martes, 29 de julio de 2014

Crítica: Killer Legends (2014)



Documental escrito y dirigido por Joshua Zeman (Cropsey). Tuvo algún tipo de exhibición dentro de los Estados Unidos durante el mes de marzo, pero su salida en DVD se dio apenas el pasado 1 de julio; aunque no hay información sobre su llegada a otros mercados.

Sinopsis:

Los documentalistas Joshua Zeman y Rachel Mills emprenden un viaje a lo largo de los Estados Unidos para investigar algunos crímenes verdaderos que han inspirado varias leyendas urbanas a lo largo de los años. Entre estas se encuentran: The Candyman, The Killer Clown, The Baby-Sitter and the Man Upstairs y The Hookman.



Comentarios generales:

La idea base de Killer Legends es en verdad interesante y resulta sorprendente que no existan muchos trabajos con un acercamiento similar considerando que hay una infinidad de leyendas urbanas no solo dentro de los Estados Unidos, sino a lo largo de todo el mundo. Por ello es un trabajo que se siente fresco dado a los pocos documentales de su tipo y que además sigue una línea mucho más acorde a lo que es una antología gracias a que a cada leyenda se le dedican aproximadamente 20 minutos.

En general está bien producido. Sin embargo, un punto en contra radica en el hecho de que Zeman y Mills por momentos abusan de su presencia en pantalla, tomando un protagonismo innecesario en las entrevistas o con ciertas acciones fuera de lugar; como si quisieran desviar la atención hacia ellos para quedar parados como grandes investigadores. Otro punto negativo radica en el hecho de que se nota a todas luces que las investigaciones para cada leyenda no recibieron el mismo trato.

Pasando a las historias:

The Hookman

Se trata de los famosos asesinatos que fueron cometidos durante la década de los 40s en Texarkana, Texas por el misterioso The Phantom Killer; mejor conocidos Moonlight Murders y que fueron la fuente de inspiración para la película The Town That Dreaded Sundown.

A mi juicio este es el mejor segmento de todos, ya que se nota que el trabajo de investigación realizado aquí fue mucho más extenso y el simple hecho de que sean casos que nunca se resolvieron ayuda a que el propósito general del documental quede bien plasmado. Aunque sin duda la parte más interesante es el saber cómo entre lo real y la propia película han hecho de esta leyenda urbana algo mucho más grande que estará ligado con el poblado de Texarkana para siempre e incluso como lo han adoptado de cierto modo en sus festividades anuales.

The Candyman

Se centra en el caso de envenenamiento con dulces en Halloween que le causo la muerte al pequeño Timothy Marc O’Bryan en 1974. Lo cual inicio una paranoia sobre los peligros que pueden vivir los niños dentro de la festividad.

Tal vez la historia más fuerte considerando el tema que toca, pero la que menos misterio presenta y la que indudablemente parece más de un programa policíaco de Discovery ID que otra cosa.

The Baby-Sitter and the Man Upstairs

Trata de la clásica historia de la niñera que es acosada por un misterioso hombre que hemos visto representada en bastantes películas.

Aquí es cuando se nota que el trabajo de investigación dejo de ser el mismo y que las complicaciones para encontrar una historia que encajara con la leyenda fueron bastantes. En general es un buen segmento, especialmente porque logran explicar la completa obsesión que existe dentro de los Estados Unidos por querer convertir algo común en algo que, salvo por un solitario caso, nunca ha sido de gran peligro.

The Killer Clown

El tema es claro: los payasos asesinos. Para ello se centran en una historia en Chicago que involucra a una serie de secuestradores vestidos de payasos que conducen una camioneta y tratan de convencer a los niños para que se suban en esta.

La verdad no sé cuál era el propósito de todo esto más allá de explicar la coulrofobia, ya que tratan desde Bozo el Payaso hasta John Wayne Gacy; sin dejar olvidado el caso del tipo que realizo un tiroteo disfrazado de The Joker hace unos años en el estreno de The Dark Knight Rises. Este segmento realmente no te lleva a ningún lado y del caso original explica poco o nada.

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Opinión final: Killer Legends es un documental aceptable, pero se queda corto en su propósito general dado a que no todas las historias son tratadas de la misma manera. 

Ojometro:
*** 

sábado, 26 de julio de 2014

Crítica: House of Dust (2014)


Película dirigida por A.D. Calvo (The Melancholy Fantastic) y escrita por la dupla Nevada Grey/ Alyssa Alexandria. Salió a la venta en DVD e iTunes el pasado 20 de mayo dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Unos estudiantes universitarios exploran un manicomio abandonado y cuando entran a lo que era el crematorio algunos de ellos rompen por accidente unos frascos con cenizas. Lo que no saben es que al aspirar un poco de estas serán poseídos por las almas de aquellos a quienes pertenecen; incluido un peligroso asesino serial de 1950.



