miércoles, 18 de febrero de 2015

Crítica: Valley of the Witch (2014)


Producción británica escrita y dirigida por Andrew Jones (The Amityville Asylum). Se estrenó directamente en DVD a finales del 2014 en todo el Reino Unido, mientras que en los Estados Unidos empezó a estar disponible desde el pasado 13 de enero.

Sinopsis:

La recién divorciada Kristen Matthews (Rachel Howells) se muda de Londres a Blaengwrach, una pequeña villa de Gales en donde planea tener un nuevo comienzo en su vida. Todo parece marchar bien, hasta que una serie de inexplicables suicidios da inicio y ella empieza a tener pesadillas que de alguna u otra forma están conectados con antiguos espíritus malignos que finalmente despertaron de su largo sueño.



Comentarios generales:

Siempre he mencionado que las películas sobre brujas parecen estar condenadas porque estas difícilmente se salen de una línea establecida que ha perdurado por décadas (o porque son utilizadas para cosas mucho más ligeras enfocadas a un público más joven), por ello Valley of the Witch era un trabajo indiferente para mí y al final creo que es lo que terminará siendo para todos ustedes.

Lo que nos trae Jones es una historia realmente aburrida en donde ocurre muy poco durante al menos 40 minutos y en la cual tu paciencia se ve puesta al límite; en serio, es como si la película fuera totalmente nula, sin avances que te hagan sentir un poco de intriga con respecto a los “aterradores” secretos del pueblo. Simplemente estas ahí esperando a que pase algo y cuando finalmente se da son migajas por medio de visiones/sueños poco convincentes, así como por una investigación de los suicidios que más que provocar interés por saber un poco más de lo que ocurre detrás de las muertes, solo te causa indiferencia a pesar de que esta debería de jugar un papel vital para conectar todo.

Es predecible, lo cual no siempre considero algo necesariamente malo, pero dado a que el ritmo implementado es muy lento esto termina convirtiéndose en un problema porque la película se vuelve pesadísima y cuando pretenden subir el nivel de intensidad resulta imposible poder involucrarte de lleno en las acciones. Además todo el tema sobre la revelación de los lazos familiares está muy mal hecho, solo lo quieren sustentar por medio de una breve búsqueda en internet (con una página hecha en Power Point) que no esclarece nada porque simplemente ya lo sabías desde varios minutos antes.

El final no esta tan mal para lo que es. Sin embargo, este carece de impacto considerando el tipo de eventos que nos muestran; además de que la presencia de los seres malignos resulta ridícula porque realmente no hacen nada.

Sobre las actuaciones no hay mucho que decir, todos lucen increíblemente forzados en sus roles; solamente Lee Bane ofrece algo más natural. De la producción puedo decir que el trabajo de fotografía está ok en ciertos momentos y que los efectos utilizados son bastante lamentables; aunque por otra parte cuenta con un excelente score que es, por mucho, lo mejor de toda la película.

Opinión final: Valley of the Witch es completamente hueca y omitible. Solamente vale la pena escuchar su score.

Ojometro:
*

domingo, 15 de febrero de 2015

Crítica: Lemon Tree Passage (2015)


Primer largometraje del director David Campbell, quien además es co-escritor del guión junto a Erica Brien. Se estrenó de manera limitada en cines a inicios de mes en ciertos mercados de Asia, pero también está disponible en algunas plataformas digitales.

Sinopsis:

Una pareja de australianos introduce a tres viajeros estadounidenses a una vieja leyenda local en Lemon Tree Passage, donde supuestamente el fantasma de un motociclista advierte a jóvenes que van manejando a exceso de velocidad. Después de verlo con sus propios ojos deciden regresar al lugar, pero pronto todos se verán envueltos en las garras de una fuerza maligna que sobrepasa a la leyenda.



Comentarios generales:

El cine de terror australiano ha estado creciendo últimamente y por ello cada que sale algún nuevo trabajo suelo seguirlo con detenimiento. Sin embargo, en esta ocasión la premisa estaba (en parte) basada en un aparente vídeo de Youtube; generando así pocas expectativas de mí parte dado a que cuando suele ocurrir esto los resultados no son nada positivos y esta no fue la excepción.

En Lemon Tree Passage te queda claro que Campbell está haciendo su debut porque de manera inexplicable la película tiene dos comienzos: uno que hace referencia al vídeo y otro donde nos muestran una situación completamente ajena a lo que supuestamente cuenta la leyenda. Desde este punto te empieza a quedar claro que tal vez la historia no es lo que hubieras imaginado; de hecho, es claro que la premisa fue añadida con calzador, pero el director muestra habilidad suficiente para entrelazar ambas cosas al darle un poco de sustancia añadiendo cierto “humor”, así como posibles romances y algo de misterio por medio de visiones extrañas diseñadas de manera pobre.

