miércoles, 31 de mayo de 2017

Crítica: Swamp Freak (2017)

Película escrita y dirigida por David DeCoteau (Puppet Master III: Toulon's Revenge). Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de abril, pero todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Seis estudiantes universitarios se adentran en los pantanos para buscar a su profesora que lleva perdida después de que esta iniciara la búsqueda del mítico y mortal monstruo conocido como Swamp Freak.






Comentarios generales:

Si te dedicas a ver cientos de películas del género de terror año tras año llegas a desarrollar un nivel de tolerancia bastante elevado que te hace soportar ver cosas que cualquier otra persona no habituada difícilmente podría. Trabajos que para muchos serian una porquería para uno pueden resultar no tan malos porque has visto algo mucho peor; sin embargo, de vez en cuando te puedes encontrar con ciertas cosas que van más allá de tu tolerancia, esas que después de terminadas no les encuentras ni un solo propósito para que existan y ese fue precisamente el caso con Swamp Freak.

La verdad no esperaba gran cosa porque era evidente que se trataba de una copia de Swamp Thing, pero nunca pensé que vería algo tan terrible como esto; mucho menos cuando su director es alguien con una larga trayectoria dentro del género que te hacía suponer que verías un trabajo con cierto control de calidad. Algo que aquí simplemente no existe, ya que se trata de una película que no tiene pies ni cabeza, la cual cuenta con una introducción de 15 minutos que prácticamente te muestra cómo será el resto de lo que está por venir y, para colmo, nunca logra explicar de manera coherente todo el tema de la leyenda en la que se sustenta.

Y es que no miento, si por algo es complicado escribir sobre este filme es porque básicamente se trata de una repetición durante 70 minutos de las siguientes acciones:

1.- Un chico entra al bosque y habla por su celular
2.- Chico misterioso lo ve y despierta a Swamp Freak
3.- Se da una persecución
4.- Swamp Freak camina muy lentamente, lo alcanza y lo mata de un golpe
5.- Swamp Freak regresa al pantano

Eso es todo, la única variante que existe es que tal vez de fondo se escuchen algunas grabaciones de la profesora, pero de ahí en fuera nada cambia. De hecho, lo que más resalta es la cantidad ridícula de tomas a la vegetación que se dan para poder alargar un poco más el tiempo de metraje y así pasar de los 60 minutos de duración.

La parte final es la única que muestra algo distinto bajo el propósito de sorprender, pero para este punto ya poco de lo que ocurra te importa y dicho giro no provoca absolutamente nada. Además de que no tiene ningún sentido.

Las actuaciones son espantosas y no hay mucho que agregar. La producción raya en lo lamentable: el trabajo de fotografía es pobre, el score es probablemente lo único rescatable, el  trabajo de sonido deja mucho que desear, los efectos mínimos con los que cuenta son ridículos y la caracterización de Swamp Freak parece más un disfraz digno de proyecto escolar.

Opinión final: Swamp Freak es una atrocidad. Evítenla a toda costa.

Ojometro:
*

sábado, 27 de mayo de 2017

Crítica: Get Out (2017)

Debut tras la cámara del director Jordan Peele, quien además es el escritor del guión. La película se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado mes de febrero, mientras que a México llegó durante este fin de semana. Recaudando hasta la fecha $230.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Chris (Daniel Kaluuya) es un chico afroamericano a quien le llegó la hora de conocer a los padres de su novia blanca durante todo el fin de semana en su aislada casa dentro del bosque. Su mayor temor es el tema racial, pero a sus anfitriones eso no parece generarles problema; sin embargo, toda esa fachada amistosa pronto se convertirá en una auténtica pesadilla.

Comentarios generales:

Un director novato que se involucraba en un género ajeno al suyo y que, además, tocaba temas raciales en un ambiente como el que se vive actualmente parecía una combinación destinada a fracasar de la manera más miserable posible. De hecho, solo con su trailer era muy claro que Get Out podía ser un hit or miss gracias a que daba la sensación de que este revelaba demasiados detalles importantes de su trama, pero después de verla te queda claro que eso era solo una pequeña probada de algo mucho más loco de lo que te podías esperar.

