viernes, 15 de diciembre de 2017

Crítica: Patient (2017)

Debut tras la cámara del director Jason Sheedy, quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Brett Brooks. Salió directamente en DVD durante el mes de mayo dentro de los Estados Unidos, pero no parece que vaya a llegar a otros mercados en algún futuro.

Sinopsis:

Después de haber escapado de un culto suicida, una paciente parapléjica es atormentada por malvados espíritus que le lanzan una maldición que consiste en matar a todo a aquel que escuche su voz. ¿La única manera de deshacerse de esta? Ofrecerles el alma de su inocente sobrino en lugar de la suya. 



Comentarios generales:

Es muy común que haya películas que de la noche a la mañana desaparezcan del radar gracias a que sufren para encontrar distribución, es por eso que muchas se quedan en el limbo por años o simplemente en la memoria de quienes las pudieron llegar a ver en algún festival. Ese parecía ser el caso con Patient, una película que dio de que hablar en 2016 pero de la que no supe nada más hasta que hace unos días la encontré por mera casualidad y de lo cual me alegro, ya que a pesar de ser un trabajo pequeño tiene cosas interesantes que dejan ver que existe talento detrás.

Esto debido a que lo que nos presentan Sheedy y Brooks es una propuesta con riesgos que uno supondría no iba a ver en una producción como esta, no tanto por la temática, sino por cómo quieren desarrollarla. Ya que después de una introducción que no te dice mucho y deja abierta la puerta a muchas preguntas se decide dejar sin habla a la protagonista, lo cual, combinado con el hecho de que toda la historia se desarrolla dentro de una sola habitación, hace que rápidamente se tenga que mostrar bastante astucia para tratar de hacer de las acciones lo más interesantes posible.

Situación que logran manejar de manera acertada durante al menos unos 35/40 minutos al ir integrando poco a poco elementos ligados a la maldición que le añaden ese toque de oscuridad necesario y porque en general muestran buena creatividad para desarrollar cosas en un espacio tan limitado. Aunque lamentablemente esta efectividad va disminuyendo con el pasar de los minutos y en gran medida se debe a que no revelan demasiadas cosas sobre el culto, provocando así que la película se torne aburrida (incluso por momento sin sentido) ante el nulo desarrollo sobre este tema y empiece a dar vueltas sobre el mismo punto sin la habilidad de poder generar el impacto por algo que se supone fue muy traumático.

La parte final cumple a secas. El problema de que no te explican demasiado es parcialmente resuelto y, aunque sigue faltando mucha profundización con respecto al culto, al menos logran brindarte los detalles suficientes para entender el panorama general y así construir un desenlace que contenga la cantidad de fuerza necesaria que vaya acorde a esta historia.

En cuanto a las actuaciones realmente es Anney Reese (Rachel) quien tiene la labor más difícil considerando las características de su personaje y creo que no lo hace mal, mientras que el resto del elenco sale bien librado. La producción es muy discreta: el trabajo de fotografía resulta correcto, la dirección de arte es genérica, el score está ok, la labor de sonido cumple, los efectos son extremadamente simples y la labor de maquillaje resulta muy básica.

Opinión final: Patient está ok. Es un trabajo pequeño al que la ambición lo supera, pero definitivamente merece que le den al menos una checada. 

Ojometro:
***

martes, 12 de diciembre de 2017

Análisis: Friday the 13th: The Game



Estudio: IllFonic
Publisher: Gun Media
Fecha de lanzamiento: 26 de mayo de 2017 (Digital), 13 de octubre de 2017 (Físico)
Plataformas: PlayStation 4, Xbox One, Steam, Microsoft Windows

Cada año me propongo escribir un poco más sobre videojuegos de terror pero casi siempre se me termina olvidando, no por la falta de opciones, sino porque en ocasiones no tengo el tiempo suficiente para probarlos o porque mi tiempo lo consume algunos otros que no tienen nada que ver con el género. Sin embargo, en este 2017 hubo un lanzamiento en particular que llamaba poderosamente mi atención y ese era Friday the 13th: The Game.

Un sueño hecho realidad para muchos de nosotros cuyo único recuerdo de la franquicia en este ámbito era un espantoso juego para NES de los 80s. Simplemente el hecho de poder controlar a Jason Voorhees para matar campistas es un gancho enorme que no podías dejar pasar, esto a pesar de que es un trabajo de un estudio bastante pequeño y por lo consiguiente cuenta con varias limitantes.

El juego fue lanzado en mayo de manera digital, pero debido a que no soy muy adepto a este formato mejor me espere para comprar su versión física y para que resolvieran ciertos errores con los que al parecer salió. Una decisión creo yo fue muy acertada, ya que esta versión cuenta con algunos bonus que no caen nada mal.

Aqui mi breve análisis: 


Gameplay

Friday the 13th: The Game se basa en un modo multijugador en línea de 7 vs. 1, donde un jugador tiene la oportunidad de controlar a Jason mientras el resto se tiene que “conformar” con alguno de los diferentes campistas dentro de diversos mapas (de momento cuatro). Esto tiene sus pros y sus contras; en especial porque claramente una de las opciones es mucho más divertida de realizar.



Si eres campista el trabajo en equipo es vital y por ello el tema de la comunicación con el resto de los jugadores se vuelve muy importante para lograr determinados objetivos y encontrar ciertos items que son necesarios para salir con vida de los mapas o para matar a nuestro querido asesino. Un aspecto que no me fastidio realmente, pero que se puede volver un tanto aburrido ante la repetitividad o la poca coordinación con el resto de las personas con las que estás jugando; aunque cuando logras conformar un buen equipo y cumplir de manera acertada los pasos necesarios el matar a Jason te deja buenas sensaciones.



Lo anterior es entretenido pero la verdadera diversión y lo mejor del juego es cuando te toca utilizar a Jason Voorhees, aunque para experimentarlo puede que tengas que esperar demasiado ya que antes de cada partida se elige de manera aleatoria quien desempeñará dicho papel. Uno con el cual gozarán como niñitos debido a que perseguir y matar de manera cruel a los campistas es algo sumamente gratificante, sobre todo porque puedes elegir varias versiones de Jason que cuentan con distintas fortalezas y debilidades basadas en la película en la que dicha versión apareció; provocando así que cada partida sea distinta debido a que tienes que modificar la manera en que desarrollas la matanza.

Obvio todo esto necesitas desbloquearlo con puntos que se dan en el propio juego o subiendo de nivel, algo que de inicio puede resultar poco atractivo, pero que con el paso de las horas encuentras justificado gracias a que es lo que te incita a regresar una y otra vez para ver qué más cosas puedes ir obteniendo. Además de que el sistema de puntos te deja con una sensación de justicia importante porque no se aprovechan de ti.


Gráficos / Aspecto técnico y visual


Gráficamente el juego cumple sin ser nada espectacular, especialmente todo lo que tiene que ver con Jason se encuentra bien cuidado y sus cinemáticas al momento de matar se ven muy bien. Igualmente, la dirección de arte es algo de destacar porque tiene un el lujo de detalle elevado en cada mapa para recrear escenarios conocidos que automáticamente hacen que uno se pierda en estos mundos para tratar de reconocer cada rincón.

