miércoles, 28 de enero de 2015

Crítica: The Woman in Black 2: Angel of Death (2015)


Secuela directa de la película del 2012 dirigida por Tom Harper, cuyo guión fue escrito por Jon Croker. Se estrenó en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 2 de enero, mientras que aquí en México recién llego el fin de semana pasado. Hasta la fecha ha recaudado en taquilla $127.7 millones de dólares a nivel mundial.

Sinopsis:

Cuarenta años después de los sucesos ocurridos dentro de la mansión Eel Marsh, un grupo de niños es evacuado de Londres junto con su joven maestra Eve Parkins (Phoebe Fox) mientras está en marcha la Segunda Guerra Mundial. ¿Su destino? La mansión ahora abandonada, pero cuyo más oscuro habitante despertará con su llegada.



Comentarios generales:

La primera entrega tenía sus buenas cosas, especialmente dentro del apartado técnico, pero nunca me pareció que dejara demasiado material como para justificar una secuela y por ello este trabajo lucia bastante arriesgado. Simplemente los estudios Hammer siguen sin encontrar la fórmula exitosa del pasado y para nuestra mala fortuna Angel of Death no será donde finalmente den con esta.

La verdad es que Harper y Croker hacen un gran esfuerzo por sacar las cosas a flote porque ponen mucho énfasis en mantener ligada de la mejor manera posible la historia con la primera película y además seguir manteniendo ese toque clásico a pesar del gran salto que se presenta en el tiempo. Realmente me pareció muy acertado utilizar la segunda guerra mundial como punto de partida, ya que no solo es una buena justificación para regresar a la casa, sino que también les añade un toque de sufrimiento interesante a los personajes centrales; quienes con esto proporcionan diferentes aspectos traumáticos de la guerra que los terminan exponiendo de manera mucho más profunda con la dama de negro.

El problema viene en que una vez establecido esto la película cae en un largo y tedioso ejercicio de mantener lo más limitado posible todo lo que involucre al espíritu, alargan muchísimo la espera tratando de generar interés por medio de breves sustos fáciles o con la construcción de una atmósfera llena de oscuridad que, si bien es efectiva, por momentos la encontré algo molesta. La vuelven muy aburrida, sin mucho contenido interesante más allá de algunas caminatas nocturnas; evidenciando así los grandes problemas para poder encontrar nuevas ideas dentro de una historia que ya exprimió todo lo que tenia que dar.

Además cometen el gran error de que los niños, quienes supuestamente son las principales víctimas, te importen muy poco gracias a que no se hace nada relevante con ellos (a excepción de Edward). Solo están ahí para efectos prácticos, para proporcionar alguna que otra muerte fuera de cámara que justifique el regreso del espíritu; dejándote la sensación de que por más que trataron nunca se animaron a elevar el grado de violencia para no poner en riesgo la clasificación PG13.

La parte final es por mucho la más intensa, beneficiada en gran medida por los pequeños cambios de escenario presentados y con la integración de algo que está directamente relacionado con lo ocurrido 40 años atrás.

En actuaciones realmente todo recae en Fox, quien en general hace un buen trabajo como ese rostro amable, pero a la vez frágil que pretende mantener todo a flote; de ahí en fuera no existe nadie más que resalte en gran forma, aunque tampoco hacen mal trabajo. La producción sigue siendo de nota alta: el trabajo de fotografía es muy sólido al generar un escenario de soledad/oscuridad como pocos (aunque como mencione arriba, en algunos momentos llega a ser frustrante), la dirección de arte es impecable y el score muy adecuado.

Opinión final: Angel of Death realmente no aporta muchas cosas nuevas y para muchos será perfectamente olvidable, pero al final la encontré ligeramente aceptable. 

Ojometro:
***