martes, 30 de junio de 2026

Crítica: The Whistler (2026)

Película dirigida por Diego Velasco, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Esteban Orozco, Carolina Paiz y Nacho Palacios. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 17 de abril, aunque todavía no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Tras la pérdida de su hija, Nicole (Diane Guerrero) y Sebastián (Juan Pablo Raba) se hacen con la propiedad de una aislada finca en Venezuela, sin saber de las fuerzas oscuras a las que están a punto de enfrentarse.


Comentarios generales:

Siempre me resulta interesante conocer leyendas de otros países por medio del cine dado a que es una vía eficiente para empezar a investigar más al respecto, así que cuando supe que habría una película que se inspiraba en una leyenda colombiana/venezolana rápidamente mi interés se disparó. Convirtiendo a The Wistler en una propuesta de la que tenía bastantes esperanzas, pero que al final ha terminado siendo una decepción.

Y no tanto por la leyenda en sí, sino porque lo traído por Velasco jamás se compromete de lleno con esta al momento de contar una historia que por grandes lapsos la deja en un plano relativamente secundario en su búsqueda por darle mayor peso a otros temas como el duelo o los prejuicios entre clases sociales, lo cual provoca que la primera mitad de la película sea bastante pesada ante el avance semi lento de las acciones. Obligando con esto a que mucho de lo que ocurre se sustente en la generación de una atmósfera solitaria que magnifique el aislamiento que se vive en la finca y así convertirla en el escenario ideal para que una amenaza como la de “El Silbón” (The Whistler) pueda sobresalir incluso teniendo tan poca presencia en pantalla.

Ya que cuando uno piensa que esta tendrá más relevancia mejor se opta por profundizar en el trauma de Nicole, pero nada de lo que presentan cuenta con la suficiente sustancia como para que su descabellado propósito te provoque gran interés. Todo mientras de manera alterna se va construyendo un conflicto con el que se trata de proporcionar algunas escenas de impacto que tienen algo de efectividad; sin embargo, al estar tan separadas unas de otras realmente no logran incrementar de manera importante la intensidad de las acciones rumbo a la parte final.

Una que presenta un poco más de dinamismo y además, gracias al trabajo de fotografía, deja algunos visuales atractivos. Aunque lamentablemente no se atreven a irse por algo más extremo y como consecuencia el desenlace es demasiado blando ante la falta de carga emocional.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Diane Guerrero que hace un trabajo aceptable considerando que realmente no tiene un personaje que le exija demasiado y solo se dedica a sobrellevar las cosas. Mientras que el resto del elenco no tiene suficientes escenas de gran importancia como para que destaquen.

Y en lo que se refiere a la producción, sin duda es donde tiene sus principales fortalezas: el trabajo de fotografía es estupendo, la dirección de arte cumple, el score resulta agradable, el trabajo de sonido está bien cuidado, los efectos son simples y la labor de maquillaje efectiva.

Opinión final: The Whistler es decepcionante. Película con potencial que se termina perdiendo en su falta de ambición.

Ojometro:
**

martes, 23 de junio de 2026

Crítica: Faces of Death (2026)

Película dirigida por Daniel Goldhaber (Cam), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Isa Mazzei. Se estrenó de manera limitad en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de abril, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 12 de mayo.

Sinopsis:

Margot Romero (Barbie Ferreira) es una moderadora de contenido de un sitio web que se cruza con una serie de violentos videos que replican las escenas de muertes de la película de culto “Faces of Death”.


Comentarios generales:

La película original de 1978 dirigida por John Alan Schwartz es uno de esos casos en los que el contexto influyó mucho para que hiciera el suficiente ruido y así, con el tiempo, convertirse en una película de culto por su contenido explicito. Fue un fenómeno de su época, pero los tiempos cambian y lo que podía impactar a las personas hace casi cincuenta años atrás hoy no tiene el mismo efecto y eso ponía en una situación compleja a esta nueva Faces of Death, cuya fórmula tuvo que ser modificada para poder adecuarse a la época actual.

Ya que lo traído por Goldhaber si tiene una historia como tal y no apuesta únicamente por el morbo, lo cual inmediatamente hace que las cosas se sientan un tanto extrañas si has visto alguna de las entregas previas, pero al mismo tiempo te genera curiosidad por saber cómo manejarán esta nueva etapa de la franquicia.

