viernes, 30 de octubre de 2026

Crítica: V/H/S/Mixtape (2026)

Novena entrega de la franquicia, la cual cuenta con la participación de seis distintos directores. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 3 de octubre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Antología con seis nuevas historias en donde la música y el sonido se convierten en la fuente de todos los horrores posibles.


Comentarios generales:

Durante sus 14 años de existencia ha sido evidente que V/H/S es una franquicia compleja de sostener en cuanto al estándar de calidad se refiere y mucho más desde que decidieron volverla anual en 2021. Sin embargo, tras dos entregas muy bien recibidas parecía que la estabilidad por fin había llegado y eso generó un nivel de confianza un tanto atípico, la cual V/H/S/Mixtape se ha encargado de destrozar en un poco más de noventa minutos.  

Y es que con esta novena entrega se puede notar que volvieron los problemas de siempre, obligando a tener que recurrir a ciertas trampas en la conformación de la antología. Situación que termina afectando el ritmo de esta y pone evidencia que la temática elegida no fue lo suficientemente interesante como para poder lograr la cohesión necesaria entre las historias.   

En cuanto a la producción tenemos cuatro cortometrajes que mantienen una estética más o menos similar y con un manejo de efectos de una calidad competente. Aunque existen otros dos que desentonan por completo. 

Pasando a los cortos:


“Gwar is…”

No es una historia enlace como tal, sino más bien se trata de una serie de segmentos aburridos con los miembros de la banda de heavy metal Gwar haciendo muchas tonterías bajo su característico estilo “grotesco” que puede funcionar o no dependiendo de cada persona.


"Dance, Dance, Dance, Dance" (Renee Zhan)

Una historia predecible sobre marionetas asesinas cuyo principal atractivo es la presencia de Barbara Crampton y algunas creaciones por parte de la Jim Henson’s Creature Shop.

No tiene nada particularmente terrible, es funcional; sin embargo, el trabajo con la cámara no es el más eficaz y por lo mismo su mayor atractivo (las marionetas) no se puede explotar de la mejor manera al momento de exponer la masacre que desatan.

* Cuenta con una escena post créditos


“Another Cabin” (Flying Lotus)

Un corto animado con la espectacular duración de 2 minutos con 40 segundos del que, más allá de su peculiar estilo de animación, no se puede decir demasiado porque es imposible desarrollar algo interesante en tan poco tiempo. 


“Heartbeat” (David Moreau)

De todos los cortometrajes, este el único que utiliza el sonido y no la música para desarrollar su idea. El problema es que es sumamente aburrido al manejar un concepto de “creadores de contenido” que desgasta rápidamente la experiencia ante tanto dialogo vació y exploración intrascendente, evitando que uno pueda disfrutar la atmósfera claustrofóbica que logran generar.


“The Music of Mr. Sze” (Ernest Dickerson)

En gran parte se trata de una adaptación del cuento de H.P Lovecraft, “The Music of Erich Zann”.

Su primera mitad es poco memorable e incluso algo caricaturesca gracias a los personajes secundarios, pero por lo menos durante su segunda mitad logra ir desarrollando un misterio decente al que le terminan haciendo falta más minutos para poder funcionar mejor. Aunque el despliegue técnico durante su parte final resulta destacado.


“Premature Burial” (Tobias Forge)

Este es literalmente un video musical de una canción del mismo nombre interpretada por la banda Repugnant. Y aunque visualmente presenta cosas llamativas, lo cierto es que solo se utiliza como vil relleno.


“Death Tone” (RZA)

Por mucho el mejor corto de todos.

La premisa en si puede resultar algo absurda, pero su manera de sobrellevar todo el aspecto del ocultismo por medio de una serie de muertes de alto impacto hace que eso no importe demasiado. En especial cuando la dinámica general siempre mantiene al espectador atento por saber qué clase de locura hará la protagonista para lograr su objetivo, provocando una intensidad constante que se disfruta bastante.

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Opinión final: V/H/S/Mixtape es decepcionante. Un retroceso evidente que la posiciona como una de las peores entregas de la franquicia.  

Ojometro:
**

 

martes, 27 de octubre de 2026

Crítica: Clayface (2026)

Película dirigida por James Watkins (Eden Lake), cuyo guión fue co-escrito por Mike Flanagan y Hossein Amini. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 21 y 23 de octubre; recaudando hasta la fecha $46 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras ser brutalmente desfigurado por un mafioso de Ciudad Gótica, Matt Hagen (Tom Rhys Harries) ve cómo su prometedora carrera en Hollywood se cae a pedazos. Obligándolo a someterse a un tratamiento que lo convertirá en un monstruo sediento de venganza que poco a poco le arrebata su identidad y su humanidad.


Comentarios generales:

DC Studios tomó a todos por sorpresa cuando anunció que iba a producir una película de terror y, como era de esperarse, eso generó una gran cantidad de opiniones divididas que suelen ser el pan de cada día para cualquier producción que se encuentre ligada al mundo de los cómics. Sin embargo, esto no evitaba que el proyecto en si fuera interesante porque sin duda existen algunos personajes a los que se les puede sacar jugó dentro del género y Clayface es una clara muestra de ello.

Ya que lo presentado por Watkins no pretende reinventar el body horror, ni tampoco las historias de origen, pero sabe aprovechar los recursos de este subgénero para construir un personaje lo suficientemente interesante por su propia cuenta y así no tener que recurrir a elementos externos populares (entiéndase Batman). Algo que indudablemente hace que el primer acto resulte un poco pesado debido a que se toman su tiempo para establecer la tragedia que vive Matt Hagen y su desesperación por retomar su carrera, haciendo que los elementos del body horror para este punto resulten muy ligeros dado a que el camino hacía el tratamiento no contiene tantas emociones.

Siendo realmente hasta entrado el segundo acto cuando las cosas empiezan a tomar un tono más oscuro por medio de las complicaciones que sufre nuestro protagonista gracias a dicho tratamiento, no solo por lo que le provoca físicamente, sino porque en su búsqueda de venganza el aspecto psicológico también se vuelve fundamental durante el desarrollo gracias a los conflictos internos que lo aquejan. Obligando así a que las acciones vayan incrementando progresivamente el nivel de violencia y por lo mismo veamos algunas muertes llamativas que exponen las nuevas habilidades de Matt, las cuales logran ir solventando por medio de los efectos visuales y un interesante trabajo de edición que ayuda a darle mucho dinamismo a determinadas escenas.

Con todo lo anterior se llega a la parte final con una construcción muy sólida del villano, pero es aquí donde se termina por solidificar su total quiebre mental. Y aunque tal vez el desenlace no es tan espectacular, lo cierto es que todo se resuelve de manera competente y además nos brinda un cierre con Clayface perfectamente establecido para lo que sea que le espere en el DCU.  

En el tema de las actuaciones tenemos a un Tom Rhys Harries haciendo un trabajo destacado por medio de un personaje que se va rompiendo de a poco tanto física como mentalmente. Además de que se encuentra bien respaldado por un grupo de secundarios muy competentes en sus roles.  

Y en cuanto a producción, la verdad hay una gran factura a pesar del presupuesto atípico para esta clase de películas: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje resulta efectiva.

Opinión final: Clayface me gustó. Película sólida que no pretende reinventar el body horror, pero que sabe utilizarlo para presentar a un personaje bastante interesante.

