martes, 7 de octubre de 2025

Crítica: The Strangers: Chapter 2 (2025)

Secuela dirigida por Renny Harlin (The Strangers: Chapter 1), cuyo guion fue co-escrito por Alan R. Cohen y Alan Freedland. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el 26 de septiembre, mientras que en México hizo lo propio el pasado 2 de octubre; recaudando hasta la fecha $11.5 millones de dólares en taquilla a nivel mundial.

Sinopsis:

Varada en un pequeño pueblo sin salida, Maya (Madelaine Petsch) tendrá que enfrentar una vez más una noche de terror cortesía de los tres mortales asesinos que la traumatizaron y ahora tendrá que ponerle fin a su violencia desmedida.


Comentarios generales:

Si bien no me pareció tan desastrosa, lo cierto es que The Strangers: Chapter 1 fue una de las mayores decepciones de 2024 debido a que solo se trató de una copia de la película original que se sentía sin relevancia en lo que respecta a esta nueva trilogía. Situación que terminó hundiendo todas las expectativas existentes por un proyecto que parecía sumamente ambicioso de inicio y que ahora parece destinado a fracasar ante el desinterés general, dejando a The Strangers: Chapter 2 en una posición compleja de la que apenas logra salir. 

Y es que esta segunda parte definitivamente representa una leve mejoría en determinados aspectos y mucho de eso se debe a que Harlin ya no está atado a tener que replicar el material original, dejándole con esto un mayor margen de maniobra para poder presentar algo distinto. Lo cual se puede notar de manera rápida durante una primera media hora que tiene aires de “Halloween 2” muy marcados con los que se puede establecer un tipo de dinámica en la que en todo momento la sensación de riesgo para Maya es muy potente y además se le da más pantalla a los extraños para que se siga magnificando lo peligrosos que son.

Llevándonos así por una larga persecución que en términos generales es entretenida, sin embargo, también es cierto que al enfocarse tanto en esta situación se termina dejando de lado la investigación alterna sobre la identidad de los asesinos y gracias a esto se siente que dicho aspecto no lleva a ningún lado; en especial cuando empezamos a ver flashbacks que básicamente confirman la identidad de uno de estos. Aunque tampoco es que se trate de algo tan negativo para el desarrollo, sobre todo porque existe una buena fluidez en las acciones que evita que el espectador se aburra y además la complementan generando una serie de dudas sólidas con respecto a las intenciones de cada personaje con el que se cruza nuestra protagonista.

Siendo esto último algo importante para que la parte final sea lo suficientemente tensa y con ello se tenga un desenlace en el que puede pasar cualquier cosa. Donde ciertamente es un tanto decepcionante que las muertes no se muestren en cámara, pero la forma de concluir este segundo round entre Maya y los extraños por fin brinda algo de claridad con respecto al rumbo de la historia que genera interés por la tercera entrega.

En cuanto a las actuaciones hay que decir que Madelaine Petsch en está ocasión hace un trabajo destacado. Ya que ahora si adquiere un rol más de final girl que le exige no solo un mayor reto físico, sino también un mayor rango de emociones al ser quien carga con todo el peso de las acciones bajo un personaje cuyos traumas parece que la van a quebrar en cualquier momento y siempre tiene que superarlos para seguir con vida.

Y sobre la producción, nuevamente tenemos una factura de buen nivel: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte está bien cuidada, el score es un buen complemento, el trabajo de sonido no presenta fallos y lo referente a efectos/maquillaje sigue la línea discreta de la película anterior.

Opinión final: The Strangers: Chapter 2 está ok. Secuela con más identidad que su predecesora para pasar el rato.  

Ojometro:
***

viernes, 3 de octubre de 2025

Crítica: Witchboard (2025)

Remake de la película de 1986 escrito y dirigido por Chuck Russell. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos a mediados de agosto, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 16 de septiembre.

Sinopsis:

Un tablero de péndulo maldito despierta fuerzas oscuras, arrastrando a una joven pareja dentro de un juego de posesión y engaño del cual no podrán escapar. 


Comentarios generales:

"Witchboard" de 1986 no es precisamente una gran película; de hecho, ni siquiera la podría llegar a catalogar como una película decente. Sin embargo, es uno de tantos trabajos de los 80s que se fueron ganando un estatus de culto entre muchos fans con el pasar de los años y debido a eso no es de extrañar que alguien buscara hacer un remake para explotar dicha nostalgia, aunque el resultado final probablemente es muy distinto al que muchos esperaban.