Lo malo es que esto solo abarca unos 20 minutos y una vez que los personajes entran al bosque las cosas simplemente pierden sentido. De pronto estás viendo como estos desaparecen sin explicación lógica alguna; peor aún, las muertes parecen no tener justificación sólida para darse y esto provoca que se entre en un circulo repetitivo en donde la única manera en la que se pretende generar sustos es por medio del trabajo de sonido sin grandes resultados. Simplemente se trata de un thriller genérico, con un ritmo estable y cuya premisa supuestamente central se va quedando poco a poco en el olvido (se los juro, no influye en nada) para darle paso a una venganza que difícilmente llama tu atención porque no te proporcionan los suficientes elementos para ello.

La parte final es probablemente la más intensa ya que te quieren explicar todo en quince minutos de manera muy acelerada y, por ende, le dan rienda a una clase de violencia ligeramente más gráfica; provocando una serie de eventos que, si bien no son difíciles de deducir, terminan por tener poca relevancia en el producto general. Aunque en realidad no te proporcionan grandes respuestas (¿Cómo llegó Oscar al maletero? ¿Quién ató a Toby? ¿Por qué diablos los cuerpos de los muertos desaparecen? ¿Qué gana el espíritu eliminando a todos los que no tuvieron que ver en su muerte?).

Lo mejor, y por mucho, es la actuación de Jessica Tovey como Maya; especialmente en la última media hora que es cuando cambia por completo su dinámica y proporciona algunas de las escenas más potentes emocionalmente hablando. En producción está ok: el trabajo de fotografía es bastante sólido considerando que un 95% de la película se realiza de noche, el trabajo de sonido está bien pero quieren sustentar muchas cosas en este, el score no aporta mucho y todo lo que respecta a efectos/maquillaje es ínfimo como para destacar.

Opinión final: Lemon Tree Passage es una película del montón. No se perderán de nada si no la ven.

Ojometro:
**

jueves, 12 de febrero de 2015

Crítica: The Scarehouse (2015)


Película escrita y dirigida por Gavin Michael Booth, aunque también se le da crédito a Sarah Booth como co-creadora de la historia. Se estrenó el pasado 30 de enero tanto en los Estados Unidos como en Canadá vía VOD y diversas plataformas digitales, pero no existe información sobre si llegará a otros mercados o si saldrá en formato físico.

Sinopsis:

Dos amigas abren una casa de sustos para Halloween en donde planean realizar una elaborada fiesta para sus antiguas hermanas de la fraternidad. Todo parece simple diversión; sin embargo, una vez que las seis exclusivas invitadas llegan al lugar estas descubrirán que las verdaderas intenciones de sus anfitrionas no tienen nada que ver con un feliz reencuentro.  



Comentarios generales:

Al leer la sinopsis o incluso al ver el trailer realmente no esperas gran cosa de The Scarehouse debido a que luce como un trabajo más de venganza, pero una vez que inicia te queda claro que puede presentar algunas cosas que no esperabas a pesar de que el tema de la originalidad no es su fuerte… y eso resulta algo bastante agradable.

La verdad es que Michael Booth no se anda con rodeos, solo hace una breve introducción antes de exponer el tema de central para evitar así todo lo que pudo haber sido un relleno de 40 minutos poco efectivo para explicar los motivos de los personajes principales; algo que sin duda puede parecer contraproducente, pero que es resuelto de manera más que efectiva al alternar el presente con flashbacks del pasado que no se sienten metidos con calzador y que fluyen de manera perfecta. Esto hace que toda la atención se pueda centrar en la violencia, así como en la preparación meticulosa de la venganza, para brindarle a la película un genuino toque de terror que no solo está sustentado en el diseño de producción como suele ocurrir con trabajos que presentan esta clase de escenarios.

Y es que a pesar de que si tiene momentos de humor estúpido (en los flashbacks) donde presentan ciertos estereotipos, el tono general es muy oscuro; acrecentándose mucho más por el hecho de que todo se desarrolla por medio de personajes femeninos a los que nunca pretenden suavizar para generar simpatía: aquí tanto victimas como asesinas son igual de detestables por diferentes motivos. Además el ritmo implementado es muy agradable, ágil y sin muchas pausas; el cual no te da respiro y hace que la dinámica sea lo suficientemente atrapante como para no notar algunas de sus falencias.

Una de las cuales viene por el lado de las torturas. No porque estén mal hechas o sean poco creíbles, sino porque en la mayoría se añade mucho dialogo que les quita cierto impacto cuando el propósito es generar shock.