Ojometro:
****

viernes, 23 de octubre de 2026

Crystal Lake: Primera temporada

El pasado 15 de octubre se estrenó Crystal Lake, la esperada serie precuela de Friday the 13th producida por A24 que representa el primer proyecto audiovisual ligado a la franquicia tras el remake de 2009. Un distintivo que colocaba un peso enorme sobre los hombros de sus creadores debido a que básicamente tenían la tarea de re-introducir la franquicia al mainstream tras años en la congeladora y honestamente creo que han hecho un trabajo por demás acertado.

En cuestión de números de audiencia todavía no hay información al respecto por parte de Peacock, ni tampoco se ha hecho algún tipo de anuncio sobre una potencial segunda temporada.

Aquí me centraré en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO


Linda Cardellini como Pamela Voorhees

Ante la ausencia de la versión más popular de Jason con su máscara de hockey, sin duda era fundamental encontrar a la actriz ideal para ser el rostro visible de la serie y Linda Cardellini resultó ser la opción perfecta.

Ya que su Pamela Voorhees es un personaje muy bien logrado que te atrapa de inmediato; primero como esta madre en negación y posteriormente como esa asesina de sangre fría que disfruta lo que hace mientras se quiebra mentalmente.


Conexiones con la primera Friday the 13th

Al ser una precuela había cierto temor de que A24 optara por cambiar muchas cosas para reiniciar la franquicia y aunque sin duda se toma algunas libertades con respecto al lore (por ejemplo, la muerte de Jackson y Claudette), la verdad es que mantiene una conexión sólida con la película original de 1980.

Siendo algunas de las más evidentes la presencia de personajes como Ralph o el oficial Dorf.


Exponer a Jason durante el episodio final 

Tras su ahogamiento Jason sigue estando presente en el desarrollo de la serie durante su etapa de niño por medio de flashbacks, pero también se da entender que sigue vivo por medio de las clásicas tomas en primera persona dentro del bosque. Algo que parecía que se iba a mantener así para enfocarse completamente en Pamela… hasta que llegó el episodio final.

Lo cual representa uno de los cambios más radicales con respecto a lo que conocíamos, aunque esto no solo sirve para cerrar uno de los temas más importantes de la temporada y exponer uno de los looks más representativos de Jason, sino también para dejar abierta la puerta para una segunda temporada. 


Explicación sobre la inmortalidad de Jason

Esta era una decisión arriesgada porque en realidad nunca se ha mostrado en pantalla lo que hay detrás de la inmortalidad de Jason, todos son teorías de fans o interpretaciones de las personas que han lidiado con la franquicia en algún punto. Sin embargo, aquí nos plantean un motivo relacionado con la guerra fría que de algún modo funciona.

Obvio tiene su toque absurdo, pero eso es lo que menos importa cuando hablamos de un personaje que ha revivido por medio del impacto de un rayo o tras estar congelado cientos de años.


Buen nivel de violencia y sangre en las muertes 

Friday the 13th es conocida por su elevado nivel de violencia y muertes llamativas, así que era fundamental que la serie mantuviera eso. Por lo cual fue sumamente agradable ver que en este aspecto no se contuvieron en lo más mínimo.


Episodios imperdibles:

(1) Camp Crystal
(3) Part III
(5) The New Blood
(6) Kill Them, Mommy
(7) Friday...
(8) The Final Chapter

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LO NEGATIVO


Primera mitad algo lenta

De las pocas cosas negativas que le encontré a la serie fue el hecho que durante su primera mitad muestra un avance relativamente lento. No tanto como para arruinar la experiencia, pero si tarda un poco en explotar la fragilidad mental de Pamela y eso hace que ciertos acontecimientos de su vida no sean tan interesantes.


Sheriff Levon Brooks

Uno de los personajes originales para esta serie y honestamente el menos interesante.

Ya que su rol como interés amoroso de Pamela nunca termina de funcionar gracias a que no hay tanta química entre ellos y su estatus como figura de autoridad tampoco te convence debido a que siempre son otros (Dorf o su hermana) quienes terminan solucionando las cosas, dejándolo parado como un bueno para nada incluso en el episodio final.

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Opinión final: Crystal Lake resultó ser un buen primer paso para revivir una franquicia que estuvo congelada durante 17 años. Ya sea como precuela o como cuasi historia de origen funciona bastante bien y aunque algunos de los cambios sin duda pueden resultar polémicos entre los fans, la verdad es que el producto en general te deja satisfecho y con la necesidad de querer ver más.

martes, 20 de octubre de 2026

Crítica: Bloody Tennis (2026)

Película escrita y dirigida por Nikias Chryssos. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 25 de septiembre, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sophie (Sandra Guldberg Kampp) ingresa a una academia de tenis élite escondida en el sur de Europa, lugar en donde deberá enfrentarse a una feroz competencia con sus demás compañeras y a las prácticas cada vez más siniestras de la escuela.


Comentarios generales:

El terror y los deportes no suelen ser una combinación habitual, obvio existen algunas películas que la han aprovechado, pero en general no se tiene un muestrario tan amplio como para determinar qué tan funcional es. Por ello es que Bloody Tennis resultaba llamativa gracias a que existía ese factor "novedad" que no es tan sencillo de conseguir hoy en día; sin embargo, al final la experiencia no ha sido tan positiva.

Y mucho se debe a que lo traído por Chryssos trata de utilizar la naturaleza competitiva del tenis para generar tensión, pero es incapaz de sostener una historia que la explote como debería. Lo cual durante los primeros veinte minutos no es tan perjudicial dado a que con la propia excentricidad de algunos personajes y los estragos de Sophie para adaptarse a los métodos de la escuela es suficiente como para generar una dinámica ágil con la que se logra establecer lo más elemental respecto a los evidentes peligros que rodean a las tenistas.  

El problema es que una vez pasados dichos minutos iniciales las acciones empiezan a tambalearse y mucho se debe a que no solo se brinca de una idea a otra sin un plan concreto, sino que además existen complicaciones al momento de definir el tono adecuado para integrar el deporte en si como algo fundamental y no solo como un recurso un tanto superficial. Ya que por grandes lapsos el tenis pasa a segundo término al dejar de lado el terror psicológico para darle pie a situaciones amorosas o extravagantes que no encajan del todo con lo que se estaba contando y que llevan a algunas escenas pensadas para proporcionar impacto por medio de muertes que no resultan tan interesantes.

Ante esto la parte final tiene que lidiar con diversos obstáculos, aunque probablemente es la única donde se maneja adecuadamente el salvajismo de la competencia deportiva para aspirar a ser el mejor y en base a eso construye un desenlace intenso que al menos no te deja indiferente.

En cuanto a las actuaciones tenemos a un elenco que combina la falta de empatía y excentricidad de forma adecuada, aunque Sandra Guldberg Kampp como la protagonista no es tan convincente como debería y eso afecta principalmente a la segunda mitad de la película.

Y en cuanto a producción vemos una buena factura: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no es la gran cosa, el score no está mal, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son efectivos y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Bloody Tennis es decepcionante. Película que trata de ser de todo un poco sin lograr formarse una verdadera identidad.

Ojometro:
**

viernes, 16 de octubre de 2026

Crítica: Infirmary (2026)

Película dirigida por Nicolas Pineda, cuyo guión fue escrito por Katy Krauland. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de octubre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un guardia de seguridad desapareció en su primera noche dentro de un antiguo hospital psiquiátrico en 2023. Las imágenes de su cámara corporal muestran incidentes inexplicables que siguen desconcertando a los investigadores.