Siendo la obsesión por la atención en redes sociales y la desensibilización de la propia sociedad el punto central de todo esto para poder establecer ciertos cuestionamientos morales por parte de nuestra protagonista, quien es el único personaje con conciencia sobre lo que ocurre y en base a eso se va construyendo un eventual choque con un asesino que de inicio es muy metódico para elegir a sus víctimas y por ello la primera mitad de la película no cuenta con nada particularmente impactante más allá de unos videos que replican las escenas de muertes de la “Faces of Death” de una manera poco eficiente.

Ante esto mucho de lo que ocurre se siente sin ninguna clase de chispa y además todo se vuelve en extremo predecible, al grado de que los contados momentos que existen para añadir dinamismo terminan siendo totalmente irrelevantes y mucho de eso se debe a que el director se muestra renuente a exponer violencia gráfica en pantalla. Quitándole así el impacto a una serie de situaciones pensadas para eso; en especial cuando llega el momento de elevar a nuestro asesino a algo más que un simple imitador.

Llevándonos así frente a una parte final en la que una serie de decisiones demasiado estúpidas por parte de Margot hacen que uno jamás se pueda meter de lleno al conflicto principal y cuando quieren elevar el nivel de intensidad durante el desenlace ya es demasiado tarde. Dejando con ello una sensación de vació considerable a pesar del incremento en la violencia y sangre.   

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a una Barbie Ferreira que nunca te termina de convencer debido a que maneja las mismas expresiones y rangos emocionales todo el tiempo. Mientras que Dacre Montgomery (Arthur Spevak) logra hacer de su villano uno interesante al combinar frialdad y locura de forma balanceada.

Y en cuanto a producción tenemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no es nada del otro mundo, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje es discreta.

Opinión final: Faces of Death es decepcionante. Película sin grandes virtudes que caerá rápidamente en el olvido.

Ojometro:
**

jueves, 18 de junio de 2026

Crítica: Undertone (2026)

Película escrita y dirigida por Ian Tuason. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 14 de abril.

Sinopsis:

Evy (Nina Kiri) es la conductora de un popular podcast de lo paranormal que de pronto se ve atormentada por una serie de aterradoras grabaciones enviadas de forma misteriosa.


Comentarios generales:

Antes de que “Obsession” y “The Backrooms” tomaran al mundo por sorpresa había otra película de A24 que estaba dominando la conversación gracias a una propuesta peculiar y evidentemente me refiero a Undertone. Sin embargo, conforme pasaron las semanas el furor que la rodeaba desapareció de manera bastante rápida y después de verla uno puede entender el porqué de esto.

Ya que lo traído por Tuason es una experiencia que se sustenta fuertemente en lo auditivo, ya sea por medio de grabaciones inquietantes, sonidos extraños o música infantil perturbadora. Esperando a que sea el propio espectador quien vaya llenando los huecos existentes dentro de una historia que se toma su tiempo para establecer su principal misterio y por lo mismo la primera mitad carece de momentos de gran interés; en especial porque se recurre a secuencias un tanto repetitivas que tal vez desde el lado técnico están bien ejecutadas, pero la realidad es que no tienen un gran impacto en lo que se quiere contar.

Ante esto el ritmo se vuelve cansino y eso obliga a que se tengan que buscar formas creativas para tratar de compensar la falta de acción, siendo los principales recursos para lograrlo la generación de una atmósfera oscura y la utilización de la cámara para hacer sentir que Evy está siendo observada todo el tiempo. Lo cual es una apuesta arriesgada que termina funcionando debido a que una vez que entramos a la segunda mitad de la película las cosas empiezan a tener un poco más de fluidez y dichos recursos complementan de buena manera las revelaciones, a pesar de que también te termina desesperando el cómo manejan la exposición de las grabaciones para poder alargar el metraje.

Dejándote así frente a una parte final que contiene un buen nivel de intensidad, momentos visualmente interesantes y, sobre todo, la solidificación sobre el tema de la ansiedad parental para no dejar un desenlace totalmente abierto a la interpretación.  

En lo que se refiere a las actuaciones, la verdad es que Nina Kiri hace un trabajo bastante bueno considerando que su personaje es el único que aparece en pantalla teniendo diálogos y sabe cómo manejar cada situación dependiendo de lo que se requiera. Mostrando un rango de emociones amplio que ayuda a que la película tenga varios de sus momentos más interesantes.

