viernes, 23 de enero de 2026

Crítica: Sleepwalker (2026)

Película escrita y dirigida por Brandon Auman. Se estrenó de manera limitada en cines y VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 9 de enero, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Sarah (Hayden Panettiere) es una madre afligida por la muerte de su hija en un accidente automovilístico que dejó a su abusivo esposo en coma. Aunque las cosas empeoran cuando se ve plagada de sueños inquietantes que la hacen transitar la difusa línea entre la realidad y las pesadillas.


Comentarios generales:

Existen películas que apuestan absolutamente todo por un rostro conocido para poder hacerse realidad y lograr que alguien se atreva a distribuirlas, lo cual sin duda conlleva ciertos riesgos, pero en muchos casos es la única opción que se tiene. Siendo este un propósito que Sleepwalker logró solventar con la presencia de Hayden Panettiere como su protagonista y que probablemente sea la única razón por la que uno sabe de su existencia.

Ya que lo traído por Auman es demasiado genérico y carece totalmente de personalidad como para provocar un gran interés en el espectador más allá de los primeros 15 minutos, esperando a que una gran cantidad de clichés e ideas desarrolladas a medias de algún modo logren sostener una historia a la que no la sobra profundidad y desgasta demasiado rápido el tema del sonambulismo de Sarah. Lo cual lleva a que al menos durante la primera mitad se quiera exprimir lo más que se pueda el drama familiar y con ello se tenga un ritmo cansino que afecta de manera importante lo que se pretende contar dado a que la sensación general es que no existe ningún tipo de avance en las acciones.

Algo que empeora con el transcurrir de los minutos debido a que los sueños de Sarah son prácticamente iguales salvo por algunas ligeras variaciones y eso, en lugar de ir generando suspenso, solo hace que lo que ocurre sea cada vez más predecible. Situación que quieren disimular un poco al ir integrando de manera más marcada los elementos sobrenaturales que se supone están detrás de todo esto, pero que en realidad nunca se sienten como algo orgánico dentro de la historia y terminan siendo solo recursos inefectivos con los que se originan muertes demasiado ridículas e irrelevantes.

Además todo lo anterior ni siquiera sirve para potenciar los estragos por parte de Sarah al momento de diferenciar los sueños de la realidad y por lo consiguiente la parte final resulta demasiado blanda ante la carencia de tensión. Apostando por un desenlace que puede ser sorpresivo si no pusiste atención a todo lo previamente contado, aunque si ese no es el caso te terminará siendo totalmente irrelevante.

En cuanto a las actuaciones realmente todo gira alrededor de Hayden Panettiere y su interpretación dista mucho de ser de las mejores que le hemos visto. Mientras que en producción se nota que tampoco hubo mucho presupuesto: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte es desangelada, el score repetitivo, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos son bastante simples y la labor de maquillaje discreta.

Opinión final: Sleepwalker es decepcionante. Película aburrida y genérica que mientras más rápido la olvides será mucho mejor. 

Ojometro:
**

martes, 20 de enero de 2026

Crítica: 28 Years Later: The Bone Temple (2026)

Secuela dirigida por Nia DaCosta (Candyman), cuyo guión fue escrito por Alex Garland. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 15 y 16 de enero; recaudando hasta la fecha $31.2 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Tras ser incorporado contra su voluntad al culto de Jimmy Crystal (Jack O'Connell), Spike tendrá que iniciar una travesía que lo hará cruzarse nuevamente con el Dr. Kelson (Ralph Fiennes). Quien ha hecho un descubrimiento que podría cambiar al mundo entero.  


Comentarios generales:

“28 Years Later” resultó ser más divisiva de lo que uno hubiera imaginado y en gran parte se debió a que tuvo un enfoque muy diferente al que muchos esperaban o, en ciertos casos, por el peculiar final que presentaba. Algo que no ponía en riesgo el futuro de la trilogía dado a que era muy claro cuál era el camino elegido para llevar las cosas, pero si le añadía un poco de presión a “28 Years Later: The Bone Temple” en su búsqueda por satisfacer a los fans que no quedaron tan conformes el año pasado y creo que en términos generales tiene todo para lograr dicho objetivo.