Comentarios generales:

Los found footage ya forman parte de la canasta básica del cine de terror a pesar de que se trata de un subgénero que, ante los ojos de muchas personas, no ha mostrado ninguna clase de evolución desde que se popularizó en los 2000s. Un pensamiento que sin duda puede generar cierta discusión al respecto debido a que con el pasar de los años creo que si la ha tenido de manera por demás discreta, aunque con ejemplos como Infirmary es difícil mantener dicho argumento.

Ya que lo traído por Pineda es un found footage que evoca a aquellos trabajos iniciales con todos los vicios desesperantes que los han vuelto arcaicos y nos pone frente una historia en la que realmente no pasa nada durante el 95% del tiempo. Lo cual podría parecer una exageración de mi parte, pero lo cierto es que todo se limita a ver personajes caminar por pasillos sin la mayor prisa por desarrollar lo que hay detrás del hospital y esperando a que por mera casualidad alguna de las conversaciones entre los guardias de seguridad le brinde el contexto suficiente a lo que se está viendo.

Algo que evidentemente es una terrible idea y no tanto porque sea imposible entender lo que está pasando, sino porque esto provoca que las cosas se vuelvan aburridas de manera rápida ante tanta repetitividad o falta de dinamismo. Además de que todos los intentos por integrar el aspecto sobrenatural durante la segunda mitad de la película son demasiado pobres como para que se puedan construir escenas que ayuden a generar un poco de tensión conforme nos vamos acercando a la parte final.

Una en donde tenemos un muy ligero incremento en el ritmo; sin embargo, ante la falta de profundización previa y el evidente temor por mostrar de más con respecto a la amenaza dentro del hospital, el cierre que presenta es hueco e intrascendente. 

En el tema de las actuaciones no hay mucho que decir, básicamente todo se trata de ver a los contados personajes caminar de un punto a otro sin mostrar muchas emociones. Mientras que en producción tampoco se puede rescatar gran cosa: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no tiene nada llamativo, el score está ok y el trabajo de sonido es limpio.

Opinión final: Infirmary es muy mala. Un found footage arcaico que te hace recordar los peores vicios de este subgénero.

Ojometro:
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martes, 13 de octubre de 2026

Crítica: Other Mommy (2026)

Película dirigida por Rob Savage (The Host, The Boogeyman) y escrita por Nathan Elston. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 8 y 9 de octubre respectivamente; recaudando hasta la fecha $45.6 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Bela es una niña de 8 años que vive en un hogar rodeado de problemas maritales y que convive con una entidad siniestra que sale de su armario a la que llama "La Otra Mamá". La cual, con el paso del tiempo, se vuelve cada vez más peligrosa para ella y su familia.


Comentarios generales:

Cuando supe que harían una película de “Incidents Around the House” lo primero que pensé fue que era una elección bastante acertada por parte de Blumhouse/Atomic Monster debido a que la novela, a pesar de no ser nada del otro mundo, cuenta con todo lo necesario para poder ser adaptada al cine. Convirtiendo a Other Mommy en una de las propuestas más llamativas durante este mes de octubre un tanto descafeinado, aunque terminó siendo muy distinta a lo que imaginaba.

Y es que lo presentado por Rob Savage, si bien mantiene los elementos más importantes, termina realizando varios cambios con respecto al material original bajo el propósito de generar impacto inmediato. Lo cual conlleva a que “La Otra Mamá” esté en pantalla prácticamente desde el inicio y por lo mismo resulte complejo construir un misterio a su alrededor que permita profundizar de manera adecuada su existencia dado a que la estrategia implementada es tratar que las acciones transcurran de la manera más rápida posible; en especial durante un primer acto en el que la criatura es mucho más atrevida de lo que uno pudiera esperar.

Algo que en definitiva genera problemas con determinadas cuestiones pensadas para desarrollar la tensión marital o la longevidad de su relación con Bela, pero la verdad es que conforme se va cambiando de escenarios y la amenaza empieza a obtener tintes mucho más fantasiosos las cosas se vuelven entretenidas ante el caos total que se genera. Brindándole así una segunda mitad en la que se juega mucho con la desesperación de la familia ante un peligro que simplemente está más allá de su comprensión y cuya única manera de enfrentarla es recurriendo a los típicos clichés que son la vía de entrada para un uso excesivo de jump scares cuya efectividad resulta variada al momento de ir generando tensión.

Dejándonos ante una parte final que a nivel visual no es tan impresionante como parecía que iba a ser; sin embargo, logra tener la intensidad y cargas emocionales suficientes para que no todo se sienta tan plano dentro de un desenlace que no pretende ser tan complejo.

En lo referente a las actuaciones tenemos a una Jessica Chastain con un doble rol que sabe sobrellevar, pero que no deja nada particularmente memorable. Mientras que el resto del elenco cumple con lo indispensable, aunque Arabella Olivia como Bela te puede terminar fastidiando por algunos lapsos.

Y en lo que se refiere a producción hay algunas cosas interesantes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido es limpio, los efectos tienen altibajos y la labor de maquillaje es discreta. 

Opinión final: Other Mommy está ok. Película caótica que cambia mucho del material original, pero sirve pasar un buen rato. 

Ojometro:
***

viernes, 9 de octubre de 2026

Crítica: Black Zombie (2026)

Documental escrito y dirigido por Maya Annik Bedward. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 11 de septiembre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un recorrido por el cine y la historia revela cómo los zombies evolucionaron desde las tradiciones espirituales haitianas hasta el cine de terror en Hollywood. Explorando su significado cultural más profundo, así como sus poderosos símbolos de resiliencia.


Comentarios generales:

Dentro del cine de terror no queda la menor duda que uno de los géneros más populares es el de zombies y eso se debe a que durante el siglo XXI hemos visto, ya sea en cine o televisión, producciones que han ayudado a posicionar a los zombies dentro de la cultura pop de una forma que nadie pudo haberse imaginado hace algunas décadas atrás. Sin embargo, dentro de la rica historia de este subgénero siempre parecen quedar en el olvido sus orígenes vinculados con el vudú haitiano y sus efectos en la percepción de dicho país, lo cual Black Zombie trata de poner nuevamente sobre el ojo público.

Siendo esto precisamente lo que vuelve interesante el documental traído por Maya Annik Bedward, quien no se centra en atacar al género zombie actual, sino más bien trata de brindar un contexto histórico de la manera más sencilla posible para entender lo que hubo detrás de sus primeros años de vida dentro del cine de terror y cómo Hollywood, en base al libro “The Magic Island” de William Seabrook y a la película “White Zombie” (1932), impuso un estereotipo que no solo satanizó al vudú ante los ojos del mundo, sino también la propia imagen de Haití.

Todo lo anterior mezclándolo con entrevistas y material original que resultan muy efectivos durante la primera media hora al momento de explicar el origen de las leyendas, así como el sentimiento general de quienes practican dicha religión. Lo malo es que una vez llegada la segunda mitad del documental las cosas se empiezan a volver tediosas debido a que la directora no logra que la etapa post “Night of the Living Dead” tenga cosas que le interesen de gran forma al espectador.

