martes, 19 de diciembre de 2017

Crítica: Don't Hang Up (2017)


Película dirigida por los debutantes Damien Macé y Alexis Wajsbrot, cuyo guión fue escrito por Joe Johnson. Se estrenó en VOD y de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos a inicios de año, pero a México apenas llegó a cines este pasado fin de semana.

Sinopsis:

Una noche de bromas telefónicas se convierte en una pesadilla para un par de adolescentes cuando un extraño pone su propio juego en su contra… con fatales consecuencias.



Comentarios generales:

Probablemente Don't Hang Up haya sido una de las primeras películas a estrenarse en 2017 de las que vi su trailer y mis planes eran poder checarla mucho más temprano durante el año, pero al enterarme que iba a estrenarse en mi país decidí esperar. Lo que nunca me imagine es que decidirían sacarla en las últimas semanas del año junto al que era posiblemente el estreno mainstream más importante de todos, limitando de golpe sus pocas expectativas para lograr exposición y convirtiéndola así en una película de la que pocos van a saber de su existencia.

Algo que resulta un tanto injusto debido a que Macé y Wajsbrot nos traen un trabajo que para mi sorpresa es mucho más entretenido de lo que debería de ser, esto considerando que su punto central involucra todo el tema de la tecnología y las redes sociales que han visto una popularización importante en años recientes dentro del cine de terror. Elementos que por lo general dejan poco margen de maniobra pero que en este caso ambos directores saben aprovechar para ir contando una historia que, antes que nada, se sustenta en un par de actuaciones sólidas que rápidamente hacen que el espectador obtenga diversos sentimientos hacia unos personajes que rápidamente pueden pasar de ser unos muy desagradables a unos con los cuales pudieras llegar a sentir la empatía necesaria como para que te importe su aterradora experiencia.  

Una que tarda en arrancar debido a que las interacciones entre los protagonistas y el asesino mantienen un ritmo lento que provoca que la construcción del escenario mortal no llegue de golpe, estableciendo así una serie de reglas cuyo único propósito es poner en una situación totalmente desventajosa a estos jóvenes en donde siempre saldrán perdiendo de alguna u otra forma (a pesar de que sus opciones son relativamente “sencillas” de tomar). Situación que hace de la segunda mitad entretenida, la cual no está exenta de fallas o acciones a las que resulta complicado encontrarles credibilidad, pero que de cierta manera las dejas pasar gracias a la dinámica que se origina y porque con el transcurrir de los minutos las cosas adquieren un tono más oscuro y sangriento del que pensabas.

La parte final tiene un nivel de intensidad agradable. Sin embargo, los motivos detrás de las acciones del asesino pueden ser descifrados de manera bastante sencilla y eso elimina el factor sorpresa con el que debería de contar; además, el pequeño giro que le dan lo sentí innecesario.

En el tema de las actuaciones no tengo queja, tanto Gregg Sulkin (Sam) como Garrett Clayton (Brady) realizan un buen trabajo y en gran medida son ellos los que hacen de esto algo digerible al mostrar buena química en pantalla. La producción es muy discreta: el trabajo de fotografía cumple, el score es decente, el trabajo de sonido es limpio y los efectos son bastante sencillos.

Opinión final: Don't Hang Up es aceptable. Típica película para pasar el rato cuando esté disponible en algún servicio de streaming.

Ojometro:
***