viernes, 1 de mayo de 2026

Crítica: Ghost Train (2025)

Película dirigida por Se-woong Tak y escrita por Jo Ba-Reun. Se estrenó en cines dentro de Corea del Sur a mediados del 2025, mientras que en México (cines) y en los Estados Unidos (VOD) hizo lo propio el pasado mes de febrero.

Sinopsis:

En búsqueda por incrementar su número de visualizaciones, una YouTuber se reúne con el jefe de seguridad de la estación Gwanglim. Un lugar plagado de extrañas desapariciones que son el tipo de contenido ideal para su canal.


Comentarios generales:

El cine de terror coreano tiene fortalezas y debilidades muy marcadas en lo que se refiere a los subgéneros predominantes, así que no es tan complicado saber lo que uno puede esperar de determinadas propuestas. Y sin duda una de las que no suelen ser su mayor fuerte son aquellas que manejan un corte sobrenatural centrado en fantasmas o lugares malditos, ya que normalmente se perciben como una copia de lo que el cine de terror japonés lleva haciendo por años y Ghost Train solo viene a reafirmar dicho pensamiento.

Ya que lo traído por Se-woong Tak es una película que no oculta dichas inspiraciones, pero para tratar de diferenciarse nos presenta algo que podría calificar más como una antología sin que realmente lo sea. Teniendo como hilo conductor a una YouTuber poco carismática cuya situación laboral no es precisamente tan interesante como para que puedas empatizar profundamente con ella y por eso mismo la construcción del misterio que rodea a la estación termina sintiéndose desde temprano como algo secundario tomando en cuenta que todo lo que hace para conseguir el contenido de su canal no es nada particularmente especial.

Dejando que sean las propias historias las que generen el suspenso por medio de una mezcla de fenómenos extraños que tienen distintos grados de efectividad, pero que logran proporcionar una dinámica más ágil con la que se puede sobrellevar de mejor manera lo plano que resulta todo lo que rodea a la protagonista. En especial cuando se empieza a perder el miedo a la exageración y se pueden construir situaciones que, sin ser precisamente extremas, logran tener un nivel de impacto decente para solidificar el peligro que representa la estación e incluso para insertar alguno que otro mensaje sobre como la ambición de los humanos es lo que los lleva a ser las victimas perfectas.

Lo cual nos deja una parte final que presenta un giro que no es tan fácil de predecir, aunque la manera de darle continuidad no es precisamente la más atractiva. Y esto se debe a que se caen en los vicios de siempre para tratar de proporcionar cierto shock que no tiene mucho sentido y por ello el desenlace se termina sintiendo demasiado flojo cuando, en teoría, debería de ser lo más potente de la película.   

Las actuaciones en general no son nada del otro mundo, tal vez por ahí existe algún momento destacado pero ninguna deja una impresión significativa a largo plazo. Mientras que en cuanto a producción tenemos una factura decente: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score es genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Ghost Train está pasable. Película de terror coreana estándar para pasar el rato.

Ojometro:
***

martes, 28 de abril de 2026

Crítica: The Yeti (2026)

Película dirigida por Gene Gallerano y William Pisciotta, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de abril, mientras que su salida en formato físico está programada para el próximo 19 de mayo.

Sinopsis:

Durante el crudo invierno de 1947, un famoso explorador y un magnate petrolero desaparecen sin dejar rastro en las tierras remotas de Alaska. Tiempo después sus hijos forman un equipo de rescate para encontrarlos, pero a medida de que se adentran en la gélida naturaleza una amenaza ancestral comienza a acecharlos. 


Comentarios generales:

Las películas sobre criaturas folclóricas no suelen ser de las más interesantes para este servidor debido a que realmente todas suelen seguir una misma estructura que nadie se atreve a romper por la obligación de mantener su misticismo intacto. Razón por la cual bajé de manera considerable mis expectativas con The Yeti ante la esperanza de poder ver algo interesante, pero aún así el resultado no fue para nada positivo.

Ya que con excepción de una introducción que establece de manera efectiva el nivel de peligrosidad de la criatura, lo traído por Gallerano y Pisciotta se termina perdiendo en los convencionalismos habituales por medio de una historia en la que la criatura es por un gran periodo de tiempo lo menos importante. Haciendo con esto que la primera mitad tenga pocas cosas de interés dado a que todo recae en lo efectiva que pueda llegar a ser la química entre el grupo de rescatistas, quienes más allá de su excentricismo realmente no aportan demasiado al desarrollo y sus muertes no generan ninguna clase de impacto debido a la manera en la que se encuentran diseñadas para exponer poca violencia en cámara.

Situación que vuelve pesadas las acciones y por eso llega un punto en el que la meta original de la búsqueda te parece totalmente irrelevante dado a que el peligro que representa el Yeti nunca se traduce en momentos de gran intensidad o, por lo menos, en escenas sangrientas memorables que cambien un poco la dinámica. Lo cual empeora una vez que se hace una revelación que en teoría debería de añadir mayor sustancia, pero que básicamente solo es una excusa débil para poder alargar algunos minutos esto con la esperanza de que se pueda generar un conflicto capaz de sostener la parte final.

Una apuesta que tampoco funciona de la manera esperada debido a que se sigue sin darle la importancia necesaria al Yeti, cuya presencia en pantalla es ligeramente más constante que en los minutos previos. Sin embargo, el problema que lo saca a luz es demasiado absurdo y aunque se trata de añadir cierta intensidad, la verdad es que el desenlace se siente demasiado débil y sin grandes consecuencias.

En cuanto a las actuaciones hay que decir que son pobres en general y ningún miembro del elenco logra que su personaje destaque. Mientras que en producción tampoco vemos grandes cosas: el trabajo de fotografía deja mucho que desear, la dirección de arte es pobre, el score genérico, el trabajo de sonido no está mal, los efectos son simples y la labor de maquillaje resulta competente.

Opinión final: The Yeti es decepcionante. Película sin grandes ideas para explotar a una criatura que seguirá en el olvido.

Ojometro:
**

viernes, 24 de abril de 2026

Crítica: Trash (2026)

Película escrita y dirigida por Tommy Wirkola (Dead Snow). Se estrenó directamente en Netflix a nivel mundial el pasado 10 de abril.

Sinopsis:

Cuando un huracán de categoría 5 arrasa una ciudad costera, la tormenta trae consigo devastación, caos y algo mucho más aterrador: tiburones hambrientos.


Comentarios generales:

Las películas sobre tiburones son algo infaltable año tras año en el cine de terror y de manera progresiva se han vuelto uno de los pocos productos con los cuales se suele aceptar prácticamente cualquier idea si se cumplen ciertos requisitos en pantalla. Algo que con Trash se notaba que se tenía totalmente cubierto, aunque da la impresión de que se podía haber logrado un resultado mucho más interesante del que se tiene.

Y es que si bien Wirkola nos ofrece una historia totalmente funcional para entretener, la verdad pareciera que se vio limitado en varias cosas por el estudio y por ello hay menos violencia de la que uno esperaría. Sobre todo durante un primer acto que se centra más que nada en el desastre natural para poder establecer ciertos aspectos de los personajes principales, quienes en su mayoría terminan en medio del peligro básicamente por decisiones absurdas y cuya forma de lidiar con la inundación vuelve complicado el poder sentir empatía por ellos; aunque desde el aspecto meramente técnico/visual el acontecimiento en si está bien construido como para que esto no te aburra.