Y es que en su debut Peele sorprende de manera agradable al contarnos una historia cargada de crítica social, pero a la vez mezclada con muchísimo misterio y ciertos toques de humor muy bien condensados que sirven como un escape oportuno dentro de este tema que para algunos podría resultar algo incomodo. Sobre todo dentro de un primer acto donde este aspecto es mayormente explotado para generarle no solo una sensación de incomodidad a nuestro protagonista, sino también para ir construyendo la particular atmósfera que se va a mantener por el resto de la película, ya que más allá de la fachada de familia feliz es claro que siempre existe un riesgo latente y el director se encarga de que todo el tiempo el personaje de Chris la experimente, pero sin saber exactamente cuál riesgo es ese considerando que simplemente se pueden tratar de personas racistas haciendo un pobre esfuerzo para ocultar su desagrado.

Hasta este punto realmente las cosas parecen seguir un camino muy descifrable, pero en ningún punto sientes que lo que estás viendo sea aburrido o pesado; de hecho, con cada detalle presentado la intriga por saber cuáles son los oscuros planes que hay detrás se incrementa. Mucho más porque cuando da inicio la reunión el nivel de extravagancia y rareza aumentan de manera muy marcada, convirtiendo así cada escena con Chris en una en donde literalmente piensas cualquier escenario adverso al ver como se encuentra rodeado de personas que lo tratan prácticamente como un animal exótico.

Simplemente es una tensión constante que es difícil de explicar, la cual además está en su mayoría sustentada por expresiones faciales potentes y comportamientos exóticos que, una vez revelado el secreto principal, encajan a la perfección con algo que sin duda es absurdo pero funciona para los propósitos de esta historia.
   
La parte final es por mucho la más violenta, no a niveles extremos, pero si con la suficiente sangre para crear un desenlace satisfactorio de ver por la dinámica que esto provoca. Toda la tensión previamente contenida aquí explota y eso hace que se sienta con bastante fuerza.

Las actuaciones en general son muy buenas, Daniel Kaluuya está estupendo, pero Allison Williams (Rose), Catherine Keener (Missy), Bradley Whitford (Dean) y Betty Gabriel (Georgina) también merecen elogios; además de que LilRel Howery (Rod) aportando la parte cómica está muy bien. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, cuenta con un muy buen score, el trabajo de sonido es sólido y lo referente a efectos/maquillaje es discreto.

Opinión final: Get Out es una propuesta fresca manejada de forma muy inteligente. Una seria contendiente para ser la mejor película del año.

Ojometro:
*****

martes, 23 de mayo de 2017

Crítica: Awakening the Zodiac (2017)

Película dirigida por Jonathan Wright (Nostrum), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Jennifer Archer y Mike Horrigan. Salió en VOD a inicios de mayo dentro de los Estados Unidos, donde además tendrá un estreno limitado en cines durante el mes de junio; aunque no hay información sobre si llegará a otros mercados o si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

En 1968 uno de los asesinos seriales más sanguinarios en la historia de los Estados Unidos desapareció sin dejar rastro. Su identidad ha sido un misterio por décadas, pero cuando una pareja de caza fortunas encuentra una vieja cinta que muestra uno de sus asesinatos su leyenda correrá un gran riesgo de ser destruida.

Comentarios generales:

El asesino del zodiaco es una figura con tanto misterio detrás que realmente sorprende que no se realicen más películas sobre este año tras año considerando que básicamente todos los elementos están ahí para hacerlas. Tal vez sea porque es un caso analizado hasta el cansancio y difícilmente se pueden agregar cosas nuevas, o tal vez el no saber la verdadera identidad del asesino frena cualquier intención; sin embargo, se trata de un figura infame que vende y con Awakening the Zodiac parecía que por fin tendríamos una película un poco más atrevida en ese sentido, pero al final resultó ser algo muy estándar.

