viernes, 15 de marzo de 2019

Crítica: The Clovehitch Killer (2018)


Película dirigida por Duncan Skiles y escrita por Christopher Ford. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos durante noviembre del 2018, mientras que su salida en formato físico se dio el pasado 5 de marzo.

Sinopsis:

Tyler Burnside (Charlie Plummer) es un adolescente que vive en un pequeño pueblo de Kentucky que se vio aterrorizado diez años atrás por un brutal asesino que nunca pudo ser atrapado. Para él esto solo es parte del triste pasado de su comunidad, pero pronto descubrirá algo que le hará pensar que dicho asesino es la persona en la que más confía en este mundo: su padre.



Comentarios generales:

Cuando me enteré de que The Clovehitch Killer estaba basada en el asesino serial conocido como “BTK” mi curiosidad se disparó debido a que es una figura que sorpresivamente no ha sido abordada de manera tan constante dentro del género como algunos otros infames personajes, abriendo así la posibilidad de ver algo relativamente fresco. Una situación que en cierto modo si se termina dando debido a que este es un trabajo que muestra un ángulo distinto al acostumbrado.

Ya que lo que nos trae Skiles no es precisamente una historia que se enfoque directamente en el asesino o su vida; de hecho, en ningún momento se menciona que es BTK debido a que al propósito es brindar una visión sobre su familia y, en menor medida, la de sus víctimas. Una decisión que de inicio no luce como la más atractiva pero que conforme van pasando los minutos hace que este sea un thriller sumamente interesante gracias que establecen rápidamente la duda con la que se construirá todo el misterio y a partir de esto se empezará a llevar a cabo una dinámica entre padre e hijo potente que en todo momento te brinda situaciones con una peculiar sensación de incomodidad.

No tanto porque se presenten imágenes perturbadoras o grotescas, eso casi no existe aquí, sino más bien porque a pesar de todas las señales uno entiende que la situación de Tyler es compleja y esto hace que la desconfianza sea muy creíble por ambas partes. Brindando así una serie de interacciones con las cuales no puedes dejar de pensar que el chico se encuentra en constante peligro.

Lo malo es que cuando los niveles de tensión empiezan a ser palpables las cosas toman una dirección mucho más clásica para enfocarse, ahora sí, en el asesino. Generando con esto los momentos más aburridos de la película debido a que su rutina no resulta tan interesante de ver y que, cuando por fin adquiere cierta fuerza, esta se ve interrumpida para mostrar las acciones desde una perspectiva distinta que tampoco añade demasiado interés.

La parte final me agradó, aunque definitivamente puede resultar problemática para algunos. Más que nada por la manera en la que resuelven la situación y por el cambio que se ve en la personalidad de Tyler, el cual sin duda se siente un tanto abrupto pero le añade cierta sorpresa y un toque mucho más oscuro a un desenlace que se apega por completo al tema del bienestar de la familia.

Las actuaciones son bastante buenas, tanto Dylan McDermott como Charlie Plummer destacan de manera importante y en particular las escenas que comparten son de las mejores de todo el filme. La producción no es nada espectacular, pero es de buena nota: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte es discreta, el score cumple, el trabajo de sonido es limpio y lo referente a efectos/maquillaje es mínimo.

Opinión final: The Clovehitch Killer es una buena película. Un thriller competente que vale la pena checar.

Ojometro:
****