Manteniendo siempre un ritmo relativamente ágil con el que cada ataque de los tiburones logra su objetivo de generar una sensación de desesperanza importante para todos los involucrados y proporcionar las dosis de sangre suficientes mientras se combina con otra clase de riesgos ligados a la propia inundación, logrando así un balance que funciona… hasta cierto punto. Ya que llega un momento en el que resulta evidente un estancamiento en las acciones y eso provoca que se tengan que alargar lo más que se puedan situaciones que no tienen la complejidad necesaria como para sostener el dinamismo previo, ocasionando con esto que las cosas se empiecen a volver repetitivas o simplemente aburridas porque las escenas con los depredadores se limitan bastante.

Afectando con lo anterior la entrada a una parte final que para nuestra buena suerte sabe encontrar nuevamente el rumbo. No como para que esto se pueda considerar una maravilla, pero si para que se pueda construir un desenlace tenso y con secuencias exageradas que dejan sensaciones de que al menos no has perdido tu tiempo.

En cuanto a las actuaciones no hay mucho para destacar, el elenco hace lo que debe para una película de este tipo y nadie resalta en exceso. Mientras que en producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es la gran cosa, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: Trash está ok. Película desechable de tiburones para pasar el rato cuando no tengan mucho que hacer.

Ojometro:
***

martes, 21 de abril de 2026

Crítica: Lee Cronin’s the Mummy (2026)

Película escrita y dirigida por Lee Cronin (Evil Dead Rise). Se estrenó en cines tanto en México como en los Estados Unidos los pasados 16 y 17 de abril; recaudando hasta la fecha $34.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

La hija de un periodista desaparece en Egipto sin dejar rastro. Ocho años después, la destrozada familia queda en shock cuando les informan que su hija sigue con vida, pero lo que debería de ser un reencuentro feliz termina convirtiéndose en una pesadilla viviente. 


Comentarios generales:

Tras el gran fracaso que significó “The Mummy” de 2017 y el efecto dómino que provoco para la desaparición de un universo cinematográfico planeado a su alrededor, la verdad parecía poco probable que alguien apostara nuevamente por la franquicia; en especial porque el personaje en si nunca ha sido el más popular. Así que cuando se supo que WB apostaría por una re-imaginación hubo mucho escepticismo dado a un historial existente en el que no hay muchas cosas que celebrar (salvo por la versión de 1959 y el remake de 1999), pero Lee Cronin’s the Mummy ha terminado siendo una grata sorpresa.

Aunque hay que decir no estará exenta de polémica debido a que esta visión de Lee Cronin bien podría haber pasado como una nueva película de "Evil Dead" dada la manera en la que nos cuenta la historia y todo el aspecto visual extremo que la rodea. Lo cual durante los primeros 30 minutos tal vez no sea tan marcado debido a que aquí es cuando las cosas se centran más en el drama familiar por el secuestro de Katie y en establecer un tono oscuro que haga que su regreso a casa siempre resulte perturbador dado a que el espectador sabe que evidentemente existe algo malo con ella, pero no el alcance de la maldad que la rodea.

Llevándonos por una serie de sucesos que van incrementando progresivamente el nivel tensión y de impacto visual por medio de su estado cuasi putrefacto, así como su cada vez más perturbador comportamiento que te hace sentir genuina preocupación por quienes la rodean. Añadiendo así las dosis de explosividad necesarias para poder sostener una segunda mitad que por algunos lapsos se empieza a sentir pesada gracias a que los avances en todo lo referente a la maldición y a la investigación en Egipto son lentos, al grado de hacerte sentir que se están alargando de manera innecesaria aspectos que en realidad son más simples de lo que parecen.

Algo que afortunadamente no termina afectando de gran manera y por lo mismo se puede ofrecer una estupenda parte final con la que el director da rienda suelta a su perversa creatividad. Ya que es aquí cuando vemos las situaciones más inquietantes y sangrientas de todas para tener un desenlace extremadamente potente que sabe combinar de manera adecuada lo caótico con lo emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a un elenco que en términos generales lo hace bastante bien y es más que nada una labor en conjunto para que todos los personajes funcionen adecuadamente dentro de esta historia. Aunque en lo individual Natalie Grace como Katie poseída deja algunas escenas muy interesantes.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score es un gran complemento, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje es bastante buena.

Opinión final: Lee Cronin’s the Mummy me gustó. Versión arriesgada de un clásico que te hace pasar un buen y tenso rato.

Ojometro:
****

viernes, 17 de abril de 2026

Crítica: Psycho Killer (2026)

Película dirigida por Gavin Polone y escrita por Andrew Kevin Walker. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero y en VOD el pasado 7 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

La oficial de policía Jane Archer (Georgina Campbell) sigue la pista de un asesino serial después de que su esposo se convirtiera en una de sus múltiples victimas.


Comentarios generales:

En el 99% de los casos una película como Psycho Killer pasaría como uno de los tantos slashers genéricos que se estrenan cada año. Sin embargo, cuando tu principal carta de presentación es un guión escrito por el guionista de una película tan legendaria como “Seven” es imposible no hacer más ruido del habitual y por lo mismo generar unas expectativas demasiado altas, las cuales muy probablemente esta propuesta no logre cumplir. 

Ya que lo presentado por Polone es una historia que tiene una diferencia muy marcada entre sus dos mitades, siendo la primera por mucho la más interesante dado a que es aquí donde logra establecer una atmósfera de peligro extremadamente potente por medio de un asesino que no tiene ninguna clase de límites y visualmente resulta llamativo. Sustentando mucho de la dinámica en lo impredecibles que son sus acciones y en escenas de asesinatos que proporcionan las dosis de violencia adecuada, lo cual hace que la persecución inicial por parte de Jane tenga un buen ritmo y, sobre todo, exista un tono oscuro predominante con el que se magnifique el aspecto satánico que aparentemente motiva su accionar.

Hasta ahí todo va bien, pero una vez que entramos a la segunda mitad las cosas empiezan a volverse inestables en lo que se quiere contar. Y es que lo que inició como algo bastante simple poco a poco muta a un problema que quiere abarcar más de lo que realmente puede y gracias a eso la tensión acumulada por la persecución policiaca se pierde ante situaciones que no embonan de manera convincente durante el desarrollo; en especial cuando la metodología de Satanic Slayer se vuelve demasiado rebuscada y esto lo lleva a involucrarse con una secta un tanto caricaturesca que no encaja para nada con el tono previamente establecido.

Por todo lo anterior la parte final se siente totalmente ajena y por momentos muy acelerada. Aunque por lo menos aquí el nivel de violencia se eleva para tener un desenlace que, a pesar de su revoltijo incoherente de ideas, pueda dejar cierto impacto en el espectador.  

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Georgina Campbell que no lo hace mal como la protagonista, pero quien se lleva la atención es James Preston Rogers como Satanic Slasher. Ya que este tiene un presencia que intimida incluso sin tener que mostrar el rostro y por ello, cuando la historia es estable, este logra ser un asesino interesante.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte simple, el score es buen complemento, el trabajo de sonido es limpio, los efectos cumplen y la labor de maquillaje resulta discreta.

Opinión final: Psycho Killer está ok. Slasher con mitades contrastantes que generará muchas opiniones divididas.

Ojometro:
***

martes, 14 de abril de 2026

Crítica: Do Not Enter (2026)

Película dirigida por Marc Klasfeld, cuyo guión fue co-escrito por Dikega Hadnot, Spencer Mandel y Stephen Susco. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 20 de marzo, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Un grupo de exploradores investigan un viejo hotel abandonado. Lugar en donde encontrarán un extraño ser sobrenatural y a un equipo rival que busca un legendario tesoro escondido.


Comentarios generales:

La verdad no tenía idea de que Do Not Enter estaba basada en una novela de 2005 (Creepers de David Morrell), pero su trailer era suficiente para poder llamar la atención debido a que su premisa lucía al menos divertida. Convirtiéndola así en una de esas propuestas con las que uno espera encontrarse un entretenimiento pasajero sin grandes pretensiones y que, lamentablemente, ni eso puede lograr.