La verdad lo que nos regalan Wright y compañía es un thriller sin muchas complicaciones que por momentos ni siquiera parece que trate sobre el asesino del zodiaco, ya que con excepción de la escena inicial, todo el primer acto se centra en los problemas económicos de esta pareja que pretenden resolver de la manera más simple posible. Como producto de esto salen a relucir los asesinatos y a partir de ahí es cuando todo lo relacionado a la investigación toma un poco más de relevancia, pero sin resultar muy interesante de ver debido a que nunca se utilizan de manera importante los elementos ya conocidos. Provocando así que los intentos iniciales por querer generar un gran misterio no sean tan efectivos.

Es hasta el segundo acto cuando se presentan situaciones un poco más interesantes, principalmente porque se empieza a jugar con el temor de los personajes y a crear situaciones que logren añadir un suspenso sólido para que así se logre sentir que lo que hacen en verdad los pone en peligro. Lo malo es que bajo el ritmo que se utiliza y la poca presencia del asesino estos intentos no resaltan demasiado, incluso por varios lapsos es evidente que se alargan de más aspectos que no lo necesitaban; además de que el comportamiento paranoico de todos los involucrados resulta muy poco creíble considerando que no llevan ni una semana realizando su investigación.

La parte final es entretenida. Un tanto acelerada, pero me gustó que se atrevieran a darle una cara al asesino y que en base a esto construyeran un desenlace dinámico en donde la acción y algo de sangre fueran el principal sustento; aunque no fui muy fan del final abierto.

Las actuaciones de Shane West (Mick) y Leslie Bibb (Zoe) cumplen con lo requerido, mientras que Matt Craven (Harvey) es quien le añade un poco más de chispa a ciertas escenas que sin su presencia hubieran resultado completamente huecas. La producción está bien cuidada, pero no es nada del otro mundo: tiene un buen trabajo de fotografía, la dirección de arte es discreta, el score es agradable, el trabajo de sonido cumple y todo lo referente a efectos/maquillaje está bien hecho.

Opinión final: Awakening the Zodiac está ok. Es un thriller muy básico que se queda corto en muchas cosas, pero que podrá parecerle interesante a unos cuantos.

Ojometro:         
***

viernes, 19 de mayo de 2017

Crítica: Hangman (2016)

Película dirigida por Adam Mason (The Devil's Chair, Blood River), quien además comparte créditos junto a Simon Boyes como co-escritor del guión. Se estrenó dentro de los Estados Unidos durante el 2016, pero a Latinoamérica llegó el pasado 5 de mayo por medio de Netflix.

Sinopsis:

Al regresar de sus vacaciones la familia Miller se encuentra con la desagradable sorpresa de que alguien entro a su casa. Después de que las autoridades no encontraran nada, todos tratan de continuar con sus vidas, pero ninguno de ellos sabe que eso solo fue el inicio de una auténtica pesadilla.



Comentarios generales:

La verdad no tenía idea de Hangman, se me pasó completamente de largo durante el año pasado y de no ser por los avisos de Netflix ni me hubiera enterado de su existencia, pero ya que estaba disponible no dude en darle una oportunidad. Lo cual terminó siendo un gran error no solo porque su premisa es realmente absurda y poco creíble, sino porque además me hizo experimentar un retroceso en el tiempo; justo a 2009, cuando Paranormal Activity recién estaba definiendo la fórmula que le dio tan buenos resultados.

Y es que no voy a mentir, lo que nos trae Mason bien podría pasar por una entrega más de la polémica franquicia debido a que sigue prácticamente la misma estructura y método de exposición, pero con la diferencia de que aquí la amenaza no es algo sobrenatural. Un detalle que juega de manera positiva a su favor al menos en el inicio debido a que se trata de una situación que le puede ocurrir a cualquiera y la idea de ver a un asesino rondar por la casa como le plazca genera cierta perturbación interesante.