Dicho esto, lo cierto es que está lejos de ser un videojuego pulido. Si tiene bastantes bugs, la cámara por varios momentos es un dolor de cabeza, el control no es tan fluido como uno quisiera (aunque con el paso del tiempo te acostumbras) y los diálogos de los campistas pueden llegar a volverse repetitivos de manera muy rápida. 


Soundtrack



La música es estupenda, algo que no debería de sorprender considerando que se obtuvo la colaboración del compositor de la primera película, Harry Manfredini. 

Esto ayuda muchísimo al mezclar composiciones ya conocidas con algunas nuevas para que uno se pueda involucrar de lleno con la experiencia y sienta que de verdad se encuentra dentro de una escena de las propias películas. 

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Opinión final: La verdad es que me he pasado ratos muy buenos con Friday the 13th: The Game, es un juego que catalogaría como decente. Su enfoque multijugador no es para todos y claramente su objetivo principal son los fans de la franquicia, pero la cantidad de fanservice que ofrece es increíble y te invita a seguir jugándolo durante bastante tiempo.

Ahora solo queda esperar que la campaña para un solo jugador llegue en un futuro no tan lejano porque todavía hay muchas cosas que se pueden explotar. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

Crítica: The Crucifixion (2017)

Película dirigida por Xavier Gens (Frontier(s)), cuyo guión fue escrito por Chad Hayes y Carey W. Hayes. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el 6 de octubre, mientras que su salida en DVD se dio el pasado 5 de diciembre.

Sinopsis:

Cuando un sacerdote es encarcelado en Rumania por el asesinato de una monja a la que le estaba practicando un exorcismo, una periodista de investigación se lanza en un viaje para determinar si en verdad él asesinó a una persona mentalmente enferma o si perdió la batalla contra una presencia demoníaca.



Comentarios generales:

En ocasiones anteriores ya he comentado que el hacer películas sobre exorcismos es una de las labores más complicadas dentro del género debido a que realmente hay poco espacio para innovar y en general las personas quieren ver cosas muy específicas. Por eso mismo ya no suelo esperar demasiado con esta clase de trabajos y mis expectativas suelen ser muy bajas, pero el hecho de que The Crucifixion contará con la participación de los guionistas de ambas películas de The Connjuring hizo que me emocionará más de lo normal y esperara algo con mayor potencial; sin embargo, eso solo fueron falsas esperanzas.

Y no se debe a que la película en si sea mala, sino que en realidad lo que nos regalan Gens y los Hayes es un trabajo que en todo momento sientes que puede lograr más pero que nunca termina por dar ese paso necesario que lo haga especial. Lo cual es una lástima porque en realidad la película inicia de manera sólida, estableciendo rápidamente el exorcismo en cuestión y todo lo que desencadena para iniciar así una labor de investigación que resulta interesante de seguir gracias a la postura con respecto a la religión de nuestra protagonista; una que le brinda cierta curiosidad natural que se aprovecha para ir presentando lugares diseñados específicamente con la intensión de generar una atmósfera oscura, así como momentos para insertar alguno que otro susto fácil.

Esto, combinado con el trabajo de fotografía que hace resaltar de gran manera los paisajes rumanos, hace que la película fluya sin contratiempos; sin embargo, dicha mezcla va perdiendo su efectividad cuando empieza a ser evidente el camino que tomará todo el tema de la posesión. A partir de ahí la película se vuelve lenta y extremadamente repetitiva, principalmente porque todo lo referente a la monja poseída no genera demasiado interés (ni siquiera los flashbacks) y de manera gradual esa sensación de peligro que se sintió por varios lapsos durante los minutos iniciales va desapareciendo ante una investigación que se alarga más de lo que debería.

La parte final no está mal, pero le faltó impacto. Si logran cerrar el círculo de manera coherente para justificar la escena del exorcismo principal, pero esta no tiene nada de especial; simplemente se da porque se tiene que dar, sin elementos visuales que se te queden grabados o que le puedan brindar un cierre con la fuerza necesaria.

Las actuaciones están ok, realmente todo recae en Sophie Cookson (Nicole) y no lo hace mal a pesar de que durante toda la segunda mitad la obligan a realizar prácticamente lo mismo en repetidas ocasiones. La producción es sin duda su punto fuerte: cuenta con un gran trabajo de fotografía, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido es muy bueno, los efectos no son la gran cosa y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: The Crucifixion es una película más de exorcismos. No es mala, pero tampoco tiene demasiadas cosas que la hagan especial como para recordarla por mucho tiempo.

Ojometro:
***

martes, 5 de diciembre de 2017

Crítica: Better Watch Out (2017)

Película dirigida por Chris Peckover (Undocumented), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Zack Kahn. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD el pasado 6 de octubre dentro de los Estados Unidos, mientras que su salida en DVD se dio este 5 de diciembre.

Sinopsis:

Es temporada navideña y Ashley (Olivia DeJonge) se encuentra trabajando de niñera en lo que supone será otra noche tranquila en los suburbios. Aunque pronto su noche obtendrá tintes peligrosos cuando unos intrusos empiecen a aterrorizarla a ella y al pre-adolescente Luke (Levi Miller); obligándola a usar todas sus habilidades para salir de lo que, descubrirá, no es una invasión de hogar común.

Comentarios generales:

Si uno ve el trailer de Better Watch Out no se espera nada fuera de lo ordinario, a lo mucho se podría pensar que es una mezcla entre Black Christmas y When a Stranger Calls con cierto toque de humor, pero nada como para morirse por ver. Sin embargo, conforme fui leyendo sobre esta en diversos festivales mi interés aumentó debido a que se trataban de puros comentarios positivos y eso me impulso a verla, lo cual fue lo mejor que pudo haber pasado debido a que es una de las más grandes sorpresas del año.

Algo que al menos de inicio podría parecer un poco complicado de creer ya que el primer acto no da señales para esperar eso, más que nada porque Peckover y Kahn diseñaron una experiencia cuyo primer visionado tiene que ser único y por lo consiguiente necesitan de varias sorpresas para lograrlo. Recurriendo así a ciertos elementos simples que ayudan a establecer una relación entre nuestros personajes principales bastante inocente que no está destinada a ser más que eso, pero que poco a poco va evolucionando por medio de los eventos de invasión que se presentan y que brindan lo que se podría considerar la parte más “seria” de la película.

Todo avanza con buen ritmo sin nada particularmente especial, esto hasta que entrado el segundo acto ocurre algo que cambia por completo la dinámica y lleva la historia por un camino que no esperabas en lo absoluto. Uno del cual no pretendo contar mucho para no arruinarles las cosas, aunque del que puedo decir que está perfectamente trazado al no necesitar de sustos fáciles para funcionar y que de manera orgánica va presentando situaciones que resultan divertidas de ver al utilizar un humor bastante negro que, sin importar lo que muestren, siempre termina sintiéndose justificado gracias a las interacciones entre todos los personajes que hacen de las transiciones de humor-terror unas mucho más naturales. Incluso dando espacio para algunas referencias (Home Alone).