Algo que desde los primeros minutos se puede presagiar debido a que Klasfeld nos presenta una historia simple que no necesita demasiado tiempo para establecer su idea base y al no tener la necesidad de profundizar en exceso su principal apuesta recae en que la irreverencia del grupo de exploradores sea lo suficientemente atractiva como para que su búsqueda por validación en internet no luzca tan ridícula. En especial cuando la dinámica de la pareja protagonista se sostiene por medio de fricciones absurdas dignas de adolescentes que lo único que provocan es aburrir al espectador mientras las acciones toman más forma dentro del hotel.

El cual sin duda es una locación bastante atractiva para exponer distintas clases de riesgos, sin embargo, la forma en la que lo utilizan deja mucho que desear al mostrarte que hay una criatura rondando por ahí, pero que mejor optan por mantenerla en un rol secundario durante varios minutos para darle juego a una rivalidad entre grupos con la que se trata de añadir elevadas dosis de tensión sin gran efectividad. Convirtiendo esto en algo totalmente opuesto a lo que originalmente proponía y cuyos únicos recursos para tratar de corregir las cosas son escenas de muertes sin gran importancia y un elemento satánico que no se siente como una parte orgánica de lo que se está contando.

Dejando con todo lo anterior una parte final que tiene que remar contracorriente para poder intensificar un poco la acciones y gracias a ello vemos lo que son probablemente los mejores minutos de la película al integrar de manera consistente a la amenaza. Brindando así un desenlace con un poco más de intensidad y violencia, aunque en realidad cuando todo termina sientes que nada de lo visto tuvo consecuencias de peso.

De las actuaciones no hay mucho que decir. El elenco no es que lo haga terrible pero tantas decisiones y comportamientos absurdos vuelven complicado el poder involucrarte de lleno con los personajes; además de que los que supuestamente son los dos protagonistas terminan siendo totalmente irrelevantes en gran parte de la película.

Y en cuanto a producción, sin duda es donde tiene sus mejores atributos: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es la gran cosa, el score es buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Do Not Enter es decepcionante. Película con demasiadas decisiones absurdas que terminan dañando una premisa que podía haber funcionado mejor.

Ojometro:
** 

miércoles, 8 de abril de 2026

Crítica: The Strangers: Chapter 3 (2026)

Película dirigida por Renny Harlin (The Strangers: Chapter 1 & 2), cuyo guión fue co-escrito por Alan R. Cohen y Alan Freedland. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a inicios de febrero, mientras que hizo lo propio en México el pasado 1 de abril; recaudando hasta la fecha $9.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Maya (Madelaine Petsch) vuelve a chocar con los asesinos enmascarados y descubre que la única forma de salir de su pesadilla es… entrar en ella.


Comentarios generales:

Tras dos entregas previas que fracasaron en generar interés por la franquicia fue evidente que esta trilogía era algo innecesario y que con la película de 2008 era más que suficiente para mantener en el imaginario colectivo a este trío de asesinos. Aunque eso no quitaba la ligera esperanza de que por lo menos pudiéramos ver un cierre digno que justificara muchas de las decisiones previas, pero The Strangers: Chapter 3 se queda muy lejos de ofrecernos dicho consuelo.

Y es que lo presentado por Harlin deja en claro que la mayoría de las ideas se agotaron y se tuvieron que reciclar algunas o, peor aún, forzar otras tantas para que esta tercera entrega pudiera existir al ponernos ante decisiones cuestionables por parte de Maya que acaban con toda la evolución que había mostrado el personaje en su lucha por sobrevivir. Llevándonos por medio de una serie de situaciones demasiado predecibles con las que se quiere generar una atmósfera oscura para amplificar el hecho de que a nuestra protagonista nada la puede salvar de esto; sin embargo, la manera de ir desarrollando las cosas es demasiado tediosa y de a poco tanta pasividad empieza a cobrar factura.

Sobre todo porque existen pocos momentos de buena intensidad durante la primera mitad y honestamente durante la segunda los flashbacks que te brindan información sobre el pasado de los asesinos no resultan tan interesantes salvo por alguno que otro detalle que más o menos se podía intuir desde la primera película. Dejando todavía varios minutos por delante que se tienen que rellenar con lo que sea y para ello recurren a una serie de muertes poco imaginativas cuyo propósito es quebrar psicológicamente a Maya, pero en realidad carecen del peso emocional necesario como para que dicho quiebre tenga algún tipo de impacto en el espectador.

Ante eso toda la parte final está destinada a fallar y las cosas solo empeoran cuando se decide seguir manteniendo el ritmo pasivo ante cualquier otra cosa. Obteniendo como resultado un desenlace demasiado simplón que no toma ningún tipo riesgo en lo que, en teoría, debería ser una venganza mucho más brutal de lo que se presenta en pantalla.

De las actuaciones es más de lo mismo, aunque en esta ocasión a Madelaine Petsch la limitan bastante y su personaje termina cayendo en la intrascendencia como el resto. Mientras que en producción se tienen algunas cosas positivas: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte un tanto desangelada, el score es sólido, el trabajo de sonido no tiene fallos y todo lo referente a efectos/maquillaje es relativamente discreto. 

Opinión final: The Strangers: Chapter 3 es mala. Un cierre por demás decepcionante para una trilogía que nunca tuvo pies ni cabeza.

Ojometro:
**

viernes, 3 de abril de 2026

Crítica: We Bury the Dead (2026)

Película escrita y dirigida por Zak Hilditch. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD y formato físico se dio el pasado 17 de marzo.

Sinopsis:

Después de un catastrófico desastre militar provocado por los Estados Unidos en el sur de Tasmania, Ava (Daisy Ridley) va en busca de su esposo desaparecido. Aunque estando ahí se dará cuenta que los muertos no solo se levantan, sino que también cazan.


Comentarios generales:

A pesar de su sobreexplotación durante los últimos 10 o 15 años, la verdad es que las películas de zombies siguen siendo de las que más disfruto ver debido a que las considero un entretenimiento digerible para pasar el rato. Sin embargo, más allá de los frikis como yo (o varios de los que leen este blog), es imposible negar que cada vez resulta más complicado el poder encontrar propuestas frescas que le interesen al público mainstream y We Bury the Dead es otro de esos casos que han fallado en el intento.

Y no precisamente porque lo traído por Hilditch sea una mala película, sino más bien porque la idea que nos plantea es demasiado interesante como para manejarse de una manera tan convencional como lo hacen aquí.

Poniéndonos frente a una historia que durante la primera mitad se recarga mucho más hacía el lado del drama al establecer un escenario desgarrador ante la situación que se vive en el lugar del desastre y las falsas esperanzas que tienen tanto Ava como los demás voluntarios por tratar de encontrar con vida a sus seres queridos. Lo cual brinda una atmósfera depresiva potente que, al combinarla con el extraño comportamiento de los zombies, genera una sensación de tensa calma que puede explotar en cualquier momento y por lo consiguiente la sensación de peligro siempre se encuentra presente.

Lo malo es que una vez que llegamos a la segunda mitad esto se convierte en un tipo de road movie totalmente desangelada en la que no es que se deje en el total olvido lo relacionado con la manera peculiar en la que se comportan los zombies, pero si se empieza a caer en los convencionalismos que poco a poco hacen que la experiencia se vuelva pesada. Siendo la parte del secuestro una que se siente totalmente fuera de lugar al alejarse de los propósitos originales y llevar esto hacia algo que pretende ser perturbador sin tener los elementos necesarios para construir las escenas de impacto que se requieren para lograrlo.

Dejándonos así ante una parte final que recompone un poco el rumbo al centrarse nuevamente en el lado desesperanzador inicial y que por lo menos no cae en lo cursi. Aunque en realidad el desenlace no responde muchas cosas que parecían fundamentales y eso provoca que existan sensaciones de que gran parte de lo visto no llevó a nada relevante.

