domingo, 5 de octubre de 2014

Crítica: Honeymoon (2014)


Primer largometraje del director Leigh Janiak, quien además es co-escritor del guión junto con Phil Graziadei. Se estrenó de manera limitada en cines dentro de los Estados Unidos el pasado 12 de septiembre, así como vía VOD e iTunes.

Sinopsis:

Paul (Harry Treadaway) y Bea (Rose Leslie) son una joven pareja de recién casados que se van de luna de miel a una remota cabaña ubicada en un lago, donde esperan tener privacidad. Todo es amor, pero una noche él la encuentra a ella desnuda y totalmente desorientada en medio del bosque; siendo este evento el inicio de un distanciamiento que tiene algo mucho más siniestro detrás.



Comentarios generales:

Un director novato con la fortuna de poder trabajar con actores de cierto renombre no es tan común dentro de este género y por ende siempre es interesante ver como resultan las cosas cuando se da esto. En especial porque muchas veces son los mismos actores quienes se encargan de tapar varias de las carencias, lo cual es básicamente lo que ocurre aquí.

Con Honeymoon lo que tenemos es un trabajo en donde la paciencia del espectador se verá puesta a prueba debido a que existen ciertos detalles que lo harán pensar sobre si en verdad es conveniente seguir observándola. De entrada porque durante los primeros 20/25 minutos Janiak nos ofrece a una joven pareja que derrocha miel en cada escena, lo cual está bien considerando la historia, pero una vez que te queda claro que se aman y la dinámica no cambia en lo absoluto se empiezan a obtener tintes un tanto caricaturescos; los cuales provocan que dichas interacciones se sientan forzadas.

Es como si el director quisiera dejar muy en claro la química tan dulce entre ambos protagonistas para que lo que le sigue sea muchísimo más desgarrador, sin importarle en lo absoluto las exageraciones en las que pudiera llegar a caer.

Por si esto no fuera poco, el detonante del distanciamiento es uno sumamente débil y que no brinda mucho reto a la imaginación. Aquí es el punto en donde todo se hace predecible pero aun así, en base a las buenas actuaciones y la creación de una atmósfera bastante sólida, logra mantener a flote las cosas sin darle muchísimas vueltas a una situación que tiene una dirección tan clara que no permite grandes dosis de suspenso, ni tampoco muchos sobresaltos. Básicamente se limitan a llevar todo como lo dicta el librito: manteniendo un buen ritmo, apoyándose en el trabajo de sonido y tratando de insertar ciertas dudas (infidelidades, cambio de identidad) para aquellos que tal vez no le pusieron mucha atención a lo que había pasado.

El final es lo mejor de toda la película. Tiene bastante fuerza y probablemente sea la única parte en donde se sienten verdaderos niveles de tensión elevada.

Las actuaciones son sin duda alguna uno de sus puntos más fuertes gracias a que Treadaway y Leslie tienen una química estupenda (incluso en la parte melosa), su deterioro tanto personal como de pareja en verdad te pega; de hecho, si no fuera por ellos el final hubiera sido totalmente irrelevante. La producción está bastante bien dentro de sus posibilidades: tiene un muy buen trabajo de fotografía, pulcra dirección de arte dentro de la cabaña, efectos prácticos pequeños y un limitadísimo trabajo de maquillaje bien hecho.

Opinión final: Honeymoon está ok. No aporta realmente nada nuevo y es muy predecible, pero te ofrece un rato ameno la mayor parte del tiempo.

Ojometro:
***

viernes, 3 de octubre de 2014

Crítica: The Poughkeepsie Tapes (2014)


Película dirigida por John Erick Dowdle (Evil), de la cual también es co-escritor junto con su hermano Drew Dowdle. Inicialmente su estreno estaba programado para el 2007, pero por razones desconocidas MGM lo canceló y la tuvo en el olvido por años, hasta que apenas en este 2014 la estreno vía VOD dentro de los Estados Unidos. En el caso de Latinoamérica, hasta donde sé, solo la transmite el canal FX.

Sinopsis:

Dentro de una casa abandonada en Poughkeepsie, Nueva York se encuentran cientos de cintas VHS que muestran los crímenes de un asesino serial de la década de los 90s y en base a las perturbadoras imágenes las autoridades, tanto estatales como federales, pretenden encontrar pistas de su identidad.



Comentarios generales:

Sé que por años esta película estuvo disponible en internet, pero entre que no soy muy fan del formato que maneja y los rumores que me parecían muy absurdos (su estatus en la congeladora se debió más que nada a los problemas financieros de MGM) nunca la vi. Pero ahora que en este 2014 finalmente salió de manera legal y gracias a que FX se encargó de transmitirla hace un par de días por fin pude checarla; dejando como resultado una sensación agridulce.

