martes, 24 de febrero de 2026

Crítica: Killer Whale (2026)

Película dirigida por Jo-Anne Brechin, quien comparte créditos como co-escritora del guión junto a Katharine McPhee. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 26 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Dos mejores amigas deciden pasar unas lujosas vacaciones en Tailandia, pero durante su viaje a una laguna remota sufrirán el ataque de una orca asesina llamada Ceto.


Comentarios generales:

Salvo por “Orca” de 1977 y alguno que otro proyecto más, la verdad no existen muchas películas sobre orcas asesinas. Simplemente es un animal que por su propia imagen no genera demasiado terror a pesar de que es un depredador despiadado y por lo mismo las productoras no suelen tomar el riesgo de realizar proyectos basados en estas, siendo Killer Whale un caso aislado que al final de cuentas viene a reafirmar el porqué de dicha renuencia.

Y mucho de esto se debe a que lo traído por Jo-Anne Brechin da la impresión de que incluye a la orca más que nada porque la historia no se podía sostener con lo que tenían planeado de inicio, ya que realmente su presencia en pantalla durante la primera media hora se limita a un par de minutos y no se brinda ningún tipo de explicación sobre su agresividad. Centrándose principalmente en una amistad que utiliza todos los clichés posibles para trasladar las acciones a un lugar “exótico” con el que se pueda justificar una locación más acorde al peligro marino y al menos brindarle un poco de lógica a lo que se está viendo.

Algo que tampoco es que funcione demasiado dado a que todo lo referente a Ceto se sigue tratando de manera extremadamente superficial y eso lleva a que las cosas se vuelvan muy aburridas dado a que no pasa nada interesante durante mucho tiempo, lo cual básicamente obliga a que la parte de la laguna sea la que trate de salvar todo esto y por algunos instantes parece que puede hacerlo. Sin embargo, una vez que se da el primer ataque la intensidad disminuye rápidamente y se cae en una dinámica pesada con dos personajes que jamás le llegan a importar al espectador como para que la sensación de peligro sea decente.

Detalle que evidentemente afecta a una parte final que flaquea no solo en la generación de escenas intensas, sino también desde el lado emocional que pretende explotar. Dejándonos así con un desenlace carente de emociones y totalmente hueco.

Sobre las actuaciones tampoco hay mucho que decir dado a que las dos protagonistas solo se dedican a sobrellevar sus personajes y ninguna logra dejar una buena impresión. Mientras que en producción también se pueden notar las limitaciones: el trabajo de fotografía es pobre, la dirección de arte no tiene nada destacado, el score es genérico, el trabajo de sonido está ok, los efectos son simples y la labor de maquillaje muy discreta.

Opinión final: Killer Whale es bastante mala. Película con un animal asesino que, en realidad, es lo que menos importa.

Ojometro:
*