En el tema de las actuaciones Daisy Riley no lo hace mal, tiene sus buenos momentos, pero tampoco es una actriz que pueda manejar rangos emocionales muy amplios. Mientras que Brenton Thwaites (Clay) está ahí más que nada para ofrecer algunos breves momentos cómicos con un personaje al que terminas cuestionando sobre si en verdad era tan necesario tenerlo en esta historia.

Y en lo referente a producción tenemos cosas interesantes: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son relativamente simples y la labor de maquillaje sólida.

Opinión final: We Bury the Dead está pasable. Un drama de zombies con potencial que se queda atrapado en la medianía.

Ojometro:
***

martes, 31 de marzo de 2026

Crítica: Ready or Not 2: Here I Come (2026)

Película escrita y dirigida por Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett (Abigail, Scream). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el 20 de marzo, mientras que en México hizo lo propio el pasado día 26 del mismo mes; recaudando hasta la fecha $23.6 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras sobrevivir un juego mortal, Grace (Samara Weaving) y su hermana Faith (Kathryn Newton) ahora deben escapar de cuatro familias rivales que compiten por un poderoso trono y en donde el ganador se lo lleva todo.


Comentarios generales:

La verdad cuando se anunció una secuela de Ready or Not mi reacción fue de sorpresa porque me parecía que la primera película había cerrado todo de manera adecuada, pero al final de cuentas esto es Hollywood y todos sabemos que eso es lo que menos le importa a la gente de pantalón largo en su búsqueda por ganar dinero. Convirtiéndola así en un proyecto que se sentía un tanto innecesario y generaba muchas dudas; sin embargo, con Ready or Not 2: Here I Come los chicos de Radio Silence demuestran que son tipos a los que hay que tenerles confianza.

Y es que lo traído por Bettinelli-Olpin y Gillett va al grano para no tener que explicar todo de nuevo al establecer en menos de quince minutos las consecuencias que trajo consigo el que Grace sobreviviera y la compleja relación que tiene con su hermana. Brindándole así el tiempo necesario durante la primera mitad tanto al nuevo grupo de villanos como a la dinámica fraternal para que puedan mezclarse en este nuevo juego sin que se sienta forzado y con ello tener una base sólida de confrontaciones que hagan de la acción frenética una bastante entretenida ante las dificultades que tienen todos los involucrados al momento de llevar a cabo sus planes.

Combinando humor efectivo y sangre en grandes cantidades para que nuestra pareja protagonista nunca deje de estar en riesgo por lapsos tan prolongados y con ello se genere un ritmo fluido que permita ir construyendo situaciones que tal vez no son tan espectaculares, pero que van a ir exponiendo de manera detallada lo locos que están los miembros de las familias involucradas. Lo cual funciona relativamente bien la mayoría del tiempo, aunque también es cierto que durante esta profundización se le brinda mucha importancia a una dupla en particular que no es precisamente la más carismática de todas y eso puede jugar en contra en ciertos aspectos cuando se está buscando un nivel de intensidad elevado. 

Detalle que realmente no resulta tan grave como se pensaría y que termina ayudando a que la parte final se vaya por un camino sorpresivo al frenar un poco el aspecto caótico para dejarnos un desenlace en el que el personaje de Grace se establece como uno más cerebral. Ridiculizando todo lo relacionado con la secta para que el cierre resulte sumamente gratificante.

En el tema de las actuaciones tenemos a una gran dupla protagonista con Samara Weaving y Kathryn Newton, ellas son el alma de la película y su química como hermanas distanciadas logra sostener un humor bien pensado entre tanto caos. Mientras que la presencia de Sarah Michelle Gellar (Ursula) y Elijah Wood (El Abogado) es agradable con personajes que están pensados más para complementar que para robar cámara.

Y en cuanto a producción, nuevamente contamos con una factura de primer nivel: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sólido, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumplidora.  

Opinión final: Ready or Not 2 me gustó. Secuela divertida y sangrienta que te hará pasar un buen rato. 

Ojometro:
****

viernes, 27 de marzo de 2026

Crítica: Bodycam (2026)

Película dirigida por Brandon Christensen (Superhost, Night of the Riper), quien comparte créditos como escritor del guión junto a Ryan Christensen. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 13 de marzo, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Dos oficiales de policía investigan una disputa domestica y dentro del caos se produce un disparo accidental. Un error que los agentes tratan de encubrir para no ser criticados públicamente, aunque pronto descubrirán que las cámaras no son las únicas que los vigilan.  


Comentarios generales:

No es algo precisamente nuevo y tampoco creo que se vuelva la tendencia predominante dentro del found footage durante los próximos años, pero lo cierto es que las cámaras corporales vinieron a darle un respiro a un subgénero al que el desgaste natural le ha estado pasando factura desde hace un tiempo. Así que no es de extrañar que veamos cada vez más películas que utilicen este recurso para tratar de brindar algo con mayor dinamismo y Bodycam creo que, a pesar de sus fallos, expone la manera más útil de hacerlo.

Y es que al tener un tiempo de duración tan corto (72 minutos) los Christensen no tienen intención de desperdiciar valiosos segundos en nimiedades y en cuestión de unos cinco minutos, por medio de puro dialogo, logran que el espectador tenga el conocimiento suficiente de los dos policías y un poco del contexto del lugar en donde se encuentran. Dejándole disponible la mayor parte del tiempo a la problemática que tienen que enfrentar, la cual no es precisamente muy original que digamos, pero logra captar la atención del espectador por el tono oscuro que maneja y porque el ritmo se vuelve frenético una vez que se detona el caos.  

Algo que resulta benéfico dado a que no dejan espacio para que las cosas entren en el tedio común de los found footage y por lo mismo la tensión siempre se encuentra en niveles interesantes, aunque también termina siendo un arma de doble filo debido a que ese frenetismo no permite que se pueda desarrollar de manera más profunda todo el tema de la maldición que se plantea vagamente. Ocasionando así que existan situaciones que a lo mejor son perturbadoras en la superficie, pero en el fondo se encuentran huecas y gracias a ello mucho de lo que vemos parece no llevar hacía ningún lado.

Lo cual tratan de corregir durante la parte final y en cierto modo logran su cometido al brindarle un poco más de estructura al problema por medio de ideas convencionales. Complementándolo además con mayores dosis de impacto y un quiebre emocional que ayuda a tener un desenlace con la fuerza necesaria para que la amenaza principal no se quede perdida en la intrascendencia.   

Las actuaciones no están nada mal, ambos protagonistas hacen un trabajo sólido al momento de exponer sus dilemas morales durante la primera mitad y cuando tienen que irse a los extremos para manejar los riesgos que conllevan sus decisiones también logran integrarse por completo al caos expuesto.

Y en cuanto a producción tenemos lo habitual en esta clase de filmes: el trabajo de fotografía es cumplidor, el score no destaca, el trabajo de sonido es bastante bueno, los efectos son simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Bodycam está entretenida. Fond footage con altibajos que ofrece lo que quiere sin extenderse de manera innecesaria.

Ojometro:
***

martes, 24 de marzo de 2026

Crítica: Ted Bunny (2026)

Película dirigida por Michael Fredianelli, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Maralynn Adams. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 13 de febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras encontrar a una mujer que afirma haber sido una de las victimas de Ted Bundy, Sasha (Diana Roman) va a su casa para entrevistarla para un documental. Aunque estando ahí, ella y su equipo descubrirán un perturbador secreto que les traerá consecuencias fatales.


