lunes, 27 de noviembre de 2017

Crítica: Mayhem (2017)

Película dirigida por Joe Lynch (Wrong Turn 2: Dead End) y escrita por Matias Caruso. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de noviembre, mientras que su salida en DVD está anunciada para el próximo 26 de diciembre.

Sinopsis:

Después de haber sido despedido de manera injustificada, Derek Cho (Steven Yeun) se encuentra bajo cuarentena en las oficinas de su empresa gracias a un extraño y peligroso virus que desata los impulsos más salvajes de las personas. Ya sin nada que perder y con la ayuda de un inesperado aliado (Samara Weaving), ahora tendrá que pelear para llegar hasta el piso superior con tal de poder ajustar cuentas con sus jefes.

Comentarios generales:

La verdad es muy probable que Mayhem hubiera pasado totalmente desapercibida si no fuera por la presencia de Steven Yeun, quien después de la muerte de su personaje en The Walking Dead había estado alejado del género y muchos fans querían verlo de regreso. Al menos en mi caso esa fue la razón principal para verla, ya que realmente su premisa no resultaba tan interesante; de hecho, este mismo año ya habíamos tenido un trabajo un tanto similar y por eso mismo no esperaba demasiado, aunque al final lo que me encontré fue algo que me brindó casi 90 minutos de pura diversión.

Ya que aunque lo que nos trae Lynch no es precisamente innovador, este si trata de añadir suficientes cosas para hacerte sentir que lo que estás viendo es algo fresco; iniciando con el propio virus, el cual no convierte a las personas en zombies u infectados sin emociones, sino que simplemente inhibe aquello que los hace comportarse de manera decente. Un detalle que parece insignificante pero gracias a esto el director básicamente tiene vía libre para presentar lo que le plazca y por medio de la construcción en los minutos iniciales es claro que lo que uno verá alcanzará niveles de exageración importantes basándote en que los propios personajes que, aun sin estar infectados, ya son seres de los cuales puedes esperar cualquier cosa considerando los estereotipos presentados.

Sus acciones solo son una extensión de su personalidad, están plenamente conscientes de ello, así que cuando el tema del virus toma relevancia esto explota y a partir de ahí el ritmo se vuelve caótico para presentar una historia llena de violencia completamente justificada, la cual además sirve para satirizar en todo momento el ambiente corporativo. Una situación que podría parecer que no ofrece nada más elaborado considerando la dinámica sangrienta, sin embargo, por medio de todo este caos también se va construyendo una relación entre los dos personajes principales que poco a poco va añadiendo ciertos cuestionamientos morales que le brindan profundidad sin dejar de lado el humor o la sangre.

La parte final por momentos flaquea al tratar de generar algunos despistes sobre si Derek podrá lograr su objetivo o no. Eso le quita algo de emoción a los minutos finales, pero no es suficiente como para derrumbar todo lo previo y se termina ofreciendo una conclusión satisfactoria.

Las actuaciones están muy bien, la dupla Yeun/Weaving muestra una química natural que hace que todo fluya de manera increíble y, a pesar de que sus acciones son algo cuestionables, uno está completamente a favor de lo que hacen; mientras que todo el resto del elenco también realiza una buena labor. La producción está bien cuidada: cuenta con un buen trabajo de fotografía, la dirección de arte cumple, el score es muy agradable, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son simples y la labor de maquillaje no tiene complicaciones.

Opinión final: Mayhem me entretuvo bastante. Sin duda una de las películas más divertidas y sangrientas del 2017. 

Ojometro:
****

jueves, 23 de noviembre de 2017

Crítica: Eat Locals (2017)

Película escrita por Danny King que significa el debut tras la cámara del actor Jason Flemyng, quien además tiene una pequeña participación actoral. Salió directamente en DVD en algunos mercados europeos durante el mes de mayo y en cines dentro del Reino Unidos en el mes de septiembre.

Sinopsis:

Atravesando momentos difíciles y con sus días de gloria ya en el pasado, los ocho vampiros británicos supremos se juntan para su reunión semestral. Sin embargo, antes de que llegue el amanecer, dicha reunión terminará con sangre y muchos cadáveres por todo el lugar.