Los últimos 15/20 minutos se puede decir que son los más violentos; no un baño de sangre ni nada similar, pero es donde las muertes empiezan a llegar. Además, con estas se construyen algunos momentos que cuentan con cierto grado emocional que ayudan a solidificar a un personaje como alguien bastante complejo y con el que simplemente quieres ver como resolverá cada obstáculo que se le presenta, a pesar de que lo que hace es totalmente condenable y no merecería la empatía de nadie.

Las actuaciones son muy buenas, Olivia DeJonge hace un trabajo muy sólido como la “adulta” en todo esto al estar casi siempre en control y no caer en el estereotipo de mujer débil; aunque creo que es Levi Miller quien se lleva la nota más alta con un personaje que lo obliga a realizar muchas cosas distintas y prácticamente todas las saca adelante. La producción es de calidad: el trabajo de fotografía es bastante bueno, tiene una gran dirección de arte, el score resulta familiar, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son sencillos y la labor de maquillaje no presenta grandes complicaciones.

* Cuenta con una escena a la mitad de los créditos

Opinión final: Better Watch Out es una grata sorpresa. Sin duda una de las mejores películas de 2017 y un trabajo que se convertirá en un must see para cada temporada navideña.

Ojometro:
*****

viernes, 1 de diciembre de 2017

Crítica: The Hatred (2017)

Película escrita y dirigida por Michael G. Kehoe, la cual significa su primer largometraje dentro del género. Se estrenó en formato físico, digital y VOD el pasado 12 de septiembre dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Cuatro estudiantes universitarias van a pasar el fin de semana en la nueva casa de campo de un profesor para cuidar a su pequeña hija, aunque pronto descubrirán que dicho lugar guarda un oscuro pasado vinculado con los nazis.






Comentarios generales:

Sinceramente el tema de los nazis en el género de terror no es uno que me provoque gran interés debido a que son contados los casos que han sabido explotarlo de manera original fuera del mundo zombie. Pareciera que está completamente estancado y sin nada más para ofrecer; sin embargo, cuando una producción no alemana trata de tocar dicho tema la curiosidad en mi suele incrementarse porque una visión distinta al respecto nunca hace daño; aunque en el caso de The Hatred eso tampoco ayudó demasiado.

Y eso es una pena porque el inicio es algo prometedor al establecer un tono mucho más oscuro del que esperas por medio de una familia totalmente aislada cuya endeble relación hace que en todo momento se sienta un riesgo latente y el padre quede establecido rápidamente como alguien dispuesto a hacer lo que sea para mantener el legado nazi vivo. Llevando así a una serie de acciones interesantes, pero de manera sorpresiva Kehoe decide cortar de tajo este desarrollo por medio de un salto de tiempo para presentar el inicio de una historia mucho más convencional sobre casas poseídas en la que nuevamente se tiene que invertir tiempo en la introducción de personajes y con ello hacer que lo construido se vaya desvaneciendo poco a poco, teniendo como única esperanza que las referencias dentro de la propia casa sean suficientes como para mantener el interés intacto.

Lo cual evidentemente no ocurre y tiene como resultado 50 minutos insufribles en los que no pasa nada, o más bien…  en los que tratan de que pase algo pero nunca logran manifestarlo de manera positiva. Ya que tenemos a un grupo de chicas a las que, salvo por alguno que otro sobresalto por medio de sustos fáciles, solo están de adorno y de las cuales se deshacen de manera por demás desangelada; siendo productos de desecho con los que no se trata siquiera de volver a generar una atmósfera adecuada o mínimo escenas que contengan elementos visuales llamativos que hagan de la amenaza una intimidante.  

Los últimos minutos si sienten muy acelerados. Claramente para este punto lo referente al tema nazi está olvidado y todo se concentra en una dinámica de correr de lado A al lado B que solo hace que la de por si raquítica participación del espíritu maligno se vaya perdiendo hasta que la película termina de golpe.

Las actuaciones son pasables, realmente ninguna de las chicas sobresale pero tampoco me pareció que lo hicieran tan mal considerando lo que les dieron para trabajar. La producción es regular: el trabajo de fotografía tiene sus altibajos, la dirección de arte no tiene nada relevante, el score está ok, el trabajo de sonido cumple, los efectos altamente cargados de CGI no se ven muy bien y la labor de maquillaje es ínfima.

Opinión final: The Hatred es bastante pobre. Una película genérica hasta más no poder que solo servirá para rellenar las programaciones de canales de tv o servicios de streaming.

Ojometro:
**

lunes, 27 de noviembre de 2017

Crítica: Mayhem (2017)

Película dirigida por Joe Lynch (Wrong Turn 2: Dead End) y escrita por Matias Caruso. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 10 de noviembre, mientras que su salida en DVD está anunciada para el próximo 26 de diciembre.

Sinopsis:

Después de haber sido despedido de manera injustificada, Derek Cho (Steven Yeun) se encuentra bajo cuarentena en las oficinas de su empresa gracias a un extraño y peligroso virus que desata los impulsos más salvajes de las personas. Ya sin nada que perder y con la ayuda de un inesperado aliado (Samara Weaving), ahora tendrá que pelear para llegar hasta el piso superior con tal de poder ajustar cuentas con sus jefes.

Comentarios generales:

La verdad es muy probable que Mayhem hubiera pasado totalmente desapercibida si no fuera por la presencia de Steven Yeun, quien después de la muerte de su personaje en The Walking Dead había estado alejado del género y muchos fans querían verlo de regreso. Al menos en mi caso esa fue la razón principal para verla, ya que realmente su premisa no resultaba tan interesante; de hecho, este mismo año ya habíamos tenido un trabajo un tanto similar y por eso mismo no esperaba demasiado, aunque al final lo que me encontré fue algo que me brindó casi 90 minutos de pura diversión.

Ya que aunque lo que nos trae Lynch no es precisamente innovador, este si trata de añadir suficientes cosas para hacerte sentir que lo que estás viendo es algo fresco; iniciando con el propio virus, el cual no convierte a las personas en zombies u infectados sin emociones, sino que simplemente inhibe aquello que los hace comportarse de manera decente. Un detalle que parece insignificante pero gracias a esto el director básicamente tiene vía libre para presentar lo que le plazca y por medio de la construcción en los minutos iniciales es claro que lo que uno verá alcanzará niveles de exageración importantes basándote en que los propios personajes que, aun sin estar infectados, ya son seres de los cuales puedes esperar cualquier cosa considerando los estereotipos presentados.