Comentarios generales:

Cuando leí el aviso de “basado en hechos reales” esperaba lo peor, ya que esto usualmente suele ser clara señal para un found footage dentro de manicomios. Sin embargo, para mi sorpresa House of Dust no solo no estaba filmada bajo dicho formato, sino que incluso en los créditos finales tienen la decencia de aclararte que dichos hechos solo se basan en un insignificante hallazgo de 2005 en un hospital de Oregón.

Eso al final de cuentas fue lo más innovador, ya que sin temor a exagerar puedo decir que Calvo nos trae una película genérica por excelencia que difícilmente le causará algún tipo de reacción al espectador después de los primeros cinco minutos; la cual está llena de momentos tan monótonos que la vuelven pesada y que hacen pensar que realmente no se tenía mucha idea sobre cómo llevar esta historia más allá de 30 o 40 minutos.

Todo esto se debe en gran medida a que, salvo de manera muy ligera con el personaje de Emma, no hay mucha construcción detrás; nunca existe el mínimo esfuerzo por tratar de generar intriga al revelar algo de los acontecimientos previos que te hagan entender por qué diablos uno de estos espíritus atormenta a Emma (o si solo está totalmente loca), cuáles eran los motivos que hacían a los internos tan aterradores o por qué las cenizas pueden poseer a una persona.

Es como si nada importara realmente, lo cual es una pena considerando que la posesión por medio de las cenizas no sonaba nada mal; al menos era una manera ingeniosa de alejarse del resto de trabajos similares pero la transición de estudiantes inofensivos a locos con personalidades diferentes está muy mal diseñada como para poder mantener un interés genuino. Igualmente, la película carece de impacto, de momentos que se te queden en la memoria a largo plazo ya sea por su grado de suspenso o terror: prácticamente todas las muertes son fuera de cámara y la presencia del espíritu es bastante limitada.

El final es meh. Se siente muy precipitado y te deja con una clara sensación de vacío porque no te responde ninguna duda; de hecho, deja abierta la posibilidad de una secuela.

Las actuaciones en general no están mal, el hecho de que los actores fueran bastante jóvenes ayuda con el aire universitario pero les dan tan poco material como para que alguien sobresalga. En la cuestión de la producción no se le puede recriminar nada realmente: tiene un buen trabajo de fotografía, un score decente y lo poco que implementa de efectos/maquillaje cumple con su propósito.

Opinión final: House of Dust es decepcionante. No la consideraría pésima o de lo peor del año, sino más bien algo totalmente intrascendente.

Ojometro:
**

jueves, 24 de julio de 2014

Crítica: Seed 2: The New Breed (2014)


Secuela escrita y dirigida por Marcel Walz, pero cuyo productor principal es nada más y nada menos que nuestro amigo Uwe Boll. Salió directamente en DVD para Alemania este mes de julio; mientras que su llegada a los Estados Unidos bajo este formato, así como en VOD, está programada para el próximo mes de octubre.

Sinopsis:

Regresando de su despedida de soltera en Las Vegas, Christine (Natalie Scheetz) junto con sus amigas maneja a lo largo del gran y caluroso desierto de Nevada. Sin embargo, ellas no se encuentran solas en dicho lugar, ya que el asesino serial Max Seed está de regreso y ahora trae a toda su familia con él.



Comentarios generales:

La verdad me sorprendió bastante el enterarme que habría una secuela de Seed, uno de los trabajos más controvertidos de Uwe Boll no solo por ser malo, sino por el grado de violencia/morbo que manejaba. Simplemente no había forma de que se pudiera igualar esto último y por ello esta entrega tenía que ser diferente de algún modo, lo cual ocurrió.

The New Breed es un ente distinto a su predecesora debido a que Walz prefiere no solo ofrecer un slasher híper violento, sino que además trata de contar una historia mucho más compleja que no deje de lado la violencia o los momentos sádicos que pusieron en el mapa a Max Seed. Esto mediante la idea de ir revelando todos los acontecimientos de manera alterna, sin seguir una línea de tiempo fija que le permita al espectador sentirse cómodo con lo que está viendo y que así vaya descifrando desde antes lo que va a ocurrir; una idea que ciertamente no es mala, pero esta tan mal implementada ya que por momentos convierte a la historia en una muy difícil de seguir por el poco sentido que le da a las acciones de la familia asesina.