Y es que si bien hay entrevistas con personajes como Tom Savini o John A. Russo, la verdad es que no significan nada relevante para lo que se quiere desarrollar; de hecho, con la mayoría de estos segmentos se puede llegar a sentir que fungen más como relleno hasta que se toca el tema de “The Serpent and the Rainbow” (1988) con la esperanza de recuperar el hilo conductor original. Algo que en cierta forma logran conseguir, aunque en esta ocasión el efecto no es tan potente debido a que básicamente se vuelven a establecer los mismos argumentos de la primera media hora y eso termina haciendo pesada la experiencia ante tanta repetitividad.

Dejando así una parte final que mantiene el aspecto social como su foco de atención principal y eso no está nada mal, pero la potencia del mensaje inicial no logra mantenerse y por lo mismo la conclusión no resulta tan convincente como debería.

En cuanto a producción nos encontramos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la edición no es tan fluida, cuenta con un buen score y el trabajo de sonido es de buena calidad.

Opinión final: Black Zombie esta ok. Documental con un tema interesante que nunca desarrolla todo su potencial. 

Ojometro:
***

martes, 6 de octubre de 2026

Crítica: Pinocchio: Unstrung (2026)

Película escrita y dirigida por Rhys Frake-Waterfield (Winnie-the-Pooh: Blood and Honey). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de julio, mientras que en México hizo lo propio el pasado 1 octubre; recaudando hasta la fecha $818,974 dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Esta oscura reinterpretación de Pinocho, que narra la transición a la adultez, sigue el inquietante viaje del icónico títere hacia la realización personal por medio de métodos no aptos para un cuento de hadas.


Comentarios generales:

Cuando se anunció la creación del The Twisted Childhood Universe, sin duda una de las películas que generaron más curiosidad fue Pinocchio: Unstrung gracias a que es un cuento que se presta para retorcerlo de muchas maneras. Obvio siempre teniendo en mente las dudas inherentes que traen consigo estas producciones que se aprovechan de las bondades del dominio público; sin embargo, la experiencia en general ha sido más agradable de lo esperado.

En gran parte porque se nota que Rhys Frake-Waterfield en está ocasión se tomó más en serio el tratar de contar una historia en la que los personajes tengan mayor peso en el desarrollo y sea en base a estos que las acciones se van volviendo más perturbadoras.

Llevándonos así por un primer acto en el que se nos exponen algunos temas como el bullying o el duelo infantil que le brindan un tono oscuro a las cosas y son la forma ideal para justificar la peculiar amistad de James con Pinocchio, quien inicialmente es más ingenuo que malo. Ayudando con esto a integrar un humor bobo de manera rápida que no solo se limita a los diálogos, sino que también influye en cierto modo durante las primeras muertes por lo exageradas que resultan en pantalla para establecer lo tremendamente violenta que será experiencia de ahora en adelante gracias a las creencias ridículas del propio muñeco. 

Ya que una vez que Pinocchio empieza a ser manipulado por otros personajes esto se vuelve un gorefest en toda la regla y eso es más que suficiente para lograr que la dinámica jamás se vea cortada por situaciones pasivas que no aportan nada a la trama; aunque también es cierto que mucho de lo que ocurre es un tanto predecible. Lo cual tampoco es que termine afectando de sobremanera debido a que la propia espectacularidad de las muertes (incluido un pequeño homenaje a Freddy Kruegger) hace que el espectador jamás se ponga a cuestionar de forma tan profunda las falencias y sea capaz de dejarlas pasar mientras poco a poco el enfoque empieza a cambiar hacia un misterio que involucra a Geppetto.

Convirtiendo así a la parte final en una más siniestra con la que tampoco se limitan en lo que se refiere al impacto visual y gracias a eso logra tener un desenlace potente que además juega con ciertos dilemas morales que vuelven mucho más satisfactoria la resolución.

En el tema de las actuaciones claramente no cuenta con su apartado más fuerte, sobre todo desde el lado del elenco infantil. Aunque las presencias de Richard Brake como Geppetto y de Robert Englund dándole voz a Pepe Grillo logran brindarle un balance adecuado al producto en general.

Y en cuanto a producción, la verdad es de una factura sorprendentemente sólida para su presupuesto limitado: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta un buen complemento, el trabajo de sonido es limpio, la labor de maquillaje efectiva y sin duda los efectos llaman mucho la atención ante lo bien hechos que se encuentran al ser casi en su totalidad efectos prácticos.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Pinocchio: Unstrung está entretenida. Película violenta y sangrienta que es la que mejor ha sabido explotar el concepto retorcido de su universo cinematográfico.

Ojometro:
***

viernes, 2 de octubre de 2026

Crítica: Salmokji: Whispering Water (2026)

Película surcoreana escrita y dirigida por Lee Sang-min (App the Horror). Se estrenó en cines dentro de Corea del Sur durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 15 de septiembre.

Sinopsis:

Un equipo de filmación de exteriores es enviado a un lago remoto para volver a grabar imágenes que previamente se consideraron inutilizables gracias a una extraña figura no identificada que representa algo verdaderamente oscuro dentro de esas aguas profundas.


Comentarios generales:

Ser la película de terror surcoreana con la mayor cantidad de asistentes en la historia de Corea del Sur es una carta de presentación bastante fuerte, sobre todo por la popularidad que han obtenido las producciones de aquel país durante los últimos 15 años. Por ello es que Salmokji: Whispering Water parecía ser algo especial y con todo lo necesario para volverse un fenómeno interesante; sin embargo, su propuesta jamás es tan convincente como para lograr un gran impacto que traspase fronteras.

Y es que más allá del interesante uso de unas nuevas cámaras que yo no recuerdo haber visto en alguna otra película dentro del género, lo cierto es que lo traído por Lee Sang-min no presenta nada particularmente novedoso y navega en aguas tranquilas por medio de una historia que tarda en explotar. Lo cual genera que la primera media hora tenga un ritmo poco atractivo debido a que, salvo por la introducción, la verdad no cuenta con demasiadas emociones y se enfoca en una dinámica ligeramente conflictiva entre un equipo de filmación que jamás está en sintonía con las motivaciones de nuestra protagonista.

Siendo esto el punto de partida para ir construyendo una serie de eventos que, aún dentro de su simpleza y predictibilidad, logran generar una atmósfera tensa con la que se pueden establecer de manera sólida los peligros que existen en el lugar. Aunque también es cierto que durante el segundo acto se integra a un nuevo personaje que básicamente es utilizado como el medio para ir esclareciendo ciertas cuestiones con las que no quieren profundizar demasiado y eso le quita interés al misterio en general; en especial cuando el terror psicológico empieza a tener más peso.

Algo que afortunadamente no afecta tanto a una parte final en la que se arriesga un poco más en cuestión de la acción y en el nivel de impacto de las muertes para llevarnos así por un desenlace intenso que no es tan complejo, pero cuya ambigüedad puede no resultar tan atractiva.

En el tema de las actuaciones tenemos a un elenco sólido, siendo Kim Hye-yoon (Han Su-in) quien más destaca por medio de un personaje con el que sabe mantener una dualidad interesante entre lo racional y lo irracional a pesar del miedo que refleja en todo momento por el misterio que la rodea.

Y en cuanto a producción podemos ver una factura cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está nada mal, el trabajo de sonido es limpio, los efectos no son muy complejos y la labor de maquillaje cumple.  

Opinión final: Salmokji: Whispering Water está ok. Película un tanto genérica para ver un día que no tengan otra cosa más que hacer.  

