sábado, 29 de diciembre de 2018

Ojo Awards: Lo mejor del 2018

Se termina 2018 y con ello se va un año en el que vimos al género de terror por momentos alcanzar niveles muy altos que le dieron continuidad a determinadas tendencias que se iniciaron en 2017; donde las historias originales predominaron y vimos el renacer de viejos conocidos. Aunque esto no solo se limitó estrictamente al cine, ya que si hablamos de la TV o los servicios de streaming el año también fue sumamente positivo debido a la cantidad de propuestas de todo tipo que dejan en claro que la gente sigue deseosa por querer ver terror desde la comodidad de sus casas.

En cuanto a la taquilla se refiere este año no tuvimos un éxito tan aplastante como It y hubo menos películas (10) dentro del top 100 en comparación al año pasado (12), pero sí existieron varias historias de éxito como The Nun, A Quiet Place, Halloween o Hereditary que lograron números impresionantes para convertirlas en producciones sumamente rentables. Aunque también contamos con sonados fracasos que se quedaron cortos en sus expectativas como Overlord, Slender Man, Goosebumps 2 y, de momento, Suspiria.

Y bueno… ya para no darle más vueltas al asunto, aquí dejo lo que en lo que en mi opinión fue de lo mejor en este año por medio de la séptima edición de los Ojo Awards. Los cuales, como siempre, están basados exclusivamente en todas las películas de las que escribí en el blog a lo largo de los 365 días del año.

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Mejor Maquillaje: Hellraiser: Judgment


2.- The Nun
3.- Overlord


Mejores Efectos Especiales: A Quiet Place


2.- Overlord
3.-Downrange


Mejor Score: Halloween


2.- Mandy
3.- A Quiet Place


Mejor Dirección de Arte: Winchester


2.- Apostle
3.- Hellfest


Mejor Cinematografía: Mandy


2.- The Nun
3.- Hereditary


Mejor Actriz: Toni Collette (Hereditary)


2.- Madeline Brewer (Cam)
3.- Emily Blunt (A Quiet Place)


Mejor Actor: Nicolas Cage (Mandy)


2.- David Howard Thornton (Terrifier)
3.- John Krasinski (A Quiet Place)


Mejor Director: John Krasinski (A Quiet Place)


2.- Ari Aster (Hereditary)
3.- David Gordon Green (Halloween)


Mejor Guión: Hereditary



2.- A Quiet Place
3.- Ghost Stories



Mejor Película: A Quiet Place


Este año hubo tres películas que resaltaron por encima del resto y la verdad fue muy difícil decidir cuál de estas sería la que ocuparía el lugar de privilegio debido a que todas mostraron las maravillas que este género puede ofrecer cuando las cosas se hacen bien. Al final todo se limitó a pequeños detalles y ahí A Quiet Place terminó saliendo con una ligera ventaja.

Y es que la verdad el debut dentro del género de terror por parte de John Krasinski no pudo ser mejor, no solo por la complejidad que representa contar una historia esencialmente de monstruos que se sustenta en el silencio y el lenguaje con señas, sino porque además logra ofrecer una de las experiencias más inquietantes y tensas de los últimos años cuando eso es cada vez más difícil de conseguir. 


Top 10

1.- A Quiet Place
2.- Hereditary
3.- Halloween 
4.- Cam
5.- Mandy
6.- Downrange
7.- The Ritual
8.- Ghost Stories
9.- Summer of 84
10.- Incident in a Ghostland

Mención honorífica: Hellfest, Revenge, Mom and Dad

martes, 25 de diciembre de 2018

Las peores películas del 2018

Está a punto de terminar el 2018 y no podía faltar esta prestigiosa lista sobre aquellas películas que personalmente me parecieron lo peor que vi durante el año. Esos trabajos que por breves momentos me hicieron preguntarme si los veo por gusto o por el simple hecho de que me gusta sufrir intencionalmente.

* La lista está hecha en base a lo que vi y critiqué en el blog, además de que no tienen ningún tipo de orden específico.

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Delirium


Gravitas Ventures y sus joyas: Primera parte

Day of the Dead: Bloodline


Otro remake espantoso del clásico de Romero.

