lunes, 10 de julio de 2017

Castlevania: Primera temporada



A inicios de año Netflix sorprendió al anunciar que estaba desarrollando una serie animada de Castlevania, la legendaria serie de videojuegos creada por Konami hace más de treinta años que cuenta con millones de fans por todo el mundo. Sin duda algo que nadie esperaba y que generó bastante emoción, pero también una justificada incertidumbre considerando que toda adaptación de videojuegos (ya sea en cine o TV) parece estar condenada a fracasar miserablemente; aunque al final creo que los resultados han sido mucho mejores de lo que todo mundo esperaba.

Dado a que es una serie de Netflix los ratings son irrelevantes, pero el hecho de que se haya anunciado una segunda temporada justo en el día de estreno da a entender que la empresa tiene bastante fe en el proyecto como para mantenerlo con vida el tiempo que sea necesario.

Aquí me centraré en lo positivo y negativo de la temporada, ya que de lo contrario me extendería demasiado. Así que, si aún no la han visto o no la han visto completa, ES MOMENTO QUE DEJEN DE LEER PORQUE HABRÁ SPOILERS.

----

LO POSITIVO


Historia


La historia en la que está basada la serie es la de Castlevania III y la manera en la que la presentan ayuda muchísimo para que cualquiera pueda adquirir interés en esta. Muestran lo suficiente para que sientas empatía hacia Drácula por el asesinato de su esposa pero también para quede parado como un verdadero monstruo que necesita ser eliminado; igualmente, la presencia de la iglesia como el otro villano, uno más manipulador y vil, es fundamental para que las motivaciones del resto de los personajes se puedan solidificar en pantalla y básicamente sean la vía para introducir formalmente a Alucard. 


Trevor Belmont


En general la presentación de los personajes centrales me ha parecido más que acertada, aunque es innegable que quien se lleva los reflectores es Belmont. Logran que el televidente sienta empatía por él casi de inmediato y su evolución de un alcohólico al que no le importa nada a un héroe dispuesto a pelear contra toda clase de monstruos es sumamente agradable de seguir. 


Ritmo


Otro punto fuerte de la serie es la manera en la que avanza todo considerando el tiempo tan limitado con el que cuenta. Entre 23/25 minutos por episodio no es mucho y se corre el riesgo de acelerar las cosas, al grado de que no se pueda entender nada, pero eso no pasa aquí y cada episodio logra establecer su propósito de manera prácticamente perfecta.


Nivel de violencia 


Debo de admitir que esto me sorprendió, no tanto porque hubiera violencia, sino por el nivel mostrado. Realmente no se guardan nada en este aspecto y eso es excelente debido a que la historia así lo exige para generar un impacto mucho mayor.


Episodios imperdibles:

(1) Witchbottle
(2) Necropolis
(3) Labyrinth
(4) Monument



----

LO NEGATIVO


Pocos episodios

Definitivamente la principal queja con la serie es que cuatro episodios son muy pocos, ya que cuando la historia está tomando forma acaba de manera abrupta. En general queda la sensación de que originalmente esto estaba planeado para ser una película y en algún punto decidieron cambiar de idea. 


Ausencia de la música de los juegos

Si no eres fan de los videojuegos esto te será irrelevante, pero si lo eres, seguramente te decepcionará el hecho de que la música de estos es prácticamente inexistente en la serie. Con esto no quiero decir que la música con la que cuenta sea mala (no lo es en lo absoluto), simplemente creo que las composiciones originales hubieran sido una adición agradable.

----
----
----
----


Opinión final: La primera temporada de Castlevania vale mucho la pena. Sin duda el que dure tan poco te deja con una sensación agridulce y probablemente para los más exquisitos el tema de la animación sea un problema; sin embargo, el resultado final es muy satisfactorio al presentar una historia con buena acción, sangre, magia y personajes llamativos que no solo dejará a los fans satisfechos por su fidelidad con el material de origen, sino que además tiene potencial para atraer a quienes nunca habían escuchado del videojuego.