Y en cuanto a producción se nota un presupuesto discreto, pero bien aprovechado: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte está bien cuidada, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es sublime y lo referente a efectos/maquillaje es bastante discreto.

Opinión final: Undertone está ok. Película con fortalezas marcadas que no termina por redondear del todo su propuesta.

Ojometro:
*** 

viernes, 12 de junio de 2026

Crítica: Scary Movie (2026)

Película dirigida por Michael Tiddes, cuyo guión fue co-escritor por Marlon Wayans, Shawn Wayans, Keenen Ivory Wayans, Craig Wayans y Rick Alvarez. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 3 y 5 de junio; recaudando hasta la fecha $124.8 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Ghostface está de regreso y hará todo lo posible para llegar a Cindy (Anna Faris), quien se reencontrará con sus hijas, sus amigos del pasado y mucha cultura woke.


Comentarios generales:

Existen fenómenos que sólo pueden ocurrir en un momento específico debido a que se alinean diversos factores que los hacen posibles y el origen de la franquicia de “Scary Movie” definitivamente no podría haberse dado bajo ningún otro contexto que no fuera el inicio de los 2000s, cuando ese tipo de comedias proliferaba. Por ello es que cuando se anunció esta nueva entrega/reboot me surgieron muchas dudas, ya que es un producto de su tiempo y claramente su efectividad no iba a ser la misma de antes.

Algo que se nota prácticamente de inmediato en lo traído por Tiddes, quien trata de sacar adelante un guión al que le metieron mano muchas personas y eso provoca que no se sienta cohesión no solo en la historia base, sino en la elección de todas las películas que quieren parodiar o las referencias culturales. Convirtiendo esto en un revoltijo de sucesos aleatorios que en ocasiones pueden ser divertidos, pero la mayoría de las veces se sienten completamente forzados ante lo poco que aportan al desarrollo.

Generando así que las cosas se vuelvan aburridas conforme entramos a la segunda mitad de la película y para contrarrestar esto la única solución presentada es seguir explotando las referencias de manera todavía más caótica para que al menos así el ritmo no decaiga demasiado y en base a eso ir construyendo algo que tenga sentido. Lo cual en cierta forma logran debido a que, una vez que se les va dando más relevancia a los personajes originales, las cosas se vuelven un poco más digeribles rumbo a la parte final.

Una que sin duda es lo mejor de la película no solo por la acción presentada, sino porque aquí al menos utilizan un poco más de imaginación para que el desenlace tenga un giro que dentro de todo el caos si tiene una justificación sensata detrás.

En lo que respecta a las actuaciones es lo que uno espera de estas películas con tonos totalmente exagerados que no se guardan nada al momento de hacer el ridículo. Siendo Anna Faris y Marlon Wayans (Shorty) quienes suelen tener el mayor peso cómico con personajes que siguen siendo igual de bobos que hace 26 años atrás.

Y en cuanto a producción, tampoco es la gran cosa: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está ok, el score no aporta demasiado, el trabajo de sonido es sólido, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

* Cuenta con un par de escenas a la mitad de los créditos

Opinión final: Scary Movie es decepcionante. Película con un humor que claramente se debió de haber quedado en el recuerdo de los 2000s.

Ojometro:
** 

martes, 9 de junio de 2026

Crítica: Send Help (2026)

Película dirigida por Sam Raimi (The Evil Dead, Drag Me to Hell), cuyo guión fue co-escrito por Damian Shannon y Mark Swift. Se estrenó en cines durante el mes de enero, mientras que su salida en VOD se dio durante el mes de marzo y en formato físico el pasado 21 de abril.

Sinopsis:

Una analista sobreexplotada y su arrogante jefe nepo baby sobreviven a un accidente aéreo cerca de Tailandia y ahora deben de cooperar para sobrevivir en una remota isla, cambiando los roles de poder de su trabajo que complican su ya de por sí tensa relación.


Comentarios generales:

La verdad me estuve debatiendo bastante si debía escribir sobre Send Help, ya que desde su estreno en cines nunca me terminó por llamar la atención debido a que era claro que su tendencia estaba más enfocada hacia otro género. Sin embargo, al final de cuentas se trata de una película de un director legendario y eso me impulsó a verla; aunque dudo que sea un añadido de gran interés para su carrera dentro del cine de terror.