Y es que lo traído por Nia DaCosta es más salvaje a pesar de que mantiene la misma línea de no convertir esto en un show con hordas de zombies sin control que dominen la narrativa, enfocándose en el culto de Jimmy Crystal y también en el Dr. Kelson para generar una diferenciación importante con respecto a la película anterior. Lo cual inmediatamente pone los ojos del espectador en las dos principales interrogantes que habían quedado pendientes y las utiliza de manera inteligente para profundizar sobre cómo el terror dentro de este territorio tan hostil no solo recae en los propios infectados.

Siendo todo lo relacionado con el culto la vía para proporcionar situaciones de impacto y cuya presencia dominante durante la primera mitad hace que siempre exista un nivel de tensión elevado ante lo impredecible que resultan las acciones de Jimmy Crystal al utilizar el satanismo como el medio para justificar todas sus atrocidades mientras se genera un contraste con las acciones más “humanas” del Dr. Kelson. Quien por medio de una relación muy peculiar logra brindar escenas ligeras en las que el factor de riesgo también está latente, pero que poco a poco llevan a algo mucho más trascendental en la forma de entender el comportamiento de los infectados y por lo mismo expande el abanico de posibilidades para la franquicia en el futuro sin caer en excesos que puedan afectar el ritmo tan estable que se maneja. 

Poniéndonos así frente a una parte final que significa el choque de ideologías entre ambos personajes y gracias a eso se nos brinda una de las escenas más memorables del año que también juega con el tema satánico. Dejando un desenlace bastante espectacular a nivel visual que puede llegar a ser un tanto depresivo y presenta lo que seguramente será el punto central de la tercera entrega.

Sobre las actuaciones tenemos un elenco que hace un trabajo bastante bueno al momento de exponer a un conjunto de personajes que en esta ocasión, salvo por contadas excepciones, manejan un concepto mucho más extravagante y cruel. Siendo Jack O'Connell y el propio Ralph Fiennes quienes destacan al ser quienes reflejan esa extravagancia de forma más marcada desde diferentes perspectivas al momento de lidiar con el mundo en el que viven.

Y en cuanto a producción, una vez, tenemos una tremenda factura: el trabajo de fotografía es muy bueno, la dirección de arte impecable, el score es genial, el trabajo de sonido espectacular, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje sigue siendo sólida. 

Opinión final: 28 Years Later: The Bone Temple me gustó bastante. Secuela salvaje que deja la mesa puesta para la entrega final.

Ojometro:
*****

viernes, 16 de enero de 2026

Crítica: Chain Reactions (2025)

Documental escrito y dirigido por Alexandre O. Philippe. Se estrenó en VOD dentro de los Estados Unidos el pasado 21 de octubre, aunque no hay información sobre si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

El impacto de The Texas Chain Saw Massacre contado por medio de entrevistas con cinco diferentes artistas  (Patton Oswalt, Takashi Miike, Alexandra Heller-Nicholas, Stephen King, Karyn Kusama), quienes exploran como el filme moldeó su arte por medio de traumas de la infancia.


Comentarios generales:

Todo mundo sabe cuales son las películas de terror que suelen ser consideradas como influyentes a una escala mayor y sin duda “The Texas Chain Saw Massacre” es una de esas, aunque por lo regular suele quedar un poco relegada frente a otras producciones al tratarse de un slasher. Sin embargo, si a uno le gusta investigar sobre el género sabrá que es una película a la que se le tiene una alta estima por varias razones en distintos círculos y la verdad es agradable tener un documental centrado estrictamente en eso.

Lo cual puede que no sea tan llamativo para quienes busquen material nunca antes visto o la historia detrás de la filmación, pero la realidad es que Alexandre O. Philippe hace un buen trabajo con cada entrevistado para que sus experiencias resulten lo suficientemente variadas y con ello evitar que se caiga en lo monótono. Sobre todo porque se enfoca mucho en las distintas interpretaciones que cada uno de ellos tiene sobre la película y gracias a eso el espectador puede identificarse con alguno de estos o, al contrario, pensar que es demasiado rebuscado lo que pretenden explicar sobre algo que en teoría es una historia relativamente simple.

