domingo, 9 de junio de 2013

Crítica: Stoker (2013)


Película del reconocido director coreano Park Chan-wook (Oldboy, Thirst) que significa su debut dentro del cine anglosajón. Se estrenó en Estados Unidos de manera limitada el pasado 1 de marzo y en muchos otros países durante los meses de abril y mayo. Su salida en formato físico se dio el 18 de mayo.

Sinopsis: 

En su cumpleaños número 18 la vida de India Stoker (Mia Wasikowska) sufre un gran cambio cuando su padre muere en un accidente que la deja a ella y a su madre Evelyn (Nicole Kidman) solas. Durante el funeral hace acto de presencia el hermano menor de su padre, Charlie (Matthew Goode), quien para beneplácito de Evelyn, así como disgusto de India, decide quedarse en su casa de manera indefinida para apoyarlas.



Comentarios generales: 

Si ya tienen conocimiento del trabajo del coreano probablemente sepan más o menos cómo va a ser el asunto, pero si no, seguramente les puede costar algo de trabajo digerirlo.

Esta es una historia retorcida con un tema central que para muchos puede resultar extremadamente controvertido y que no se basa precisamente en violencia explicita, criaturas o espíritus para generar una atmósfera incomoda y llena de misterio; la cual poco a poco te hace cuestionar sobre quien dentro de todo esto puede resultar el personaje más peligroso y dañado psicológicamente hablando. Además se vale de un gran trabajo en la cámara y transiciones entre escenas realmente llamativas (una que involucra un cepillado y maleza en especial es brutal) para que el espectador nunca pierda interés.

Aunque no está exenta de errores. Ciertamente resulta predecible en puntos clave y para varios puede estar llena de mucho dialogo que no lleva a nada; incluso al final creo que terminan resultando un tanto confusos los motivos del personaje de India para hacer lo que hace.  

Las actuaciones de los tres actores principales son muy buenas: Wasikowska y Goode tienen una gran química en pantalla y logran personajes sumamente complejos, mientras que Kidman creo que hace su mejor interpretación desde The Others. En cuanto a producción es un goce; hay algunas tomas espectaculares y el score es tremendo, pero en especial el trabajo de sonido es el que se tiene que llevar todos los aplausos porque resalta el más mínimo detalle amplificando cada sonido, por más insignificante que parezca, para meternos un poco mas en el personaje de India por medio de cierta habilidad natural con la que cuenta.

Opinión final: Puede que Stoker no alcance los niveles de impacto y sorpresa de varios de los trabajos anteriores de Park, pero aún así es una película altamente recomendable.

Ojometro:
*****