domingo, 20 de octubre de 2013

Crítica: Insidious: Chapter 2 (2013)


Esperada secuela que supone el último trabajo del director James Wan dentro del género de terror (al menos por ahora). Se estrenó en los Estados Unidos el pasado 13 de septiembre y aquí en México apenas la semana pasada. Hasta la fecha lleva recaudados $116 millones de dólares a nivel mundial.

Sinopsis:

Justo después de los sucesos de la primera película, la familia Lambert decide irse unos días a casa de Lorraine (Barbara Hershey) mientras la policía investiga la misteriosa muerte de Elise (Lin Shaye). Aunque no saben que un oscuro secreto de la infancia de Josh (Patrick Wilson) los sigue manteniendo conectados con el mundo de los muertos y sus vidas seguirán corriendo peligro.



Comentarios generales:

Ciertamente veía muchas complicaciones en una secuela de Insdious, no por el hecho de que la historia no lo permitiera, sino porque la primera película es tan particular en su estilo que realmente no creía que fuera a servir la misma fórmula dos veces.

Afortunadamente tras la cámara esta Wan, quien nuevamente con poco logra hacer mucho más de lo esperado para que este capítulo siga un estilo muy similar a Halloween 2; donde el propósito no es precisamente sorprender al espectador con miles de cosas nuevas, sino tratar de darle una continuidad a los eventos para redondear de la manera más convincente ciertos aspectos que pudieron ser un tanto confusos en la primera parte (especialmente con los espíritus) y cerrar la situación de determinados personajes. Algo que a mi juicio logran de buena forma casi en su totalidad y de paso dejan todo abierto para la ya confirmada tercera parte.

De nueva cuenta se trata de adentrar al espectador por medio de pequeños detalles y sustos muy a la vieja escuela basados en sonidos e impactos súbitos, lo cual hace un poco pesado el inicio para quienes ya vieron la primera parte porque básicamente se siente como si todo empezara de nuevo. Pero aquí es donde se nota la mano del director, ya que justo cuando las cosas empiezan a pintar mal Wan demuestra un sentido del tiempo bastante espectacular y sube la intensidad de forma constante para terminar con unos 25 minutos dinámicos; en donde se pasa más a la acción y de deja de lado el terror, pero realmente no te fastidia porque era lo necesario para llegar a esa clase de conclusión.

Esto último probablemente sea el principal problema en este segundo capítulo, ya que contrario a su predecesora, aquí el factor miedo está mucho más dosificado: si existe, pero por varios lapsos no se siente lo suficientemente fuerte como  para lograr un grado de tensión que este por encima del promedio. Además, todo el proceso de investigación que se realiza es un tanto tedioso; aunque termina siendo bastante relevante y por ello termina encajando de forma acertada.

En cuanto a las actuaciones realmente son básicamente lo mismo, solamente Steve Coulter en su papel de Carl es la nueva adición predominante al elenco y toma más que nada el lugar de Elise en la dinámica. Mientras que en producción es impecable: el trabajo visual sigue siendo estupendo y bastante tétrico, realmente todo lo que tiene que ver con el otro mundo y algunos escenarios ajenos a la casa principal están de diez. El sonido, como era de esperarse, sigue formando parte fundamental; mientras que todo lo que tiene que ver con maquillaje/efectos es discreto, pero le dan el toque necesario a todo lo paranormal.

Opinión final: Insdious: Chapter 2 es bastante entretenida y una muy digna secuela. Seguramente dividirá al público como la primera, pero eso es lo de menos.  

Ojometro:
****

sábado, 19 de octubre de 2013

Crítica: Nothing Left to Fear (2013)


Primer largometraje de Anthony Leonardi III, el cual obtuvo cierta notoriedad por ser el primer trabajo de Slasher Films, la compañía productora del ex guitarrista de Guns N' Roses: Slash. Se estrenó de manera limitada en cines el pasado 4 de octubre dentro de los Estados Unidos y cuatro días después salió en formato físico.

