domingo, 23 de febrero de 2014

Crítica: The Ganzfeld Haunting (2014)


Película que significa el debut dentro del género del director Michael Oblowitz, quien además es uno de los tres guionistas a los que se les da crédito. Se estrenó en DVD y en plataformas digitales el pasado 18 de febrero dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Cinco estudiantes de psicología se instalan en una vieja casa abandonada para llevar a cabo un experimento que forma parte de un trabajo escolar. Sin embargo, entre drogas, alcohol, sexo y recuerdos de los cuales no tienen conocimiento terminaran experimentando una noche en donde no sabrán que es real y que no.



Comentarios generales:

Resulta bastante hilarante saber que el guión de The Ganzfeld Haunting fue escrito entre tres personas debido a que son pocos los trabajos que recuerdo cuya historia sea tan raquítica como la que te muestran aquí.

Y es que no miento, Oblowitz nos trae un trabajo en donde se repiten las mismas cosas una y otra vez, al grado de que a los 20/25 minutos básicamente ya viste un 90% de la película: su idea central, sus conflictos principales, los romances, el “misterio” y hasta el fantasma. Esto evidentemente termina afectándola de manera brutal, ya que para disimular la falta de ideas el director se limita a ofrecernos cada dos minutos tomas a la nada, enseñando algún objeto o zona de la casa totalmente vacía; aunque eso no es todo, también parece tener una extraña obsesión por mostrarle al espectador cómo se aspira la cocaína, al grado de que esta acción se ve hasta quince veces como mínimo e incluso en algunas ocasiones utilizando ciertos efectos que supongo eran para que luciera mucho más llamativa.

Sin embargo, una vez que se dan cuenta que las drogas no son suficientes la siguiente gran idea es explotar el sexo, por lo cual nos ensartan una larga escena lésbica de baile muy sensual entre dos de las actrices. Algo que como hombre disfrutas dado a que ambas son exageradamente sexys, pero que no basta para hacerte olvidar todo lo anterior y que pierde su efecto rápidamente; básicamente su existencia se da para tratar de que a cierto sector no le parezca espantosa la película y la pueda defender de cierto modo.  

Ya cuando llega el final estas lo suficientemente harto como para que te pueda importar, esto a pesar de que termina siendo bastante trágico. Nunca hay suspenso o la más mínima intención de sacarse un susto con algunos trucos fáciles, es más… incluso las partes violentas son de risa gracias a la poca imaginación para mostrar eventos que supuestamente tienen que ser desgarradores.

En actuaciones no diría que es lo peor que he visto, pero realmente tienen tan poco para trabajar que resulta complicado poder pedirles mucho más ante las limitantes impuestas por el guión. En producción tampoco se salva; todo se limita a unos cuantos sets mal ambientados, un score bastante fastidioso y un uso de la sangre en el apartado de efectos que da pena ante lo rústicos que se notan.

Opinión final: Una escena candente no es suficiente para salvar a The Ganzfeld Haunting de ser una autentica porquería. Evítenla.

Ojometro:
*

sábado, 22 de febrero de 2014

Crítica: Help me, I am Dead (2013)


Película escrita y dirigida por el director alemán Andreas Bethmann. Se estrenó directamente en DVD y BR en Alemania durante el mes de octubre del año pasado; aunque su llegada a este lado del planeta sigue pendiente, pero ya se puede conseguir en ciertos sitios.

Sinopsis:

Jennifer (Margarethe von Stern) es una estudiante de psicología en silla de ruedas que se encuentra trabajando en un estudio para la universidad y se entera de una extraña historia de hace 75 años ligada a una casa abandonada. A pesar de las advertencias va a visitarla y para su sorpresa ahí sí puede caminar, pero con el paso de los días se dará cuenta que no es lo único raro de ese lugar.



Comentarios generales:

Creo que ya lo he mencionado antes, pero sin duda uno de los problemas que evitan que el cine de terror alemán evolucione es el hecho de que para todo quieren incluir a los nazis, esto sin importar si tiene sentido o no el hacerlo. Y aunque acepto que este tema brinda material más que suficiente para explotarlo, lo cierto es que se ha vuelto muy cansino.