Y es que lo traído por Raimi apenas cumple con los requisitos mínimos indispensables para poder ser catalogado dentro del género y lo deja bien claro desde un inicio al ponernos frente al personaje de Linda, cuya rara personalidad da a entender que la historia tendrá un componente cómico muy marcado. Lo cual hace que durante el primer acto veamos varias situaciones que la ponen en vergüenza, pero también exponen los detalles que la volverán superior una vez que llegue el accidente.

Siendo este el suceso donde el humor negro del director está totalmente plasmado con las únicas muertes que vemos en pantalla, ya que cuando las acciones se trasladan a la isla las cosas se centran mucho más en el desgaste psicológico de ambos personajes y la manera en la que son totalmente incompatibles incluso en una situación tan apremiante como esta. Algo que funciona por cierto tiempo, el problema es que conforme van pasando los minutos uno espera que las cosas suban de tono y esto jamás ocurre; simplemente se dan breves muestras de lo inestable que es Linda y cada detalle que pareciera llevar a algo más intenso se termina perdiendo entre mucho dialogo o raras decisiones de no mostrar nada que contenga altas dosis de sangre.

Dejando así una parte final que al menos resulta entretenida de ver, a pesar de que es muy predecible. Y en gran parte se debe a que es aquí donde se deja explotar la locura de ambos protagonistas para lograr un desenlace caótico donde hay un poco más de violencia y gracias a eso no sientes que todo lo visto previamente haya sido una total pérdida de tiempo.

En cuanto a las actuaciones tenemos a una Rachel McAdams (Linda) que lo hace bastante bien, ella es la que sostiene la película y su progresivo quiebre mental es bastante funcional. Mientras que Dylan O'Brien (Bradley) no es tan carismático como ella, pero sirve como contrapeso gracias a su terrible personalidad en todo momento.

Y en lo que se refiere a producción, sin duda tenemos cosas para destacar: el trabajo de fotografía es bueno, la dirección de arte simple, el score no está mal, el trabajo de sonido es tremendo, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje no es nada del otro mundo.

Opinión final: Send Help está ok. Película más de comedia que de terror que no aporta mucho a la filmografía de su director.

Ojometro:
*** 

viernes, 5 de junio de 2026

Crítica: Backrooms (2026)

Película dirigida por Kane Parsons y escrita por Will Soodik. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 28 y 29 de mayo; recaudando hasta la fecha $140.9 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras encontrar una extraña puerta en el sótano de su tienda de muebles, Clark (Chiwetel Ejiofor) desaparece en una zona extra dimensional en la que su terapeuta tendrá que adentrarse para salvarlo.


Comentarios generales:

Más allá de las peculiaridades que rodean su origen, sin duda lo que más llama la atención de Backrooms es el hecho de que su director es alguien que todavía no cumple la mayoría de edad y aún así A24 decidió darle 10 millones de dólares para poder hacerla. Lo cual sin duda era una apuesta arriesgada por donde se le viera, pero al final de cuentas el cine de terror siempre ha estado plagado de historias así y esta sin duda ha terminado siendo un total éxito.

Y honestamente se me hace un tanto sorpresivo considerando que lo traído por Parsons es algo bastante experimental y no apto para todo mundo debido a que se aleja del terror convencional por medio de una historia que se apega más al surrealismo y a un fuerte componente visual centrado en el minimalismo.

Teniendo de guía a un par de personajes como lo son Clark y la Dra. Mary, cuya relación doctor/paciente nos expone los traumas de ambos de manera fragmentada para tratar de tener ciertos temas de análisis más adelante. Ya que una vez que las acciones se trasladan a la zona extra dimensional (los Backrooms) las cosas no es que dejen de tener sentido, pero realmente la manera en la que el director trata de sobrellevar la experiencia se centra más en hacer que este espacio cuasi oficinista convencional se vea rodeado por una atmósfera asfixiante con la que cada sonido o movimiento abrupto te pongan en alerta.

Situación que por cuestiones obvias hace que lo presentado carezca de profundidad y eso llega a afectar el ritmo durante el segundo acto debido a que por algunos momentos el filme se pierde en su propia obsesión por explotar su fascinante escenario, ocasionando con esto que las secuencias de exploración se terminen alargando más de lo que deberían y ante eso la sensación de urgencia no resulte tan marcada. Aunque esto poco a poco se va corrigiendo conforme los elementos de terror entran en juego y se combinan de manera impecable con este lugar amarillento que logra generar una sensación de vulnerabilidad impresionante sin que se tenga que recurrir a escenas tan extremas.

