martes, 23 de enero de 2018

Crítica: The Strange Ones (2018)

Película dirigida por Christopher Radcliff y Lauren Wolkstein, quienes además comparten créditos como los escritores del guión. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el 5 de enero, aunque no hay información sobre cuándo saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Una serie de misteriosos eventos rodean a dos viajeros mientras se dirigen a una cabaña en el bosque. En la superficie todo se ve normal, pero lo que parecen ser unas simples vacaciones pronto se convertirán en una complicada red de oscuros secretos.




Comentarios generales:

No es raro que existan películas cuya estrategia de promoción recurra al engaño con respecto al género al que pertenece para lograr un poco más de exposición, en el género de terror suele pasar de manera frecuente y ya me he acostumbrado a eso. Lo que si no es muy común es encontrarse trabajos que lo hagan de manera tan descarada como The Strange Ones, una película que de terror no tiene nada y que a lo mucho califica como un thriller; uno al que claramente hubiera sido muy complicado vender sin esta práctica.

Esto porque lo que nos regalan Radcliff y Wolkstein es una clase de historia que se desarrolla a fuego muy lento, en donde el propósito principal no es precisamente generar terror, sino más bien una gran distracción con respecto a lo que está ocurriendo en pantalla. Ya que desde un inicio nos venden a estos personajes principales como hermanos pero uno puede asumir sin demasiados problemas que no lo son y en base a esto se empiezan a dar una serie de dudas que establecen el principal misterio; del cual nos dan solo unas cuantas pistas mientras vemos como la interacción entre ambos individuos empieza a provocar ciertas fricciones que ayudan a creer que, tal vez, si sean hermanos.

Es hasta llegar a la media hora cuando las cosas se empiezan a hacer monótonas y cuando uno como espectador entiende que la película no va a tener mucho que la ligue al género, especialmente porque aquí empezamos a vernos bombardeados con escenas dominadas por largos diálogos que se sienten huecas por la falta de contexto. Todo es dejado en este punto a la propia interpretación porque los directores siguen sin sacar a la luz los secretos que hay detrás, no construyen nada alrededor de estos y por lo consiguiente lo que ocurre resulta muy aburrido de ver. Incluso cuando tratan de añadir cierta emoción los resultados no son nada favorables.

Los últimos 20/25 minutos se podría decir que son los más “impactantes” porque es aquí donde se empiezan a revelar los secretos que por más de una hora llevan ocultando; sin embargo, aunque el principal si involucra un tema complejo (que tampoco es tan difícil de descifrar), la verdad es que para ese punto te importa tan poco este niño con actitud de zombie que al final no termina siendo lo suficientemente impactante como debería.

Las actuaciones no me convencieron,  James Freedson-Jackson (Sam) resulta desesperante con la misma expresión durante toda la película y Alex Pettyfer (Nick) solo hace lo mínimo necesario. La producción es la típica de un proyecto de este tamaño: trabajo de fotografía bien cuidado, un score no tan llamativo, un trabajo de sonido efectivo y cosas mínimas en lo que respecta efectos/maquillaje.

Opinión final: The Strange Ones es muy aburrida. Un thriller flojo del cual se pueden rescatar pocas cosas.  

Ojometro:
**

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