viernes, 23 de junio de 2017

Crítica: Dead Awake (2017)

Película dirigida por Phillip Guzman y escrita por Jeffrey Reddick. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD a inicios de mayo dentro de los Estados Unidos, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Una joven tendrá que salvarse a sí misma y a sus amigos de un antiguo mal que ataca a sus víctimas por medio del fenómeno de la vida real conocido como la parálisis del sueño.






Comentarios generales:

La parálisis del sueño es un tema que ha adquirido más notoriedad en años recientes y considerando su propia naturaleza era claro que tarde o temprano sería utilizado dentro del cine de terror. Probablemente todavía falte un tiempo para que se vuelva algo mucho más recurrente y eso significa que apenas estamos viendo los trabajos que van a cimentar la fórmula para este tipo de historias, pero también serán aquellos que inevitablemente tendrán que lidiar con algunas comparaciones con cierto clásico de los 80s que estableció mucho con respecto a los sueños dentro del género; algo que en el caso de Dead Awake sin duda va a ocurrir.

Y es que si bien lo que nos traen Guzman no es una copia de Elm Street, ciertamente varios de sus conceptos básicos están muy inspirados en esta y para diferenciarse recurren a una mezcla fantástica/científica que ayuda mucho para brindarle una identidad propia. Sobre todo durante un primer acto en donde las acciones transcurren de manera bastante rápida al presentar desde la primera escena el problema central para que así el espectador pueda sentir empatía con el personaje de Beth, la cual se ve envuelta dentro de una situación que desde cualquier perspectiva la deja mal parada y que en cuestión de minutos la consume de manera importante para que así se pueda generar el momento de shock más relevante; uno que además cambia por completo la dinámica que suponías iba a seguir al darle ahora importancia al personaje de su gemela Kate.

Esto sin duda ayuda a que las cosas transcurran a un buen ritmo y se pueda tener espacio para elaborar un poco más todo el tema de la amenaza; sin embargo, una vez que se empiezan a revelar aspectos sobre esta, la película también empieza a parecerse más y más al clásico de Wes Craven. Temas como el jugar con los sueños de las victimas para manipularlos o despertarlas para evitarlo se hacen presentes, pero sin resultar en algo memorable porque las interacciones con el demonio casi siempre siguen un patrón similar.

Igualmente se utiliza el no dormir como principal mecanismo de defensa, aunque más que nada para añadir los momentos oportunos que puedan elevar un poco la sensación de peligro cuando se hace evidente que la historia solo se encuentra dando vueltas sin ningún tipo de dirección.

Una situación que hace que la parte final resulte muy poco interesante, no tanto por lo predecible, sino porque verdaderamente no exploran el tema de la parálisis y además esta fuerza maligna ancestral se queda como una simple copia barata de los fantasmas del cine japonés.

Sobre las actuaciones sin duda la que destaca es Jocelin Donahue (Beth/Kate), ya que darle vida a gemelas siempre exige algo más y la verdad es que logra a sacar adelante dicho reto. La producción no está mal: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score resulta un buen complemento, el trabajo de sonido está ok, los efectos son simples y la labor de maquillaje es efectiva con el único elemento que lo exige de manera importante.

Opinión final: Dead Awake es aceptable. Su idea daba para más, pero ciertamente puede ser una buena opción cuando ya no tengan otra cosa que ver.

Ojometro:
***

martes, 20 de junio de 2017

Crítica: Sacrilege (2017)

Película dirigida por Paul Catalanotto (Proof of the Devil), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Mary Nguyen Catalanotto y Mark Twain Williams. Salió directamente en DVD dentro de los Estados Unidos a inicios de mayo y posteriormente hizo lo propio en diversas plataformas digitales.

Sinopsis:

Jessica (Jenn Foreman) le compra en una venta de garaje una caja musical a su mejor amiga para dársela de regalo de cumpleaños, pero lo que no sabe es que dicho objeto traerá consigo a un ente demoníaco que se alimenta de las vidas de todos aquellos que escuchan la melodía con la que cuenta.


Comentarios generales:

Con el paso del tiempo el cine de terror se ha convertido en un reciclaje de ideas constante y por ello difícilmente sorprende que un trabajo copie distintas ideas de otras películas debido a que eso ha sido hasta cierto grado parte integral del género. La controversia se da cuando un simple reciclaje de ideas se convierte en una cuasi copia de otra película, tal vez con ciertos elementos diferentes, pero que en su núcleo es prácticamente lo mismo y no puede ocultarlo, lo cual es la situación con la que tiene que lidiar Sacrilege.

Esto porque lo que nos trae Catalanotto y compañía es prácticamente una versión pobre de The Conjuring, aunque con ciertas diferencias que hacen que por lo menos en el primer acto uno pueda digerir tal situación. Ya que el inicio debo de decir que si me agradó, sobre todo porque desde la primera escena se logra construir una atmósfera que en cada instante te hace sentir el peligro latente sin saber exactamente de lo que se trata y porque sorpresivamente se toma un camino mucho más depresivo y oscuro del que te imaginas para poder establecer de golpe a este ente que resulta por demás llamativo gracias a la manera en la que consume la vida de sus víctimas; haciéndote suponer que no solo habrá varios sustos fáciles, sino también un poco más de sangre de la que esperabas.

Algo que lamentablemente se queda en una simple suposición, ya que una vez revelado lo que es este ente y la amenaza que significa para nuestros protagonistas las cosas se vuelven por completo una copia de la película de James Wan en prácticamente todo, pero careciendo por completo del impacto necesario para que funcione. En gran parte esto se debe a la introducción de una doctora/exorcista cuya presencia, más allá de ser la vía para que el espectador entienda al demonio en cuestión, solo enreda más una situación que conforme pasan los minutos pierde claridad ante escenas diseñadas para vender la locura de los afectados en lugar profundizar con el tema satánico que debería de ser el punto de partida con este problema.

La parte final la encontré poco efectiva. Cuenta con un giro que lo puedes ver venir prácticamente desde el inicio y la explicación que te brindan se siente sumamente forzada; además de que el ritmo elegido para el cierre resulta contraproducente considerando que por momentos se quiere provocar cierta sensación de shock de golpe y este lo impide por completo.

Las actuaciones en general me parecieron pobres, demasiado planas como para poder involucrarte de lleno con estos personajes y su sufrimiento. La producción es típica de una película con bajo presupuesto: el trabajo de fotografía está ok, la dirección de arte no tiene mucho, el score es algo repetitivo, el trabajo de sonido decente, los efectos un tanto arcaicos y la labor de maquillaje es bastante simple.

Opinión final: Sacrilege es bastante aburrida. No está tan mal como algunas otras películas sobre casas poseídas, pero no destaca en nada. 

Ojometro:
**

sábado, 17 de junio de 2017

Crítica: Land of Smiles (2017)

Primer largometraje escrito y dirigido por Bradley Stryker, quien además actúa en el mismo. Salió directamente en DVD y Blu-ray durante el mes de marzo en Alemania, mientras que su estreno en Estados Unidos está planeado para darse hasta el 2018.

Sinopsis:

Una joven se ve seducida a viajar por Tailandia, un lugar paradisiaco de tercer mundo en donde se piensa encontrar con su mejor amiga. Ya estando ahí hace algunas amistades, pero también se convertirá en la obsesión de un peligroso sociópata que la sigue por todos lados como parte de un perturbador juego.



Comentarios generales:

Películas sobre indefensos estadounidenses que son secuestrados o brutalmente asesinados en algún país exótico no son algo nuevo, pero después de que hace 12 años “Hostel” popularizara dicho concepto se ha vuelto algo más que recurrente. En general es una fórmula que funciona porque está ligada a un tipo de cine mucho más violento que le agrada a un importante sector de los fans y además es una que pareciera que cualquiera puede realizar sin muchos problemas; aunque Land of Smiles se encargará de romper dicha percepción por completo.