Ya que lo traído por Russell realmente solo toma el nombre de la original para hacer este remake, cambiando absolutamente todo en su búsqueda por ofrecer una historia de brujas que se siente muy anticuada tanto en su idea como en su ejecución. Lo cual probablemente durante el primer acto no sea tan notorio debido a que, ante la sorpresa por los cambios tan radicales y el rápido desarrollo de las acciones, el espectador se ve expuesto a algo que ofrece lo mínimo necesario para mantener el interés por medio de elementos simples cuyo propósito de establecer el aspecto sobrenatural y el lado violento de la maldición se cumple sin muchos problemas.

Lo malo es que una vez alcanzado dicho objetivo el director empieza a caer en clichés ochenteros e inconsistencias en cuanto a las decisiones de los personajes que son difíciles de ignorar, las cuales trata de tapar con cierto toque de excentricidad por medio del villano sin los mejores resultados. Provocando con esto que la experiencia se vaya volviendo un tanto aburrida y predecible; aunque también hay que mencionar que por algunos minutos se logra retomar el entretenimiento simple con una escena rodeada de muertes, sangre y caos que le da un poco de validez a todo el tema de la bruja con la esperanza de poder cerrar esto de la manera más fuerte posible.

Algo que en este caso no se da del todo, ya que si bien la parte final no es tan mala, lo cierto es que la manera en la que se resuelve la problemática es poco convincente. Dejándonos así un desenlace que trata de ser emotivo sin mucho éxito y que en su afán por acelerar las cosas se termina sintiendo totalmente intrascendente. 

En cuanto a las actuaciones estamos ante el típico caso de un elenco que realmente hace lo que puede con lo que tiene, siendo Madison Iseman (Emily) y Jamie Campbell Bower (Alexander Babtiste) quienes dejan las mejores sensaciones. Mientras que en producción no hay nada que destaque de sobremanera: el trabajo de fotografía cumple, la dirección de arte está ok, el score es genérico, el trabajo de sonido no presenta fallos, los efectos tienen altibajos (sobre todo en el CGI) y la labor de maquillaje cumple.

Opinión final: Witchboard es decepcionante. Película del montón que olvidarán rapidamente hasta que la pasen en TV. 

Ojometro:
**

martes, 30 de septiembre de 2025

Crítica: Bambi: The Reckoning (2025)

Película dirigida por Dan Allen, cuyo guión fue escrito por Rhys Warrington. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos y México a mediados de julio, mientras que su salida en VOD se dio el pasado 27 de agosto.

Sinopsis:

Después de que una madre y su hijo sobreviven a un choque automovilístico, pronto se ven perseguidos por Bambi: un ciervo mutante afligido en búsqueda de venganza por la muerte de su madre.


Comentarios generales:

The Twisted Childhood Universe sigue posicionándose como el proyecto más sólido dentro del auge de adaptaciones de personajes del dominio público y en gran parte se debe a que es el único que ha mostrado intenciones de mejoría conforme han estado saliendo cada una de las películas que lo conforman. Lo cual evidentemente no es garantía de calidad y siempre existe el riesgo de ver algo realmente malo como suele ocurrir con trabajos similares; sin embargo, ese no es el caso con Bambi: The Reckoning.

Y es que lo traído por Allen es probablemente la mejor película de las cuatro que llevamos en este universo cinematográfico y mucho se debe a que, al tratarse de la historia más simple, prácticamente no hay necesidad de torcer tanto la idea central. Sobre todo porque esto permite que se pueda explotar desde el inicio la presencia de Bambi y con ello establecer una dinámica en la que represente un nivel de amenaza muy alto en cualquier instante, dejando solo el tiempo necesario para desarrollar ciertos aspectos familiares que nos dan la oportunidad de conocer a un grupo de personajes cuyos destinos no son tan complicados de descifrar.

