viernes, 3 de abril de 2020

Crítica: VFW (2020)


Película dirigida por Joe Begos (Almost Human, Bliss), cuyo guión fue co-escrito por Max Brallier y Matthew McArdle. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 14 de febrero, mientras que su salida en formato físico está programada para el 7 de abril.

Sinopsis:

Un grupo de veteranos de guerra tiene que defender su puesto local de VFW y a una joven ante un furioso narcotraficante y su despiadado ejército de punks mutantes.



Comentarios generales:

Creo que en la actualidad no hay alguien en la escena independiente con un sello tan bien definido como Joe Begos, ya que ese innegable toque sustentado en efectos prácticos que maneja lo vuelve alguien totalmente identificable. Lo cual sin duda resulta conveniente para saber qué esperar de sus películas, aunque para algunos también puede significar cierto nivel de estancamiento dado a que el factor nostalgia juega un papel determinante en su manera de hacer las cosas y creo que con VFW eso puede terminar por volverse algo contraproducente si se espera un trabajo mucho más complejo.

Ya que en esta ocasión nos presenta lo que bien podría catalogarse como su versión de “Assault on Precinct 13”, donde la simpleza en el desarrollo de la historia es muy evidente y mucho del encanto recae en el interés que uno pueda llegar a tener con los veteranos de guerra; en especial durante un primer acto que se sustenta en conversaciones que en su mayoría tratan sobre peleas o bailarinas exóticas. Dejando así en un plano relativamente secundario todo lo que involucra al narcotraficante y sin demasiado contexto el tema de los punks mutantes.

Simplemente se te presenta una determinada problemática que servirá como detonante para lo que es lo verdaderamente entretenido, esto porque una vez que ambos bandos entran en conflicto Begos hace su magia y la sangre empieza a brotar constantemente.

Situación que de manera inmediata genera que el ritmo de la película se incremente por medio de una serie de acciones que bien se podrían ver en cualquier trabajo sobre zombies, pero que siempre se mantienen bajo determinada línea digamos… “humana” para lograr que el grupo de veteranos pueda lucir como rivales creíbles y con ello construir escenas que exploten los efectos prácticos por medio de su experiencia militar.

La parte final tampoco resulta demasiado compleja. Todo es predecible, sin embargo, el nivel de violencia es lo suficientemente alto como para mantener el impacto visual intacto y por lo menos si se trata de añadir una ligera emotividad con algunas muertes de peso.

En el tema de las actuaciones hay que decir que el conjunto de personalidades en lo que respecta al grupo de veteranos funciona de manera efectiva, siendo Stephen Lang (Fred), Fred Williamson (Abe) y William Sadler (Walter) los que dejan una mayor huella. La producción es muy similar a lo que hemos visto antes: el trabajo de fotografía puede ser frustrante por varios lapsos, la dirección de arte cumple, cuenta con un buen score, el trabajo de sonido es sólido, la labor de maquillaje es efectiva y los efectos prácticos se encuentran bien hechos como siempre.

Opinión final: VFW está entretenida. Película simple y con mucha sangre para pasar el rato.
 
Ojometro:
***