Sus acciones solo son una extensión de su personalidad, están plenamente conscientes de ello, así que cuando el tema del virus toma relevancia esto explota y a partir de ahí el ritmo se vuelve caótico para presentar una historia llena de violencia completamente justificada, la cual además sirve para satirizar en todo momento el ambiente corporativo. Una situación que podría parecer que no ofrece nada más elaborado considerando la dinámica sangrienta, sin embargo, por medio de todo este caos también se va construyendo una relación entre los dos personajes principales que poco a poco va añadiendo ciertos cuestionamientos morales que le brindan profundidad sin dejar de lado el humor o la sangre.

La parte final por momentos flaquea al tratar de generar algunos despistes sobre si Derek podrá lograr su objetivo o no. Eso le quita algo de emoción a los minutos finales, pero no es suficiente como para derrumbar todo lo previo y se termina ofreciendo una conclusión satisfactoria.

Las actuaciones están muy bien, la dupla Yeun/Weaving muestra una química natural que hace que todo fluya de manera increíble y, a pesar de que sus acciones son algo cuestionables, uno está completamente a favor de lo que hacen; mientras que todo el resto del elenco también realiza una buena labor. La producción está bien cuidada: cuenta con un buen trabajo de fotografía, la dirección de arte cumple, el score es muy agradable, el trabajo de sonido es sólido, los efectos son simples y la labor de maquillaje no tiene complicaciones.

Opinión final: Mayhem me entretuvo bastante. Sin duda una de las películas más divertidas y sangrientas del 2017. 

Ojometro:
****

jueves, 23 de noviembre de 2017

Crítica: Eat Locals (2017)

Película escrita por Danny King que significa el debut tras la cámara del actor Jason Flemyng, quien además tiene una pequeña participación actoral. Salió directamente en DVD en algunos mercados europeos durante el mes de mayo y en cines dentro del Reino Unidos en el mes de septiembre.

Sinopsis:

Atravesando momentos difíciles y con sus días de gloria ya en el pasado, los ocho vampiros británicos supremos se juntan para su reunión semestral. Sin embargo, antes de que llegue el amanecer, dicha reunión terminará con sangre y muchos cadáveres por todo el lugar.



Comentarios generales:

Cuando un actor con un currículum bastante respetable decide hacer su debut como director por medio de una comedia de vampiros sin duda va a llamar la atención, no es algo usual y por eso mismo mi curiosidad se desató una vez que supe de Eat Locals. La verdad no sabía que esperar debido a que no es un terreno fácil de explorar, mucho menos cuando hace apenas un par de años salió la que muchos consideran la comedia definitiva de vampiros (What We Do In The Shadows), pero al final lo que me encontré fue algo entretenido.

En gran medida porque afortunadamente Flemyng identifica a la perfección de lo que se trata todo esto y no se toma tan en serio las cosas, estableciendo rápidamente cual será el tono para la historia al resaltar ciertos chistes específicos de manera temprana. Una situación que no luce como la mejor opción considerando que es el primer acto y normalmente no se desea aligerar tan rápido el ambiente, pero que termina funcionando gracias a que dentro de todo el humor también se integran de manera inteligente los elementos necesarios para presentar a un grupo de vampiros que no son ridiculizados y cuyos motivos para justificar su reunión tienen de fondo un tema que los deja parados como esos seres a los que solo les importa alimentarse.

Esto hace que la película te atrape, sin embargo, el guión no es tan sólido como parece y con el pasar de los minutos el tema de los ocho vampiros supremos empieza a ser dejado de lado (en realidad, lo olvidan casi por completo) para centrarse en un conflicto con el ejército que no resulta tan interesante. Más que nada porque a partir de ahí la película se vuelve un hit or miss constante al tener escenas de acción que fluyen de manera agradable, pero que en ocasiones quedan paradas como simples rellenos para obtener un poco más de tiempo o como un capricho para mostrar las habilidades de los vampiros sin nada de trasfondo.

Aunque, por otra parte, los referente a la comedia sigue siendo manejado de manera sólida y existen varios momentos hilarantes que me hicieron reír bastante, ya sea por medio de comedia física o algunos diálogos muy bien logrados con el típico humor británico.

La parte final cumple. Sigue teniendo varios huecos y ciertamente la razón detrás de la traición del ejército es medio estúpida, pero en general el desenlace es satisfactorio ya que no se rompen la cabeza y siguen un camino sin complicaciones.

Las actuaciones están bastante bien, hay varios rostros conocidos que hacen de este grupo de vampiros uno con bastante química sin que nadie destaque por encima del resto; mientras que los secundarios fungen como buen complemento. En cuanto a la producción, es austera: el trabajo de fotografía no está mal, el score es medio genérico, el trabajo de sonido resulta efectivo, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje cumple con lo mínimo.

Opinión final: Eat Locals está divertida. Película para no tomar demasiado en serio y pasar un rato agradable.

Ojometro:
***

lunes, 20 de noviembre de 2017

Crítica: House of the Witch (2017)

Película dirigida por Alex Merking (House of Bodies) y escrita por Neil Elman. Se estrenó el pasado 7 de octubre por el canal Syfy dentro de los Estados Unidos, aunque no se sabe si llegará a salir en otros formatos.

Sinopsis:

Un grupo de jóvenes prepara una broma de Halloween en una casa abandonada, pero una vez que entran ahí se convertirán en las victimas de una bruja que desatará toda su furia sobre ellos.







Comentarios generales:

Cada año el canal Syfy (por medio de su señal estadounidense) hace un esfuerzo muy interesante con su especial de “31 Days of Halloween” para celebrar dicha festividad como se merece. Realmente es algo que ningún otro canal o servicio hace y en este 2017 sin duda tuvieron una de sus programaciones más ambiciosas, la cual contaba con varias películas originales y de las que House of the Witch era, en el papel, una de las más interesantes; aunque al final terminó siendo una total perdida te tiempo.

Y no es que esperara una joya considerando que se trata de una película para TV, pero lo ofrecido por Merking y Elman no es más que una película en extremo genérica que, incluso con una premisa tan simple, nunca logra establecer sus propósitos de manera convincente. Utilizando a un grupo de jóvenes con bien poco carisma a los que ponen sin mucho contexto dentro de una casa y a partir de ahí tratar de construir de manera acelerada una historia que gira alrededor de una bruja cuyo comportamiento va más acorde con una clase diferente de amenaza, provocando así un conflicto casi instantáneo de identidad del cual no podrán salir.

Uno que tratan de disimular por medio de elementos más violentos de los que se esperarían para una clase de película como esta, pero los cuales con el pasar de los minutos se van perdiendo en la irrelevancia debido a que todo lo que ocurre es una repetición de las mismas acciones; generando así que lo que ves sea bastante aburrido a pesar de que el ritmo en si no es para nada cansino. Simplemente los momentos de impacto resultan inefectivos y en general la atmósfera dentro de la casa no es lo suficientemente absorbente como para lograr que aquellas escenas diseñadas para producir cierto suspenso funcionen.

Los últimos 10 minutos son lo más entretenidos, no tanto porque milagrosamente el nivel en todos los aspectos se eleve, sino más bien porque es donde la intensidad con la que se desarrollan las acciones se siente mejor lograda. Además el desenlace es al menos más oscuro de lo que te imaginas y deja bien establecidos los propósitos de la bruja.