Comentarios generales:

Usualmente dejo pasar películas como Ted Bunny debido a que con solo mirar su trailer resulta evidente que se trata de algo de muy pobre calidad. Sin embargo, cuando empecé a indagar un poco más sobre la trama mi curiosidad se fue incrementando hasta que decidí darle una oportunidad y no tanto con la idea de llevarme una sorpresa, sino más bien para comprobar si en verdad era tan ridículamente mala como esperaba.

Algo que efectivamente fue así debido a que lo traído por Fredianelli nos presenta una historia en la que el shock no llega por las reglas habituales del slasher, sino porque utiliza a Ted Bundy como base para tratar de construir a un nuevo asesino por medio de una situación trágica. Lo cual ciertamente no se escucha como algo tan terrible, pero la realidad es que la manera en la que se expone el caso por medio de la entrevista no ayuda en lo absoluto a poder comprar esta idea rara y las cosas solo empeoran con el primer grupo de muertes porque básicamente no dejan nada para poder sobrellevar el rol de nuestra protagonista de una forma coherente.

Y es que para el segundo acto esto se convierte en una película nueva en la que el concepto del slasher se retoma de forma más convencional, aunque lo cierto es que todo lo que ocurre se siente como ideas incluidas de último minuto para rellenar lo que es una situación de apremio muy absurda. Donde a Sasha, por alguna razón, le empiezan a surgir dudas y vemos una de las peores investigaciones para atrapar a alguien, integrando personajes tontos que no aportan nada interesante y solo están ahí con el objetivo de cumplir con cierta cuota de muertes para que no se sienta vacío lo que se está viendo.

Dejándonos así ante una parte final en la que al menos la revelación del rostro del asesino proporciona un ligero toque de excentricidad que sacará alguna que otra carcajada esporádica, pero que sigue mostrando decisiones ridículas y muertes sin sentido que evitan que este se posicione como algo de gran interés y por ello el cierre es tremendamente hueco.

En el tema de las actuaciones realmente no hay mucho que decir. Diana Roman como la protagonista es un cero a la izquierda y lo único más o menos salvable es la presencia de Dee Wallace (Catherine), quien trata de sacar lo mejor de un personaje loquito con el poco tiempo que tiene en pantalla.

Y en lo que se refiere a producción, tampoco hay mucho que destacar: el trabajo de fotografía es mediocre, la dirección de arte desangelada, el score no añade nada interesante, el trabajo de sonido es pobre, los efectos son cumplidores y la labor de maquillaje correcta.

Opinión final: Ted Bunny es muy mala. Slasher del que es mejor mantenerse totalmente alejado.

Ojometro:

viernes, 20 de marzo de 2026

Crítica: This Is Not a Test (2026)

Adaptación de la novela del mismo nombre, la cual está escrita y dirigida por Adam MacDonald (Backcountry, Pyewacket). Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos a finales de febrero, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 13 de marzo.

Sinopsis:

Sloane (Olivia Holt) es una adolescente que se refugia junto con otros cuatro estudiantes en su escuela preparatoria para sobrevivir al brote zombie. Aunque estando ahí se dará cuenta que cada uno de ellos se vuelve más impredecible conforme pasa el tiempo.


Comentarios generales:

Hacer una película de zombies en la actualidad es probablemente una de las apuestas más seguras para cualquier cineasta debido a que parecen ser inmunes al desgaste natural que han sufrido otros subgéneros, brindándole así una ventaja para que los propios estudios sigan invirtiendo en estas. Aunque cuando se trata de adaptaciones de libros hemos aprendido que no todos pueden trasladarse de la manera más atractiva a la pantalla grande y This Is Not a Test es prueba de ello.

Ya que MacDonald nos pone sobre la mesa una historia con un tono adolescente muy marcado que puede ser un repelente para todo aquel que quiera ver una película de zombies convencional, centrándose en una protagonista cuyos problemas familiares caen en los clichés conocidos y en un brote zombie que juega un papel un tanto secundario en todo esto. No solo por el hecho de que la manera en la que se expone carece del dinamismo que normalmente necesita esta clase de sucesos (sobre todo si los zombies corren), sino también porque durante la primera media hora se apuesta por un tipo de estructura que corta de tajo cualquier posibilidad de profundizar sobre la verdadera escala de dicha amenaza.  

Encapsulando todo dentro de la escuela para que así la atención del espectador se centre en un grupo de adolescentes que, salvo por Sloane, no son de gran interés ante la falta de información con respecto a cada uno de ellos. Lo cual provoca que con el pasar de los minutos las cosas se vuelvan cancinas ante una carencia de acción muy marcada que solo deja la sensación de que te encuentras ante un teen drama en el que, de vez en cuando, pasa algo relacionado con el mundo exterior para que no se te olvide que aquí hay zombies involucrados; en especial cuando las fricciones entre el grupo empiezan a subir de intensidad por medio de situaciones absurdas que se vuelven intrascendentes en cuestión de minutos.

Dejando así una parte final carente de intensidad en la que se trata de cambiar la dinámica al trasladar las acciones fuera de la escuela utilizando como excusa a la familia de la protagonista. Algo que de entrada parece la idea correcta; sin embargo, la forma en la que se construye lo que tendría que ser un desenlace de impacto con fuerte carga emocional resulta demasiado pobre y como consecuencia el cierre es muy gris.

De las actuaciones hay que decir que Olivia Holt no genera gran empatía hacia el espectador como la protagonista y por lo mismo muchos de los sucesos que la tienen como parte central son un tanto irrelevantes. Mientras que Luke MacFarlane (Mr. Baxter) es quien se roba los reflectores con un papel muy pequeño, pero que es probablemente el único que propone algo distinto en todo esto.

Y en lo que respecta a la producción, la verdad es de una factura cumplidora: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no destaca, el score tiene algunas cosas interesantes, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son simples y la labor de maquillaje resulta efectiva sin ser nada espectacular.

Opinión final: This Is Not a Test es decepcionante. Película de zombies genérica y aburrida que olvidarán en un par de días.

Ojometro:
**

martes, 17 de marzo de 2026

Crítica: The Bride! (2026)

Película escrita y dirigida por Maggie Gyllenhaal. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 5 y 6 de marzo; recaudando hasta la fecha $26.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

En el año 1936, Frankenstein (Christian Bale) le pide a la Dra. Euphronius que lo ayude a crear una compañera. Lo cual lleva a darle vida a una mujer asesinada que será conocida como La Novia (Jessie Buckley) y con la que iniciará un salvaje romance, una persecución policiaca y un cambio social radical.  


Comentarios generales:

Sabemos que desde hace un tiempo Universal Studios optó por manejar todo lo relacionado a los “Universal Monsters” de una forma peculiar, dándole prioridad a la libertad creativa en lugar de tratar de integrarlos a todos en un mismo universo cinematográfico. Decisión que en términos generales creo que ha dejado más cosas positivas que negativas, aunque con The Bride! queda claro que tanta libertad a veces puede ser riesgosa.  

Y es que desde un inicio lo traído por Gyllenhaal establece que será algo MUY distinto a lo visto en la película original de 1935 al tomar una decisión creativa controversial para justificar la presencia continua de Mary Shelley en todo esto, lo cual se siente como un recurso que no encaja para nada con lo que se quiere contar y se vuelve solo la primera de varias ideas que, en su afán por utilizarlas para querer diferenciarse tanto, no terminan por funcionar.  

Algo que durante el primer acto no es tan notorio debido a que la guía principal es la historia que todos conocemos y se le da mayor enfoque a Frankenstein para conocer un poco más de su personalidad, así como para solidificar la idea de que su motivación para tener una compañera está completamente sustentada en la soledad. Situación que provoca que el inicio sea lento y con pocas cosas de interés, siendo hasta la aparición de La Novia cuando empezamos a percibir mayor dinamismo dado a que su presencia genera un contraste agradable con Frank y prácticamente de inmediato absorbe por completo la atención por medio de su comportamiento errático y rebelde.