En Help me, I am Dead los nazis también hacen acto de presencia, aunque a diferencia de otros trabajos aquí no tienen tanta relevancia y solo son utilizados para crear el punto central de la historia; algo que encontré positivo en un inicio, pero que con el paso de los minutos dejo de ser interesante. Ya que Bethmann se encarga de aburrirnos durante casi una hora mostrándonos a una chica explorando la casa por medio de un ritmo sumamente lento, tomándose un tiempo exagerado para realmente no decirte mucho en cuanto a los misterios de esta o sobre la mágica recuperación de la protagonista; de hecho, por momento se siente una película que no tiene un propósito muy claro.

Es para el inicio de la segunda hora cuando las cosas se tornan un poco más dinámicas, ya que la atmósfera creada poco a poco va surtiendo efecto y el tono que obtiene es mucho más oscuro, el cual piensas te conducirá a una historia de fantasmas cuyo principal propósito sea causarte muchos sustos, pero finalmente se va por otro camino. De pronto se añaden un par de villanos y muchísima más violencia que cambia todo, volviéndose más una historia de venganza medio extraña que claramente fue insertada para justificar el tiempo que dura la película; simplemente te das cuenta que dos horas fueron un exceso para algo que no daba para más y en el afán de querer corregirlo terminaron traicionando un concepto inicial en pos de ofrecer sucesos que se sienten fuera de lugar.

El final está ok. Funciona a cierto nivel y va muy acorde con lo que el director pretendía con toda su mescolanza, pero la verdad resulta poco espectacular.  

La actuación de Stern por momentos es poco creíble y le cuesta mucho trabajo reflejar sorpresa o miedo, lo cual termina afectando gracias a que un gran porcentaje de la película recae solamente en ella. En producción no esta tan mal: el trabajo de fotografía es adecuado y aunque algunos efectos lucen muy pobres (las apariciones del fantasma sobre todo), la mayoría logran el objetivo en las escenas fuertes.

Opinión final: Help me, I am Dead es bastante desilusionante. Tiene cosas interesantes, pero al final es más que nada una experiencia aburrida.

Ojometro:
**

jueves, 20 de febrero de 2014

Crítica: Return of the Living Dead: Rave to the Grave (2005)

Quinta (y hasta el momento última) entrega de la franquicia, la cual está dirigida por el neozelandés Ellory Elkayem. Se estrenó directamente en TV en los Estados Unidos durante el 2005 y dos años más tarde Lionsgate lanzó un DVD con una versión sin censura.

Sinopsis:

Después de la muerte de su tío, Julian (John Keefe) encuentra ocultos en su ático dos barriles de Trioxin y decide llevarse uno de ellos a su universidad para que su amigo Cody (Cory Hardrict) descifre cual es su contenido. Ya en el laboratorio, este se da cuenta que el extraño liquido provoca reacciones extrañas y decide crear una droga de nombre “Z”, la cual convierte a todos los que la consumen en zombies.

Comentarios generales:

Es triste ver como franquicias que en su momento fueron muy importantes terminan siendo un chiste de mal gusto. La mayoría por malas decisiones por parte de los estudios o pésimos guiones, pero en el caso de Return of the Living Dead es muy claro que quienes están detrás ya no tienen la más mínima intención de hacer algo siquiera aceptable.

Los eventos de Rave to the Grave se realizan un año después de lo ocurrido en la cuarta entrega (Necropolis), pero como suele ser costumbre en la serie nunca se hace gran referencia a esto. Lo cual sin duda termina afectando a todo el producto, ya que si bien estas películas nunca se han caracterizado por tener continuidad, ahora si pega bastante debido a que básicamente todos los involucrados en Necropolis regresan y no se puede evitar el pensar lo estúpido que luce lo que ocurre en pantalla cuando los viste en una situación completamente diferente que te pretenden vender como si nunca hubiera ocurrido.