Ojometro:
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martes, 29 de septiembre de 2026

Crítica: The Last Kiss (2026)

Película dirigida por Yoko Okumura (Unseen), quien comparte créditos como co-escritora del guión junto Alon Ziv y Krystal Houghton Ziv. Se estrenó directamente en VOD y formato digital el pasado 15 de septiembre, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras una trágica excursión escolar, Laurel (Mckenna Grace) adquiere la capacidad de visualizar la muerte de las personas a través de los besos. Poniéndola contra reloj cuando descubre que varios de sus compañeros de clase serán asesinados por un misterioso enmascarado.


Comentarios generales:

Al ser un estudio tan prolífico dentro del género de terror, Blumhouse puede darse el lujo de no tener que estrenar en cines todo lo que produce debido a que siempre encuentra algún servicio de streaming interesado en sus películas. Aunque esto también ha provocado que a muchas de esas producciones se les etiquete como productos del montón pensados para rellenar catálogos y sin duda The Last Kiss solo solidificará dicha percepción.

Y es que lo traído por Okumura es un teen slasher en el que indudablemente la idea de los besos es curiosa, pero jamás logra utilizarse de manera convincente dentro de una historia que en todo momento parece temerosa de adoptar su lado violento y no arriesga nada en su afán por mantener el misterio intacto. Lo cual durante el primer acto no representa grandes problemas debido a que la presentación de los traumas de Laurel y su relación distante con sus compañeros hace que las cosas fluyan de manera decente, además de que la exposición inicial de su nuevo “don” lleva a algunas escenas disfrutables. 

Lo malo es que una vez que se establece el problema central se cae en una dinámica en extremo repetitiva que termina volviendo el recurso de los besos un tanto desesperante debido a que se utiliza más para tratar problemas amorosos adolescentes y no para darle pantalla a las acciones del asesino. Quien en realidad es totalmente irrelevante en el desarrollo dado a que no existe ningún tipo de interés por integrar situaciones de riesgo y mucho menos muertes que añadan algo de tensión dentro de esta experiencia, siendo determinante para se vuelva aburrida.

Ante esto la parte final evidentemente sufre y la forma en la que manejan la revelación de la identidad del asesino tampoco ayuda al ser tan descafeinada. Aunque para el desenlace se acuerdan de que esto es un slasher y se añade un poco de intensidad sin que represente un gran diferenciador con respecto a lo visto previamente.  

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Mckenna Grace con la chispa necesaria para un papel como este y hace lo que puede para sacarlo adelante a pesar de las limitaciones con las que cuenta gracias al guión. Mientras que el grupo de secundarios es demasiado intrascendente la mayoría del tiempo.

Y en lo que se refiere a producción, es cumplidora: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no está mal, el score no aporta mucho, el trabajo de sonido es limpio y tanto los efectos como la labor de maquillaje son muy limitados.

Opinión final: The Last Kiss es decepcionante. Slasher blando y aburrido que no vale la pena.

Ojometro:
**

viernes, 25 de septiembre de 2026

Crítica: The Depths (2026)

Película escrita y dirigida por Tristan Reed. Se estrenó directamente en VOD el pasado 18 de septiembre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras lograr la improbable proyección astral, las imágenes que capturan un hermano y una hermana revelan los efectos malévolos del trauma familiar.


Comentarios generales:

La única razón por la que The Depths llamó mi atención fue porque Eric Roberts estaba listado en los créditos y siempre me resulta curioso ver qué clase de papeles interpreta si consideramos que se ha vuelto el actor invitado por excelencia dentro del cine de terror. Y es que sin su presencia la película sería totalmente intrascendente y eso hasta cierto punto creo que hubiera sido más benéfico para todos nosotros.

Ya que lo traído por Reed da la impresión de no tener una idea clara sobre cómo presentar el concepto de la proyección astral y poco a poco va mutando a una experiencia found footage mucho más convencional. Lo cual no es que sea algo malo, pero la manera en la que se exponen las motivaciones de Tommy sobre la temática de su proyecto escolar hace que la primera media hora sea en extremo aburrida y lo único que sostiene el mínimo interés por parte del espectador es el saber cómo utilizará dicho elemento para desarrollar su historia, así que cuando las cosas cambian de rumbo los efectos son negativos.

Llevándonos por un camino más ligado hacia el slasher que jamás termina por tener mucho sentido y que en realidad solo está pensado para tratar de añadir cierto nivel de shock por medio de una serie de muertes que tampoco fluyen como deberían gracias a extrañas decisiones de edición. Esto mientras se integra de forma un tanto ajena una problemática sobrenatural con el personaje de la hermana que trata de establecer un tono oscuro, así como el darle algo de relevancia a los traumas familiares; sin embargo, la desconexión que existe entre todos los sucesos evita que cualquier intento por brindarle profundidad a las acciones resulte efectivo.

Ante esto la parte final no tiene mucho para destacar. Obvio por la naturaleza misma de la situación cuenta con un poco de intensidad, pero carece de peso emocional y jamás se ofrecen respuestas como para que el desenlace no te deje con una sensación de vacío muy marcada.

Las actuaciones son pobres en general y realmente solo la presencia del propio Eric Roberts es la que le brinda un momento efímero de solidez en este rubro. Además en cuanto a producción tampoco tiene muchas cosas para presumir: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es pobre, el score pasa desapercibido, el trabajo de sonido está ok, los efectos son simples y la labor de maquillaje muy básica.  

Opinión final: The Depths es mala. Película aburrida y sin rumbo en la que no vale la pena invertir su tiempo.

Ojometro:
** 

martes, 22 de septiembre de 2026

Crítica: Resident Evil (2026)

Película dirigida por Zach Cregger (Weapons), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Shay Hatten. Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 17 y 18 de septiembre, recaudando hasta la fecha $108.3 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Bryan (Austin Abrams) es un mensajero encargado de entregar un paquete en un hospital en Raccoon City. Aunque durante su camino se topará con un extraño brote que afecta a los humanos y tendrá que luchar contra hordas de criaturas mutantes para sobrevivir.


Comentarios generales:

No creo que exista una franquicia de videojuegos más problemática para adaptar en cine que Resident Evil y eso sin duda llama la atención debido a que pareciera ser la que tiene todos los elementos necesarios para que dicha transición sea relativamente sencilla. Sin embargo, nadie dentro de la industria parece estar muy de acuerdo con esto y siempre tratan de hacer cosas que nunca terminan por convencer a los fans, lo cual será el caso con esta versión de 2026.

Algo que no deja de ser extraño porque en realidad lo presentado por Cregger es la mejor Resident Evil que se ha hecho hasta la fecha, pero para lograr eso se ha tomado muchísimas libertades y no adapta nada directamente del videojuego para contarnos una historia original que se desarrolla dentro de este mundo.

Sustentando mucho de su visión en un personaje como Bryan, quien representa por si solo mucho de lo absurdo que rodea a los juegos en cuestión de decisiones y maneras de afrontar un evento apocalíptico como este. Donde todo se desarrolla bajo un ritmo ágil desde un primer acto que no tarda en establecer la atmósfera oscura predominante y los peligros del virus para la humanidad por medio de algunas amenazas que combinan el elemento zombie con otro tipo de mutaciones mucho más aparatosas que ayudan a construir escenas efectivas al momento de ir exponiendo poco a poco el nivel de riesgo que representan.

