martes, 23 de septiembre de 2014

Crítica: Found (2014)


Película dirigida por Scott Schirmer, la cual es una adaptación de una novela del mismo nombre escrita por Todd Rigney. Se estrenó de manera limitada en cines, VOD y diversas plataformas digitales dentro de los Estados Unidos el pasado 25 de agosto, mientras que su salida en DVD se dio precisamente el día de hoy.

Sinopsis:

Marty (Gavin Brown) es un alumno de quinto grado modelo: saca buenas calificaciones, escucha a sus maestros y nunca se mete en problemas. También es fanático de las películas de terror y victima de bullying por parte de otros niños; sin embargo, un día descubre que su hermano mayor es un asesino serial y guardar el secreto amenaza con cambiar su vida para siempre.



Comentarios generales:

Debo de admitir que no he leído la novela, así que cuando vi el titulo lo primero que pensé fue que este trabajo estaría conectado de alguno y otro modo con el found footage, especialmente con su ínfimo presupuesto, pero me lleve una agradable sorpresa al ver que no era así.

Con Found lo que nos trae Schirmer es una historia que podía haber caído en la simpleza de vendernos la idea de que uno se vuelve violento por lo que ve en pantalla (en este caso, las películas de terror), pero en lugar de eso le brinda un enfoque totalmente distinto al utilizarlo más como un síntoma provocado por la desestabilidad en el hogar y otros temas complejos como el bullying o el racismo.

Todo desde la perspectiva de un niño de 12 años que tiene que lidiar con una situación aterradora incluso dentro del único lugar en donde supuestamente está a salvo, provocando así una sensación de inseguridad y terror muy fuerte durante más de una hora a pesar de que la película en si no ofrece muchas escenas de impacto; aunque las que tiene logran aportar muchísimo en dosis muy bien cuidadas para no convertirla en un trabajo de serie b más que le quite atención a lo verdaderamente importante.

Básicamente por medio de un ritmo semi lento se construye una dinámica entre los hermanos muy interesante en la que no estás completamente seguro sobre como reaccionará cada uno o si Marty terminará sucumbiendo ante la oscuridad como lo hizo su hermano; un ritmo que puede llegar a ser un problema para varios y no los culparía, ya que por momentos la película se siente pesada con tanta escena contemplativa cuyo único propósito es  evitar que el espectador se sienta bajo la idea de que está viendo un slasher convencional. Otro problema que le encontré es que nunca mencionan la época en la que se desarrolla la historia, ya que por los VHS uno asume que es en los 80s o 90s, pero al tratar temas tan actuales como que hace corto el no saber muy bien la década.

El final es tremendo. Perturbador y con muchísima fuerza; en donde el director nos invita a imaginarnos las atrocidades fuera de cámara sin que eso afecte en lo más mínimo el resultado. 

Las actuaciones de Brown y de Ethan Philbeck como su hermano Steve son muy buenas, tienen mucha química; aunque especialmente el primero logra ofrecer varios momentos destacados con su lenta transformación de niño bueno a niño con conflictos bastante pesados. La producción, como era de esperarse para un trabajo con un presupuesto aproximado de $8000 es muy discreta, pero en ocasiones ni lo parece: tiene un buen trabajo de fotografía, el score es absorbente y todos lo que tiene que ver con la cuestión de efectos/maquillaje logra de manera efectiva su tarea de recrear un estilo ochentero en los filmes expuestos. Lo único criticable es el sonido, algo que no es de extrañar en esa clase de películas.

Opinión final: Foud es probablemente la mejor película indie de este 2014. Bastante recomendable.

Ojometro:
****