Para el colmo Elkayem nunca logra brindar algún tipo de momento memorable, una escena que te haga decir: “Wow, esto no se me va a olvidar”. Simplemente se trata de una película de TV genérica con un humor demasiado pobre que se sustenta principalmente en estudiantes drogados y agentes secretos demasiado ineptos; incluso en cuanto el apartado de muertes y escenas de desmembrados se queda corta, como si el objetivo hubiera sido no mostrar mucho en pantalla porque si bien hay muchos zombies, realmente nunca ocurre nada excesivamente violento o gráfico.

El final sigue el rumbo de todas las anteriores, brindando un determinado grado de acción y un ritmo más ágil, pero que en términos generales se siente muy flojo. Incluso se puede decir que fue hecho para conectar con otra posible secuela, pero afortunadamente eso ya nunca ocurrió.

Las actuaciones no cambian mucho de su predecesora, aunque aquí siguen una línea exageradamente “cómica” que no es mi fuerte y por ende no la soporte. En cuanto a producción se nota que el presupuesto fue en extremo limitado, algo que no es novedad considerando que la película se filmó en Rumanía y Ucrania: señal inequívoca de poco dinero. Aunque lo más lamentable es el pobre o casi nulo trabajo de efectos y maquillaje, un sello característico de estos trabajos que aquí no ofrece nada llamativo.

Opinión final: Rave to the Grave es la peor entrega de todas… y por un gran margen. Véanla bajo su propio riesgo.

Ojometro:
*

lunes, 17 de febrero de 2014

Crítica: Zellwood (2014)


Película del director Jason Sutton, quien hace su debut tras la cámara y como guionista. Por lo que pude investigar este trabajo se filmó desde el 2010, pero se mantuvo en el limbo hasta que por fin obtuvo distribución en DVD y VOD; estrenándose el pasado 28 de enero dentro de los Estados Unidos.

Sinopsis:

Dos jóvenes parejas planean un último viaje antes de que tomen caminos diferentes. Todo parece tranquilo hasta que las fricciones entre ellos y una familia psicópata de la zona harán de dicho viaje la peor de sus pesadillas. 



Comentarios generales:

En el género de terror no es nada nuevo que una película salga simplemente para aprovechar la creciente popularidad de alguno de sus actores y este es el caso de Zellwood, cuyo único punto de venta es la presencia de Sara Jean Underwood. Sin embargo, justo cuando acaba la película uno se queda con la sensación de que ni siquiera su presencia ayuda gracias a que está mal aprovechada; no porque sus dotes actorales sean tremendos, sino porque si tienes a una de las playmates más famosas del planeta en pantalla por lo menos esperas verla sin ropa para justificar su presencia, pero ni eso (a lo mucho ves sus ajustados shorts).

Además Sutton demuestra lo tremendamente verde que está, ya que en cuanto a dirección esto roza niveles de amateur dado a que en muchas ocasiones la acción se sale de cámara y no parece ponerle mucho empeño para que por medio de sus habilidades se pueda agregar algo de dinámica a un producto bastante soporífero. Ni que decir de la historia, la cual se resume en dos partes: 50 minutos con cuatro jóvenes haciendo nada o peleándose por tonterías, y 30 de una tortura/persecución extendida poco memorable.

Esta última siendo por mucho lo mejorcito gracias a que por la naturaleza misma de las acciones el ritmo se incrementa de forma ligera, al igual que la violencia, pero no pasa mucho tiempo hasta que todo se vuelve repetitivo y pierdes el interés. Además de que deja muchas cosas sin responder: ¿Por qué la familia esta llena de asesinos? ¿Acaso lo que hacen las hijas es algún tipo de iniciación? ¿Qué diablos pasó con Katie?

En actuaciones creo que ya se pueden imaginar como están las cosas cuando una playmate es la protagonista, pero personalmente creo que lo peor fueron por mucho las dos niñas que aparecen; esto gracias que lucen en extremo forzadas y llenas de expresiones lamentables. La producción es igual de infame: pobre trabajo de fotografía, una pésima edición y aunque los efectos terminan estando ok en ciertas partes, la verdad muchos de estos parecen realizados por estudiantes.

Opinión final: Zellwood es un desperdicio de tiempo. Ejemplo de un trabajo sacado a la luz solo para aprovechar la popularidad de alguien.

Ojometro:
*