Esto porque lo que nos regala Stryker es un trabajo que desde un inicio muestra una marcada crisis de identidad al manejarse como un found footage clásico, pero a la vez queriendo integrar elementos un poco más convencionales para establecer la historia que simplemente no funcionan ante las habituales limitaciones que ofrece dicho formato. Sobre todo durante un primer acto en el que se nos muestra a la protagonista realizando este viaje de la manera más aburrida que te puedas imaginar, sacando de la manga básicamente todos los convencionalismos conocidos mientras que por alguna razón alguien la está filmando a lo lejos y de manera aleatoria aparecen imágenes de un tipo con máscara de payaso que por lógica sabes que tienen algo que ver con ese seguimiento.

Una revelación que se da llegada la media hora y que supone un cambio en el tono de la película, aunque eso no significa que mejore el ritmo de esta, ya que una vez que se empieza a desarrollar el juego entre ambas partes los repentinos saltos en la historia son muy marcados y esto genera un cambio radical constante en la manera en la que transcurren las acciones. Básicamente estos convenientes saltos evitan que los momentos de tensión que se pudieran llegar a crear sean algo relevante porque rápidamente quedan en el olvido gracias a otro evento que cambia la dinámica, volviendo así muy difícil que el espectador pueda tomar en serio esta aterradora experiencia que, además, carece de violencia extrema o sangre.

El final es bastante pobre. Realmente no es tan evidente pero por ciertas situaciones presentadas se puede descifrar quien es el asesino si se pone la atención debida, aunado a que carece de lógica porque nunca explican sus motivaciones para hacer todo esto. Incluso la conclusión, que supuestamente tiene que ser muy impactante, se siente anti climática y demasiado acelerada.

Las actuaciones no tienen nada para destacar, Alexandra Turshen (Abby) hace lo que puede pero nunca logra generarte suficiente empatía como para lograr que su situación te resulte agobiante. De la producción no se le puede recriminar mucho: está bien editada, la dirección de arte cumple, la música está bien seleccionada, el trabajo de sonido es limpio y lo referente a efectos/maquillaje es limitado.

Opinión final: Land of Smiles es bastante mediocre. Tal vez una de las películas más intrascendentes que han salido en el año. 

Ojometro:
**

martes, 13 de junio de 2017

Crítica: The Bye Bye Man (2017)

Película dirigida por Stacy Title (Let the Devil Wear Black) y escrita por Jonathan Penner, la cual está basada en el capitulo “The Bridge to Body Island" del libro The President's Vampire. Se estrenó a inicios de año dentro de los Estados Unidos, recaudando hasta la fecha $26.6 millones de dólares en taquilla a nivel mundial. Su salida en DVD se dio el pasado 14 de abril.

Sinopsis:

Al mudarse a una vieja casa fuera del campus, tres estudiantes universitarios liberan de manera involuntaria a un ente conocido como The Bye Bye Man, quien caza a aquellos que mencionan su nombre. Ahora ellos tendrán que tratar de salvarse mutuamente, pero a la vez tratar de mantener la existencia de The Bye Bye Man en secreto para salvar a otros de ese mortal destino.

Comentarios generales:

Creo que ya lo he comentado anteriormente, pero a las creepypastas no las veo precisamente como la mejor fuente de inspiración para una película de terror. Puede que sean muy efectivas para generar mucha plática en el mundo del internet y todo eso, sin embargo, cuando se ha tratado de adaptarlas a cine los resultados no han sido los mejores gracias a que el material no es tan extenso como para elaborar guiones sólidos y eso las vuelve muy incoherentes, un problema del que The Bye Bye Man tampoco pudo librarse.

Lo cual es una pena porque el flashback inicial con el que cuenta es magistral, ya que te vende de inmediato parte del concepto y, sobre todo, le brinda un alto nivel de impacto a las cosas que no te esperabas de manera tan temprana. Hasta ahí todo bien, pero al trasladar la historia a la época actual todo se viene rápidamente abajo no solo porque por cuestiones obvias Title tiene que calmar las cosas para establecer el contexto en el que se encuentran los personajes, sino que además debe de invertir tiempo para que el espectador sepa de la amenaza y se familiarice con esta, algo que resulta sumamente aburrido de ver porque gran parte de lo que ocurre en pantalla se siente genérico e increíblemente acelerado.

Básicamente es pasar del suceso Y al suceso X lo más rápido que se pueda para que el ritmo no decaiga, una fórmula que en ocasiones funciona pero en este caso se vuelve completamente obsoleta gracias al terrible guión con el que se cuenta. En serio, de pronto nos encontramos ya por completo de frente con este hombre con capucha que aparece y desaparece, pero del que no sabes absolutamente nada porque nunca se toman algunos minutos para explicar sus orígenes o el significado de lo que hace (por ejemplo… ¿Por qué utiliza la moneda?); dejando que todo recaiga en momentos de locura por parte de los tres estudiantes que resultan muy exagerados y, además, siempre se quedan con un aire de vacío importante debido a que prácticamente ninguno conduce a algo relevante.

La parte final definitivamente regresa un poco del impacto mostrado al inicio y por lo menos intentan integrar cierta dosis emocional incluyendo al hermano y a la sobrina de Elliot, pero por alguna razón los creadores eligen añadir cierto humor que le quita toda la fuerza a un momento que en teoría tendría que ser desgarrador. Además dejan un final abierto que no ayuda en nada.

Las actuaciones son pasables, no están tan mal considerando la falta de contenido con la que tienen que lidiar. La producción es cumplidora: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es muy básica, el score está ok, el trabajo de sonido no tiene problemas y la labor de maquillaje es aceptable; lo único que si deja que desear son algunos de los efectos.  

Opinión final: The Bye Bye Man es bastante mala. Una película absurda que terminará siendo relegada a la programación anual de Halloween de varios canales de TV.

Ojometro:
**

sábado, 10 de junio de 2017

Crítica: The Mummy (2017)

Película dirigida por Alex Kurtzman, cuyo guión fue co-escrito por David Koepp, Christopher McQuarrie y Dylan Kussman. Se estrenó en cines a nivel mundial durante este fin de semana.

Sinopsis:

Después de haber sido sepultada en las profundidades del desierto, una antigua princesa, cuyo destino le fue injustamente arrebatado, es despertada en la época actual y con ello toda su maldad acumulada por miles de años que traerá un tipo de terror que desafiará toda comprensión humana.






Comentarios generales:

Los monstruos de Universal Studios forman parte de una de las etapas más importantes en la historia del cine de terror, sin estos muchas cosas dentro del género simplemente no existirían y por eso mismo su estatus de personajes legendarios es más que merecida. Sin embargo, cuando se empezó a hablar de lo que sería el Dark Universe siempre mantuve mis dudas al máximo debido a que, si bien estos para muchos de nosotros son algo muy importante, para las generaciones más jóvenes no y era evidente que Universal iba a tratar de tomar un camino distinto; uno que fuera más acorde con las tendencias cinematográficas mainstream actuales y con The Mummy ha sido más que evidente eso, aunque con mejores resultados a los que esperaba.

La verdad es que utilizar esta película como el comienzo de lo que será todo un universo cinematográfico resultaba extraño y lo que hace Kurtzman es seguir el librito establecido en la original sin tomar demasiados riesgos con un inicio estándar que no solo establece las bases de la historia, sino que además deja bastante claro que aquí la acción (y algo de humor) será lo que va a predominar y el terror pasará a un segundo plano. Algo que sin duda será lo que genere más molestia, pero lo cierto es que para los efectos del primer acto sirve de manera adecuada gracias a que cuenta con algunas secuencias muy bien logradas que le brindan un ritmo frenético a algo que no presenta mucha novedad y ayuda a que la dinámica sea fluida de aquí en adelante.

