultar memorable e incluso te deja con la sensación de que podrían haber simplificado mucho más lo ocurrido y no hubiera afectado de gran manera lo visto.

Las actuaciones en general son cumplidoras, siendo Kazunari Ninomiya el que más destaca principalmente porque es el que aparece más tiempo en pantalla. Mientras que en producción es de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no está mal, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Exit 8 está entretenida. Película con una propuesta peculiar cuyo éxito depende mucho de la paciencia del espectador.

Ojometro:
***

viernes, 8 de mayo de 2026

Crítica: The House on Haunted Grounds (2026)

Película escrita y dirigida por Brendan Rudnicki (The Last Cabin). Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos durante el pasado mes de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un grupo de investigadores paranormales entran a una casa con un perturbador historial de posesiones y asesinatos. Lo extraño es que ellos nunca salieron de ahí, pero lo que filmaron sí.


Comentarios generales:

Los found footage sobre investigadores paranormales son algo que jamás va a desaparecer debido a que forman parte fundamental de la existencia de dicho subgénero. Sin embargo, si hay algo en lo que se puede coincidir es que se trata de una fórmula que para los tiempos actuales resulta arcaica y eso hace que la gran mayoría de las películas sobre este tema se sientan de otra época, tal como ocurre con The House on Haunted Grounds.

Algo que durante la introducción puede que no sea tan notorio debido a que al menos Rudnicki logra establecer un background competente para la casa por medio de un asesino que llama la atención. El problema es que una vez que se empieza a darle pantalla al equipo de investigadores las acciones rápidamente se vuelven aburridas gracias a que no hay ninguna intención de arriesgar siquiera un poco al momento de desarrollar la investigación dentro del lugar, cayendo en las típicas secuencias de colocación de cámaras o en las gastadísimas apariciones de misteriosas figuras que nadie nota. 

Ante esto jamás se logra generar una dinámica ágil y para el segundo acto lo repetitivo de cada escena se vuelve desesperante gracias a que nunca existe un avance concreto sobre lo que se quiere contar. Tratando de disimularlo un poco por medio de scare jumps ineficaces y un conflicto entre los protagonistas que no es lo suficientemente intenso como para aportar algo más que un simple drama cuyo único propósito es tratar de extender lo más que se pueda el problema y así lograr que lo visto se pueda calificar como un largometraje (dura apenas 69 minutos).

Por ello es que para la parte final ya no esperas demasiado y en cierta forma eso le termina beneficiando debido a que, en comparación con todo lo anterior, aquí lo que encuentras es entretenido. Sobre todo porque algunas de las muertes presentadas generan un impacto decente, hay un poco más de sangre y el desenlace tan caótico solidifica a la amenaza.  

Las actuaciones son pobres en general, aunque también es complicado pedirles algo más a los actores cuando tienen tan poco material para trabajar. Y en cuanto a producción, sin duda se nota el limitado presupuesto: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es básica, la edición por momentos resulta frustrante, el trabajo de sonido es limpio y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The House on Haunted Grounds es mediocre. Película que evoca lo peor del found footage en épocas no tan lejanas.

Ojometro:
**

martes, 5 de mayo de 2026

Crítica: Hokum (2026)

Película escrita y dirigida por Damian McCarthy (Oddity). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 30 de abril y 1 de mayo; recaudando hasta la fecha $6.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un escritor de novelas de terror visita una posada irlandesa con el propósito de esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que dicha propiedad aparentemente se encuentra embrujada por una bruja.


Comentarios generales:

El terror folclórico en tiempos recientes se ha vuelto la puerta de entrada perfecta al género de terror para muchos directores que buscan experimentar en sus propuestas sin tener que caer en los subgéneros más populares. Una apuesta que siempre es arriesgada dado a que no todo el mundo entiende de la mejor manera lo que funciona con esta clase de películas, pero afortunadamente Hokum no es de esos casos.

Y en cierta manera es sorpresivo que funcione tan bien debido a que McCarthy no tiene intención de poner mucho énfasis en el folclore irlandés o en la bruja en sí. Obvio son elementos importantes para la historia; sin embargo, su atención se centra principalmente en el personaje de Ohm Bauman y los traumas que carga consigo.

Lo cual hace que la primera mitad de la película se lleve a cabo bajo un ritmo pausado y por lo mismo podría resultar algo pesada debido a que no solo tenemos que lidiar con un protagonista cuya terrible personalidad vuelve complicado empatizar con él, sino que además el director se toma su tiempo para construir de forma eficiente un interesante misterio bajo la idea predominante de generar la atmósfera más oscura posible y solo tener que recurrir a algunos scare jumps de rutina con los que se pueda mantener el orden hasta que sea el momento adecuado para que las cosas exploten.

Algo que se va dando de manera progresiva sin que se te suelte todo de golpe; de hecho, con cada nueva revelación se plantean más dudas con respecto a si lo que ocurre dentro de la posada es producto de algo sobrenatural o no. Manteniendo siempre la tensión en niveles altos conforme los peligros se van volviendo palpables y combinándola de manera impecable con los propios traumas de Ohm que van mostrando un pasado complejo para elevar los cuestionamientos sobre su sanidad mental en una situación en la que se encuentra en total desventaja desde distintos frentes.

Llevándonos así a una parte final que es la más intensa de la película y sin duda la que muestra las mayores dosis de violencia sin caer en nada extremo. Aunque también es cierto que durante el desenlace existen ciertas decisiones muy convenientes para que las acciones vayan hacia un rumbo específico y no se profundice demasiado sobre la bruja, pero esto no es tan perjudicial como para que las buenas sensaciones de lo construido previamente se vean afectadas.

En lo que se refiere a las actuaciones contamos con un Adam Scott (Ohm Bauman) que hace una gran labor como el protagonista debido a que no se limita a ser el típico escritor curioso, sino que en realidad es una persona hasta cierto punto detestable que tiene lidiar con muchos traumas particularmente densos. Además cuenta con un grupo de actores secundarios que lo complementan de gran forma.

Y en cuanto a producción se puede notar una gran factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, cuenta con un tremendo score, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son relativamente sencillos y la labor de maquillaje efectiva.  

Opinión final: Hokum me gustó. Sólida propuesta que se posiciona como una de las mejores películas en lo que va de 2026.

Ojometro:
*****