De las actuaciones no se puede decir mucho, todos están bastante mal y un tanto caricaturescos. La producción es probablemente lo más decente: tiene un trabajo de fotografía cumplidor, la dirección de arte es sólida, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de fotografía está bien, los efectos resultan poco convincentes gracias al CGI y la labor de maquillaje está ok.  

Opinión final: House of the Witch es bastante mediocre. Una película olvidable en todo sentido que se perderá con el pasar de unos cuantos meses.  

Ojometro:
** 

jueves, 16 de noviembre de 2017

Crítica: Jigsaw (2017)

Película dirigida por The Spierig Brothers (Undead, Daybreakers), cuyo guión fue co-escrito por Pete Goldfinger y Josh Stolberg. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 27 de octubre, mientras que en México hizo lo propio el 10 de noviembre. Recaudando hasta la fecha $79.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Varios cadáveres han empezado a aparecer en la ciudad, cada uno de ellos presentando rasgos de tortura inimaginable. La sorpresa es demasiada y conforme avanza la investigación esta solo aumenta cuando la evidencia apunta a un solo sospechoso: John Kramer, el asesino serial mejor conocido como Jigsaw y que lleva muerto diez años.

Comentarios generales:

Durante la década pasada pocas cosas me emocionaron tanto como la primera Saw, aunque nunca me imaginé que esa pequeña película sería el inicio de una de las franquicias más prolíficas que ha tenido el género de terror; una con altibajos muy marcados y con la cual fui perdiendo el interés con el paso de la entregas, pero de la que siempre respeté el hecho de que quisieran darle un cierre definitivo cuando fue evidente su declive. Así que cuando se anunció que había planes por revivirla no me emocioné demasiado, ya que a pesar de haber pasado 7 años seguía sin creer que pudieran revitalizar la fórmula y lo que hace Jigsaw es simplemente confirmar dicho pensamiento.

Esto porque lo que nos regalan los hermanos Spierig realmente no rompe en lo absoluto el esquema tradicional y en general se trata de una amalgama de todo lo que funcionó en las entregas anteriores para así ir construyendo una historia que, al menos de inicio, sustenta su complejidad en el simple hecho de tratar de darle sentido a la aparente resurrección de Jigsaw. Un aspecto que durante el primer acto creo que resulta efectivo porque ese aire de familiaridad que estás viendo ayuda a solidificar la teoría de que, tal vez, John Kramer si haya sobrevivido y así tener un choque de ideas que logren generar una duda razonable entre si se trata de un simple imitador o del icónico asesino.

Lo malo empieza cuando esa familiaridad no es suficiente para sostener toda la película, ya que de pronto resulta muy evidente que esto se trata de una versión modernizada de Saw V y poco a poco el interés se va perdiendo; no solo porque lo que gira en torno a la investigación no es tan atractivo, sino que además el elemento de impacto tan característico de la franquicia por momentos se siente ajeno. Obvio si cuenta con muertes, pero estas se dan entre lapsos muy prolongados de tiempo y eso provoca que el ritmo no sea tan ágil; además de que la falta de creatividad que ya se empezaba a evidenciar desde hace siete años atrás sigue notándose debido a que ninguna de las presentadas logra generar un nivel de tensión o incomodidad tan elevado y por lo consiguiente son incapaces de quedarse en la mente del espectador a largo plazo, resultando así un tanto desechables.

La parte final si es muy Saw. No pretendo decir mucho para no arruinárselas pero hacen un trabajo adecuado al unir las piezas y así brindar un desenlace que le dé sentido a todo lo que acabas de ver (incluido el momento más llamativo visualmente hablando); dejando abierta la posibilidad de más secuelas porque añaden algo que si cambia de manera importante lo que ya sabíamos.

Las actuaciones son el estándar de la franquicia, nada especial; aunque ver a Tobin Bell de regreso siempre es agradable. La producción si sigue manteniendo buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte bien cuidada como siempre, el score no presenta mucha novedad, el trabajo de sonido es bueno, los efectos mantienen su calidad y la labor de maquillaje es de primer nivel.

Opinión final: Jigsaw está pasable. Es más de lo mismo, aunque probablemente los fans de la franquicia si queden más satisfechos.  

Ojometro:
***

lunes, 13 de noviembre de 2017

Crítica: Hebecta (2017)

Producción rusa escrita y dirigida por Svyatoslav Podgaevskiy (Vladenie 18). Se estrenó en cines dentro de Rusia a inicios de 2017, mientras que hizo lo propio en México y varios países de Latinoamérica durante el verano bajo el nombre de “La Novia”. Recaudando $5.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Nastya (Victoria Agalakova) se embarca en un viaje para visitar a la familia de su prometido, pero no tiene que pasar mucho tiempo para que caiga en cuenta de que tal vez eso haya sido un terrible error debido a que ahora se encuentra alojada en una vieja casa y rodeada por desconocidos que le preparan una extraña ceremonia de bodas.

Comentarios generales:

Hebecta es una película de la que siempre tuve pleno conocimiento pero su fecha de estreno coincidió con la temporada más pesada de los blockbusters, lo cual limitó mucho su exhibición y, por lo consiguiente, que la viera en su momento. Aún así nunca perdí la curiosidad debido a que el cine de terror ruso no suele tener mucha exposición y este trabajo en particular contaba con una premisa interesante, así que no estaba de más darle una oportunidad; aunque al final el resultado no haya sido tan satisfactorio.

Lo cual es una pena porque la película inicia bastante bien al establecer rápidamente una atmósfera oscura que complemente de gran manera la leyenda presentada, una que además es mucho más elaborada de lo que esperas. Hasta ahí todo tiene buena pinta, pero el hecho de que Podgaevskiy opte por trasladar la historia a la época actual termina por quitarle atractivo a algo que claramente lo sustentaba en las tradiciones antiguas, ya que una vez que nos ponen frente a esta pareja y la reunión familiar entramos a un escenario muy genérico en el que resulta fácil predecir cada acción de los personajes o los trucos bajo la manga por parte del director para tratar de añadir sustos de manera rápida.

Una predictibilidad que se acentúa gracias al ritmo tan lento implementado y al sentimiento general de que realmente no existe un avance real en lo que estás viendo, ya que más allá de unos flashbacks integrados de manera esporádica no existe un desarrollo adecuado con respecto al comportamiento inusual de esta familia. Obvio uno sabe que tiene que ver con la maldición, pero solo se limitan a dar indicios por medio de conversaciones secretas que no añaden gran cosa; aunado que la obsesión que se tiene por querer crear un escenario tétrico termina haciendo que exista una falta de vida importante en el filme.

Todo es frio y sin emociones; sin embargo, ese tono no sirve de mucho cuando hay realmente poco contenido que lo justifique o lo explote.