Ya para el segundo acto las cosas se ponen más interesantes gracias a que los elementos de terror empiezan a aparecer de manera ligera, la momia por fin adquiere más protagonismo y, sobre todo, se nos presenta finalmente lo que unirá a todo este universo con la aparición relevante de Dr. Jekyll y su organización Prodigium (atención con las referencias dentro de las instalaciones). Esto en cierta forma expande mucho más el concepto, pero lamentablemente no se profundiza demasiado en el tema de los monstruos gracias a la urgencia mostrada por centrar nuevamente todo en la acción, lo cual no está mal y no me generó gran molestia dado a que está bien hecha, nada más que si hubiera sido interesante desarrollar un poco más dicho aspecto considerando que este filme es el punto de partida.

La parte final  cumple, pero no es precisamente memorable. El conflicto central si logra tener una dosis emocional más elevada y se juega de manera efectiva con el tema del bien y el mal; aunque definitivamente carece de fuerza.

De las actuaciones realmente de Tom Cruise tenemos lo de siempre y Russell Crowe creo que queda bastante bien en su rol de Dr. Jekyll; sin embargo, es Sofia Boutella quien destaca en su rol de momia (Ahmanet). La producción es primer nivel: el trabajo de fotografía es bastante bueno, la dirección de arte está muy bien cuidada, el score es agradable, el trabajo de sonido es espectacular, la labor de maquillaje es sólida y los efectos en general lucen genial, aunque me hubiera gustado que no todo fuera CGI.

NOTA: La película cuenta con una cantidad de referencias importante a varios clásicos prácticamente desde el inicio, así que estén muy atentos. 

Opinión final: The Mummy es una película palomera. Opta más por la acción que por el terror, pero logra su objetivo de generar curiosidad por el Dark Universe.

Ojometro:
***

martes, 6 de junio de 2017

Crítica: 7 Witches (2017)

Película dirigida por Brady Hall, quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a  Ed Dougherty. Salió directamente en VOD el pasado 9 de mayo dentro de los Estados Unidos, pero todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Dos mujeres están a punto de contraer matrimonio y para ello deciden realizar su boda en las grises playas del Noroeste de Washington, donde estarán presentes sus familias: los Boyles y los Sklar. La primera es una familia completamente disfuncional y la segunda una familia extraña que ha vivido en el área desde que esta fue fundada, cuyos secretos guardan una historia particularmente sangrienta.

Comentarios generales:

Después de la maravillosa “The Witch” era evidente que la fórmula para realizar películas sobre brujas iba a cambiar de manera importante al ver el éxito que esta tuvo, en especial porque se trata de un subgénero un tanto olvidado que tenía años implorando por algo nuevo. Simplemente era cuestión de tiempo para que empezáramos a ver trabajos que dejaran de lado el aspecto fantasioso y 7 Witches es de las primeras en seguir dicho camino, aunque sin dominarlo plenamente.

Ya que lo que nos trae Hall es algo que se cocina a fuego lento, en donde los elementos característicos de todo lo referente a la brujería son expuestos de manera tímida en un inicio para darle prioridad a una dinámica familiar que en todo momento te vende un conjunto de peculiares personalidades destinadas a chocar constantemente y que no necesitan de elementos grotescos para generar cierta incomodidad. Una que se incrementa cuando hace acto de presencia la otra familia y con ello los marcados choques culturales, los cuales se ven complementados por la generación de una atmósfera bastante oscura, incluso diría deprimente, que poco a poco va convirtiéndose en parte fundamental para hacer que todos los misterios que hay detrás vayan saliendo a la luz de manera discreta.

Una situación que sin duda no será del agrado de muchos, ya que esto conlleva a que la película se desarrolle bajo un ritmo pausado y sin grandes sobresaltos; en especial durante un segundo acto en el que el director hace evidente que los Boyles se encuentran en grave peligro, pero sin revelar los detalles de manera contundente. Dando pie así a una serie de extraños eventos que forman parte de un ritual complejo que finalmente empieza a integrar elementos que uno espera ver en historias que involucran brujas y que, una vez más, vuelven a generar incomodidad entre los personajes para encaminarlos a un evento trágico que sin duda es de los momentos con más impacto.

Lamentablemente todo lo anterior se ve afectado por una parte final que se siente como de otra película. No digo que esta sea mala en sí, pero después de lo que se manejo previamente el que las cosas se tornen mucho más dinámicas por medio de disparos y persecuciones elimina de golpe el aspecto aterrador de lo que hay detrás; además de que provocan que los propósitos generales del ritual no queden del todo claros.

Las actuaciones son aceptables, nada del otro mundo y sin ninguna que resalte de manera importante, pero en conjunto logran buenas dinámicas en las escenas entre las familias. La producción es discreta, aunque bien cuidada: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score es agradable, cuenta con un trabajo de sonido sólido, los efectos son mínimos y la labor de maquillaje es bastante básica.

Opinión final: 7 Witches está ok. Una producción pequeña que hace muchas cosas bien, pero que no sabe como terminar de contar las cosas.

Ojometro:
***

sábado, 3 de junio de 2017

Crítica: The Secrets of Emily Blair (2017)

Primer largometraje del director Joseph P. Genier, cuyo guión fue escrito por Patricia Harrington. La película salió directamente en Netflix el pasado 9 de mayo, pero no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Desesperado por salvar a su prometida Emily (Ellen Hollman) de un demonio que ha tomado posesión de su cuerpo, William (Will Kemp) recurre a su sacerdote de toda la vida para que lo ayude.






Comentarios generales:

No diría que vivimos en una época en donde las películas sobre exorcismos están de moda porque ciertamente estas nunca han dejado de estar presentes, pero desde un tiempo a la fecha ha sido evidente que la mayoría de estas siguen un patrón muy similar que difícilmente presenta cambios radicales. Lo cual no creo que sea precisamente malo, pero gracias a esto se ha vuelto complicado que esta clase trabajos me generen emoción ante lo predecibles que resultan y con The Secrets of Emily Blair eso no cambio demasiado.

La verdad debo de reconocer que por lo menos Harrington y Genier le ponen velocidad a las cosas para que en cuestión de minutos se dé la posesión, lo cual da un margen de maniobra amplio para poder realizar lo que les plazca con el personaje de Emily justificando todo bajo la excusa de que no es ella quien realiza todas esas cosas. Un aspecto que logra ofrecer un par de momentos interesantes pero que con el pasar de los minutos va perdiendo fuerza principalmente por la manera en la que el resto de los personajes reaccionan ante dicho comportamiento, provocando así que desde muy temprano la película caiga en un ritmo no muy agradable que te hace sentir que todo avanza muy lento.

Ya entrado el segundo acto la historia adquiere una estructura mucho más clásica cuando se refiere a posesiones, sin embargo, las escenas diseñadas para proporcionar los niveles de impacto necesarios en ocasiones resultan algo cómicas (principalmente por culpa de los efectos) y además el hecho de que nunca se expliquen de manera adecuada los motivos por los cuales el demonio eligió a Emily provoca un vacio importante. Uno que resulta mucho más evidente cuando el sacerdote presentado resulta incompetente y decide buscar ayuda, algo que luce como una simple excusa para añadir con calzador un pequeño conflicto que, al igual que básicamente todo lo que ocurre aquí, no recibe demasiada profundización en cuanto a los problemas del pasado entre ambos personajes y solo integra a alguien más en la dinámica para generarte más preguntas (¿Por qué diablos el demonio conocía al otro sacerdote?).

La parte final tampoco tiene mucho para destacar. El exorcismo es totalmente anti climático, carece de fuerza y al final de cuentas no se responden las preguntas que el espectador lleva teniendo en su cabeza por más de una hora. Incluso dejan la posibilidad abierta para una secuela bajo algo que no tiene gran sentido precisamente por la nula explicación previa.