Comentarios generales:

Cuando un actor con un currículum bastante respetable decide hacer su debut como director por medio de una comedia de vampiros sin duda va a llamar la atención, no es algo usual y por eso mismo mi curiosidad se desató una vez que supe de Eat Locals. La verdad no sabía que esperar debido a que no es un terreno fácil de explorar, mucho menos cuando hace apenas un par de años salió la que muchos consideran la comedia definitiva de vampiros (What We Do In The Shadows), pero al final lo que me encontré fue algo entretenido.

En gran medida porque afortunadamente Flemyng identifica a la perfección de lo que se trata todo esto y no se toma tan en serio las cosas, estableciendo rápidamente cual será el tono para la historia al resaltar ciertos chistes específicos de manera temprana. Una situación que no luce como la mejor opción considerando que es el primer acto y normalmente no se desea aligerar tan rápido el ambiente, pero que termina funcionando gracias a que dentro de todo el humor también se integran de manera inteligente los elementos necesarios para presentar a un grupo de vampiros que no son ridiculizados y cuyos motivos para justificar su reunión tienen de fondo un tema que los deja parados como esos seres a los que solo les importa alimentarse.

Esto hace que la película te atrape, sin embargo, el guión no es tan sólido como parece y con el pasar de los minutos el tema de los ocho vampiros supremos empieza a ser dejado de lado (en realidad, lo olvidan casi por completo) para centrarse en un conflicto con el ejército que no resulta tan interesante. Más que nada porque a partir de ahí la película se vuelve un hit or miss constante al tener escenas de acción que fluyen de manera agradable, pero que en ocasiones quedan paradas como simples rellenos para obtener un poco más de tiempo o como un capricho para mostrar las habilidades de los vampiros sin nada de trasfondo.

Aunque, por otra parte, los referente a la comedia sigue siendo manejado de manera sólida y existen varios momentos hilarantes que me hicieron reír bastante, ya sea por medio de comedia física o algunos diálogos muy bien logrados con el típico humor británico.

La parte final cumple. Sigue teniendo varios huecos y ciertamente la razón detrás de la traición del ejército es medio estúpida, pero en general el desenlace es satisfactorio ya que no se rompen la cabeza y siguen un camino sin complicaciones.

Las actuaciones están bastante bien, hay varios rostros conocidos que hacen de este grupo de vampiros uno con bastante química sin que nadie destaque por encima del resto; mientras que los secundarios fungen como buen complemento. En cuanto a la producción, es austera: el trabajo de fotografía no está mal, el score es medio genérico, el trabajo de sonido resulta efectivo, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje cumple con lo mínimo.

Opinión final: Eat Locals está divertida. Película para no tomar demasiado en serio y pasar un rato agradable.

Ojometro:
***

lunes, 20 de noviembre de 2017

Crítica: House of the Witch (2017)

Película dirigida por Alex Merking (House of Bodies) y escrita por Neil Elman. Se estrenó el pasado 7 de octubre por el canal Syfy dentro de los Estados Unidos, aunque no se sabe si llegará a salir en otros formatos.

Sinopsis:

Un grupo de jóvenes prepara una broma de Halloween en una casa abandonada, pero una vez que entran ahí se convertirán en las victimas de una bruja que desatará toda su furia sobre ellos.







Comentarios generales:

Cada año el canal Syfy (por medio de su señal estadounidense) hace un esfuerzo muy interesante con su especial de “31 Days of Halloween” para celebrar dicha festividad como se merece. Realmente es algo que ningún otro canal o servicio hace y en este 2017 sin duda tuvieron una de sus programaciones más ambiciosas, la cual contaba con varias películas originales y de las que House of the Witch era, en el papel, una de las más interesantes; aunque al final terminó siendo una total perdida te tiempo.

Y no es que esperara una joya considerando que se trata de una película para TV, pero lo ofrecido por Merking y Elman no es más que una película en extremo genérica que, incluso con una premisa tan simple, nunca logra establecer sus propósitos de manera convincente. Utilizando a un grupo de jóvenes con bien poco carisma a los que ponen sin mucho contexto dentro de una casa y a partir de ahí tratar de construir de manera acelerada una historia que gira alrededor de una bruja cuyo comportamiento va más acorde con una clase diferente de amenaza, provocando así un conflicto casi instantáneo de identidad del cual no podrán salir.