Haciendo con esto que la transición de una experiencia un tanto minimalista en la carretera a una mucho más caótica dentro de la ciudad funcione a la perfección y además se pueda arriesgar todavía más en lo que respecta a la excentricidad de las mutaciones. Llevándonos así por una segunda mitad en la que el propósito de nuestro protagonista sigue siendo el más básico de todos, pero la manera en la que se construye cada situación de peligro para que no tenga un minuto de respiro hace que las acciones jamás se estanquen y además se acumule una cantidad impresionante de tensión que terminará explotando durante la parte final.

La cual es totalmente desenfrenada gracias a la acción constante que, además de espectacular, también vuelve a exponer ese elemento absurdo ligado a los videojuegos y en base a eso nos regala un desenlace sangriento que no teme el dejar de lado lo heroico para solidificar la magnitud de la tragedia.

En el tema de las actuaciones todo recae en Austin Abrams y la verdad hace un trabajo realmente bueno al mostrar gran capacidad para mezclar el drama con ciertos aspectos cómicos mientras construye un personaje que está lejos de ser un héroe invencible y se la vive aterrado por todos los peligros que lo rodean.

Y en cuanto a producción, sin duda tenemos una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte impecable, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje sólida.

Opinión final: Resident Evil me gustó bastante. Película que seguirá la tendencia de no complacer a todos los fans, pero es lo mejor que se ha hecho con la franquicia.

Ojometro:
*****

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Crítica: Wrong Side of the Dead (2026)

Película escrita y dirigida por Mike Stahl (Capps Crossing). Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 28 de julio, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando una estudiante de ciencias del comportamiento investiga unos asesinatos en Capps Crossing, esta se ve atrapada en una intrincada red de mentiras que rodea al guardabosque local y a su hijo.


Comentarios generales:

Tuvo que pasar aproximadamente una media hora para que me diera cuenta que Wrong Side of the Dead era un tipo de cuasi secuela de una película de 2017 llamada “Capps Crossing”, así que mi enfoque cambió por completo cuando supe esto. Ahora se trataba más que nada en ver si existía alguna clase de mejora con respecto a lo visto hace nueve años atrás, lo cual había sido terrible y que ahora tampoco cambia demasiado.

Y es que lo presentado por Stahl, si bien refleja más madurez de su parte tras la cámara, sigue siendo una propuesta muy blanda al momento de desarrollar una historia que te genere interés por su asesino y eso termina afectando absolutamente todo lo demás. Especialmente durante una primera mitad en la que realmente no ocurre nada destacado dado a que la intención es que el misterio prevalezca y por ello se recurre a un grupo de amigas cuya dinámica es demasiado superficial como para que te genere interés, mientras que por otro lado se trata de darle cierto trasfondo al asesino por medio de un drama familiar poco efectivo.

Ante esto el ritmo sufre, sin embargo, el verdadero problema llega cuando el misterio tan importante que habían tratado de ocultar se vuelve muy obvio y aunque no se tardan tanto en revelarlo e integrarlo de lleno a las acciones, lo cierto es que no tiene ningún tipo de impacto en estas. Obligando así a que lo visto se empiece a recargar mucho más hacía el lado de la violencia y gracias a eso se obtiene un ligero incremento en el nivel de intensidad, pero la falta de creatividad en las muertes, así como la carencia de peso emocional en básicamente todo lo que intentan, hace que las cosas jamás te llamen la atención.

Dejándonos ante una parte final en la que la constante es lo predecible que resulta cada situación, al grado de que eso provoca que el desenlace no solo carezca de sustancia, sino que además deje una enorme sensación de que lo visto durante 90 minutos no llevo a absolutamente nada relevante.    

Las actuaciones son pobres en general y ninguno de los personajes te importa en lo más mínimo durante el visionado. Mientras que en términos de producción tampoco hay mucho que destacar: el trabajo de fotografía es decente, la dirección de arte desangelada, el score no aporta nada interesante, el trabajo de sonido cumple y todo lo referente a efectos/maquillaje es sumamente discreto.

Opinión final: Wrong Side of the Dead es mala. Película que mejora ligeramente a su predecesora, pero tampoco tiene nada que presumir.

Ojometro:
**

viernes, 11 de septiembre de 2026

Crítica: Colony (2026)

Película dirigida por Yeon Sang-ho (Train to Busan), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Choi Kyu-seok. Se estrenó en cines dentro de Corea del Sur durante el mes de mayo, mientras que en México hizo lo propio el pasado 3 de septiembre; recaudando hasta la fecha $51.7 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

La profesora Se Jeong (Jun Ji-hyun) asiste a una conferencia de biotecnología en el edificio de Dongwoo-ri, donde presenciará cómo se desata una catástrofe cuando se libera un virus que muta rápidamente y convierte a todos en zombies con una asombrosa capacidad de adaptación.


Comentarios generales:

Era difícil que Colony no generara expectativas tan altas si tomamos en cuenta que tras la cámara está el responsable de la película de zombies más relevante de los últimos diez años y que además regresaba a este subgénero tras un tiempo de ausencia. Simplemente se trataba de uno esos acontecimientos que causan mucho interés y por lo mismo se esperaba que pudiera repetir lo que hizo con “Train to Busan”, aunque en esta ocasión se ha quedado corto.

Y no es porque lo ofrecido por Yeon Sang-ho no sea bueno, sino más bien su enfoque no es tan tradicional y al tratar de proponer un nuevo tipo de zombies nos topamos con algunas ideas que no terminan por ser tan convincentes.

Sobre todo cuando esta es una historia relativamente simple y durante los primeros 40 minutos la construcción del problema se establece de manera sólida por medio de unos zombies cuyo comportamiento es distinto, pero gracias a ciertas escenas creativas queda muy claro cómo funciona su adaptación y su peculiar manera de comunicarse. Haciendo con esto que los niveles de tensión siempre sean altos y que el propio edificio funcione como una desventaja total para los sobrevivientes ante lo complejo que resulta moverse por dicho lugar.

Hasta aquí lo que vemos funciona muy bien por el ritmo ágil, la claridad del concepto y porque la sensación de peligro siempre está presente; sin embargo, una vez que empiezan a darle más pantalla al villano principal (Seo Yeong Cheol) las cosas toman un rumbo que no encaja del todo con lo que uno estaba viendo debido a que la manera en la que utilizan a los zombies para darle ventaja sobre todos los demás humanos se siente demasiado forzada. Lo cual no evita que la acción se mantenga constante, aunque lo cierto es que existen situaciones en las que hay demasiadas conveniencias de guión para que esta problemática en un espacio contenido pase a ser una amenaza de mayor escala rápidamente.

Algo que hace que la parte final por momentos parezca de otra película, pero eso no significa que sea aburrida o mala. De hecho, logran que el desenlace sea uno caótico que además deja en claro el mensaje de que en muchas ocasiones la ignorancia y soberbia de las autoridades es lo que ocasiona que las tragedias resulten mucho peor.

En el tema de las actuaciones tenemos a una Jun Ji-hyun que hace un buen trabajo como la protagonista, siendo realmente la única que logra darle algo de personalidad a su personaje dentro del grupo de sobrevivientes. Mientras que Koo Kyo-hwan (Seo Yeong Cheol) tampoco está mal como el villano omnipotente carente de emociones.

