viernes, 20 de mayo de 2016

Crítica: KILD TV (2016)

Película dirigida por William Collins y escrita por Channing Whitaker. Se estrenó directamente en DVD y Blu-ray dentro de los Estados Unidos el pasado 20 de marzo y semanas después en VOD, pero aún no existe información sobre si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

El equipo encargado de transmitir un show de terror sobre asesinos seriales dentro de una televisora local vivirá su peor pesadilla cuando una noche se queden atrapados con uno de verdad dentro de sus instalaciones.





Comentarios generales:

“Nunca juzgues algo por su envoltura”. Una regla básica que te enseñan desde pequeño y aun así resulta complicado cumplirla por diferentes motivos, sobre todo dentro de un género en donde las probabilidades de sentirte estafado son increíblemente altas. Es por eso que cuando llego el momento de ver KILD TV estaba un poco temeroso, su “envoltura” no era precisamente la más atractiva y para incrementar las dudas se trataba de un slasher, pero al final me he encontrado con una muy grata sorpresa.

Esto porque Collins y Whitaker no pretenden reinventar el género u ofrecer una película que destaque por su originalidad, simplemente lo que quieren es que el espectador se pase un rato agradable utilizando de manera correcta elementos conocidos para contar una historia cuyo principal acierto es alejarse por completo de los adolescentes y centrarse en adultos. Ofreciendo una primera mitad en donde el propósito no solo es establecer el peligro (lo cual hacen de manera inmediata), sino brindar una visión realista sobre la producción de un show y por medio de este ir desarrollando la personalidad de personajes que, en el papel, son más inteligentes que los chicos calenturientos; además de elaborar excusas lo suficientemente creíbles que justifiquen ciertos contratiempos que se presentaran más adelante.

Todo bajo un ritmo muy fluido que nunca cambia y que el director maneja de gran manera debido a que, si bien hay muertes, estas no son el punto central (al menos no durante los dos primeros actos); evitando así que la película caiga en lo repetitivo y se puedan incluir otros temas como la dificultad para poder diferenciar la realidad de la ficción. Igualmente, con esto se le da mucha más prioridad al misterio en torno a la identidad del asesino, algo que para muchos puede que no sea relevante, pero que en esta ocasión es determinante para que el espectador no se aburra y se involucre mucho más con los personajes gracias a que la construcción de situaciones para generar dudas está muy bien cuidada.

En la parte final es donde se vuelve un slasher más en forma con la revelación de la identidad asesino, la cual sacan a relucir justo en el momento indicado antes desde que sea vuelva obvia. Presentando varias muertes y un desenlace con la dosis de sangre suficiente para satisfacer a todo el mundo.

Las actuaciones no están nada mal, todas son más o menos del mismo nivel y cumplen con su objetivo; aunque probablemente D.C. Douglas (Milton) sea el que más destaque por ser el que toma en mando durante la segunda mitad. La producción es discreta, incluso luce más como de un show de TV de los 90s: el trabajo de fotografía está ok, la dirección de arte es sólida, el score cumple, los efectos prácticos están bien hechos y el trabajo de maquillaje no presenta mayores complicaciones.

Opinión final: KILD TV es sumamente entretenida. Una película que no aporta nada nuevo, pero que hace prácticamente todo bien para justificar su visionado.

Ojometro:
****

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