De las actuaciones no hay mucho que destacar, la única que hace algo un poco más llamativo es Ellen Hollman con su doble personalidad pero tampoco es algo tan espectacular como para elevar el nivel de la película por sí sola. La producción cumple, salvo por un detalle: el trabajo de fotografía está ok, la dirección de arte no tiene mucho, el score es discreto, el trabajo de sonido es bueno y la labor de maquillaje sólida; sin embargo, toda la cuestión de efectos deja mucho que desear.

Opinión final: The Secrets of Emily Blair es bastante olvidable. Una película genérica sobre exorcismos que pasará sin pena ni gloria.

Ojometro:
**

miércoles, 31 de mayo de 2017

Crítica: Swamp Freak (2017)

Película escrita y dirigida por David DeCoteau (Puppet Master III: Toulon's Revenge). Se estrenó directamente en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de abril, pero todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Seis estudiantes universitarios se adentran en los pantanos para buscar a su profesora que lleva perdida después de que esta iniciara la búsqueda del mítico y mortal monstruo conocido como Swamp Freak.






Comentarios generales:

Si te dedicas a ver cientos de películas del género de terror año tras año llegas a desarrollar un nivel de tolerancia bastante elevado que te hace soportar ver cosas que cualquier otra persona no habituada difícilmente podría. Trabajos que para muchos serian una porquería para uno pueden resultar no tan malos porque has visto algo mucho peor; sin embargo, de vez en cuando te puedes encontrar con ciertas cosas que van más allá de tu tolerancia, esas que después de terminadas no les encuentras ni un solo propósito para que existan y ese fue precisamente el caso con Swamp Freak.

La verdad no esperaba gran cosa porque era evidente que se trataba de una copia de Swamp Thing, pero nunca pensé que vería algo tan terrible como esto; mucho menos cuando su director es alguien con una larga trayectoria dentro del género que te hacía suponer que verías un trabajo con cierto control de calidad. Algo que aquí simplemente no existe, ya que se trata de una película que no tiene pies ni cabeza, la cual cuenta con una introducción de 15 minutos que prácticamente te muestra cómo será el resto de lo que está por venir y, para colmo, nunca logra explicar de manera coherente todo el tema de la leyenda en la que se sustenta.

Y es que no miento, si por algo es complicado escribir sobre este filme es porque básicamente se trata de una repetición durante 70 minutos de las siguientes acciones:

1.- Un chico entra al bosque y habla por su celular
2.- Chico misterioso lo ve y despierta a Swamp Freak
3.- Se da una persecución
4.- Swamp Freak camina muy lentamente, lo alcanza y lo mata de un golpe
5.- Swamp Freak regresa al pantano

Eso es todo, la única variante que existe es que tal vez de fondo se escuchen algunas grabaciones de la profesora, pero de ahí en fuera nada cambia. De hecho, lo que más resalta es la cantidad ridícula de tomas a la vegetación que se dan para poder alargar un poco más el tiempo de metraje y así pasar de los 60 minutos de duración.

La parte final es la única que muestra algo distinto bajo el propósito de sorprender, pero para este punto ya poco de lo que ocurra te importa y dicho giro no provoca absolutamente nada. Además de que no tiene ningún sentido.

Las actuaciones son espantosas y no hay mucho que agregar. La producción raya en lo lamentable: el trabajo de fotografía es pobre, el score es probablemente lo único rescatable, el  trabajo de sonido deja mucho que desear, los efectos mínimos con los que cuenta son ridículos y la caracterización de Swamp Freak parece más un disfraz digno de proyecto escolar.

Opinión final: Swamp Freak es una atrocidad. Evítenla a toda costa.

Ojometro:
*

sábado, 27 de mayo de 2017

Crítica: Get Out (2017)

Debut tras la cámara del director Jordan Peele, quien además es el escritor del guión. La película se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado mes de febrero, mientras que a México llegó durante este fin de semana. Recaudando hasta la fecha $230.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Chris (Daniel Kaluuya) es un chico afroamericano a quien le llegó la hora de conocer a los padres de su novia blanca durante todo el fin de semana en su aislada casa dentro del bosque. Su mayor temor es el tema racial, pero a sus anfitriones eso no parece generarles problema; sin embargo, toda esa fachada amistosa pronto se convertirá en una auténtica pesadilla.

Comentarios generales:

Un director novato que se involucraba en un género ajeno al suyo y que, además, tocaba temas raciales en un ambiente como el que se vive actualmente parecía una combinación destinada a fracasar de la manera más miserable posible. De hecho, solo con su trailer era muy claro que Get Out podía ser un hit or miss gracias a que daba la sensación de que este revelaba demasiados detalles importantes de su trama, pero después de verla te queda claro que eso era solo una pequeña probada de algo mucho más loco de lo que te podías esperar.

Y es que en su debut Peele sorprende de manera agradable al contarnos una historia cargada de crítica social, pero a la vez mezclada con muchísimo misterio y ciertos toques de humor muy bien condensados que sirven como un escape oportuno dentro de este tema que para algunos podría resultar algo incomodo. Sobre todo dentro de un primer acto donde este aspecto es mayormente explotado para generarle no solo una sensación de incomodidad a nuestro protagonista, sino también para ir construyendo la particular atmósfera que se va a mantener por el resto de la película, ya que más allá de la fachada de familia feliz es claro que siempre existe un riesgo latente y el director se encarga de que todo el tiempo el personaje de Chris la experimente, pero sin saber exactamente cuál riesgo es ese considerando que simplemente se pueden tratar de personas racistas haciendo un pobre esfuerzo para ocultar su desagrado.

Hasta este punto realmente las cosas parecen seguir un camino muy descifrable, pero en ningún punto sientes que lo que estás viendo sea aburrido o pesado; de hecho, con cada detalle presentado la intriga por saber cuáles son los oscuros planes que hay detrás se incrementa. Mucho más porque cuando da inicio la reunión el nivel de extravagancia y rareza aumentan de manera muy marcada, convirtiendo así cada escena con Chris en una en donde literalmente piensas cualquier escenario adverso al ver como se encuentra rodeado de personas que lo tratan prácticamente como un animal exótico.

Simplemente es una tensión constante que es difícil de explicar, la cual además está en su mayoría sustentada por expresiones faciales potentes y comportamientos exóticos que, una vez revelado el secreto principal, encajan a la perfección con algo que sin duda es absurdo pero funciona para los propósitos de esta historia.
   
La parte final es por mucho la más violenta, no a niveles extremos, pero si con la suficiente sangre para crear un desenlace satisfactorio de ver por la dinámica que esto provoca. Toda la tensión previamente contenida aquí explota y eso hace que se sienta con bastante fuerza.

Las actuaciones en general son muy buenas, Daniel Kaluuya está estupendo, pero Allison Williams (Rose), Catherine Keener (Missy), Bradley Whitford (Dean) y Betty Gabriel (Georgina) también merecen elogios; además de que LilRel Howery (Rod) aportando la parte cómica está muy bien. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, cuenta con un muy buen score, el trabajo de sonido es sólido y lo referente a efectos/maquillaje es discreto.

Opinión final: Get Out es una propuesta fresca manejada de forma muy inteligente. Una seria contendiente para ser la mejor película del año.

Ojometro:
*****

martes, 23 de mayo de 2017

Crítica: Awakening the Zodiac (2017)

Película dirigida por Jonathan Wright (Nostrum), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto a Jennifer Archer y Mike Horrigan. Salió en VOD a inicios de mayo dentro de los Estados Unidos, donde además tendrá un estreno limitado en cines durante el mes de junio; aunque no hay información sobre si llegará a otros mercados o si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

En 1968 uno de los asesinos seriales más sanguinarios en la historia de los Estados Unidos desapareció sin dejar rastro. Su identidad ha sido un misterio por décadas, pero cuando una pareja de caza fortunas encuentra una vieja cinta que muestra uno de sus asesinatos su leyenda correrá un gran riesgo de ser destruida.