El problema es que ese efecto no dura mucho y una vez que se empieza a mostrar la cotidianidad de la familia las cosas se vuelven sumamente aburridas al seguir un patrón automático que difícilmente cambia, el cual consiste en: el asesino los espía de noche, come algo, amanece, ellos se van de la casa, él se queda ahí o sigue a alguna de las mujeres. Eso es todo lo que ocurre durante casi 70 minutos, no hay ningún tipo de susto o alguno que otro momento de tensión palpable; de hecho, con el paso del tiempo se vuelve cada vez más risible al ver todas las libertades que el asesino se toma sin ser detectado y los problemas absurdos que le provoca a la familia sin razón alguna. Volviendo casi imposible el comprender por qué hace todo esto.

Tal vez lo más rescatable son los últimos cinco minutos, justo cuando nuestro villano decide que es hora de dejar de ocultarse. Es por mucho la parte más intensa e incluso algo cruda, pero dura tan poco y termina tan de golpe que al final no es suficiente como para justificar todo el aburrimiento previo.

Las actuaciones son lo que uno ve en esta clase de trabajos, nada para resaltar; aunque la química entre la familia protagonista no se siente falsa y eso es plausible. La producción igual es estándar: un trabajo de edición cumplidor, buena iluminación, trabajo de sonido limpio y algunos efectos mínimos a los que no se les puede criticar mucho.

Opinión final: Hangman es bastante mala. Un found footage del montón que por momentos hace ver a Paranormal Activity como una película de acción.

Ojometro:
**

martes, 16 de mayo de 2017

Crítica: Capture Kill Release (2017)

Película dirigida por Brian Allan Stewart y Nick McAnulty, siendo este último además quien escribió el guión. Salió directamente en DVD y VOD el pasado 7 marzo dentro de los Estados Unidos, pero todavía no hay información sobre si llegará a otros mercados. 

Sinopsis:

Una joven pareja planea asesinar a una víctima al azar solo por los deseos de experimentar dicha sensación, pero las cosas se complican cuando uno de ellos decide que no quiere hacerlo. 






Comentarios generales:

Encontrarse propuestas diferentes dentro del found footage no es fácil, eso es algo que todos sabemos, así que cuando una película empieza a recibir elogios dentro de la propia comunidad difícilmente va a pasar desapercibida y será objeto de un escrutinio importante gracias a la marcada animadversión que existe hacia dicho subgénero. Lo cual probablemente sea el caso con Capture Kill Release,  una película que ofrece algo ligeramente distinto pero que debido a su propia naturaleza nunca terminará por convencer a un gran sector del público.

Y es que lo que nos regalan Stewart y McAnulty en realidad es algo básico que nunca pretende elaborar las cosas más de lo que es necesario; de hecho, cuando da inicio lo que uno ve es una historia similar a otras tantas que no provoca gran sorpresa hasta que de manera contundente se te empieza a revelar que esta amorosa pareja está planeando realizar un asesinato. Lo cual inmediatamente hace que tu interés se incremente y la dinámica entre ambos personajes se vuelva perturbadora de ver gracias a la naturalidad con la que planean cada situación o discuten sobre los criterios que cada uno tiene para elegir a la víctima, esto mientras se nos van integrando ciertos conflictos originados por las personalidades de cada uno.

Realmente hasta aquí la película avanza sin muchos contratiempos, el ritmo es ágil y la expectativa por ver si su plan va a funcionar o no está ahí; sin embargo, mientras se desarrolla todo esto siempre se tiene una pregunta en la cabeza: ¿Por qué lo hacen?. Una que tristemente nunca responden en el segundo acto y eso mismo va afectando poco a poco a la historia porque al no tener esta aclaración se empieza a sentir cierto vacío en lo que estos personajes hacen e incluso se nota como se trata de desviar la atención del espectador por medio de cosas como la inclusión de videos de la protagonista cuando era niña o una escena que involucra a un gato. Momentos diseñados principalmente para apantallarte por su comportamiento, pero los cuales resultan irrelevantes porque no hay elementos suficientes como para comprenderlo de manera adecuada.