Lo que no puedo negar con The Poughkeepsie Tapes es que se trata de un falso documental que, como tal, está muy bien hecho; donde se nota desde el primer instante que Dowdle puso un gran esfuerzo para obtener niveles de realismo muy elevados debido a que su presentación bien podría pasar como episodio especial sobre asesinos seriales en cualquier canal de televisión. Cuida mucho los detalles con las entrevistas, así como la manera en que se van presentando los casos para ir incrementando poco a poco el nivel de violencia y que así el espectador vaya sintiendo curiosidad por el grado de locura del asesino. Aunque por medio de este formato sacrifica un poco el propio ritmo de la película; limitándola a uno un tanto pesado que no ayuda demasiado cuando el efecto de shock pasa después de los primeros 20 o 25 minutos.

Tiene momentos fuertes, pero en general los aspectos más perturbadores son narrados por los entrevistados; realmente nunca vemos en pantalla algo atroz (los vídeos en si no dejan ver mucho), sino que se deja a la imaginación de uno mismo lo que sufrieron la mayoría de las víctimas. Esto es lo que no funcionó conmigo, especialmente porque conforme se va desarrollando la historia le van añadiendo más rarezas e incluso un giro poco creíble que se salen de la línea general, quitándole así ese nivel de realismo manejado previamente; al grado de que las escenas más efectivas durante los últimos tres episodios son aquellas que no muestran nada violento, pero que de alguna forma te generan bastante tensión por lo que pudiera ocurrir como es el caso de las niñitas exploradoras.

Diría que sus años de atraso terminaron afectándola, ya que lo impactante simplemente no lo es gracias a que hemos visto cosas mucho más fuertes durante los siete años que transcurrieron.

El final me pareció un tanto absurdo. La entrevista con Cheryl si te incomoda pero la manera en que dejan parado al asesino, casi como villano de cómic súper inteligente, no me convenció en lo absoluto.

Las actuaciones son muy pobres, al nivel que uno esperaría para este tipo de trabajos en donde los actores tienen que lucir lo más reales posible pero siempre se ven forzados. La producción tampoco es para resaltar demasiado, en especial los vídeos del asesino: están pésimamente filmados y aunque en parte esa era la idea al ser VHS, la verdad resulta imposible ver con claridad varias cosas que ocurren. De ahí en fuera no tiene mucho; alguno que otro pequeño trabajo de maquillaje por ahí y por allá, contados efectos con sangre y un sonido aceptable.

Opinión final: The Poughkeepsie Tapes es pasable, pero está muy lejos de ser aquella maravilla que por años se estuvo rumorando entre los fanáticos.

Ojometro:
***

miércoles, 1 de octubre de 2014

Crítica: Shock Value (2014)


Película dirigida por Douglas Rath y escrita por Antony Bravo, quien además es el protagonista. Se estrenó dentro de los Estados Unidos el pasado 1 de agosto de manera limitada en cines, iTunes y diversas plataformas digitales. Aún no hay información sobre su salida en formato físico.

Sinopsis:

Miles Fowler (Zak Hudson) es un director de películas de terror serie b desesperado por obtener reconocimiento que una noche presencia un violento asesinato. Sin embargo, en lugar de reportarlo a la policía, lo que hace es chantajear al asesino (Bravo) para que este sea el protagonista de su nueva película.



Comentarios generales:

En ocasiones el combinar géneros es complicado, no solo por el desbalance que puede existir, sino porque hay algunos que simplemente no se llevan y mucho menos con el género de terror. En el caso de Shock Value tenemos un ejemplo perfecto de algo que pudo resultar increíblemente mal con esta clase combinaciones, mucho más tratándose de un trabajo independiente, pero al final el resultado es uno bastante sorprendente.

Lo que nos trae Rath es en esencia un filme de serie b que combina terror, un mínimo de slasher y humor negro para brindar una perspectiva muy peculiar precisamente sobre la filmación de las películas de serie b, así como lo que suele haber a su alrededor (festivales sin relevancia, mentiras, poco apoyo, etc.) por medio de una situación anormal. Todo bajo un tono de exageración brutal para ir construyendo poco a poco una historia atrapante, que juega constantemente con los personajes y la forma en la que uno los ve; utilizando como ancla a un tipo cuyas habilidades como director son muy limitadas pero hace hasta lo imposible para obtener fama, incluso si eso significa poner en riesgo la vida de sus pocos colaboradores o la suya.

Su fortaleza radica en convertir en situaciones cómicas algunas que en realidad no son presentadas como tal, sino que más bien son reflejo de una realidad dentro del medio de las cuales uno se empieza a reír de manera natural.