Uno que tratan de disimular por medio de elementos más violentos de los que se esperarían para una clase de película como esta, pero los cuales con el pasar de los minutos se van perdiendo en la irrelevancia debido a que todo lo que ocurre es una repetición de las mismas acciones; generando así que lo que ves sea bastante aburrido a pesar de que el ritmo en si no es para nada cansino. Simplemente los momentos de impacto resultan inefectivos y en general la atmósfera dentro de la casa no es lo suficientemente absorbente como para lograr que aquellas escenas diseñadas para producir cierto suspenso funcionen.

Los últimos 10 minutos son lo más entretenidos, no tanto porque milagrosamente el nivel en todos los aspectos se eleve, sino más bien porque es donde la intensidad con la que se desarrollan las acciones se siente mejor lograda. Además el desenlace es al menos más oscuro de lo que te imaginas y deja bien establecidos los propósitos de la bruja.

De las actuaciones no se puede decir mucho, todos están bastante mal y un tanto caricaturescos. La producción es probablemente lo más decente: tiene un trabajo de fotografía cumplidor, la dirección de arte es sólida, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de fotografía está bien, los efectos resultan poco convincentes gracias al CGI y la labor de maquillaje está ok.  

Opinión final: House of the Witch es bastante mediocre. Una película olvidable en todo sentido que se perderá con el pasar de unos cuantos meses.  

Ojometro:
** 

jueves, 16 de noviembre de 2017

Crítica: Jigsaw (2017)

Película dirigida por The Spierig Brothers (Undead, Daybreakers), cuyo guión fue co-escrito por Pete Goldfinger y Josh Stolberg. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 27 de octubre, mientras que en México hizo lo propio el 10 de noviembre. Recaudando hasta la fecha $79.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Varios cadáveres han empezado a aparecer en la ciudad, cada uno de ellos presentando rasgos de tortura inimaginable. La sorpresa es demasiada y conforme avanza la investigación esta solo aumenta cuando la evidencia apunta a un solo sospechoso: John Kramer, el asesino serial mejor conocido como Jigsaw y que lleva muerto diez años.

Comentarios generales:

Durante la década pasada pocas cosas me emocionaron tanto como la primera Saw, aunque nunca me imaginé que esa pequeña película sería el inicio de una de las franquicias más prolíficas que ha tenido el género de terror; una con altibajos muy marcados y con la cual fui perdiendo el interés con el paso de la entregas, pero de la que siempre respeté el hecho de que quisieran darle un cierre definitivo cuando fue evidente su declive. Así que cuando se anunció que había planes por revivirla no me emocioné demasiado, ya que a pesar de haber pasado 7 años seguía sin creer que pudieran revitalizar la fórmula y lo que hace Jigsaw es simplemente confirmar dicho pensamiento.

Esto porque lo que nos regalan los hermanos Spierig realmente no rompe en lo absoluto el esquema tradicional y en general se trata de una amalgama de todo lo que funcionó en las entregas anteriores para así ir construyendo una historia que, al menos de inicio, sustenta su complejidad en el simple hecho de tratar de darle sentido a la aparente resurrección de Jigsaw. Un aspecto que durante el primer acto creo que resulta efectivo porque ese aire de familiaridad que estás viendo ayuda a solidificar la teoría de que, tal vez, John Kramer si haya sobrevivido y así tener un choque de ideas que logren generar una duda razonable entre si se trata de un simple imitador o del icónico asesino.

Lo malo empieza cuando esa familiaridad no es suficiente para sostener toda la película, ya que de pronto resulta muy evidente que esto se trata de una versión modernizada de Saw V y poco a poco el interés se va perdiendo; no solo porque lo que gira en torno a la investigación no es tan atractivo, sino que además el elemento de impacto tan característico de la franquicia por momentos se siente ajeno. Obvio si cuenta con muertes, pero estas se dan entre lapsos muy prolongados de tiempo y eso provoca que el ritmo no sea tan ágil; además de que la falta de creatividad que ya se empezaba a evidenciar desde hace siete años atrás sigue notándose debido a que ninguna de las presentadas logra generar un nivel de tensión o incomodidad tan elevado y por lo consiguiente son incapaces de quedarse en la mente del espectador a largo plazo, resultando así un tanto desechables.