Llevándonos así por un camino muy a la Bonnie y Clyde en el que se combinan momentos de impacto con algunos otros que tratan de magnificar la extravagancia inherente de nuestros protagonistas sin que los resultados sean tan homogéneos como para que esta persecución policiaca pueda ir escalando de manera importante en cuanto al nivel de intensidad. Dejando siempre la sensación de que muchos acontecimientos en realidad no tienen un propósito bien definido y solo están pensados para apantallar sin tener que desarrollar a fondo aspectos que así lo piden.  

Teniendo como consecuencia que el visionado carezca de momentos memorables y, sobre todo, de un trasfondo para La Novia que pueda lograr que el desenlace tenga el peso emocional requerido. Ya que si bien cuenta con bastante fuerza y no lo catalogaría como malo, al final nada de lo propuesto termina resultando totalmente convincente.

En cuanto a las actuaciones hay que mencionar que, de no ser por la pareja protagonista, la película probablemente hubiera sido un desastre mayúsculo. Ya que Jessie Buckley y Christian Bale adoptan totalmente sus roles de “monstruos” para sacarles el mayor jugo posible ante las limitaciones del guión, siendo ella en particular la que deja una mayor impresión por medio de una Novia extravagante que jamás raya en lo caricaturesco.

Y en lo que respecta a la producción, la verdad tenemos una factura de buen nivel: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sobresaliente, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje de primer nivel.

Opinión final: The Bride! está pasable. Película con grandes actuaciones que no sabe como aterrizar lo que propone.

Ojometro:
*** 

martes, 10 de marzo de 2026

Crítica: Honey Bunch (2026)

Película dirigida por Dusty Mancinelli y Madeleine Sims-Fewer, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 13 febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Cuando Diana (Grace Glowicki) se despierta de un coma con pérdida de memoria, ella y su esposo buscan tratamientos experimentales en una clínica remota. Aunque conforme el procedimiento se intensifica, su matrimonio empieza a tambalearse cuando los verdaderos motivos de su amado salen a la luz.


Comentarios generales:

Realmente son pocas las ocasiones en las que empiezo a ver una película sin tener la certeza sobre lo que va a tratar, simplemente tantos años de ver cine de terror ha provocado que exista poco nivel de sorpresa en mi. Por ello cuando me encuentro con algún proyecto que logra eso me suelo entusiasmar y Honey Bunch por grandes lapsos pudo hacerlo, aunque al final se termina quedando a medio camino en lo que se refiere a explotar todo su potencial.

Y es que lo traído por Mancinelli y Sims-Fewer es una historia extraña que combina terror, ciencia ficción y fantasía para estar generando preguntas de manera constante sin que exista claridad con respecto al rumbo que se va a tomar. Lo cual origina un primer acto muy críptico en el que vemos a muchos personajes aparecer y desaparecer sin demasiada explicación mientras nuestra pareja protagonista se ve envuelta en una serie de sucesos diseñados para establecer ciertas dudas con respecto a las intenciones de Homer y con ello ir construyendo un misterio discreto que poco a poco irá tomando más fuerza.

Algo que sin duda tarda en darse debido a que el filme se propone a retar la paciencia del espectador debido a que el proceso para empezar a esclarecer las cosas e integrar elementos que brinden más impacto desde el lado del terror se da bajo un ritmo lento que provoca que por grandes lapsos uno piense que no se va hacia ningún lado; en especial porque el resto de los personajes siguen sin tener un motivo claro en todo esto. Sin embargo, una vez que parece que lo raro no tiene ningún tipo de sustento sólido detrás se da una revelación que cambia las cosas por completo y hace que el personaje de Diana se vuelva mucho más interesante ante determinados aspectos psicólogos y físicos que se exponen sobre ella de una manera peculiar.

Dejándonos así ante una parte final que tiene todo para irse hacía un camino extremo, pero mejor se opta por otro más ligero en el que la relación entre Diana y Homer maneja ciertas complejidades que cambia la forma de ver a ambos al plantear cosas interesantes sobre las relaciones humanas. Aunque esto también hace que el desenlace sea un tanto agridulce debido a que es imposible no quedarte con la sensación de que faltó mostrar algo más intenso.  

En lo que respecta a las actuaciones tenemos un elenco sólido liderado por una Grace Glowicki que logra sostener la película por medio de un personaje que, a partir de determinado momento, le exige diversificarse bastante. Mientras que Ben Petrie (Homer) siempre logra mantener esa sospecha intacta sobre sus intenciones para que el misterio no se eche a perder tan rápido.

Y en cuanto a producción, se tiene una factura de calidad: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte cumple, el score no está mal, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien cuidados y la labor de maquillaje resulta efectiva.  

Opinión final: Honey Bunch está ok. Película un tanto rara con cosas para analizar que no te deja indiferente.

Ojometro:
***

viernes, 6 de marzo de 2026

Crítica: Twisted (2026)

Película dirigida por Darren Lynn Bousman (Saw II, St. Agatha), cuyo guión fue escrito por Jonathan Bernstein y James Greer. Se estrenó en VOD el pasado 6 de febrero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una pareja de millennials estafan a inquilinos desprevenidos al alquilarles costosos apartamentos en Nueva York que no son de su propiedad. Un plan que funciona a la perfección hasta que se topan con el Dr. Robert Kezian (Djimon Hounsou), cuyas oscuras intenciones voltearán las cartas de manera brutal.


Comentarios generales:

Tras un inicio de carrera prometedor llevando las riendas de la franquicia de “Saw”, la verdad parecía que Darren Lynn Bousman sería uno de los directores más importantes para el género de terror con el pasar de los años; en especial porque ha demostrado una versatilidad interesante con sus proyectos. Sin embargo, también es evidente que tras esos primeros años su carrera no despegó como se esperaba y se volvió un director de películas medianas que muchas veces ni siquiera los propios fans saben de su existencia, siendo este el caso con Twisted.

Algo que incluso puede que sea lo mejor para este filme dado a que lo traído por Bousman es de esas historias a las que cuesta trabajo encontrarles un atractivo particular gracias a la manera tan poco arriesgada con la que desarrollan su idea central. La cual de inicio no luce nada mal al ponernos frente a una protagonista que en realidad no es buena persona y cuyas acciones hacen suponer que su castigo será brutal, logrando así que durante el primer acto se cuente con la paciencia del espectador a pesar de no tener momentos particularmente intensos dado a que, en teoría, lo que está por delante será potente y valdrá la pena la espera.

Un pensamiento que al entrar al segundo acto se empieza a desvanecer debido a que conforme vemos de manera más clara las intenciones del Dr. Kezian se cae en una dinámica en la que tratan de construir algo intenso para casi de inmediato diluirlo por medio de sucesos un tanto incoherentes que cortan por completo la poca tensión lograda. Obligándolos a recurrir a escenas de shock efímero que se encuentran bastante distanciadas entre si y a una forzadísima investigación policiaca que solo hacen que el ritmo se vaya volviendo lento ante la carencia de situaciones que ayuden a brindarle solidez al quiebre mental del doctor y jueguen de manera interesante con los dilemas morales que representan sus acciones.

Dejándonos así frente a una parte final en la que se incrementan las dosis de impacto visual, pero la realidad es que jamás se logra generar una tensión tan alta como para que el desenlace tenga la fuerza que requiere. Además de que la forma en la que cierran todo esto es demasiado predecible.   

En cuanto a las actuaciones tenemos a un Djimon Hounsou que hace lo necesario con un personaje que es bastante plano y a una Lauren LaVera (Paloma Joia) que va de más a menos dado a que al llegar a cierto punto de la película te empieza a desesperar con tanto grito y realmente en ningún momento le compras al 100% su papel de víctima.