Situación que ciertamente hace que las cosas se vuelvan un tanto huecas durante el segundo acto, sobre todo si es que se quiere saber un poco más con respecto a la presencia de los cazadores, pero la realidad es que tampoco termina siendo un problema tan grave debido a que una vez que inicia el caos eso te deja de importar casi de inmediato. Ya que la manera en la que exponen la violencia ligada a Bambi es muy entretenida de ver, no solo por el hecho de que aporta buenos momentos de brutalidad, sino porque también logran construir determinadas escenas que juegan de manera interesante con la oscuridad para que su forma de asechar tenga un mayor impacto y también para ocultar de cierta forma un CGI que no es precisamente el más estable.

Todo para llevarnos a una parte final en donde se trata de redondear un poco las cuestiones familiares establecidas previamente y gracias a ello el desenlace no es tan espectacular como se esperaría. Aunque eso no significa que sea aburrido o algo similar; simplemente no alcanza a tener la fuerza necesaria como para dejar una impresión más fuerte.

Las actuaciones cumplen con su propósito básico de sobrellevar una historia que realmente no requiere de demasiada emocionalidad la mayoría del tiempo. Mientras que en producción el presupuesto limitado no impide que se tenga una factura decente: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte básica, el score es bastante genérico, el trabajo de sonido no tiene fallos, los efectos tienen algunos altibajos y la labor de maquillaje resulta competente.

Opinión final: Bambi: The Reckoning está divertida. Película básica que es la que mejor ha funcionado dentro del TCU hasta el momento.

Ojometro:
***

jueves, 25 de septiembre de 2025

Crítica: Ziam (2025)

Producción tailandesa dirigida por Kulp Kaljareuk, quien comparte créditos como co-escritor del guión junto a Weerasu Worrapot y Nut Nualpang. Se estrenó directamente en Netflix a nivel mundial el pasado 9 de julio.

Sinopsis:

En un mundo que sucumbe ante la hambruna, un peleador de Muay Thai lucha contra hordas de violentos zombies mientras trata de rescatar a su amada dentro del hospital en el que trabaja.


Comentarios generales:

Cuando se trata de zombies dentro del cine de terror asiático casi siempre lo que se viene a la mente son las producciones coreanas debido a que en los últimos años han logrado crear su propio estilo con un éxito considerable. Algo que los demás países de dicho continente han notado y de a poco están tratando de replicarlo para sacarle provecho, aunque la mayoría de los intentos terminan fracasando de manera importante como ocurre con Ziam.

Y es que lo traído por Kaljareuk inicia como una historia cuya base parece tener cierto nivel de profundidad gracias a todo el tema de la hambruna, pero no tarda prácticamente nada en desecharlo para dar paso a algo mucho más convencional. Diseñando absolutamente todo bajo el propósito de exponer la habilidad atlética del protagonista por medio de una cantidad considerable de zombies en pantalla, lo cual en un inicio funciona dado a que el brote dentro del hospital y la violencia con la que estos se presentan es entretenida de ver; sin embargo, una vez que pasa la novedad las cosas empiezan a volverse poco interesantes.

Teniendo por ahí durante el segundo acto alguno que otro momento desgarrador que se queda en lo anecdótico ante el poco tiempo que existe para desarrollar situaciones que añadan sustancia a algo que va cayendo en lo repetitivo de manera cada vez más rápida. Aunque el hecho de que el ritmo sea tan acelerado evita que lo que ves en pantalla se vuelva pesado y eso termina beneficiando a una serie de escenas que en el análisis más profundo no aportan absolutamente nada, pero resultan competentes para los fines prácticos de perder tiempo rumbo a una parte final en la que la apuesta es lograr ofrecer la mayor espectacularidad posible.

Un objetivo que se cumple a medias dado a que, si bien son los mejores minutos de la película en cuanto a la acción presentada y el aspecto visual, la verdad se siente como si nada de lo que ocurre tuviera relevancia y en el afán por querer hacer lucir como alguien todopoderoso al protagonista se pierde cualquier intento por lograr que el cierre sea lo suficientemente emocional.

En cuanto a las actuaciones no hay mucho que decir, la mayoría son olvidables y realmente ninguna logra transmitir algún tipo de emoción dentro de una crisis de escala considerable. Mientras que en lo referente a la producción, es de una factura decente: el trabajo de fotografía es sólido, la dirección de arte cumple, el score no aporta demasiado, el trabajo de sonido es limpio, los efectos están bien hechos y la labor de maquillaje es de buena calidad.

Opinión final: Ziam es mediocre. Película de zombies del montón de la que se olvidarán en un par de días.

Ojometro:
**