La parte final si es muy Saw. No pretendo decir mucho para no arruinárselas pero hacen un trabajo adecuado al unir las piezas y así brindar un desenlace que le dé sentido a todo lo que acabas de ver (incluido el momento más llamativo visualmente hablando); dejando abierta la posibilidad de más secuelas porque añaden algo que si cambia de manera importante lo que ya sabíamos.

Las actuaciones son el estándar de la franquicia, nada especial; aunque ver a Tobin Bell de regreso siempre es agradable. La producción si sigue manteniendo buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte bien cuidada como siempre, el score no presenta mucha novedad, el trabajo de sonido es bueno, los efectos mantienen su calidad y la labor de maquillaje es de primer nivel.

Opinión final: Jigsaw está pasable. Es más de lo mismo, aunque probablemente los fans de la franquicia si queden más satisfechos.  

Ojometro:
***

lunes, 13 de noviembre de 2017

Crítica: Hebecta (2017)

Producción rusa escrita y dirigida por Svyatoslav Podgaevskiy (Vladenie 18). Se estrenó en cines dentro de Rusia a inicios de 2017, mientras que hizo lo propio en México y varios países de Latinoamérica durante el verano bajo el nombre de “La Novia”. Recaudando $5.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Nastya (Victoria Agalakova) se embarca en un viaje para visitar a la familia de su prometido, pero no tiene que pasar mucho tiempo para que caiga en cuenta de que tal vez eso haya sido un terrible error debido a que ahora se encuentra alojada en una vieja casa y rodeada por desconocidos que le preparan una extraña ceremonia de bodas.

Comentarios generales:

Hebecta es una película de la que siempre tuve pleno conocimiento pero su fecha de estreno coincidió con la temporada más pesada de los blockbusters, lo cual limitó mucho su exhibición y, por lo consiguiente, que la viera en su momento. Aún así nunca perdí la curiosidad debido a que el cine de terror ruso no suele tener mucha exposición y este trabajo en particular contaba con una premisa interesante, así que no estaba de más darle una oportunidad; aunque al final el resultado no haya sido tan satisfactorio.

Lo cual es una pena porque la película inicia bastante bien al establecer rápidamente una atmósfera oscura que complemente de gran manera la leyenda presentada, una que además es mucho más elaborada de lo que esperas. Hasta ahí todo tiene buena pinta, pero el hecho de que Podgaevskiy opte por trasladar la historia a la época actual termina por quitarle atractivo a algo que claramente lo sustentaba en las tradiciones antiguas, ya que una vez que nos ponen frente a esta pareja y la reunión familiar entramos a un escenario muy genérico en el que resulta fácil predecir cada acción de los personajes o los trucos bajo la manga por parte del director para tratar de añadir sustos de manera rápida.

Una predictibilidad que se acentúa gracias al ritmo tan lento implementado y al sentimiento general de que realmente no existe un avance real en lo que estás viendo, ya que más allá de unos flashbacks integrados de manera esporádica no existe un desarrollo adecuado con respecto al comportamiento inusual de esta familia. Obvio uno sabe que tiene que ver con la maldición, pero solo se limitan a dar indicios por medio de conversaciones secretas que no añaden gran cosa; aunado que la obsesión que se tiene por querer crear un escenario tétrico termina haciendo que exista una falta de vida importante en el filme.

Todo es frio y sin emociones; sin embargo, ese tono no sirve de mucho cuando hay realmente poco contenido que lo justifique o lo explote.

Lo más efectivo sin duda es la parte final. La lenta construcción para llegar a este punto en cierta manera termina siendo justificada gracias a que lo que ocurre es por lo menos llamativo de ver al crear un ambiente bastante hostil que logra compensar la carencia de emociones fuertes por parte de la mayoría de los personajes; brindando así una resolución al conflicto central bien hecha, un poco más dinámica y sin complicaciones.

Las actuaciones son una de las principales razones por las cuales la película nunca termina de funcionar, todas son muy desangeladas y planas; además Victoria Agalakova como protagonista nunca logra reflejar miedo o desesperación, dificultando en demasía el poder sentir algo de empatía por ella. En el tema de la producción es donde más resalta: cuenta con un muy buen trabajo de fotografía, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sólido, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son simples y la labor de maquillaje no presenta gran elaboración.