Comentarios generales:

El asesino del zodiaco es una figura con tanto misterio detrás que realmente sorprende que no se realicen más películas sobre este año tras año considerando que básicamente todos los elementos están ahí para hacerlas. Tal vez sea porque es un caso analizado hasta el cansancio y difícilmente se pueden agregar cosas nuevas, o tal vez el no saber la verdadera identidad del asesino frena cualquier intención; sin embargo, se trata de un figura infame que vende y con Awakening the Zodiac parecía que por fin tendríamos una película un poco más atrevida en ese sentido, pero al final resultó ser algo muy estándar.

La verdad lo que nos regalan Wright y compañía es un thriller sin muchas complicaciones que por momentos ni siquiera parece que trate sobre el asesino del zodiaco, ya que con excepción de la escena inicial, todo el primer acto se centra en los problemas económicos de esta pareja que pretenden resolver de la manera más simple posible. Como producto de esto salen a relucir los asesinatos y a partir de ahí es cuando todo lo relacionado a la investigación toma un poco más de relevancia, pero sin resultar muy interesante de ver debido a que nunca se utilizan de manera importante los elementos ya conocidos. Provocando así que los intentos iniciales por querer generar un gran misterio no sean tan efectivos.

Es hasta el segundo acto cuando se presentan situaciones un poco más interesantes, principalmente porque se empieza a jugar con el temor de los personajes y a crear situaciones que logren añadir un suspenso sólido para que así se logre sentir que lo que hacen en verdad los pone en peligro. Lo malo es que bajo el ritmo que se utiliza y la poca presencia del asesino estos intentos no resaltan demasiado, incluso por varios lapsos es evidente que se alargan de más aspectos que no lo necesitaban; además de que el comportamiento paranoico de todos los involucrados resulta muy poco creíble considerando que no llevan ni una semana realizando su investigación.

La parte final es entretenida. Un tanto acelerada, pero me gustó que se atrevieran a darle una cara al asesino y que en base a esto construyeran un desenlace dinámico en donde la acción y algo de sangre fueran el principal sustento; aunque no fui muy fan del final abierto.

Las actuaciones de Shane West (Mick) y Leslie Bibb (Zoe) cumplen con lo requerido, mientras que Matt Craven (Harvey) es quien le añade un poco más de chispa a ciertas escenas que sin su presencia hubieran resultado completamente huecas. La producción está bien cuidada, pero no es nada del otro mundo: tiene un buen trabajo de fotografía, la dirección de arte es discreta, el score es agradable, el trabajo de sonido cumple y todo lo referente a efectos/maquillaje está bien hecho.

Opinión final: Awakening the Zodiac está ok. Es un thriller muy básico que se queda corto en muchas cosas, pero que podrá parecerle interesante a unos cuantos.

Ojometro:         
***

viernes, 19 de mayo de 2017

Crítica: Hangman (2016)

Película dirigida por Adam Mason (The Devil's Chair, Blood River), quien además comparte créditos junto a Simon Boyes como co-escritor del guión. Se estrenó dentro de los Estados Unidos durante el 2016, pero a Latinoamérica llegó el pasado 5 de mayo por medio de Netflix.

Sinopsis:

Al regresar de sus vacaciones la familia Miller se encuentra con la desagradable sorpresa de que alguien entro a su casa. Después de que las autoridades no encontraran nada, todos tratan de continuar con sus vidas, pero ninguno de ellos sabe que eso solo fue el inicio de una auténtica pesadilla.



Comentarios generales:

La verdad no tenía idea de Hangman, se me pasó completamente de largo durante el año pasado y de no ser por los avisos de Netflix ni me hubiera enterado de su existencia, pero ya que estaba disponible no dude en darle una oportunidad. Lo cual terminó siendo un gran error no solo porque su premisa es realmente absurda y poco creíble, sino porque además me hizo experimentar un retroceso en el tiempo; justo a 2009, cuando Paranormal Activity recién estaba definiendo la fórmula que le dio tan buenos resultados.

Y es que no voy a mentir, lo que nos trae Mason bien podría pasar por una entrega más de la polémica franquicia debido a que sigue prácticamente la misma estructura y método de exposición, pero con la diferencia de que aquí la amenaza no es algo sobrenatural. Un detalle que juega de manera positiva a su favor al menos en el inicio debido a que se trata de una situación que le puede ocurrir a cualquiera y la idea de ver a un asesino rondar por la casa como le plazca genera cierta perturbación interesante.

El problema es que ese efecto no dura mucho y una vez que se empieza a mostrar la cotidianidad de la familia las cosas se vuelven sumamente aburridas al seguir un patrón automático que difícilmente cambia, el cual consiste en: el asesino los espía de noche, come algo, amanece, ellos se van de la casa, él se queda ahí o sigue a alguna de las mujeres. Eso es todo lo que ocurre durante casi 70 minutos, no hay ningún tipo de susto o alguno que otro momento de tensión palpable; de hecho, con el paso del tiempo se vuelve cada vez más risible al ver todas las libertades que el asesino se toma sin ser detectado y los problemas absurdos que le provoca a la familia sin razón alguna. Volviendo casi imposible el comprender por qué hace todo esto.

Tal vez lo más rescatable son los últimos cinco minutos, justo cuando nuestro villano decide que es hora de dejar de ocultarse. Es por mucho la parte más intensa e incluso algo cruda, pero dura tan poco y termina tan de golpe que al final no es suficiente como para justificar todo el aburrimiento previo.

Las actuaciones son lo que uno ve en esta clase de trabajos, nada para resaltar; aunque la química entre la familia protagonista no se siente falsa y eso es plausible. La producción igual es estándar: un trabajo de edición cumplidor, buena iluminación, trabajo de sonido limpio y algunos efectos mínimos a los que no se les puede criticar mucho.

Opinión final: Hangman es bastante mala. Un found footage del montón que por momentos hace ver a Paranormal Activity como una película de acción.

Ojometro:
**

martes, 16 de mayo de 2017

Crítica: Capture Kill Release (2017)

Película dirigida por Brian Allan Stewart y Nick McAnulty, siendo este último además quien escribió el guión. Salió directamente en DVD y VOD el pasado 7 marzo dentro de los Estados Unidos, pero todavía no hay información sobre si llegará a otros mercados. 

Sinopsis:

Una joven pareja planea asesinar a una víctima al azar solo por los deseos de experimentar dicha sensación, pero las cosas se complican cuando uno de ellos decide que no quiere hacerlo. 






Comentarios generales:

Encontrarse propuestas diferentes dentro del found footage no es fácil, eso es algo que todos sabemos, así que cuando una película empieza a recibir elogios dentro de la propia comunidad difícilmente va a pasar desapercibida y será objeto de un escrutinio importante gracias a la marcada animadversión que existe hacia dicho subgénero. Lo cual probablemente sea el caso con Capture Kill Release,  una película que ofrece algo ligeramente distinto pero que debido a su propia naturaleza nunca terminará por convencer a un gran sector del público.

Y es que lo que nos regalan Stewart y McAnulty en realidad es algo básico que nunca pretende elaborar las cosas más de lo que es necesario; de hecho, cuando da inicio lo que uno ve es una historia similar a otras tantas que no provoca gran sorpresa hasta que de manera contundente se te empieza a revelar que esta amorosa pareja está planeando realizar un asesinato. Lo cual inmediatamente hace que tu interés se incremente y la dinámica entre ambos personajes se vuelva perturbadora de ver gracias a la naturalidad con la que planean cada situación o discuten sobre los criterios que cada uno tiene para elegir a la víctima, esto mientras se nos van integrando ciertos conflictos originados por las personalidades de cada uno.