Y en lo que se refiere a producción, la verdad tampoco hay muchas cosas para destacar: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es desangelada, el score no tiene mucho peso, el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es sólida.

Opinión final: Twisted es decepcionante. Película que trata de impactar sin saber realmente cómo hacerlo.

Ojometro:
**

martes, 3 de marzo de 2026

Crítica: Scream 7 (2026)

Película dirigida por Kevin Williamson, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Guy Busick. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 26 y 27 febrero; recaudando hasta la fecha $96.7 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Cuando un nuevo Ghostface aparece en el pueblo donde Sidney Prescott (Neve Campbell) ha construido una nueva vida, su peores miedos se vuelven realidad cuando se da cuenta que su hija es el siguiente objetivo del asesino.


Comentarios generales:

Tras dos entregas exitosas que volvieron a posicionar a Scream en el imaginario colectivo uno hubiera pensado que todo sería una luna de miel para los involucrados; sin embargo, las maneras de operar de Hollywood siempre son extrañas y lo que se suponía que sería la consolidación de la franquicia durante esta década terminó volviéndose un caos que nadie vio venir. Dejando a Scream 7 con la difícil tarea de darle continuidad a algo que perdió gran parte de su identidad moderna y que claramente sufre para recuperarla.

Ya que a lo traído por Williamson no lo catalogaría como terrible pero, tras una gran introducción, todo el tiempo percibes que se la pasa dando volantazos para que la historia se pueda re-adaptar de manera forzada a Sidney por medio de la compleja relación con su hija adolescente. Lo cual lleva a situaciones de peligro desde muy temprano que hacen que la película por algunos minutos se sienta fresca ante la rapidez con la que se establece lo arriesgados que son estos nuevos Ghostface al momento de tratar de cumplir su objetivo y con ello complicar que el espectador pueda pensar con claridad sobre quién está detrás de todo el caos.

Hasta ahí todo marcha relativamente bien, lo malo es que una vez que ocurre el primer gran ataque a Sidney las cosas se van enredando y lo que se propone con respecto a la identidad de los asesinos resulta demasiado absurdo. Además de que la manera en la que se integra a Gale Weathers, Mindy y Chad en todo esto refleja que no sabían realmente qué hacer con ellos tras lo ocurrido en “Scream VI”, simplemente quieren hacer como si dichos eventos nunca hubieran existido y eso provoca la sensación de que solo están ahí con el objetivo de tener rostros familiares ante la incapacidad mostrada para lograr que los nuevos personajes te importen.

Una situación que además termina afectando las escenas de muertes porque, si bien la manera en la que están construidas es competente y el nivel violencia que manejan resulta satisfactorio visualmente hablando, lo cierto es que el impacto emocional que tienen sus asesinatos es prácticamente inexistente.

Dejándonos así ante una parte final en la que se trata por todos los medios que el conflicto decisivo sea memorable, incluso si eso significa recaer en viejos vicios que no aportan gran cosa más allá de algunos cameos irrelevantes. Y aunque el desenlace tiene la fuerza suficiente como para no resultar aburrido, la verdad es que la revelación de las identidades es tal vez la menos coherente de toda la franquicia y solo incrementa la percepción de que mucho de lo visto no aportó nada a esta.  

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Neve Campbell que sabe cómo sacarle el mayor jugo posible a un personaje que no da para mucho más y a una Courteney Cox cuyo rol en esta ocasión es bastante limitado. Mientras que de los nuevos rostros la única que destaca por la manera en la que está diseñada la historia es Isabel May (Tatum), quien hace un trabajo correcto como la hija de Sidney.

Y en lo que se refiere a la producción, la verdad tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte discreta, el score es buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Scream 7 está pasable. Película para pasar el rato que sin duda significa un retroceso para la franquicia.

Ojometro:
*** 

martes, 24 de febrero de 2026

Crítica: Killer Whale (2026)

Película dirigida por Jo-Anne Brechin, quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Katharine McPhee. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Dos mejores amigas deciden pasar unas lujosas vacaciones en Tailandia, pero durante su viaje a una laguna remota sufrirán el ataque de una orca asesina llamada Ceto.


Comentarios generales:

Salvo por “Orca” de 1977 y alguno que otro proyecto más, la verdad no existen muchas películas sobre orcas asesinas. Simplemente es un animal que por su propia imagen no genera demasiado terror a pesar de que es un depredador despiadado y por lo mismo las productoras no suelen tomar el riesgo de realizar proyectos basados en estas, siendo Killer Whale un caso aislado que al final de cuentas viene a reafirmar el porqué de dicha renuencia.

Y mucho de esto se debe a que lo traído por Jo-Anne Brechin da la impresión de que incluye a la orca más que nada porque la historia no se podía sostener con lo que tenían planeado de inicio, ya que realmente su presencia en pantalla durante la primera media hora se limita a un par de minutos y no se brinda ningún tipo de explicación sobre su agresividad. Centrándose principalmente en una amistad que utiliza todos los clichés posibles para trasladar las acciones a un lugar “exótico” con el que se pueda justificar una locación más acorde al peligro marino y al menos brindarle un poco de lógica a lo que se está viendo.

Algo que tampoco es que funcione demasiado dado a que todo lo referente a Ceto se sigue tratando de manera extremadamente superficial y eso lleva a que las cosas se vuelvan muy aburridas dado a que no pasa nada interesante durante mucho tiempo, lo cual básicamente obliga a que la parte de la laguna sea la que trate de salvar todo esto y por algunos instantes parece que puede hacerlo. Sin embargo, una vez que se da el primer ataque la intensidad disminuye rápidamente y se cae en una dinámica pesada con dos personajes que jamás le llegan a importar al espectador como para que la sensación de peligro sea decente.

Detalle que evidentemente afecta a una parte final que flaquea no solo en la generación de escenas intensas, sino también desde el lado emocional que pretende explotar. Dejándonos así con un desenlace carente de emociones y totalmente hueco.

Sobre las actuaciones tampoco hay mucho que decir dado a que las dos protagonistas solo se dedican a sobrellevar sus personajes y ninguna logra dejar una buena impresión. Mientras que en producción también se pueden notar las limitaciones: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no tiene nada destacado, el score es genérico, el trabajo de sonido está ok, los efectos son simples y la labor de maquillaje muy discreta.

Opinión final: Killer Whale es bastante mala. Película con un animal asesino que, en realidad, es lo que menos importa.

Ojometro:
*

viernes, 20 de febrero de 2026

Crítica: Night Patrol (2026)

Película dirigida por Ryan Prows (V/H/S/94), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Shaye Ogbonna, Tim Cairo y Jake Gibson. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 10 de febrero.

Sinopsis:

Un policía de Los Ángeles descubre que un grupo de fuerzas especiales esconde un secreto que pone en peligro a los residentes del barrio donde creció.


Comentarios generales:

Si uno ha escuchado un poco de la historia policial en Los Ángeles probablemente sabrá que siempre ha existido mucha polémica a su alrededor, pero particularmente aquella que es de índole racial es la que predomina. Por ello es que Night Patrol resultaba llamativa debido a que, a pesar de ser una película de vampiros, parecía que intentaría algo distinto y en gran parte es lo que pretende, aunque no todo lo que propone funciona de la mejor manera.

Y mucho de eso probablemente se debe al hecho de tener a tantas personas involucradas en la elaboración del guión dado a que desde temprano resulta evidente que existen demasiadas ideas que jamás logran cohesionarse de manera optima para que lo presentado por Prows tenga un camino claro y no se sienta como una historia que da saltos de un lado a otro esperando que en algún punto la identidad que busca llegue por arte de magia.