Opinión final: Hebecta me pareció aburrida. No es precisamente de lo peor del año pero difícilmente se quedará en la memoria de varios por mucho tiempo.

Ojometro:
**

viernes, 10 de noviembre de 2017

Stranger Things: Segunda temporada


El pasado 27 de octubre Netflix estrenó a nivel mundial la esperada segunda temporada de Stranger Things, uno de los acontecimientos más esperados de 2017 en cuanto a la industria de la televisión se refiere. Una temporada desafiante sin duda, ya que ante el tremendo éxito de la primera existía una enorme presión por poder mantener el nivel de calidad intacto, pero ahora sin la novedad que siempre significa ser una serie nueva; además de que era evidente que el factor nostalgia ya no resultaría tan determinante. Y para nuestra fortuna fueron capaces de lograrlo.

En cuanto a los ratings, gracias a cifras proporcionadas por Nielsen Media se puede saber que la segunda temporada fue todo un éxito para el servicio de streaming. Ya que la serie logró alcanzar un promedio de 8.8 millones de espectadores por episodio, siendo el primero (MADMAX) el que logró la mayor cifra con 15.8 millones de espectadores.

Aquí me centraré en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO


Tono más oscuro


Si algo me pareció un total acierto es que para la segunda temporada los hermanos Duffer decidieron implementar un tono más oscuro, incrementando así el lado del terror a una historia cuya esencia es la ciencia ficción.

Una situación que ayudó en demasía al momento de desarrollar los efectos post traumáticos para cada uno de los personajes (Will principalmente) y hacer que el monstruo responsable de todos sus temores se sintiera como una amenaza mucho más aterradora e imponente.


Mejor balance de los personajes


El año pasado por cuestiones obvias el peso de la serie recayó en los niños y funcionó de manera estupenda, pero ciertamente con el resto del elenco quedó una ligera sensación de que pudieron hacer algo más con ellos o que algunos simplemente estaban de relleno. Algo que en esta ocasión no ocurrió.

Si bien los niños siguieron siendo el punto central, ahora el resto de los personajes también tuvieron momentos para brillar durante la primera mitad de la temporada y así, poco a poco, ir construyendo situaciones con cada uno de ellos que hicieron que absolutamente todos se sintieran relevantes durante la segunda mitad. 


Nuevos personajes


Nunca es fácil introducir nuevos personajes dentro de una serie que logró establecer un elenco original muy sólido, pero con Stranger Things ese no fue un problema. Nuevas caras como Max, Billy, Murray Bauman, Sam Owens y Bob Newby vinieron a añadir algo distinto a la dinámica de la serie tanto a corto como largo plazo. 


Muerte de Bob


No queda la menor duda que de todos los personajes nuevos el que logró un mayor impacto fue Bob, interpretado de manera magistral por Sean Astin.

Este tipo bonachón era el balance ideal para un grupo de personajes con muchos problemas y con el paso de los episodios fue volviéndose muy relevante gracias a sus ocurrencias, así que cuando se dio su muerte en verdad se sintió como algo trágico y sin duda marcó uno de los momentos más tristes en la corta vida de esta serie. 


Mejores efectos especiales


Stranger Things es una serie con un nivel de producción elevado, pero incluso un titán como Netflix no pudo dejar lidiar hace un año con una limitante que suele ser muy marcada en las series de televisión: los efectos especiales no tan convincentes.

Obvio no digo que hayan sido pésimos, sin embargo, era claro que desentonaban un poco con el resto del empaque. Algo que afortunadamente no sucedió un año después debido a que se notaron mucho más pulidos y de mejor calidad para estar a la altura de una temporada que fue visualmente más ambiciosa. 


Episodios imperdibles:

(1) Chapter One: MADMAX
(3) Chapter Three: The Pollywog
(6) Chapter Six: The Spy
(8) Chapter Eight: The Mind Flayer
(9) Chapter Nine: The Gate



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LO NEGATIVO


Sobreexposición de Dustin


Para nadie es un secreto que, junto con Eleven, Dustin fue el personaje más popular durante la primera temporada y es claro que los productores tomaron nota de eso, ya que sin duda su protagonismo sufrió un aumento considerable.