Tiene un muy buen ritmo, la edición hace un excelente trabajo para que no se sienta pesada durante los lapsos en donde el terror se ausenta y, sobre todo, tiene un manejo de los tiempos muy bien cuidado para darle su lugar a cada cosa; aunque durante el segundo acto se tambalea por breves momentos. Esto puede terminar siendo un poco decepcionante para algunos, ya que a pesar de contar con un asesino serial en realidad vemos muy pocas muertes durante gran parte del filme, pero esto es en favor del propio impacto para las que hay e ir incrementando el nivel de tensión conforme se acercan los minutos finales.

El desenlace presenta un giro muy bueno, no diría que impactante, pero si uno cuya construcción esta tan bien hecha que le brinda mucha fuerza y locura extrema. Esto a pesar de que puede ser un tanto predecible.

En las actuaciones la verdad es que todos están muy bien: Bravo logra combinar frialdad con cierto humor sin sentirse forzado, Hudson es odioso de manera natural, Michelle Campbell como Justine es el perfecto balance entre ambos y además Malcolm McDowell hace una memorable aparición especial. La producción es ciertamente discreta, muy acorde a la línea de serie b que maneja: el trabajo de fotografía está ok, tiene un buen sonido, un score sólido y un trabajo de efectos/maquillaje algo ridículo, pero que encajan a la perfección con las situaciones presentadas.

Opinión final: Shock Value es muy recomendable. Puede ser una contendiente a la mejor película de del 2014.

Ojometro:
*****

domingo, 28 de septiembre de 2014

Crítica: At the Devil's Door (2014)


Película escrita y dirigida por Nicholas McCarthy (The Pact). Se estrenó vía VOD durante el mes de agosto y llegó de manera limitada a cines dentro de los Estados Unidos el pasado 12 de septiembre. Seguramente llegará a otros mercados hasta el próximo año.

Sinopsis:

Leigh (Catalina Sandino Moreno) es una ambiciosa agente de bienes raíces a la que le piden vender una casa con un pasado tormentoso. Ahí tiene un encuentro extraño con una joven (Ashley Rickards), el cual no solo tendrá consecuencias para ella, sino también para su hermana Vera (Naya Rivera).



Comentarios generales:

Después de lo que hizo con su ópera prima era evidente que McCarthy encontraría camino libre para filmar lo que quisiera; de hecho, tuvo la oportunidad de involucrarse en una secuela y prefirió hacerse a un lado para enfocarse en un trabajo nuevo, que estuviera ligado a un tema probablemente no tan original pero al que le pudiera brindar algo diferente. Eso es lo que ocurre con At the Devil's Door, una película de la cual mientras menos sepan de esta mejor (por ello la sinopsis es tan simple).

En el que es apenas su segundo filme el director sigue con una línea similar a la que le vimos con The Pact al darle mucha más importancia a la construcción del suspenso de manera bastante lenta, dejando que la atmósfera juegue un papel fundamental al momento de involucrarte con lo que ocurre y provocando una sensación de que algo maligno está presente todo el tiempo; aún dentro de situaciones comunes. Aquí no tiene prisa por sacarte sustos de manera constante, sino que los va dosificando poco a poco de diversas maneras para que cuando los más fuertes hagan acto de presencia verdaderamente tengan un impacto considerable dentro de la propia historia.

Historia que, dicho sea de paso, está estructurada de tal manera para que se sientan tres completamente diferentes sin que se trate de algún tipo de antología o cosa similar, y las cuales están entrelazadas de manera bastante efectiva para que todo tenga sentido dentro de los límites del terror que pretenden manejar; siendo además la manera en la que se le da una buena dinámica para que la lenta construcción previamente mencionada no te resulte en exceso pesada. Aunque igualmente puede que sea uno de sus principales puntos en contra, sobre todo porque si llega un momento en donde se notan ciertas cosas forzadas dentro de las historias de las hermanas y porque genera un ligero desbalance en el ritmo general.

El final lo sentí un poco flojo, no malo, pero considerando los sucesos mostrados uno pensaría que el conflicto iba a tener más fuerza. Sientes como si la idea hubiera sido algo mucho más fuerte, pero no se atrevieron a llevarla a cabo.

En las actuaciones sin duda es Rickards la que se lleva la atención a pesar de no ser la protagonista, es la que muestra más evolución en su personaje; mientras que Moreno y Rivera, aunque no están mal, nunca logran atraparte por completo. La producción es austera, pero bastante efectiva: tiene un sólido trabajo de fotografía, un muy buen score, el trabajo de sonido es impecable y una combinación de CGI/efectos prácticos que da buenos resultados.

Opinión final: At the Devil's Door es una buena película, aunque por su estructura y la manera de presentar las cosas puede no termine por agradarle a varios.

Ojometro:
****