lunes, 15 de diciembre de 2014

Crítica: Silent Retreat (2014)

Primer largometraje de la directora Tricia Lee, quien además es la co-escritora del guión junto con Corey Brown. Se estrenó a mitad de año de manera limitada en cines dentro de Canadá y posteriormente durante el mes de septiembre salió en DVD y VOD; mientras que en los Estados Unidos salió en diversas plataformas digitales.

Sinopsis:

Janey (Chelsea Jenish) es enviada a un campamento para someterse al tratamiento de silencio y meditación en medio del bosque como parte de su rehabilitación. Estando ahí se vuelve rápidamente en alguien que rompe las reglas constantemente y gracias a eso se da cuenta que los hombres que dirigen el lugar les han estado lavando el cerebro a todas las internas; aunque eso no parece ser lo único perturbador del lugar.

Comentarios generales:

Cuando leí sobre Silent Retreat me llamó poderosamente la atención debido a que pocas propuestas dentro del género manejan el silencio como algo relevante y no sabía exactamente si esperar algo convencional o algo que se acercara de manera discreta al cine mudo. Así que después de una larga espera por fin llegó y aunque me decepcionó un poco el que dicho aspecto central fuera solo utilizado en parte, creo que en términos generales se logran buenos resultados.

Y es que esta es una película que bien se puede dividir en dos partes muy claras, siendo donde Lee se dedica exclusivamente a manejar las cosas en base al tema del silencio por mucho la más interesante.

Esto se da prácticamente durante todo el primer acto y en un breve lapso del segundo, generando una sensación de paranoia y una atmósfera de soledad increíblemente fuertes que se mezclan de manera ideal para brindarnos algunos momentos que, si bien no son precisamente aterradores, si le añaden algo distinto a las cosas; especialmente porque se toca un tema controvertido y se deja que sea el propio espectador quien saque sus conclusiones sobre lo que ocurre en dicho lugar. Aunque para hacerlo se maneja un ritmo que es lento, sin muchas prisas; el cual provoca que sientas como si lo que estuvieras viendo no llevara a ningún lado.

Luego está la otra mitad donde las cosas suben de intensidad, así como de ritmo, para introducir a una criatura peculiar que a muchos les hará recordar de cierto modo a The Descent y que dicta el inicio de la poca claridad dentro de la historia. Lo cual es una pena porque la criatura en si no es el problema, sino la poca lógica presentada para justificar su presencia: nunca te explican qué diablos es, por qué vive en el bosque o por qué te debe de importar lo que haga. De hecho, una vez que entra en la dinámica la película pierde toda su esencia y a pesar de que se hacen esfuerzos por querer integrar los aspectos iniciales estos terminan esfumándose en la violencia.

El final no está mal, es mucho más sangriento de lo que uno se imaginaria al inicio y le añaden cierta lógica al tema de la criatura.

En las actuaciones casi todo recae en Jenish y Robert Nolan, siendo este último el que brinda algunas de las mejores escenas. La producción en general tiene buena nota: la fotografía es sobria (ayuda mucho especialmente con la primera mitad) y los efectos/maquillaje son muy simples; aunque por ahí existe alguno que otro traspié con el trabajo de sonido en ciertos diálogos que se nota tuvieron que ser sobrepuestos. Mención aparte merece el score.

Opinión final: Silent Retreat me agrado. Es una pena que le agregaran algo innecesario pero en general vale la pena.

Ojometro:
****

1 comentario:

  1. Una película que prometía mucho más que lo que fue. Por cierto, ello se debe a confusiones en el guión, con situaciones ambiguas que enredan más las cosas. Suspenso sí, pero moderado, aunque me parecieron buenos los flashback, que finalmente aclaran lo de la doble personalidad del niño y su paso a la madurez.

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