Realmente hasta aquí la película avanza sin muchos contratiempos, el ritmo es ágil y la expectativa por ver si su plan va a funcionar o no está ahí; sin embargo, mientras se desarrolla todo esto siempre se tiene una pregunta en la cabeza: ¿Por qué lo hacen?. Una que tristemente nunca responden en el segundo acto y eso mismo va afectando poco a poco a la historia porque al no tener esta aclaración se empieza a sentir cierto vacío en lo que estos personajes hacen e incluso se nota como se trata de desviar la atención del espectador por medio de cosas como la inclusión de videos de la protagonista cuando era niña o una escena que involucra a un gato. Momentos diseñados principalmente para apantallarte por su comportamiento, pero los cuales resultan irrelevantes porque no hay elementos suficientes como para comprenderlo de manera adecuada.

La parte final cumple. La crudeza que tanto se nos estuvo vendiendo se da con el asesinato y la tensión entre la pareja hace que el proceso resulte siempre intrigante dado a que en todo momento existe la sensación de que las cosas se pueden salir de control. Aunque, por otra parte, se decide alargar de manera innecesaria la conclusión y eso elimina un poco el impacto que se había generado.

En el tema de las actuaciones tanto Farhang Ghajar como Jennifer Fraser están bien, logran mostrar una buena química en pantalla y, sobre todo ella, un nivel de locura muy creíble. La producción es muy discreta como era de esperarse: está bien editada, el trabajo de sonido es muy limpio y los pocos efectos con los que cuenta cumplen su propósito sin mayor contratiempo.

Opinión final: Capture Kill Release está ok. Un found footage que resalta por su perturbadora naturalidad, pero al que le falta un poco más de contenido.

Ojometro:
***

domingo, 14 de mayo de 2017

Crítica: Alien: Covenant (2017)

Película dirigida por Ridley Scott, cuyo guión fue co-escrito por John Logan y Dante Harper. Se estrenó en México y varios otros países durante este fin de semana, mientras que en los Estados Unidos hará lo correspondiente el 19 de mayo.

Sinopsis:

La tripulación de la nave Covenant se encuentra en una misión para llegar a un remoto planeta en la parte más lejana de la galaxia, pero en su camino descubren otro que parece ser un auténtico paraíso y deciden visitarlo sin saber que se trata de uno muy peligroso que guarda una amenaza que va más allá de su imaginación.




Comentarios generales:

Después de lo divisiva que resultó ser Prometheus parecía que el plan de expandir el universo de Alien estaba destinado a fracasar, pero cuando Ridley Scott empezó a revelar detalles sobre la continuación y sobre como planeaba enfocarse mucho más en los orígenes del Xenomorph las expectativas volvieron a elevarse. Es por ello que Covenant rápidamente se convirtió en una de las películas más esperadas del 2017, ya que los fans recuperaron la esperanza de ver por fin algo que pudiera hacerle justicia a una franquicia muy querida y en términos generales creo que dichos deseos se verán cumplidos, aunque no sin ciertos cuestionamientos.

Y es que, si bien técnicamente es una precuela de Alien, también es una secuela de Prometheus, lo cual de manera inevitable involucra todo el contexto que fue tan polémico hace unos años y que Scott lo utiliza como base durante el primer acto. Uno que es muy similar en desarrollo al centrarse en la coexistencia de la ciencia y la fe, así como por la búsqueda de nuevos lugares para habitar, pero sin presentarnos a una tripulación particularmente interesante; no tanto por la falta de nombres (que los hay), sino porque en realidad nunca se toma el tiempo necesario para definir de manera adecuada sus personalidades y opta por mejor centrarse solo en tres que, con excepción del personaje de Fassbender, no logran sentirse como individuos lo suficientemente fuertes para sostener lo que está por venir.

Digamos que el primer acto no es aburrido, pero tampoco nada del otro mundo, ya que esta historia empieza a tomar forma justo cuando se le da más relevancia a los origines del Xenomorph por ahí entrada la media hora de metraje. Primero porque desde el lado visual lo que vemos es algo en verdad impresionante y, segundo, porque la manera en la que se nos muestra su nacimiento nos regala algunas de las escenas más sangrientas de la película; siendo así el comienzo de situaciones dinámicas e intensas que definen perfectamente el peligro que corre la tripulación incluso con formas no tan desarrolladas.

Un aspecto que se ve magnificado cuando se da la conexión más importante con Prometheus, ya que a pesar de brindar un escenario más seguro nunca se pierde la sensación de peligro constante y eso ayuda a generar los únicos momentos de terror genuino. Aunque, igualmente, es en esta parte donde para muchos la película pudiera resultar tediosa considerando que la explicación y los motivos que están detrás de los origines de la criaturas se sienten un tanto sobre elaborados, quitándole así cierto misterio que siempre han tenido.

Los últimos veinte minutos si se sienten completamente como de una película de Alien hecha y derecha. Ya que las acciones se trasladan dentro de la nave para empezar a utilizar trucos y situaciones características de los trabajos de los 70s/80s; con una escena un tanto fuera de lugar, pero en términos generales se logra un cierre con bastante fuerza sustentándose principalmente en la acción para dejar así el camino libre a una ya confirmada secuela.

De las actuaciones definitivamente la estrella es Michael Fassbender con su doble personaje, ya que es el único que resalta dentro de una tripulación que realmente nunca logra generarte gran interés. La producción es lo que uno espera con tal presupuesto: el trabajo de fotografía es espectacular, la dirección de arte está bien cuidada, el score es genial, tiene un gran trabajo de sonido, la labor de maquillaje es sólida y los efectos son de primer nivel, combinando de manera acertada el CGI con prácticos.

Opinión final: Alien: Covenant me pareció buena a secas. Tiene cosas que funcionan y otras que no, pero si son fans de Alien la van a disfrutar (salvo que hayan detestado Prometheus).

Ojometro:
****

miércoles, 10 de mayo de 2017

Crítica: The Devil's Candy (2017)

Película escrita y dirigida por Sean Byrne (The Loved Ones). Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de marzo, aunque todavía no hay información sobre una posible salida en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Un pintor en apuros financieros es poseído por fuerzas satánicas cuando se muda junto a su pequeña familia a una casa localizada en el Texas rural y cuyo pasado está ligado a un individuo que pondrá en peligro sus vidas.





Comentarios generales:

El cine de terror y el heavy metal cuentan con un vínculo especial desde hace bastante tiempo: ambos tuvieron su pico de popularidad en los 80s, su decadencia en los 90s, han sido objetos de críticas por parte de grupos conservadores y en general siguen vivos a pesar de que mucha gente los da por muertos desde hace años. Así que cuando una película utiliza dicho género musical como algo relevante siempre va a llamar la atención y The Devil's Candy no fue la excepción, aunque en este caso nos encontramos ante algo que utiliza dicha combinación de manera un tanto distinta a lo acostumbrado. 

Ya que lo que nos presenta Byrne es una historia que, si bien maneja ciertos temas satánicos, estos únicamente sirven como complementos para algo que se sustenta mucho más en el aspecto humano al mostrar una familia poco convencional y a un asesino que manda un claro mensaje de que no se necesita recurrir a cuestiones paranormales cuando el verdadero peligro esta allá afuera con personas mentalmente inestables. Regalándonos así un primer acto que por algunos momentos pareciera ser un clon más de Amityville, pero que poco a poco va adquiriendo su propio sello distintivo en base al heavy metal y a la manera en cómo este representa a la perfección a unos personajes cuya dinámica resulta agradable de ver mientras se van insertando discretamente un par amenazas que, al menos en este punto, lucen igual de peligrosas. 