The Terrible Two


Una tragedia en verdad terrible.

Slender Man


La creepypasta que se niega a aceptar su fatal destino en cine. 

Bad Apples


Uno de los peores slashers que se han hecho.

Truth or Dare


El juego más aburrido de la historia.

Party Bus to Hell


Softporn con sangre

Children of the Corn: Runaway


Una secuela hecha únicamente para conservar los derechos.

Shhhh!


Cine serie b en su expresión más deprimente.

The Open House


Lo peor que ofreció Netflix este año.

The Manor


Terror + Kevin Nash = Desastre 

Another Soul


Gravitas Ventures y sus joyas: Segunda parte

Psychopaths


Una antología que se esfuerza por no ser una antología.

The Toybox



Un ejemplo de que hay ideas que se deben de quedar en el pasado.

Patient Zero


La peor película de infectados que se ha hecho.

The Nursery


Gravitas Ventures y sus joyas: Tercera parte



EL OJO SANGRANTE 2018

Killer Kate!


Este año no existió nada que me haya hecho sentir más estafado que Killer Kate!, el claro ejemplo de que tener buena promoción por parte de terceros puede ser por demás engañoso.

Tal como lo dije en su momento, si viste el trailer ya viste toda la película. Un trabajo sin pies ni cabeza con pésimas actuaciones, situaciones random injustificadas y con el cual su director jamás logra establecer algo tan elemental como el subgénero al que quiere pertenecer.

viernes, 21 de diciembre de 2018

Crítica: I Still See You (2018)

Película basada en la novela "Break My Heart One Thousand Times", la cual es dirigida por Scott Speer y cuyo guión fue escrito por Jason Fuchs. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de octubre, mientras que su salida en formato físico y VOD se dio el pasado 11 de diciembre.

Sinopsis:

Diez años después de un evento catastrófico que mató a millones de personas y dejó al mundo habitado por fantasmas, Roni (Bella Thorne) recibe un mensaje amenazador. Las pistas son vagas, pero pronto con la ayuda de un compañero de clase empezará a descubrir secretos que unen a los vivos y los muertos en su lucha desesperada por sobrevivir.

Comentarios generales:

En ocasiones anteriores ya he comentado sobre cómo las películas de Bella Thorne suelen ser un producto fácil de promover gracias al sex appeal por el cual muchísimas personas se encuentran al pendiente de todo lo que haga. Cada año parece haber alguna que quiere explotar eso y I Still See You no es la excepción; sin embargo, este probablemente sea el trabajo que menos pretende obtener dinero rápido solo sustentándose en ver a la joven actriz sin poca ropa.

Y es que, salvo por un par de escenas en la regadera, realmente lo que quiere Speer es regalarnos una historia cuyo principal atractivo sea la interacción entre los humanos y los remanentes (así le dicen a los fantasmas) para poder brindar un enfoque distinto que le permita un mayor margen de maniobra a lo que quiere contar. Lo cual ciertamente logra por algunos minutos antes de que vaya desapareciendo la novedad conforme transcurre el filme debido a que nunca se logra establecer de manera interesante lo que ocurre en este mundo, solo se centra en el caso de nuestra protagonista y todo lo demás queda parado como algo meramente superficial cuando es evidente que hay algo mucho más grande e interesante detrás.

Provocando así que por varios lapsos las cosas sean aburridas, aunque el director tiene la capacidad de ir corrigiendo sobre la marcha para ir agilizando lo que ocurre en pantalla; incluso si esto significa revolver más el tema de los remanentes. Uno que nunca queda del todo claro pero que da la suficiente sustancia como para construir un misterio que resulte entretenido de ver a pesar de lo tremendamente obvio que resulta el camino por el cual van las acciones y porque ayuda a construir algunos momentos visualmente interesantes a los que no les hubiera venido nada mal un poco más de atención.

La parte final cumple su cometido. Como dije antes, es demasiado predecible saber quién será el asesino por simple proceso de eliminación y eso le quita su dosis de misterio, pero en general lo que ocurre se desarrolla de manera fluida para brindar un cierre decente.