Un movimiento lógico, pero no creo que haya sido el mejor implementado considerando que para los episodios finales sus constantes chistes resultaban forzados y por grandes lapsos parecía una obligación incluirlo en absolutamente todo, sin importar si tenían una buena justificación o no para hacerlo. 


La “hermana” de Eleven


El hecho de que nos presentaran un poco más sobre el pasado de Eleven fue algo bienvenido; de hecho, era el paso natural con este personaje. Sin embargo, dentro de todo este misterio que la rodea el incluirle una “hermana” no funcionó y para muestra está el episodio centrado en ella, el cual fue por mucho el peor de la temporada.

Simplemente su presencia no significó un gran aporte, al menos no al grado como para hacerte pensar que su existencia era vital al momento de desarrollar los poderes de Eleven. Convirtiéndola así en un vil desecho con un futuro incierto.

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Opinión final: La segunda temporada de Stranger Things cumplió con las expectativas generadas. Personalmente me gustó un poco más que la primera gracias al tono oscuro y porque ya no se sustentó de manera tan marcada en el factor nostalgia; brindándole así espacio a los creadores para presentar caras nuevas y desarrollar una historia con la suficiente sustancia como para poder justificar las dos temporadas restantes ya confirmadas. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Crítica: Vuelven (2017)

Producción mexicana escrita y dirigiría por Issa López, quien hace su primer incursión dentro del género. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 2 de noviembre, aunque todavía no hay información sobre cuándo podría llegar a otros mercados.

Sinopsis:

Estrella (Paola Lara) tiene tres deseos: el primero es que su madre desaparecida vuelva. Para su sorpresa este se le cumple, pero no es lo que esperaba y aterrada decide escapar para unirse a una banda de niños huérfanos de la violencia; con quienes aprenderá que, en realidad, los muertos nunca se dejan atrás.



Comentarios generales:

En ocasiones anteriores ya he mencionado que el estado del cine de terror mexicano no es precisamente el mejor, pero después de años de abandono se está empezando a ver a más cineastas recoger los pedazos de lo que alguna vez fue un género relevante en la historia cinematográfica del país y tratar de revivirlo. El camino no ha sido (ni será) sencillo y las limitantes siguen siendo importantes; sin embargo, con Vuelven no queda más que emocionarse debido a que se trata de una de las mejores películas mexicanas de terror que se han producido.

Y es que Issa López no se guarda nada al utilizar la violencia ocasionada por el narcotráfico para contarnos la historia de aquellos que suelen ser los más olvidados, de esos niños que de la noche a la mañana quedan abandonados y a merced de esos mismos grupos que les han quitado todo. Esto bajo la visión mágica con la que ven el mundo a pesar de que se encuentre lleno de miseria, la cual se utiliza para integrar los elementos de terror y fantasía por medio de los deseos o de los cuentos; estableciendo así una compleja relación entre dos niños (Estrella y El Shine) que viven la misma situación pero la enfrentan de manera diferente: él por medio de lo que ha aprendido en las calles; ella por medio de su imaginación que le brinda un escape de la realidad.

Una relación que poco a poco va tomando forma, aunque no de manera cursi como en los cuentos, sino más bien como una en donde ambos se ven obligados a unir fuerzas y a comportarse más como adultos para sobrevivir de lo que los persigue. Brindando así un segundo acto lleno de momentos muy interesantes que logran amalgamar situaciones con un alto nivel de inocencia junto a otras aterradoras (reales o imaginarias) bajo un ritmo bien calculado, el cual nunca pretende acelerar las cosas para que así cada escena de impacto resulte desgarradora y, a la vez, deje claro el brutal mensaje sobre que la violencia se ha vuelto tan cotidiana al grado de que para los más pequeños ya es difícil diferenciarla de la fantasía.

La parte final es la que se podría considerar como terror más convencional por cómo está construida, pero la crudeza sigue ahí. Ofreciéndonos un desenlace violento que, más allá de irse por el camino feliz, siempre mantiene ese tono gris que afianza la idea de que los muertos regresarán mientras se queden en nuestra memoria y que tarde o temprano los verdaderos monstruos tendrán su castigo.