Dejándonos ante una parte final en la que los protagonistas tratan de encontrarle la lógica a un lugar que simplemente no la tiene y con ello generar secuencias intensas que llevan a los minutos más caóticos. Donde realmente lo que ocurre se deja a la interpretación del espectador y por lo mismo el desenlace puede terminar siendo sublime o decepcionante según como se le entienda.

En lo que se refiere a las actuaciones tenemos a Chiwetel Ejiofor que hace un buen trabajo para sobrellevar una historia que le exige gran parte del tiempo ser el único actor en pantalla. Mientras que Renate Reinsve (Dra. Mary Kline) también cumple de buena manera cuando es ella la que tiene que tomar el protagonismo, aunque desde un lado mucho más emocional e intenso.

Y en cuanto a producción, tenemos una muy buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es estupenda a pesar de su simpleza, el score no está mal, el trabajo de sonido es genial, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Backrooms me gustó. Película experimental y ambigua que definitivamente no será para todo el mundo.

Ojometro:
****

martes, 2 de junio de 2026

Crítica: Passenger (2026)

Película dirigida por André Øvredal, (The Autopsy of Jane Doe), cuyo guión fue co-escrito por Zachary Donohue y T.W. Burgess. Se estrenó en cines tanto en México como los Estados Unidos los pasados 21 y 22 de mayo; recaudando hasta la fecha $25 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras presenciar un espantoso accidente en la carretera, una joven pareja se da cuenta de que no abandonaron la escena del choque en paz y ahora una presencia demoníaca conocida como el “Pasajero” no se detendrá hasta reclamarlos a ambos.


Comentarios generales:

El timing dentro de la industria del cine es algo fundamental debido a que una buena fecha de estreno puede ser la diferencia para que una película tenga éxito o no en taquilla; en especial durante esta época del año que es donde la cartelera empieza a verse dominada por blockbusters o producciones de alto perfil. Algo que al parecer nadie le informó a la distribuidora de Passenger porque realmente muy poca gente se ha enterado de su existencia.

Y es que lo traído por Øvredal difícilmente va a causar revuelo por si sola debido a que, si no te llamó la atención el trailer (que es básicamente la introducción de la película), será complejo que te interese una historia simple como esta. La cual además se encuentra con ciertas dificultades en un inicio para establecer las reglas existenciales del “Pasajero” y por ello la primera media hora puede resultar un tanto fastidiosa ante la falta de detalles que le brinden sentido a su elección por la pareja protagonista, recargando gran parte de lo que ocurre en situaciones que exponen el cómo esta aparente relación perfecta cuenta con sus propios obstáculos ahora que viven en la carretera. 

Algo que hace un poco pesado el ritmo, sin embargo, con el pasar de los minutos las cosas empiezan a tomar un mejor rumbo conforme se van construyendo escenas creativas que solidifican el peligro que los rodea y en las que Maddie es el foco de atención con el objetivo de que sea ella la que vaya revelando un poco más de información sobre la amenaza por medio de cierta simbología con la que no se profundiza demasiado. Logrando así momentos de verdadera tensión que se combinan con jump scares bien logrados para no volver a caer en un letargo y poco a poco ir incluyendo de lleno a Tyler en el problema para que así el camino rumbo a la parte final cuente con mayor intensidad e incluso algo más de violencia.

Siendo los minutos finales donde se utiliza la oscuridad de manera eficiente para hacer sentir indefensos a nuestros protagonistas y, sobre todo, en los que se pierde el miedo a exagerar las cosas. Llevando así a un desenlace con un poco más de acción en el que el lado fantasioso predomine y con ello se pueda dejar un cierre con mayor espectacularidad.

En el tema de las actuaciones tenemos a Jacob Scipio (Tyler) y a Lou Llobell (Maddie) que no lo hacen nada mal. Tienen buena química en pantalla y su dinámica como pareja es lo que termina ayudando a la película en sus momentos más flojos para no caerse por completo.

Y en lo que se refiere a la producción, tiene algunas cosas interesantes: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte no es nada especial, el score resulta agradable, el trabajo de sonido es limpio, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Passenger está ok. Película funcional a la que vale la pena darle una oportunidad si tienen tiempo libre.

Ojometro:
***