Lo más efectivo sin duda es la parte final. La lenta construcción para llegar a este punto en cierta manera termina siendo justificada gracias a que lo que ocurre es por lo menos llamativo de ver al crear un ambiente bastante hostil que logra compensar la carencia de emociones fuertes por parte de la mayoría de los personajes; brindando así una resolución al conflicto central bien hecha, un poco más dinámica y sin complicaciones.

Las actuaciones son una de las principales razones por las cuales la película nunca termina de funcionar, todas son muy desangeladas y planas; además Victoria Agalakova como protagonista nunca logra reflejar miedo o desesperación, dificultando en demasía el poder sentir algo de empatía por ella. En el tema de la producción es donde más resalta: cuenta con un muy buen trabajo de fotografía, la dirección de arte está bien cuidada, el score es sólido, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son simples y la labor de maquillaje no presenta gran elaboración.

Opinión final: Hebecta me pareció aburrida. No es precisamente de lo peor del año pero difícilmente se quedará en la memoria de varios por mucho tiempo.

Ojometro:
**

viernes, 10 de noviembre de 2017

Stranger Things: Segunda temporada


El pasado 27 de octubre Netflix estrenó a nivel mundial la esperada segunda temporada de Stranger Things, uno de los acontecimientos más esperados de 2017 en cuanto a la industria de la televisión se refiere. Una temporada desafiante sin duda, ya que ante el tremendo éxito de la primera existía una enorme presión por poder mantener el nivel de calidad intacto, pero ahora sin la novedad que siempre significa ser una serie nueva; además de que era evidente que el factor nostalgia ya no resultaría tan determinante. Y para nuestra fortuna fueron capaces de lograrlo.

En cuanto a los ratings, gracias a cifras proporcionadas por Nielsen Media se puede saber que la segunda temporada fue todo un éxito para el servicio de streaming. Ya que la serie logró alcanzar un promedio de 8.8 millones de espectadores por episodio, siendo el primero (MADMAX) el que logró la mayor cifra con 15.8 millones de espectadores.

Aquí me centrare en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS IMPORTANTES.

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LO POSITIVO


Tono más oscuro


Si algo me pareció un total acierto es que para la segunda temporada los hermanos Duffer decidieron implementar un tono más oscuro, incrementando así el lado del terror a una historia cuya esencia es la ciencia ficción.

Una situación que ayudó en demasía al momento de desarrollar los efectos post traumáticos para cada uno de los personajes (Will principalmente) y hacer que el monstruo responsable de todos sus temores se sintiera como una amenaza mucho más aterradora e imponente.


Mejor balance de los personajes


El año pasado por cuestiones obvias el peso de la serie recayó en los niños y funcionó de manera estupenda, pero ciertamente con el resto del elenco quedó una ligera sensación de que pudieron hacer algo más con ellos o que algunos simplemente estaban de relleno. Algo que en esta ocasión no ocurrió.

Si bien los niños siguieron siendo el punto central, ahora el resto de los personajes también tuvieron momentos para brillar durante la primera mitad de la temporada y así, poco a poco, ir construyendo situaciones con cada uno de ellos que hicieron que absolutamente todos se sintieran relevantes durante la segunda mitad. 


Nuevos personajes


Nunca es fácil introducir nuevos personajes dentro de una serie que logró establecer un elenco original muy sólido, pero con Stranger Things ese no fue un problema. Nuevas caras como Max, Billy, Murray Bauman, Sam Owens y Bob Newby vinieron a añadir algo distinto a la dinámica de la serie tanto a corto como largo plazo. 


Muerte de Bob


No queda la menor duda que de todos los personajes nuevos el que logró un mayor impacto fue Bob, interpretado de manera magistral por Sean Astin.

Este tipo bonachón era el balance ideal para un grupo de personajes con muchos problemas y con el paso de los episodios fue volviéndose muy relevante gracias a sus ocurrencias, así que cuando se dio su muerte en verdad se sintió como algo trágico y sin duda marcó uno de los momentos más tristes en la corta vida de esta serie. 


Mejores efectos especiales


Stranger Things es una serie con un nivel de producción elevado, pero incluso un titán como Netflix no pudo dejar lidiar hace un año con una limitante que suele ser muy marcada en las series de televisión: los efectos especiales no tan convincentes.

Obvio no digo que hayan sido pésimos, sin embargo, era claro que desentonaban un poco con el resto del empaque. Algo que afortunadamente no sucedió un año después debido a que se notaron mucho más pulidos y de mejor calidad para estar a la altura de una temporada que fue visualmente más ambiciosa. 


Episodios imperdibles:

(1) Chapter One: MADMAX
(3) Chapter Three: The Pollywog
(6) Chapter Six: The Spy
(8) Chapter Eight: The Mind Flayer
(9) Chapter Nine: The Gate



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LO NEGATIVO


Sobreexposición de Dustin


Para nadie es un secreto que, junto con Eleven, Dustin fue el personaje más popular durante la primera temporada y es claro que los productores tomaron nota de eso, ya que sin duda su protagonismo sufrió un aumento considerable.

Un movimiento lógico, pero no creo que haya sido el mejor implementado considerando que para los episodios finales sus constantes chistes resultaban forzados y por grandes lapsos parecía una obligación incluirlo en absolutamente todo, sin importar si tenían una buena justificación o no para hacerlo. 


La “hermana” de Eleven


El hecho de que nos presentaran un poco más sobre el pasado de Eleven fue algo bienvenido; de hecho, era el paso natural con este personaje. Sin embargo, dentro de todo este misterio que la rodea el incluirle una “hermana” no funcionó y para muestra está el episodio centrado en ella, el cual fue por mucho el peor de la temporada.

Simplemente su presencia no significó un gran aporte, al menos no al grado como para hacerte pensar que su existencia era vital al momento de desarrollar los poderes de Eleven. Convirtiéndola así en un vil desecho con un futuro incierto.

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Opinión final: La segunda temporada de Stranger Things cumplió con las expectativas generadas. Personalmente me gustó un poco más que la primera gracias al tono oscuro y porque ya no se sustentó de manera tan marcada en el factor nostalgia; brindándole así espacio a los creadores para presentar caras nuevas y desarrollar una historia con la suficiente sustancia como para poder justificar las dos temporadas restantes ya confirmadas. 

martes, 7 de noviembre de 2017

Crítica: Vuelven (2017)

Producción mexicana escrita y dirigiría por Issa López, quien hace su primer incursión dentro del género. Se estrenó en cines dentro de México el pasado 2 de noviembre, aunque todavía no hay información sobre cuándo podría llegar a otros mercados.

Sinopsis:

Estrella (Paola Lara) tiene tres deseos: el primero es que su madre desaparecida vuelva. Para su sorpresa este se le cumple, pero no es lo que esperaba y aterrada decide escapar para unirse a una banda de niños huérfanos de la violencia; con quienes aprenderá que, en realidad, los muertos nunca se dejan atrás.



Comentarios generales:

En ocasiones anteriores ya he mencionado que el estado del cine de terror mexicano no es precisamente el mejor, pero después de años de abandono se está empezando a ver a más cineastas recoger los pedazos de lo que alguna vez fue un género relevante en la historia cinematográfica del país y tratar de revivirlo. El camino no ha sido (ni será) sencillo y las limitantes siguen siendo importantes; sin embargo, con Vuelven no queda más que emocionarse debido a que se trata de una de las mejores películas mexicanas de terror que se han producido.