La parte final cumple. La crudeza que tanto se nos estuvo vendiendo se da con el asesinato y la tensión entre la pareja hace que el proceso resulte siempre intrigante dado a que en todo momento existe la sensación de que las cosas se pueden salir de control. Aunque, por otra parte, se decide alargar de manera innecesaria la conclusión y eso elimina un poco el impacto que se había generado.

En el tema de las actuaciones tanto Farhang Ghajar como Jennifer Fraser están bien, logran mostrar una buena química en pantalla y, sobre todo ella, un nivel de locura muy creíble. La producción es muy discreta como era de esperarse: está bien editada, el trabajo de sonido es muy limpio y los pocos efectos con los que cuenta cumplen su propósito sin mayor contratiempo.

Opinión final: Capture Kill Release está ok. Un found footage que resalta por su perturbadora naturalidad, pero al que le falta un poco más de contenido.

Ojometro:
***

domingo, 14 de mayo de 2017

Crítica: Alien: Covenant (2017)

Película dirigida por Ridley Scott, cuyo guión fue co-escrito por John Logan y Dante Harper. Se estrenó en México y varios otros países durante este fin de semana, mientras que en los Estados Unidos hará lo correspondiente el 19 de mayo.

Sinopsis:

La tripulación de la nave Covenant se encuentra en una misión para llegar a un remoto planeta en la parte más lejana de la galaxia, pero en su camino descubren otro que parece ser un auténtico paraíso y deciden visitarlo sin saber que se trata de uno muy peligroso que guarda una amenaza que va más allá de su imaginación.




Comentarios generales:

Después de lo divisiva que resultó ser Prometheus parecía que el plan de expandir el universo de Alien estaba destinado a fracasar, pero cuando Ridley Scott empezó a revelar detalles sobre la continuación y sobre como planeaba enfocarse mucho más en los orígenes del Xenomorph las expectativas volvieron a elevarse. Es por ello que Covenant rápidamente se convirtió en una de las películas más esperadas del 2017, ya que los fans recuperaron la esperanza de ver por fin algo que pudiera hacerle justicia a una franquicia muy querida y en términos generales creo que dichos deseos se verán cumplidos, aunque no sin ciertos cuestionamientos.

Y es que, si bien técnicamente es una precuela de Alien, también es una secuela de Prometheus, lo cual de manera inevitable involucra todo el contexto que fue tan polémico hace unos años y que Scott lo utiliza como base durante el primer acto. Uno que es muy similar en desarrollo al centrarse en la coexistencia de la ciencia y la fe, así como por la búsqueda de nuevos lugares para habitar, pero sin presentarnos a una tripulación particularmente interesante; no tanto por la falta de nombres (que los hay), sino porque en realidad nunca se toma el tiempo necesario para definir de manera adecuada sus personalidades y opta por mejor centrarse solo en tres que, con excepción del personaje de Fassbender, no logran sentirse como individuos lo suficientemente fuertes para sostener lo que está por venir.

Digamos que el primer acto no es aburrido, pero tampoco nada del otro mundo, ya que esta historia empieza a tomar forma justo cuando se le da más relevancia a los origines del Xenomorph por ahí entrada la media hora de metraje. Primero porque desde el lado visual lo que vemos es algo en verdad impresionante y, segundo, porque la manera en la que se nos muestra su nacimiento nos regala algunas de las escenas más sangrientas de la película; siendo así el comienzo de situaciones dinámicas e intensas que definen perfectamente el peligro que corre la tripulación incluso con formas no tan desarrolladas.

Un aspecto que se ve magnificado cuando se da la conexión más importante con Prometheus, ya que a pesar de brindar un escenario más seguro nunca se pierde la sensación de peligro constante y eso ayuda a generar los únicos momentos de terror genuino. Aunque, igualmente, es en esta parte donde para muchos la película pudiera resultar tediosa considerando que la explicación y los motivos que están detrás de los origines de la criaturas se sienten un tanto sobre elaborados, quitándole así cierto misterio que siempre han tenido.