Las actuaciones no son nada para destacar, Bella Thorne tiene un rol más serio al acostumbrado pero no cambia demasiado respecto a lo que ya le conocemos y el resto del elenco no hace demasiado como para ayudarla. La producción tiene sus detalles positivos: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es gran cosa, el score es medio genérico, el trabajo de sonido está bien cuidado y los efectos están bien hechos en general.

Opinión final: I Still See You está pasable. Típica película para perder el tiempo que será transmitida por TV cada año.

Ojometro:
***
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De mi parte les deseo una feliz navidad 

martes, 18 de diciembre de 2018

Crítica: Leprechaun Returns (2018)

Octava entrega de la franquicia, la cual es dirigida por Steven Kostanski (The Void) y escrita por Suzanne Keilly. Se estrenó en formato digital y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 11 de diciembre, mientras que el canal Syfy estará transmitiéndola a inicios del 2019.

Sinopsis:

25 años después de que Tory Reding y sus amigos acabaran con el malvado Leprechaun este regresa para recuperar su preciado tesoro. ¿Sus víctimas? Una fraternidad de chicas que lo han traído de vuelta sin saberlo y en la que se encuentra la hija (Taylor Spreitler) de la fuera su antigua rival.




Comentarios generales:

La franquicia de Leprechaun no es precisamente la mejor y después de un terrible reboot en 2014 todo indicaba que esta se encontraba oficialmente muerta. Es por eso que cuando se anunció una nueva entrega creo que todo el mundo se sorprendió, parecía algo bien poco probable, pero en general fue una noticia recibida de manera positiva a pesar del historial existente. Uno que ciertamente no cambiará demasiado con Leprechaun Returns, aunque por lo menos ya tenemos una segunda entrega para mencionar cuando alguien pregunte sobre cuáles son las mejores.

Y es que Kostanski y Keilly toman el camino que vimos con "Halloween" al realizar una secuela directa de la original para eliminar el resto de las entregas y así poder construir algo fresco que llame la atención de nuevos fans, obvio de no manera tan efectiva, pero si con los suficientes ingredientes como para brindar un visionado divertido. Ya que la historia es bastante simple y con conexiones muy básicas que son fáciles de identificar, la cual ciertamente tarda un poco en arrancar gracias a que el primer acto se centra más en las personalidades de las chicas y solo muestra al leprechaun de manera breve (aunque les da tiempo para realizar una muerte muy llamativa).

Es hasta arrancado el segundo acto cuando las cosas se ponen entretenidas, principalmente porque se le da tiempo en pantalla a nuestro pequeño villano y tanto sus diálogos como las interacciones con el resto del elenco no decepcionan. Por momentos rayan un tono muy caricaturesco que va acorde a las producciones de Syfy, sin embargo, en la mayoría de las veces resulta bien contenido para ofrecer algunos momentos cómicos que le brindan mucha personalidad y, de paso, añaden la dosis de sangre esperada en la franquicia.

La parte final es la más loca. Aquí claramente ya no existía la intención de contener demasiado lo que ocurre en pantalla y dejan que en el enfrentamiento final impere el caos para hacer lucir al duende, quien se ve involucrado en algunas situaciones que le añaden más dinamismo y cierta espectacularidad al desenlace.

En cuanto a las actuaciones debo de decir que Linden Porco como el nuevo Leprechaun lo hace muy bien, mantiene la esencia que tenía Warwick Davis pero le agrega su sello personal que por lo menos será suficiente para tenerlo en otra secuela. La producción cumple: el trabajo de fotografía es regular, la dirección de arte no presenta mucho, el score es aceptable, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son algo irregulares (los prácticos están bien, pero el CGI no tanto) y la labor de maquillaje es bastante buena.

Opinión final: Leprechaun Returns está ok. Película para pasar el rato y no mucho más. 

Ojometro:
***

viernes, 14 de diciembre de 2018

Crítica: The Mermaid: Lake of the Dead (2018)

Película dirigida por Svyatoslav Podgaevskiy (The Bride), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Natalya Dubovaya e Ivan Kapitonov. Se estrenó en cines dentro de Rusia durante el mes de junio, mientras que su salida en formato físico se dio el pasado 30 de noviembre en Alemania.