Y es que Issa López no se guarda nada al utilizar la violencia ocasionada por el narcotráfico para contarnos la historia de aquellos que suelen ser los más olvidados, de esos niños que de la noche a la mañana quedan abandonados y a merced de esos mismos grupos que les han quitado todo. Esto bajo la visión mágica con la que ven el mundo a pesar de que se encuentre lleno de miseria, la cual se utiliza para integrar los elementos de terror y fantasía por medio de los deseos o de los cuentos; estableciendo así una compleja relación entre dos niños (Estrella y El Shine) que viven la misma situación pero la enfrentan de manera diferente: él por medio de lo que ha aprendido en las calles; ella por medio de su imaginación que le brinda un escape de la realidad.

Una relación que poco a poco va tomando forma, aunque no de manera cursi como en los cuentos, sino más bien como una en donde ambos se ven obligados a unir fuerzas y a comportarse más como adultos para sobrevivir de lo que los persigue. Brindando así un segundo acto lleno de momentos muy interesantes que logran amalgamar situaciones con un alto nivel de inocencia junto a otras aterradoras (reales o imaginarias) bajo un ritmo bien calculado, el cual nunca pretende acelerar las cosas para que así cada escena de impacto resulte desgarradora y, a la vez, deje claro el brutal mensaje sobre que la violencia se ha vuelto tan cotidiana al grado de que para los más pequeños ya es difícil diferenciarla de la fantasía.

La parte final es la que se podría considerar como terror más convencional por cómo está construida, pero la crudeza sigue ahí. Ofreciéndonos un desenlace violento que, más allá de irse por el camino feliz, siempre mantiene ese tono gris que afianza la idea de que los muertos regresarán mientras se queden en nuestra memoria y que tarde o temprano los verdaderos monstruos tendrán su castigo.

Las actuaciones son excelentes, la verdad quedé sorprendido por la tremenda labor de un grupo de niños con prácticamente nula experiencia en cine. Ellos son el alma de la película, quienes transmiten toda clase de emociones y comportamientos convincentes para que el espectador se involucre de manera profunda con su situación, al grado de que el resto del elenco queda en un plano muy secundario (aunque tampoco lo hacen mal).

No es una súper producción, pero es de gran factura: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte está bien cuidada, el score es muy bueno, el trabajo de sonido no tiene fallos y los efectos, si bien no son precisamente lo mejor, cumplen con su objetivo primordial.

Opinión final: Vuelven es una gran película, de lo mejor del año. Cine que utiliza el terror para exponer una situación compleja que la vuelve esencial. 

Ojometro:
*****

sábado, 4 de noviembre de 2017

Crítica: Jeepers Creepers 3 (2017)

Tercera entrega de la franquicia escrita y dirigida por Victor Salva (Clownhouse, Jeepers Creepers). Se estrenó en cines solo por un par de noches dentro de los Estados Unidos a finales de septiembre y por el canal Syfy el pasado 28 de octubre. Aquí a México llegó de manera limitada en cines durante este fin de semana.

Sinopsis:

Durante el último día de los 23 que necesita para alimentarse, el escéptico sargento Tubbs une fuerzas con un equipo especial para destruir de una vez por todas a The Creeper. Una labor que parece imposible ya que la aterradora criatura peleará como nunca contra sus enemigos, quienes se encuentran cada vez más cerca de descubrir su oscuro origen.

Comentarios generales:

Jeepers Creepers 3 es uno de esos proyectos que parecía estar condenado a nunca realizarse y a vivir únicamente en la imaginación de los fans gracias a unas cuantas declaraciones realizadas hace más de 10 años. Para volver más complicado el asunto, durante este lapso se dio a conocer el pasado criminal de Salva y con ello parecía que esta tercera entrega pasaría a mejor vida, pero a pesar de todo esto logró filmarse; dejándonos así un trabajo que estará rodeado de polémica por mucho tiempo y del cual cada quien sabrá como analizarlo.

Antes que nada es importante señalar que para comprender en su totalidad esta entrega es indispensable que hayan visto las dos primeras debido a que Salva la utiliza de manera bastante peculiar en cuanto a la línea de tiempo se refiere, principalmente con el objetivo de poder brindarle a su criatura mucho más protagonismo sin tener que caer en una extensa explicación sobre la mitología que se expuso en la segunda parte.

Sorprendiendo al realizar las acciones de día e integrando de manera más predominante un elemento como el camión que conduce, al grado de que este termina siendo prácticamente un personaje más dentro de la historia. Una que al menos durante el primer acto está diseñada para presentar elementos que vimos en el pasado y así refrescar la memoria después de tantos años al seguir una linea muy básica que le haga fácil al espectador conectarse nuevamente con la dinámica por medio de secuencias que al menos están bien hechas.

Los problemas llegan cuando uno se da cuenta que en realidad no hay ningún tipo de protagonista en todo esto, sino más bien un grupo de personajes que salen en pantalla conforme se vaya necesitando y esto provoca que no exista un hilo conductor sólido que te guíe hacia algo concreto. Simplemente todo se quiere construir en base a las apariciones de The Creeper, pero sin profundizar demasiado en sus orígenes y continuar con la narrativa lineal que ya conocemos; aunque ahora tomando un camino más orientado a la acción, sin momentos de genuino terror o de gran tensión gracias a la decisión de presentar esto de día y con ello eliminar la atmósfera de peligro constante que lo hacía tan intimidante.

La parte final es entretenida, principalmente porque es la que hace lucir a The Creeper como una bestia indestructible por medio de escenas de acción que le añaden un ritmo más dinámico a la película. Aunque también cuenta con el problema de que todo el tema de sus origines, que para este punto tendría que ser algo muy relevante, lo tratan de manera superficial; provocando así que cuando termina te quedes con la sensación de que realmente no viste un gran avance y se guardaron todo para una posible cuarta parte.

De las actuaciones hay poco que decir, no hay nada terrible pero tampoco es como para resaltar a alguien en específico. La producción se nota que fue de muy bajo presupuesto debido a que parece más una película de TV: el trabajo de fotografía está ok, el score es muy genérico, el trabajo de sonido no presenta complicaciones, los efectos no son lo mejor y la labor de maquillaje es bastante sólida.

Opinión final: Jeepers Creepers 3 resultó decepcionante. Tiene algunas escenas entretenidas con The Creeper, pero no son suficientes para salvarla.

Ojometro:
**

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Crítica: Leatherface (2017)

Película dirigida por Alexandre Bustillo y Julien Maury, cuyo guión fue escrito por Seth M. Sherwood. Se estrenó por medio de DirecTV a finales de septiembre dentro de los Estados Unidos y posteriormente, durante el pasado 20 de octubre, en VOD. Su salida en DVD está anunciada para el 19 de diciembre.