Sinopsis:

Dan (James Tupper) y Wendy (Anne Heche) se mudan a Stull, Kansas junto con sus tres hijos debido a que este será el nuevo pastor del pueblo. Todo parece normal y la comunidad los recibe con los brazos abiertos; sin embargo, la familia no sabe que todo eso es una simple fachada para los aterradores eventos que están a punto de ocurrirles.  



Comentarios generales:

Esta es una película en donde la fuente inspiración es una leyenda del propio pueblo de Stull y por eso llamó mi atención de inmediato, ya que siempre me intriga el saber cómo presentarán en pantalla este tipo de historias cuyo sustento es bastante vago.

En este caso Leonardi y compañía realmente solo toman algunos elementos para contar otra cosa, lo cual me decepcionó un poco pero al final de cuentas creo que terminan justificándolo gracias a que en lugar de centrarse en un cementerio con actividad paranormal (el punto importante de la leyenda), aquí se van mas por el aspecto de una familia que se mete a un lugar que desde el primer momento te genera una sensación de incomodidad y extrañeza muy peculiar, haciendo que esperes lo peor a pesar de ciertas carencias existentes en la explicación de los sucesos, así como en las motivaciones de los residentes del pueblo. Además el tono siempre es un tanto triste, más allá de la “felicidad” mostrada aquí todo el tiempo te hacen suponer que no hay esperanza, que difícilmente encontraras un final feliz y eso me agradó.

Su GRAN problema sin duda es el ritmo tan lento que tiene. Durante la primera hora la película se pierde en banalidades que bien se pudieron haber evitado o acortado, dándote la sensación de que es eterna y poco a poco te empiezas a cuestionar si en verdad tenia que durar una hora y media cuando bien pudieron contar la historia con unos 20 o 25 minutos menos.

Esto a mi juicio termina afectando el final, que no está mal, pero por momentos se siente complemente falto de tensión y excesivamente predecible.

En actuaciones no hay nadie que destaque realmente, los rostros más conocidos son Heche y Clancy Brown, cuyos roles son muy limitados; mientras que personalmente la actuación de Ethan Peck como Noah me pareció realmente lamentable. En producción es uno de esos trabajos que simplemente están bien hechos, en donde se nota el valor en cada aspecto sin que uno resalte por encima del resto. Sin embargo, es obvio que el score va a llamarle la atención a varios por ser en parte creación de Slash y ciertamente está bien logrado; aunque contrario a lo que uno esperaría, realmente no tiene ningún tipo de conexión con la música que lo hizo famoso.

Opinión final: Nothing Left to Fear es un buen intento que se queda corto. Los últimos 40 minutos valen la pena, pero no sé si muchos tengan la paciencia suficiente para llegar hasta ahí.

Ojometro:
***

jueves, 17 de octubre de 2013

Crítica: Amy (2013)


Debut dentro del género del compositor y director hindú R. P. Patnaik, quien además también ayudo a escribir el guión. Por la poca información que pude encontrar solo sé que salió únicamente en DVD durante el pasado 1 de octubre.

Sinopsis:

Amy (Jessica DiGiovanni) es una chica perteneciente a una comunidad de Amish con poderes psíquicos que le permiten ver cuando alguien esta poseído. Esta habilidad la desconoce, pero pronto será de gran ayuda cuando su comunidad se vea amenazada por una fuerza demoníaca.



Comentarios generales:

Amy es una de esas películas en donde con solo ver los créditos iniciales sabes que te espera una larga agonía, la cual forzosamente tendrás que soportar para así poder alertar a otras personas.

Patnaik incursiona dentro de un género que claramente no conoce y nos trae una historia muy absurda cuya principal atracción radica en combinar posesiones demoníacas con brujería; algo que no suena tan mal, pero una vez que te adentras puedes notar lo hueco que resulta gracias a que nunca se deciden realmente por cual rumbo irse, queriendo tocar ambos temas de forma tan equitativa que al final chocan entre si y el peor de los dos caminos termina siendo el dominante. Además, tampoco ayuda mucho que incluyeran algunos toques religiosos (básicamente la única excusa para utilizar a los Amish) porque estos provocan que cualquier tipo de seriedad se desvanezca.