Y en cuanto a producción hay varias cosas destacadas: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son buena calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.

Opinión final: Colony me gustó. Película entretenida de zombies que los hará pasar un buen rato.

Ojometro:
****

martes, 8 de septiembre de 2026

Crítica: Ice Cream Man (2026)

Película dirigida por Eli Roth (Hostel, Thanksgiving), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Noah Belson. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el 7 de agosto, mientras que en México hizo lo propio el pasado 3 septiembre; recaudando hasta la fecha $5.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un idílico pueblo veraniego se sume en el caos cuando un misterioso vendedor de helados sirve dulces refrigerios a los niños con resultados espantosos.


Comentarios generales:

Hay figuras que polarizan dentro del cine de terror, pero en estos momentos creo que ninguna lo hace más que Eli Roth por diversos motivos y eso hace que cada película suya tenga muchos reflectores encima. Simplemente es imposible encontrar un punto medio con estas y eso termina dándole más relevancia a producciones que no aspiraban a tanto, tal como es el caso de Ice Cream Man.

Y es que si bien está lejos de ser la peor película jamás hecha como los fervientes opositores a Roth quieren vender, lo cierto es que tampoco se trata de su trabajo más redondo y mucho se debe a su apuesta para que sea el propio gore lo que sostenga una historia que quiere evocar a aquellas producciones de los 80s y 90s en donde lo absurdo de sus premisas las volvían objetos de culto.

Algo que difícilmente ocurrirá en esta ocasión debido a que el constante shock con las muertes de los adultos se desgasta de manera rápida tras una primera mitad que explota todo lo que puede el salvajismo de los niños y que ciertamente es bastante entretenida por eso, ya que el impacto visual que tienen y el humor negro presentado funciona de buena forma. Además el ritmo es lo suficientemente ágil como para que el espectador pueda sobrellevar una experiencia muy superficial que durante este periodo de tiempo no aspira a nada más que a ser un entretenimiento pasajero.

El problema es que una vez que se tiene que empezar a brindar mayor contexto con respecto a lo que hay detrás del comportamiento de los niños las cosas se estancan y es ahí cuando el director no sabe como corregir el rumbo. Ya que se empiezan a utilizar los mismos recursos sangrientos que van perdiendo su efectividad conforme se repiten durante la segunda mitad de la película, pero sobre todo existe un esfuerzo muy pobre para lograr que el trasfondo del heladero tenga elementos interesantes o al menos un nivel de ridiculez tan exagerado que vuelva hilarantes las acciones y así conseguir que las incoherencias existentes no sean tan marcadas.

Lo cual nos lleva a una parte final que no presenta tanta intensidad, pero al menos vuelve a tener un poco del caos visto al inicio. Y aunque es un tanto predecible, también nos deja un desenlace crudo que encaja con el propósito general del villano.

En el tema de las actuaciones tenemos a un elenco infantil que cumple con cuestiones elementales, pero por momentos puede llegar a fastidiar un poco el humor que manejan (particularmente el personaje de Jared). Mientras que Ari Millen como el heladero no deja nada memorable y por lo mismo su villano resulta un tanto intrascendente.

Y en temas de producción, hay una factura decente para tratarse de un proyecto de bajo presupuesto: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es simple, el score no está mal, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos en general están bien hechos y la labor de maquillaje es efectiva.

Opinión final: Ice Cream Man está pasable. Un gorefest sin mucho rumbo que no perdurará en su memoria a largo plazo.

Ojometro:
*** 

viernes, 4 de septiembre de 2026

Crítica: Corporate Retreat (2026)

Película dirigida por Aaron Fisher, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Kerri Lee Romeo. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de mayo, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 10 de julio.

Sinopsis:

Un grupo de ejecutivos corporativos realizan un retiro de trabajo en el que se enfrentarán a una lucha a muerte cuando este evento recreativo se convierte en un baño de sangre.  


Comentarios generales:

Existen películas con las que me resulta imposible encontrarles el atractivo tras la revelación de su trailer. No es algo tan común, pero pasa de vez en cuando y Corporate Retreat era uno de esos raros casos con los que mis dudas siempre estuvieron ahí y tras el visionado estas han sido completamente validadas.

Y mucho de esto se debe a que, una vez que el concepto central queda establecido, Fisher es incapaz de poder construir una historia que fluya de manera natural y desde muy temprano todo lo que ocurre se siente demasiado automatizado. Provocando que exista poco margen para desarrollar la relación entre un grupo de personajes que no conecta en lo absoluto con el espectador y que una vez iniciadas las pruebas no cuentan con ningún tipo de vínculo profundo como para que estas sean lo intensas que deberían.

Simplemente todo se vuelve monótono y cada nueva prueba apuesta más por el shock momentáneo en lugar de tratar de construir algo con mayor sustancia dado a que, tras la finalización de cada una de estas, básicamente se reinicia todo y no existe ningún tipo de carga emocional que se mantenga. Lo cual se magnifica todavía más cuando hace acto de presencia el personaje excéntrico que está detrás de todo esto y cuya principal meta es extender lo más que se pueda la duración de la película por medio de discursos llamativos que en realidad son bastante huecos y no logran posicionarlo como una gran amenaza, sino más bien como un simple recurso con el que se trata de aparentar que hay un mensaje profundo detrás.

Por todo lo anterior la parte final no presenta nada nuevo y mantiene la misma línea forzada, aunque si existe un incremento en el nivel violencia. Siendo esto lo que ayuda a que el desenlace sea caótico y con las dosis de acción necesarias para que al menos se sienta como algo distinto a todo lo previo.

Las actuaciones no están mal para lo que se pide en esta historia, el problema es que el estancamiento de las acciones no le permite al elenco tener algún tipo de evolución con unos personajes a los que quieres ver morir lo más rápido posible para que esto llegue a su fin.

Y en cuanto a producción, tiene una factura decente: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score es genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son discretos y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: Corporate Retreat es decepcionante. Película repetitiva que termina quedándose corta en lo que pretende. 

Ojometro:
**

martes, 1 de septiembre de 2026

Crítica: The Voices of Our Mother (2026)

Película escrita y dirigida por Mark O’Brien. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 19 de junio, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando la matriarca de la familia cae gravemente enferma, sus cuatro hijos, con quienes no tiene relación, regresan a casa para determinar si padece demencia o si está poseída por fuerzas malignas.


Comentarios generales:

A pesar de tratarse de un subgénero bastante explotado, lo cierto es que las películas sobre posesiones siempre generan interés debido a que no suelen ser de las más complejas y, si están bien hechas, te hacen pasar un buen rato. Digamos que son uno de esos productos confiables para tener listos en cualquier época del año, pero incluso con estos hay que tener cierta noción sobre cómo funcionan y es claro que con The Voices of Our Mother no existía eso.

Ya que en su búsqueda por presentar una compleja y tensa dinámica familiar, O’Brien se olvida por completo de construir una historia que se centre en la posesión para impulsar algo más desgarrador tomando en cuenta los problemas que cargan consigo los hijos. Lo cual probablemente durante los primeros 20 minutos no sea tan notorio dado a que aquí es donde se establecen los frágiles vínculos entre ellos, pero una vez pasado ese lapso básicamente se cae en una secuencia de escenas que no presentan ningún tipo de variación en su estructura y eso hace que rápidamente lo visto se vuelva aburrido.  