Las actuaciones son excelentes, la verdad quedé sorprendido por la tremenda labor de un grupo de niños con prácticamente nula experiencia en cine. Ellos son el alma de la película, quienes transmiten toda clase de emociones y comportamientos convincentes para que el espectador se involucre de manera profunda con su situación, al grado de que el resto del elenco queda en un plano muy secundario (aunque tampoco lo hacen mal).

No es una súper producción, pero es de gran factura: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte está bien cuidada, el score es muy bueno, el trabajo de sonido no tiene fallos y los efectos, si bien no son precisamente lo mejor, cumplen con su objetivo primordial.

Opinión final: Vuelven es una gran película, de lo mejor del año. Cine que utiliza el terror para exponer una situación compleja que la hace esencial. 

Ojometro:
*****

sábado, 4 de noviembre de 2017

Crítica: Jeepers Creepers 3 (2017)

Tercera entrega de la franquicia escrita y dirigida por Victor Salva (Clownhouse, Jeepers Creepers). Se estrenó en cines solo por un par de noches dentro de los Estados Unidos a finales de septiembre y por el canal Syfy el pasado 28 de octubre. Aquí a México llegó de manera limitada en cines durante este fin de semana.

Sinopsis:

Durante el último día de los 23 que necesita para alimentarse, el escéptico sargento Tubbs une fuerzas con un equipo especial para destruir de una vez por todas a The Creeper. Una labor que parece imposible ya que la aterradora criatura peleará como nunca contra sus enemigos, quienes se encuentran cada vez más cerca de descubrir su oscuro origen.

Comentarios generales:

Jeepers Creepers 3 es uno de esos proyectos que parecía estar condenado a nunca realizarse y a vivir únicamente en la imaginación de los fans gracias a unas cuantas declaraciones realizadas hace más de 10 años. Para volver más complicado el asunto, durante este lapso se dio a conocer el pasado criminal de Salva y con ello parecía que esta tercera entrega pasaría a mejor vida, pero a pesar de todo esto logró filmarse; dejándonos así un trabajo que estará rodeado de polémica por mucho tiempo y del cual cada quien sabrá como analizarlo.

Antes que nada es importante señalar que para comprender en su totalidad esta entrega es indispensable que hayan visto las dos primeras debido a que Salva la utiliza de manera bastante peculiar en cuanto a la línea de tiempo se refiere, principalmente con el objetivo de poder brindarle a su criatura mucho más protagonismo sin tener que caer en una extensa explicación sobre la mitología que se expuso en la segunda parte.

Sorprendiendo al realizar las acciones de día e integrando de manera más predominante un elemento como el camión que conduce, al grado de que este termina siendo prácticamente un personaje más dentro de la historia. Una que al menos durante el primer acto está diseñada para presentar elementos que vimos en el pasado y así refrescar la memoria después de tantos años al seguir una linea muy básica que le haga fácil al espectador conectarse nuevamente con la dinámica por medio de secuencias que al menos están bien hechas.

Los problemas llegan cuando uno se da cuenta que en realidad no hay ningún tipo de protagonista en todo esto, sino más bien un grupo de personajes que salen en pantalla conforme se vaya necesitando y esto provoca que no exista un hilo conductor sólido que te guíe hacia algo concreto. Simplemente todo se quiere construir en base a las apariciones de The Creeper, pero sin profundizar demasiado en sus orígenes y continuar con la narrativa lineal que ya conocemos; aunque ahora tomando un camino más orientado a la acción, sin momentos de genuino terror o de gran tensión gracias a la decisión de presentar esto de día y con ello eliminar la atmósfera de peligro constante que lo hacía tan intimidante.

La parte final es entretenida, principalmente porque es la que hace lucir a The Creeper como una bestia indestructible por medio de escenas de acción que le añaden un ritmo más dinámico a la película. Aunque también cuenta con el problema de que todo el tema de sus origines, que para este punto tendría que ser algo muy relevante, lo tratan de manera superficial; provocando así que cuando termina te quedes con la sensación de que realmente no viste un gran avance y se guardaron todo para una posible cuarta parte.

