sábado, 10 de enero de 2015

Crítica: The Doorway (2000)

Película del año 2000 escrita y dirigida por Michael B. Druxman, la cual básicamente representó su última participación tras la cámara antes de dedicarse principalmente a escribir guiones para TV.  Actualmente solo se puede conseguir en su versión de DVD que fue lanzada hace 15 años atrás.

Sinopsis:

Cuatro universitarios están en búsqueda de un lugar barato en donde vivir y al parecer han encontrado un acuerdo soñado: quedarse completamente gratis en una vieja casa a cambio de que la remodelen. Al inicio todo parece simplemente cuestión de adaptarse al polvo, pero con el paso de los días cosas extrañas empezarán a ocurrir que revelarán su aterrador y carnal pasado.

Comentarios generales:

El año 2000 no fue precisamente uno para recordar dentro del género y por ello encontrar trabajos de aquella época es una labor complicada, así que cuando tuve la oportunidad de conseguir The Doorway no lo pensé dos veces. No porque fuera un clásico o porque esperara que fuera una joya escondida, sino simplemente para checar el estado del cine de terror dentro de lo que en aquel entonces se le consideraba un nivel menos comercial y bueno… la verdad es que las cosas no eran precisamente agradables.

Ya que lo que nos trae Druxman es algo que prácticamente desde el primer minuto retará tu paciencia por medio de una historia que en el papel es “arriesgada” al tratar el sexo con demonios, pero que con el paso de los minutos se convierte más que nada en una comedia muy estúpida de manera no intencional. Esto porque el director es completamente incapaz de generar una atmósfera de terror apropiada o de construir momentos de suspenso que ayuden a darle fuerza a aspectos que tendrían que tener más relevancia, los cuales terminan perdiéndose en medio de diálogos irrelevantes o situaciones que no te llevan a nada durante la primera mitad.

Aunque lo peor es que la segunda mitad tampoco ayuda demasiado y en gran parte se debe a que se toman decisiones muy absurdas que tornan repetitivo todo lo que ves, como el regresar a los protagonistas a la casa bajo la excusa de introducir a un par de personajes nuevos que no aportan gran cosa. De los cuales especialmente el de Lydia termina sintiéndose desaprovechado en su totalidad gracias a que solo la ponen ahí como un tipo de vidente miedoso a la que solo quieres que maten lo antes posible; en lugar de utilizarla para generar un conflicto decente con el demonio principal que le podría haber brindado una dinámica diferente por algunos minutos.

El final no te podría importar menos debido a que vuelve a recurrir en el absurdo regreso de los protagonistas a la casa (si, leyeron bien, regresan por segunda ocasión) para repetir exactamente lo mismo otra vez y hacerte sentir que simplemente alargaron la película de manera innecesaria para cumplir con los 90 minutos de duración.

Las actuaciones son lamentables, nadie se salva e incluso sientes mucha pena al ver como Roy Scheider tuvo que aceptar un rol aquí seguramente ante la falta de ofertas de trabajo. En producción hay que decir que realmente no ha envejecido nada bien, al grado de que parece más una película de los 80s que una de inicios de la década pasada: tiene un trabajo de sonido muy deficiente, los efectos generados por computadora parecen de videojuego de PC mal hechos y los prácticos dan pena; aunque el maquillaje tiene dos que tres cosas aceptables.

Opinión final: The Doorway es una película extremadamente mala que seguirá en la irrelevancia por décadas. Evítenla.

Ojometro:
*

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