Sobre todo porque lo que ocurre con la madre jamás recibe la profundización adecuada y no existe ningún compromiso por convertir su situación en lo más importante ante la obsesión por alargar todo el drama entre hermanos, llevando a que se repitan las mismas discusiones una y otra vez. Siendo esto un problema que evita que se pueda generar la tensión necesaria conforme la posesión va avanzando; en especial cuando llega el momento de ir involucrando elementos esenciales en esta clase de películas y que aquí realmente no tienen ningún tipo de relevancia en la construcción rumbo a la parte final.

Una que en realidad trata de tener un peso emocional elevado; sin embargo, el poco interés mostrado con respecto a la relación madre/hijos no ayuda para que se logre dicho objetivo. Apostándolo todo por un desenlace simplón y carente de impacto que no provoca ningún tipo de sensación positiva y por lo mismo te resulta indiferente.

Las actuaciones no son malas, pero si son bastante planas ante la falta de un buen desarrollo para todos los personajes. Mientras que en producción tenemos algunas cosas decentes: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte no destaca, el score es sólido, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son muy simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: The Voices of Our Mother es decepcionante. Película aburrida que no parece entender el subgénero al que pertenece.

Ojometro:
**

viernes, 28 de agosto de 2026

Crítica: Insidious: Out of the Further (2026)

Sexta entrega de la franquicia, la cual fue escrita y dirigida por Jacob Chase (Come Play). Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 20 y 21 de agosto; recaudando hasta la fecha $66.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Gemma (Amelia Eve) es una joven madre que vive en la casa donde creció y descubre que puede viajar al Más Allá. Donde posee la capacidad de traer de vuelta diferentes cosas al mundo real… incluidos los aterradores seres que allí habitan.


Comentarios generales:

Cuando uno piensa que la franquicia de Insidious ha llegado a su fin, está siempre termina regresando ante todo pronóstico. Y es que aunque no se trata de una franquicia tan popular, lo cierto es que sus números en taquilla siempre son respetables y por ello se ha vuelto una apuesta segura cuya fórmula no tiene que cambiar de manera radical con cada entrega para entretener, tal como ocurre con Insidious: Out of the Further.

Ya que lo traído por Jacob Chase se va a lo seguro con esta sexta entrega, pero trata de añadirle algunas cosas nuevas al lore de la franquicia para expandir lo que ya conocemos a base de conceptos relativamente simples.

Esto por medio de una historia cuyo foco de atención ya no es la familia Lambert o el pasado de Elise, sino un nuevo personaje como Gemma y su peculiar habilidad que sirve para generar una dinámica distinta gracias a que el peligro ahora no solo se limita al Más Allá. Lo cual por cuestiones obvias provoca que las cosas tengan que avanzar durante la primera mitad a un ritmo un poco más pausado ante la tarea de presentar a los nuevos personajes, aunque para nuestra buena suerte esto jamás se traduce en momentos aburridos debido a que el director tiene la capacidad de mantener el suspenso de manera constante no solo por medio de los clásicos cambios entre mundos, sino también por la inquietante presencia de otros tres personajes peculiares (los acólitos) que provocan que la sensación de riesgo siempre sea muy marcada.

Siendo estos además la vía de entrada para una nueva amenaza que cae en ciertos clichés, pero que es funcional para el desarrollo. Sin embargo, también es cierto que la manera en la que trata de lograr su objetivo puede resultar un tanto predecible y por lo mismo existen situaciones durante la segunda mitad de la película que no logran tener el impacto que deberían en momentos clave que involucran el pasado de nuestra protagonista.

Algo que no evita que veamos una parte final entretenida en donde se ofrece fanservice sin caer en excesos y un espectáculo tétrico visualmente hablando que explota de manera efectiva lo salvajes que son los espíritus. Logrando así un desenlace con potencia que sabe explotar la habilidad de Gemma y además es satisfactorio a pesar de su simplicidad. 

En el tema de las actuaciones tenemos a una Amelia Eve que hace un buen trabajo como la protagonista debido a que sabe ser consistente al momento de reflejar miedo y desesperación ante una situación que la supera tanto en el mundo de los vivos como el de los muertos. Aunque probablemente quienes más llamen la atención son los tres actores que interpretan a los acólitos, ya que cada que aparecen en pantalla generan incomodidad solo con sonrisas o miradas perdidas.

Y en lo que se refiere a producción, la factura es de primer nivel: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje está muy bien cuidada.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Insidious: Out of the Further me gustó. Película que mantiene la fórmula distintiva de la franquicia para hacerte pasar un buen rato.

Ojometro:
****

martes, 25 de agosto de 2026

Crítica: Soulm8te (2026)

Película dirigida por Kate Dolan (You Are Not My Mother), quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Rafael Jordan. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 1 de agosto, aunque no hay información sobre si eventualmente saldrá en formato físico.

Sinopsis:

David (David Rysdahl) adquiere una mujer robot con inteligencia artificial de nombre Sara (Lily Sullivan) para poder sobrellevar la pérdida de su esposa recientemente fallecida. Aunque en su intento por crear una pareja sensible y con criterio propio, la termina convirtiendo en su alma gemela mortal.


Comentarios generales:

Honestamente es difícil entender como Blumhouse y Atomic Monster llegaron a la conclusión de que necesitaban crear universo cinematográfico alrededor de M3GAN y más cuando hay pruebas contundentes de que solo un puñado de estos ha logrado funcionar con el público. Era una decisión arriesgada y tras el fracaso de “M3GAN 2.0” dicho universo básicamente murió, dejando a un spin-off como Soulm8te en la peor situación posible y más tras la cancelación de su estreno en cines.

Una decisión que terminas entendiendo cuando ves que lo presentado por Dolan es básicamente lo mismo que vimos en “M3GAN”, pero con ciertos detalles más adultos para poder explotar temas como la depresión o la soledad, así como añadir cierto toque erótico por medio de Sara. Lo cual no se escucha tan mal, sin embargo, la manera en la que se desarrolla la historia es en exceso aburrida durante al menos los primeros 40 o 45 minutos gracias a que cada detalle con respecto a la obsesión progresiva del robot resulta demasiado predecible y básicamente uno puede descifrar sin grandes complicaciones lo que está por venir.

Provocando con esto que se vuelva complejo el poder construir situaciones que generen tensión conforme el nivel peligrosidad se va incrementando y por ende la dinámica se empieza a sentir algo pesada. Aunque hay que decir que una vez que se deja atrás el miedo a la exageración en pantalla las acciones se vuelven un poco más entretenidas debido a todas las ventajas con las que cuenta Sara y que hacen imposible detenerla no solo por su composición mecánica, sino también por la total dependencia a la tecnología por parte de los humanos en su vida diaria.

Algo que sin duda termina influyendo para que la parte final cuente con mayor violencia y gracias a eso veamos más acción que en todo lo ocurrido de manera previa. Llevando a un desenlace que no brillará precisamente por su originalidad, pero resulta coherente para lo que se pretendía antes del desastre que condenó a este universo cinematográfico.

De las actuaciones hay que decir que el elenco en general hace un buen trabajo con lo poco que tienen para construir personajes interesantes. Además Lily Sullivan y David Rysdahl muestran buena química en pantalla.

Y en cuanto a producción, es de una factura competente: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es sobria, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Soulm8te está pasable. Literalmente es “M3GAN” con un robot sexy y menos entretenida. 

Ojometro:
***