El ritmo tan pausado que tiene provoca que sea totalmente soporífera; todo se limita a una infinidad de tomas al paisaje que son acompañadas de vez en cuando con situaciones “aterradoras” cuyo grado de intensidad y violencia deben de ser equivalentes a los que se ven en los especiales de Halloween en Scooby-Doo.

Para empeorar las cosas, el misterioso final lo puedes adivinar fácilmente si le pones algo de atención a los primeros diez minutos, algo que tampoco es para lamentar demasiado debido a que es la parte más ridícula de todas.

El reparto es prácticamente desconocido y totalmente olvidable; solo identifique a DiGiovanni por algunos capítulos de series de TV, así como a un muy demacrado Christopher Atkins. En producción es igual de lamentable: el score es fastidioso como pocos dado a que se utilizan básicamente las mismas tres o cuatro piezas para todo (especialmente cuando ocurre algo “divino”) y bueno… ni que decir de los efectos especiales dignos de los 50s.

Opinión final: Probablemente una de las peores películas sobre posesiones que he visto en mi vida. Huyan lo más rápido posible si es que la llegan a ver por ahí. 

Ojometro:
*

martes, 15 de octubre de 2013

Crítica: Brain Dead (1990)


Película de 1990 dirigida por Adam Simon, cuya carrera se vino a pique después de esta; al grado de que no ha hecho otro largometraje desde 1993. En su momento fue un gran fracaso en taquilla gracias a que no pudo siquiera recaudar lo que gastaron en presupuesto, pero con el paso de los años se ha convertido en una película de culto.

Sinopsis:

Rex Martin (Bill Pullman) es un neurocirujano que se dedica a estudiar los males del cerebro que causan enfermedades mentales. Por pedido de su amigo Jim Reston (Bill Paxton), Martin empieza a tratar a un genio matemático paranoico que pudiera revelar algunos secretos corporativos, pero esto lo llevará a vivir una experiencia caótica durante la búsqueda de su verdadera identidad.  



Comentarios generales:

Yo vi por primera vez Brain Dead como por 1998 y recuerdo perfectamente que no le entendí en lo absoluto, lo cual evidentemente ya no ocurrió cuando la volví a ver años después, pero aún así nunca la he considerado como algo realmente importante.

En esta película Adam Simon básicamente nos trae un thriller psicológico que está atascado de trucos para que el espectador siempre se encuentre atento a lo que está ocurriendo en pantalla, lo cual no es de extrañar considerando que uno de los guionistas es Charles Beaumont, quien fue uno de los escritores originales de Twilight Zone y cuyas influencias son más que notorias. Ya que esto durante los primeros 30 minutos es algo muy simple, incluso yo diría que hasta aburrido; donde todo te hace suponer una historia de un lunático sin mucho chiste hasta que empiezan las locuras y te cambia por completo el panorama.

Es cuando llega toda esta parte de locura en donde las cosas se ponen interesantes, ya que el trabajo que se hace para mantener la duda sobre la verdadera personalidad de Rex Martin está muy bien lograda; cada escena esta brillantemente filmada para confundirte en todo momento a pesar de que pareciera que lo que estás viendo simplemente no tiene sentido.

Lamentablemente entrando en la parte final se vuelve en exceso repetitiva, provocando que el desenlace sea, si bien algo triste, un tanto intrascendente e inclusive predecible.

Pullman está perfecto en su interpretación, maneja muy bien todas las situaciones en las que lo involucran; aunque personalmente creo que es Bud Cort bajo el rol de Jack Halsey quien se come la pantalla cada vez que aparece. En producción lo que más destaca es toda la dirección de arte que presenta: manejan varios sets que mantienen un diseño muy similar, pero transmiten perspectivas totalmente diferentes. En efectos y maquillaje no es nada ostentosa, tiene un par de escenas en donde se exponen los cerebros pero no son nada espectacular; de hecho, creo que lo mejor en este aspecto es precisamente cuando aparece el rostro del póster promocional.

Opinión final: Brain Dead es una película ideal para aquellos amantes de Twilight Zone y cosas similares. Para el resto puede resultar interesante o algo aburrida.

Ojometro:
***