Los últimos veinte minutos si se sienten completamente como de una película de Alien hecha y derecha. Ya que las acciones se trasladan dentro de la nave para empezar a utilizar trucos y situaciones características de los trabajos de los 70s/80s; con una escena un tanto fuera de lugar, pero en términos generales se logra un cierre con bastante fuerza sustentándose principalmente en la acción para dejar así el camino libre a una ya confirmada secuela.

De las actuaciones definitivamente la estrella es Michael Fassbender con su doble personaje, ya que es el único que resalta dentro de una tripulación que realmente nunca logra generarte gran interés. La producción es lo que uno espera con tal presupuesto: el trabajo de fotografía es espectacular, la dirección de arte está bien cuidada, el score es genial, tiene un gran trabajo de sonido, la labor de maquillaje es sólida y los efectos son de primer nivel, combinando de manera acertada el CGI con prácticos.

Opinión final: Alien: Covenant me pareció buena a secas. Tiene cosas que funcionan y otras que no, pero si son fans de Alien la van a disfrutar (salvo que hayan detestado Prometheus).

Ojometro:
****

miércoles, 10 de mayo de 2017

Crítica: The Devil's Candy (2017)

Película escrita y dirigida por Sean Byrne (The Loved Ones). Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de marzo, aunque todavía no hay información sobre una posible salida en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Un pintor en apuros financieros es poseído por fuerzas satánicas cuando se muda junto a su pequeña familia a una casa localizada en el Texas rural y cuyo pasado está ligado a un individuo que pondrá en peligro sus vidas.





Comentarios generales:

El cine de terror y el heavy metal cuentan con un vínculo especial desde hace bastante tiempo: ambos tuvieron su pico de popularidad en los 80s, su decadencia en los 90s, han sido objetos de críticas por parte de grupos conservadores y en general siguen vivos a pesar de que mucha gente los da por muertos desde hace años. Así que cuando una película utiliza dicho género musical como algo relevante siempre va a llamar la atención y The Devil's Candy no fue la excepción, aunque en este caso nos encontramos ante algo que utiliza dicha combinación de manera un tanto distinta a lo acostumbrado. 

Ya que lo que nos presenta Byrne es una historia que, si bien maneja ciertos temas satánicos, estos únicamente sirven como complementos para algo que se sustenta mucho más en el aspecto humano al mostrar una familia poco convencional y a un asesino que manda un claro mensaje de que no se necesita recurrir a cuestiones paranormales cuando el verdadero peligro esta allá afuera con personas mentalmente inestables. Regalándonos así un primer acto que por algunos momentos pareciera ser un clon más de Amityville, pero que poco a poco va adquiriendo su propio sello distintivo en base al heavy metal y a la manera en cómo este representa a la perfección a unos personajes cuya dinámica resulta agradable de ver mientras se van insertando discretamente un par amenazas que, al menos en este punto, lucen igual de peligrosas. 

Todo bajo un ritmo agradable que nunca sufre grandes cambios y cuando los llega a tener estos son sutilmente camuflados por medio de una banda sonora vibrante que prepara de manera adecuada el camino para que el conflicto central funcione. Uno que recae por completo en el personaje de Ray y sobre cómo este pone de cabeza el mundo de la familia, brindándole así un tono mucho más oscuro a las acciones cuando se empiezan a revelar sus verdaderas intenciones; las cuales eliminan por completo la posible empatía que se pudiera llegar a tener considerando que el tipo en realidad no quiere ser malo, pero de todos modos está dispuesto a hacer lo que sea para librarse de lo que lo aqueja.

Un aspecto que a mi entender funciona de gran forma, pero que para algunos pudiera resultar confuso dado a que con esto básicamente se pasa a un segundo plano la otra amenaza que en cierta forma era la puerta para todo el tema satánico.