El final está bien manejado. Por un momento parece que van a tomar un camino que no es del todo convincente pero se las arreglan para ofrecer una conclusión potente que termina por darle sentido a varias cosas que parecían no tener mucha explicación.

En cuanto a las actuaciones realmente todo recae en Sarah Booth y Kimberly-Sue, quienes logran crear una buena química; el resto es más que nada carne de cañón. La producción es de destacar considerando su presupuesto: la dirección de arte es muy buena, el trabajo de fotografía está bien cuidado para que las secuencias con poca iluminación no resulten incomodas, el score encaja y los efectos son mínimos. En lo único que queda a deber un poco es en el trabajo de maquillaje ya que, salvo por una de las muertes, el resto no presenta nada llamativo.

Opinión final: The Scarehouse me gustó. Es efectiva, directa y sin muchas complicaciones; una buena opción dentro de este flojo inicio de año.

Ojometro:
****

martes, 10 de febrero de 2015

Crítica: Suburban Gothic (2015)


Película dirigida por Richard Bates Jr. (Excision), de la cual también es co-escritor junto con Mark Bruner. Se estrenó vía VOD y en diversas plataformas digitales el pasado 30 de enero dentro de los Estados Unidos, aunque no existe información sobre cuándo saldrá en formato físico o si llegará a otros mercados.

Sinopsis:

Raymond (Matthew Gray Gubler) cuenta con una maestría en administración de negocios, pero simplemente no puede de encontrar trabajo. Esto lo obliga a vivir nuevamente con sus padres y a tener que lidiar con antiguos compañeros de la escuela; todo mientras su habilidad para ver fantasmas lo llevará investigar a un vengativo espíritu que pretende aterrorizar a todo el pueblo.



Comentarios generales:

Con Excision el director demostró que le gusta jugar en los límites de lo que se podría considerar terror y lo que no, algo que nuevamente pretendió hacer en este su segundo largometraje. Sin embargo, en esta ocasión es la comedia lo que elige para llevar a cabo su experimento y con ello retar nuevamente la paciencia del espectador; ofreciendo así una experiencia completamente diferente a lo que hubieras esperado si fuiste de los que vio su primer trabajo.

Y es que no voy a mentirles, Suburban Gothic maneja un tipo de humor exageradamente básico; lleno de bromas de corte racista o chistes para jóvenes que sin duda harán que varios la dejen pasar de largo después de unos cuantos minutos al ver cómo, a pesar de tratarse de una película sobre fantasmas, estos terminan en segundo plano ante la parte cómica. Una situación que no es de extrañar considerando que Bates Jr. ha mencionado que parte de la inspiración para esta historia la sacó de algunos shows de tv que veía en su infancia y vaya que se nota, no solo porque el personaje de Raymond es de cierto modo un tanto inocente, sino porque además la estructura misma de los misterios es bastante fácil de descifrar gracias a los clichés presentados que te permiten unir todas las piezas rápidamente.

Esto no quiere decir que sea aburrida, al contrario, es esa misma inocencia lo que la hace bastante disfrutable al presentar situaciones que te harán olvidar su tardado desarrollo y repetición constante de ideas, aprovechando las interacciones entre varios personajes con personalidades de locura que evidencian de mayor manera como todo esto no es para tomarse muy en serio si lo quieres disfrutar.

Lamentablemente esta misma irreverencia termina afectando otros aspectos como la pobre presentación del espíritu en cuestión o la generación de momentos que te recuerden que estás viendo una película relacionada con el género de terror; nunca logran crear nada memorable en este aspecto y cuando pretenden hacerlo les resulta sumamente complicado tanto por las limitaciones del presupuesto como por el poco margen que les deja tanta ligereza (realmente no hay muertes en pantalla, casi no hay sangre, etc.).

La parte final es predecible y prácticamente todo lo que piensas que va a ocurrir se da, lo cual le quita algunos puntos al no arriesgarse un poco más. Aunque por otra parte, resulta complicado pensar en otra conclusión que encajara mejor que esta.

En las actuaciones Gray Gubler está bastante bien y la química que tiene con Ray Wise/Barbara Niven genera algunos momentos familiares muy graciosos; mientras Kat Dennings hace el personaje que lleva interpretando por años sin muchos cambios. En producción es pequeña: tiene un sólido trabajo de fotografía y score bien elegido; sin embargo, los efectos en si dejan mucho que desear porque aparentemente fueron desarrollados por medio de un programa casero y no por un estudio profesional.

Opinión final: Suburban Gothic definitivamente no es para todos los gustos, pero si le encuentran la gracia se pueden pasar un rato agradable.

Ojometro:
***