viernes, 6 de mayo de 2016

Crítica: Primal Shift (2016)


Película escrita y dirigida por Scott A. Matthews, quien hace su debut dentro del género. Salió directamente en formato físico durante el 24 de marzo en Alemania, pero aún no hay información sobre cuándo hará lo propio dentro de los Estados Unidos u otros mercados.

Sinopsis:

June (Stephanie Van Dyck) es una chica ingenua y socialmente reprimida que sale a la carretera con su novio Max (Jason Beaudoin). Todo está planeado para que sea un viaje romántico, pero cuando recogen a una desconocida y la matan accidentalmente dentro de su RV, June no podrá ocultar sus deseos por ver más sangre.



Comentarios generales:

Existen películas cuya premisa suele ser interesante, pero ya sea por cuestiones de presupuesto o por decisiones de su director nunca logran explotar ese potencial. Sin embargo, son pocos los casos en donde ambos factores terminan compartiendo responsabilidad de manera tan evidente como ocurre con Primal Shift: un trabajo en el que todo el tiempo sientes que hay una piedra en el camino cada vez que las cosas parecen tomar el rumbo adecuado.

Un problema que empiezas a notar prácticamente desde los primeros cinco minutos debido a que Matthews no realiza una presentación adecuada de los personajes, dejando todo al aire y provocando con esto que el primer asesinato presentado se sienta un tanto absurdo en lugar de representar un shock por las acciones de June, quien claramente es una chica inestable, pero nunca sabes por qué. Ante esto el primer acto avanza de manera acelerada, donde las interacciones entre la pareja son muy raras y su deseo por matar nunca te termina por convencer (las muertes son totalmente olvidables); además de que es a partir de este punto cuando el trabajo de edición empieza a hacer de las suyas con cortes de escena muy abruptos que en ocasiones les quitan sentido a algunas acciones.

Es pasando los treinta minutos cuando la película por fin logra tener estabilidad y un poco más de sustancia al integrar una historia alterna cuya principal meta es generar diversas emociones no solo por medio del drama familiar que involucra, sino también por la manera en la que va construyendo un inevitable encuentro entre todos los personajes. Brindándole así una tensión sólida y cambiando la manera en la que los asesinos se comportan; volviéndolos más precavidos, pero a la vez quitándole al filme la poca violencia y sangre presentada debido a que en este lapso realmente los asesinatos pasan a segundo término.

En la parte final es cuando las dos historias convergen y en cierto modo lo hacen de manera bastante natural. Incluso presentan un giro que no es nuevo, pero que cambia la dinámica de manera agradable; aunque lamentablemente no resulta del todo efectivo gracias a que las acciones de la hermana se sienten muy forzadas y porque realmente el espectador nunca logra sentir mucho apego por la pareja protagonista para como para que te afecte su situación.

Las actuaciones son aceptables, especialmente la de Van Dyck; quien por varios momentos logra ofrecer un grado de locura interesante pero que nunca logra explotar del todo. La producción es pobre: la edición deja mucho que desear, el trabajo de fotografía es apenas aceptable, el score está ok, el trabajo de sonido cumple y todo lo referente a efectos/maquillaje es prácticamente nulo.

Opinión final: Primal Shift termina siendo decepcionante. Uno de esos casos en donde un poco más de dinero o experiencia hubieran marcado diferencia.

Ojometro:
**