Sinopsis:

Una malvada sirena se enamora de Roma (Efim Petrunin) y hará todo lo posible para alejarlo de su prometida Marina (Viktoriya Agalakova) en su reino de la muerte bajo el agua.





Comentarios generales:

Siempre me ha parecido curioso que las sirenas nunca han logrado tener un impacto mucho mayor dentro del género considerando que se trata de una criatura mitológica cuyas características se adaptan a la perfección para el terror. Evidentemente han existido algunas películas, pero son casos aislados y sin gran éxito que hacen suponer que tal vez no sea una temática ideal para llevar a la pantalla grande, cosa que The Mermaid: Lake of the Dead parece confirmar.

Esto a pesar de que Podgaevskiy y compañía pretenden darle cierto giro a la criatura al ubicarla en un lago y no seguir su imagen habitual para que el toque fantástico no sea tan marcado con esperanzas de que esta encaje en la época contemporánea en la que se desarrolla la historia. Un cambio que se podría decir que funciona, sin embargo, eso es lo único bueno que logran debido a que incluso con esta modificación las cosas simplemente nunca resultan interesantes desde un primer acto en el que jamás se logra establecer de manera convincente la amenaza y porque en realidad todo lo que rodea a estos personajes se desarrolla con una pasividad terrible.

Lo cual empeora cuando se trata de explotar los elementos que añaden terror gracias a que estos no tienen ningún tipo de impacto, a lo mucho el primero genera alguna reacción, pero el resto simplemente quedan como acciones repetitivas que no añaden sustancia a la trama. Una que avanza de manera bastante acelerada bajo la mentalidad de mostrar lo más que se pueda sin importar si ayuda o no a profundizar sobre la leyenda, esperando a que con unos simples sustos fáciles mal implementados todo se solucione u olvide.

La parte final es un caos poco entendible. Aquí es cuando se quiere presentar por fin lo que hay detrás de la sirena, su historia y todo eso, pero se termina perdiendo en una serie de acontecimientos que no tienen consistencia y que terminan haciendo del desenlace uno demasiado aburrido.  

Las actuaciones son bastante malas, lo cual suele ser algo común en las películas de este director y más con la presencia de una actriz tan poco expresiva como Natalya Dubovaya que no ayuda en lo absoluto a que uno pueda interesarse en lo que pasa en pantalla. La producción es donde tiene sus cosas más interesantes: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está bien cuidada, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido está ok, los efectos son aceptables y la labor de maquillaje no es precisamente la mejor. 

Opinión final: The Mermaid: Lake of the Dead es decepcionante. Película aburrida que pretende ser más de lo que verdaderamente es.

Ojometro:
**

martes, 11 de diciembre de 2018

Crítica: Hell Fest (2018)

Película dirigida por Gregory Plotkin (Paranormal Activity: The Ghost Dimension), cuyo guión fue co-escrito por Seth M. Sherwood, Blair Butler y Akela Cooper. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de septiembre, mientras que en México hizo lo propio el pasado 6 de diciembre. Recaudando $17.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Un asesino serial enmascarado convierte un parque de diversiones de terror en su propio patio de juegos, aterrorizando a un grupo de amigos mientras el resto de las personas creen que todo forma parte del show.



Comentarios generales:

No es algo común que dos películas con prácticamente el mismo concepto y nombre se estrenen casi de manera simultánea, situación que ocurrió en este 2018 con Blood Fest y Hell Fest. Una peculiaridad sin duda llamativa, pero que terminó afectando en cierta medida a ambas debido a que muchas personas no sabían que se trataba de producciones distintas, siendo la segunda la que corrió con peor suerte. Esto a pesar de que es la mejor.

Y es que Plotkin nos pone sobre la mesa un slasher hecho y derecho que está planeado para satisfacer a los fans de dicho subgénero de principio a fin, sin buscar ofrecer nada rebuscado o cambiar la fórmula; simplemente quiere entretener y a mi juicio lo logra de manera exitosa. Ya que la forma en la que presenta la historia es la adecuada, apegándose en un inicio a lo visual con este parque temático que mantendrá al espectador atento a los detalles y a algunas referencias mientras se va desarrollando el asecho por parte del asesino.

