Película dirigida por Casper Kelly (Mandy), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Jamie King. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos durante el mes de agosto, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 13 de octubre y su salida en formato físico está confirmada para el próximo 8 de diciembre.
Sinopsis:
En el colorido mundo de "¡Es Buddy!", un grupo de niños pasa sus días cantando, bailando y ayudando a su amigo Buddy a repartir alegría. Pero cuando un niño se niega a seguirles el juego, el enorme unicornio naranja se enfada y empiezan a aparecer grietas en este mundo aparentemente perfecto.
Comentarios generales:
No se necesita ser alguien muy perspicaz para saber a qué popular personaje infantil de los 90s utiliza Buddy como referencia y por eso mismo es que la película llamó tanto la atención siendo una producción pequeña. Simplemente existe un morbo infinito por poder ver a versiones retorcidas de lo que era aquel dinosaurio morado en su época de mayor fama y sin duda este proyecto es el que nos ha regalado la mejor de todas hasta el momento.
Y mucho de esto se debe a que Kelly y King entienden a la perfección que no solo basta con parodiar al personaje central, sino que todo el entorno es importante para lograr una mejor inmersión dentro de esta clase de historias. Por lo cual los primeros 30 minutos se encuentran totalmente situados dentro del pintoresco show de TV para que rápidamente se pueda presentar un marcado contraste con respecto a la personalidad psicópata de Buddy y en base a eso ir construyendo una problemática sencilla que va incrementando su nivel de intensidad conforme las muertes se empiezan a dar en pantalla.
Brindándole así un ritmo agradable a las acciones y, sobre todo, estableciendo un tono de total desesperanza para las víctimas dentro de una atmósfera colorida que genera una sensación de rareza muy peculiar. Aunque también hay que decir que una vez pasada la primera mitad de la película las cosas se estancan un poco debido a que no existe demasiada profundización con respecto al show y, cuando se introducen nuevos personajes con la supuesta intención de hacerlo, su aporte es ínfimo y por lo consiguiente se tienen algunos minutos en los que sientes que lo presentado no va hacia ningún lado.
Algo que afortunadamente logran corregir durante una parte final en la que predomina el caos y no disminuye en lo absoluto el riesgo para el elenco infantil. Ayudando con esto a mantener a Buddy como un verdadero maniático con el que se puede llevar a cabo un desenlace que deja preguntas sin responder, pero que es lo suficientemente violento y exagerado como para satisfacer al espectador.
Las actuaciones están bien, Keegan-Michael Key como la voz de Buddy hace un trabajo impecable y los niños en general cumplen con sus propósitos de buena forma. Aunque la presencia tan intrascendente de Cristin Milioti (Grace), Topher Grace (Ben) y Clint Howard (George) deja un sabor un poco amargo considerando que pudieron tener un mucho mejor uso.
Y en cuanto a producción se puede ver una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte impecable, el score es buen complemento, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje cumple.
Opinión final: Buddy me gustó. Película que sabe aprovechar el eterno morbo para poder brindar una experiencia divertida.
Ojometro:
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