viernes, 30 de agosto de 2013

Crítica: Slink (2013)

Película del director Jared Masters, la cual por lo que pude investigar es hasta el momento su única incursión dentro del género. Se estrenÓ en VOD durante el pasado 14 de junio y un mes después se lanzó un DVD edición especial que se puede conseguir por medio de Amazon.

Sinopsis:

Después de la inexplicable muerte de su tío, Kayla (Danika Galindo) y Michelle (Jade Bryce) viajan al pequeño pueblo de Wickenhaven para ir a reclamar parte de sus bienes, aunque para su sorpresa se encuentran con un pariente desconocido. Por otra parte, en el mismo pueblo existe un salón de bronceado manejado por un excéntrico dueño que junto con toda su familia se dedica a fabricar bolsos con las pieles de sus clientas.

Comentarios generales:

Masters nos trae cine serie b en su máxima expresión, ya que Slink desde la primera escena te deja ver claramente qué clase de película te espera y eso en cierto modo es bastante increíble considerando que esta dura menos de tres minutos, tiempo suficiente para revelar el tono, la mala edición y el contenido “altamente violento” que tiene.

En realidad la historia se divide en dos partes, las cuales en un punto se entrelazan pero realmente resulta complicado por momentos entender por qué diablos ocurre esto gracias a la pobre explicación que se te proporciona, la cual se limita a algo totalmente insignificante que tiene que ver con el tío y que bien podría haberse omitido.

A pesar de esto la película de algún modo se mantiene, tal vez como producto de un par de desnudos que hay en pantalla o porque al final la idea de los bolsos te resulta demasiado llamativa como para mantenerte atento y ver cómo diablos termina todo eso, incluso si el resultado es decepcionante. 

El final es la locura total. Pasa de todo: traiciones, secuestros, escapes e inclusive una patada ninja que parece filmada en slow motion.

En actuaciones es algo muy pobre, probablemente al ser serie b te lo esperabas pero la mayoría de los actores involucrados no son novatos y aún así pareciera que están filmando un infomercial (muchos de milagro no ven a la cámara mientras están hablando). En producción tampoco tiene mucho que resaltar: la edición como lo mencione antes es de risa y el poco trabajo de maquillaje es más digno de esas casas de terror que existen en los parques de diversiones.

Opinión final: Slink es un filme bastante mediocre con una historia realmente retorcida y que cuenta con algunas chicas atractivas que te llenarán la pupila, pero de ahí en fuera casi todo es perfectamente olvidable.

Ojometro:
**

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