Uno que ciertamente puede resultar algo tedioso, pero que conforme van pasando los minutos se vuelve más directo y eso poco a poco va incrementando la sensación de riesgo, sobre todo por la manera en la que sus apariciones se complementan con las atracciones del parque. Haciendo así que las cosas fluyan con un buen ritmo y estableciendo un escenario con muchísimas desventajas que vuelven complicado para este grupo de jóvenes identificar el peligro que viven, ya que el director realiza un buen trabajo en la construcción de situaciones en las que parece que les espera un destino fatal y que solo forman parte de las actividades del parque. Jugando así con las emociones y añadiendo de paso una buena dosis de tensión.

La parte final en verdad me gustó, es bastante buena. Finalmente se expone la situación, hay más sangre y empieza el caos; aunque lo que hace de esta parte tan entretenida es la persecución definitiva gracias a que una vez más se utiliza el escenario de gran manera para el beneficio de las víctimas y el asesino. Generando algunos momentos visualmente geniales y haciendo que la confrontación sea mucho más pareja e interesante.

Las actuaciones no están mal, obvio por la temática no existía demasiada complejidad con estos personajes y el elenco los saca adelante incluso teniendo ciertas escenas que rayan peligrosamente en lo caricaturesco; siendo Amy Forsyth (Natalie) quien destaca más. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte espectacular, cuenta con un score agradable, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Hell Fest me gustó. Un slasher sencillo y efectivo que te hace pasar un buen rato.

Ojometro:
****

viernes, 7 de diciembre de 2018

Crítica: The Toybox (2018)

Película dirigida por Tom Nagel (ClownTown) y escrita por Jeff Denton, quien además forma parte del elenco. Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos durante el mes de septiembre, mientras que su salida en formato físico se dio el pasado 24 de octubre.

Sinopsis:

Una familia distanciada planea un viaje por el desierto dentro de una vieja RV, aunque a la mitad de su camino sufren un terrible accidente. Al principio todo es confusión, pero pronto descubrirán que la RV guarda terribles secretos y empezará a matarlos uno por uno.




Comentarios generales:

Películas sobre automóviles poseídos no son algo nuevo, al fin de cuentas tenemos ejemplos como “Christine”, “The Car” o “The Hearse” para recordarnos que dicha idea puede explotarse por más descabellada que parezca. El problema es que esas películas son de décadas más inocentes en las que todo se permitía, pero para los estándares actuales dicha premisa luce realmente ridícula y si no se sabe cómo manejarla de manera adecuada los resultados pueden llegar a ser muy malos. Tal como ocurre con The Toybox.

Un trabajo con el cual Nagel se nota que hace lo que puede considerando las limitaciones de una historia que no brinda el más mínimo contexto sobre lo que hay detrás de la RV y que durante unos 25 minutos solo se limita a poner interacciones familiares sin peso que no ayudan en lo absoluto para establecer un ritmo decente. Uno que se pretende cambiar de golpe por medio de un accidente que está diseñado para mostrar el aspecto sobrenatural, pero también para construir cierto conflicto que cambie la dinámica previa; sin embargo, esto resulta completamente inefectivo debido a que el espectador sigue en blanco con respecto a la RV y porque lo que se supone que debe de ser un momento de gran impacto se queda solo como un suceso pasajero.

Un problema que es recurrente en lo que resta del metraje, ya que aquí las muertes (que son varias) no tienen el peso emocional que deberían al contar con un grupo de personajes planos con los que resulta difícil sentir empatía y porque el director tiene mucha prisa por explotar al vehículo maldito en lugar de construir escenas que perduren. Aspecto que en si no encuentro tan negativo debido a que es con lo que se agrega la violencia, pero que aquí no funciona precisamente porque todo ocurre muy rápido y ante la ausencia de información muchos eventos simplemente carecen lógica.

