viernes, 24 de julio de 2026

Crítica: Blood Witch (2026)

Película escrita y dirigida por Chris Shane Sanders. Se estrenó el pasado 17 de abril en formato digital y VOD dentro del Reino Unido, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Siglos después de haber sido asesinadas por brujería, una madre y sus hijas resucitan buscando venganza contra los descendientes de los responsables. Obligando a que dos periodistas sean enviados a investigar las misteriosas desapariciones de varios lugareños.


Comentarios generales:

Las producciones de bajo presupuesto británicas son probablemente las que peor reputación tienen actualmente y no porque en otros lados no se hagan películas igual de malas, sino porque la capacidad de producir tantas en tan poco tiempo les ha brindado mayor exposición. Volviéndolas así una opción para ver mientras existen ciertos huecos en el calendario, aunque eso signifique tener que sufrir las brutales consecuencias.

Y es que con Blood Witch no mentiría si digo que Chris Shane Sanders nos ha traído la que podría ser la peor película de este 2026 gracias a que es incapaz de sobrellevar una historia de brujas que gira alrededor de una premisa sumamente simple. Optando por combinarla con un intento de investigación que a todas luces no sabía cómo integrarla de forma efectiva y básicamente esta se vuelve el principal obstáculo para que se tenga algo fluidez por todo lo que trae consigo el involucramiento de los periodistas desde un escenario totalmente ajeno que tiene su propia dinámica llena de incoherencias.

Simplemente nada avanza de manera sostenida y los pocos intentos que existen para darle más peso al tema de las brujas rápidamente se vuelven obsoletos ante la obsesión existente por integrar problemas externos (la revista) que no aportan absolutamente nada al desarrollo. Provocando con esto que las cosas se vuelvan muy aburridas rápidamente y con ello también se recurra a situaciones forzadas cuyo única meta es tratar de proporcionar algunas escenas de mayor intensidad que establezcan el peligro que representa la amenaza por medio de cierto salvajismo que generará más risas que impacto ante su pobre ejecución.

Por todo lo anterior se llega a una parte final demasiado endeble en la que tratan que resulte entretenida por lo absurda que es, pero ni así logran algo decente. En especial porque el desenlace termina sintiéndose hueco y exageradamente conveniente.

Las actuaciones son terribles, algunas más que otras pero realmente nadie se salva. Mientras que del lado de la producción tampoco hay mucho que presumir: el trabajo de fotografía no es el mejor, la dirección de arte es insípida, el score no aporta gran cosa, el trabajo de sonido es pobre, los efectos son arcaicos y la labor de maquillaje cumple con el mínimo necesario.

Opinión final: Blood Witch es muy mala. Película sin pies ni cabeza que es mejor evitar.

Ojometro:
*