Todo bajo un ritmo agradable que nunca sufre grandes cambios y cuando los llega a tener estos son sutilmente camuflados por medio de una banda sonora vibrante que prepara de manera adecuada el camino para que el conflicto central funcione. Uno que recae por completo en el personaje de Ray y sobre cómo este pone de cabeza el mundo de la familia, brindándole así un tono mucho más oscuro a las acciones cuando se empiezan a revelar sus verdaderas intenciones; las cuales eliminan por completo la posible empatía que se pudiera llegar a tener considerando que el tipo en realidad no quiere ser malo, pero de todos modos está dispuesto a hacer lo que sea para librarse de lo que lo aqueja.

Un aspecto que a mi entender funciona de gran forma, pero que para algunos pudiera resultar confuso dado a que con esto básicamente se pasa a un segundo plano la otra amenaza que en cierta forma era la puerta para todo el tema satánico.

La parte final es bastante intensa. En verdad te agobia lo que le puede llegar a pasar a esta familia gracias a que se nos presenta una situación con un nivel de violencia más elevado; sin embargo, el hecho de que se eligiera un final feliz y tenga algunos aspectos técnicos poco afortunados (fuego creado con CGI) no permiten que el cierre se sienta con la fuerza que esta historia requería.

En el tema de las actuaciones está bien, Ethan Embry (Jesse) hace un trabajo muy distinto al acostumbrado, Kiara Glasco (Zooey) está correcta y Prutt Taylor Vince (Ray) como el villano resulta muy intimidante. La producción cumple: tiene un trabajo de fotografía correcto, la dirección de arte es discreta, la banda sonora es muy buena, el trabajo de sonido es sólido y los efectos son muy simples, salvo por el tema del fuego en CGI que no es precisamente algo para enorgullecerse.

Opinión final: The Devil's Candy me gustó. Un trabajo bien hecho que no creo que se vuelva un clásico, pero si puede hacerse de varios fans.

Ojometro:
****

domingo, 7 de mayo de 2017

Crítica: Eloise (2017)

Primer largometraje del director Robert Legato, cuyo guión fue escrito por Christopher Borrelli. Salió en VOD dentro de los Estados Unidos durante el mes de febrero, mientras que su salida en DVD se dio a finales de marzo.

Sinopsis:

Cuatro amigos se adentran en un antiguo hospital psiquiátrico abandonado con el propósito de encontrar un certificado de defunción, el cual le ayudará a uno de ellos para conseguir una importante herencia. Lo malo es que estando ahí dentro no solo conocerán la aterradora historia del lugar, sino también la verdad sobre sus trágicos pasados.



Comentarios generales:

Para muchos es un tema menor, pero lo cierto es que la elección de un titulo apropiado para una película puede definir el futuro de esta gracias a que en muchas ocasiones es la única información con la que se cuenta antes de verla. En el caso de Eloise dicha elección claramente no fue la mejor, esto porque el titulo te hace suponer algo totalmente distinto y nunca te pasa por la mente que en realidad ese es el nombre de un antiguo hospital, provocando así un conflicto con lo que uno piensa que va a ver y lo que en realidad te están presentando en pantalla.

Lo cual ciertamente es algo contraproducente, pero en este caso tampoco creo que sea el principal factor para que lo que nos regala Legato nunca termine por convencer; en especial cuando las bases de esta historia son tan endebles. Ya que básicamente todo se sustenta en la incógnita que existe detrás de este hospital psiquiátrico de tan peculiar nombre, pero la verdad es que nunca logran exponer muchas cosas para que el espectador tenga un interés genuino sobre dicho lugar y eso ocasiona que todo el primer acto resulte demasiado aburrido de ver, incluso con el desesperado intento por querer introducir cierto aspecto cómico por medio de un personaje demasiado exagerado y poco creíble.

Es hasta llegados los 35 minutos cuando las cosas se ponen interesantes, en gran medida porque el interior del hospital finalmente logra generar una atmósfera agradable y con eso inmediatamente una sensación de misterio que, si bien resulta muy pequeña, ayuda a que por fin esto se sienta como una película de terror. Además de que es a partir de aquí cuando el ritmo se incrementa y con ello podemos presenciar algunas escenas un poco más intensas diseñadas para entender de mejor manera el pasado del hospital; sin embargo, esto no sirve de nada gracias a que llega un punto en el que todo lo que estás viendo no tiene mucho sentido entre los saltos de tiempo utilizados que nunca son debidamente justificados.

La parte final es por mucho lo mejor. Tampoco es que sea una maravilla, pero al menos es donde se encuentra algo más de creatividad y ciertos aspectos emocionales (ligados al pasado de los protagonistas) que se complementan de manera aceptable; aunque eso no evita que la historia siga siendo inverosímil y que te deje más dudas que respuestas.

De las actuaciones no puedo decir que son malas realmente, por ahí existe solo una muy exagerada pero el resto hace lo mínimo aceptable considerando que tampoco tenían mucho con que trabajar. La producción es donde claramente está su fuerte: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es bastante buena, el score resulta agradable, cuenta con un trabajo de sonido bueno y  toda la labor de efectos es relativamente simple.

Opinión final: Eloise no vale la pena. Un thriller psicológico bastante aburrido que rellenará la programación de diversos canales de TV en unos cuantos meses.

Ojometro:
**

miércoles, 3 de mayo de 2017

Crítica: Savageland (2017)

Película dirigida por Phil Guidry, Simon Herbert y David Whelan, quienes además comparten créditos como co-escritores del guión. Salió directamente en VOD el pasado 24 de febrero dentro de los Estados Unidos, pero no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Algo terrible ha ocurrido en un pueblo localizado en la frontera de Arizona con México llamado Sangre de Cristo, ya que sus 57 habitantes han desaparecido y solo quedan rastros de sangre. El mayor sospechoso es un inmigrante ilegal en el que toda la evidencia recae; sin embargo, una serie de fotografías que él mismo tomó durante esa trágica noche cuentan una historia totalmente diferente a la de las autoridades.

Comentarios generales:

Cuando vi el primer trailer de esta película no supe cómo reaccionar debido a que actualmente el tema de la inmigración ilegal es uno delicado por ciertos factores que seguramente ya todo el mundo conoce y en primera instancia parecía que esto solo se trataba de mero oportunismo sin sentido. Afortunadamente no podía estar más equivocado, ya que si bien dicho tema forma parte esencial, lo cierto es que Savageland lo utiliza para regalarnos algo bastante original que resulta mucho más dinámico e interesante de lo que se pudiera llegar a pensar considerando su formato.

Ya que este es un falso documental cuya idea base se centra en hacer una declaración política con respecto al tema de la inmigración desde el punto de vista de ambas partes, pero los directores también lo aprovechan para ir creando una historia por demás atractiva que en todo momento deja claro que no se trata solo de la demonización de uno u otro bando. Esto porque una vez que se establece el caso a analizar y el actuar completamente inadecuado por parte de las autoridades la película toma un rumbo que no esperas con la revelación de unas fotos que dictarán por completo no solo el ritmo restante, sino también la aparición de ciertos elementos ligados al género de terror que no parecía que fuera a tener.

Convirtiéndola así esencialmente en una película de zombies (o algo parecido a los zombies) que no se cuenta para nada de la manera tradicional y que demanda una buena dosis de paciencia por parte del espectador para ir entendiendo este suceso que, si no fuera por el principal sospechoso, sería imposible de comprender.

Siendo esto mismo en donde radica su principal fortaleza, ya que esa contra exposición de la investigación policíaca totalmente amañada por temas raciales con la historia contada por las propias fotografías logran de algún modo brindarle una dinámica por demás disfrutable a lo que estás viendo. La cual ciertamente carece de momentos de impacto o de sustos, pero no por ello deja de ser desgarrador de ver considerando que es uno mismo quien saca sus conclusiones ante las pruebas gráficas que conforme pasan los minutos se vuelven más intensas.