Sinopsis:

Cuatro chicos violentos secuestran a una joven enfermera mientras se escapan de una institución mental en Texas y son perseguidos por un vengativo sheriff, lo cual provocará que uno de ellos se embarque en un viaje lleno de violencia y sangre que le dará forma al legendario asesino conocido como Leatherface.


Comentarios generales:

Cuando se reveló que Leatherface sería una película de orígenes hubo cierta emoción de mi parte porque el personaje en cuestión es uno de mis favoritos, pero también había mucha inquietud debido a que no era una labor sencilla el tratar de dictaminar las bases para un personaje tan icónico cuando la franquicia ha estado llena de secuelas, precuelas y remakes. Ante esto era claro que si se quería obtener algo que valiera la pena los encargados tenían que salirse por completo del script habitual, lo cual hicieron, ya que esta es la entrega de TCM más diferente de todas… para bien y para mal.

La cual inicia presentándonos la dinámica característica de los Sawyer y mostrando algunos elementos que brinden cierto aire de familiaridad mientras se establece que el personaje de Jed en un inicio no era precisamente malo y que sus problemas están más ligados al ambiente donde creció, dejando así en el aire varias preguntas con respecto a como será su personalidad cuando crezca. Preguntas que servirán como el punto de partida para que los directores puedan ir construyendo un primer acto cuyo principal objetivo es generarle dudas al espectador sobre la verdadera identidad de este al presentar un conjunto de personalidades psicópatas que, salvo por una opción evidente, todos pueden ser el futuro asesino gracias a brutales acciones impulsadas por distintos motivos.

Hasta ahí las cosas son un tanto genéricas pero van acorde a lo que esperas; sin embargo, justo con el escape es cuando la historia empieza a perder el rumbo y, sobre todo, la esencia. De pronto esto se vuelve más que nada una road movie lenta que nunca logra replicar la atmósfera tan característica de TCM y está repleta de conflictos entre los psicópatas que no son tan intensos como uno esperaría; además de que, si bien hay algunos momentos de impacto, estos no se sienten verdaderamente relevantes para el transcurrir de la trama y solo quedan expuestos como situaciones que se tenían que dar para añadir las dosis de sangre esperadas.

Simplemente llega un punto en donde se te olvida que lo que estás viendo tiene como propósito explicarte el origen de un asesino serial despiadado, las acciones se sienten demasiado ajenas y eso, a pesar de que la evolución de ciertos personajes es la adecuada, le quita mucho interés.

La parte final en definitiva es la más violenta y la que tiene más semejanza con lo que históricamente ha sido la franquicia. Obvio aquí resuelven el “misterio” sobre quién es Leatherface, tratan el tema de su rostro y se le brinda un poco de desarrollo a la relación con su madre; aunque si me hubiera gustado ver algo más de este ya con su lado asesino debido a que cuando se da la transformación definitiva la película termina de golpe.

Las actuaciones son bastante buenas para tratarse de un supuesto slasher, siendo Sam Coleman (Bud) y Sam Strike (Jackson) quienes resaltan debido a que logran por varios lapsos que uno simpatice con ellos a pesar de que son los villanos en todo esto. De la producción no tengo queja: cuenta con un muy buen trabajo de fotografía, la dirección de arte cumple, el score resulta buen complemento, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son sólidos y la labor de maquillaje es efectiva.

Opinión final: Leatherface está aceptable. En definitiva no va a gustar a muchos fans de TCM, pero es una historia de orígenes que trata de hacer algo distinto.

Ojometro:
***

sábado, 28 de octubre de 2017

Crítica: Happy Death Day (2017)

Película dirigida por Christopher Landon (Paranormal Activity: The Marked Ones) y escrita por Scott Lobdell. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 13 de octubre, mientras que en México hizo lo propio durante este fin de semana. Recaudando hasta la fecha $55.7 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tree (Jessica Rothe) es una estudiante universitaria que tendrá que revivir el día de su muerte una y otra vez hasta que por fin pueda descubrir la verdadera identidad de su asesino.




Comentarios generales:

Hoy en día los trailers son importantísimos para el éxito de una película y por ello los estudios en muchas ocasiones están dispuestos a mostrar de más para lograr que el público tenga interés inmediato, especialmente las generaciones más jóvenes. Esto tiene sus beneficios, pero también suele ser un arma de doble filo si no se sabe manejar de manera adecuada y en el caso de Happy Death Day creo que resultó sumamente contraproducente debido a que le quitaron todo lo novedoso a un trabajo que dentro del género definitivamente lo era.

Inspirándose indudablemente en “Groundhog Day”, lo que Landon y Lobdell nos traen es una comedia con muy ligeros toques de slasher que nunca esconde sus intenciones de buscar a un público de un sector demográfico específico (jóvenes de 18/22 años) al  mostrar desde el inicio por medio del personaje de Tree y todo su entorno un comportamiento con el cual se puedan identificar. Un aspecto que podría ser negativo pero en general no afecta demasiado durante el primer acto debido a que este es uno bastante ágil, el cual genera de inmediato intriga por el fatal destino que esta joven bastante detestable tiene que sufrir y en base a eso ir construyendo situaciones que, si bien se desarrollan dentro de una misma rutina, siempre contienen detalles que la cambian para que se sienta fresca en cada ocasión.

Lo malo es que con esta clase de historias que se sustentan en la repetitividad las cosas se pueden volver aburridas de manera rápida y eso es lo que ocurren aquí, ya que una vez que queda establecida la dinámica simplemente no sientes un gran avance con respecto a la manera en la que nuestra protagonista va a resolver este problema, sobre todo porque llega un punto en donde lo que hace sirve más que nada para tratar de hacerte reír y no tanto para desarrollar la historia. Una que además poco a poco va perdiendo los elementos de terror que al menos al inicio si presentaba, ya que aunque el tema central son precisamente las muertes, estas en su mayoría no son tan memorables.

Casi no presentan sangre e incluso, salvo por un par, no son utilizadas como un medio para poder construir momentos potentes que puedan justificar esa esencia de slasher que supuestamente debería de tener.

En la parte final las cosas mejoran y ciertamente resulta entretenida. Más que nada porque es aquí cuando por fin el tema del asesino obtiene relevancia, provocando así que el nivel de intensidad se incremente y por medio de eso ir mostrando una faceta distinta de Tree. Aunque tampoco te ofrecen respuestas sólidas y terminan añadiendo algo que se siente innecesario.

En las actuaciones todo recae en Jessica Rothe y en general hace un buen trabajo, la chica tiene carisma para sacar adelante un personaje por naturaleza detestable que, además, sufre de cierto estancamiento por la naturaleza misma de la historia. La producción no es nada del otro mundo: tiene un trabajo de fotografía acertado, la dirección de arte es decente, el score no es precisamente el mejor, el trabajo de sonido no presenta contratiempos y los efectos son bastante simples.

Opinión final: Happy Death Day está ok. Película para pasar el rato que gustará en mayor o menor medida dependiendo su edad.

Ojometro:
***