Y es que desde paralelismos con “Nosferatu” hasta presagios de la decadencia de los Estados Unidos se pueden ver tratados aquí bajo un ritmo que fluye de manera agradable y un respeto de los tiempos bastante adecuado para poder profundizar cada visión de manera equitativa sin tener que recurrir a demasiado material extra adicional. Aunque también es cierto que los segmentos de Stephen King o de Takashi Mike pueden llegar a ser los que más llamen la atención debido a que se trata de dos figuras predominantes vinculadas con el terror y gracias a eso resulta más interesante ver la influencia de TCM en sus respectivas carreras.

Por último. En cuanto al tema de producción nos encontramos con un documental relativamente básico, pero bien cuidado: la edición es sólida, el trabajo de sonido es limpio y el score logra complementar de manera sutil las partes que así lo necesitan. 

Opinión final: Chain Reactions me gustó. Documental sobrio para conocer la influencia de un innegable clásico.

Ojometro:
****

martes, 13 de enero de 2026

Crítica: Primate (2026)

Película dirigida por Johannes Roberts (Resident Evil: Welcome to Racoon City), quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Ernest Riera. Se estrenó en cines dentro de México y los Estados Unidos los pasados 8 y 9 de enero; recaudando hasta la fecha $13.4 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Las vacaciones tropicales de un grupo de amigas se convierten en una aterradora historia de supervivencia cuando el chimpancé mascota de una de ellas se vuelve una bestia violenta sedienta de sangre.


Comentarios generales:

El cine de terror está infestado de películas con animales asesinos, pero cuando uno se pone a buscar aquellas centradas en primates realmente son contadas las opciones y la mayoría se remontan a las décadas de los 80s o 90s (Link, Shakma, Monkey Shines). Una situación que hasta cierto punto le terminó beneficiando a Primate debido a que esto le brindó un toque de novedad que otros trabajos de este tipo no tienen y que afortunadamente no ha desperdiciado.

Y es que si bien lo traído por Johannes Roberts no es la película más profunda que te vas a encontrar allá afuera, lo cierto es que explota a la perfección su punto de interés principal y se encarga de que esto sea lo que dicte el cómo se va a desarrollar una historia tan sencilla. La cual en un inicio pareciera que se va a centrar en un drama juvenil que no es de gran interés, pero que rápidamente lo desechan ante el cambio de personalidad de Ben y la violencia que trae esto de golpe para comenzar un viaje que no se impone ninguna clase de limitante cuando pretende generar impacto.

Haciendo con esto que el segundo acto sea uno relativamente simple en lo que respecta a las situaciones de peligro para los personajes, aunque el hecho de que el chimpancé sea genuinamente aterrador y tenga tanta ventaja física hace que cada momento cuente con la tensión necesaria para mantener intacta la atención del espectador. Poniéndonos frente algunas muertes bastante gráficas y decisiones algo tontas que poco a poco hacen que la dinámica se vaya volviendo más ágil al utilizar de mejor manera el espacio en el que se desarrollan las acciones; en especial cuando es tiempo de ir construyendo lo que será un enfrentamiento decisivo que de algún modo tienen que equilibrar.

Dejando así una parte final en la que claramente existen ciertas conveniencias con el guión que terminan ayudando a que esta tenga un nivel de intensidad alto y con ello se pueda presentar un mayor caos en pantalla. Donde tal vez la violencia no sea tan extrema como en los minutos previos, pero que logra ofrecer una conclusión seca y sin sentimentalismos que funciona de manera eficiente.

En cuanto a las actuaciones creo que el elenco en general está bien, todos cumplen con su rol de manera correcta a pesar de que la mayoría solo está ahí para morir cruelmente. Mientras que en cuanto a la producción vemos una buena factura: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score es buen complemento, el trabajo de sonido impecable, los efectos son de buena calidad y la labor de maquillaje resulta efectiva.

Opinión final: Primate me gustó. Película simple para pasar un buen rato viendo a un chimpancé increíblemente violento. 

Ojometro:
****