La parte final cumple su objetivo al darle un cierre al aspecto de la investigación, pero con todas las interrogantes abiertas con respecto a lo que verdaderamente ocurrió en dicho pueblo; dejando la idea de que es algo mucho más grande de lo que se imagina. Aunque creo que el vídeo mostrado al último es algo que está de más y pudieron habérselo ahorrado.

Las actuaciones son tal y como se necesita en los falsos documentales, ósea… convincentes y sin ninguna que resalte sobre el resto debido a que la idea es que todo luzca lo más realista posible. La producción es discreta, pero cumple: tiene un buen trabajo de fotografía, está muy bien editada, la labor de sonido es sólida y la música es un buen complemento.

Opinión final: Savageland me gustó. Definitivamente no es para todos, pero es una propuesta fresca que merece por lo menos un visionado. 

Ojometro:
****

sábado, 29 de abril de 2017

Crítica: The Void (2017)

Película dirigida por Jeremy Gillespie y Steven Kostanski, quienes además son los escritores del guión. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD en el Reino Unido el 31 de marzo, mientras que su salida en DVD está programada para el próximo 9 de mayo.

Sinopsis:

Cuando el oficial Carter (Aaron Poole) lleva a una persona herida al hospital local durante el turno nocturno, un extraño culto empieza a rodear el edificio para evitar que todos los que se encuentran ahí dentro puedan salir. Una situación que empeora cuando uno por uno empieza a enloquecer, desatando así un caos que los llevará a descubrir una maldad más allá de su comprensión.


Comentarios generales:

El caso de The Void es uno peculiar debido a que empezó a obtener notoriedad por medio de una campaña de Indiegogo, aunque no por pedir dinero para financiar el proyecto en su totalidad, sino más bien para poder financiar los efectos prácticos que este iba a tener. Algo verdaderamente genial que obtuvo una gran respuesta por parte de los fans, pero que igualmente creó cierta confusión debido a que pronto se le etiquetó como la nueva The Thing y gracias a esto se pensó que su línea sería similar al clásico de los 80s, cuando en realidad se trata de una película un tanto diferente.

Es muy claro que Gillespie y Kostanski toman inspiración de dicho clásico, pero también se notan influencias de otros trabajos donde estuvo involucrado el propio Carpenter como Halloween II, In the Mouth of Madness o Prince of Darkness. Todo para crear una historia que desde el primer instante te llama la atención por el impacto con el que cuenta y porque no tarda demasiado para establecer el problema central, logrando así que el primer acto sea uno increíblemente dinámico; en donde se te muestra en un lapso bastante corto mucho más de lo que esperas desde el lado de la violencia y el impacto visual para que así tu interés se dispare ante tantas cosas extrañas que están pasando en pantalla.

Un aspecto que se mantiene hasta entrado el segundo acto y que se combina bastante bien con ciertos conflictos entre los propios personajes que vuelven mucho más compleja su situación; sin embargo, con el paso de los minutos las cosas se calman un poco y dicho cambio de ritmo no resulta del todo benéfico. No tanto porque afecte el tema del impacto o el gore, sino porque para este punto a uno le gustaría saber un poco más con respecto al culto y realmente nunca se toman el tiempo para darte grandes detalles; de hecho, lo único que hacen es darle muchas vueltas a la trama mientras se trata de distraerte con algo visualmente llamativo, lo cual termina por provocar que las cosas se tornen algo aburridas mientras se va llegando a la parte final. 

Una que resulta efectiva y con la dosis de violencia necesaria para satisfacer a quienes buscan solo eso, pero también contiene un poco más de clarificación con respecto al culto y a los propósitos de su líder. Logrando así un cierre potente.

Las actuaciones están bien, realmente casi todo el elenco es desconocido y ninguno logra resaltar por encima del resto de manera importante. La producción es de buena factura: el trabajo de fotografía es sólido (aunque con decisiones algo cuestionables al momento de presentar a las criaturas), la dirección de arte cumple, cuenta con un buen score y el trabajo de sonido está ok; sin embargo, los que sin duda se llevan todos los reflectores son los efectos prácticos que justifican por completo su uso.

Opinión final: The Void me gustó. Es terror puro y dinámico, aunque su historia un tanto extraña puede hacer que muchos no la disfruten.

Ojometro:
****

martes, 25 de abril de 2017

Crítica: Bethany (2017)

Película dirigida por James Cullen Bressack (Blood Lake: Attack of the Killer Lampreys), quien además comparte créditos como co-escritor del guión junto al protagonista Zack Ward. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD el pasado 7 de abril dentro de los Estados Unidos, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Después de la muerte de su madre, Claire (Stefanie Estes) y su esposo se mudan a la casa en donde ella pasó su infancia. Sin embargo, ya estando ahí, ella empezará a ser acechada por una amiga imaginaria que tenía cuando era niña.  



Comentarios generales:

Producciones sumamente pequeñas son el pan de cada día dentro del género y eso no va a cambiar, sobre todo en estas épocas en las que filmar es un poco más sencillo que antes y existe un medio de promoción masivo como el internet. Mes tras mes salen varias de este tipo, es algo común; sin embargo, lo que no es tan común es ver a nombres relativamente conocidos aparecer en estas, así que cuando vi los de Shannen Doherty y Tom Green mi curiosidad por Bethany se elevo un poco más de lo habitual; aunque al final me lleve una no tan sorpresiva decepción.

En gran medida porque lo que nos regalan Bressack y Ward es algo muy parecido a otro trabajo previo suyo, con diferentes argumentos claro está, pero con una línea peligrosamente similar que al combinarla con temas ligados a espíritus del pasado no solo se siente genérica y arcaica, sino que además la convierte en algo demasiado aburrido de ver. Esto porque el personaje de Claire es uno con el cual no se siente empatía alguna desde un inicio y eso inmediatamente provoca que todas las situaciones diseñadas para mostrar, ya sean sus problemas de la niñez o los actuales, no generen los niveles de suspenso/terror esperados para que ayuden a sobrellevar de mejor manera algo que está diseñado bajo la idea de desarrollarse a un ritmo lento.

Lo cual tampoco se ve beneficiado ante el hecho de que las acciones se vuelven repetitivas demasiado rápido; de pronto todo se centra en poner al personaje principal a tener sueños o alucinaciones que, más allá de ser visualmente atractivas, no tienen mucha sustancia detrás. Haciendo con esto del segundo acto uno en donde la sensación de que no pasa nada sea muy elevada, mucho más cuando el resto de los personajes solo están ahí como adornos o para realizar escenas sin importancia hasta que por unos breves lapsos uno de estos lleva a cabo una pequeñísima investigación que básicamente te revela el misterio central.

Los 15 minutos finales son los que la salvan de ser un bodrio insufrible. Principalmente porque es en la única parte en donde se logra que uno sienta pena por la situación que rodea a Claire y además se hace un trabajo decente para tratar de mantener el misterio lo menos predecible que se pueda, a pesar de que resulta más que evidente.  

Las actuaciones son bastante pobres, Estes realmente nunca te logra transmitir nada y Ward hace el mismo rol que ha hecho como en otras tres películas; mientras que Doherty y Green solo reciben tiempo muy contado en pantalla. La producción es de la línea que uno espera en filmes de bajo presupuesto: el trabajo de fotografía cuenta con algunas decisiones muy cuestionables, la dirección de arte es muy simple, el score es tal vez lo mejor de la película, el trabajo de sonido está ok, los efectos son medio arcaicos pero cumplen y la labor de maquillaje es aceptable.

Opinión final: Bethany es realmente aburrida. Una película del montón de la cual nadie se va a acordar en unos cuantos meses.

Ojometro:
**