La parte final es bastante intensa. En verdad te agobia lo que le puede llegar a pasar a esta familia gracias a que se nos presenta una situación con un nivel de violencia más elevado; sin embargo, el hecho de que se eligiera un final feliz y tenga algunos aspectos técnicos poco afortunados (fuego creado con CGI) no permiten que el cierre se sienta con la fuerza que esta historia requería.

En el tema de las actuaciones está bien, Ethan Embry (Jesse) hace un trabajo muy distinto al acostumbrado, Kiara Glasco (Zooey) está correcta y Prutt Taylor Vince (Ray) como el villano resulta muy intimidante. La producción cumple: tiene un trabajo de fotografía correcto, la dirección de arte es discreta, la banda sonora es muy buena, el trabajo de sonido es sólido y los efectos son muy simples, salvo por el tema del fuego en CGI que no es precisamente algo para enorgullecerse.

Opinión final: The Devil's Candy me gustó. Un trabajo bien hecho que no creo que se vuelva un clásico, pero si puede hacerse de varios fans.

Ojometro:
****

domingo, 7 de mayo de 2017

Crítica: Eloise (2017)

Primer largometraje del director Robert Legato, cuyo guión fue escrito por Christopher Borrelli. Salió en VOD dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero, mientras que su salida en DVD se dio a finales de marzo.

Sinopsis:

Cuatro amigos se adentran en un antiguo hospital psiquiátrico abandonado con el propósito de encontrar un certificado de defunción, el cual le ayudará a uno de ellos para conseguir una importante herencia. Lo malo es que estando ahí dentro no solo conocerán la aterradora historia del lugar, sino también la verdad sobre sus trágicos pasados.



Comentarios generales:

Para muchos es un tema menor, pero lo cierto es que la elección de un titulo apropiado para una película puede definir el futuro de esta gracias a que en muchas ocasiones es la única información con la que se cuenta antes de verla. En el caso de Eloise dicha elección claramente no fue la mejor, esto porque el titulo te hace suponer algo totalmente distinto y nunca te pasa por la mente que en realidad ese es el nombre de un antiguo hospital, provocando así un conflicto con lo que uno piensa que va a ver y lo que en realidad te están presentando en pantalla.

Lo cual ciertamente es algo contraproducente, pero en este caso tampoco creo que sea el principal factor para que lo que nos regala Legato nunca termine por convencer; en especial cuando las bases de esta historia son tan endebles. Ya que básicamente todo se sustenta en la incógnita que existe detrás de este hospital psiquiátrico de tan peculiar nombre, pero la verdad es que nunca logran exponer muchas cosas para que el espectador tenga un interés genuino sobre dicho lugar y eso ocasiona que todo el primer acto resulte demasiado aburrido de ver, incluso con el desesperado intento por querer introducir cierto aspecto cómico por medio de un personaje demasiado exagerado y poco creíble.

Es hasta llegados los 35 minutos cuando las cosas se ponen interesantes, en gran medida porque el interior del hospital finalmente logra generar una atmósfera agradable y con eso inmediatamente una sensación de misterio que, si bien resulta muy pequeña, ayuda a que por fin esto se sienta como una película de terror. Además de que es a partir de aquí cuando el ritmo se incrementa y con ello podemos presenciar algunas escenas un poco más intensas diseñadas para entender de mejor manera el pasado del hospital; sin embargo, esto no sirve de nada gracias a que llega un punto en el que todo lo que estás viendo no tiene mucho sentido entre los saltos de tiempo utilizados que nunca son debidamente justificados.

La parte final es por mucho lo mejor. Tampoco es que sea una maravilla, pero al menos es donde se encuentra algo más de creatividad y ciertos aspectos emocionales (ligados al pasado de los protagonistas) que se complementan de manera aceptable; aunque eso no evita que la historia siga siendo inverosímil y que te deje más dudas que respuestas.