La parte final tampoco mejora mucho las cosas. De lo positivo que puedo decir es que por fin te brindan respuestas vagas con respecto al espíritu que ha generado todo el caos, aunque fuera de eso no hay nada más que destacar. De hecho, con el desenlace te quedas son la sensación de que lo que viste durante 90 minutos no tuvo importancia.

En las actuaciones lo mejorcito son Mischa Barton (Samantha) y Denise Richards (Jennifer), principalmente porque son las únicas que muestran cierto grado emocional en situaciones que lo ameritan mientras el resto del elenco luce sin vida. La producción tiene sus pros y sus contras: el trabajo de fotografía es sólido, el score resulta un tanto fastidioso, el trabajo de sonido por momentos es irregular, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es simple. 

Opinión final: The Toybox es mala. Incluso si no tienes problema con su premisa la película simplemente no ofrece nada que valga la pena.

Ojometro:
**

martes, 4 de diciembre de 2018

Crítica: The Possession of Hannah Grace (2018)

Película dirigida por el holandés Diederik Van Rooijen y escrita por Brian Sieve. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México el pasado 30 de noviembre, recaudando $10 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Megan Reed (Shay Mitchell) es una ex policía en rehabilitación que encuentra un trabajo en la morgue del hospital. Dicho trabajo es algo que aparentemente puede manejar sin problemas, pero durante su segunda noche de guardia empezará a vivir una serie de extraños y violentos sucesos después de recibir un particular cadáver. 




Comentarios generales:

El mes de diciembre suele ser de los más complicados para el género debido a que para estas alturas del año ya casi todas las películas relevantes se han estrenado y, salvo que sean de temas navideños, las que restan pasan completamente de noche. Sin embargo, a pesar de esto casi siempre termina saliendo de la nada una última producción para rellenar la cartelera que en ocasiones acaba siendo una sorpresa y The Possession of Hannah Grace parecía que podía ser el ejemplo en este 2018; aunque al final resultó ser todo lo contrario.

Y no es porque sea una película más de exorcismos/posesiones debido a que Van Rooijen nos trae un trabajo con lo que al menos pretende añadir algo nuevo sobre la mesa dentro de esta clase de historias, sino más bien se debe a que nunca parece saber exactamente cómo lograrlo. Esto porque inicia con un exorcismo poco efectivo en el que se suelta demasiada información y luego no le da el seguimiento adecuado, prefiriendo centrase en la vida del personaje de Megan que, al menos durante todo lo que resta del primer acto, es lo que consume el tiempo sin presentar nada particularmente interesante y que hace de esto una experiencia pesada ante el ritmo lento que se implementa.

Uno que no sería tanto problema si con el pasar de los minutos sirviera para ir construyendo buenos momentos de suspenso o por lo menos expusiera de manera interesante lo que hay detrás del cadáver, algo que no ocurre y que por alguna extraña razón el director parece empeñado en guardar lo más que se pueda. Sustentando así gran parte del filme en una dinámica repetitiva muy fastidiosa que solo se corta con eventos puntuales en los que se pretende añadir impacto, pero que ante pésimas decisiones con el trabajo de fotografía resultan incómodos de ver y limitan demasiado el elemento más original con el que cuenta todo el tema de la posesión.

La parte final es lo más decente. Ya que después de estar durante sesenta minutos esperando a que se le dé rienda suelta al demonio aquí por fin pasa y por lo menos se logran construir algunos momentos con buena intensidad que cambian la dinámica previamente mencionada, aunque nunca logran redondear la idea central y terminan por dejar una conclusión abierta a interpretación que te deja con la sensación de que lo ocurrido no tuvo importancia.

En las actuaciones realmente la única que resalta es la de Shay Mitchell y diría que para el revoltijo de cosas sin demasiado sentido que la ponen a hacer cumple sin llegar a ser nada del otro mundo. La producción tampoco tiene muchas cosas que destacar: el trabajo de fotografía es mediocre, la dirección de arte simple, el score es genérico, el trabajo de sonido limpio, los efectos lucen muy pobres y la labor de maquillaje es probablemente lo mejor de la película.

Opinión final: The Possession of Hannah Grace es bastante mala. Película sin pies ni cabeza que no vale la pena.

Ojometro:
**