De las actuaciones hay poco que decir, no hay nada terrible pero tampoco es como para resaltar a alguien en específico. La producción se nota que fue de muy bajo presupuesto debido a que parece más una película de TV: el trabajo de fotografía está ok, el score es muy genérico, el trabajo de sonido no presenta complicaciones, los efectos no son lo mejor y la labor de maquillaje es bastante sólida.

Opinión final: Jeepers Creepers 3 resultó decepcionante. Tiene algunas escenas entretenidas con The Creeper, pero no son suficientes para salvarla.

Ojometro:
**

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Crítica: Leatherface (2017)

Película dirigida por Alexandre Bustillo y Julien Maury, cuyo guión fue escrito por Seth M. Sherwood. Se estrenó por medio de DirecTV a finales de septiembre dentro de los Estados Unidos y posteriormente, durante el pasado 20 de octubre, en VOD. Su salida en DVD está anunciada para el 19 de diciembre.

Sinopsis:

Cuatro chicos violentos secuestran a una joven enfermera mientras se escapan de una institución mental en Texas y son perseguidos por un vengativo sheriff, lo cual provocará que uno de ellos se embarque en un viaje lleno de violencia y sangre que le dará forma al legendario asesino conocido como Leatherface.


Comentarios generales:

Cuando se reveló que Leatherface sería una película de orígenes hubo cierta emoción de mi parte porque el personaje en cuestión es uno de mis favoritos, pero también había mucha inquietud debido a que no era una labor sencilla el tratar de dictaminar las bases para un personaje tan icónico cuando la franquicia ha estado llena de secuelas, precuelas y remakes. Ante esto era claro que si se quería obtener algo que valiera la pena los encargados tenían que salirse por completo del script habitual, lo cual hicieron, ya que esta es la entrega de TCM más diferente de todas… para bien y para mal.

La cual inicia presentándonos la dinámica característica de los Sawyer y mostrando algunos elementos que brinden cierto aire de familiaridad mientras se establece que el personaje de Jed en un inicio no era precisamente malo y que sus problemas están más ligados al ambiente donde creció, dejando así en el aire varias preguntas con respecto a como será su personalidad cuando crezca. Preguntas que servirán como el punto de partida para que los directores puedan ir construyendo un primer acto cuyo principal objetivo es generarle dudas al espectador sobre la verdadera identidad de este al presentar un conjunto de personalidades psicópatas que, salvo por una opción evidente, todos pueden ser el futuro asesino gracias a brutales acciones impulsadas por distintos motivos.

Hasta ahí las cosas son un tanto genéricas pero van acorde a lo que esperas; sin embargo, justo con el escape es cuando la historia empieza a perder el rumbo y, sobre todo, la esencia. De pronto esto se vuelve más que nada una road movie lenta que nunca logra replicar la atmósfera tan característica de TCM y está repleta de conflictos entre los psicópatas que no son tan intensos como uno esperaría; además de que, si bien hay algunos momentos de impacto, estos no se sienten verdaderamente relevantes para el transcurrir de la trama y solo quedan expuestos como situaciones que se tenían que dar para añadir las dosis de sangre esperadas.

Simplemente llega un punto en donde se te olvida que lo que estás viendo tiene como propósito explicarte el origen de un asesino serial despiadado, las acciones se sienten demasiado ajenas y eso, a pesar de que la evolución de ciertos personajes es la adecuada, le quita mucho interés.

La parte final en definitiva es la más violenta y la que tiene más semejanza con lo que históricamente ha sido la franquicia. Obvio aquí resuelven el “misterio” sobre quién es Leatherface, tratan el tema de su rostro y se le brinda un poco de desarrollo a la relación con su madre; aunque si me hubiera gustado ver algo más de este ya con su lado asesino debido a que cuando se da la transformación definitiva la película termina de golpe.

Las actuaciones son bastante buenas para tratarse de un supuesto slasher, siendo Sam Coleman (Bud) y Sam Strike (Jackson) quienes resaltan debido a que logran por varios lapsos que uno simpatice con ellos a pesar de que son los villanos en todo esto. De la producción no tengo queja: cuenta con un muy buen trabajo de fotografía, la dirección de arte cumple, el score resulta buen complemento, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje es efectiva.

Opinión final: Leatherface está aceptable. En definitiva no va a gustar a muchos fans de TCM, pero es una historia de orígenes que trata de hacer algo distinto.

Ojometro:
***