Siendo esto un problema si tomamos en cuenta que estamos frente a una película de vampiros que durante los primeros 30 o 40 minutos no los utiliza de manera predominante para enfocarse principalmente en la dinámica dentro del barrio y sus complejidades existentes ante las tensiones raciales. Lo cual no se escucha para nada mal, sin embargo, la manera en la que se nos van presentando cada subtrama es demasiado pobre y realmente un conflicto tan simple se empieza a enredar con cuestiones que siempre dejan la sensación de que se tuvieron que desarrollar a medias ante la falta de tiempo.

Algo que afortunadamente no es suficiente como para condenar por completo a la película, ya que una vez que los vampiros empiezan a tener mayor presencia en pantalla las cosas mejoran dado a que se enfoca mucho más en la acción frenética y en el salvajismo que conlleva su principal meta. Brindándole así un mayor dinamismo a la segunda mitad que además ayuda a ocultar un poco el revoltijo de ideas previamente mencionado ante el incremento de la violencia e incluso a la presencia de cierto toque serie b que logra rescatar algunas escenas gracias al humor bobo que las rodea.

Dejando con esto una parte final que nunca hace el intento por brindar claridad; de hecho, en algunas cuestiones solo vuelve más ridículas las cosas. Pero a pesar de todo esto jamás te resulta aburrido lo que estás viendo y el desenlace como tal es lo suficientemente funcional como para no dejarte indiferente.

En el tema de las actuaciones no hay mucho que destaque, siendo tal vez Justin Long (Ethan Hawkins) el único capaz de ofrecer algo interesante. Mientras que el resto del elenco termina quedándose en una posición en la que no es que sus personajes sean caricaturescos, pero la manera en la que manejan sus interpretaciones dejan esa idea.

Y en cuanto a producción, la verdad tiene algunas cosas para resaltar: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte discreta, el score no está mal, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Night Patrol está ok. Película desechable para ver un día en el que no tengan nada más que hacer.

Ojometro:
***

martes, 17 de febrero de 2026

Crítica: Death Name (2026)

Película dirigida por Réi y escrita por Regina Kim. Se estrenó directamente en Tubi dentro de los Estados Unidos el pasado 9 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sophie Park (Amy Keum) es una joven coreano-estadounidense que anhela poder conocer un poco más de su herencia coreana, aunque no sabe que conforme más investiga el pasado una maldición familiar mortal despertará para atormentarla.


Comentarios generales:

Corea del Sur se encuentra en boca del mundo entero desde hace un tiempo y sin duda su industria del entretenimiento ha tenido mucho que ver al respecto debido a que se ha encargado de posicionar parte de su cultura en el imaginario colectivo de una manera que nadie se hubiera imaginado hace diez años atrás. Es algo que llama la atención y no es de extrañar que productoras de otros países traten de aprovecharse del “boom coreano”, aunque Death Name no es precisamente el mejor ejemplo de eso.

Ya que lo traído por Réi lo utiliza de manera muy superficial para trata de añadir cierto misterio alrededor del nombre de Sophie, pero la realidad es que quitando ese detalle la historia resulta demasiado genérica y en todo momento se siente que esta podría haberse contado perfectamente sin este. Sobre todo porque el primer acto se limita a cuestiones poco interesantes sobre la adaptación de nuestra protagonista a su nueva vida universitaria o al conflicto que le genera no saber más sobre su lado coreano, haciendo con esto que la construcción del suspenso se limite más que nada a sueños y a breves escenas con jump scares predecibles.

Ante esto realmente las cosas se vuelven aburridas de manera rápida y todo empeora cuando introducen a un personaje en específico que básicamente termina con el misterio que se está tratando de desarrollar. Provocando así que la película caiga en un ritmo pesado del que jamás se logra recuperar dada la incapacidad que existe para al menos proponer una resistencia mejor pensada por parte de Sophie, quien empieza a verse involucrada en situaciones que se vuelven demasiado repetitivas y solo hacen que el tema de la maldición se vaya solucionando por medio de casualidades que no aportan nada de sustancia a la trama.

Lo cual evidentemente provoca que durante la parte final se intente corregir sin grandes resultados mucho de lo que no lograron establecer de manera sólida en todo el previo. Aunque por lo menos se tiene mayor intensidad durante un cierre que trata de no ser tan predecible.

En el tema de las actuaciones no hay mucho que decir, la mayoría son pobres y Amy Keum como la protagonista jamás te logra involucrar de lleno con el riesgo que vive su personaje. Mientras que en producción se nota que es de un presupuesto discreto: el trabajo de fotografía es cumplidor, la dirección de arte no resalta, el score es genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son muy simples y la labor de maquillaje ínfima.

Opinión final: Death Name es mediocre. Típica película del montón de Tubi que olvidarán en un par de días.

Ojometro:
**

viernes, 13 de febrero de 2026

Crítica: Whistle (2026)

Película dirigida por Corin Hardy (The Hallow, The Nun) y escrita por Owen Egerton. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 5 y 6 de febrero; recaudando hasta la fecha $1.3 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un grupo de estudiantes de preparatoria se topa con un objeto maldito: un antiguo silbato azteca de la muerte. El cual al tocarlo emite un aterrador sonido que invocará a sus futuras muertes para que empiecen a cazarlos. 


Comentarios generales:

Es innegable que las películas de terror enfocadas en grupos de adolescentes son el pan de cada día y eso ha hecho que sea complicado el poder encontrar mucha originalidad entre estas debido a que casi siempre se centran en las mismas temáticas o subgéneros. Sin embargo, esto nunca ha sido impedimento para tener propuestas que valgan la pena y logren su objetivo de entretener, siendo este el caso con Whistle.

Una historia que tiene claras influencias de “Final Destination” y con las que Hardy, en lugar de tratar de negarlas, las adopta para ofrecer algo que en todo momento se siente familiar pero con su toque distintivo gracias al silbato y también a los problemas existenciales adolescentes presentados. Lo cual puede que durante el primer acto ocasione cierto tedio porque se sigue cada paso esperado en la adaptación de Chrys a su nuevo hogar, aunque durante este periodo también se logra establecer un tono oscuro que encaja a la perfección con todo lo que provoca utilizar el objeto maldito y así construir determinados momentos que proporcionan una buena dosis de suspenso.

Algo que en general logran mantener durante el resto de la película y con ello el asecho de la muerte se vuelve cada vez más inquietante, incluso si la manera en la que se desarrollan las acciones se siente un tanto acelerada gran parte del tiempo. Ya que en realidad la profundización sobre todo lo que rodea al silbato no es algo a lo que se le dediquen mucho minutos y por lo mismo se vuelve complicado el poder elaborar situaciones que te hagan sentir empatía hacia los adolescentes, ocasionando con esto que sus muertes sean visualmente llamativas, pero sin una carga emocional tan grande que haga de esto algo más desgarrador.

Dejando así una parte final que apuesta por elevar el nivel de sangre en pantalla y, sobre todo, por plantear ciertos dilemas morales en lo respecta a la forma de lidiar con la amenaza. Siendo esto lo que le añade cosas positivas a un desenlace intenso que se enreda un poco al momento de resolver el problema, aunque termina resultando convincente.

En el tema de las actuaciones tenemos a una Dafne Keen (Chrys) que por momentos puede ser desesperante con un personaje que mantiene todo el tiempo la misma expresión y que carece de emocionalidad por grandes lapsos de la película. Mientras que el resto del elenco logra ser un buen complemento y ayudan a que ese detalle en particular no resulte tan perjudicial.

Y en cuanto a producción, nos encontramos con una factura cuidada: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte discreta, el score es agradable, el trabajo de sonido es espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Whistle está entretenida. Película para pasar un buen rato viendo sufrimiento adolescente.

Ojometro:
***