De las actuaciones no puedo decir que son malas realmente, por ahí existe solo una muy exagerada pero el resto hace lo mínimo aceptable considerando que tampoco tenían mucho con que trabajar. La producción es donde claramente está su fuerte: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es bastante buena, el score resulta agradable, cuenta con un trabajo de sonido bueno y  toda la labor de efectos es relativamente simple.

Opinión final: Eloise no vale la pena. Un thriller psicológico bastante aburrido que rellenará la programación de diversos canales de TV en unos cuantos meses.

Ojometro:
**

miércoles, 3 de mayo de 2017

Crítica: Savageland (2017)

Película dirigida por Phil Guidry, Simon Herbert y David Whelan, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Salió directamente en VOD el pasado 24 de febrero dentro de los Estados Unidos, pero no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Algo terrible ha ocurrido en un pueblo localizado en la frontera de Arizona con México llamado Sangre de Cristo, ya que sus 57 habitantes han desaparecido y solo quedan rastros de sangre. El mayor sospechoso es un inmigrante ilegal en el que toda la evidencia recae; sin embargo, una serie de fotografías que él mismo tomó durante esa trágica noche cuentan una historia totalmente diferente a la de las autoridades.

Comentarios generales:

Cuando vi el primer trailer de esta película no supe cómo reaccionar debido a que actualmente el tema de la inmigración ilegal es uno delicado por ciertos factores que seguramente ya todo el mundo conoce y en primera instancia parecía que esto solo se trataba de mero oportunismo sin sentido. Afortunadamente no podía estar más equivocado, ya que si bien dicho tema forma parte esencial, lo cierto es que Savageland lo utiliza para regalarnos algo bastante original que resulta mucho más dinámico e interesante de lo que se pudiera llegar a pensar considerando su formato.

Ya que este es un falso documental cuya idea base se centra en hacer una declaración política con respecto al tema de la inmigración desde el punto de vista de ambas partes, pero los directores también lo aprovechan para ir creando una historia por demás atractiva que en todo momento deja claro que no se trata solo de la demonización de uno u otro bando. Esto porque una vez que se establece el caso a analizar y el actuar completamente inadecuado por parte de las autoridades la película toma un rumbo que no esperas con la revelación de unas fotos que dictarán por completo no solo el ritmo restante, sino también la aparición de ciertos elementos ligados al género de terror que no parecía que fuera a tener.

Convirtiéndola así esencialmente en una película de zombies (o algo parecido a los zombies) que no se cuenta para nada de la manera tradicional y que demanda una buena dosis de paciencia por parte del espectador para ir entendiendo este suceso que, si no fuera por el principal sospechoso, sería imposible de comprender.

Siendo esto mismo en donde radica su principal fortaleza, ya que esa contra exposición de la investigación policíaca totalmente amañada por temas raciales con la historia contada por las propias fotografías logran de algún modo brindarle una dinámica por demás disfrutable a lo que estás viendo. La cual ciertamente carece de momentos de impacto o de sustos, pero no por ello deja de ser desgarrador de ver considerando que es uno mismo quien saca sus conclusiones ante las pruebas gráficas que conforme pasan los minutos se vuelven más intensas.

La parte final cumple su objetivo al darle un cierre al aspecto de la investigación, pero con todas las interrogantes abiertas con respecto a lo que verdaderamente ocurrió en dicho pueblo; dejando la idea de que es algo mucho más grande de lo que se imagina. Aunque creo que el vídeo mostrado al último es algo que está de más y pudieron habérselo ahorrado.

Las actuaciones son tal y como se necesita en los falsos documentales, ósea… convincentes y sin ninguna que resalte sobre el resto debido a que la idea es que todo luzca lo más realista posible. La producción es discreta, pero cumple: tiene un buen trabajo de fotografía, está muy bien editada, la labor de sonido es sólida y la música es un buen complemento.

Opinión final: Savageland me gustó. Definitivamente no es para todos, pero es una propuesta fresca que merece por lo menos un visionado. 

Ojometro:
****