Simplemente le quita mucha fluidez; de pronto estás viendo una escena intensa llena de sangre y en lugar de continuar con esa línea para ir revelando más detalles lo que se hace es cambiar de manera abrupta a otra escena que en la línea de tiempo ocurrió antes e involucra una conversación aburrida entre las amigas. Así es la película como por 50 minutos, los avances se dan muy lento, el impacto de las muertes nunca llega a ser tan efectivo y además a eso hay que agregarle que realmente nunca te explican muy bien las creencias religiosas de la familia o los motivos por los cuales toman decisiones tan extrañas: es el típico caso en donde pasa mucho en pantalla, pero realmente te dicen poco todo el tiempo.

El final es lo mejorcito por un par de sorpresas que hay, pero al igual que todos los minutos previos se siente muy flojo; sin impacto.

Las actuaciones son bastante lamentables, nadie se salva. En la producción tiene sus puntos fuertes en el soundtrack y sin duda con los efectos/maquillaje que le añaden un nivel de brutalidad adecuado a la película; en especial a una escena de crucifixión.

Opinión final: Seed 2 evoca a absolutamente todos los atroces trabajos de Boll, aunque al menos se nota un poco más de idea en cuanto a la presentación general.

Ojometro:
*

martes, 22 de julio de 2014

Crítica: From Dusk Till Dawn (1996)

Película de 1996 dirigida por Robert Rodríguez y escrita Quentin Tarantino. En su momento fue considerada como un moderado éxito gracias a los 25 millones de dólares que logró recaudar solo en los Estados Unidos, pero desde entonces se convirtió en uno de los trabajos de culto más importantes del género; al cual le siguieron un par de secuelas y además una serie de TV que salió este año.

Sinopsis:

Seth (George Clooney) y Richie Gecko (Tarantino) son dos violentos criminales que huyen hacia México para ocultarse de las autoridades después de que roban un banco. En su camino secuestran a una familia que los ayudará a cruzar la frontera con éxito; aunque una vez estando del otro lado elegirán el peor lugar de todos para pasar la noche.

Comentarios generales:

Pasaron como trece años para que volviera a ver la primera colaboración entre Rodríguez y Tarantino dentro del género, por lo cual tenía ciertas dudas con respecto a cómo iba a reaccionar ante una película de la cual tenía muy buenos recuerdos. Afortunadamente poco cambio desde entonces.

From Dusk Till Dawn es un trabajo esencial (junto con la serie de TV de Buffy the Vampire Slayer y Blade) para entender la evolución del género de vampiros durante la segunda mitad de la década de los 90s, aunque curiosamente es el que menos se enfoca en los chupasangre para contar gran parte de su historia. Incluso se puede decir que son dos películas en una debido al enfoque totalmente diferente que existe entre la primera y la segunda parte; de hecho, para quienes nunca la han visto seguramente resultará desconcertante el encontrar que durante casi una hora lo que nos regala Rodríguez es más que nada un thriller violento en donde se hace un análisis sobre dos hermanos que son peligrosos como pocos, pero manejan las situaciones de manera totalmente diferente. Generando así muchos diálogos para recordar, un ritmo pausado y momentos que sin esperarlo te tendrán tenso; todo bajo un solo propósito: tomarte por sorpresa.

Y es que cuando la historia se traslada a México puedo apostar que absolutamente nadie se esperaba un cambio tan radical como el que ocurre aquí, ya que en ningún momento se te dan señales sobre la posible aparición de los vampiros sino hasta después del increíblemente sensual baile de Salma Hayek y ahí radica su importancia al sacarlos completamente de los estándares comunes llenos de misticismo que por décadas dominaron a esta clase filmes para presentarlos de una forma más decadente. Son 30 minutos de una locura total, llena de acción, un ritmo acelerado, sangre, explosiones y momentos totalmente exagerados que encajan a la perfección a pesar de algunos huecos evidentes en la trama que durante este lapso poco o nada te importarán.

El final es bastante satisfactorio, aunque aquí es donde dichos huecos de los que hablo terminan por generarte una pequeña decepción gracias a que sientes que algo quedo incompleto (¿Qué diablos es El Rey? ¿De dónde diablos llegaron tantos vampiros? ¿Que tiene que ver el templo azteca en todo esto? ).

En actuaciones la dupla conformada por Clooney y Tarantino es estupenda, tienen mucha química y eso ayuda una enormidad durante la primera hora; mientras que todos los demás actores cumplen a la perfección con sus roles. La producción incluso hoy en día luce bastante bien: el aire de serie b sigue intacto, la dirección de arte es muy destacada y el sonido es una brutalidad que ayuda en demasía a que las escenas de acción sean espectaculares. Lo único que no ha aguantado tan bien el paso del tiempo son los efectos y el maquillaje, aunque tampoco es que luzcan en extremo viejos o anticuados.  

Opinión final: 18 años después From Dusk Till Dawn sigue siendo una película esencial de los 90s que ha envejecido de buena forma y sin duda una de las experiencias más divertidas que se pueden encontrar.

Ojometro:
*****